-XLVII-
MADRE TERESA
DE
CALCUTA
De sangre, soy
albanesa; de
ciudadanía, india; por fe, soy católica; por
vocación, pertenezco al
mundo y, por corazón, pertenezco totalmente al Corazón de
Jesús.
Yo soy un simple lápiz,
el que escribe es el Señor.
La Madre Teresa de
Calcuta nació
el 20 de agosto de 1910, en Skopje, Albania, actual
república de Macedonia. El 5 de septiembre de 1997
falleció de
un paro cardíaco en su casa de las Misioneras de la Caridad de
Calcuta. Recibió el premio Nobel de la Paz de 1979.
Pequeña en lo físico gigante en su obra, fue beatificada
y después santificada. Un
destacado crítico le sugirió que: Usted haría más
para terminar con la pobreza si enseñara a pescar a los pobres
en vez de darles
el pescado. Ella le respondió: Las personas
que yo ayudo no se valen por si mismas, no se pueden parar. No pueden
sostener la caña. Yo les daré el alimento y
después se los enviaré a usted para que usted les
enseñe a pescar.
Esta notable mujer misionera
religiosa que renunció a los placeres del mundo por dedicarse a
los más desvalidos, desde acá la observaremos en su
resplandeciente Luz
por sus citas, frases, poemas y pensamientos:
LA VIDA
La vida.
Es una belleza
admírala.
Es un reto,
afróntala.
Es preciosa,
cuídala.
Es un combate,
acéptalo.
Es una aventura,
desafíala.
Es felicidad,
merécela.
Es la vida,
defiéndela.
La vida es un sueño que debe
ser realizado, un juego que debe
jugarse;
La vida es dolor que hay que superar,
la vida es un canto que debemos
cantar;
La vida es una aventura que hay que
enfrentar;
La vida es una vida que debe ser
salvada.
La vida es una oportunidad,
aprovéchala.
La vida es belleza, admírala.
La vida es beatitud, saboréala.
La vida es sueño, hazlo realidad.
La vida es un reto, afróntalo.
La vida es un deber, cúmplelo.
La vida es un juego, juégalo.
La vida es preciosa, cuídala.
La vida es riqueza, consérvala.
La vida es amor, gózala.
La vida es misterio, devélalo.
La vida es promesa, cúmplela.
La vida es tristeza, supérala.
La vida es himno, cántalo.
La vida es combate, acéptalo.
La vida es una tragedia, domínala.
La vida es aventura, arrástrala.
La vida es felicidad, merécela.
La vida es la vida, defiéndela.
TÓMATE TIEMPO
Tómate tiempo para pensar,
porque ésta es la fuente del poder.
Tómate tiempo para reír,
porque la risa es la música del alma.
Tómate tiempo para rezar,
porque éste es el mayor poder sobre la tierra.
Tómate tiempo para amar y ser amado,
porque éste es un privilegio otorgado por Dios.
Tómate tiempo para ser amable,
porque éste es el camino de la felicidad.
Tómate tiempo para leer,
porque esto es la base de la sabiduría.
Tómate tiempo para dar,
porque el día es demasiado corto para ser egoísta.
Novena
"¿Qué es lo que mas te sorprende de los hombres?"
Y dijo:
"Que se aburren de ser niños, apurados por crecer y luego
suspiran por ser niños.
Que primero pierden la salud por tener dinero y acto seguido, pierden
el dinero para recuperar la salud.
Que por pensar ansiosamente en el futuro, descuidan su hora actual, con
lo que ni viven el presente ni el futuro.
Que viven como si no fueran a morirse y se mueren como si no hubieran
vivido.
Y pensar que YO...," (con los ojos llenos de lágrimas y la voz
entrecortada dejo de hablar)
Sus manos tomaron fuertemente las mías y seguimos en silencio.
Después de un largo tiempo y para cortar el clima le dije:
"¿Me dejas hacerte otra pregunta?"
No me respondió con palabras, sino solo con su tierna mirada.
"Como madre: ¿Qué es lo que le pedirías a tus
hijos?".
"Que aprendan que no pueden hacer que alguien los ame. Lo que pueden
hacer es dejarse amar. Que aprendan que toma años construir la
confianza y solo un segundo para destruirla.
Que lo mas valioso no es lo que tienen en sus vidas, sino A QUIEN
tienen en sus vidas.
Que aprendan que no es bueno compararse con los demás; pues
siempre habrá alguien mejor o peor que ellos.
Que rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita.
Que aprendan que deben controlar sus actitudes, o sus actitudes los
controlarán.
Que basta unos poco segundos para producir heridas profundas en las
personas Que amamos y que pueden tardar años en ser sanadas.
Que aprendan que a perdonar se aprende practicando.
Que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no saben como
demostrarlo.
Que aprendan que el dinero lo compra todo menos la felicidad
Que los grandes sueños no requieren de grandes alas, sino de un
tren de aterrizaje para lograrlos
Que los amigos de la verdad son tan escasos, que quien ha encontrado
uno, ha encontrado un verdadero tesoro.
Que no siempre es suficiente ser perdonado por otros, algunas veces
deben perdonarse así mismos.-
Que aprendan que son duelos de lo que callan y esclavos de lo que
dicen.
Que de lo que siembran, cosechan; si siembran chismes,
cosecharán intrigas. Si siembran amor, cosecharan felicidad. Que
aprendan que la verdadera felicidad no es cuestión de suerte
sino producto de sus decisiones.
Ellos deciden ser felices con lo que son y tienen, o morir de envidia y
celos por lo que les falta y carecen.
