Hoy, 3 de septiembre del 2002, un preciado amigo que regresó de Europa, hojeaba la fotocopia que le obsequié del original cuyo conjunto lo dan las cuartillas que van a continuación. Al apreciar el contenido temático de lo que tenía entre sus manos, exclamó: Ya, si esto quedó demostrado ser falso y el Vaticano así lo reconoció. Le respondí que lo leyera y después conversáramos. Ojalá, este escrito no confesional sino científicamente fundamentado, en lo posible llegue a CiberNautas y Lectores de la América Joven, buena tierra en general para que germinen las preciadas semillas que él, en el CiberEspacio aleatoriamente dejará.
Al apreciar el contenido temático de lo que tenía entre sus manos, exclamó:
Ya, si esto quedó demostrado ser falso y el Vaticano así lo reconoció.
Ojalá, este escrito no confesional sino científicamente fundamentado, en lo posible llegue a CiberNautas y Lectores de la América Joven, buena tierra en general para que germinen las preciadas semillas que él, en el CiberEspacio aleatoriamente dejará.
En algunos capítulos de escritos previos me he referido a la Sindone (del griego: sábana, pieza de tela que puede ser usada como lienzo fúnebre), o la Sábana Santa de Turín. Este escrito titulado "Sagrado Testimonio" nace como natural complemento del anterior 89: "La Luz del Mundo". Hoy, me quedé contemplando Su Rostro y sentí la necesidad de revisar el tema. He decidido destacar las evidencias de lo que fue es y será a todas luces un hecho sobrenatural que supera la humana razón, o sea algo más allá de lo natural de acuerdo a las leyes físicas conocidas. Ya es indesmentible que una desconocida energía dejó en la tela de lino la impronta cual negativo fotográfico en código tridimensional de la detallada imagen a cuerpo entero de quien murió por nosotros, cruelmente crucificado.
Lo notable del testimonio de la impronta es que gracias a él los investigadores encontraron una serie de hechos no conocidos hasta entonces, como lo son por ejemplo que los clavos no pasaron por las palmas de la mano, lo hicieron por las muñecas; que no hubo corona a modo de aro, era un casco de espinas; que la herida por lanza fue hecha después de muerto y en el costado derecho; el bestial castigo que recibió antes y durante la crucifixión; que había dos monedas en las cuencas de los ojos; que las letras a ojo de microscopía de alta resolución, obedecían al madero de apoyo en U de la nuca, el que estaba escrito con su nombre; la especial manera de poner los esenios a sus cadáveres en la tumba; que el cuerpo antes de "desaparecer" levitó, se desmaterializó y generó la misteriosa energía de luz y calor que causó la imagen negativa tridimensional...
En un mundo tan poco objetivo y tan subjetivamente escéptico en relación con el Sagrado Testimonio, merecen quedar en lugar destacado tres científicos de prestigio y un modesto bombero:
1. - El Dr. Yves Delage quien fue el primero en analizar las fotos del año 1898 y presentar su informe el año 1902. Él y sus pares ateos agnósticos estaban convencidos del fraude del lienzo que la foto de Secondo Pia demostraba como un negativo fotográfico, dejando sin argumentos a los que argumentaban que era una pintura, vaporización o imagen por contacto. Su lealtad científica lo hizo decir ante la incrédula Academia de Francia:
Es Cristo mismo quien se imprimió en esta sábana funeraria. Yo reconozco a Jesús como personaje histórico, y no veo razón alguna para que nadie se extrañe que todavía existan huellas tangibles de su vida en la tierra...
3. - Avinoam Danin, botánico de la Universidad Hebrea de Jerusalén, señaló en una conferencia de prensa en el 16° Congreso Botánico Internacional en esta ciudad en 1999, que por lo visto se pusieron partes de flores y otras plantas en la Sábana, dejando granos de polen y marcas en la tela. Análisis de los granos, explicó, indicaron que provenían de especies que se podían encontrar sólo en los meses de marzo y abril en la región de Jerusalén. El polen de una planta, una especie de cardo llamada Gundelia Tourneffortii, era especialmente abundante en la tela, y una imagen de la planta se identificó cerca de la imagen del hombro del hombre. Sostiene que ésta puede haber sido la especie con la que se hizo la corona de espinas de Jesús:
Dios me ha dado la fuerza para romper esos vidrios
De inmediato tuvo que ser atendido por los médicos convocados al lugar, debido a un principio de asfixia. ¿Cómo logró Trematore romper el blindaje antirrobo, arriesgando su vida por el fuego que lo rodeaba?
DESARROLLO
Para el que cree, no es necesaria ninguna explicación. Para el que no cree, toda explicación sobra. Werfel.
-I- LOS EVANGELIOS Y LA SÁBANA SANTA
57. Siendo ya tarde, compareció un hombre rico, natural de Arimatea, llamado José, el cual era también discípulo de Jesús. 58. Este se presentó a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús, el cual, Pilato, mandó que se le entregase. 59. José, pues, tomando el cuerpo de Jesús, envolviólo en una sábana limpia. 60. Y lo colocó en un sepulcro suyo que había hecho abrir en una peña, y no había servido todavía; y arrimando una gran piedra, cerró la boca del sepulcro, y fuése. Evangelio de San Mateo. Capítulo XXII.
42. Al caer el sol (por ser aquel día la parasceve, o día de preparación, que precede al sábado) 43. fue José de Arimatea, persona ilustre y senador, el cual esperaba también el reino de Dios, y entró denodadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús. 44. Pilato, admirándose de que tan pronto hubiese muerto, hizo llamar al centurión, y le preguntó si efectivamente era muerto. 45. Y habiéndole asegurado que sí el centurión, dió el cuerpo a José. 46. José comprando una sábana, bajó a Jesús de la cruz, y le envolvió en la sábana, y le puso en un sepulcro abierto en una peña, y arrimando una gran piedra, dejó así con ella cerrada la entrada. Evangelio de San Marcos. Capítulo XV.
50. Entonces se dejó ver un senador llamado José, varón virtuoso y justo, oriundo de Arimatea, ciudad de Judea, 51. el cual no había consentido en el designio de los otros ni en lo que habían ejecutado; antes bien era de aquellos que esperaban también el reino de Dios. 52. Este, pues, se presentó a Pilato, y le pidió el cuerpo de Jesús. 53. Y habiéndole descolgado de la cruz, le envolvió en una sábana, y le colocó en un sepulcro abierto en peña viva, en donde ninguno hasta entonces había sido sepultado. 54. Era aquel el día que llamaban parasceve, o preparación, e iba ya a entrar el sábado. Evangelio de San Lucas. Capítulo XXIII.
3. Con esta nueva salió Pedro y el dicho discípulo, y encamináronse al sepulcro. 4. Corrían ambos a la par, mas este otro discípulo corrió más a prisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro; 5. y habiéndose inclinado, vió los lienzos en el suelo, pero no entró. 6. Llegó tras él Simón Pedro, y entró en el sepulcro, y vió los lienzos en el suelo, 7. y el sudario o pañuelo que habían puesto sobre la cabeza de Jesús, no junto a los demás lienzos, sino separado y doblado en otro lugar. 8. Entonces el otro discípulo, que había llegado primero al sepulcro, entró también, y vió, y creyó. Evangelio de San Juan. Capítulo XX.
Tomado de la Sagrada Biblia, versión castellana del Ilmo. Sr. Félix Torres Amat, tercera edición 1926.
COMENTARIO
En este escrito al señalar la palabra Sindone se lo hace en referencia a la Sábana Santa de Turín y se dice Sudario en alusión al pañuelo que envolvió el rostro de Jesucristo, al ser Él puesto en la Sábana mortuoria una vez bajado de la cruz. Algunos utilizan de manera equivocada la palabra sudario mientras aluden a la sábana y acá he intentado subsanar ese error rectificándolo en las referencias que lo mencionan mal. Como sinónimo de sábana figuran las palabras sindone, tela, mortaja y lienzo.
Hay cristianos que de plano rechazan la Sábana Santa basados exclusivamente en la "traducción" que conocen del Evangelio de San Juan, Capítulo 20 e ignoran a los otros tres Evangelistas que hablan de "la Sábana". Para ellos va esta fundamentada información, pues San Juan al llegar primero al sepulcro y mirar hacia su interior, a la espera que lo alcanzara San Pedro vió la Sindone o Sábana vacía, allanada y alisada como los exegetas lo enfatizan mediante la correcta traducción:
1. - Ante a la pregunta: -El Evangelio habla de vendas. El S. J. Jorge Loring respondió:
Sólo sucede en las malas traducciones de San Juan. En los Evangelios de San Mateo, San Marcos y San Lucas se habla de "sábana" que es la traducción correcta de "sindon". San Juan emplea la palabra griega "ozonia" que significa "lienzo". Es verdad que las vendas son lienzos, lo mismo que la sábana. Pero si los otros tres emplean la palabra "sábana" lo normal es traducir lienzo por sábana y no por vendas. Es verdad que los judíos fajaban a los cadáveres con vendas, como a Lázaro. Pero con Cristo no tuvieron tiempo, pues murió a las tres de la tarde del viernes (por ser aquel día la parasceve, o día de preparación, que precede al sábado) y había que terminar la sepultura antes de que se pusiera el Sol, pues entonces empezaba el día festivo.
En los Evangelios Sinópticos, Mateo, Marcos y Lucas se habla de la Sábana donde José de Arimatea y Nicodemo envolvieron el cuerpo del Señor. Tenían derecho al cuerpo, según la Ley. San Juan no habla expresamente de Sábana. Habla de unos lienzos y de un sudario. Pero como nos expuso en el Congreso de Turín el Profesor A. Feuillet del Instituto Católico de París, especialista en el estudio de la Biblia, la palabra «lienzo», que utiliza San Juan, significa también sábana, y la palabra «sudario», en lugar de mortaja, como la entendemos nosotros, era más bien pañuelo; porque significaba un paño que utilizaban para secarse el sudor. Vendas y fajas no se nombran en la sepultura de Cristo, puesto que éstas se utilizaban en la sepultura definitiva que hacían los judíos, y a Cristo le hicieron una sepultura provisional, dejando la sepultura definitiva para después de las fiestas.
Habría que reformar los textos litúrgicos que se leen en la Misa, de cuando Pedro y Juan llegaron al sepulcro. Están mal traducidos. O si suena demasiado fuerte eso de "mal traducidos", digamos "están imperfectamente traducidos". Me explico: A Vds. les suena —lo hemos leído en la misa todos los años— que cuando San Juan y San Pedro se enteraron que Cristo había resucitado, salieron corriendo hacia el sepulcro. Pero Juan, que era más joven, llegó antes, cuando llega a la tumba, no entra, y espera por respeto a San Pedro, y después entran los dos. Pero dice el Evangelio que cuando San Juan llegó al sepulcro, sin entrar, miró; vio y creyó en la resurrección. ¿Y por qué creyó? Al ver la sábana. ¿Y cómo estaba la sábana? Nos suena de haberlo oído en el Evangelio de la Misa: "La sábana en el suelo". Mal traducido. La sábana en el suelo, no. La sábana A RAS DEL SUELO; allanada, aplanada, alisada, sin el relieve que tenía cuando cubría el cuerpo de Cristo. Porque la sábana en el suelo nos suena a la sábana tirada en un rincón. Como el que se levanta de la cama y echa la sábana a un lado. La sábana en el suelo, allí tirada. No. Tirada en el suelo, no. A RAS DEL SUELO, alisada, aplanada, allanada, yacente, a ras del suelo. No es lo mismo. La palabra griega usada por San Juan es KEÍMENA que significa "yaciendo". Cuando San Juan ve la sábana alisada, allanada, a ras del suelo, comprendió que Cristo había resucitado. Porque él comprendió que si alguien hubiera robado el cadáver, el lienzo no estaría así, tan bien puestecito. Entonces al ver cómo estaba el lienzo, comprendió que nadie había robado el cadáver y, por lo tanto, que Cristo había resucitado. En este pasaje también habla San Juan del pañolón que estuvo sobre su cabeza: epites kefalés autou... Dice que estaba doblado aparte. La palabra que usa es jóris, que se puede traducir modalmente o localmente: "por el contrario" o "en otro sitio": "Doblado en lugar a parte" o "y el sudario que estuvo sobre su cabeza, no yaciendo en el suelo sino por el contrario, doblado...".
En este pasaje también habla San Juan del pañolón que estuvo sobre su cabeza: epites kefalés autou... Dice que estaba doblado aparte. La palabra que usa es jóris, que se puede traducir modalmente o localmente: "por el contrario" o "en otro sitio": "Doblado en lugar a parte" o "y el sudario que estuvo sobre su cabeza, no yaciendo en el suelo sino por el contrario, doblado...".
Cuando se habla de la Sindone nos puede confundir la amplia terminología usada para designarla. Es fácil que nos refiramos a ella como “Sábana”, “Sudario” o “Lienzo”. San Juan refiriéndose a la resurrección dice que Simón Pedro junto a otro discípulo vieron los lienzos tirados y el sudario que había estado sobre la cabeza envuelto en un lugar aparte, lo cual nos hace pensar que eran más de una pieza las que formaban la mortaja funeraria. Mateo y Marcos se refieren a ella como sábana al indicarnos que era propiedad (la pieza) de José de Arimatea, con ellos también coincide Lucas. ¿Cuál es el término adecuado? ¿Cuál se ajusta a la realidad? El término "sindon" según San Jerónimo es una tela de lino más larga que ancha, la cual envolvía el cuerpo, a diferencia de sudarium, que en el latín clásico significa "pequeño lienzo útil para enjugar el rostro". La sindone es una larga tela de lino blanco que sirvió para envolver el cadáver del ajusticiado en la cruz. Es más que probable que sobre el rostro se colocase un lienzo a modo de sudarium según las tradiciones funerarias judías y un trozo de lienzo a modo de cinturón mantuviera cerrada la mandíbula del difunto. De ahí la diversidad de piezas de lino que pudo observar San Juan siendo el que con más riqueza descriptiva narró lo observado en el interior del sepulcro, mientras el resto de los evangelistas simplemente repararon en lo más evidente y notable: La Sábana. El Códice Alexandrinus, que data del siglo IV-V (en el Museo Británico de Londres) traduce la cita de Juan: Salieron, pues Pedro y el otro discípulo y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos y el otro discípulo se adelantó más velozmente a Pedro y llegó primero al monumento y agachándose ve los lienzos allanados. Pero no entró. Llega pues, Simón Pedro siguiéndole y entró en el sepulcro contemplando los lienzos allanados y el sudario que estuvo sobre la cabeza de Él, no, al igual que los lienzos, allanado, sino al contrario, enrollado en su propio lugar. Entonces, pues, entró también el otro discípulo, quién llegara primero al sepulcro. Y vio y creyó. Tal como fue escrita en el Códice Alexandrinus, la palabras griega "othonia" significa lienzos y no vendas, como se ha venido traduciendo. Cuando Juan habla de vendas usa la palabra griega propia "keirai" y sin embargo queda demostrado según el Códice Alexandrinus que los lienzos estaban allanados usando para ello el término griego "Keimena" que es más adecuado. Así pues nos encontramos ante un grave error de traducción que nos pueden hacer dudar sobre las piezas halladas en el sepulcro y sobre su posible definición, para subsanar este error y de la mano de los modernos (y más fiables) sistemas de traducción podemos afirmar que en el interior del sepulcro se hallaban una gran pieza de lino, un sudarium y posiblemente una estrecha pieza de lino cuya función como ya hemos referido anteriormente servía para mantener la mandíbula cerrada.
El término "sindon" según San Jerónimo es una tela de lino más larga que ancha, la cual envolvía el cuerpo, a diferencia de sudarium, que en el latín clásico significa "pequeño lienzo útil para enjugar el rostro". La sindone es una larga tela de lino blanco que sirvió para envolver el cadáver del ajusticiado en la cruz. Es más que probable que sobre el rostro se colocase un lienzo a modo de sudarium según las tradiciones funerarias judías y un trozo de lienzo a modo de cinturón mantuviera cerrada la mandíbula del difunto. De ahí la diversidad de piezas de lino que pudo observar San Juan siendo el que con más riqueza descriptiva narró lo observado en el interior del sepulcro, mientras el resto de los evangelistas simplemente repararon en lo más evidente y notable: La Sábana.
El Códice Alexandrinus, que data del siglo IV-V (en el Museo Británico de Londres) traduce la cita de Juan: Salieron, pues Pedro y el otro discípulo y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos y el otro discípulo se adelantó más velozmente a Pedro y llegó primero al monumento y agachándose ve los lienzos allanados. Pero no entró. Llega pues, Simón Pedro siguiéndole y entró en el sepulcro contemplando los lienzos allanados y el sudario que estuvo sobre la cabeza de Él, no, al igual que los lienzos, allanado, sino al contrario, enrollado en su propio lugar. Entonces, pues, entró también el otro discípulo, quién llegara primero al sepulcro. Y vio y creyó.
Tal como fue escrita en el Códice Alexandrinus, la palabras griega "othonia" significa lienzos y no vendas, como se ha venido traduciendo. Cuando Juan habla de vendas usa la palabra griega propia "keirai" y sin embargo queda demostrado según el Códice Alexandrinus que los lienzos estaban allanados usando para ello el término griego "Keimena" que es más adecuado. Así pues nos encontramos ante un grave error de traducción que nos pueden hacer dudar sobre las piezas halladas en el sepulcro y sobre su posible definición, para subsanar este error y de la mano de los modernos (y más fiables) sistemas de traducción podemos afirmar que en el interior del sepulcro se hallaban una gran pieza de lino, un sudarium y posiblemente una estrecha pieza de lino cuya función como ya hemos referido anteriormente servía para mantener la mandíbula cerrada.
Los exegetas sostienen actualmente que los traductores bíblicos cometieron varios errores al describir la escena de los discípulos que entran en la tumba. ¿Qué era entonces la "othonia", que emplearon para envolver el cuerpo del Señor, si no eran vendas? "Othonia" significa, en realidad, "lienzo" o "sábana". Se trata, pues, de un pedazo grande de paño utilizado para cubrir todo el cuerpo de Jesús antes de depositarlo en la tumba. De este modo, San Juan concuerda con los otros tres evangelios, que afirman que al morir Jesús lo envolvieron con una "sindon", palabra griega que también significa "lienzo" o "sábana". Según las costumbres judías, cuando una persona moría, el sudario que había empleado durante su vida era utilizado para cerrar la boca del difunto. Para ello se doblaba el pañuelo en diagonal, se lo enrollaba, se lo pasaba por debajo de la mandíbula, y luego se lo ataba fuertemente en la parte superior de la cabeza. Las Biblias suelen decir que la sábana "estaba en el suelo" (v.5). Pero es otro error de traducción. El texto original del evangelio emplea aquí el verbo "keimena", que más bien significa yacer, estar extendido, estar horizontal, caído, desplomado, allanado. Por lo tanto, lo que quiere decirnos San Juan es que Pedro y el discípulo amado encontraron que la sábana, que antes había estado abultada por la presencia del cadáver de Jesús adentro, ahora estaba aplastada, caída, desinflada, como si el cuerpo se hubiera "volatilizado". Las mortajas fúnebres, pues, se habían desplomado, habían caído bajo su propio peso, en el mismo lugar donde antes había estado el cadáver. Falta saber cómo encontraron al sudario. Las Biblias dan dos indicaciones: que "no estaba junto a la sábana", y que estaba "plegado". Pero se trata nuevamente de una mala traducción. La primera frase, en griego, no dice que "no estaba junto a la sábana" sino que "no estaba allanado como la sábana". Y la segunda palabra no significa "plegado" sino "enrollado". Se aclara, así, lo que quiso decir el evangelista. El sudario, que antes había estado atado alrededor de la cabeza de Jesús, no estaba allanado, alisado, como la sábana. No lo habían desatado. Seguía enrollado y conservando su forma ovalada, como si siguiera rodeando todavía el rostro del Salvador, que ya no estaba. Lamentablemente las Biblias dicen "en un lugar aparte", lo cual no permite entender bien lo que el texto quiere expresar. En realidad la frase griega dice "en su propio lugar". Por lo tanto, San Juan quiere decirnos que el sudario, además de estar enrollado, seguía en el mismo lugar, ocupando el espacio donde antes había estado la cabeza de Cristo. Ahora sí, con estas aclaraciones, podemos ofrecer una traducción más correcta del episodio evangélico: "Salieron Pedro y el otro discípulo, y se dirigieron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más que Pedro y llegó antes al sepulcro. Se agachó para mirar, y vio que la sábana estaba desinflada, pero no entró. Detrás de él llega Simón Pedro, entra en el sepulcro y ve la sábana desinflada; y el sudario que estuvo alrededor de su cabeza, no alisado como la sábana, sino enrollado en su propio lugar. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado antes al sepulcro, vio y creyó" (Jn 20,5-8). Queda así perfectamente aclarado lo que los discípulos pudieron contemplar al entrar en la tumba vacía. Que todas las cosas estaban exactamente en el lugar donde las habían puesto el viernes por la tarde. Pero que la sábana estaba desinflada, y que el sudario que había rodeado la cabeza de Jesús seguía enrollado y formando un pequeño bulto bajo la sábana, en el mismo lugar donde antes había estado la cabeza de Jesús.
¿Qué era entonces la "othonia", que emplearon para envolver el cuerpo del Señor, si no eran vendas? "Othonia" significa, en realidad, "lienzo" o "sábana". Se trata, pues, de un pedazo grande de paño utilizado para cubrir todo el cuerpo de Jesús antes de depositarlo en la tumba. De este modo, San Juan concuerda con los otros tres evangelios, que afirman que al morir Jesús lo envolvieron con una "sindon", palabra griega que también significa "lienzo" o "sábana".
Según las costumbres judías, cuando una persona moría, el sudario que había empleado durante su vida era utilizado para cerrar la boca del difunto. Para ello se doblaba el pañuelo en diagonal, se lo enrollaba, se lo pasaba por debajo de la mandíbula, y luego se lo ataba fuertemente en la parte superior de la cabeza.
Las Biblias suelen decir que la sábana "estaba en el suelo" (v.5). Pero es otro error de traducción. El texto original del evangelio emplea aquí el verbo "keimena", que más bien significa yacer, estar extendido, estar horizontal, caído, desplomado, allanado. Por lo tanto, lo que quiere decirnos San Juan es que Pedro y el discípulo amado encontraron que la sábana, que antes había estado abultada por la presencia del cadáver de Jesús adentro, ahora estaba aplastada, caída, desinflada, como si el cuerpo se hubiera "volatilizado". Las mortajas fúnebres, pues, se habían desplomado, habían caído bajo su propio peso, en el mismo lugar donde antes había estado el cadáver.
Falta saber cómo encontraron al sudario. Las Biblias dan dos indicaciones: que "no estaba junto a la sábana", y que estaba "plegado". Pero se trata nuevamente de una mala traducción. La primera frase, en griego, no dice que "no estaba junto a la sábana" sino que "no estaba allanado como la sábana". Y la segunda palabra no significa "plegado" sino "enrollado". Se aclara, así, lo que quiso decir el evangelista. El sudario, que antes había estado atado alrededor de la cabeza de Jesús, no estaba allanado, alisado, como la sábana. No lo habían desatado. Seguía enrollado y conservando su forma ovalada, como si siguiera rodeando todavía el rostro del Salvador, que ya no estaba.
Lamentablemente las Biblias dicen "en un lugar aparte", lo cual no permite entender bien lo que el texto quiere expresar. En realidad la frase griega dice "en su propio lugar". Por lo tanto, San Juan quiere decirnos que el sudario, además de estar enrollado, seguía en el mismo lugar, ocupando el espacio donde antes había estado la cabeza de Cristo.
Ahora sí, con estas aclaraciones, podemos ofrecer una traducción más correcta del episodio evangélico: "Salieron Pedro y el otro discípulo, y se dirigieron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más que Pedro y llegó antes al sepulcro. Se agachó para mirar, y vio que la sábana estaba desinflada, pero no entró. Detrás de él llega Simón Pedro, entra en el sepulcro y ve la sábana desinflada; y el sudario que estuvo alrededor de su cabeza, no alisado como la sábana, sino enrollado en su propio lugar. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado antes al sepulcro, vio y creyó" (Jn 20,5-8).
Queda así perfectamente aclarado lo que los discípulos pudieron contemplar al entrar en la tumba vacía. Que todas las cosas estaban exactamente en el lugar donde las habían puesto el viernes por la tarde. Pero que la sábana estaba desinflada, y que el sudario que había rodeado la cabeza de Jesús seguía enrollado y formando un pequeño bulto bajo la sábana, en el mismo lugar donde antes había estado la cabeza de Jesús.
Es realmente importante este punto que hemos analizado, en especial por el "cristiano" rechazo hacia la autenticidad de la Sindone, por parte de creyentes ligados a la letra que se supone textual de los Evangelios, lo que a su vez da tema a otros no cristianos para tener algo al menos que argumentar, con algún fundamento, contra la Sábana Santa de Turín.
Por algo el padre jesuita chileno Manuel Lacunza, en su exilio en Roma, hace más de 200 años al referirse a la interpretación de la Biblia dijo:
No se puede negar que muchas cosas se leen en la Escritura, que tomadas, según la letra, y aun estudiando prolijamente todo su contexto, no se entienden... Si bien lo miráis, esta ignorancia, o esta falta de inteligencia en muchas cosas de la Escritura, máximamente en lo que es profecía, sucede por una de dos causas o porque todavía no ha llegado su tiempo, o porque no se acomodan bien, antes se oponen manifiestamente a aquel sistema, o a aquellas ideas que ya habíamos adoptado como buenas... Dios no acostumbra dar sino a su tiempo; mucho menos aquellas cosas que fuera de su tiempo pudieran hacer más daño que provecho. Los antiguos es innegable, que no entendieron muchas cosas que ahora entendemos nosotros, y los venideros entenderán muchas otras, que nos parecen ahora ininteligibles...
Algunos intérpretes estudiosos de la Biblia tuvieron el valor de advertir sobre la interpretación del texto de la palabra bíblica, Veamos dos referencias:
J. Stafford Wright, estudioso de la Biblia señala:
Los libros de la Biblia abarcan muchos siglos. En ellos la revelación es progresiva, en el sentido de que todos los aspectos de la verdad no se nos revelaron de una vez, sino que nos fueron siendo revelados de una edad en otra, y de un escritor a otro... Si bien la terminología empleada por un escritor en determinada época no es siempre igual a la terminología de otra. Nos veremos en gran dificultad si insistimos en interpretar siempre una palabra precisamente de la misma manera.
El que el hombre siempre haya pensado que la Biblia quiere decir cierta cosa acerca del universo no quiere decir que esto sea lo que en realidad la Biblia dice... Con frecuencia el hombre ha complicado las cosas al insistir en la interpretación de la Biblia solamente a la luz de sus limitados conocimientos y luego al aferrarse con tenacidad a su malentendido... Tal como las realidades de la física atómica cambiaron la ciencia, la era espacial atómica va a exigir una interpretación de la Palabra de DIOS más dinámica y factual.
-II- EL ROSTRO INMANENTE
El Papa Pío XI (1857 - 1939) confesó un día después de haber contemplado absorto el rostro de Jesucristo que aparece en la Sábana Santa:
Hay en él, en aquel rostro, algo realmente impresionante: una belleza tan viril, tan fuerte, tan verdaderamente divina; una serenidad tan triste, una tristeza dolorosamente serena, y sobre todo una mirada que no existe, y que, sin embargo, sorprende; se ve. No existe, porque los párpados están bajados; pero aún así no es un rostro ciego, sino lleno de luz, con una mirada escondida que nos alcanza también a través de los párpados.
En una carta al Emperador Tiberio César, Publio Léntulo le informa sobre Jesús y lo describe así:
Su rostro moreno, con una barba espesa dividida al medio, es de una belleza incomparable. Su mirar es profundo y grave, y sus pupilas son dos rayos de sol. Es el hombre más bello que imaginar se pueda, muy semejante a su madre, la más bella figura de mujer que jamás por aquí se vio.