De dos personas pueden mirar una misma cosa y ver totalmente algo
diferente.
Que sin importar las consecuencias, aquellos que son honestos
consigo mismo llegan lejos en la vida.
Que a pesar de que piensen que no tienen nada mas que dar, cuando un
amigo llora con ellos, encuentran la fortaleza para vencer sus dolores.
Que retener a la fuerza a las personas que aman, las aleja mas
rápidamente de ellos, o que al dejarlas ir, las deja para
siempre a su
lado.
Que a pesar de que la palabra AMOR puede tener mucho significados
distintos pierde valor cuando se usa en exceso.
Que aprendan que amar y querer no son sinónimos sino
antónimos, el querer lo exige todo, el amor lo entrega todo.
Que nunca harán nada tan grande para que los ame más, ni
nada tan malo para que los ame menos. Simplemente, los amo a pesar de
sus conductas.
Que aprendan que la distancia más lejos que pueden estar de
mí es la distancia de una simple oración...
Y en un encuentro profundo, tomados de la mano, continuamos en
silencio..."
¿Será posible que alguna vez aprendamos?
"Bueno si...pero, no es gratis"
ORACIÓN A LA PAZ
El fruto del silencio es la oración
El fruto de la oración es la fe
El fruto de la fe es el amor
El fruto del amor es el servicio
El fruto del servicio es la paz.
CUÁL ES...
El día más bello: hoy.
La cosa más fácil: equivocarse.
El obstáculo más grande: el miedo.
El error mayor: bajar los brazos.
La raíz de todos los males: el egoísmo.
La distracción más bella: el trabajo.
La peor derrota: el desaliento.
Los mejores profesores: los niños.
La primera necesidad: comunicarse.
Lo que hace más feliz: ser útil a los demás.
El misterio más grande: la muerte.
El peor defecto: el malhumor.
La persona más peligrosa: la mentirosa.
El sentimiento más ruin: el rencor.
El regalo más bello: el perdón.
Lo más imprescindible: el hogar.
La ruta más rápida: el camino correcto.
La sensación más grata: la paz interior.
El resguardo más eficaz: la sonrisa.
El mejor remedio: el optimismo.
La mayor satisfacción: el deber cumplido.
La fuerza más potente del mundo: la fe.
Las personas más necesarias: los padres.
La cosa más bella de todas: EL AMOR.
Carta a los Jóvenes
Queridos jóvenes:
El mal más grande de nuestros
días es la falta de amor y
de caridad, la terrible indiferencia hacia los hermanos y hermanas
(hijos de Dios, Nuestro Padre Celestial) que viven marginados, presos
de la explotación, de la corrupción, de la pobreza y de
la enfermedad.
Hemos sido creados por la mano de un
Dios que es Amor infinito, para
amarlo y ser amados por Él. Dios se hace uno de nosotros
(nuestro hermano Jesús) para ayudarnos a comprender qué
es el amor y para enseñarnos a amar.
El servicio más grande que
pueden hacer a alguien es conducirlo
para que conozca a Jesús, para que lo escuche y lo siga; porque
sólo Jesús puede satisfacer la sed de felicidad del
corazón humano, para la que hemos sido creados.
La vida es un don maravilloso de Dios
y ayudar a los pobres, material y
espiritualmente, más que un deber es un privilegio; porque
Jesús, Dios hecho hombre, nos ha asegurado: "Cuanto
hagáis a uno de estos pequeños hermanos míos, me
lo hacéis a mí". Cuando ayudamos a otra persona, nuestra
recompensa es la paz y el gozo, porque hemos dado un sentido a nuestra
vida y ya no estamos aislados.
No dejen que falsas metas de la vida
(dinero, poder, placer, estudio)
los conviertan en esclavos y los hagan perder el auténtico
sentido de la vida.
Aprendan a amar tratando de conocer
cada vez más profundamente a
Jesús; de creer firmemente en Él; de escucharlo en la
oración intensa y en la mediación de sus palabras o
gestos, que revelan perfectamente el amor; y entren en la corriente del
amor divino que hace partícipes a los otros del mismo amor.
Sólo en el cielo veremos
cuán grande es nuestra deuda
hacia los pobres por habernos ayudado a amar mejor a Dios.
Queridos jóvenes...
El fruto del silencio es la
oración.
El fruto de la oración es la
fe.
El fruto de la fe es el amor.
El fruto del amor es el servicio.
El fruto del servicio es la paz.
UNA SONRISA
Una sonrisa en los labios alegra
nuestro corazón,
conserva nuestro buen humor,
guarda nuestra alma en paz,
vigoriza la salud,
embellece nuestro rostro
e inspira buenas obras.
Sonriamos a los rostros tristes,
tímidos, enfermos, conocidos,
familiares y amigos.
Sonriámosle a Dios con la aceptación
de todo lo que El nos envié y
tendremos el mérito de poseer
la mirada radiante de su rostro
con su amor por toda la eternidad.
Las palabras de Cristo son muy claras,
pero debemos entenderlas como una
realidad viviente, tal como El las propuso.
Cuando El habla de hambre,
no habla solamente del hambre de pan,
sino hambre de amor, hambre de ser
comprendido, de ser querido.
El experimentó lo que es ser rechazado porque
vino entre los suyos y los suyos no lo quisieron.
Y El conoció lo que es estar solo,
abandonado, y no tener a nadie suyo.
Esta hambre de hoy, que esta rompiendo vidas en todo el mundo
destruyendo
hogares y naciones, habla de no tener hogar, no solamente un cuarto con
techo, pero el anhelo de ser aceptado, de ser tratado con
compasión, y que
alguien abra nuestro corazón para recibir al que se sienta
abandonado.
AMAR A ALGUIEN
Duele
amar a alguien y no ser
correspondido, pero lo más doloroso es amar a alguien y nunca
encontrar el valor para decirle a esa persona lo que sientes.
Tal vez
Dios quiere que
nosotros conozcamos a unas cuantas personas equivocadas antes de
conocer a la persona correcta, para que al fin cuando la conozcamos,
sepamos ser agradecidos por ese maravilloso regalo.
Una de
las cosas más
tristes de la vida, es cuando conoces a alguien que significa todo y
solo para darte cuenta que al final no es para ti y lo tienes que dejar
ir.
Cuando la
puerta de la
felicidad se cierra, otra puerta se abre, pero algunas veces miramos
tanto tiempo a aquella puerta que se cerró, que no vemos la que
se ha abierto frente a nosotros.
Es cierto
que no sabemos lo
que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no
sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos.
Darle a
alguien todo tu amor
nunca es un seguro de que te amarán de regreso, pero no esperes
que te amen de regreso; solo espera que el amor crezca en el
corazón de la otra persona, pero si no crece, sé feliz
porque creció en el tuyo.
Hay cosas
que te
encantaría oír, que nunca escucharás de la persona
que te gustaría que te las dijera, pero no seas tan sordo (a)
para no oírlas de aquel que las dice desde su corazón.
Nunca
digas adiós, si
todavía quieres tratar. Nunca te des por vencido) si sientes
que puedes seguir luchando.
Nunca le
digas a una persona
que ya no la amas, si no puedes dejarla ir. El amor llega a aquel que
espera, aunque lo hallan decepcionado; a aquel que aún cree,
aunque haya sido traicionado; a aquel que todavía necesite amar,
aunque antes haya sido lastimado y a aquel que tiene el coraje y la fe
para construir la confianza de nuevo.
El
principio del amor es
dejar que aquellos que conocemos sean ellos mismos, y no tratarlos de
voltear con nuestra propia imagen, porque entonces solo amaremos el
reflejo de nosotros mismos en ellos.
No vayas
por el exterior,
éste te puede engañar. No vayas por las riquezas, porque
aún eso se pierde. Ve por alguien que te haga sonreír,
porque toma tan solo una sonrisa para hacer que un día oscuro
brille. Espero que encuentres a aquella persona que te haga
sonreír.
Hay
momentos en los que
extrañas a una persona tanto que quieres sacarlos de tus
sueños y abrazarlos con todas tus fuerzas. Espero que
sueñes con ese alguien especial. Sueña lo que quieras
soñar. Ve a donde quieras ir. Sé lo que quieras ser.
Porque tienes tan sólo una vida y una oportunidad para hacer
todo lo que quieras hacer.
Espero
que tengas: Suficiente
felicidad para hacerte dulce Suficientes pruebas para hacerte fuerte
Suficiente dolor para mantenerte humano Suficiente esperanza para ser
feliz Las personas más felices no siempre tienen lo mejor de
todo. Solo sacan lo mejor de todo lo que encuentran en su camino.
La
felicidad espera por
aquellos que lloran, aquellos que han sido lastimados, aquellos que
buscan, aquellos que tratan. Porque solo ellos pueden apreciar la
importancia de las personas que han tocado sus vidas.
No puedes
ir feliz por la
vida hasta que dejes ir tus fracasos pasados y los dolores de tu
corazón.
SONREÍR, SIEMPRE
SONREÍR...
Hace algún tiempo, llegaron a nuestra casa de Calcuta 40
profesores de los Estados Unidos. Hablamos un poco al final uno de
ellos me dijo: Sugiéranos algo que nos ayude a cambiar nuestras
vidas. Y yo le dije: Sonreíos unos a otros, tened tiempo unos
para otros, compartid vuestras alegrías. Entonces, uno de
ellos me preguntó: ¿Está usted casada? Le
contesté: Sí, y a veces me doy cuentas de lo
difícil que
es sonreír a Jesús. A veces, Jesús puede pedirnos
mucho. Creo que me entendieron.
DIOS AMA EN SILENCIO
El primer trabajo que tenemos que hacer con los enfermos graves,
recogidos por las calles muchas veces, es lavar sus rostros y cuerpos.
La mayoría ni siquiera conocen el jabón y la esponja les
da miedo. Si las Hermanas no vieran en estos desgraciados el rostros de
Cristo, este trabajo sería imposible. Queremos que se den
cuenta de que hay personas que los aman de verdad. Aquí vuelven
a encontrar su dignidad humana y mueren en un silencio impresionante.
Dios ama en silencio.
DILO DE NUEVO
Solo en Calcuta, nosotras hemos recogido a más de 27000 (datos
para 1973) personas abandonadas en las calles. Nos vienen al encuentro,
las acogemos y las llevamos a nuestra Casa de Moribundos. Y aquí
mueren serenamente con Dios.
Hasta la fecha, jamás he visto ni encontrado, como tampoco les
he ocurrido a mis Hermanas, a hombre o mujer alguna que se haya negado
a decir a Dios: Me arrepiento, que no haya querido decir: Dios
mío, te amo. Tenemos millares de leprosos son maravillosos, son
admirables aunque estén desfigurados en sus carnes. La pasada
Navidad estuve con ellos (cada año les damos una fiesta
navideña).
Les dije que lo que tenían era un don de Dios, que Dios siente
un amor especial por ellos, que son muy aceptos a Dios, que lo que
ellos tienen no es un pecado.