A Tiberio César, apareció en Galilea un hombre joven que en nombre del dios que lo envío predicaba humildemente una nueva ley, primero temí que su intención era sublevar al pueblo contra los romanos. Pero pronto se borraron mis sospechas, Jesús de Nazaret habló mas bien como un amigo de los romanos que no de los judíos. Cierto día observé en un grupo de personas a un hombre joven que apoyado en un tronco de un árbol hablaba tranquilamente a las personas que lo rodeaban. Se me dijo que era Jesús, esto podía haberlo supuesto fácilmente por la gran diferencia que había entre él y aquellos que lo escuchaban, su pelo y su barba le confirieron a su apariencia un aspecto celestial parecía tener unos treinta años, nunca antes había visto una faz tan amable o simpática, qué diferencia tan grande había entre él y los que lo escuchaban, con sus barbas negras y su tez clara, como no deseaba molestarle con mi presencia proseguí mi camino indicándole sin embargo a mi secretario que se uniera al grupo y escuchara, más tarde mi secretario me informó que jamás había leído en las obras de los filósofos nada que se pudiera compararse con las enseñanzas de Jesús. Me informó que Jesús no era ni seductor ni agitador, por ello decidimos protegerle. Era libre de actuar de hablar y de reunir al pueblo, ésta libertad ilimitada provocaba a los judíos y los indignaba y los irritaba, no a los pobres sino a los ricos y poderosos, más tarde escribí una carta a Jesús y le pedí una entrevista con él en el pretorio, acudió, cuando el Nazareno apareció estaba dando yo mi paseo matinal y al mirarle mis pies parecían aferrados con correas de hierro al piso de mármol, temblando yo con todo el cuerpo, cual ser un culpable a pesar de que él estaba tranquilo sin moverme admiré durante un rato a este hombre excepcional nada había en él y en su carácter que fuera repulsivo, pero en su presencia sentí un profundo respeto, le dije que él y su personalidad estaban rodeadas de una contagiosa sencillez que le situaba por encima de los filósofos y maestros de su tiempo, a mi y a todos nos causó una onda impresión debido a su amabilidad sencillez humildad y amor. Estos noble soberano son los hechos que atañen a Jesús de Nazaret, y me tomé tiempo para informarte de los pormenores acerca de este asunto, opino que un hombre que sabe transformar el agua en vino que cura los enfermos resucita los muertos y apacigua a la mar embravecida no es culpable de un acto criminal como otros han dicho, debemos admitir que es realmente el hijo de Dios. Tu obediente servidor Poncio Pilato.
Da la impresión que el Testimonio dejado por Jesucristo para el siglo XX e inicio del tercer milenio, tuvo un carácter misterioso y, por lo tanto, oculto en períodos de sus casi 2.000 años de existencia. La realidad histórica muestra:
Año 30 – Una anónima y humilde tejedora da forma a su más hermosa y fina tela de lino. Sale del telar manual un preciado lienzo, ignorando su creadora que, esa hermosa tela, haría Sagrada historia. Año 33 – José de Arimatea compra la fina y costosa Sindone para, provisoriamente poner en ella a Jesucristo al que bajó de la cruz con autorización de Poncio Pilato. Los discípulos Pedro y Juan, una vez retirada del sepulcro en forma apresurada la Sindone vacía, la doblaron primero en dos y sobre ese doblez en cuatro más, para que quedara tan solo visible Su Rostro. Se le mantuvo oculto entre sus discípulos dado que tener mortajas funerararias era un grave delito para la Ley judía. Año 40 – Uno de los discípulos, Judas Tadeo, la llevó a Edesa. Georges Gharib historiador bizantino demostró que en Oriente la tradición señala que el rey Abgar de Edesa estaba leproso y sanó al recibir el año 40 el Lienzo con la imagen de Jesucristo. Ello lo hizo convertirse al cristianismo. El Lienzo quedó en un monasterio de monjes. Pasado un tiempo desaparece y solo permanece su recuerdo pues el sucesor de Abgar volvió al paganismo y los cristianos de la ciudad escondieron la Sábana. Año 525 - Durante la restauración de la Iglesia de Santa Sofía es encontrada "casualmente" escondida en un nicho de la amurallada ciudad sobre la puerta occidental de Edesa según lo escribe el cronista Evagrio en la década del 590. Teofilaco del siglo VII relata que durante una campaña contra los persas el Mandylion (palabra griega que designa literalmente tela que "no ha sido pintada por mano humana") como allí se le llamaba, se encontraba doblada mostrando solo el rostro de Jesucristo. Año 544 – Por primera vez fue desplegado totalmente cual bandera para dar valor a los soldados de Edesa y se le atribuye la salvación de la ciudad en el sitio llevado a cabo por los persas. Se la llamaba acheropita (no hecha por mano humana). Año 944 – Los ejércitos bizantinos, en el curso de una campaña contra el sultanato árabe de Edesa, se apoderan del Mandylion o Sábana con imagen no hecha por mano humana y lo llevan solemnemente a Constantinopla el 16 de Agosto, por orden del emperador Romano Lecapeno. Se conserva el manuscrito griego de un sermón del día 16 de agosto del año 944 del archidiácono Gregorio de Santa Sofía, en Constantinopla, del día que llegó la Sábana Santa de Edesa hasta Constantinopla. La Iglesia bizantina dejó en libros litúrgicos este acontecimiento del traslado del Mandylion de Edesa a Constantinopla. Año 1147 – Luis VII, Rey de Francia, durante su visita a Constantinopla, venera la Sindone. Año 1203 – El cronista cruzado templario Roberto de Clary, en un manuscrito conservado en la Biblioteca Real de Copenhague escribe: "La Sábana Santa, donde Nuestro Señor fue envuelto, estaba allí, y cada viernes se extendía verticalmente, de manera que podía verse la figura de Nuestro Señor."... Año 1204 – Después del saqueo y destrucción de Constantinopla el 12 de abril, queda secretamente en manos de los Caballeros Templarios quienes conservaron la Sábana en la fortaleza de San Juan de Acre hasta 1291 custodiada por los monjes guerreros y desde allí la llevaron a la sede templaria de Villenueve-du-Temple, en París. Hasta el año 1357 permaneció oculta. Año 1307 – El rey de Francia Felipe el Hermoso disuelva la orden de los Templarios y hace ejecutar a sus miembros. Año 1357 – Es exhibida la tela por primera vez en Europa en la capilla de Lirey, Francia, situada a 150 kilómetros de Paris. El caballero Geoffroy de Charny construye la capilla para la Sábana, se ignora cómo y cuándo él se hizo cargo de ella; no podía revelar que procedía de la orden "maldita" de los caballeros Templarios, hubiera sido ajusticiado como uno más de ellos, que en secreto lo era. El obispo de Troyes, Henri de Poitiers, a cuya diócesis pertenecía la colegiata de Lirey, pidió explicaciones a Geoffroy de Charny sobre el objeto que atraía tanto público. El se limitó a dar la ambigua respuesta que era un regalo, sin mencionar nombres. Explicó que había poseído la reliquia durante tres años. Su viuda mantiene la Sábana y la da a conocer a pesar de la oposición de dos obispos regionales. Años más tarde la nieta de Godofredo de Charny, Margarita, se hace cargo de la Sindone y es perseguida por "arrebatarla" de la Iglesia de Lirey. Año 1389 – Pierre d'Arcis, Obispo de Troyes, prohíbe la exhibición de la Sindone. Año 1453 – Los duques de Saboya reciben en Ginebra el Testimonio y a la anciana Margarita le entregan el castillo de Varombon. Año 1509 – Margarita de Austria dona una urna de plata donde es conservada. Año 1532 – Hubo un incendio en la Capilla que la guardaba y el fuego fundió parte de la plata de la urna cayendo sobre la tela doblada unas gotas de plata fundida que atravesaron el lienzo plegado. Año 1533 – Entre el 15 de abril y el 2 de mayo estas perforaciones fueron reparadas por las Monjas Clarisas Pobres de Chambéry, quienes cosieron 16 remiendos triangulares con lino blanco en las perforaciones más grandes y unieron una tela de respaldo al dorso de la Sábana Santa (conocida como tela de Holanda) para fortalecerla. Se dice que antes de 1200 se expuso a su primer incendio. Año 1535 – Por razones de guerra, la tela es transferida a Turín, luego a Vercelli, Milán, Niza y nuevamente a Vercelli; donde permanece hasta 1561, cuando es regresado a Chambéry. Año 1694 – Manuel Filiberto de Saboya la traslada el 14 de septiembre a Turín, la nueva capital de Saboya, siendo colocada en la Capilla que había encargado construir al arquitecto Guarini, lugar donde ha permanecido por 308 años. Año 1706 – En junio, la Sindone es transferida a Génova a causa del asedio de Turín, al fin del cual es regresada a la ciudad de Turín. Año 1898 – Es tomada la primera fotografía por el abogado Secondo Pia entre el 25 y el 28 de mayo. Con ella se inician los estudios médico-legales. Año 1931 – Durante la exhibición por el matrimonio de Humberto de Savoia, la Sindone es fotografiada nuevamente por el fotógrafo profesional Giuseppe Enrie. Año 1939 – Durante la Segunda Guerra Mundial, la Sindone es oculta en el Santuario de Montevergine (Avellino) del 25 de septiembre de 1939 al 28 de octubre de 1946. Año 1969 – Del 16 al 18 de Junio se produce un reconocimiento de la reliquia de parte de una comisión de estudio nombrada por el Cardenal Michele Pellegrino. Se realiza la primera fotografía a colores, tomada por Giovanni Battista Judica Cordiglia. Año 1973 – Primera exhibición televisiva en directo (23 de noviembre). Año 1978 – Celebración del IV Centenario de la transferencia de la Sindone de Chambéry a Turín, con exhibición pública del 26 de agosto al 8 de octubre. Se realiza a continuación el análisis del equipo de expertos de STURP (Shroud of Turin Research Project), quienes efectúan la investigación de 120 horas. Año 1983 – Muere el 18 de marzo el rey de Italia en el exilio Humberto II de Saboya, quien dejó en su testamento la Sindone como legado a la Santa Sede. Año 1997 – En la noche del 11 al 12 de Abril la Sábana Santa estuvo expuesta al tercer incendio de su historia conocida.
Ian Wilson, catedrático de Historia de la Universidad de Oxford, publicó la fotografía de un cáliz siríaco del siglo VI (Museo del Louvre) con una grabación del rostro de la Sábana. El Profesor Gino Zaninotto, de Roma, ha descubierto en los Archivos del Vaticano el manuscrito griego de un sermón del arzobispo Gregorio de Santa Sofía de Constantinopla, del 16 de Agosto del año 944, día que llegó la Sábana Santa de Edesa a Constantinopla, en que se describe la Sábana Santa entera. En la Biblioteca Nacional de Madrid (Vitrina 26,2, folio 131 r) se puede ver una miniatura de Skylitres (1081-1118) que reproduce la escena del emperador Lecapeno (920-944) besando la Sábana Santa que llegaba de Edesa, antes de subir al trono su hijo Constantino VII. Allí se observa el Mandylion extendido con las dimensiones de la Sábana Santa. El emperador besa la parte de la cabeza y otra persona está sosteniendo el resto de la sábana que tiene cuatro metros y medio de largo. Existe una carta del año 1095 escrita por el emperador bizantino Alejo I Comneno (1081-1118) a su amigo Roberto de Frisia, Conde de Flemings, en la que refiere que en Constantinopla se conservaba el lienzo de lino que estaba en el sepulcro de Cristo después de la resurrección. La Sábana Santa figura en el Catálogo de Reliquias del Palacio Imperial de Constantinopla que hizo el monje de Thingeyrar en el año 1157. Otra carta conocida está fechada el 1 de agosto de 1205, fue escrita por Teodoro Angel Comneno, nieto de Isaac II, Emperador de Constantinopla durante el saqueo de los cruzados. La carta va dirigida al Papa Inocencio III, organizador de la IV Cruzada. En ella Teodoro se queja del saqueo de los cruzados y pide sea devuelta la Sábana Santa a Constantinopla. En el Centro de Sindonología de Turín se encuentran cartas autógrafas de los Cardenales Binet y Mathieu, arzobispos de Besançon, que confirman la presencia de la Sábana en la ciudad de Constantinopla en los primeros días del siglo XIII.
El S. J. Gerald O’Collins, profesor de Teología en la Universidad Gregoriana de Roma, y autor del libro titulado "Para interpretar a Jesús" dedica en él ocho páginas a la Sábana Santa donde señala:
En una discusión televisada de la BBC, el Jueves Santo de 1979, John Robinson (catedrático en la Universidad de Cambridge) llamó a la Sábana "un disparador de la fe". Como la discusión siguió a la película "Testigo silencioso", aquella tarde se encontraba sobre una base particularmente segura. El productor y director de este filme, David Rolfe, comenzó sus tres años y medio de investigación de la Sábana Santa, como agnóstico, para después creer en Jesucristo.
La Sábana santa es un reto a la inteligencia. Ante todo, exige de cada hombre, en particular del investigador, un esfuerzo para captar con humildad el mensaje profundo que transmite a su razón y a su vida... Para el creyente cuenta sobre todo el hecho de que la Sábana santa es espejo del Evangelio... En la Sábana santa se refleja la imagen del sufrimiento humano. Recuerda al hombre moderno, distraído a menudo por el bienestar y las conquistas tecnológicas, el drama de tantos hermanos, y lo invita a interrogarse sobre el misterio del dolor, para profundizar en sus causas... La Sábana santa es también imagen del amor de Dios, así como del pecado del hombre. Invita a redescubrir la causa última de la muerte redentora de Jesús...
Para el creyente cuenta sobre todo el hecho de que la Sábana santa es espejo del Evangelio...
En la Sábana santa se refleja la imagen del sufrimiento humano. Recuerda al hombre moderno, distraído a menudo por el bienestar y las conquistas tecnológicas, el drama de tantos hermanos, y lo invita a interrogarse sobre el misterio del dolor, para profundizar en sus causas...
La Sábana santa es también imagen del amor de Dios, así como del pecado del hombre. Invita a redescubrir la causa última de la muerte redentora de Jesús...
Una primera teoría supone que la Sábana fue trasladada poco después de la resurrección del Señor a Edesa, hoy Urfa, en la actual Turquía central. En San Petersburgo se descubrió en 1878 un manuscrito siríaco del siglo VI íntegramente conservado, que era copia de otro texto más antiguo, de los archivos reales de Edesa. Narra una antigua historia sobre el rey Abgar IV (9-46 d.C.), el cual oyó hablar sobre el Profeta de Jerusalén y quiso ofrecerle asilo, para protegerlo de los judíos, en su ciudad. Le envió un embajador; pero al llegar éste a Palestina se encontró con que ya había muerto. Regresó entonces con la efigie del Profeta extraña y milagrosamente estampada sobre un lienzo de lino. El rey Abgar, leproso y muy enfermo, se curó al contacto con ella. Es importante destacar que en Edesa se fundó la primera Iglesia reconocida oficialmente por un Estado en el mundo (170 d.C.). Se la llamó tetradiplon, el historiador inglés Wilson se percató que la Sábana Santa doblada por la mitad y vuelta a doblar cuatro veces (tetra en griego significa cuatro) se reduce a un rectángulo en cuyo centro está el rostro. Sería la cuatro veces doblada. La Sábana Santa estaba doblada dentro de una urna de plata en la Iglesia de Chambéry, Francia. Hubo un incendio. La plata recalentada chamuscó los bordes de la tela, y al desdoblar la sábana quedaron dos líneas negras de tela chamuscada que desorientan mucho cuando se ve la fotografía por primera vez. ¡Providencial! Las líneas negras están paralelas al cuerpo. No lo tocan. Rozan los hombros un poco; pero podía haber sido una quemadura en el centro, y nos destroza la figura. Está el cuerpo de Cristo enmarcado por las dos líneas de tela chamuscada, y los dieciséis triangulitos, que son remiendos de lino blanco, hechos por las religiosas clarisas de Chambéry, por encargo del Papa Clemente VII. El cuerpo "salió" de la Sábana antes de descomponerse, pues en el lienzo no aparece ninguna mancha propia de la descomposición del cadáver. Por otra parte las manchas de sangre indican que el cuerpo no fue "separado" del lienzo, pues si esto se hubiera hecho con la sangre fluida, los bordes de las manchas no aparecerían tan nítidos, y si se hubiera hecho con la sangre seca, las manchas de sangre estarían deterioradas, y no es así. Por eso el Dr. Paul Vignon, de la Universidad de París, dice en que las huellas de sangre que hay en el lienzo sólo ha podido dejarlas un cuerpo desmaterializado, espiritualizado, glorificado, resucitado. La Revista Geomundo, de octubre de 1978, pág. 470, dice: "Es asombroso el hecho que algunas teorías científicas formuladas sobre la base de minuciosos análisis y estudios de la Sábana de Turín parecen confirmar que es cierta la afirmación evangélica que Jesucristo resucitó." La Sábana Santa es el quinto Evangelio, porque nos da la auténtica fotografía de Jesús. Responde al interés extraordinario que nosotros tenemos de conocer el aspecto físico de Jesús... Los suplicios sufridos por Cristo han dejado en la Sábana huellas tan claras que se puede leer sobre el tejido toda la narración de la Pasión como si de un libro se tratara.
Se la llamó tetradiplon, el historiador inglés Wilson se percató que la Sábana Santa doblada por la mitad y vuelta a doblar cuatro veces (tetra en griego significa cuatro) se reduce a un rectángulo en cuyo centro está el rostro. Sería la cuatro veces doblada.
La Sábana Santa estaba doblada dentro de una urna de plata en la Iglesia de Chambéry, Francia. Hubo un incendio. La plata recalentada chamuscó los bordes de la tela, y al desdoblar la sábana quedaron dos líneas negras de tela chamuscada que desorientan mucho cuando se ve la fotografía por primera vez. ¡Providencial! Las líneas negras están paralelas al cuerpo. No lo tocan. Rozan los hombros un poco; pero podía haber sido una quemadura en el centro, y nos destroza la figura. Está el cuerpo de Cristo enmarcado por las dos líneas de tela chamuscada, y los dieciséis triangulitos, que son remiendos de lino blanco, hechos por las religiosas clarisas de Chambéry, por encargo del Papa Clemente VII.
El cuerpo "salió" de la Sábana antes de descomponerse, pues en el lienzo no aparece ninguna mancha propia de la descomposición del cadáver. Por otra parte las manchas de sangre indican que el cuerpo no fue "separado" del lienzo, pues si esto se hubiera hecho con la sangre fluida, los bordes de las manchas no aparecerían tan nítidos, y si se hubiera hecho con la sangre seca, las manchas de sangre estarían deterioradas, y no es así. Por eso el Dr. Paul Vignon, de la Universidad de París, dice en que las huellas de sangre que hay en el lienzo sólo ha podido dejarlas un cuerpo desmaterializado, espiritualizado, glorificado, resucitado.
La Revista Geomundo, de octubre de 1978, pág. 470, dice: "Es asombroso el hecho que algunas teorías científicas formuladas sobre la base de minuciosos análisis y estudios de la Sábana de Turín parecen confirmar que es cierta la afirmación evangélica que Jesucristo resucitó."
La Sábana Santa es el quinto Evangelio, porque nos da la auténtica fotografía de Jesús. Responde al interés extraordinario que nosotros tenemos de conocer el aspecto físico de Jesús... Los suplicios sufridos por Cristo han dejado en la Sábana huellas tan claras que se puede leer sobre el tejido toda la narración de la Pasión como si de un libro se tratara.
Año 1532 – En la noche del 3 al 4 de diciembre, mientras la pequeña ciudad y la segura fortaleza de Chambéry duermen, empieza la tragedia. ¿Una vela mal puesta en el candelabro? ¿Una lamparita colocada muy cerca de las telas que adornan el coro donde los canónigos suelen cantar laúdes y vísperas? Lo cierto es que el fuego comienza a propagarse desde allí al primer material inflamable que encuentra cerca. En un principio, carboniza lentamente los sitiales del coro, de madera de nogal. Después, las primeras lenguas de fuego serpentean en el vacío, se levantan crepitando y avanzan en dirección a la sacristía. Tapetes y telas se queman enseguida. El aire ya se ha hecho irrespirable, la temperatura aumenta a medida que las llamas devoran todo lo que es de madera: bancos, reclinatorios, marcos de las puertas.
Allí detrás, en la hornacina cercana al altar, la preciosa reliquia parece no correr ningún peligro, porque se encuentra guardada en una gran urna de plata. Parece inatacable, siempre que alguien se dé cuenta a tiempo del incendio.
150-200 grados de calor. Uno tras otro las vinajeras y los jarrones de cristal estallan, se agrietan las ánforas de yeso y los estucados que decoraban el interior.
300 grados. Comienzan a ceder los emplomados que unían los cristales policromados, saltando uno tras otro los ventanales y vidrieras.
Rápido, ¡hay que tocar la campana! Y aquel desesperado repicar a martillo despierta por sorpresa y reúne en torno a la torre del palacio ducal a un centenar de personas, comenzando por los inscritos en la cofradía del Santo Sudario, la temperatura alcanza pronto los 400-500 grados.
Alrededor de los 600 grados empiezan a deformarse hasta los pesados candelabros de cobre, construidos especialmente por los hábiles artesanos de Chambéry para adornar la capilla.
650 grados. Se derriten como si fueran de cera los platillos para la comunión, que están hechos de aluminio recubierto de una delgada capa de zinc. Llega al exterior el ruido de los mármoles que, al fundirse las grapas de hierro que los sujetaban, caen de las paredes, pulverizándose en el suelo.
800 grados. Empiezan a retorcerse las gruesas lámparas y las mismas rejas, mientras que las barras de hierro que sostienen algún peso se pliegan peligrosamente. Todo cruje en aquel infierno que calienta e ilumina siniestramente la noche de diciembre. Lo que todos se preguntan afuera, con un nudo en la garganta, es qué habrá pasado con la Sábana Santa.
900 grados. El cofre de plata donde se encuentra depositada la Sagrada Sábana, doblada cuadrangularmente, está incandescente. Un tremendo fuego cegador va conquistando una a una las moléculas que componen el cofre. En los lugares en que las llamas atacan con mayor furia y por más tiempo, al alcanzar los 960 grados, la plata toma una consistencia extremadamente blanda. Luego comienza a caer en gotas sobre la Sábana, carbonizando en varios puntos el tejido.
El agua echada a las llamas, al liberar grandes nubes de vapor, consigue poner freno a la furia del fuego, que queda reducido a algunos focos. ¿Habrán llegado demasiado tarde? En cuanto es posible, entre chorros de agua y el corazón palpitante de todos, un cerrajero y su ayudante consiguen abrir el cofre, y, con el suspiro de alivio que podemos imaginar, constatan, en presencia del arzobispo, que la Sábana «estaba casi intacta, salvo en los pliegues y, más exactamente, en los cuatro ángulos –la tela estaba doblada en varios pliegues–, donde la plata fundida había caído, provocando las quemaduras que en la tela extendida parecían encuadrar, por así decirlo, la imagen anterior y la posterior del hombre que en ella se había envuelto». Y un testigo ocular añade: «Este hecho lo vimos claramente todos, estando yo presente en aquel momento, y quedamos sorprendidos» (Judica Cordiglia, op. cit. 32).
Año 1533 – Las más expertas de entre las monjas de Santa Clara, bajo la guía de la priora sor Louise, proceden a remendar la Sábana Santa, con paciencia y cuidado. En el coro del monasterio, acompañando cada puntada con una oración, se parecen a aquellas otras piadosas mujeres que en la noche del Viernes Santo, en el Sepulcro, acariciaron con manos temblorosas la Sábana que envolvía el cuerpo martirizado del Maestro. Para garantizar que la reliquia quedara incólume y para rendirle honores, están presentes cuatro guardias del duque. Y una vez reparada debidamente, la Sábana Santa es restituida al señor de Chambéry.
REFLEXIÓN
¿Acepta el racional análisis de la lógica que esa urna de plata soportara hasta los 960º, al rojo y reblandecida y la Sábana en su interior sólo sufriera los efectos de algunas gotas de plata fundida sin haber entrado la tela de lino en combustión total?
El tejido es una sarga de cuatro, en forma de espiga. Se usaba en Oriente en el siglo I pero no se conoció en Europa hasta mediados del segundo milenio. Elaborada a mano, su urdimbre es de cerca de 40 hilos por centímetro, y en el sentido de la trama de unas veintisiete pasadas o inserciones por igual extensión. El entramado responde al estilo antiguo de Damasco, se trata de una "sarga" con diagonal de cuarenta y cinco grados, en "espiga de pez", dispuesta dos arriba y dos abajo. El hilo transversal pasa así debajo de tres verticales para aflorar en el cuarto, lo que requiere un telar de cuatro pedales. Al ser rota la espiga en dos direcciones convergentes forma estrías longitudinales de poca regularidad. Estos hilos, aproximadamente deben corresponder, según la numeración inglesa del lino, al número 70 para la urdimbre y al 50 para la trama. En la Sábana Santa, en la pieza de lino, existen errores en la elaboración, pues hilos que debieron formar la espiga en sentido ascendente han debido ser elaborados en el descendente y viceversa. También existen equivocaciones en la pasada de algunos hilos de la urdimbre. A veces, faltan tramos y hay interrupciones de pasada en no pocas filas por haberse alterado el orden de la nervadura.
Cabe destacar que esta forma de tejer el lino se dejó de utilizar después del siglo I, pues los telares manuales desaparecieron y ya no se volvieron a utilizar. No se conservan en ningún museo del mundo especializado en telas, linos urdidos de esta forma posteriores al siglo I.
Los análisis realizados por Gilvert Raes, del instituto de tecnología textil de Gante, en 1973 confirmaron que correspondían a tejidos existentes hace 2.000 años. Fue tejido a mano con forma de espina de pescado, medía 436 cm. de largo por 110 de ancho. Sólo se encontraron algunas hebras de algodón, pero ni el más mínimo resto de pelo de animal alguno. La ausencia de pelo de animal se explica por la prohibición de la ley mosaica de que en un telar se mezclen fibras vegetales y animales, en Europa hubo que esperar hasta el siglo XIII para que se confeccionaran telas de lino parecidas a la Sindone. El hecho de encontrar algunas hebras de algodón ha servido a algunos investigadores para precisar su procedencia pues en Europa no se cultivaba algodón, aunque sí que se hacía en Oriente Próximo, por lo tanto, en Palestina.
En el Código de la Ley judía, se relata la costumbre de sepultura en la sección "Leyes del duelo", siendo una de sus indicaciones que una persona ejecutada por el Gobierno debe ser enterrada en una sola sábana.
El Dr. Morano, Director del Centro de Microscopía Electrónica del Hospital de San Andrés de Vercelli, ha demostrado que la tela tiene dos mil años de antigüedad, comparándola al microscopio electrónico, con la fibra de tejidos egipcios cuya antigüedad nos es conocida.
-V- Del TESTIMONIO CIENTÍFICO
El Centro Internacional de Sindonología señala:
La Sábana Santa es un objeto suficientemente misterioso para ser capaz de levantar la curiosidad de los investigadores y de los científicos; lleva una imagen de sufrimiento tan impresionante como para suscitar la piedad lastimosa de cada corazón sensible; señala caracteres de referencia con un pasado de torturas, que distinguió la historia de enteros siglos de la antigüedad, que pueden interesar los que se sienten herederos de aquella civilización; muestra en particular correspondencias tan cercanas a la narración de un momento de la historia de Jesús de Nazaret que envuelve de varias maneras quien se siente sangre de su sangre, sea por ser parte de su mismo pueblo sea por la adhesión de fe a su mensaje. El conocimiento científico con respecto a la Sábana Santa hoy acumula los resultados de casi un siglo de laboratorio, de documentos, de escritos de vario espesor científico y de varia utilidad que tienen el objetivo de llegar a entender la real entidad de este santo lienzo, y que constituyen la "Sindonología" (porque en italiano la Sábana Santa se llama Sindone), ciencia autónoma. Los temas científicos de discusión van de la biología a la física, de la medicina legal a la arqueología, de la informática al cálculo de las probabilidades. Muy interesante es también "el problema histórico" de la sábana santa que sigue siendo, como lo definió Giovanni Paolo II, una "provocación para la inteligencia". La imagen de la figura humana debe de ser leída como si fuera reflejada en un espejo: lo que se ve a la derecha se encuentra en realidad a su izquierda y viceversa. La huella del cuerpo humano es una imagen negativa, las impresiones y las huellas de sangre son en positivo.
El conocimiento científico con respecto a la Sábana Santa hoy acumula los resultados de casi un siglo de laboratorio, de documentos, de escritos de vario espesor científico y de varia utilidad que tienen el objetivo de llegar a entender la real entidad de este santo lienzo, y que constituyen la "Sindonología" (porque en italiano la Sábana Santa se llama Sindone), ciencia autónoma. Los temas científicos de discusión van de la biología a la física, de la medicina legal a la arqueología, de la informática al cálculo de las probabilidades. Muy interesante es también "el problema histórico" de la sábana santa que sigue siendo, como lo definió Giovanni Paolo II, una "provocación para la inteligencia".
La imagen de la figura humana debe de ser leída como si fuera reflejada en un espejo: lo que se ve a la derecha se encuentra en realidad a su izquierda y viceversa. La huella del cuerpo humano es una imagen negativa, las impresiones y las huellas de sangre son en positivo.