Un hombre anciano, que estaba desfigurando por completo, trató
de acercarse a mí y me dijo: Repítalo de nuevo. Me ha
hecho bien. Siempre he oído que nadie nos ama. Es muy
maravilloso saber que Dios nos ama...Dilo de nuevo, por favor....dilo
de nuevo....
EL HAMBRE TERMINARÁ
CUANDO APRENDAMOS A COMPARTIR
Testimonio inédito de la Madre Teresa de Calcuta sobre la
opción por los pobres
ROMA 7 sep (ZENIT).- Hace unas
semanas, dos jóvenes vinieron a
nuestra casa para ofrecerme mucho dinero para dar de comer a la gente.
En Calcuta damos de comer a 9 mil personas al día.
Querían que el dinero se destinara para alimentar a esta gente.
Les pregunté: "¿De dónde han sacado tanto
dinero?". Ellos me respondieron: "Nos acabamos de casar hace dos
días. Antes de la boda, decidimos que no compraríamos
trajes para la ceremonia ni para la fiesta. Queremos darles a ustedes
el dinero". Para un hindú de clase alta esto es un
escándalo.
Muchos se quedaron totalmente
sorprendidos al ver cómo una
familia de ese nivel no había comprado trajes ni había
organizado fiestas con motivo de la boda. Después les
pregunté: "¿Por qué lo han hecho?".
Esta fue la extraña respuesta
que me dieron: "Nos amamos tanto
que queríamos dar algo a otros para comenzar nuestra vida en
común con un sacrificio". Me impresionó mucho el
constatar cómo estas personas estaban hambrientas de Dios. Una
manera de manifestarse el amor mutuo era hacer ese sacrificio enorme.
Estoy segura de que los occidentales no pueden entender lo que
significa esto. En nuestro país, en la India, sabemos lo que
significa no tener vestidos y fiestas para la boda. Sin embargo, estos
dos jóvenes tuvieron el valor de comportarse así. Esto es
verdaderamente un amor en acción. Y, ¿donde comienza este
amor? En la propia casa. ¿Cómo comienza? Rezando juntos.
Una familia que reza unida permanece unida. Y, si permanece unida,
entonces se amarán unos a otros como Dios nos ama.
------------------------------------
En una ocasión, por la tarde,
un hombre vino a nuestra casa para
contarnos el caso de una familia hindú de ocho hijos. No
habían comido desde hacía ya varios días. Nos
pedía que hiciéramos algo por ellos. De modo que
tomé algo de arroz y me fui a verlos. Vi cómo brillaban
los ojos de los niños a causa del hambre. La madre tomó
el arroz de mis manos, lo dividió en dos partes y salió.
Cuando regresó le pregunté qué había hecho
con una de las dos raciones de arroz. Me respondió: "Ellos
también tienen hambre". Sabía que los vecinos de la
puerta de al lado, los musulmanes, tenían hambre. Quedé
más sorprendida de su preocupación por los demás
que por la acción en sí misma. En general, cuando
sufrimos y cuando nos encontramos en una grave necesidad no pensamos en
los demás. Por el contrario, esta mujer maravillosa,
débil, pues no había comido desde hacía varios
días, había tenido el valor de amar y de dar a los
demás, tenía el valor de compartir.
Frecuentemente me preguntan
cuándo terminará el hambre en
el mundo. Y yo respondo: "Cuando tú y yo aprendamos a
compartir". Cuanto más tenemos, menos damos. Cuanto menos
tenemos, más podemos dar.
------------------------------------
En una ocasión, en Calcuta, no
teníamos azúcar
para nuestros niños. Sin saber cómo, un niño de
cuatro años había oído decir que la Madre Teresa
se había quedado sin azúcar. Se fue a su casa y les dijo
a sus padres que no comería azúcar durante tres
días para dárselo a la Madre Teresa. Sus padres lo
trajeron a nuestra casa: entre sus manitas tenía una
pequeña botella de azúcar, lo que no había comido.
Aquel pequeño me enseño a amar. Lo más importante
no es lo que damos, sino el amor que ponemos al dar.
------------------------------------
Ustedes conocen a los pobres de su
zona. Saben que se encuentran
precisamente aquí en Roma, en Nueva York, en Londres y en otros
sitios.
Nuestras hermanas dan de comer a los
hambrientos de esta ciudad. Hay
personas que duermen por las calles. Quizá se sorprendan al ver
a personas como ustedes que duermen arropados por cartones, temblando
por el frío. ¡Esto sí que hace sufrir!". Tienen que
tener un amor tierno, tienen que reconocer al pobre donde quiera que
vivan.
En la India, es maravilloso ver a
hindúes y musulmanes que se
preocupan por los pobres. También aquí, al igual que en
muchos lugares, la gente se hace más consciente de la necesidad
de compartir la alegría de amar.
Pero, ¿dónde comienza
este amor? En casa. No podemos dar
lo que no tenemos.
Y yo rezo para que este amor pueda
comenzar. La oración da un
corazón transparente. Y un corazón transparente puede ver
a Dios. Sólo podemos ver a Dios si hacemos algo por alguien.
Tienen que saber quién es ese "alguien" y quién lo ha
creado. A los pobres no les hace falta demasiado, lo que necesitan es
ternura y amor.
------------------------------------
Una vez recogí a un hombre en
un desagüe abierto en
Calcuta. Había visto que algo se movía en el agua: al
quitar la suciedad me di cuenta de que era un hombre. Lo lleve a
nuestra casa para moribundos. Tenemos un lugar para personas en esta
situación. En todos estos años hemos recogido por las
calles de Calcuta a 45 mil personas como esta. De estas, 19 mil han
muerto rodeadas de amor.