Da confianza y conmueve la seriedad con que la ciencia del siglo XX se acerca a los interrogantes que rodean al hombre en general y en particular a éste de la Sábana. Si no está al servicio de una ideología, el científico de hoy camina de puntillas, con humildad, alrededor de realidades que le sobrepasan. Podemos confiar en que el científico auténtico no esconderá nada, y no afirmará nada antes de haber verificado cada hipótesis. Las opiniones personales cuentan más bien poco. Este es el motivo por el que conmueve la humildad del científico digno de tal nombre. Y da tranquilidad pensar que podrán surgir nuevos interrogantes, pero la ciencia, que ya ha admitido el encontrarse delante de un misterio, digno del máximo respeto y de la más atenta consideración, sabrá cómo responder también a las nuevas preguntas. Desde 1898, hasta hoy, las más variadas disciplinas del saber humano, como la anatomía, arqueología, exégesis bíblica, química, física, electrónica, fotografía, se han aplicado con creciente perfección al análisis de este documento; de modo que, como señala oportunamente una experta en los estudios sobre la Sábana, M. E. Patriz, hoy su autenticidad no se encuentra en discusión. Decir que la Sábana Santa es obra de un artista medieval es tan ridículo como decir que el Cid Campeador fue a la Luna. ¿Cómo? ¿A caballo? ¿Cómo un medieval va a ir a la Luna sin la tecnología de hoy? Sólo un ignorante del tema puede decir que la Sábana Santa es obra de un artista medieval.
Este es el motivo por el que conmueve la humildad del científico digno de tal nombre. Y da tranquilidad pensar que podrán surgir nuevos interrogantes, pero la ciencia, que ya ha admitido el encontrarse delante de un misterio, digno del máximo respeto y de la más atenta consideración, sabrá cómo responder también a las nuevas preguntas.
Desde 1898, hasta hoy, las más variadas disciplinas del saber humano, como la anatomía, arqueología, exégesis bíblica, química, física, electrónica, fotografía, se han aplicado con creciente perfección al análisis de este documento; de modo que, como señala oportunamente una experta en los estudios sobre la Sábana, M. E. Patriz, hoy su autenticidad no se encuentra en discusión.
Decir que la Sábana Santa es obra de un artista medieval es tan ridículo como decir que el Cid Campeador fue a la Luna. ¿Cómo? ¿A caballo? ¿Cómo un medieval va a ir a la Luna sin la tecnología de hoy? Sólo un ignorante del tema puede decir que la Sábana Santa es obra de un artista medieval.
Secondo Pia
El término fotografía está formado por dos raíces griegas que significan escritura con luz. La duda de la Ciencia se inició en 1898. En mayo de 1898, la Sábana Santa fue expuesta durante ocho días desde el 25 de Mayo hasta el 2 de Junio para celebrar el cincuentenario del reino de Italia por la Casa de Saboya, soberana de Italia, y además como homenaje a la boda rey Víctor Manuel III, hijo del rey Humberto I de Saboya. Se realizó a la vez una exposición de arte sacro en cuya comisión estaba el abogado Secondo Pia quien era aficionado en el naciente arte de la fotografía. Propuso fotografiar la Sindone, e incluir dicha fotografía en la exposición de arte sacro a lo que el rey se negó pues podría ser un acto irreverente hacerlo. Secondo Pia insiste con argumentos: A largo de la Historia la Sábana Santa había estado a punto de desaparecer para siempre en varias ocasiones a causa de incendios, saqueos, traslados, guerras... Con los miles de visitantes que iban a contemplar la Sindone, un fotógrafo furtivo podría lograr una mala copia que desacreditaría a la Sábana. Además Secondo Pia, se hacía cargo de todos los gastos y si había algún beneficio podía dedicarse íntegramente a obras de caridad o culto. Humberto I autorizó la fotografía.
El día 25 al mediodía se encontró ante el lienzo de 4,32 metros de largo por 1,10 metro de ancho. Tenía dos horas para su trabajo de dos fotografías con exposiciones de 14 y 20 minutos. La primera placa ortocromática de 51 por 63 centímetros empezó a grabarse al paso de los minutos. A los cinco minutos el calor de los focos resquebrajó los dos filtros y fracasó el intento. Al anochecer del día 28 Pia enfocó la lente Voitglander hacia la Sábana y la primera placa se expuso por 14 minutos. La segunda tuvo 20 minutos de exposición. Al revelar sus fotos Secondo Pia contempló lo inexplicable: El negativo de sus fotografías correspondía al positivo de la imagen. La imagen de la Sábana era un negativo fotográfico impreso en la tela
La crítica fue despiadada entre los grupos anticlericales, la prensa de vanguardia, la ciencia, sus colegas de fotógrafos y varios religiosos. Era imposible lo que las fotos mostraban, hubo fraude... Sin embargo dos personas mostraron sus furtivas fotos, el teniente de Orden Público Felice Fino, y un fotógrafo ahora anónimo. Ambos, con fotos de menor calidad, demostraban que la imagen de la Sábana era un perfecto negativo fotográfico.
Relató Secondo Pia:
En Mayo de 1898, acercándose la fecha de la solemne exhibición de la Santa Sábana, se me solicitó fotografiar la reliquia. Yo me ofrecía a realizar el trabajo, a cuenta mía y con la renuncia a cualquier posible derecho. Esta propuesta, con el importante apoyo del Barón Antonio Manno, que me honra con su amistad, fue cálidamente aceptada por el Soberano, Su Majestad Humberto, quien tuvo la fineza de concederme un exclusivo permiso. Mi preocupación era intensa y profunda, especialmente porque tenía que fotografiar un objeto que nunca antes había visto. Según quienes le habían visto en anteriores exposiciones, la Santa Sábana presentaba apenas unas débiles imágenes. Más temores me producían los problemas de la iluminación y las condiciones en las que debería operar. Expuse dos placas de 50 x 60 centímetro, una con una exposición de 14 minutos y la otra con una exposición de 20 minutos utilizando un lente Voitglander con un diafragma de dos milímetros. Puse delante del lente un filtro amarillo muy leve usando placas ortocromáticas de la firma Edward, reveladas con una solución normal de oxalato ferroso sin ninguna preparación química especial que pudiese alterar de alguna manera el resultado usual del revelado. Encerrado en el cuarto oscuro, concentrado sobre mi trabajo, sentí una gran emoción cuando, durante el revelado, vi aparecer primero el Santo Rostro en la placa con tal resolución que me sorprendí y alegré pues desde ese momento pude estar seguro del buen resultado de mi obra de arte. Si la imagen aparecía como un "perfecto positivo" el objeto no podía ser otra cosa que un "perfecto negativo". La Sábana Santa es una fotografía en tela de la Resurrección.
Mi preocupación era intensa y profunda, especialmente porque tenía que fotografiar un objeto que nunca antes había visto. Según quienes le habían visto en anteriores exposiciones, la Santa Sábana presentaba apenas unas débiles imágenes. Más temores me producían los problemas de la iluminación y las condiciones en las que debería operar.
Expuse dos placas de 50 x 60 centímetro, una con una exposición de 14 minutos y la otra con una exposición de 20 minutos utilizando un lente Voitglander con un diafragma de dos milímetros. Puse delante del lente un filtro amarillo muy leve usando placas ortocromáticas de la firma Edward, reveladas con una solución normal de oxalato ferroso sin ninguna preparación química especial que pudiese alterar de alguna manera el resultado usual del revelado.
Encerrado en el cuarto oscuro, concentrado sobre mi trabajo, sentí una gran emoción cuando, durante el revelado, vi aparecer primero el Santo Rostro en la placa con tal resolución que me sorprendí y alegré pues desde ese momento pude estar seguro del buen resultado de mi obra de arte. Si la imagen aparecía como un "perfecto positivo" el objeto no podía ser otra cosa que un "perfecto negativo". La Sábana Santa es una fotografía en tela de la Resurrección.
* La fotografía fue un extraordinario éxito. Corrieri Nazionale de Turín. * El rumor del maravilloso acontecimiento corrió por Turín como un reguero de pólvora. Daily Telegraph de Londres. * La imagen produce una impresión indeleble. Cittadino de Génova. * Un acontecimiento milagroso. L'Osservatore Romano, del Vaticano. * Sería interesante ver algunos otros negativos de Monsieur Pia, para determinar si el fenómeno observado en esa única placa se repetía en las otras. En caso contrario, no cabe sino concluir que se ha tratado de un accidente o de una ilusión óptica. Una publicación de Francia.
El 3 de mayo de 1931 Giussepe Enrie fotografió con tecnología más moderna la Sábana. El resultado fue el mismo que con Secondo Pia, pero más nítido. La imagen era un negativo fotográfico. Enrie declaró:
La impresión del cuerpo sobre la Sábana Santa, excluidas tan sólo las huellas de sangre, es un perfecto negativo y no es de hechura humana.
En 1969 se fotografía por tercera vez la Sábana Santa, lo hace Judica Cordiglia, bajo condiciones científicamente controladas. Obtuvo fotos en color con rayos ultravioleta e infrarrojos. Como invitado estuvo el criminalista del Tribunal de Zurich, Max Frei Sulzer, experto en seguir pistas criminales a través de las microhuellas dejadas por el polvo en los objetos investigados quien tendrá relevancia propia poco después, en cuanto a su investigación de los pólenes encontrados sobre la superficie de la Sábana.
El 4 de octubre de 1973 se realiza el primer programa televisivo mostrando el Testimonio.
Una opinión actual, moderna y autorizada es la de Leo Valla, fotógrafo de la casa real británica y, entre otras capacidades experto en la fotografía tridimensional, declaró:
Yo he participado en la invención de muchos y muy complicados instrumentos y procesos visuales y puedo afirmar que nadie ha podido falsificar esa imagen. Sería imposible conseguirlo en la actualidad, con toda la tecnología de que disponemos. Es un negativo perfecto, de una calidad fotográfica extraordinariamente precisa.
Nace la duda: ¿Qué motivó al abogado Secondo Pia, un entusiasta aficionado al naciente arte de la fotografía para lograr la autorización de fotografiar la Sábana Santa?
b.- LA CIENCIA MÉDICA
Dr. Yves Delage
El segundo hombre en hacer historia y pasar a la historia gracias a la Sábana Santa fue un ateo científico progresista. Demostró la validez del Sagrado Testimonio y que el dogma excluyente que lo llevó al grupo de los ateos también estaba entre sus pares. Pasó Delage a la historia como el primer médico en validar el relato bíblico por lo que la imagen de la Sindone muestra. ¿Con medios primitivos cómo pudo el año 1902 hacer el Dr. Yves Delage tan magistral descripción de una poco nítida fotografía no profesional de 1898?
El Dr. Yves Delage (1854-1920), profesor de anatomía comparada de la Sorbona, anatomista patólogo de la Academia de Ciencias, estaba convencido que al analizar la imagen fotográfica de Secondo Pia y buscar las concordancias bíblicas, demostraría a la Ciencia que la Sábana no era un hecho real sino una humana creación. Decidió estudiar con lupa y microscopio las fotografías que revelaron a la figura de la Sábana como un negativo fotográfico. Se basó en la fisiología y patología de la impresión en la tela, para determinar su origen. Analizó las características del rigor mortis, las heridas y las hemorragias. Su primera conclusión fue que la imagen era producto del contacto de un cuerpo con el lino y no había sido pintada ni impresa, como postulaban las dos teorías existentes hasta entonces. Una de las cuales había sido planteada por el Papa Giovanni Battista Cibo (1484-1492), quien aseguró que la Sábana había sido pintada por Leonardo da Vinci y prohibió su proclamación como reliquia cristiana. Delage era de la elite atea y racionalista a manera de reacción al discriminatorio dogma religioso imperante y como anatomista quedó impresionado por la variedad de detalles que encontró y describió. Fue honesto y leal en lo objetivo de su análisis y no lo falseó. El día lunes 21 de abril de 1902 al atardecer no pudo terminar su exposición ante sus pares de la Academia de Ciencias de París cuando afirmó que el hombre de la Sábana era Jesucristo. Ellos estaban convencidos de la falsedad que Delage habría de encontrar en el testimonio que con tanta paciencia analizó. Simplemente, escuchar la Verdad no lo soportaron.
Un relator de aquella reunión señala:
El Secretario de la Academia estaba feliz y con entusiasmo le dijo: "Doctor esto es un éxito, está repleto...". Un silencio respetuoso acompañó el inicio de la esperada Conferencia de Delage. Sin embargo, al pronunciar con certeza el nombre de Jesús de Nazaret comenzaron los murmullos que a continuación de su tesis dieron lugar a gritos, pateos y agresivos insultos. Para evitar alguna agresión personal Paul Vignon ayudante de Delage le implora: "Doctor, está en peligro. Salga deprisa por la puerta de atrás". Miró el científico estupefacto la agresiva, congestionada y vociferante multitud de sus correligionarios en el ideal ateo y en el progresismo científico. Le acusaban de traición y numerosos puños empezaron a levantarse amenazadores. El Secretario de la Academia, con voz alterada le habla: "Monsieur Delage, asumo la responsabilidad personal de que en las Actas de esta Ilustrísimo Academia no quede constancia del nombre que usted ha pronunciado relacionándolo con la tela de Turín". El público presente no aceptaba la existencia de Jesús y Delage los traicionaba señalando que esa figura misteriosa e inexplicable de la tela lo hacían admitir la posibilidad de lo sobrenatural o extra-natural en relación con Jesús de Nazaret...
Tenemos por una parte la Sábana –probablemente impregnada de áloe, una resina oriental– y un crucificado que ha sido azotado, herido en el costado derecho y coronado de espinas. Tenemos por otra parte un conjunto de historia y tradición que nos presenta a Cristo, que en Judea sufrió los distintos suplicios que se muestran en el cadáver cuya imagen nos ofrece la sábana. ¿No es natural acercar estas dos series paralelas y unirlas en un mismo sujeto? Estimo que yo tengo que considerar todos estos datos: –Que la tradición cristiana asegura que Cristo, muerto el viernes por la tarde, estaba ya fuera del sepulcro al alba del domingo; –Que este hombre, ajusticiado como un criminal, tiene en el rostro, como debió ser el rostro de Cristo, una expresión tan noble que espontáneamente pensamos que lo lógico es asignarlo a un hombre bueno y equilibrado; –Que, en resumen, hay un conjunto de circunstancias –el medio Oriente, la llaga en el costado derecho, el tiempo ideal de la sepultura, el misterioso lenguaje de la fisonomía del rostro– que son indiscutiblemente excepcionales. Supongamos que por cada una de estas cinco circunstancias exista una probabilidad sobre cien de que se trate de otra persona. Siendo así, hay una sóla probabilidad entre diez millones de que la Sábana Santa nos haya transmitido la imagen de una persona distinta de Jesucristo.
–Que la tradición cristiana asegura que Cristo, muerto el viernes por la tarde, estaba ya fuera del sepulcro al alba del domingo;
–Que este hombre, ajusticiado como un criminal, tiene en el rostro, como debió ser el rostro de Cristo, una expresión tan noble que espontáneamente pensamos que lo lógico es asignarlo a un hombre bueno y equilibrado;
–Que, en resumen, hay un conjunto de circunstancias –el medio Oriente, la llaga en el costado derecho, el tiempo ideal de la sepultura, el misterioso lenguaje de la fisonomía del rostro– que son indiscutiblemente excepcionales.
Supongamos que por cada una de estas cinco circunstancias exista una probabilidad sobre cien de que se trate de otra persona. Siendo así, hay una sóla probabilidad entre diez millones de que la Sábana Santa nos haya transmitido la imagen de una persona distinta de Jesucristo.
Se ha inyectado una cuestión religiosa donde no había más problema que uno de carácter meramente científico; y el resultado ha sido que se han enardecido los ánimos y se ha enturbiado la razón. Si en vez de tratarse de Cristo se hubiera planteado algo referente a otra persona, como a Sargón, a Aquiles, o a alguno de los Faraones, a nadie se le habría ocurrido poner objeciones. Yo por mi parte he sido fiel al verdadero espíritu de la Ciencia al tratar este asunto, manteniéndome solamente atento a la verdad, sin preocuparme en absoluto de sí ello afectaba o no los intereses de partido religioso alguno. Yo reconozco a Cristo como un personaje histórico, y no veo razón alguna para que nadie se escandalice de que existan todavía huellas tangibles de su vida terrena. 12/04/1902).
La sangrante cabeza fruto de una corona de espinas con más de 50 orificios en donde los más relevantes se corresponden de manera exacta con venas y arterias del cuero cabelludo. El crucificado muere por asfixia. No puede espirar, expeler el aire de sus pulmones e inspirar un poco de aire puro. Para lograrlo, debe apoyarse sobre el clavo que sujeta sus pies al madero e intentar elevarse con la fuerza de los músculos agarrotados y acalambrados de las piernas, a la vez que echa compulsivamente la cabeza hacia atrás, con objeto de expulsar una bocanada del aire viciado de sus pulmones. Y en este alzarse y dejarse caer echando la cabeza hacia atrás, se clavan cada vez más las espinas en la zona de la nuca, los calambres musculares aumentan, se produce una tetanización en la que, agotadas las fuerzas y entre atroces dolores, el crucificado muere. Las rodillas estaban desolladas y el rostro tumefacto por caminar atados manos y brazos al pesado madero de la cruz y al caer apoyaba las rodillas y el rostro. La barba se muestra parcialmente arrancada. Abundan las lesiones de la espalda, el pecho, los brazos, el vientre, las caderas y las piernas hasta los tobillos, extrañas heridas producidas por un feroz castigo con un látigo no conocido. Lesiones de las que brotó suero y sangre. En la parte superior de la espalda del hombre de la Sábana, se observa al microscopio sobre las marcas de los latigazos una serie de arañazos, desolladuras y escoriaciones que por su disposición podrían deberse al roce de un madero sin desbastar, aquel hombre tuvo que cargar con el peso de la cruz o patibulum romano. Destaca la herida por lanza del lado derecho, de ella fluyó en forma abundante suero y sangre. Los soldados romanos eran expertos en usar la lanza con la mano izquierda y dirigir el golpe a la zona derecha del adversario. La incisión por lanza se produjo después de muerto, atravesó entre el quinto y el sexto espacio intercostal desgarrando hasta el corazón, con su aurícula derecha post-morten llena de sangre, cuyo chorro provenía de la vena cava superior que demostraba que el hombre, ya muerto, estaba en posición vertical. Y después en posición horizontal por el reguero de sangre que recorría la parte posterior del cuerpo. Por los brutales golpes recibidos llegó sangre a la cavidad pleural, cuyo líquido seroso flota sobre la sangre lo que quedó demostrado al salir después del lanzazo una mezcla de coágulos de sangre y suero. Es de mayor lógica anatómica pasar los clavos entre los huesos metacarpianos de las muñecas y no por las palmas de las manos, que era la creencia oficial. Eso evitó el desgarro y la caída del cuerpo crucificado. El cuerpo de Jesús "atravesó" la Sábana como un ser espiritualizado al salir por sus propias fuerzas de la tela.
Además Yves Delage hace 100 años señaló:
Dicen que, por inconsciencia o por falta de escrúpulos, yo he traicionado a la ciencia y desmentido mis opiniones de libre pensador. Por el contrario, yo he sido fiel al verdadero espíritu científico, al estudiar el problema del Hombre de la Sábana Santa, preocupándome sólo de descubrir la verdad.
Me parece que esta fotografía es verdadera, sin el menor retoque… La imagen que la Sábana Santa ofrece al visitante se diría que es un negativo. De hecho, las zonas en relieve, por ejemplo la nariz, los párpados cerrados, los pómulos, están obscuras, y en cambio las partes hundidas están claras… La fotografía, cambiando entre sí las luces y las sombras, me presenta una imagen humana increíblemente nítida, con una perfección anatómica y una belleza de formas que no me hubiera imaginado nunca antes de verla... El cuerpo de este hombre, que hasta hace un momento parecía misterioso e incomprensiblemente impreso al revés, tiene una figura perfectísima. Y este rostro, no puedo negarlo, es verdaderamente sorprendente. Dicen que éste es el rostro de Cristo. Yo no lo sé; pero no sé tampoco a qué otra persona puede pertenecer. Y si lo comparo con los retratos de Jesús que desde el Renacimiento han realizado los mejores pintores... éste los supera a todos… Es por todo esto por lo que quiero saber cómo ha podido formarse esta imagen. Si la imagen fuera impresa ¿qué hubiéramos hecho nosotros para obtener la huella de un hombre en una sábana? Habríamos tomado a una persona, y después de bañarla completamente en sudor y sangre o en determinadas sustancias colorantes, la habríamos depositado con cuidado en una gran sábana, doblada según el uso de los hebreos de la época. Seguramente bastase apretar el tejido, cuidadosamente, sobre toda la superficie del cuerpo. Después, se despliega el envoltorio de lino y… gran desilusión: la imagen que se imprime en el tejido es poco más que una mancha deforme, una silueta más bien basta, incluso grotesca. Si la imagen fuera un cuadro de un falsificador que hubiera existido en aquella época o en épocas precedentes –siglos XIII-XIV–, tendríamos que suponer que hubo un artista capaz de hacer una obra cuanto menos a la altura de los grandes pintores del Renacimiento y, cosa más extraña todavía, tendremos que explicar cómo un artista tan magnífico haya podido quedar totalmente ignorado… Y esto, que ya resulta bien difícil de creer respecto a la imagen pintada en positivo, resulta del todo increíble, si se considera que la huella del hombre de la Sábana Santa es una imagen en negativo: pintar una figura de ese modo, sin valor estético alguno, sin resultar nada agradable ¿qué sentido podría tener?... El falsificador habría sabido además, con un anticipo de medio milenio, que las generaciones futuras descubrirían el proceso fotográfico... Este genio sobrehumano lo habría calculado todo: “colocaré las luces y las sombras de tal modo que cuando se le aplique el revelado fotográfico, su inversión pueda mostrar la figura que se atribuye a Cristo”. Y esto con una perfecta precisión, puesto que es sabido qué poco hace falta modificar en un rostro bello para obtener una caricatura; especialmente cuando –como en el rostro de este hombre– su belleza se debe a la expresión.
Si la imagen fuera un cuadro de un falsificador que hubiera existido en aquella época o en épocas precedentes –siglos XIII-XIV–, tendríamos que suponer que hubo un artista capaz de hacer una obra cuanto menos a la altura de los grandes pintores del Renacimiento y, cosa más extraña todavía, tendremos que explicar cómo un artista tan magnífico haya podido quedar totalmente ignorado… Y esto, que ya resulta bien difícil de creer respecto a la imagen pintada en positivo, resulta del todo increíble, si se considera que la huella del hombre de la Sábana Santa es una imagen en negativo: pintar una figura de ese modo, sin valor estético alguno, sin resultar nada agradable ¿qué sentido podría tener?... El falsificador habría sabido además, con un anticipo de medio milenio, que las generaciones futuras descubrirían el proceso fotográfico... Este genio sobrehumano lo habría calculado todo: “colocaré las luces y las sombras de tal modo que cuando se le aplique el revelado fotográfico, su inversión pueda mostrar la figura que se atribuye a Cristo”. Y esto con una perfecta precisión, puesto que es sabido qué poco hace falta modificar en un rostro bello para obtener una caricatura; especialmente cuando –como en el rostro de este hombre– su belleza se debe a la expresión.
A cierto liberalismo anticlerical, al naturalismo que muchas veces nos rodea, hacen que este objeto que toda la ciencia nos dice que es, le da un miedo terrible. El hombre que se considere postmoderno, liberado e inteligente siempre saca conclusiones de sus conocimientos. Este objeto obligaría a adoptar una postura. Quien dejó las huellas en el Lienzo que se conserva en Turín lo que predicaba era la sencillez evangélica, el amor a Dios y a sus hermanos, algo que va más allá de tomas de posición más o menos intelectuales. El no haber estudiado una cosa y rechazar lo que dicen los investigadores de ella, es de necios.
Surge la segunda duda: ¿Qué Luz inspiró al ateo Delage para hacer con medios tan rudimentarios la magistral descripción basado en la primera foto, descripción solo igualada por quienes usan la moderna tecnología computarizada?
En 1925, el médico francés Le Bac, del Hospital de San José en París destacó que la elevación de los brazos en la cruz bloquean el esternón y reducen el movimiento de las costillas con una permanente postura de inspiración del aire lo que provoca la asfixia mecánica.
Dr. Pierre Barbet
Durante 1932, el patólogo forense francés Pierre Barbet, gracias a las nuevas fotografías de mejor calidad tomadas el año anterior, comenzó a estudiar la imagen desde el punto de vista médico. La posición de las heridas causadas por los clavos en las muñecas y no en las palmas de las manos, como se representaba tradicionalmente, lo llevó a trabajar con cadáveres, descubrió que las palmas de las manos no pueden soportar el peso de un cuerpo muerto, y mucho menos el de un cuerpo vivo que se contorsiona; la carne se desgarra rápidamente. Barbet demostró que la única forma de crucificar un cuerpo era atravesando los clavos a la altura de la muñeca, como sucedía con la imagen de la Sábana cuyas huellas se corresponden con el "espacio libre de Destot", un pequeño espacio entre los huesos de la muñeca por donde puede penetrar un clavo del tamaño del usado por los romanos y quedar perfectamente anclado. Los ligamentos de esos huesos proporcionan un soporte suficiente para resistir tracciones de más de 70 kilogramos. Además, un clavo colocado así dañaría el nervio mediano, provocando la retracción involuntaria de los pulgares hacia la palma de la mano, tal como el Lienzo lo demuestra e Yves Delage 30 años antes destacó... Señaló que los hilillos de sangre de los brazos avanzan hacia abajo junto con la gran mancha de sangre de la frente indican que la sangre manó y se coaguló mientras el cuerpo se hallaba en posición vertical, con los brazos extendidos y ligeramente por encima de la cabeza. La sangre fluía según el contorno natural del cuerpo. Barbet concluye, de acuerdo a sus estudios diciendo: La imagen en la Sindone es clínicamente exacta.
Corroboraron el estudio del Dr. Yves Delage (Profesor de Anatomía Comparada de la Sorbona, cirujano de la Academia de Ciencias de París) los médicos Pierre Barbet (cirujano del Hospital de S. José de París); Giovanni Judica Cordiglia (profesor de Medicina Legal de la universidad de Milán). Y médicos actuales que no tan solo analizaron fotos sino la misma tela de la Sindone, como lo son Dr. Robert Bucklin (medico forense, patólogo del Hospital de Los Ángeles, California); Dr. Rudolf W. Hynek (de la Academia de medicina de Praga); Dr. Pier Luigi Baima Bollone (profesor de Medicina Legal de la Universidad de Turín) Todos coinciden en la realidad médica del Testimonio y que no hay un solo caso de discordancia con lo que relatan los evangelios, antes bien: en aquellos casos en que los evangelios son sumamente escuetos, la imagen sindónica complementa perfectamente lo que debió haber sido. La imagen está en negativo, pero la sangre que empapó la tela está en positivo.
Dr. Robert Buckley destacado experto en la interpretación médica de la fotografía, médico en el Instituto de Medicina Legal de Los Ángeles, destaca que la Sábana Santa:
En el examen de las heridas, constituye un caso particularmente interesante: en vez de examinar un cuerpo humano real, disponemos de las huellas fotográficas de ambos lados del cuerpo, que tienen señales de heridas de varios tipos, tan claras y detalladas que es posible hacer un examen legal... La edad de este hombre parece estar comprendida entre los treinta y los treinta y cinco años; su cuerpo tiene señales de una serie de heridas que van desde simples golpes a zonas grandes de heridas profundas por donde hubo pérdida de sangre.
Mediante pruebas espectroscópicas y químicas hemos identificado la presencia de sangre en la Sábana Santa de Turín, en las zonas consideradas como manchas de sangre.
En 1998 el Dr. José Javier Domínguez informa:
El avance de la medicina científica en los últimos años no ha encontrado ningún dato incongruente que hiciera sospechar una hipotética falsificación. Por el contrario, desde el punto de vista de la medicina actual, la autenticidad de la Sindone está fuera de toda duda.
Por las manchas de sangre halladas en el lienzo y más precisamente en sus fibras de lino; el cuerpo habría estado en contacto con el lienzo durante treinta y seis horas. La sangre de las heridas de las manos, pies y corona de espinas ha coagulado como sangre de hombre vivo, mientras que la sangre del costado ha coagulado como sangre de hombre muerto, y es sangre venosa.
Desde el punto de vista de su constitución somática está señalado que se trata de un individuo de particular belleza, y de una prestancia física poco común. Perfecto en la masa corpórea, excediendo un poco de las proporciones del hombre medio normal. Las líneas del rostro y de sus extremidades guardaban armonía y proporción escultural, tanto en la anchura como en la longitud de su cuerpo. El grado de perfección corpórea es tal, que puede y debe ser calificado por encima y fuera de cualquier grupo étnico.