De modo que lleve a aquel hombre a
nuestra casa. No blasfemó, no
gritó. Su cuerpo estaba totalmente cubierto de gusanos. Lo
único que dijo fue: "He vivido toda mi vida en las calles como
un animal. Y ahora voy a morir como un ángel, amado y atendido".
Después de tres o cuatro horas murió con la sonrisa en
los labios. Esta es la grandeza de nuestra gente.
------------------------------------
Últimamente vienen muchos
jóvenes a trabajar a Calcuta con los
moribundos, con los leprosos, o en la casa para los niños. Un
día llegó también una muchacha de la Universidad
de París. En su rostro se podía ver una profunda
preocupación. Pero después de algunas semanas de trabajo
con los moribundos, dijo: "He encontrado a Jesús".
"¿Dónde?", le pregunté. Ella me dijo: "Lo he
encontrado en la casa de los moribundos". "Y, ¿qué has
hecho?". "Me he confesado por primera vez después de quince
años y he enviado un telegrama a mis padres porque he encontrado
a Jesús". En sus países, en Europa, en América, no
sé si la gente muere de hambre pero yo veo una pobreza
todavía más difícil de extirpar: la soledad de
quienes son marginados, la sensación de no sentirse deseado,
amado, el verse abandonado. Insisto en que hay que ver, tocar y amar,
pues, si no nos aman, no podemos amar.
------------------------------------
También hoy tenemos muchos
sufrimientos, muchos problemas. Lo
que yo he visto es increíble. Nuestra gente sufre todavía
mucho. Nuestro deber es ayudarles a compartir con ellos la
alegría de amar, pues amándoles amamos a Cristo. Y,
cuando llegará el día en el que regresaremos a la casa de
Dios, Cristo nos dirá: "Tenía hambre y me diste comer;
estaba desnudo y me vestiste, no tenía casa y me diste un
refugio". El hambre no es sólo de pan, el hambre es de amor.
Un día estaba recorriendo las
calles de Londres y vi a un hombre
totalmente borracho. Tenía un aspecto triste y miserable. Me
acerqué a él y le tome su mano -mi mano siempre
está caliente-, la apreté y le pregunté:
"¿Cómo está?". Me respondió: "!Ah!,
¡hace mucho tiempo que no sentía el calor de una mano
humana!". Y su rostro se iluminó. Su cara era diferente. Lo
único que quiero decir es que los pequeños detalles,
hechos con gran amor, llevan a la alegría y a la paz.
------------------------------------
En Australia trabajábamos con
los aborígenes. Nuestras
hermanas van a visitar a las familias de estas personas que no tienen a
nadie que les ayude. Lavan la ropa, les ayudan a limpiar, etc. Un
día fui a la casa de un señor y le pregunté si
podía limpiar su casa. Él respondió: "Yo estoy
bien". Le dije: "Pero estará todavía mejor si me dejara
limpiar". Pude ver que en la habitación había una gran
lámpara llena de polvo. De modo que le dije: "Nunca enciende esa
lámpara". "¿Para quién? -me respondió-,
durante años enteros nadie ha venido a verme". "Y, si las
hermanas vienen a verle, ¿encenderá la lámpara?",
le pregunté. Me dijo que sí. Las hermanas comenzaron a
visitarle. Me olvidé totalmente de aquel hombre y de su
lámpara. Tres años más tarde, el señor me
mandó a las hermanas con un mensaje: "Díganle a mi amiga
que la lámpara que alumbró mi vida todavía
está encendida". Ésta es la grandeza de nuestra gente. Si
llegamos a conocerles, los amamos, y si los amamos realmente, amamos a
Cristo. Ciertamente Jesús está allí. Él lo
dijo: tiene que ser así. Y, por este motivo, Jesús se ha
hecho pan de vida para satisfacer su hambre de nuestro amor humano.
De modo que ayudémonos
mutuamente a llevar este amor de Cristo
al mundo. El mundo es lo que espera de nosotros.
Enséñenlo a los jóvenes. Ellos quieren hacer algo.
Ayúdenles. Verán que seremos capaces de cambiar esta fase
horrenda que atraviesa el mundo.
NO TE DETENGAS
Siempre ten presente que:
La piel se arruga, el pelo se vuelve blanco, los días se
convierten en años. Pero lo importante no cambia, tu fuerza y tu
convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña,
detrás de cada línea de llegada, hay una de partida;
detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés vivo, siéntete vivo; si extrañas lo
que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas, sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti. Haz que en vez de
lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota; cuando no puedas
trotar, camina; cuando no puedas caminar, usa el bastón. Pero
nunca te detengas.
MENSAJE DE OPTIMISMO
¿Cuál es?
- ¿El día más bello? Hoy
- ¿La cosa
más fácil?
Equivocarse
- ¿El
obstáculo más
grande? El miedo
- ¿El error
mayor? Abandonarse
- ¿La
raíz de todos los
males? El egoísmo
- ¿La
distracción más
bella? El trabajo
- ¿La peor
derrota? El desaliento
- ¿Los
mejores profesores? Los
niños
- ¿La ruta
más rápida? El
camino correcto
- ¿El
resguardo más eficaz? La
sonrisa
- ¿La mayor
satisfacción? El
deber cumplido
- ¿Las
personas más necesarias?
Los padres
- ¿La
primera necesidad? Comunicarse
- ¿Lo que
más hace feliz? Ser
útil a los demás
- ¿El
misterio más grande? La
muerte
- ¿El peor
defecto? El malhumor
- ¿La
persona más peligrosa? La
mentirosa
- ¿El
sentimiento más ruin? El
rencor
- ¿El regalo
más bello? El
perdón
- ¿El
más imprescindible? El hogar
- ¿La
sensación más grata?
La paz interior
- ¿El mejor
remedio? El optimismo
- ¿La fuerza
más potente del
mundo? La fe
- ¿La cosa
más bella de todas? El
amor.
* A
veces sentimos que lo que
hacemos es tan solo una gota en el mar,
pero el mar sería menos si le faltara una gota.
* Ama hasta que te duela. Si
te duele es buena señal.
* Amo a todas las religiones,
pero estoy enamorada de la mía.
* Antes de hablar, es preciso
que escuches, Dios habla en el silencio del
corazón.
* Cada obra de amor, llevada
a cabo con todo el corazón, siempre
logrará acercar a la gente a Dios.
* Cada vez que menospreciamos
a uno de nuestros hermanos porque es pobre
o enfermo, es a Cristo a quien humillamos. Cuando nos dirijamos a
alguien, recordemos que Cristo vive en esa persona.
* Cuando nos encontremos con
el prójimo, hagámoslo
con una sonrisa... porque una sonrisa es el comienzo del amor.
* Cuanto más nos
vaciemos, tanto más espacio ofreceremos a
Dios para que nos llene. No es tanto lo que hacemos cuanto el amor que
ponemos en lo que hacemos lo que agrada a Dios. Juntos construyamos una
cadena de amor alrededor del mundo.
* Dar hasta que duela y cuando duela dar todavía más.
* Debemos amar la
oración. La oración dilata el
corazón hasta el punto de hacerlo capaz de contener el don que
Dios nos hace de Sí mismo.
* El aborto es un homicidio
en el vientre de la madre. Una criatura es un
regalo de Dios. Si no quieren a los niños, dénmelos a
mí.
* El amor no puede permanecer
en sí mismo. No tiene sentido. El
amor tiene que ponerse en acción. Esa actividad nos
llevará al servicio.
* El amor, para que sea
auténtico, debe costarnos.
* El dinero sólo
puede comprar cosas materiales, como
alimentos, ropas y vivienda. Pero se necesita algo más. Hay
males que no se pueden curar sólo con dinero... sino sólo
con amor.
* El fruto del silencio es la
oración. El fruto de la
oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del
amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz.
* El que no sirve para
servir, no sirve para vivir.
* Empieza transformando todo
lo que haces en algo bello para Dios.
* En el momento de la muerte,
no se nos juzgará por la
cantidad de trabajo que hayamos hecho, sino por el peso de amor que
hayamos puesto en nuestro trabajo.
* Es legítima e incluso buena la impaciencia como forma de
insatisfacción con la pobreza si es que ello se da a nivel
espiritual, espontáneamente. Pero si se da en forma articulada
de afuera para adentro, trabajada como un sistema de ideas, es malo. El
pobre tiene derecho a impacientarse si no tiene un pan para comer. Pero
si se crea un estado de impaciencia, de revolución social sin
tener nada concreto y mejor para reemplazar aquello que se quiere
derribar, no es correcto, porque a la larga no haría más
que frustrar las esperanzas de los más pobres.
* Este amor debe resultar del
sacrificio de sí mismos y
ha de sentirse hasta que haga daño.
* Existe una fuerza
gigantesca que está creciendo en el
mundo a través de compartir juntos el trabajo.
* Hay diversas clases de pobreza. En la India hay gente que muere de
hambre. Un puñado de arroz es precioso. En los países
occidentales, sin embargo, no hay pobreza en ese sentido. Nadie muere
de hambre y ni siquiera abundan los pobres como en la India... pero
existe otra clase de pobreza, la del espíritu, que es mucho
peor. La gente ya no cree en Dios, no reza... Está insatisfecha
con lo que tiene; les aterra el sufrimiento y eso le lleva a la
desesperación. Es una pobreza del alma, una sequedad del
corazón que resulta mucho más difícil de
remediar... En los países ricos de Occidente hay muchos
más hogares destrozados y niños abandonados que en la
India, y el aborto y el divorcio constituyen una plaga.
* Hay una cosa muy bonita:
compartir la alegría de amar. Amarnos
los unos a los otros. Amar hasta el dolor.
* Jesús es mi Dios, Jesús es mi Esposo, Jesús es
mi
Vida, Jesús es mi único Amor, Jesús es todo mi
ser, Jesús es mi todo.
* La alegría del
Señor es nuestra fuerza. Todos nosotros,
si tenemos a Jesús dentro nuestro, debemos llevar la
alegría como novedad al mundo.
* La alegría es
oración, la señal de nuestra
generosidad, de nuestro desprendimiento y de nuestra unión
interior con Dios.
* La cosa más
importante no es lo que decimos nosotros, sino lo
que Dios nos dice a nosotros. Jesús está siempre
allí, esperándonos. En el silencio nosotros escuchamos su
voz.
* La gente me pregunta sobre la muerte, si la espero con
ilusión,
y yo respondo:" claro que sí ", porque iré a mi casa.
* La mayor enfermedad hoy día no es la lepra ni la tuberculosis
sino mas bien el sentirse no querido, no cuidado y abandonado por
todos. El mayor mal es la falta de amor y caridad, la terrible
indiferencia hacia nuestro vecino que vive al lado de la calle,
asaltado por la explotación, corrupción, pobreza y
enfermedad.
* La Misa es el alimento espiritual
que me
sustenta y sin el cual no
podría vivir un solo día o una sola hora de mi vida.