Entre otros, el destacado médico patólogo Bucklin de los EE.UU. certifica que las huellas de los azotes son 120. Coinciden en afirmar que la forma y tamaño de esas heridas fueron producidas por las puntas del azote romano flagrum, llamado en la época escorpión por el daño que causaba en el azotado. Los verdugos fueron dos, una a cada lado, siendo diferente la dirección oblicua de los golpes en ambos lados.
El S. J. Jorge Loring relata:
En el Congreso de Turín celebrado en 1998, hablando después de su conferencia con el eminente patólogo norteamericano doctor Bucklin, conocido internacionalmente, que descuella en Los Ángeles por sus trabajos en Medicina Forense, le pregunté si se podía decir que hay un noventa por ciento de probabilidades de que el crucificado de la Sábana Santa sea Jesucristo. Me contestó: -No. Yo creo que hay un cien por cien. Y yo de broma le dije: -Faltan las huellas dactilares. Respondió: -No es necesario.
El Dr. John Heller del New England Institute (EE.UU.) y el Dr. Baima Bollone, Catedrático de Medicina Legal en la Universidad de Turín, han demostrado que las manchas de sangre de la Sábana Santa tienen una composición correcta de sangre humana: hemoglobina, hierro, porfirina, proteínas, albúmina, bilirrubina etc. Incluso han averiguado el grupo sanguíneo. Es AB: el más corriente en Oriente Medio y escaso en Europa, donde llega solo al 3%.
La ciencia médica demostró que las heridas son anatómicamente perfectas, con una gran cantidad de detalles desconocidos antes de la moderna tecnología. Por ejemplo: * El hombre de la Sindone era una persona atlética de físico armónicamente perfecto. * El halo de suero alrededor de las manchas de sangre -no visible a simple vista- * Salpicaduras y sinuosidades de los regueros sanguíneos. * Hinchazón del abdomen -típico de la asfixia- * Murió por asfixia: Al estar colgado por los brazos, los brazos tiran del diafragma, oprimiendo los pulmones, no puede respirar y se empina para tomar aire; pero, .... ...al inclinarse y descansar todo el cuerpo sobre el clavo de los pies, el dolor es tan intenso que se desploma. Pero... ... al desplomarse se ahoga y se vuelve a empinar... * En las rodillas se distinguen huellas de rozaduras producidas por choques contra el suelo en su largo camino hacia la cruz. * No se le fracturaron las piernas para acelerar su muerte. * La corona de espinas no fue en forma de anillo, como generalmente lo pintan los artistas; era en forma de casquete, cubriendo toda la cabeza como si fuera un sombrero. * Clavos de las manos pasaron por el espacio de Destot en el carpo (muñeca) - único punto en el que se podría sostener el crucificado en la cruz- y no en las palmas. Al pasar los clavos por ese lugar afectaron al nervio mediano lo que obliga a doblar tensamente el dedo pulgar sobre la palma, tal como lo revelan en la Sábana los estudios realizados por fotografía computarizada. * Estar el crucificado completamente desnudo. * Lo crucificaron con tres clavos y no con cuatro. * Tiene un pie encogido. El pie derecho deja la huella de la planta perfectamente; y el izquierdo sólo la huella del talón. * En los omóplatos de la imagen de la Sabana Santa se advierte unas escoriaciones por llevar Jesucristo el palo horizontal de la cruz y no la cruz entera como se suele pintar en el camino hacia el calvario. * La sangre de las heridas de las manos, pies y cabeza han coagulado como sangre de hombre vivo, mientras que la sangre del costado ha coagulado como sangre de hombre muerto y es sangre venosa. * Las intactas manchas de sangre revelan que el cadáver no fue removido sino que desapareció. * La magistral exactitud de todas las lesiones: - El cartílago de la nariz aparece roto y desviado a la derecha. Podría deberse a una caída, pues se han encontrado restos microscópicos de tierra de las mismas características físicas que la de Jerusalén en ella, así como en la rodilla izquierda y las plantas de los pies. - Bajo la región cigomática o malar derecha aparece una gran contusión. Producto del golpe de una barra corta y redonda de entre 4 y 5 centímetros de diámetro. - En el resto de la cara aparecen diversas escoriaciones especialmente en la mejilla derecha y la región frontal. - En las regiones que rodean los ojos y cejas, hay llagas y contusiones iguales a las que producirían puñetazos o palos. La ceja derecha está muy inflamada. - Las marcas sangrantes en el cuero cabelludo producidas por las espinas del casco, muestran más de 50 orificios. Los más importantes se corresponden exactamente con venas y arterias reales. - A lo largo de todo el cuerpo pueden verse marcas idénticas a las que dejaría el instrumento que utilizaban los romanos para flagelar a un reo, el Flagrum taxillatum, dejó al azotar 120 marcas. - La herida del costado de forma elíptica tiene mismo diámetro que una lanza romana: 4.4 x 1.4 cm. Está en lado derecho y no en el izquierdo como se suponía pues los legionarios romanos usaban la lanza con la mano izquierda para atacar al enemigo cuyo escudo estaba en la mano izquierda protegiendo el corazón y dejando vulnerable el costado derecho... * El profesor Bollone ha podido contar más de 600 contusiones y heridas en todo el cuerpo.
Los estudios médicos sorprenden y son sorprendentes pues tan solo muestran la realidad de lo que sucedió en la cruz con Jesucristo, que Él legó en Su Testimonio Visual para los actuales y no los pretéritos o futuros. Llama la atención las pinturas de Jesucristo en la cruz y los crucifijos, todos, de manera incorrecta, con los clavos atravesando las palmas de las manos, salvo una creación de Antoine Van Dyck (1599-1641) de Amberes, Bélgica, pintor flamenco gran retratistas del siglo XVII, y uno de los más brillantes en el manejo del color. Van Dyck expuso su obra "Cristo crucificado" el año 1627, se aprecia la nítida posición de los clavos, pasando por el lugar correcto en las muñecas, como la Sindone lo demostró.
c.- PALINOLOGÍA
La Palinología, siguiendo la definición de P. Font Quer (1982), es el área de la Botánica dedicada al estudio del polen, elemento fecundador masculino de las plantas con flores y de las esporas, gérmenes unicelulares reproductores de las plantas sin flores. Palinología es la ciencia que estudia el polen y esporas de las plantas actuales y fósiles, encontrándose éstos últimos en los sedimentos, tanto naturales como arqueológicos, permitiendo con ello el conocimiento de la vegetación del pasado y su evolución, así como el clima en el que se desarrolló y la actividad del hombre que alteró su primitiva composición. El polen de cada planta es propio de cada una, para analizarlo se necesita una ampliación de 20.000 veces con microscopio electrónico. Los granos de polen suelen permanecer intactos por miles de años.
Max Frei
Puedo afirmar sin posibilidad de ser desmentido que la sabana santa fue expuesta en Palestina hace 2000 años. Max Frei
Max Frei recibió el encargo de autentificar las fotografías que una comisión científica, nombrada en 1969 por el Cardenal Pellegrino, había tomado. Al examinar detenidamente la tela notó la presencia de esporas de polen en la superficie del lienzo y obtuvo permiso para recoger unas cuantas muestras. Logró identificar en esta ocasión 49 especies diferentes de esporas, que fotografió, catalogó y conservó. 33 resultaron ser procedentes de plantas exclusivas de Palestina o Turquía (estepas del sur o área de Estambul). Las dos terceras partes de las muestras procedían de zonas ajenas a Europa, continente del que no ha salido el Lienzo desde el S. XIV.
Antes de dar un dictamen definitivo sobre los lugares en los que, según la Palinología, debería haber estado la Sindone, para quedar "contaminada" de tal modo, se dedicó a visitar las zonas en las que las investigaciones históricas colocaban anteriores estancias del Lienzo. Pudo comprobar in situ la perfecta correspondencia de especies. Logrando identificar 59 especies en total. Murió antes de publicar sus resultados que había dado a conocer en Conferencias. Lo más peculiar es que las especies de polen recogidas en la tela coincidían con gran precisión con el camino que la tradición señalaba para la Sindone: de Tierra Santa a Edesa, en la actual Turquía, de ésta a Francia vía los países bálticos y el norte de Italia y finalmente de Francia a Turín.
Al examinar detenidamente la tela consiguió detectar:
* La presencia de esporas de polen en la superficie del lienzo. Identificar 59 especies diferentes de esporas, que fotografió, catalogó y conservó. 33 de ellas eran procedentes de plantas exclusivas de Palestina o Turquía (estepas del sur o área de Estambul). Las dos terceras partes de las muestras procedían de zonas ajenas a Europa, continente del que no ha salido el Lienzo desde el siglo XIV. * Comprobar la perfecta correspondencia de especies visitando y analizando las zonas en las que las investigaciones históricas se referían al lienzo. * Identificar granos de polen de especies hoy desaparecidas y que aparecen en estratos sedimentarios de Palestina del siglo I.
Durante la Conferencia pronunciada por el S. J. Jorge Loring en el Salón Borja de Madrid, el 7 de noviembre de 1978 señaló:
Uno de los científicos que habló en el Congreso de Turín, fue el criminólogo suizo Max Frei, Director del Departamento Científico de la policía de Zurich, máxima autoridad mundial en Palinología, que adquirió fama internacional al encargársele la investigación de la misteriosa muerte del Secretario General de las Naciones Unidas Dag Hammarskjöld en 1961.
Frei se llevó un aplauso extraordinario por las investigaciones que ha hecho en el tejido de la Sábana Santa. Max Frei fue uno de los científicos que tuvo acceso al estudio de la Sábana en 1973, y examinó el polen que el viento había incrustado en la Sábana Santa.
El polen se pega al tejido y se queda pegado hasta que este tejido se quema o se entierra. El polen pegado al tejido nos indica dónde ha estado ese tejido. El criminal puede ponerse guantes de goma para no dejar huellas dactilares. Pero no puede evitar que el polen del aire se le pegue a la ropa.
Nos decía Max Frei que el polen de cada planta es distinto uno de otro, y nos proyectó unas diapositivas donde se veían perfectamente las diversas formas de grano de polen ampliadas 20.000 veces con el microscopio electrónico. Max Frei ha descubierto en el lienzo de Turín granos de polen de 49 especies de plantas distintas y decía:
"Hay plantas de un área de difusión muy general, por lo tanto no dicen gran cosa. Pero hay otras plantas específicas de una región, y como el aire no se lleva el polen hasta lugares demasiado lejanos, sobre todo en abundancia, podemos decir que si en el tejido de la Sábana Santa encontramos granos de polen de plantas que son exclusivamente de una región, con toda seguridad este lienzo estuvo en aquella región".
Max Frei encontró granos de polen incrustados en el tejido por el viento de plantas que son exclusivas de Italia, de Francia, de Constantinopla, de Edesa y 13 de Palestina; lo cual confirma la trayectoria del lienzo, y excluye toda posibilidad de fraude, ya que la Sábana Santa lleva en Europa un millar de años y nadie pudo manipular los granos microscópicos de polen antes de inventarse el microscopio.
Max Frei ha encontrado también en la Sábana Santa granos de polen de plantas hoy extinguidas, pero que se encuentran en los estratos sedimentarios de Palestina de hace dos mil años en el Lago de Galilea y Mar Muerto.
Por eso, Max Frei dice que: "Es absolutamente cierto que esta Sábana estuvo en Palestina en el siglo I. Esto ha sido para mí un emocionante descubrimiento", concluye Max Frei.
El polen de las plantas se conserva en los tejidos miles de años. El grano de polen es de una centésima de milímetro, pero aumentado veinte mil veces por el microscopio electrónico se ve perfectamente, y se distinguen las diferentes formas de los granos de polen de las distintas especies, por eso son fácilmente catalogables.
Yo le pregunté a Frei si podíamos decir que es un polen fosilizado. Él me dijo: «No. Fosilizado, no. Es un polen seco.» Hago esta aclaración porque algunas veces me preguntan si estos granos de polen que están incrustados en el tejido, están fosilizados. Max Frei me dio esta respuesta.
Avinoam Danin
Científico israelita que tuvo el valor de desautorizar, con su ciencia, el controvertido dictamen de la datación del Carbono 14. Dijo Danin:
De acuerdo a nuestras conclusiones, es muy probable que la tela efectivamente provino de esta parte del mundo, Jerusalén. Una de las plantas es el Zygophyllum dumosum, que crece sólo en Israel, Jordania y el desierto del Sinaí. Otra planta es la llamada rosa de las rocas, o Cistus creticus, que crece sólo en el Oriente Medio; y la planta rodadora Goundelia tournefortii, que según algunos fieles sirvió de material para la corona de espinas. Las flores pueden ser recogidas frescas en cualquier campo y algunas de esas especies pueden ser halladas en cualquier mercado de Jerusalén en la primavera. Hemos identificado por medio de imágenes y especies de granos de polen en la tela, los cuales se restringen a la vecindad de Jerusalén. Esta combinación de flores sólo se hallan en una región del mundo, las afirmaciones que señalan el Lienzo como de origen europeo no se sustentan.
SAINT LOUIS, Estados Unidos -- La Sábana Santa es mucho más antigua de lo que algunos científicos creen, de acuerdo con investigadores que se han servido de polen y de imágenes de plantas para fecharlo: su origen está en Jerusalén antes del siglo VIII. El estudio da un espaldarazo a quienes creen que el lienzo es la sábana santa en la que se envolvió a Jesús tras su muerte, y contradice un examen realizado en 1988 por científicos que afirmaron que la tela fue hecha entre los años 1260 y 1390. Las conclusiones, que no son nuevas, reiteran las enormes probabilidades de veracidad acerca de la Sábana Santa. Danin desmintió nuevamente lo afirmado por científicos en 1988 que concluyeron que el origen de la Sábana Santa era Europeo y databa de los años 1260-1390. Según el científico israelí -que se declaró asimismo "tan solo un botánico" y por tanto desconocedor del significado religioso del análisis- la Sábana es con seguridad anterior al siglo VIII. Se puede ver una imagen de la Gundelia tournefortii cerca de la imagen del hombro de la persona. Algunos expertos han sugerido que la planta se usó para la corona de espinas. Danin, que ha realizado amplios estudios sobre las plantas en Jerusalén, dijo que los granos de polen son originarios de la franja de Gaza. El estudio de 1988 empleo técnicas de datación con carbono. Danin apuntó que el estudio anterior se fijó solamente en una única muestra, mientras que él ha estudiado la tela completa.
Otros informes señalan:
* Avinoam Danin, Botanista de la Universidad Hebrea en Jerusalén, afirmó que el origen de la Sindone es Jerusalén, luego del análisis de granos de polen e imágenes de plantas y flores tomadas de la Sábana Santa de Turín, las cuales fueron identificadas como provenientes de especies que sólo se hallan los meses de marzo y abril en Jerusalén.
* El polen hallado en el lienzo también es sólo típico de Israel y sus países vecinos, de acuerdo a Uri Baruj, experto en polen de la Autoridad de Antigüedades de Israel.
* El análisis de las imágenes florales, y un análisis separado de los granos de polen por otro botánico, Uri Baruch, identificaron una combinación de especies de plantas que sólo se pueden encontrar en marzo y abril en la región de Jerusalén, según Danin. Los investigadores también encontraron que otra planta identificada en la tela debió haber sido recogida en el desierto de Judea o el Valle del Mar Muerto entre las 3 y 4 de la tarde el día en que fueron colocadas en la Sábana. Como sabemos con total certeza que la Sindone no ha salido de Europa desde el siglo XIV, dichos pólenes debieron llegar al lienzo en una fecha anterior.
* Danin encontró una alta concentración de polen del arbusto gundelia tournefortii. El análisis también encontró restos de alcaparra. Estas dos especies coexisten en un área limitada alrededor de Jerusalén, afirma Danin. Una imagen de la gundelia tournefortii puede observarse cerca de la imagen del hombro del hombre de la Sábana. Algunos expertos han sugerido que la planta fue utilizada para la "corona de espinas".
d.- TRIDIMENSIONALIDAD
Toda foto tomada a corta o mediana distancia no aporta información para lograr datos tridimensionales de ella. Analizada CUALQUIER FOTOGRAFÍA no satelital con el VP8 da una imagen deformada. Excepto una, la de la Sábana Santa.
Científicos de las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos (USAF), John Jackson, Eric Jumper, Bill Mottern y Kenneth E. Stevenson, todos ellos técnicos al servicio de la NASA y de la Academia de las Fuerzas Aéreas de Denver (Colorado) examinaron en 1970 fotografías de la Sindone con un complejo instrumento: el analizador de imagen VP-8 y mediante el uso de computadores, se les reveló que la imagen de la Sábana Santa es tridimensional, en el sentido de que la información que define los contornos espaciales del cuerpo de Jesús está codificada en los niveles variables de intensidad de la imagen. Se usó el "VP-8 Image Analyser", un aparato de alta tecnología espacial que ha sido utilizado en el análisis y descomposición de las imágenes llegadas desde el planeta Marte a través del proyecto "Viking", en él la totalidad de la imagen de dicha Sindone fue descompuesta en millones de puntos. Y a cada punto —de un micrón de diámetro— se le asignaron tres coordenadas. Las dos primeras son las cartesianas, que sitúan o localizan dicho punto en el conjunto de la Sindone. La tercera corresponde al grado de intensidad luminosa de la imagen del cuerpo en ese punto concreto. Estos puntos, así codificados, fueron suministrados a un computador. Y éste se encargó, primero, de individualizar el tejido: trama y urdimbre han quedado así reconstruidas, aisladas del resto. Después, el computador ignora tales imágenes y se concentra sobre las correspondientes a la figura. Después con un computador en conjunción con el VP-8, lograron construir en cartón laminado un modelo tridimensional del hombre de la Sábana.
El grado de densidad de cada punto de la imagen de la S. Sindone está matemáticamente relacionado con la distancia del lienzo al cuerpo: Alcanza la máxima "brillantez" en las zonas en que el cuerpo tocó al tejido (nariz, frente, cejas...) y es menos intensa donde no se tocan (órbitas de los ojos, lados de las mejillas...). El hecho de que en ningún punto de la imagen la intensidad de la "marca" sea cero implica que la impronta no pudo hacerse por contacto. Este descubrimiento puede calificarse de asombroso: supone prácticamente, por sí solo, descartar la posibilidad de un artífice humano. Nadie seria capaz de establecer tal cantidad de grados de "luminosidad" que se ajustaran matemáticamente a la relación distancia tela-cuerpo. El cuerpo se encontraba ¡ ingrávido ! (levitando), en el momento de producirse la impresión. La impronta dorsal no ofrece el lógico achatamiento que produciría un cadáver que reposa sobre sus espaldas. Se originó por algún tipo de radiación desconocida emanada del cuerpo, instantánea en el tiempo, y que hubiera producido una especie de " chamuscadura ". Tras lograr resultados tan alentadores, el equipo STURP solicitó, y obtuvo permiso para realizar una exploración sobre la Sindone en Turín. Las Jornadas de observación directa duraron 120 horas ininterrumpidas.
¿Cómo se produjo esta imagen tridimensional?
El eminente físico y estudioso de la Sindone John Jackson, en un artículo titulado “La Sábana Santa ¿nos muestra la resurrección?” formula una hipótesis sobre cómo se formó la imagen. Como ya se ha dicho, la intensidad de la imagen frontal del cuerpo se relaciona globalmente con las distancias lógicas de separación entre un presunto cuerpo y una tela envolvente, y esta relación es independiente de la composición de la superficie de dicho cuerpo (piel, pelo, etc.). Según su hipótesis, el cuerpo cubierto por la tela se hizo mecánicamente transparente para su entorno físico y, a la vez, emitió un destello radiante desde todos sus puntos interiores y superficiales. Cuando la parte superior de la Sábana se cayó dentro del cuerpo mecánicamente transparente, el destello radiante comenzó a actuar sobre la tela para producir una grabación durante el tiempo de paso de la tela a través del cuerpo. Dicha grabación es lo que formó la imagen. Esta deslocalización del cuerpo pudo ocurrir en un tiempo del orden de un segundo, con lo que el lienzo puede caer unos 5 centímetros. En la parte frontal la intensidad de la imagen refleja el tiempo de contacto: mayor en las partes más salientes del cuerpo, menor en aquellas que sólo entran en contacto con el lienzo cuando éste cae mientras el fenómeno causante de la imagen está ya desapareciendo.
La pregunta carece de natural respuesta: ¿Qué energía, situada más allá del nivel físico del cuerpo permitió dejar este testimonio? La Sábana es como una Enciclopedia científica multidisciplinaria del futuro analizada en el presente. ¿Qué mente programó y codificó esa energía, sabiendo con 2.000 años de antelación que ahora, en parte se decodificaría? La Ciencia lo ignora, el entendimiento en unos estimula la fe y en otros un irracional rechazo que impide discernir. ¿Por qué? ¿Cuál es la causa de una u otra posición? Él dijo: Cuando yo vuelva ¿creéis acaso que encontraré fe en la Tierra? Cuando llegue ¿cuántos lo reconocerán? El Testimonio está y para los científicos objetivos el milagro sería aún mayor si no se tratara de la resurrección de Jesucristo que al desmaterializarse generó una energía que impregnó la Sábana con Su Retrato.
Ese rostro, lo estudió informáticamente en 1978 el Dr. Tamburelli, director de Comunicaciones Electrónicas de la Universidad de Turín, junto al grupo técnico IRI, el Instituto Italiano de Investigaciones Científicas. Logró una fotografía tridimensional más nítida mediante una metodología físico matemática diferente a la de los americanos. Su análisis permitió reconocer los siguientes detalles del Rostro:
* Regueros y grumos de sangre que fluyen hacia la parte delantera de la cabeza y del pelo, por estar en la cruz la cabeza inclinada hacia adelante al momento de morir. * Grumo de sangre sobre la mejilla izquierda, incisión producida por un objeto puntiagudo que al producir la herida se habría apoyado en el lado derecho del pelo. * Incisiones en el pómulo izquierdo, causadas por pequeñas piedras. * Grumos de sangre sobre el párpado izquierdo, producida por el fluir de la sangre desde heridas en la frente por la corona de espinas. * Dos regueros de sangre que salen de la nariz. * Goterón de sangre sobre el labio superior. * Dos regueros de sangre sobre el lado izquierdo del labio inferior. * Incisión sobre la nariz por golpe de bastón, que además provocó una ligera desviación de la punta de la nariz por rotura del tabique nasal. * Gotas de sangre sobre el lado derecho de la barba.
Más que una imagen es una presencia
e.- Equipo STURP Shroud of Turin Research Project Proyecto de Investigación sobre la Sindone de Turín Octubre de 1978
Kenneth Stevenson y Gary Habermas describen el ánimo del grupo STURP del que eran parte:
La llegada del equipo había sido precedida por dificultades con los oficiales de aduanas, pérdida de algún objeto del instrumental de cámara, hostigamiento de algunos medios de comunicación social. El arzobispo de Turín, Anastasio Ballestero había aprobado la investigación con el requisito que fuera él el primero en ser informado si se encontraba algún indicio de superchería. Algunos de los miembros del equipo estaban convencidos que muy pronto una delegación de científicos tendría que darle al arzobispo la mala noticia, y se especulaba con ansiedad qué impacto produciría su sentencia entre los millones de fieles alrededor del mundo que reverenciaban la Santa Sindone de Turín. La mayor parte de los científicos opinaban que las pruebas y exámenes de la ciencia revelarían que la Sábana Santa no era auténtica.
Lo que el ojo humano ve a simple vista es una mera decoloración amarillenta de las fibras de lino que constituyen los hilos del lienzo. Unas cien a doscientas fibras forman un hilo. La imagen es completamente superficial; las fibras más superficiales y someras de cada hilo han sido afectadas por la decoloración en las áreas del lienzo correspondientes a la imagen cuya decoloración amarillenta se extiende tan sólo a una profundidad de dos o tres fibras en la estructura del hilo con más de cien fibras. Es una imagen monocromática. Lo que el ojo ve como diferencias de color no es más que variaciones de la densidad de decoloración de las fibras. Lo que se aprecia más oscuro está dado por mayor número de fibras afectadas por la decoloración siendo las partes más claras mostrado por menor número de fibras decoloradas. En una diferencia de densidad relacionada con la distancia entre el cuerpo y el lienzo. La figura se aprecia mejor a distancia que desde cerca.
Este descubrimiento puede calificarse de asombroso: supone prácticamente, por sí solo, descartar la posibilidad de un artífice humano. Nadie seria capaz de establecer tal cantidad de grados de "luminosidad" que se ajustaran matemáticamente a la relación distancia tela-cuerpo.
El Dr. John Helar (Biofísico, profesor en el NE England Instituye, y miembro del STURP) cuenta que las disciplinas científicas utilizadas en esta investigación fueron, entre otras, las siguientes:
* Fotografía: visible normal, infrarrojos, y ultravioleta, (unas 5000 fotografías en total). * VP8: análisis de imagen. La imagen quedó plasmada uniformemente en la Sindone por una especie de radiación desconocida, que "chamuscó" de forma uniforme la totalidad del lienzo. "Esto es así" —afirman los científicos norteamericanos— "porque si el mecanismo se hubiera producido por contacto directo, la imagen en relieve creada por el analizador de imágenes "VP-8" aparecería aplanada en la parte superior, en donde las zonas en contacto tendrían la misma elevación vertical". * Ampliación de imagen computarizada. * Análisis de la función de mapas. * Imágenes topográficas. * Análisis multiespectral. * Análisis matemático de la imagen. * Rayos X de baja energía: Fluorescencia de rayos X. Reflexión espectroscópica (o espectroscopía de reflexión de ultravioleta). Visibles. Infrarrojos. * Termografía: Microdensímetro. Macroscopía. * Microscopía: Polarización, fluorescencia, contraste de fase de electrones. * Bioestereometría: Espectroscopio ("raman"). Láser de prueba microlasérica. Espectroscopio de dispersión de la energía del electrón. Transmisión espectral microespectrofotométrica. * Prueba química húmeda: generación de porfirina fluorescente, tests de cianometahemoglobina y de hemocromógeno, test de proteasa (enzimas que hidrolizan o dividen las proteínas convirtiéndolas en compuestos más simples). * Inmunofluorescencia. Y a todo esto hay que añadir más de 1.000 experimentos químicos para determinar la naturaleza de toda la imagen y de las marcas de sangre, así como la historia del lino, manchas de agua, fibras varias, partículas y restos (detritus), la presencia de pigmentos orgánicos e inorgánicos y vehículos oxidantes y reductores, más todos los posibles caminos humanos para tratar de crear una imagen igual a la de la Sábana.
Uno de los principales investigadores químicos, Ray Rogers, del National Scientific Laboratory de Los Álamos, descubrió que la imagen consistía en una capa ligera de color amarillento que solo afectaba a la superficie exterior de las fibras. El color no estaba "difuso", no había penetrado en la tela, no se había desplazado hacia los lados, ni depositado entre los hilos, como habría sucedido si se hubiese pintado o frotado con pigmentos. En este punto, el incendio de 1532 resultó útil: un calor suficiente para quemar la tela tendría que haber alterado el colorido de cualquier pigmento próximo, pero no sucedió así. El color era uniforme hasta el borde de las zonas chamuscadas, además, con el agua que se usó para apagar las llamas, la pintura a la aguada o a la tinta se hubiese deformado, pero no fue así.
En 1980, Rogers dijo:
La mayor parte de nosotros cree que la Sábana no ha sido pintada. Salvo una pequeña cantidad de óxido de hierro, no encontramos ningún pigmento. Y no creemos que líquidos ni vapores hayan producido la imagen que estamos viendo.
El proceso de la formación de la imagen en la tela es incomprensible. La mejor forma de describirlo es como la "ebullición" del material superficial de la parte exterior del tejido. Algunos detalles indican que eso pudo haber sido causado por un violento estallido de energía radiante.
Las dos conclusiones científicas de mayor peso fueron:
- La imagen de la Sábana contiene información tridimensional: el grado de densidad de cada punto de la imagen está matemáticamente relacionado con la distancia del lienzo al cuerpo. - La imagen contiene al menos 9 características que excluyen todas las técnicas conocidas (tintura, polvo, vapor...) No se trata de una imagen producida por contacto, sino por algún tipo de radiación emanada del cuerpo de manera instantánea, que habría producido una especie de chamuscadura superficial en la tela.
El primero que expuso que las manchas de sangre estaban grabadas a fuego en la Sábana Santa, fue el doctor inglés David Willis, en el semanario londinense The Tablet. El Dr. Willis fue uno de los científicos que tuvo acceso a la Sábana Santa en noviembre de 1973.