* La
noche oscura no es el momento
para arremolinarse unos con otros cubriéndose de manera mutua
los propios
miedos; resulta preciso encender una luz, aun cuando sea la llama
vacilante de
una vela.
* La paz y la guerra empiezan en el hogar. Si de verdad queremos que
haya
paz en el mundo, empecemos por amarnos unos a otros en el seno de
nuestras propias familias. Si queremos sembrar alegría en
derredor nuestro precisamos que toda familia viva feliz.
* La pobreza es algo
maravilloso porque nos da libertad,
significa que son menos los obstáculos que nos separan de
Dios.
* La revolución del
amor comienza con una sonrisa. Sonríe
cinco veces al día a quien en realidad no quisieras
sonreír. Debes hacerlo por la paz.
* La santidad no es un
privilegio para algunos, sino una
obligación para todos, "para usted y para mí".
* Las críticas no son
otra cosa que orgullo disimulado. Un alma
sincera para consigo misma nunca se rebajará a la
crítica. La crítica es el cáncer del
corazón.
* Lo que importa es cuanto
amor ponemos en el trabajo que realizamos.
* Mi sangre y mis
orígenes son albaneses, pero soy de
ciudadanía india. Soy monja católica. Por
profesión, pertenezco al mundo entero. Por corazón,
pertenezco por completo al Corazón de Jesús.
* Muchas veces basta una
palabra, una mirada, un gesto para llenar el
corazón del que amamos.
* Nada de política. Con Cristo nos basta.
* Necesito sacerdotes santos, doctos, de buena doctrina, que conduzcan
a las Hermanas por los senderos de Dios. Sois hombres de Dios y la
oración debe ser vuestro alimento diario. Si no queréis
rezar, volved a casa... La labor del sacerdote consiste en transmitir
al pueblo la Palabra de
Dios y administrar los sacramentos. Sólo ellos pueden hacerlo.
Ese es su carisma específico, para eso los ha escogido Dios.
* No cierren las puertas a
los pobres; porque los pobres, los apestados,
los caídos en la vida, son como el mismo Jesús.
* No deis sólo lo
superfluo, dad vuestro corazón.
* No puedo parar de trabajar.
Tendré toda la eternidad para
descansar.
* Nuestra tarea consiste en
animar a cristianos y no cristianos a
realizar obras de amor. Y cada obra de amor, hecha de todo
corazón, acerca a las personas a Dios.
* Nuestros sufrimientos son
caricias bondadosas de Dios,
llamándonos para que nos volvamos a Él, y para hacernos
reconocer que no somos nosotros los que controlamos nuestras vidas,
sino que es Dios quien tiene el control, y podemos confiar plenamente
en Él.
* Para hacer que una
lámpara esté siempre encendida, no
debemos de dejar de ponerle aceite.
* Preferiría cometer
errores con gentileza y compasión
antes que obrar milagros con descortesía y dureza.
* Recibimos todo
gratuitamente, damos todo gratuitamente,
sólo por amor a Dios. Nuestra vida de pobreza es tan necesaria
como nuestro trabajo mismo.
* Sé bien y lo saben cada una de mis hermanas, que lo que
realizamos es menos que una gota en el océano. Pero si la gota
le faltase, el océano carecería de algo.
* Si no se vive para los
demás, la vida carece de sentido.
* Sin nuestro sufrimiento,
nuestra tarea no diferiría de la
asistencia social.
* Sin un corazón lleno
de amor y sin unas manos
generosas, es imposible curar a un hombre enfermo de su soledad.
* Somos pequeños
instrumentos, pero muchos pequeños
instrumentos en las manos de Dios pueden hacer milagros.
* Yo soy el
lápiz de Dios. Un trozo de lápiz con el cual
Él escribe aquello que quiere.
* ¿Cuál
Es?
¿El día mas bello? Hoy ¿El obstáculo más grande? El miedo ¿La raíz de todos los males? El egoísmo ¿La
peor derrota? El desaliento
¿La primera necesidad? Comunicarse ¿El misterio más grande? La muerte ¿La persona más peligrosa? La mentirosa ¿El regalo más bello? El perdón ¿La ruta más rápida? El camino correcto ¿El resguardo más eficaz?
La sonrisa ¿La mayor satisfacción? El deber cumplido ¿Las personas más necesitadas? Los padres ¿ La cosa más fácil? Equivocarse ¿El error mayor? Abandonarse ¿La distracción más bella? El trabajo ¿Los mejores profesores? Los niños ¿Lo que más hace feliz? Ser útil a los demás
¿El peor defecto? El malhumor ¿El sentimiento más ruin? El rencor ¿Lo más imprescindible? El hogar ¿La sensación más grata? La paz interior ¿El mejor remedio? El optimismo ¿La fuerza más potente del mundo? La fe ¿La cosa más bellas de todo? El amor.
El sacerdote jesuita belga, ordenado en la India, Edward Le Joly
escribió sobre la Madre Teresa, al señalarle que lo
escrito estaba terminado, ella le respondió:
Si ese
libro sirve para que una sola persona haga un acto de amor a Dios,
merecería la pena el trabajo y las molestias que se tomó
al escribirlo.
ÚLTIMA ENTREVISTA A
LA MADRE TERESA
La concedió a la revista brasileña misionera «Sem
Fronteras». He aquí algunos pasajes que transmitió
la agencia Zenit:
-¿Cuántas son las Misioneras de la Caridad?
-R: Tenemos 3.604 hermanas que han
pronunciado los
votos religiosos, 411 novicias y 260 aspirantes a religiosas. Estamos
esparcidas en 119 países. Hoy disponemos de 560
tabernáculos o casas.