Algunas de las características de la imagen son sorprendentes por sí solas y al presentarse en conjunto superan cualquier análisis científico jamás visto como en la Sábana Santa se lo aprecia:
A. Hay sangre humana indudablemente. Se han detectado componentes exclusivos de esta. B. La imagen contiene al menos 9 características: 1: Superficialidad La imagen está dada por decoloración superficial de las fibras de lino, sin pasar al reverso de la tela. 2: Pormenorización La imagen se presenta meticulosamente detallada. 3: Estabilidad Térmica La imagen no fue afectada por el intenso calor del incendio que derritió la plata del cofre que la guardaba en 1532. 4: Ausencia de pigmentación No existe pigmento alguno en la imagen. 5: Tridimensionalidad La imagen varía de manera matemáticamente perfecta en función de la distancia que había entre el cuerpo y el lienzo al producirse la misma. Su relación matemática es tan precisa que permite a los científicos hacer una réplica tridimensional del hombre de la Sábana. 6: Negatividad La imagen es un negativo fotográfico 7: Ausencia de direccionalidad Lo que la produjo no actuó direccionalmente como sucede en las pinceladas de una pintura. 8: Estabilidad química Su color es estable a la acción del tiempo, intemperie, agua, reactivos químicos... No puede disolverse, descolorarse o alterarse mediante los reactivos químicos habituales. 9: Estabilidad hidrológica El agua usada para apagar el incendio empapó la Sábana y para nada afectó a la imagen. C. El lienzo contiene información tridimensional lo cual supone que: * El grado de densidad de cada punto de la imagen del lienzo está matemáticamente relacionado con la distancia del lienzo al cuerpo. Alcanza la máxima " brillantez " en las zonas en que el cuerpo casi tocó al tejido (nariz, frente, cejas...) y es menos intensa donde no se tocan (órbitas de los ojos, lados de las mejillas.). Este descubrimiento puede calificarse de asombroso. Supone prácticamente, por sí solo, descartar la posibilidad de un artífice humano. Nadie seria capaz de establecer tal cantidad de grados de "luminosidad" que se ajustaran matemáticamente a la relación distancia tela - cuerpo. En ningún punto de la imagen la intensidad de la "marca" es cero. Por la penetración de la quemadura se mide la duración de la emisión de energía que duró una fracción de segundo. * La tela está grabada a fuego. Esta chamuscada, pero no homogéneamente, sino en mayor medida las más cercanas al cuerpo y en menor las más alejadas. Los hilos no están carbonizados. Visto a través del microscopio de alta resolución, el chamuscamiento de dichas fibras es sólo superficial. El hilo que las conforma está formado por unas 100 hebras y de éstas tan sólo están deshidratadas las más someras, como prueba el hecho de que al quebrar algún hilo estaba blanco, intacto, por dentro. Esto provocó que la impronta se formara por una sola cara, la interior, pues la energía chamuscante fue tan débil que no pudo "imprimir" imagen en aquellas zonas que estaban tapadas por la sangre. También grabo a fuego las manchas de sangre. Por el otro lado de la tela se transparentan las manchas de sangre, pero no la imagen grabada a fuego. Entre hilo e hilo no hay grumo de pintura, aunque los hilos están coloreados por la chamuscadura. * La imagen de la Sindone es la de un hombre real en una tumba real. Un judío del siglo I crucificado por los romanos de un modo rigurosamente paralelo al descrito para Jesucristo por los Evangelios.
B. La imagen contiene al menos 9 características: 1: Superficialidad La imagen está dada por decoloración superficial de las fibras de lino, sin pasar al reverso de la tela.
2: Pormenorización La imagen se presenta meticulosamente detallada.
3: Estabilidad Térmica La imagen no fue afectada por el intenso calor del incendio que derritió la plata del cofre que la guardaba en 1532.
4: Ausencia de pigmentación No existe pigmento alguno en la imagen.
5: Tridimensionalidad La imagen varía de manera matemáticamente perfecta en función de la distancia que había entre el cuerpo y el lienzo al producirse la misma. Su relación matemática es tan precisa que permite a los científicos hacer una réplica tridimensional del hombre de la Sábana.
6: Negatividad La imagen es un negativo fotográfico
7: Ausencia de direccionalidad Lo que la produjo no actuó direccionalmente como sucede en las pinceladas de una pintura.
8: Estabilidad química Su color es estable a la acción del tiempo, intemperie, agua, reactivos químicos... No puede disolverse, descolorarse o alterarse mediante los reactivos químicos habituales.
9: Estabilidad hidrológica El agua usada para apagar el incendio empapó la Sábana y para nada afectó a la imagen.
C. El lienzo contiene información tridimensional lo cual supone que: * El grado de densidad de cada punto de la imagen del lienzo está matemáticamente relacionado con la distancia del lienzo al cuerpo. Alcanza la máxima " brillantez " en las zonas en que el cuerpo casi tocó al tejido (nariz, frente, cejas...) y es menos intensa donde no se tocan (órbitas de los ojos, lados de las mejillas.). Este descubrimiento puede calificarse de asombroso. Supone prácticamente, por sí solo, descartar la posibilidad de un artífice humano. Nadie seria capaz de establecer tal cantidad de grados de "luminosidad" que se ajustaran matemáticamente a la relación distancia tela - cuerpo. En ningún punto de la imagen la intensidad de la "marca" es cero. Por la penetración de la quemadura se mide la duración de la emisión de energía que duró una fracción de segundo.
* La tela está grabada a fuego. Esta chamuscada, pero no homogéneamente, sino en mayor medida las más cercanas al cuerpo y en menor las más alejadas. Los hilos no están carbonizados. Visto a través del microscopio de alta resolución, el chamuscamiento de dichas fibras es sólo superficial. El hilo que las conforma está formado por unas 100 hebras y de éstas tan sólo están deshidratadas las más someras, como prueba el hecho de que al quebrar algún hilo estaba blanco, intacto, por dentro. Esto provocó que la impronta se formara por una sola cara, la interior, pues la energía chamuscante fue tan débil que no pudo "imprimir" imagen en aquellas zonas que estaban tapadas por la sangre. También grabo a fuego las manchas de sangre. Por el otro lado de la tela se transparentan las manchas de sangre, pero no la imagen grabada a fuego. Entre hilo e hilo no hay grumo de pintura, aunque los hilos están coloreados por la chamuscadura.
* La imagen de la Sindone es la de un hombre real en una tumba real. Un judío del siglo I crucificado por los romanos de un modo rigurosamente paralelo al descrito para Jesucristo por los Evangelios.
William F. Buckley comenta en un editorial de la National Review del 7 de julio de 1978:
Por lo que a nosotros se refiere, nos cuesta comprender la manifiesta hostilidad hacia la Sindone de parte de algunos cristianos: ¿Mostrarían el mismo interés o el mismo patente desinterés si se tratara de un posible o probable retrato de Jerjes, o de Alejandro Magno? ¿Es posible que los detalles de la Sindone sean demasiado literales para la iluminada sensibilidad de los llamados liberales? ¿Es acaso una descortesía sugerir que las pretensiones cristianas acerca de lo que sucedió a Jesús son, después de todo, una innegable verdad?
El cadáver se encuentra en la fase de rigidez cadavérica, el cuerpo está definitivamente y obviamente rígido y tenso. También la pierna izquierda está encogida en la posición que tenía durante la crucifixión, habiéndose quedado fija así debido a la rigidez cadavérica. Otro ejemplo de ello es que la cabeza de Jesús está definitivamente inclinada hacia adelante en una posición fijada por el rigor mortis o rigidez cadavérica. El análisis de la imagen tridimensional en el lienzo ha constatado este inclinarse del cuerpo hacia adelante en el momento de la muerte: Jesús estaba, pues, inclinado de esta manera en la cruz, y la rigidez subsiguiente a la muerte mantuvo esa posición de su cuerpo. Sabemos que Jesús había muerto, ya que el fluir de la sangre de la herida del costado derecho aconteció después de la muerte... Unos cuantos entre nosotros hemos expresado abiertamente nuestras opiniones, convencidos que los fenómenos observados en la Santa Sábana de Turín atestiguan en favor de la resurrección.
Los estudios científicos demostraron que la imagen de la Sindone no pudo ser creada por contacto directo, fraude o vapor. Para los químicos John Hellery y Alan Adler la imagen fue causada por la oxidación, deshidratación y finalmente la conjugación de las fibrilas como si hubieran sido causado por el factor calor. Los datos espectrofotométricos logrados por Gilbert y Gilbert han orientado a favor de la hipótesis del chamuscamiento. Todos los test indican que el origen de la imagen hay que buscarlo en la luz o en el calor. Lo que desconcierta es que un cuerpo muerto haya podido producir luz y calor.
John Robinson, profesor de Cambridge, autor de Honest to God dijo en Turín que él antes no creía en la Sábana Santa, pero que ahora después de haberla estudiado estaba seguro de su autenticidad. Es más, se trasladó a Pasadena, en Estados Unidos, para cambiar impresiones con los científicos de la NASA, que habían investigado sobre este lienzo.
De su experiencia con el Equipo STURP el S. J. Jorge Loring relata:
La impresión de la imagen ha chamuscado la tela de la Sábana, pero superficialmente: sin perforar el lienzo; lo cual hace pensar a los técnicos de la NASA que se produjo por una radiación instantánea de energía, quizá en el momento de la resurrección. No hay explicación más aclaratoria. Por eso la Sábana Santa es un nuevo motivo de credibilidad en la resurrección de Cristo. Aunque nuestra fe en la resurrección de Jesucristo no se basa en la Sábana Santa de Turín, sino en el Nuevo Testamento. Por cierto, que yo les pregunté a los técnicos de la NASA: -¿Por qué cada vez que hablan de la radiación de energía insisten siempre en que es instantánea? Me contestaron: -Porque si hubiera sido una radiación prolongada hubiera carbonizado el tejido, y sólo está chamuscado. Fue una radiación de dos milésimas de segundo, y la quemadura penetró en el hilo 3 milésimas de milímetro. Por eso la imagen no se ve por el revés de la tela. En cambio la sangre ha empapado el tejido, y se ve por el revés.
La Ciencia avala una investigación si tiene un nivel de certeza superior a uno en un millar: 1/1.000
En el portal católico de InterNet "El que busca encuentra. com": http://www.encuentra.com/includes/documento.php?IdDoc=2393&IdSec=269 Encontré este interesante artículo aclaratorio para lo que se verá a continuación.
1,15.- Es absurdo pensar que la Naturaleza se ha hecho sin la intervención de una inteligencia. Te parece posible que un mono tecleando en una máquina de escribir componga este libro que tienes en las manos? Pues esto es mucho más probable que suponer que no ha intervenido una inteligencia en la formación del ojo humano (maravillosa máquina fotográfica), la agilidad de una mosca en el aire, o la función clorofílica de una hoja verde, que es un auténtico laboratorio químico. Las plantas son sensibles al aire, al Sol, a la luz, a la oscuridad, a la electricidad, al magnetismo, etc.; sintetizan sustancias y fabrican oxígeno: las plantas con la luz del Sol, desprenden oxígeno del agua, y absorben el anhídrido carbónico para sintetizar glucosa. En 1976 un grupo de científicos españoles de la Universidad de Sevilla ha logrado en el laboratorio repetir lo que hacen las plantas. Es decir, que este fenómeno se realiza en las plantas según unas reacciones de leyes determinadas. Donde hay ley, orden, organización, hay inteligencia. Lo casual no se repite varias veces seguidas. Lo que sale por casualidad no es repetible a voluntad todas las veces que se desee, por ejemplo el Premio Gordo de la lotería; en cambio, lo que es fruto de la inteligencia, sí se puede repetir a voluntad. Por eso el hecho científico puede repetirse a discreción, pues siempre se pueden conseguir los mismos efectos al poner las mismas causas. Pero lo que sale por azar no puede repetirse a voluntad. Las letras que forman este libro han necesitado muchas horas de trabajo para que digan lo que dicen. Si yo meto en un cubo todas estas letras y las tiro al suelo, hay miles de millones de probabilidades contra una de que las letras salgan en el orden que tienen en mi libro. Y desde luego todo el mundo comprenderá que no saldría cuarenta y siete veces seguidas. Las cuarenta y siete ediciones de mi libro no hubieran salido con meter las letras en un cubo y tirarlas al suelo cuarenta y siete veces. Este libro tiene un millón de letras sin contar puntos y comas. Al tirarlas al suelo, ni siquiera caerían derechas y en línea recta. Para que las letras se ordenen formando palabras, y las palabras se ordenen formando frases, hace falta una inteligencia ordenadora. Evidentemente, el orden que las letras tienen en este libro es uno de los ordenes posibles. Pero la probabilidad de que caigan las letras en este orden es una contra un numero que tiene tres millones de cifras. El cálculo se ha hecho con calculadora. El numero es tan grande que si lo nombráramos por su nombre propio, pocas personas lo entenderían: el numero de permutaciones es de quinientos mil millones (500.000 grupos de seis cifras). Para escribirlo con números del tamaño de las letras de este libro necesitaríamos una tira de papel de seis kilómetros de larga. Es decir, la probabilidad de que salga este libro al tirar las letras del cubo al suelo es prácticamente nula. La prueba es que si alguien se apostara un millón de pesetas de que lo conseguiría, cuarenta y siete veces seguidas, como las ediciones de este libro, aceptaríamos encantados la apuesta, seguros de ganarla. Pues ¿si para hacer este libro hace falta una inteligencia ordenadora, se habrán formado sin inteligencia ordenadora las moscas, las flores, los pájaros y el cosmos de precisión matemática? El que contemplando el mundo solo ve materia, es como el que entra en la Biblioteca Nacional de Madrid y sale diciendo que allí solo hay papeles manchados con tinta de imprenta. Salvador de Madariaga dice: "Creo que la atribución del Universo y de la vida a la copulación del azar con la necesidad es un disparate de tal envergadura, que no hay intelecto humano medianamente ejercitado que lo pueda sostener en serio; y que la prueba de la existencia de un Creador es cosa al alcance de cualquier cabeza sana". El azar no explica nada. Es tan solo la razón de nuestra ignorancia. Llamamos azar al suceso que no hemos podido prever. El hecho de que al echar los dados no podamos prever qué cara quedará arriba, no significa que eso no se deba a una porción de combinaciones de fuerzas que no conocemos de antemano, pero que existen. Por eso dijo H. Poincaré: "El azar no es más que la medida de nuestra ignorancia". Y Monod reconoce que su tesis del azar es una "declaración de ignorancia.
Fue otro francés, el ingeniero industrial Paul de Gail, quien, aplicando las leyes de la física y del cálculo de probabilidades en 1972 reconsidera las geniales certezas matemáticas de Delage, el que setenta años antes afirmaba que había una probabilidad contra 83 millones que ella sea falsa. De Gail declara:
Es extremadamente probable que la Sábana Santa de Turín sea la que envolvió a Jesús. Por lo que ahora puedo valorar, la probabilidad de que no lo sea es de apenas 1 sobre 225 millones... Si en toda la historia hubiera habido 225 millones de crucificados, y es evidente que es una hipótesis sencillamente absurda, en tal astronómico número de ajusticiados, podríamos encontrar solamente uno –uno solo– en el que la modalidad de crucifixión, de sepultura y del modo en el que se presentan las huellas de la Sábana Santa, coincidan con las atribuidas al crucificado de nombre Jesús.
Tomando como punto de partida un análisis del ingeniero francés Paul de Gail, vamos a demostrar esto matemáticamente, haciendo un cálculo de probabilidades sobre unos pocos puntos de coincidencia entre el lienzo y la Pasión de Cristo: 1. El Hombre de la Sábana, como Cristo, tuvo un lienzo por mortaja y fue sepultado honoríficamente. Lo normal era que los crucificados fuesen arrojados en una fosa común o abandonados como pasto de las aves de rapiña y los chacales. Supongamos, y es mucho suponer, que 1 de cada 3 haya gozado de sepultura honorífica con aromas... La proporción de que este Hombre sea Jesús es de 1/3. 2. El Hombre de la Sábana, como Jesús, permaneció poco tiempo envuelto en ella ya que no aparecen señales de descomposición del cuerpo. Normalmente cuando se entierra a alguien es para dejarle bajo tierra. ¿A cuántos ajusticiados se les ha concedido el lujo de cambiar de mortaja en tan breve espacio de tiempo, pues la descomposición comienza a las 36 horas -recordemos el caso de Lázaro-? Supongamos 1 de cada 20. La proporción es de 1/20. 3. El Hombre de la Sindone, como veremos más adelante, ha sido separado de la tela con una técnica misteriosa que ha dejado completamente intactas y nítidas las marcas de las heridas reblandecidas y pegadas a la Sábana. Supongamos que 1 de cada 50 puede separarse de Lienzo de esta extraordinaria forma. 4. El Crucificado de la Sindone presenta las heridas de una corona de espinas a modo de corona. En toda la historia este hecho sólo consta de un caso. Supongamos que 1 de cada 1.000 fuese coronado como Jesús. 5. Lanzada en el costado después de muerto. El uso era romper las piernas de los ajusticiados para acelerar su muerte. Al Hombre de la Sábana le alancearon ya fallecido. Supongamos que 1 de cada 5. 6. Este Hombre fue enterrado con sumo cuidado, con cariño, y a la vez con mucha prisa, lo cual resulta extraño en los enterramientos judíos pues solían lavar, rasurar y perfumar los cadáveres con mucha atención y parsimonia. Conocemos la razón por el Evangelio. Supongamos que 1 de cada 10 fuese enterrado así. 7. El rostro del Hombre de la Sábana, presenta una expresión majestuosa y triste, y al mismo tiempo serena. Es de una hermosura increíble: ¿Cuántos reos después de pasar por el terrible suplicio al que fue sometido este Hombre podrían presentar una expresión tan serena y noble? ¿1 de cada millón? pongamos que 1 de cada 10.000 (para entender esto sólo es necesario ver el rostro de algún ajusticiado). Si hacemos el cálculo, es decir, conjuntamos estas pocas similitudes y multiplicamos, obtenemos que 1/3 x 1/20 x 1/50 x 1/1000 x 1/5 x 1/10 x 1/10.000 = 1/150.000.000.000. La posibilidad pues, de que el hombre de la Sábana no sea Jesús es de una entre ciento cincuenta mil millones; es decir, es casi cero. Deberían haber sido crucificados ciento cincuenta mil millones de personas en aquellos diez años o en todo el período en que se utilizó este suplicio, para que hubiese una sola posibilidad de que este Hombre no fuese Cristo. El mismo de Gail añade que se ha limitado a unos pocos puntos de coincidencia, reduciendo al mínimo la valoración favorable del resultado obtenido. El P. Carreño realizó también este cálculo, teniendo en cuentas más puntos de coincidencia (la flagelación sistemática anterior a la sentencia, las heridas de las rodillas en las caídas, el porrazo que le rompió la nariz, el sudor de sangre,...), llegando a la probabilidad de ¡una sobre cinco mil trillones! Los resultados hablan por sí solos.
1. El Hombre de la Sábana, como Cristo, tuvo un lienzo por mortaja y fue sepultado honoríficamente. Lo normal era que los crucificados fuesen arrojados en una fosa común o abandonados como pasto de las aves de rapiña y los chacales. Supongamos, y es mucho suponer, que 1 de cada 3 haya gozado de sepultura honorífica con aromas... La proporción de que este Hombre sea Jesús es de 1/3.
2. El Hombre de la Sábana, como Jesús, permaneció poco tiempo envuelto en ella ya que no aparecen señales de descomposición del cuerpo. Normalmente cuando se entierra a alguien es para dejarle bajo tierra. ¿A cuántos ajusticiados se les ha concedido el lujo de cambiar de mortaja en tan breve espacio de tiempo, pues la descomposición comienza a las 36 horas -recordemos el caso de Lázaro-? Supongamos 1 de cada 20. La proporción es de 1/20.
3. El Hombre de la Sindone, como veremos más adelante, ha sido separado de la tela con una técnica misteriosa que ha dejado completamente intactas y nítidas las marcas de las heridas reblandecidas y pegadas a la Sábana. Supongamos que 1 de cada 50 puede separarse de Lienzo de esta extraordinaria forma.
4. El Crucificado de la Sindone presenta las heridas de una corona de espinas a modo de corona. En toda la historia este hecho sólo consta de un caso. Supongamos que 1 de cada 1.000 fuese coronado como Jesús.
5. Lanzada en el costado después de muerto. El uso era romper las piernas de los ajusticiados para acelerar su muerte. Al Hombre de la Sábana le alancearon ya fallecido. Supongamos que 1 de cada 5.
6. Este Hombre fue enterrado con sumo cuidado, con cariño, y a la vez con mucha prisa, lo cual resulta extraño en los enterramientos judíos pues solían lavar, rasurar y perfumar los cadáveres con mucha atención y parsimonia. Conocemos la razón por el Evangelio. Supongamos que 1 de cada 10 fuese enterrado así.
7. El rostro del Hombre de la Sábana, presenta una expresión majestuosa y triste, y al mismo tiempo serena. Es de una hermosura increíble: ¿Cuántos reos después de pasar por el terrible suplicio al que fue sometido este Hombre podrían presentar una expresión tan serena y noble? ¿1 de cada millón? pongamos que 1 de cada 10.000 (para entender esto sólo es necesario ver el rostro de algún ajusticiado).
Si hacemos el cálculo, es decir, conjuntamos estas pocas similitudes y multiplicamos, obtenemos que 1/3 x 1/20 x 1/50 x 1/1000 x 1/5 x 1/10 x 1/10.000 = 1/150.000.000.000.
La posibilidad pues, de que el hombre de la Sábana no sea Jesús es de una entre ciento cincuenta mil millones; es decir, es casi cero. Deberían haber sido crucificados ciento cincuenta mil millones de personas en aquellos diez años o en todo el período en que se utilizó este suplicio, para que hubiese una sola posibilidad de que este Hombre no fuese Cristo.
El mismo de Gail añade que se ha limitado a unos pocos puntos de coincidencia, reduciendo al mínimo la valoración favorable del resultado obtenido. El P. Carreño realizó también este cálculo, teniendo en cuentas más puntos de coincidencia (la flagelación sistemática anterior a la sentencia, las heridas de las rodillas en las caídas, el porrazo que le rompió la nariz, el sudor de sangre,...), llegando a la probabilidad de ¡una sobre cinco mil trillones! Los resultados hablan por sí solos.
También nosotros podemos hacer un análisis de probabilidades. Por ejemplo si tomamos siete características particularmente significativas del hombre de la Sábana Santa. Estas características han de ser extraídas del examen de la imagen impresa en la tela y, a la vez, deben estar presentes en la narraciones de los Evangelios sobre la Pasión y muerte de Jesús de Nazaret. 1. La primera sería la más obvia: el cadáver fue envuelto en una sábana: En la mayor parte de los casos, los cadáveres de los crucificados eran abandonados sobre la cruz o, como mucho, enterrados en fosas comunes. Razonablemente se puede pensar que un crucificado por cada cien tuvo una sepultura regular y por ello podemos atribuir a este hecho la probabilidad de 1/100. 2. Las heridas de la cabeza. Producidas por espinas punzantes que han lesionado en muchos puntos el cuero cabelludo. Este hecho es realmente excepcional. Limitémonos sin embargo a una probabilidad de un caso entre cinco mil, es decir: 1/5.000. 3.- El transporte de la cruz. Llevando en sus espaldas el patibulum o brazo horizontal de la cruz: 1/2 4.- La crucifixión con clavos. A algunos se les fijaba por medio de cuerdas: 1/2 5.- La herida del costado derecho y no presentar las piernas fracturadas: 1/10 6.- La sepultura provisional y apresurada. Lo raro de este hecho nos conduce a atribuirle un caso por cada veinte, es decir: 1/20 7.- La breve permanencia del cadáver en su sepultura sin descomposición del cadáver. Para que la imagen formada no se destruyera con el proceso de descomposición es necesario que el cadáver no permaneciera en la sabana más de dos o tres días. Podemos atribuir a este evento la probabilidad de un caso entre quinientos: 1/500 Veamos ahora, por lo tanto, la probabilidad que los siete elementos hayan tenido lugar a la vez en un mismo hombre que haya sufrido el suplicio de la crucifixión. La probabilidad total se saca del producto de todas las probabilidades que hemos ido viendo, es decir:
1/100 x 1/5.000 x 1/2 x 1/2 x 1/10 x 1/20 x 1/500 = 1/200.000.000.000
Es decir, hay una probabilidad contra doscientos millones que el hombre de la Sábana no sea el mismo Jesús de Nazaret de los Evangelios. La probabilidad matemática que el hombre de la Sábana sea Jesús de Nazaret es altísima. El sentido común nos lleva a la misma conclusión.
Otro estudio presenta las siguientes conclusiones:
1. La probabilidad de que un crucificado fuese "coronado" con una corona de espinas a modo de casco ha sido generosamente cifrada en una contra 5.000: 1/5.000 2. El que un judío ajusticiado por los romanos se viese obligado a llevar el "patibulum" a cuestas hasta el lugar de la crucifixión se le da una proporción de uno a dos: 1/2 3. El hecho de que se traspasase los brazos y piernas de un crucificado mediante clavos para fijarlo a la cruz es de una probabilidad a dos: 1/2 4. La lanzada sobre el crucificado solo puede haber ocurrido una de cada diez veces: 1/10 5. El trato recibido por Cristo una vez bajado de la cruz fue el caso inmediato de su sepultura cosa que ocurriría una de cada 100 veces pues la costumbre era la de dejar que los animales y los elementos diesen cuenta de hacer desaparecer el cuerpo: 1/100 6. El cuerpo fue sepultado sin recibir los sagrados cuidados para su conservación, lavado, unción de perfumes y otros áloes sagrados debido a la urgencia de hacerlo descender de la cruz antes de la puesta de sol pues la festividad de la pascua estaba próxima. Este suceso pudo haber ocurrido una de cada 20 veces: 1/20 7. Los discípulos regresan a la sepultura para terminar de impartir los ritos sagrados de enterramiento posteriormente. Esto pudo ocurrir una de cada quinientas veces: 1/500
El cálculo computacional entrega como resultado final que la probabilidad en contra que el sujeto de la Sábana de Turín no sea Jesucristo, es de:
1/500 x 1/2 x 1/2 x 1/10 x 1/100 x 1/20 x 1/500 = 1 por cada 200 billones.
Jorge Manuel Rodríguez vicepresidente del Centro Español de Sindonología destacó:
Un cálculo de probabilidades, basado en estudios rigurosos sobre todas las sustancias halladas en la tela, incluidas las microscópicas, ha cifrado, recientemente, las posibilidades de que no sea una reliquia auténtica de Cristo es de una entre doscientos mil millones. 1/200.000.000.000
Salvatore N. Nápoli expresa:
Si hay una imagen la cual, con muchas probabilidades científicas y corroboradas por los cuatro evangelios, pueda ofrecernos el rostro del Cristo de Nazaret, entonces serían aquellas que nos revela la Sábana Santa de Turín.
La probabilidad de que este sujeto no sea Jesús es de 10-83 (10 a la 83), es decir, la probabilidad que salga ¡52 veces seguidas el mismo número en la ruleta!
g.- CARBONO 14
La imagen no es dogma de fe. A nadie se impone su razón de ser. En lo personal lo considero un Sagrado Testimonio reactivador de recuerdos de un pasado que se hace presente. El 21 de abril de 1988, sin rigor ni supervisión científica calificada, se recortó una marginal tira de siete centímetros de largo por uno de ancho que fue dividida en tres porciones para ser llevada a datación del Carbono 14 en tres Laboratorios.
Es tal el resentimiento de quienes no pueden aceptar el nombre de Jesucristo y menos aun su Sagrado Testimonio que, al ser filtrado el informe de la datación con Carbono 14 que fijaba la edad de la tela entre los años 1260 y 1390, cierta prensa europea en general y la BBC en particular, con júbilo gritaron que la Sindone era falsa y correspondía a una obra medieval hecha por Leonardo da Vinci (1452 - 1519). Felices agnósticos y ateos junto con adeptos filósofos, creyentes no cristianos, creyentes cristianos... quienes se sacaron un peso de encima. ¿De qué peso ellos se sentían liberados? El rencor no solo hace perder la objetividad sino que además el raciocinio, pues es sabido, reconocido y aceptado que la Sindone llegó a Francia el año 1307 y cuando la familia Saboya recibió la Sábana en 1453, Leonardo da Vinci tenía UN AÑO DE EDAD... Peor aún es para quienes afirmaron que era obra de Miguel Ángel Buonarrotti (1475 - 1564) pues nació 23 años después que Leonardo. Pero, ¿quién puede a ellos convencerlos de su error?
La prueba del Carbono 14 no era aplicable a un tejido que ha sido enriquecido en su carbono por una infinidad de agentes externos. En concreto, los dos incendios que la Sábana ha sufrido en su larga historia previo al análisis, bastarían para justificar una alteración de la estructura molecular del tejido y, por lo tanto, para invalidar la prueba del Carbono 14. Llamó la atención, al menos de uno de los tres Laboratorios que recibieron muestras, que el peso era mayor y la textura más burda que la del original. Existe la duda sobre la toma de la muestra, duda que señala fue, por error, de un remiendo el trozo de lino el recortado. Otros piensan que en el camino hubo cambio de muestras. Para algunos científicos la radiación que impregnó la tela hace 2.000 años, la rejuveneció 1.300 años, otro factor de mucho peso invalidante para la cuestionada datación con C 14.
Veamos una serie de opiniones:
Tras las pruebas de Carbono 14, realizadas con el lienzo de lino en el año 1988 por laboratorios de Oxford, Tucson, y Zurig, los investigadores anunciaron que la reliquia es un lienzo medieval cuya fecha se encuadra entre 1260 y 1390. Los resultados fueron hechos públicos por el ex arzobispo de Turín, el cardenal Ballestero el 13 de octubre, de 1988.
El cardenal de Turín Giovanni Saldarini declaró: «No toca a la Iglesia rebatir el resultado de los exámenes efectuados con el método del Carbono 14. Las cuestiones que suscita el lienzo sobre el plano de la investigación, siguen siendo competencia de la ciencia». -TURIN, 9 abril 98 (ZENIT).
En el Congreso Científico Internacional de París de septiembre 1989, Michael Tite, que es Director del Departamento de Investigación del Museo Británico, y ha sido el que, como garante, ha dirigido todo lo del Carbono-14, se vio tan acosado por los científicos allí reunidos, entendidos en la Sábana Santa, que avergonzado, cuando llega a Londres, escribe una carta al Dr. Gonella, asesor científico del Arzobispo de Turín y Profesor del Politécnico de Turín, en la que le pide perdón por haber sido causa de que los medios de información hayan desorientado a la opinión pública diciendo que la Sábana Santa es falsa. Los analistas del Carbono-14 han sido invitados a los demás Congresos: Cagliari (Italia), en Abril del 90; San Luis de Missouri (Estados Unidos), en Junio del 91; Roma, en Junio del 93; Oviedo Octubre del 94 y no han asistido a ninguno. Es más, el Dr. Michael Tite reconoce ahora que un posible aumento del carbono-14 del lino si éste recibió un bombardeo de neutrones, como la ciencia experimental ya lo acepta. Se pliega a esa opinión el Dr. Robert Hedges, Director del Laboratorio de la Universidad de Oxford (uno de los que ha efectuado el análisis del carbono-14), quien afirma que si la Sábana Santa ha recibido la descarga de neutrones de la que habla la NASA, la datación por el carbono-14 quedaría invalidada.
El químico Alan Adler, profesor emeritus de Western Conneticut State University dice que la tela que se tomó para las pruebas viene de una porción de la Sábana Santa con marcas de agua y quemaduras. Contiene además reparaciones que la hacen diferente al resto de la Sindone.
El doctor Leoncio Garcia-Valdes descubrió que una pieza de arte de los indios Mayas, que se pensaba era un plagio, y mas tarde se comprobó que había un error con el carbono 14 porque la pieza estaba cubierta de un película de bacterias.
Para el profesor de la Universidad de Turín, Roberto Gallino, al haber estado la Sábana Santa expuesta al aire libre sin cristal protector durante siglos, ha acumulado gran cantidad de materia orgánica y polen, más el incendio de 1532 que han alterado la proporción de Carbono 14. Lo que comparte plenamente el Profesor Manuel Valdés Ruiz, como lo manifestó en su conferencia del 7 de febrero de 1989 en la Real Academia de Medicina.
El profesor Eberhart Lindner físico de la Universidad Karlsruhe de Alemania comparte la idea de científicos de la NASA quienes explican que el Carbono 14 se alteró por la radiación que grabó la imagen y pudo rejuvenecer radioactivamente el tejido de lino en 1.300 años. Similar opinión manifiestan una serie de destacados científicos.
El S. J. Jorge Loring tiene su fundamentada opinión:
Antes de realizar la prueba no se informó que ésta sería dudosa dado el carácter textil de la muestra. La toma de muestras se hizo en un único lugar de la Sábana, lo que no es representativo del objeto que se examina. Si se hubiera tratado de otro objeto, las muestras serían de lugares diferentes del mismo. ¿Por qué no se hizo, por qué no se tomaron muestras de lugares diferentes? ¿Cómo es posible sacar conclusiones de algo mal hecho? Después de todos los estudios a los que ha sido sometida la Sábana Santa no queda más que decir que quizá el más chapucero, con perdón de la expresión, el menos científico ha sido el del Carbono 14. Todo el análisis llevado a cabo por Delage (1902) y por otros estudiosos quería responder a una pregunta: ¿Pudo un artista medieval producir la imagen de la Sábana Santa? La misma pregunta que nos hacemos cien años después. La respuesta es que dicho artista sería el mayor genio de todos los tiempos, habría debido concebir y ejecutar una obra maestra hasta en su mínimo detalle y, además, en forma de negativo fotográfico unos cuantos siglos antes de la invención de la fotografía. Este artista debería de poseer un cúmulo de conocimientos médicos que sólo siglos más tarde descubrirían los anatomistas y patólogos, como por ejemplo: Que una severa flagelación sobre el torso provocaría una invasión de fluido sanguíneo en la cavidad pleural; que ese fluido se presentaría sedimentado en una capa de sangre, más pesada, y en otra de suero, más ligera; que una punción por lanza entre la quinta y la sexta costilla del lado derecho induciría a que esa cavidad se vaciara; que en una crucifixión aparecería hinchado el abdomen de la víctima; que el peso del cuerpo puede permanecer colgado de la cruz si los clavos que lo sujetan atraviesan las muñecas; y que, en tal caso, los clavos afectan al nervio mediano, con lo cual los pulgares se disparan en posición ortogonal sobre las palmas de la mano. Este artista debería oponerse a toda la tradición pictórica cristiana y pintar un Cristo desnudo, con los clavos en las muñecas, cubierta totalmente la cabeza con un yelmo de espinas, salpicado el cuerpo con unas 120 heridas de azote. Este artista, antes de pintar estas heridas, debería tener delante un flagrum de azotar romano y, por supuesto, una lanza de legionario para poner sus medidas al milímetro sobre la imagen. Ante todo este cúmulo de conocimientos, la cuestión no sería ya decidir si se trata de un milagro o no. El problema sería decidir cuál de los dos milagros nos parece más aceptable: Que Cristo nos dejara su imagen o que un pintor medieval pintara la Sábana Santa con todo este cúmulo de conocimientos que asombran a los científicos de inicios del tercer milenio.
En un principio fueron siete los laboratorios que analizarían la Sindone. Se quedaron en tres: insuficiente para una valoración científica. Entre los cuatro que se quedaron fuera se encontraban los más cualificados técnicamente. Los otros no aplicaron las técnicas más modernas de datación de C-14. En la toma de muestras no se tomaron medidas higiénicas para no ensuciar la tela seleccionada. Por unas fotografías tomadas a "los cirujanos textiles " se puede concluir la poca seriedad de los analistas. Se rompieron los protocolos estipulados por los científicos para garantizar la neutralidad: se cotejaron resultados y se hicieron públicos antes de tiempo y uno de los laboratorios - el de Oxford - recibió dinero extra de una fuente no identificada por facilitar la "defunción" de la Sindone: hubo premeditación por parte de los científicos contra la Sábana Santa. Diversos estudiosos como Bruno Bonnet-Eymar o H. Kersten han demostrado que, con un alto índice de probabilidades, hubo una sospechosa sustitución de muestras. Es posible, pues, que los laboratorios nunca analizaron muestras autenticas.
Diversos estudiosos como Bruno Bonnet-Eymar o H. Kersten han demostrado que, con un alto índice de probabilidades, hubo una sospechosa sustitución de muestras. Es posible, pues, que los laboratorios nunca analizaron muestras autenticas.
Para una gran mayoría de personas la demostración científica de la autenticidad de la Sábana y de que en ella estuvo envuelto el cuerpo de Jesús de Nazaret, les lleva a un planteamiento de tipo religioso radical, que si bien algunos aceptan con satisfacción e incluso gozo, otros en cambio lo rechazan con dureza porque les enfrenta a un problema racional que, de admitirlo, les generaría un acercamiento a temas religiosos que consideran superados, incómodos o que les podrían obligar a cambiar su conducta y forma de vida.
La resurrección de Jesús es el punto clave de su mensaje. Se comprende el empeño de algunos por negarla. Si Jesús resucitó, como había predicho, su mensaje es verdadero, viene de Dios. Y en consecuencia nos obliga a todos. Como esto no interesa, lo mejor es negar la resurrección.
La ciencia y por tanto el C14 pueden considerarse exactos si damos por descontado que nunca tuvo lugar la Resurrección. Pero resultan menos creíbles si partimos de la hipótesis de que ésta haya podido tener lugar.
El científico del Centro Internacional de Sindonología, Mario Moroni, obtuvo de unas excavaciones en Gedi (Israel) fragmentos de lino, y los envió a los laboratorios de Tucson (uno de los que llevó adelante el análisis de 1988), Toronto y Moscú para que los datasen con el radiocarbono. Los tres laboratorios coincidieron en que las muestras pertenecían al siglo II. Más tarde envió nuevos fragmentos de los mismos tejidos a estos laboratorios, después de someterlos a las condiciones de un incendio de 200 grados centígrados de temperatura envueltos en plata; la datación resultante correspondía a un tejido del año 1200.
Hace pocos días, agosto de 2002, se conoció esta noticia:
Polémica en la restauración de la Sábana Santa por la retirada de unos parches renacentistas I. A. M. - Roma.- Los últimos trabajos de restauración de la Sábana Santa, una de las reliquias más importantes de la cristiandad, han desatado una fuerte polémica por la retirada de unos parches que fueron cosidos a la tela en época renacentista. El trabajo fue realizado, entre los pasados meses de junio y julio, por un equipo encabezado por la experta Suiza Mechtild Flury-Lembergry y con la autorización de la diócesis de Turín donde se encuentra la Sábana. La "Sindone" (del griego «sindon», mortaja) es el lienzo, que según la tradición, envolvió el cuerpo sin vida de Jesús y que se conserva en la catedral turinesa. Ahora diversos expertos han criticado esta iniciativa, al considerar que la reliquia ha sufrido una importante modificación con respecto a su estado original, según recogió ayer la prensa local. En especial se denuncia la retirada de los treinta parches triangulares que fueron cosidos por las clarisas de Chambéry (Francia) tras el incendio que dañó la Sindone en 1532. El trabajo recién efectuado por la experta suiza ha supuesto igualmente retirar la denominada "tela de Holanda", que fue cosida entonces a la Sábana en la que fue envuelto Cristo siguiendo la tradición judía para favorecer su conservación. Autorización del Vaticano Sin embargo, un portavoz del cardenal Severino Poletto, obispo de Turín y custodio de la Sindone, ha asegurado que la restauración contó con la autorización de la Santa Sede y fue realizada a raíz de las indicaciones de los mayores expertos mundiales en Sindología. La misma fuente indicó que los resultados de los últimos estudios científicos efectuados sobre la reliquia, trasladada temporalmente para ello a la sacristía de la catedral, serán hechos públicos a mediados del próximo mes de septiembre. Desde el Vaticano nunca se han aceptado como definitivos los resultados de las pruebas del carbono-14, realizados por diversos laboratorios especializados en 1988, que concluyen que el lienzo data de la Edad Media, entre los años 1260 y 1390.
Es decir, de manera accidental se habría eliminado un posible cuerpo del delito en el presunto error de las muestras enviadas a los Laboratorios para la datación con Carbono 14. Al desaparecer la prueba que demostraría que se habría tomado tela de remiendos y no de la Sindone propiamente tal... no quedaría ya evidencia del hecho. Me llega a la memoria el reciente incendio de la Capilla de Turín, rotulado de intencional, y un nombre destaca, el bombero héroe italiano, quien con suprahumana fuerza entre las llamas rescató la urna con la Sábana. Su nombre:
Mario Trematore
La prensa destacó:
* Una vez repuesto del rescate de la urna con la sábana en su interior y ya con una nueva visión de Fe, Trematore declaró a la prensa:
El cristal puede parar las balas, pero no la fuerza de los valores representados por el símbolo que lleva dentro. Rompimos el cristal con sólo una maza y las manos que aun me sangran. Es extraordinario. Dios me ha dado las fuerzas para romper el cristal.
* El último, de los tres incendios sufridos por la Sindone ocurrió la noche del 11 al 12 de abril de 1997, estuvo a punto de acabar con la reliquia. Con riesgo de su vida, el bombero Mario Trematore destruyó a golpes de maza el cristal blindado que protegía el arca con el lienzo. Trematore, que hasta entonces no se consideraba católico, declaró: "Dios me ha dado fuerzas para romper el cristal" (blindado). En la ostensión (exposición) de 1998, el bombero fue uno de los primeros peregrinos, era invitado de honor del Cardenal Saldarini, declarando:
Cristo es desde aquel día un compañero de viaje en mi vida
Poco después del rescate se derrumbó el techo de la capilla. No hubo daño para la Sábana Santa. Dado que la causa del incendio se supone intencional, fueron tomadas mayores precauciones, se conserva ahora desplegada en una urna de cristal blindado, teniendo en su interior como atmósfera gas inerte y con especial vigilancia electrónica.
Vittorio Messori, prestigioso periodista italiano, conocido por sus entrevistas al Papa y al cardenal Ratzinger, ha escrito un artículo en el Corriere de la Sera, en el que avanza la hipótesis sobre el incendio manifestando que nos encontramos ante un intento de destrucción de la Sábana Santa.
Llama la atención la casi nula información periodística de las posteriores rectificaciones de algunos de los mismos científicos que realizaron la datación de la Sindone en 1988, quienes reconocieron la invalidez de la aplicación del método del Carbono 14 al estar el tejido contaminado por los gases del incendio que sufrió la Sabana Santa en 1532 y por organismos como líquenes y hongos, en relación con el amplio respaldo informativo de los medios de difusión cuando se creyó que era un fraude. En aquel entonces primeras planas y editoriales publicaron y comentaron que la Sindone era falsa y una magistral creación de Leonardo da Vinci (que todavía no nacía cuando, oficialmente, la Sindone llegó a Europa). Hoy silencian la evidencia contraria. ¿Por qué? En ciertos círculos de poder se menciona que la Sábana Santa está haciendo mucho ruido... ¿A qué ruido se refieren y por qué tanto les molesta?
Estudiosos del tema como Bruno Bonnet-Eymar o H. Kersten han demostrado que, con un alto índice de probabilidades, hubo una sospechosa sustitución de muestras entre lo tomado de la Sindone y lo recibido por los Laboratorios. Es posible, pues, que los Laboratorios nunca analizaran muestras autenticas de la Sábana Santa de Turín. Al menos en uno de los tres Laboratorios observaron que el peso de la tela era mayor y la textura más burda que la del original. ¿Por qué quienes recibieron esa información la ocultaron?
El químico farmacéutico Dr. Piero Ugolotti , descubrió hace algunos años unos restos de inscripciones, escritas en lenguas y alfabetos diversos, sobre el Rostro de la Sábana.
El año 1978 el químico Pedro Ugolotti constató junto con el profesor Aldo Marastoni de la Universidad de Milán la existencia de restos de escrituras en diferentes alfabetos. Encima de la ceja derecha se distinguen letras en arameo (tau) (wau). En el centro de la frente existen restos de una palabra latina IBER. Otras letras latinas se entrevén en la impronta de la cara. Hecho hace poco confirmado mediante computación al ser tratadas digitalmente las fotos de la imagen, en la Escuela Superior de Óptica de Orday por el profesor André Marion. Son fragmentos de letras en torno a la cara. Las palabras están en griego, latín y hebreo. Algunas de ellas dicen:
IN NECEM = tú vas a morir "HEOY" = Jesús en griego, IHEOY NAZAPHNOE = Nazareno
IN NECEM - IHEOY - NAZAPHNOE Jesús Nazareno tú vas a morir
Según la revista "Muy Interesante" Nº 203 Abril 1998: En el centro de Estudios Internacionales sobre la Sábana de Turin ( CIELT ) se han reunido un grupo de expertos para estudiar en la Sábana unos débiles rasgos de escritura impresos en la tela... Se llamó al profesor André Marion y a su discípula Anne-Laure Courage, especialistas en el tratamiento digital de imagen de la Escuela Superior de Óptica de Orsy, Francia. Se sometió al análisis de los paleógrafos. Los científicos han sido capaces de observar y aislar estas inscripciones. Sus características son: Existen débiles rasgos de escritura impresos en la tela, son fragmentos de palabras escritas alrededor de la cara. A la altura de la frente, a ambos lados del rostro y en la barbilla. Son Invisibles al ojo humano. Están escritas en griego, latín y hebreo, con faltas de ortografía. Las palabras que aparecen son:
en latín -- In necem ibis -- ( vas a morir ) . en griego arcaico -- Pezw -- , ( hacer en el sentido de hacer un sacrificio ). en griego -- ihsou -- ( Jesús ) -- Nazareno -- . -- Adam -- . tres letras hebreas -- tau, vau, shade -- con el signo -- soph pasuth --
Las palabras escritas en el soporte de madera señalan que el muerto era IHEOY NAZAPHNOE, Jesús Nazareno. Los investigadores aseguran en forma categórica la autenticidad de este hecho, uno más que ayudó a entender costumbres desconocidas de la época de Jesucristo y que la arqueología junto a la paleografía después confirmó, como lo hizo la numismática ante otro enigma de la Imagen.
i.- NUMISMÁTICA
Cuando la NASA publica las fotos tridimensionales, llamo la atención lo abultado de los ojos y se comprobó después que:
En el ojo derecho: Durante 1979, el estadounidense p. j. Francis Filas, estudió las letras que aparecían en la impronta de la moneda situada sobre el ojo derecho, U-CAI, integrantes de la inscripción griega tiberiou kaisaroi, y consiguió encontrar en el mercado de antigüedades especializado dos monedas con el mismo error de acuñación: en vez del regular kai, el aproximativo cai. Esta moneda se llamaba dilepton lituus. Es decir tenia un "lepton" según la costumbre judía de poner sobre los párpados unas monedas para mantener los ojos cerrados. El lepton fue acuñado por Poncio Pilatos y circulo en Palestina entre los años 26 y 36 de nuestra era. Se ve perfectamente un bastón de mando y se lee UCAI ( Tiberiou Caisaros - Tiberio Cesar - ) y el año de emisión LIS, es decir el año 17 de Tiberio correspondiente a nuestro 29-30 d. C. El Dr. Haralick al digitalizar la imagen constató que podían leerse las letras -- oycaipos --, Enigma resuelto por el numismático italiano Mario Moroni, que en 1992 encontró un ejemplar de esa moneda que contiene exactamente con la misma falta de ortografía ( c por K ) que los leptones de esa época que hoy conservamos.
El P. Francisco Filas, S. I., de la Universidad Loyola de Chicago, con modernos aparatos de ampliación, ha descubierto en el ojo de la Sábana Santa huellas de una moneda. Los israelitas de la época las ponían sobre los ojos para mantener los párpados cerrados. En esta moneda se distingue perfectamente el dibujo de un bastón de mando y las letras U CAI, que son las últimas de TIBERIOU y las primeras de CAISAROS, que significan: «...de Tiberio César». Esta moneda está en los catálogos de los numismáticos, y es un leptón acuñado por Poncio Pilato, que circuló en Palestina entre los años 26 y 36 de Nuestra. Estas marcas no se aprecian a simple vista. Ni siquiera se ven con un microscopio normal. Es necesario un microscopio electrónico para reconocerlas y estudiarlas.
En el ojo izquierdo: Por la hinchazón del cadáver, se había movido la otra moneda que faltaba y pudo ser descubierta e identificada hasta utilizar unos medios técnicos más sofisticados como lo demostraron en 1996, los científicos turineses, Pier Luigi Baima Bollone, profesor de medicina legal, y Nello Balossino, profesor de informática, docentes de la universidad de Turín, quienes identificaron sobre la ceja izquierda un lepton simpulum, acuñado bajo Pilatos en honor de Julia, madre de Tiberio, muerta en el año 29 d. C. Whanger y Haralik pusieron de manifiesto la existencia de 74 puntos de correspondencia entre las imágenes de las fotografías de la Sábana Santa y la moneda de Pilatos, localizando otras dos letras. Gracias a las posibilidades que ofrece la elaboración por computador, y utilizando altos planos de ampliación, han logrado descubrir el diseño acuñado en esa moneda: Una copa ritual pagana utilizada en las libaciones similar a un ejemplar del catálogo del British Museum y con otro original de un coleccionista milanés. La moneda fue colocada cara arriba, mostrando la fecha de acuñación: el año XVI del imperio de Tiberio es decir, el 29 d.C. Como Cristo fue crucificado en abril del año 30-33, resulta una prueba impresionante.
Aseguró el profesor Bollone:
Es un dato definitivo, una fecha intrínseca, estampada sobre el mismo lienzo. Todo esto nos lleva a la conclusión que, efectivamente, sobre los párpados del Hombre de la Sábana Santa estuvieron dos pequeñas monedas coloniales romanas, pertenecientes a la época del imperio de Tiberio, alrededor del 29 d. C.
j.- ARQUEOLOGÍA
Excavaciones en tumbas encontradas de la comunidad esenia asentada en Qumrán desde el siglo II a. C. hasta el año 70 d. C. mostraron esqueletos de los esenios enterrados en la misma posición de la imagen de la Sábana: extendidos boca arriba, con los codos hacia afuera y las manos cruzadas sobre la región pélvica. La Sábana lo muestra desde que es y los arqueólogos no hace mucho recién lo aprendieron.
La Sábana Santa motivó la búsqueda arqueológica orientada a si era real o no que en el siglo I los israelitas ponían monedas sobre los párpados de sus cadáveres:
Junto al Mar Muerto en En-Boqek se encontró al lado del cráneo en un esqueleto dos monedas romanas del emperador Adriano (132 - 135), gracias a la Sábana Santa ellos ahora saben que esas monedas se ponían sobre los párpados del difunto. El Dr. Kindler, Director del Museo de Ha-arez (Tel Aviv), afirma que se ha encontrado, junto al Mar Muerto un esqueleto con monedas en la órbitas. Mario Moroni a su vez ha encontrado monedas en calaveras del cementerio hebreo de Jericó.
El Dr. Kindler, Director del Museo de Ha-arez (Tel Aviv), afirma que se ha encontrado, junto al Mar Muerto un esqueleto con monedas en la órbitas. Mario Moroni a su vez ha encontrado monedas en calaveras del cementerio hebreo de Jericó.
Para algunos investigadores la Sindone es un auténtico y confiable objeto arquelógico.
k.- ¿Qué, cómo y para qué dejó la imagen?
Y si Cristo no resucitó, vana es vuestra fe... 1Corintios 15: 17.
Los antiguos con su simpleza eran sabios y llamaban a la Sindone: Lo no hecho por mano humana. Los modernos con su avanzada Ciencia ya saben, quizá, cómo se hizo la imagen, intentan además conocer qué la hizo. Pero ya la Ciencia no permite averiguar ese qué lo hizo a ciencia cierta. Hasta acá llega la Ciencia pues carecemos de tecnología humana que pueda, mediante el método científico responder esta pregunta propia del ámbito divino. El hecho está. El hecho fue real. Lo hizo una energía desconocida. El ¿para qué? el futuro lo revelará.
El Dr. Stevenson, miembro del STURP afirmó:
Ningún proceso natural, tal como el contacto directo, puede explicar satisfactoriamente la formación de la imagen. Una desconocida fuente calórica y luminosa, "quemó" por un brevísimo instante el lienzo sin destruirlo, dejando las marcas que han llegado hasta nuestros días como un valiosísimo documento arqueológico.
Esta turbadora imagen no es la efigie solamente de un ser humano excepcional, el estremecimiento que causa su contemplación hace pensar que sí, que así debió de ser el Dios hecho hombre.
Hubo alta temperatura durante el incendio, algunos extremos de la tela se quemaron del todo, otros resultaron chamuscados y otros quedaron indemnes. Si fuera una pintura o alguna creación con materia orgánica aplicada de manera natural o artificial al lienzo, el fuego habría alterado su color, o las habría quemado en diferentes proporciones en función de su distancia a las llamas. Pero no fue así: No se puede apreciar variación alguna en la intensidad de la imagen. En realidad aquellas porciones de la imagen que estuvieron en contacto con las zonas quemadas presentan la "mismísima tonalidad de color y densidad que las zonas que se encontraban a la distancia máxima.
Ralph Graeber ingeniero nuclear señala:
En tanto que hombre de ciencia, empecé a darme cuenta poco a poco que los teólogos y los sacerdotes no sabían de qué hablaban. Una y otra vez vomitaban desde el púlpito errores científicos de tal magnitud que terminé por no soportar los servicios dominicales de la Iglesia. Esta sensación se consolidó a fines de la década de los 50, época en que me encontraba en Cabo Cañaveral. Y sin embargo, en mi interior sentía que, básicamente, la Biblia debía contener la Verdad, y que el fallo radicaba en aquellos que se erigían en sus intérpretes... Las imágenes de la tela de lino fueron obra de alguna especie de radiación del cuerpo, que posiblemente hubiese elevado la temperatura. Para un hombre de ciencia de la era espacial, es totalmente obvio que las imágenes son debidas a procesos de radiación. El cuerpo del hombre no es lo que parece. Esta afirmación es básica para la ciencia nuclear y de la era espacial. El cuerpo es una colección maravillosa de electrones que giran en torno de un átomo agrupándose en células que forman órganos y tejidos. Los átomos se mueven eléctricamente de continuo, y donde hay movimiento eléctrico hay campos electromagnéticos y de los campos electromagnéticos emanan radiaciones. En una palabra las radiaciones existen, independientemente que se conozcan o no su existencia. Todas las cosas están formadas por átomos y los átomos están formados por protones, neutrones, electrones y otras partículas atómicas. Ninguna de dichas partículas es materia, son energía. Es un error considerar extranatural a la radiación que causó las imágenes de la Sábana. En realidad, no sé si alguna vez podremos comprender cabalmente el fenómeno de la Sábana, por lo menos, mientras nuestro entendimiento no haya alcanzado sus más altos niveles.
Las imágenes de la tela de lino fueron obra de alguna especie de radiación del cuerpo, que posiblemente hubiese elevado la temperatura. Para un hombre de ciencia de la era espacial, es totalmente obvio que las imágenes son debidas a procesos de radiación. El cuerpo del hombre no es lo que parece. Esta afirmación es básica para la ciencia nuclear y de la era espacial. El cuerpo es una colección maravillosa de electrones que giran en torno de un átomo agrupándose en células que forman órganos y tejidos. Los átomos se mueven eléctricamente de continuo, y donde hay movimiento eléctrico hay campos electromagnéticos y de los campos electromagnéticos emanan radiaciones. En una palabra las radiaciones existen, independientemente que se conozcan o no su existencia. Todas las cosas están formadas por átomos y los átomos están formados por protones, neutrones, electrones y otras partículas atómicas. Ninguna de dichas partículas es materia, son energía. Es un error considerar extranatural a la radiación que causó las imágenes de la Sábana.
En realidad, no sé si alguna vez podremos comprender cabalmente el fenómeno de la Sábana, por lo menos, mientras nuestro entendimiento no haya alcanzado sus más altos niveles.