-¿Por qué los llaman «tabernáculos»?
-R: Porque Jesús está
presente en estas
casas. Son casas de Jesús. Nuestra congregación quiere
contribuir a que las personas puedan saciar su sed de Jesús. Con
ello tratamos de rescatar y santificar a los más pobres de los
pobres. Pronunciamos los votos de castidad, pobreza y obediencia. Pero
hemos recibido, además, la autorización especial para
hacer un cuarto voto: ponernos al servicio de los más pobres de
los pobres.
-Usted suele afirmar que no hay amor sin sufrimiento.
-R: Sí, el verdadero amor
hace sufrir. Cada vida
y cada relación familiar tienen que ser vividas honestamente.
Esto presupone muchos sacrificios y mucho amor. Pero, al mismo tiempo,
estos sufrimientos se ven acompañados siempre por un gran
sentido de paz. Cuando en una casa reina la paz, allí se
encuentran también la alegría, la unión y el amor.
-Su congregación ha abierto casas para enfermos de SIDA en
diferentes partes del mundo-
-R: Hasta hace algunos años,
algunas personas
llegaban incluso a suicidarse cuando recibían la noticia de que
estaban enfermos de SIDA. Hoy ni un enfermo muere en la
desesperación y en la angustia en nuestras casas. Todos,
incluidos los no católicos, mueren en la paz del Señor.
¿No cree que esto es maravilloso?
-Las reglas de su congregación indican que el trabajo por los
pobres ha de realizarse tanto «en la esfera espiritual como en la
material». ¿Qué entiende por pobreza espiritual?
-R: Los pobres espirituales son los
que todavía
no han descubierto a Jesús o los que se han separado de
Él a causa del pecado. Los que viven en la calle también
tienen necesidad de ser ayudados en este sentido. Por otra parte, me
hace muy feliz el constatar que, en nuestro mundo, podemos contar
también con la ayuda de gente bien asentada, a quienes ofrecemos
la oportunidad de hacer una obra buena por Dios.
-¿Reciben ayuda también de personas de otras religiones?
-R: Sí, de musulmanes, de
hindúes, de
budistas y de muchos otros. Hace unos meses, un grupo de budistas
japoneses vino a hablar conmigo sobre espiritualidad. Les dije que
ayunamos todos los primeros viernes de mes y que el dinero que
ahorramos lo destinamos a los pobres. Cuando regresaron a su
país, pidieron a las familias y a las comunidades budistas que
hicieran lo mismo. El dinero que recogieron nos ha permitido construir
el primer piso de nuestro centro «Shanti Dan» («Don
de Paz») para las muchachas que se encuentran en la
cárcel. Más de cien muchachas han salido ya de
prisión.
-Quienes la critican aseguran que su único objetivo es convertir
a los que no son cristianos-
-R: Nadie puede forzar o imponer la
conversión:
tiene lugar sólo por la gracia de Dios. La mejor
conversión consiste en ayudar a las personas a amarse unas a
otras. Nosotros, que somos pecadores, hemos sido creados para ser hijos
de Dios y tenemos que ayudarnos mutuamente para estar lo más
cerca posible de Él. Todos nosotros hemos sido llamados a amarle.
-Usted dice que sus hermanas no son asistentes sociales.
-R: Somos contemplativas, pues
«rezamos»
nuestro trabajo. Desempeñamos un trabajo social, pero somos
mujeres consagradas a Dios en el mundo de hoy. Hemos confiado nuestra
vida a Jesús, como Jesús nos ha dado su vida en la
Eucaristía. El trabajo que realizamos es importante, pero lo
importante no es la persona que hace ese trabajo. Hacemos esto por
Jesucristo, porque lo amamos. No somos capaces de hacer todo. De todos
modos, yo rezo siempre por todos los que se preocupan por las
necesidades y miserias de los pueblos. Muchas personas ricas se han
unido a nuestra acción. Personalmente no tenemos nada. Vivimos
de la caridad y por la caridad.
-Y de la Providencia-
-R: Tenemos que afrontar siempre
necesidades
imprevistas. Dios es infinitamente bueno. Siempre se preocupa de
nosotras.
-¿Por qué entran tantas jóvenes en su
congregación?
-R: Creo que aprecian nuestra vida
de oración.
Rezamos cuatro horas al día. Además, ven lo que hacemos
por los pobres. No es que sean trabajos importantes o impresionantes.
Lo que hacemos es muy discreto, pero nosotros lo hacemos por los
más pequeños.
-Usted es una persona muy conocida. ¿No se cansa nunca de ver a
tanta gente, de las fotografías-?
-R: Considero que es un sacrificio,
pero también
una bendición para la sociedad. Dios y yo hemos hecho un pacto:
le he dicho «por cada foto que me hacen, Tú
encárgate de liberar a un alma del Purgatorio-». -Entre
sonrisas, añade-. Creo que a
este ritmo, dentro de poco se va a
vaciar el Purgatorio.
-¿Qué mensaje le gustaría dejarnos?
-R: Amaos los unos a los otros, como
Jesús os
ama. No tengo nada que añadir al mensaje que Jesús nos
dejó. Para poder amar hay que tener un corazón puro y
rezar. El fruto de la oración es la profundización en la
fe. El fruto de la fe es el amor. Y el fruto del amor es el servicio al
prójimo. Esto nos trae la paz.
Dr. Iván
Seperiza
Pasquali
Quilpué,
Chile
abril
2005
http://www.isp2002.co.cl/
isp2002@vtr.net