El biofísico francés Jean-Bautise Rinaudo, investigador de medicina nuclear del Laboratorio de Biofísica de la Facultad de Medicina de Montpellier, ha aportado su experiencia nuclear para formular una hipótesis que explicaría al mismo tiempo cómo se formó la imagen monocroma -que nadie ha logrado hasta hoy ni explicar ni reproducir- y por qué ante el carbono 14 la tela fue rejuvenecida en 13 siglos. La hipótesis debe su valor excepcional a que ha pasado el rigor de la prueba experimental, es decir, responde al método científico. El profesor Rinaudo probó primero la irradiación sobre un acelerador de partículas del Centro de Estudios Nucleares de Grenoble:
Partiendo de la cantidad de neutrones que podrían haber rejuvenecido la Sábana en 13 siglos, irradió un tejido de lino con una cantidad igual de protones. De esta forma ha sido el primero en obtener un color semejante al del lienzo, con la misma oxidación superficial. La segunda experimentación consistió en irradiar durante 20 minutos un tejido de lino perteneciente a una momia egipcia del 3400 a.C., con la misma cantidad de neutrones, para ver si éste resultaba rejuvenecido ante el carbono 14. La prueba pudo realizarse, en el reactor de la central de energía atómica de Saclay y el tejido irradiado fue analizado en la Universidad de Toronto. EI resultado fue espectacular: la tela había rejuvenecido 500 siglos, con lo que la radiación la enviaba 46.000 años en el futuro. A partir de esta nueva "edad", Rinaudo pudo calcular con exactitud la cantidad de neutrones necesarios para provocar un rejuvenecimiento de 13 siglos: es exactamente la misma de la que él partió para lograr, por irradiación de protones, una quemadura análoga a la del lienzo de Turín. Jean-Bautise Rinaudo, atribuye el origen de la imagen sindónica a una irradiación instantánea de protones emitidos por el cuerpo muerto del crucificado, bajo el efecto de una energía desconocida. Rinaudo considera que los átomos implicados en este fenómeno -que ha podido reproducir experimentalmente- son los del deuterio, presentes en la materia orgánica, y formados por un protón y un neutrón. Los protones podrían haber formado la imagen, produciendo entonces una quemadura superficial, oscureciendo la tela por oxidación ácida de la celulosa. Los neutrones habrían irradiado el tejido, enriqueciéndolo en carbono 14 falseando la datación y la "rejuvenecerían" a la mirada de los analizadores, puesto que este "test" consiste en computar el tiempo tomando como referencia el grado de degradación de este elemento natural. Afirmar que se trata de una falsificación medieval exigiría una explicación mucho menos racional que afirmar que se trata del lienzo sepulcral de Cristo...
Jean-Bautise Rinaudo, atribuye el origen de la imagen sindónica a una irradiación instantánea de protones emitidos por el cuerpo muerto del crucificado, bajo el efecto de una energía desconocida. Rinaudo considera que los átomos implicados en este fenómeno -que ha podido reproducir experimentalmente- son los del deuterio, presentes en la materia orgánica, y formados por un protón y un neutrón. Los protones podrían haber formado la imagen, produciendo entonces una quemadura superficial, oscureciendo la tela por oxidación ácida de la celulosa. Los neutrones habrían irradiado el tejido, enriqueciéndolo en carbono 14 falseando la datación y la "rejuvenecerían" a la mirada de los analizadores, puesto que este "test" consiste en computar el tiempo tomando como referencia el grado de degradación de este elemento natural. Afirmar que se trata de una falsificación medieval exigiría una explicación mucho menos racional que afirmar que se trata del lienzo sepulcral de Cristo...
La tumba, una cámara rocosa excavada en la ladera de una colina, con una piedra que tapia la entrada, está a oscuras y en silencio. Sobre una losa yace una especie de capullo largo y oblongo, en el que valles y colinas revelan claramente los contornos de un cuerpo humano. Ahí estaba Jesús, boca arriba, la cabeza y el mentón rodeados de una cinta para que la boca no se abriese, flanqueado el cuerpo de sacos de especias. En algún momento ignoto, en lo más hondo de la noche, el aire de la tumba se electriza. Al principio las vibraciones son mínimas, de forma que sólo los instrumentos ultrasensibles del siglo XX podrían haberlas detectado; después, de manera espectacular, se incrementan hasta sacudir la tierra y volar la piedra que sujeta la puerta. Durante treinta segundos - no más- se mantiene el movimiento, pulsátil, cegador. La fuente de la actividad es el cadáver, el cuerpo, que de alguna manera se revitaliza, se desmaterializa, su masa se convierte en energía, en energía pura, que en el mundo material es luz blanca y radiante. A través de la tela, el cuerpo se eleva de la losa, se cierne durante un momento en el aire y desaparece. El capullo se afloja, se desploma, la oscuridad retorna. Cada vez más lejos, mientras los dos guardias corren para salvar la vida, se oyen los gritos: ¡Terremoto! ¡Terremoto! En el aire queda, nítido, el olor del lino quemado...
Ante la pregunta ¿Por qué cada vez que hablan Vds. de la radiación que grabó a fuego la imagen, añaden siempre "radiación instantánea"? Respondo: Porque los hilos no están carbonizados. Están superficialmente chamuscados. Y por la penetración de la quemadura podemos medir la fracción de segundo que duró la radiación.
La radiación duró una milésima de segundo: como un flash de cámara fotográfica.
El conjunto de estudios médicos, arqueológicos, químicos y físicos apunta claramente a la conexión directa entre el lienzo de Turín y la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. No hay otra posible razón de que ese lienzo exista, de que contenga la información que en él se observa, de que se haya conservado y venerado durante siglos. El hecho innegable de que nadie ha podido reproducir la imagen, ni explicarla por proceso alguno conocido, lleva también a concluir que solamente un hecho único en la historia puede aducirse como causa... El problema más difícil de solucionar, desde el punto de vista físico, es el de la formación de la imagen corporal que hace único al lienzo de Turín... Debemos aceptar que un hecho de orden sobre-natural ha sido determinante para darnos la imagen que observamos. El hecho obvio es la Resurrección...
Esta radiación del cuerpo de Cristo no se explica por causas naturales. Es sólo una consecuencia del hecho sobrenatural de la resurrección.
Tendría que tratarse de una emisión energética con unas características no explicables desde el punto de vista físico. La energía que formó la imagen no fue radiante, de ninguna de las maneras en que sabemos que se propaga la luz. Isotópica, la luz se propaga por igual en todas las direcciones, como la luz de una bombilla. Colimada o de haces paralelos, como los punteros láser. La luz pierde intensidad con la distancia. La fuente que formó la imagen tiene una sola característica de la isotópica y otra de la colimada; y carece de sus otras dos. Es decir, actúa como colmada proyectando perfectamente la imagen del "Hombre de la Sabana" sobre el lienzo, pero se comporta isotrópicamente porque los puntos que forman la imagen ofrecen diversa intensidad de iluminación, lo cual posibilita recuperar la tridimensionalidad. Además de estas dos características, más la dirección geotrópica (que sigue a la gravedad) hace que no se forme imagen lateral ni sobre la cabeza ni a los costados y que se correspondan milimétricamente las dos improntas; frontal y dorsal.
La causa que ocasionó la imagen puede quedar en el misterio hasta el fin de los siglos.
RESUMEN CIENTÍFICO
En el año 1982 Kenneth E, Stevenson y Gary R. Habermas en su obra "Dictamen sobre la Sábana de Cristo" concluyen con un Resumen del inesperado testimonio para la Ciencia del amplio análisis por parte de lo que llamaría La Cumbre de la Ciencia, como lo fue el equipo STURP, del que ambos eran parte y como casi todos los integrantes del equipo multidisciplinario integrado por selectos científicos racionalistas y apegados a la realidad del método científico, llegaron a Turín con todo su abundante aparataje convencidos que rápidamente demostrarían que la imagen era obra humana. Se dudaba la manera de decírselo al arzobispo de Turín, Anastasio Ballestero, quien había dado su aprobación a la investigación con el formal compromiso que fuera él el primero en ser informado si se encontraba algún indicio de superchería. Existía ansiedad en ellos pues serían la causa del derrumbe de un mito al que tantos fieles lealmente admiraban. Pero ellos eran científicos y buscadores e informadores de la verdad. Dudaban que entre las tantas pruebas que harían hubiera alguna que generara dudas en cuanto a la naturaleza de la imagen. La duda la tenían por la tridimensionalidad de las fotos demostrada antes de venir, pero el convencimiento era que frente a la tela y con sus equipos y ciencia encontrarían una justificación para eso, un accidente científico quizá. Nada podría ser indemostrable para ellos en lo que solo podría ser una natural creación humana.
Han pasado 24 años y a varios investigadores del equipo STURP pareciera se les trabó la lengua en lo relacionado con la Sindone. Pasaron las horas y ninguno habló con monseñor. El rostro de suficiencia del que sabe que sabe fue dando lugar a rostros preocupados, absortos, pensativos, incrédulos y por sobre todo humildes. Dogmas derrumbándose, paradigmas desapareciendo, certezas con base de arena. Había "alguien" suprahumano que sabía infinitamente más que ellos. Varios agnósticos miraron hacia el cielo y hacia la microdimensión, ambos infinitos, es decir, miraron hacia Dios y admiraron Su Creación universal que, ahora lo entendían, no era fruto del azar sino obra de una Mente que así todo lo programó de manera perfecta. Sintieron una "presencia" que, comprensivamente les hacía ver que no era casual que allí ellos estuvieran. Pasaron siete años analizando datos una y otra vez, hasta que decidieron hablar con monseñor para revelarle que la Sábana era, como decirlo: realmente Santa.
Pues bien, Stevenson y Habermas destrabaron antes su lengua y opinaron:
Gary R. Habermas asesor del Equipo STURP manifestó:
Cuando yo era un concienzudo agnóstico con respecto a la resurrección de Jesús, la prueba histórica me obligó a reconocer que probablemente Jesús había resucitado. Pero un imperativo de honestidad intelectual me mueve a añadir aquí que si hubiera existido esa misma evidencia histórica y científica en favor de cualquier otro personaje religioso, me habría sentido igualmente obligado a investigar el caso. Mas lo que sucede es que no hay tales indicios para nadie: sólo para Jesús. Los argumentos históricos y los argumentos científicos tienen todos los visos de ser indicadores empíricos que Jesús realmente resucitó de entre los muertos. Y cuando ambos grupos se combinan, la resultante es un arrollador argumento a dos bandas afirmando la realidad de la resurrección. Sus testimonios convergentes no serán quizá la última prueba conclusiva, pero lo que si prueban sin vuelta de hoja es que sólo la resurrección física y literal de Jesús de Nazaret es, con mucho, la mejor explicación posible de este cúmulo de hechos físicos, químicos, médicos e históricos. La resurrección de Jesús es una amenaza para la visión naturalista del mundo. Pero hasta los escépticos deben enfrentarse con los hecho y alinearse con lo que es más probable: Que Jesús resucitó de entre los muertos.
Por lo que a mi se refiere, la Sábana Santa me ha traído un tremendo testimonio del Amor de Jesucristo. Durante estos tres años de realizar estudios y dar conferencias sobre la Sábana Santa, siempre he identificado la imagen como la del "hombre de la Sindone". Y esa identificación me basta. Porque sé que Jesús sufrió precisamente del modo como sufrió el hombre de la Sindone, no me interesan las conclusiones que otros puedan tomar. Aunque a alguno se le ocurra decir que el lienzo es una falsificación, aunque fuera por un genio superior al de Miguel Ángel mismo, la Sindone sigue todavía reflejando en cada detalle lo que Jesús sufrió en el Calvario. Por eso puedo decir, y lo digo con toda entereza: "Mirad los sufrimientos físicos del hombre de la Sábana, y daos cuenta de lo que Jesús sobrellevó, y Él dijo que lo hizo por vosotros." Esa es la base del más sublime don de Amor que el mundo ha conocido.
* No hubo fraude: - Los análisis microquímicos han constatado que no hay en la Sindone ni pigmentos, ni manchas, ni polvos, ni tintes, ni aditivos. Las pruebas de la fotorreflectancia, la fluorescencia ultravioleta indican que no hay traza alguna de falsificación. - Las características tridimensionales de la Sindone refutan toda clase de fraude. - La naturaleza eminentemente superficial de la imagen rechaza toda posibilidad de falsificación, al igual que la falta de saturación y ausencia de direccionalidad en la imagen. - No hay absorción capilar, lo que elimina la acción de colorantes. - Una pintura al ácido no es superficial y hubiera actuado destruyendo el tejido. * No hubo vaporigrafía por el cadáver o acción humana: - Una vaporigrafía no explica la naturaleza tridimensional de la imagen. - Tales gases penetran el tejido y no se limitan a la superficie del mismo. - No hay traza alguna en las fibrilas del lienzo de difusión de gases o de flujo capilar. * No hubo imagen por contacto: - Las imágenes por contacto no serían tridimensionales ni superficiales con ausencia de puntos de saturación. - No hubo en la Sindone factor presión, del que depende la imagen por contacto. * Cuestiones Bíblicas: Lejos de haber contradicción alguna entre Sindone y Evangelio por lo que se refiere a la sepultura de Jesús, tanto la Escritura como la antigua tradición judía concuerdan con la versión ofrecida por la Sindone sobre el tipo de sepultura definido en el lienzo. Nadie puede alegar, en todo caso, que la Sindone esté en pugna con la Escritura.
* El aporte de la Medicina al análisis de la Sábana ha sido sorprendente. Tanto así, que por los elementos de la Imagen pareciera que los patólogos hubieran elaborado sus informes sobre la base del estudio de un cadáver y no de una sorprendente Imagen en tela de lino de hace 2.000 años. La microscopía electrónica reveló detalles que son propios de un cadáver humano, el de Jesucristo, ninguno otro podría revelarlos así.
* La palinología demostró ser, para la Sindone, con los variados pólenes a ella adheridos, un mapa exacto y detallado de su itinerario. Partió la Sábana en Jerusalén hace 2.000 años, pasó por Edesa, de allí a Constantinopla para llegar a Europa hace unos 800 años, permaneciendo en Turín desde el año 1543.
* La numismática se deleita comprobando esas dos monedas de la época de Poncio Pilato y ahora entienden, gracias a los hallazgos arqueológicos, que en la época las ponían sobre los párpados del difunto.
* Qué decir de la Paleografía al comprobar que tan sólo bajo el análisis del microscopio electrónico salían a luz las misteriosas letras que en U se aprecian a la altura del rostro y ayudó a entender que en la época se usaba un madero tallado en U para sujetar la barbilla del cadáver, siendo además en ese madero escrito el nombre del difunto. En este caso:
IHEOY - NAZAPHNOE Jesús Nazareno
* La fotografía remeció a la Ciencia al demostrar hace 104 años que la imagen era un inexplicable negativo fotográfico. La moderna tecnología anonadó a la Ciencia al demostrar que la fotografía era además un código tridimensional.
* El Carbono 14 debió, por la trascendencia de la datación, debatirse de manera previa con científicos calificados que señalaran las causas presentes en la tela cuya datación podría o no carecer de valor para la certeza del resultado. No se hizo. Es más, esa comisión debió estar presente en la "privada" toma de la muestra de un lienzo con más de cuatro metros cuadrados de superficie y una serie de remiendos 1.500 años posteriores. No se hizo. Aprobada y certificada la toma de muestra por la comisión garante, no para ser enviada a tres sino siete Laboratorios calificados, debió garantizarse la absoluta certeza que las muestras tomadas eran las que llegaban a destino. No se hizo. Nada de esto sucedió salvo la inicial alegría de medios de difusión masiva, quienes jamás desmintieron o aclararon los hechos posteriores que demolieron la prueba de datación con fundamentados argumentos que hemos visto. Lo considero un tema ya superado e irrelevante ante una tela que a lo menos rejuveneció 1.300 años por lo que allí sucedió hace dos mil años. Sirvió el episodio de la datación para demostrar el valor del antivalor que rige en esferas de poder en nuestro asustado mundo terminal en un paradigma lineal que da paso en forma soterrada al Grito de Libertad de un nuevo orden transpersonal.
* Escapa a todo comentario el Cálculo de Probabilidades. Supera lejos, en muchos ceros, los valores óptimos de la Ciencia para aprobar la autenticidad de un hecho.
* La arqueología no se sorprendió al encontrar sepulturas esenias con esqueletos en una especial posición extendidos boca arriba, con los codos hacia afuera y las manos cruzadas sobre la región pélvica. Ellos lo habían visto así en fotos con la Imagen de la Sábana Santa. Convendría ampliar alguna vez este dato y la conexión de los esenios con Jesucristo.
* El Vp-8 determinó que:
En el momento de producirse la impresión, el cuerpo del hombre depositado en ese lienzo se encontraba ingrávido y que las imágenes sólo pudieron formarse como consecuencia de una radiación desconocida. Están coloreados los hilos, pero entre hilo e hilo no hay grumo de pintura. La tela está grabada a fuego. Está chamuscada. El hilo no esta carbonizado y por la penetración de la quemadura se mide la duración de la radiación, la fracción de segundo que duró la radiación. También grabó a fuego las manchas de sangre. Por el otro lado de la tela se transparentan las manchas de sangre, pero no la imagen grabada a fuego.
La Sábana Santa de Turín procedería del siglo primero. La alta calidad y la destreza de su realización no tienen por qué ser argumentos en contra. Hay apoyo en el Evangelio. En éste, José de Arimatea nombra una sábana de lino de alta calidad, en la que fue envuelto el cuerpo de Jesús.
Tres científicos y un escultor dedicaron dos años para terminar la inspirada estatua. Con la ayuda de la tecnología más avanzada, los tres científicos registraron todas las medidas de la misteriosa figura impresionada sobre la tela, hasta sus detalles más pequeños; entonces, con la ayuda de programas científicos sofisticados, elaboraron los datos en un computador, logrando las medidas y proporciones que la figura debió tener en su forma natural tridimensional; finalmente, entregaron los resultados a un gran escultor, que los "tradujo"' a una estatua clasificada "de vida". Los científicos que trabajaron en el proyecto fueron el Profesor Lamberto Coppini, director Emeritus del instituto de la Universidad de la anatomía humana, el Profesor Fiorenzo Facchini de la Cátedra de antropología en la Universidad de Bolonia, el Profesor Giulio Fanti del departamento de ingeniería industrial de la Universidad de Padua. Los tres, destacados estudiosos e investigadores de la Sindone. El escultor que tradujo sus datos a una estatua de bronce fue el conocido Profesor Luigi Mattei, artista y escultor de prestigio internacional en el arte sacro e instructor en la Academia de artes finos, con obras presentadas en más de setenta museos y galerías de arte a través del mundo.
Luigi Mattei logró reproducir en tres dimensiones el rostro y el cuerpo que aparece en la Sábana de Turín usando rigurosamente, además de su genial creatividad artística, los estudios antropométricos y anatómicos realizados por los tres científicos junto a la documentación proporcionada por el Instituto especializado en el estudio de la Sábana Santa. La magistral escultura quedó en bronce, de tamaño natural y está desde el año 2000 en la basílica de Santo Stéfano de Bolonia. Quien contemple la estatua que reproduce con genial precisión científica los rasgos de la figura del lienzo, podrá formarse una idea de lo que realmente significó la crucifixión de Jesucristo. Hecho suavizado por los artistas piadosos que carecían de elementos para reproducir la cruda y brutal manera con que trataron al Nazareno.
El profesor Fiorenzo Facchini, hablando además en nombre de los otros dos colegas que realizaron la parte científica del proyecto, profesores Coppini y Fanti, destacó:
Nuestro propósito era obtener una precisa figura tridimensional del hombre en la Sábana. La figura real que se correspondiera perfectamente con la imagen que puede ser considerada se imprimió en la tela por sí mismo. Soy antropólogo y profesor de antropología. En mi trabajo utilizo los datos antropométricos para variados propósitos. La Sábana es un objeto interesante desde este punto de vista, ya que lleva realmente la impresión de un hombre. Podría decirse realmente que esta estatua es una reconstrucción fiel, tridimensional del hombre en la Sábana. Es un atlas de su pasión y muerte terribles.
Esta no es una escultura nacida de la creatividad de un artista, ni es el frío resultado de la reconstrucción científica, llevada a cabo por unos técnicos. Él es un trabajo complejo, fruto de arte y ciencia que han trabajado juntos con gran amor aportando toda su capacidad disponible. Pensamos que los resultados son verdaderamente excepcionales. Yo adquirí un gran compromiso cuando emprendí este trabajo: Sabía que no debía crear mi personal imagen del Hombre en la Sábana. Lo que yo tenía que hacer era traducir los datos científicos que los estudiosos tenían tan meticulosamente elaborados con sus medidas. Al mismo tiempo tenía que conferir en la escultura el espíritu regio en que está presente su dimensional expresión en la tela. Debí conferir a la escultura la esencia real de su expresión impresa en dos dimensiones en la tela. Una tarea ardua. Para muchos creyentes, la imagen es la emblemática figura de Dios hecho hombre. Junto a esta forma de fe es una imagen que retrata cualidades sublimes de un poder mágico y majestuoso. Por eso ha encantando a cualquiera que viene a él durante los últimos dos mil años. Tuve que "liberar" esa imagen de la condición de dos dimensiones en la que había sido encarcelada por veinte siglos y hacerlo perceptible, visible; casi como si tuviera que "resucitarlo" a una nueva vida. Trabajé con gran humildad y amor, junto con una fe profunda. Éste es el resultado:
Yo adquirí un gran compromiso cuando emprendí este trabajo: Sabía que no debía crear mi personal imagen del Hombre en la Sábana. Lo que yo tenía que hacer era traducir los datos científicos que los estudiosos tenían tan meticulosamente elaborados con sus medidas. Al mismo tiempo tenía que conferir en la escultura el espíritu regio en que está presente su dimensional expresión en la tela. Debí conferir a la escultura la esencia real de su expresión impresa en dos dimensiones en la tela. Una tarea ardua. Para muchos creyentes, la imagen es la emblemática figura de Dios hecho hombre. Junto a esta forma de fe es una imagen que retrata cualidades sublimes de un poder mágico y majestuoso. Por eso ha encantando a cualquiera que viene a él durante los últimos dos mil años.
Tuve que "liberar" esa imagen de la condición de dos dimensiones en la que había sido encarcelada por veinte siglos y hacerlo perceptible, visible; casi como si tuviera que "resucitarlo" a una nueva vida. Trabajé con gran humildad y amor, junto con una fe profunda. Éste es el resultado:
Para el modelo utilicé 200 kilos de arcilla y me tomó cerca de diez meses realizarlo. La estatua de bronce pesa 120 kilos. Tiene 1 metro 81 centímetros de largo, 53 centímetros de ancho y 25 centímetros de profundidad. Las medidas "científicas" indican una constitución perfecta, atlética y muy hermosa.
La estatua se ha definido como una obra maestra de la ciencia, del arte y de la fe. Quienes la han visto atestiguan que el resultado es asombroso; posee las mismas características, medidas y detalles del hombre de la Sábana. Los brazos, el tronco, los pies, las manos, los muslos, la cabeza, la cara - todos son "científicamente" iguales que los del hombre impreso en la Sábana. Si ese hombre era Jesús, tenemos una reproducción perfecta del rostro de Él. Es posible ver y sentir, a quien hoy le contemple y admire, como lo hicieron aquellos que estaban presente en el entierro hace veinte siglos. Se sumergen los visitantes en una especial atmósfera al interior de la basílica de Santo Stéfano de Bolonia; hay un silencio vibrante, casi saturado con presencias invisibles. El cuerpo de bronce inanimado en el centro de la iglesia crea un tremendo impacto: desnudo, poderoso, y regio, está suspendido en el medio del aire, con nada más alrededor de él. Usted perciba que está confrontándose con el misterio de una muerte que "es la vida".
Es posible ver y sentir, a quien hoy le contemple y admire, como lo hicieron aquellos que estaban presente en el entierro hace veinte siglos. Se sumergen los visitantes en una especial atmósfera al interior de la basílica de Santo Stéfano de Bolonia; hay un silencio vibrante, casi saturado con presencias invisibles. El cuerpo de bronce inanimado en el centro de la iglesia crea un tremendo impacto: desnudo, poderoso, y regio, está suspendido en el medio del aire, con nada más alrededor de él. Usted perciba que está confrontándose con el misterio de una muerte que "es la vida".
COMENTARIO PERSONAL
No conozco Europa, si pudiera hacerlo llegaría a Roma y dedicaría ese inicial día para visitar el monumento de homenaje a Giordano Bruno en Campo de Fiori, la acusatoria estatua de bronce, obra del escultor Ettore Ferrari, que señala el lugar donde el insigne pensador fue quemado por la Santa Inquisición, hoy una plaza y en 1600 un campo de flores silvestres de las afueras de Roma. La estatua se inauguró el 9 de junio de 1889 por académicos y alumnos de la Universidad de Roma y muestra al mundo esta inscripción: A Giordano Bruno; el siglo que él anticipó. Desde allí viajaría a Turín para visitar el Museo de la Sábana Santa de la Vía San Domenico 28. De 8 a 12, y 15 a 19, ese día recorrería y me impregnaría de las etapas de la historia de la Sábana y los estudios científicos sobre su imagen. Conociendo la pequeña caja de madera en la que llegó a Turín en 1578; la caja de plata (siglo XVI) en la que se conservó hasta el año 1998; la cámara fotográfica y las placas originales de la primera fotografía realizada por Secondo Pia en el año 1898... Viajaría a continuación a Bolonia para contemplar en la basílica de Santo Stéfano el Mensaje sublime en la obra de arte en bronce de Luigi Mattei, suspendida en el aire rodeada de presencias invisibles. Con la radianza de esos tres puntuales lugares de mi breve periplo europeo, retornaría renovado y revitalizado a Quilpué para seguir viviendo con una moneda-peso ($) raquítica en vez del bien alimentado euro (€), pero en sana atmósfera de unas coordenadas que no tienen precio.
La Sagrada Imagen es cual Faro de Luz que va a perdurar hasta Su Venida. Al llegar Él a la Tierra, misteriosamente, en aquel Excelso instante, la imagen se va a desmaterializar de la tela en Turín y el bronce se desvanecerá en Bolonia...
Si se pretende ser objetivo es deber escuchar la contraparte. Mostraré lo señalado en algunos portales de InterNet.
1. La página "Pastoloco.com" en su sección Engaños y fraudes dice:
LA SABANA SANTA UNA RELIQUIA FALSIFICADA EN PLENA EDAD MEDIA Si su salud se lo permite, Juan Pablo II volverá este año a postrarse ante la Sabana Santa, tal como lo hizo en 1998, a pesar de que la ciencia demostró que esa pieza de lino nunca pudo envolver el cuerpo de Jesucristo. El Papa parece haber olvidado que el propio Vaticano encargó en 1988 a tres prestigiosos laboratorios de Gran Bretaña, Suiza y USA que dataran la tela mediante el método de carbono 14 y que el resultado fue concluyente: el sudario (Sábana) fue confeccionado entre 1260 y 1390. La primera referencia histórica a la Sabana de Turín se remonta precisamente a 1350, cuando apareció en la localidad francesa de Lirey. Y los primeros indicios de que se trata de una falsificación datan de 1389, cuando el obispo de Troyes envió un memorándum a Clemente VII, Papa de Avignon, para informarle de que su antecesor en el cargo "descubrió el engaño y cómo dicho lienzo había sido astutamente pintado, ya que de esa verdad testimonió el artista que lo había pintado". Sin embargo la carta no consiguió que se prohibiera la exhibición de la tela, pues Clemente VII estaba emparentado con el entonces dueño de la reliquia. El caso es que la sábana se convirtió en objeto de exposición hasta que los Saboya la depositaron en Turín en 1694. Pasaron los siglos y con la llegada de los ordenadores, la Sindone volvió a ser noticia. "Científicos y técnicos de la NASA, después de tres años de investigación, han aportado datos suficientes como para deducir que Jesucristo resucitó" escribía en 1978 el ufólogo J. J. Benítez. Lo cierto es que la NASA nunca ha estudiado la reliquia: lo hizo a finales de los setenta la STURP (Sociedad para la investigación del Sudario de Turín), un grupo de creyentes del que formaba parte, a titulo particular, varios empleados de la NASA. El famoso estudio consistió en modificar los datos una y otra vez hasta que dio el resultado que la STURP deseaba. De hecho, el macroanalista forense Walter McCrone fue expulsado de ese colectivo tras afirmar que la supuesta sangre era pintura y aventurar en 1980, que la tela había sido fabricada en 1956 (quiso decir 1356 = lapsus ofuscatus). El carbono 14 dio la razón a McCrone e hizo que la sábana obrara su primer milagro. Celestino Cano, presidente del Centro Español de Sindonología, anuncio en 1989 que Willard Libby, inventor del método del radiocarbono 14 y premio Nobel, había denunciado fallos en el protocolo de datación. Cano metió la pata hasta el fondo en su afán de detener lo indefendible: Libby había muerto en 1980, ocho años antes de que se realizara la datación.
2. En el portal ElMundo. WALTER McCRONE : El fraude de la Sábana Santa OPINIÓN Obituarios WALTER McCRONE : El fraude de la Sábana Santa Rocío Galván
Mucho antes de las pruebas del carbono 14, el científico estadounidense Walter McCrone desenmascaró el fraude de la Sábana Santa. McCrone, para muchos el microanalista forense más reputado del mundo, falleció el pasado 10 de julio en Chicago a los 86 años. Este químico, obsesionado con el estudio de la polémica Sábana Santa desde que la vio por primera vez en los años 70, nunca se cansó de repetir que le hubiera fascinado que el sudario fuera auténtico. Pero la realidad científica se impone con frialdad ante la ilusión más fervorosa. «Tengo buenas y malas noticias -dijo cuando presentó su trabajo ante la sociedad para la investigación del Santo Sudario de Turín-. Las malas son que el sudario es una pintura. Las buenas, que nadie me cree». McCrone, pionero en el análisis con microscopios electrónicos, descubrió que los supuestos restos de sangre humana hallados en la tela eran tan sólo pigmentos de color ocre y bermellón muy utilizados en la Edad Media. Ya en 1980 auguró que si se realizara la prueba del carbono 14 a la Sábana Santa se comprobaría que no era auténtica. Y así fue. Tras arduos estudios, se confirmaron las teorías de McCrone: ya que se trataba de un lienzo de lino que fue confeccionado 13 siglos después de Jesucristo. El químico fue más allá y planteó una hipótesis sobre cómo se pudo fabricar la controvertida sábana. McCrone mantenía que se había torturado a un modelo masculino para imitar las expresiones del sufrimiento humano, se le había embadurnado con pigmentos y cubierto con la tela hasta que su figura quedó impresa en ella. Walter McCrone era licenciado y doctor en química por la Universidad de Cornell. Fundó una empresa de accesorios y componentes para el diseño de microscopios. Publicó más de 600 artículos y fue el editor de una revista llamada The Microscope. Nació el 9 de junio de 1916 en Wilmington (Delaware) y falleció el 10 de julio de 2002 en Chicago.
ACLARACIÓN
Tres son los actuales fundamentos que utilizan quienes atacan a la Sábana Santa:
1. La opinión e investigación de los obispos medievales de Troyes Henri de Poitiers y Pierre d'Arcis. 2. El estudio de Walter McCrone conocido microanalista forense. 3. La datación por Carbono 14.
1. Análisis del primer fundamento:
Es historia:
A mediados del siglo XIV Godofredo I de Charny fundó una colegiata en Lirey, diócesis de Troyes, a la que cedió una reliquia de la Pasión, generalizándose el culto a ésta. Posteriormente intervino el obispo de Poitiers, reuniendo una asamblea de teólogos que concluyó que la tela expuesta nunca había envuelto el cuerpo del Salvador. Incluso se llegó a descubrir al artista, que confesó de plano que él había hecho la Sábana. Se prohibió su exhibición. En 1356 Godofredo II, hijo del anterior, pidió autorización al legado del Papa para restaurar la devoción. El legado le permitió la exposición de la Sábana. El nuevo obispo de Troyes, Pierre d’Arcis, intervino prohibiéndolo de nuevo. Los canónigos desobedecieron. Se recurrió al Papa, que entonces residía en Aviñón, ante el cual expuso el obispo sus argumentos. El Papa Clemente VII confirmó el permiso concedido por su legado, aunque precisando las condiciones para exponerla; debía advertirse a los fieles que no era el verdadero lienzo que recubrió el cuerpo de Jesucristo, sino una copia o representación del mismo. La jerarquía eclesiástica regional manifestó desde el principio su oposición al lienzo. El obispo de Troyes Pierre d'Arcis se opuso a que en la Capilla de Lirey fuera exhibida la Sábana por la familia de Godofredo de Charny, bajo la tutela del deán de Lirey. Sanamente el obispo no podía aceptar como real el Testimonio que debilitaba su autoridad e influencia sobre la feligresía regional. De buena fe utilizó inquisitorios procedimientos comunes a la época: Ordenar una investigación arreglada previamente para "demostrar" que la reliquia se trataba en realidad de una falsificación, una pintura hecha por un hombre. El "voluntario" testigo que declara ser el autor y explicar hasta cómo fue hecha la pintura.
El obispo de Troyes Pierre d'Arcis se opuso a que en la Capilla de Lirey fuera exhibida la Sábana por la familia de Godofredo de Charny, bajo la tutela del deán de Lirey. Sanamente el obispo no podía aceptar como real el Testimonio que debilitaba su autoridad e influencia sobre la feligresía regional. De buena fe utilizó inquisitorios procedimientos comunes a la época: Ordenar una investigación arreglada previamente para "demostrar" que la reliquia se trataba en realidad de una falsificación, una pintura hecha por un hombre. El "voluntario" testigo que declara ser el autor y explicar hasta cómo fue hecha la pintura.
El deán de Lirey, con engaño y maldad, movido por la avaricia, no con fines devocionales sino por codicia, proveyó su iglesia con un paño pintado con artificio, en el cual, de un modo ingenioso, estaba pintada una doble imagen de hombre por delante y por detrás, asegurando falsamente que era el lienzo mismo en el que fue en envuelto nuestro Salvador Jesucristo en el sepulcro en el cual la imagen del Salvador con sus heridas había quedado impresa. Y esto fue divulgado no sólo en el reino de Francia sino en el mundo entero, por lo que acudían gentes de todas las partes del mundo. Y aun fingían milagros de curaciones en la ostensión del lienzo [...] finalmente, el obispo de Troyes, tras una diligente investigación, descubrió el fraude, y cómo dicho lienzo había sido artificialmente pintado. En suma, que aquélla era obra de habilidad humana y no cosa milagrosamente realizada y obtenida [...] El deán y sus cómplices [...] viendo descubierto su engaño ocultaron y enterraron dicho lienzo [...] manteniéndolo oculto, enterrado cerca de treinta y cuatro años hasta el presente. Carta de Pierre d'Arcis, obispo de Troyes, al Papa Clemente VII de Avignon. En Noviembre de 1389.
El método para llevar a cabo el fraude había sido el conocido como frottis, ya muy común desde el s. XII. Este consistía en cubrir un bajorrelieve con un lienzo mojado y, después, cuando se secaba, en aplicarle, frotando, un pigmento compuesto de áloe y mirra. Las pruebas resultaban irrefutables.
2. Análisis del segundo fundamento:
El científico Walter McCrone licenciado y doctor en química por la Universidad de Cornell, fundador de una empresa de accesorios y componentes para el diseño de microscopios y el editor de una revista llamada The Microscope, estaba equivocado al afirmar "nadie me cree". Hoy, al enterarse de su muerte, algunos antisindólogos a como de lugar y pie juntillas le creen. Necesitan algo que los apoye contra la Sábana Santa. ¿Por qué McCrone decía que no le creían? Veamos:
Los integrantes del equipo STURP Kenneth Stevenson y Gary Habermas aclaran:
Examinaron los científicos treinta y dos muestras sobre cinta adhesiva extraídas de todas las regiones de la Sábana. Los químicos John Heller y Alan Adler, del New England Institute, realizaron una serie de pruebas sobre ellas para mejor determinar la naturaleza química de la decoloración amarilla. Solo mostraron la presencia de proteína las muestras procedentes de la zona de "sangre". Tras una serie de otros análisis ambos químicos llegaron a la conclusión que la imagen no había sido causada por la aplicación de colorante alguno o de cualquier sustancia extraña, sino que era el resultado de la degradación de la celulosa, el material vegetal de las fibras de lino, las que habían sido deshidratadas en contraste con las fibras plenamente hidratadas de la zona sin imagen. La causa de ser visible la imagen es producto del débil reflejo de la luz en la región visible del espectro por parte de las fibras deshidratadas. El microscopista Walter McCrone quien no examinó la Sindone en 1978, pero que obtuvo unas muestras de cinta adhesiva, con material del lienzo a ellas adheridas, puso en circulación la idea que algún pintor podría haber aplicado una pequeña cantidad de óxido de hierro al lienzo para realzar una imagen ya creada o para crear la imagen entera. Los investigadores calificaron estas teorías como "virtualmente imposibles". El escrutinio del lienzo realizado en 1978 no encontró concentración alguna de hierro ni lejanamente suficiente para posibilitar la formación de la imagen. De todos modos, las fibras que presentan concentraciones de hierro más abundantes que las normales no son de las áreas de imagen, y además no poseen las características exlusivas de las áreas de la imagen. La historia misma de la Sindone da el mentis a cualquier teoría de pintura: el incendio de 1532 habría decolorado una pintura, quemando su pigmento en varios lugares. El agua usada para la extinción habría deslavado la imagen. Nada de eso sucedió. Los científicos se encargaron de contrastar específicamente la tesis de McCrone por medio de pruebas microquímicas de la más alta sensibilidad, y demostraron que el Fe2O3 no explica en absoluto la formación de la imagen. El Fe2O3, en su modalidad tamaño submicrón no se ha conseguido sino en los últimos 200 años, de modo que la utilización en la Edad Media está fuera de cuestión. Walter McCrone que, por cierto, no es miembro del equipo STURP, en su examen de las cintas adhesivas observó la presencia de una pequeña cantidad de óxido de hierro, que afirmó era para realzar la imagen. Avanzó la idea que el "colorante rojo" podría haberse aplicado en solución muy débil y que la decoloración de las fibras podría haber sido causada por el amarillear con el tiempo del medio o sostén empleado. Pero el golpe de gracia se lo dieron a la teoría de McCrone el examen por radiofluorescencia, el escrutinio por luz visible y los estudios microquímicos: todos estos tests determinaron que en toda la Sábana no hay bastante óxido de hierro ni siquiera para reforzar o realzar la imagen. Finalmente la tesis de McCrone -al igual que las otras tesis de fraude- quedó definitivamente sepultada por la naturaleza tridimensional, superficial y la carencia de direccionalidad de la imagen.
El microscopista Walter McCrone quien no examinó la Sindone en 1978, pero que obtuvo unas muestras de cinta adhesiva, con material del lienzo a ellas adheridas, puso en circulación la idea que algún pintor podría haber aplicado una pequeña cantidad de óxido de hierro al lienzo para realzar una imagen ya creada o para crear la imagen entera. Los investigadores calificaron estas teorías como "virtualmente imposibles". El escrutinio del lienzo realizado en 1978 no encontró concentración alguna de hierro ni lejanamente suficiente para posibilitar la formación de la imagen. De todos modos, las fibras que presentan concentraciones de hierro más abundantes que las normales no son de las áreas de imagen, y además no poseen las características exlusivas de las áreas de la imagen.
La historia misma de la Sindone da el mentis a cualquier teoría de pintura: el incendio de 1532 habría decolorado una pintura, quemando su pigmento en varios lugares. El agua usada para la extinción habría deslavado la imagen. Nada de eso sucedió.
Los científicos se encargaron de contrastar específicamente la tesis de McCrone por medio de pruebas microquímicas de la más alta sensibilidad, y demostraron que el Fe2O3 no explica en absoluto la formación de la imagen. El Fe2O3, en su modalidad tamaño submicrón no se ha conseguido sino en los últimos 200 años, de modo que la utilización en la Edad Media está fuera de cuestión. Walter McCrone que, por cierto, no es miembro del equipo STURP, en su examen de las cintas adhesivas observó la presencia de una pequeña cantidad de óxido de hierro, que afirmó era para realzar la imagen. Avanzó la idea que el "colorante rojo" podría haberse aplicado en solución muy débil y que la decoloración de las fibras podría haber sido causada por el amarillear con el tiempo del medio o sostén empleado. Pero el golpe de gracia se lo dieron a la teoría de McCrone el examen por radiofluorescencia, el escrutinio por luz visible y los estudios microquímicos: todos estos tests determinaron que en toda la Sábana no hay bastante óxido de hierro ni siquiera para reforzar o realzar la imagen. Finalmente la tesis de McCrone -al igual que las otras tesis de fraude- quedó definitivamente sepultada por la naturaleza tridimensional, superficial y la carencia de direccionalidad de la imagen.
Mis pruebas microscópicas revelaron manchas de óxido de hierro, un pigmento tradicional. Pero no puedo revelar cómo se las arregló el artista. Creo, que el sudario es una falsificación, pero no puedo probarlo. Pienso que una prueba por el método del carbono 14 lo fecharía en el siglo XIV. En esa época las falsificaciones estaban en boga. Creo que el resto del grupo no va a descubrir si el sudario es auténtico o no. Probablemente dirán que la figura es muy similar a una imagen quemada, pero que no pueden distinguirla de ella. Hasta dónde llegarán después, no lo sé.
Se torturó a un hombre siguiendo el relato de la Pasión en los Evangelios, se le embadurnó con pigmentos y fue cubierto con la tela hasta que su figura quedase impresa en ella.
El interés y empeño suscitados por parte de determinadas personas involucradas en los análisis que se llevaron a cabo en 1979 de que los resultados fuesen lo más negativos posible con respecto a esclarecer la autenticidad de la tela llevaron a expertos como McCrone a ofrecer extrañas conclusiones donde la falta de pruebas reales se suplieron con sospechosas suposiciones. McCrone, encargado de analizar y concluir si realmente se trataba de sangre los restos encontrados en la sábana afirmó lo siguiente:"... el óxido de hierro encontrado se aplicó con el dedo y por lo tanto las imágenes son pinturas realizadas con el dedo como pincel...". A las preguntas realizadas por la comisión de cómo llegó a la conclusión de que se trataba de óxido de hierro la contestación fue: "por experiencia.". En el mismo interrogatorio se descubrió que McCrone no había sometido a ninguna prueba química las muestras en su poder. Admitiendo que no había realizado las pruebas necesarias afirmó que los resultados de los estudios previos de fluorescencia con rayos X "deben estar equivocados". McCrone abandona la reunión sin más explicaciones dejando tras de si una conclusión basada solo en suposiciones y sin haber realizado ni aportado pruebas de ningún tipo. Afortunadamente las pruebas por fin se llevaron a cabo por otro equipo de expertos y los resultados fueron evidentes: "no se trata óxido de hierro, es sangre". ¿Qué intereses movieron a un especialista de la talla y reputación de McCrone a aventurar semejante hipótesis sin haber realizado las pruebas pertinentes? ¿Cómo es posible que un especialista de su talla se limitase a dar semejantes explicaciones sin hacer su trabajo ni aportar la más pequeña prueba de lo que afirmaba? ¿Cómo es posible que un investigador que tiene en su haber 6 volúmenes escritos sobre la materia del análisis de partículas cometiese un error tan flagrante? Otros científicos de distintas ramas como Sam Pellicori, perteneciente a las ramas de astronomía y óptica física no salían de su asombro al oír de boca de McCrone semejantes conclusiones. Sam Pellicori afirmaba haber sometido a innumerables pruebas otros restos de óxido de hierro y las conclusiones no coinciden en nada con lo que McCrone afirmaba. McCrone se limitó a decir que se trataba de una pintura sin ni siquiera tratar de demostrarlo ni haber realizado pruebas. ¿Cómo es posible que McCrone pusiese en entre dicho su propia reputación de esa forma? ¿Por qué no realizó las pruebas? ¿Por qué abandona la comisión de investigación con esas declaraciones sin más explicaciones? Una vez realizadas las pruebas que McCrone dejó sin hacer la conclusión fue que "era hemoglobina, ácido que forma parte de la metahemoblobina; está desnaturalizado, y es muy antiguo". En ese momento McCrone se desdice de las conclusiones a las que había llegado y ahora afirma que después de realizar unas pruebas hechas a posteriori puede concluir que realmente el material usado para hacer las imágenes se trata de pintura roja. Se apoyaba esta vez en que había encontrado la presencia de una solución acuosa de gelatina animal mezclada con óxido de hierro en suspensión. Cuando se intentó que explicase y expusiese las pruebas personalmente éste se disculpa y evita cualquier entrevista personal. Circunstancia que llegó a resultar "misteriosa" al resto de expertos y analistas. Una vez examinadas las nuevas pruebas aportadas por McCrone y comparadas con el resto de las realizadas por otros equipos se confirmaba que los test de McCrone estaban equivocados! En un intento por explicar las nuevas afirmaciones de McCrone, se someten a nuevos análisis las muestras y sorprendentemente arrojan un resultado negativo y no aparece rastro alguno de la gelatina. En las muestras con las que ha trabajado McCrone para sorpresa de todos se llegó a encontrar una presencia importante de sangre cuando el afirmaba lo contrario... Una vez más McCrone puso todo su empeño en desvirtuar la realidad y las evidencias poniendo sobre la mesa pruebas que ponen muy en duda sus verdaderas intenciones. Más tarde ha tenido oportunidad en dos ocasiones de defender y demostrar su hipótesis ante otros especialistas, una de ellas ante el congreso anual de la Asociación Canadiense de Ciencias Forenses aceptando la invitación a asistir. Varios doctores y especialistas esperaban su comparecencia para tratar de dirimir y aclarar los resultados tan dispares de sus análisis pero otra vez McCrone rehuye el encuentro y envía a un ayudante del laboratorio que por si fuera poco no sabía nada de las investigaciones llevadas a cabo por no haber participado en ellas y se limitó a dar lectura del informe escrito por McCrone para la ocasión. Evitando de esta forma que cualquier pregunta que al respecto pudiesen presentar obtuviera una clara respuesta. En 1981, New London sería la sede donde se reuniría el equipo científico encargado del estudio de la reliquia, McCrone una vez más rehusó asistir... En marzo de 1999, McCrone, vuelve a quedarse sólo en sus conclusiones y explica en su tesis "Día del Juicio para el Sudario de Turín" que: "un modelo masculino fue untado con pintura y luego envuelto en la sábana para crear un figura sombreada de Cristo. El modelo fue cubierto de rojo ocre, un pigmento encontrado en la tierra y ampliamente usado en Italia en la Edad Media, y se presionó su frente, sus pómulos y otras partes de su cabeza y cuerpo contra el lienzo para crear la imagen que vemos hoy. Pintura bermellón, hecha de sulfuro mercúrico, fue entonces salpicada en las muñecas, pies y cuerpo de la imagen para representar sangre". ¿Por qué envía en su lugar una persona que no participó en las pruebas del laboratorio y que no está preparada para responder a ninguna pregunta? ¿Por qué se resiste a asistir personalmente y confrontar su hipótesis con otros colegas una y otra vez? ¿Qué trata de ocultar? ¿Qué interés personal puede tener un experto en partículas como McCrone en demostrar a toda costa la falsedad del lienzo incluso poniendo su reputación y los resultados de sus análisis en duda? ¿Sabiendo que otros expertos podían fácilmente desmontar su falsa hipótesis por qué se arriesgó en dos ocasiones a plantear semejantes resultados?. ¿Está sólo McCrone en esta "cruzada" o forma parte de algo más importante? ¿Qué ha ganado intentando crear toda esta confusión?
¿Por qué envía en su lugar una persona que no participó en las pruebas del laboratorio y que no está preparada para responder a ninguna pregunta? ¿Por qué se resiste a asistir personalmente y confrontar su hipótesis con otros colegas una y otra vez? ¿Qué trata de ocultar? ¿Qué interés personal puede tener un experto en partículas como McCrone en demostrar a toda costa la falsedad del lienzo incluso poniendo su reputación y los resultados de sus análisis en duda? ¿Sabiendo que otros expertos podían fácilmente desmontar su falsa hipótesis por qué se arriesgó en dos ocasiones a plantear semejantes resultados?. ¿Está sólo McCrone en esta "cruzada" o forma parte de algo más importante? ¿Qué ha ganado intentando crear toda esta confusión?
3. Análisis del tercer fundamento:
Años antes de la publicitada datación con Carbono 14, varios científicos advirtieron que el método, por las características de la tela no era fiable y no resultaría válido. Así lo demostraron durante y después del año 1988 como en una sección anterior (-V- g.-) dedicada al Carbono 14 se ha explicitado.
Es real que el Premio Nobel Williard Frank Libby creador del método de datación del Carbono 14, murió ocho años antes que se realizara la datación con su método, por lo que resulta absurdo afirmar que él haya hablado sobre el procedimiento empleado en la datación de la Sábana. Dudo que Celestino Cano, presidente del Centro Español de Sindonología, anunciara -como lo señala la publicación precedente del portal "PastoLoco.com"- que en 1989 Willard Libby, inventor del método del radiocarbono 14 y premio Nobel, había denunciado fallos en el protocolo de datación. Lo que sí es verídico fue la opinión premonitoria de Libby antes de morir, dado que estudió la Sindone:
Este método no se puede aplicar a la Sábana Santa pues existen fuentes radioactivas que han recargado el Carbono 14 de la Sábana Santa, por lo tanto la han rejuvenecido.
Porque la prueba del radiocarbono transcurrió en condiciones desconcertantes y muy lamentables: * El profesor TITE, que excluyó al coordinador cualificado previsto desde mucho antes, no admitió a ninguno de los testigos deseados para presenciar las experiencias. * La identidad de las muestras fue anotada sin precisión suficiente. * Reveló a los laboratorios la naturaleza de las muestras, cuando las pruebas tenían que ser practicadas a ciegas. * Conservó en secreto los informes brutos, contra todos los usos científicos. * Anunció, triunfal y prematuramente, a la prensa, en agosto de 1988 (sin ninguna de las consultas científicas interdisciplinares que se imponían) la fecha medieval. Escribió en la pizarra: 1260 -1390 ! Del talante riguroso y científico de este profesor dice mucho el signo de admiración. * No publicó (tardíamente, al año siguiente) más que unos resultados incompletos en el magazín "Nature" (1989, nº 337, pp. 611-615): sólo cinco páginas. Según tengo entendido, las bases de las conclusiones siguen aún celosamente guardadas. Tan negligentes y descuidadas resultaron las dataciones de 1988 que hasta se ha llegado a pedir la realización de nuevas pruebas en condiciones decentes. Se han señalado diferentes causas que han podido enriquecer el Sudario en carbono 14 y rejuvenecerlo así aparentemente: * El incendio de 1532, cuyas consecuencias han sido examinadas por Dmitri A. KOUZNETSOV en su laboratorio de Moscú, a sugerencia de Marie-Claude Van Oosterwyck Gastuche. Desde este newsgroup se ha intentado minusvalorar el trabajo de Kouznetsov y neutralizarlo, relacionando con no sé qué historietas raras que salen en Alta Vista (¿Mónica Lewinsky quizás? no recuerdo). Lo cierto es que si algo serio había en la URSS -que no era mucho- eso era, como debería saber todo curioso de la ciencia, el premio Lenin. Distinción con la que fue galardonado este investigador, marxista por ende, por lo que poco interés tendría en saber de resurrecciones. * Según los trabajos de J. B. RINAUDO, las mismas causas que han formado la imagen están en condiciones de haberlo enriquecido y rejuvenecido alrededor de 7 siglos. Todo esto es sólo un botón de muestra de la cascada de investigaciones convergentes que se han sucedido después y de la que di cuenta en mis intervenciones de hace unos meses. Lo cierto es que conforme crece la sospecha de que el carbono 14 erró, se ha revitalizado el estudio del Sudario. En Francia, André VAN CAUWENBERGHE ha fundado el CIELT (Centro Internacional de Estudios del Sudario de Turín), que ha organizado, como ha ocurrido también en Italia, varios congresos interdisciplinares del más alto nivel. Ya en el primer simposio del CIELT (París, 1989), el profesor Tite se vio forzado a admitir:
El Sudario no está falsificado.
No es poco. En sucesivos simposios se ha ido confirmando de modo convergente la autenticidad. Aaron UPINSKY (no católico), epistemólogo internacional en relaciones de síntesis, director y editor del congreso del CIELT de junio de 1993 escribía:
Disponemos de la prueba absoluta de la autenticidad. La identificación de Jesús es tan cierta como la de un individuo por sus huellas digitales.
CONCLUSIÓN sobre el fraude
Heller y Adler, expertos en análisis de sangre, hicieron la contraprueba de lo señalado por McCrone investigaron más allá del simple estudio óptico de alta resolución de McCrone. Aplicando diversas técnicas descritas párrafos atrás y determinaron que, mientras los pigmentos de los pintores contienen óxido de hierro contaminado con manganeso, níquel y cobalto, el óxido de hierro de la Sábana era relativamente puro. Descubrieron, investigando los procedimientos de elaboración del tejido de lino de la época, que es normal que aparezca óxido de hierro puro en el proceso de fermentación del tejido en grandes barriles abiertos de agua. Por tanto, el óxido de hierro en el lino de la Sábana, no es obra de pigmentos de algún pintor. A continuación se procedió a aplicar el análisis microespectrofotométrico a las partículas de sangre de una de las fibras de la Sábana identificando infaliblemente hemoglobina, porfirina, bilirrubina, albúmina y proteína. Así pues, las manchas del tejido no son pigmento de pintor, sino sangre verdadera, y estas manchas impregnaron el tejido antes de la formación de la imagen.
Los tres motivos, bandera de lucha de quienes atacan a la Sábana Santa en su génesis y promoción de los resultados son falsos, oscuros, turbios, desleales y antiéticos. ¿Por qué será? A diferencia de lo veraz, transparente, leal y ético de la investigación, análisis y publicación de resultados de quienes, creyentes o no, avalan objetiva y noblemente el Sagrado Testimonio por sobre cualquier causa interesada personal o grupal cual aviso: NON PLUS ULTRA de vuestro fallido artero ataque..
EPÍLOGO
La Pasión, considerada de parte de los que dieron muerte a Cristo es un crimen; pero considerada por parte de Cristo que la sufrió fue un sacrificio. Santo Tomás de Aquino (Suma Teológica III 9-48, a. 3 ad 3)
Quedó claro, gracias a las heridas del cuero cabelludo de la imagen de la Sindone, que al referirse en este escrito a la corona de espinas, uno no está hablando de la banda circular tipo guirnalda que la imaginería sigue reproduciendo, sino del real casquete o mitra que encerraba todo el cráneo al ser un rey de Oriente coronado. No logro entender por qué se siguen fabricando, salvo calificadas excepciones, crucifijos y realizando pinturas que muestran, de manera equivocada, a Jesucristo crucificado con una banda circular de espinas y los clavos pasando por las palmas y no por las muñecas de las manos como sucedió y la Ciencia médica demostró. En fin, son tantas las cosas "oficiales" que no soy capaz de comprender... ... ...
La realidad de la Sábana Santa no se impone, se expone y por sus hechos se conoce: Los tres incendios que no lograron hacerla desaparecer; sospechosos errores en la metodología de datación del Carbono 14; ofuscación de algunos investigadores, informadores, analistas que los hace perder la objetividad; rechazo visceral entre creyentes evangélicos y consagrados; un riesgo para quienes consideran que hace mucho ruido... ... ... Para nada afectan al Sagrado Testimonio codificado hace 2.000 años para ser, en parte, revelado por la Ciencia Moderna. Cabe preguntarse el por qué de esa desesperación de algunos ante la evidencia de Jesucristo, SU Resurrección y sobre todo la inmanencia e inminencia de SU RETORNO. Esa posibilidad es quizá la única Luz de Esperanza para la Humanidad que nos va quedando, para aspirar a vivir en un Mundo Mejor, en una aldea globalizada en donde los dos principales actores de la Guerra Fría han sido tocados por implosión de ellos mismos. Primero vimos la inexplicable auto caída de la URSS y ahora, a contar del simbólico 11 de septiembre contemplamos el desplome de falsas bases económicas que hunden grandes empresas y tocan a todas las economías mundiales, lo que, si llegare a implosionar, nos llevará a vivir en la Ley de la Selva...
Un Aura Radiante emana de la figura de la Sindone. Irradia una misteriosa energía que, de una u otra forma es de sanación e indujo en quienes, objetivamente la han contactado, un positivo cambio, similar en parte al logrado por muertos clínicos retornados que estuvieron ante el Ser de Luz. Sugiero que a pacientes con SIDA se les permita ver y tocar el Lienzo Sagrado. Si tienen fe visualizarlo a Él con su mano derecha imponiendoles la Sanación. Si no tienen fe, no importa, Él viene para TODOS por igual, no para un selecto y minoritario grupo que dicen seguirlo. Cada paciente en visualización: "VER" cómo esa energía allí conservada pasa a su cuerpo enfermo. "VER" a los linfocitos T4 circulando por la sangre liberándose del virus que los bloquea y mata. "VER" cómo los Linfocitos T4 se multiplican sanos e inician el contraataque de las defensas del organismo aniquilando uno a uno los virus VIH de su cuerpo. VERSE y sentirse sanos. Lo sugiero con la intuitiva certeza que quien hace 2.000 años liberó a leprosos de su estigma y Su Sábana Santa lo corroboró con el rey de Edesa Abgar; en Su retorno liberará del nuevo estigma SIDA a quienes se lo pidan. ¿Por qué no intentarlo ahora?
Pareciera que el Resucitado, antes de desmaterializarse a su real Cuerpo de Luz, al tercer día de "muerto", programó sus electrones, parte importante de los átomos que formaban las moléculas que daban forma a las células de su organismo Físico, al que llegó naciendo como Luz que era, para después, por condensación dar forma al cuerpo del Recién Nacido. Esa programación que revertió el proceso desde el cuerpo físico a su natural cuerpo de Luz, fue lo que, en el salto cuántico interdimensional, cual relámpago inundó de luz y energía el sector, dejando impresa la tela con Su Testimonio para hoy. Lo hizo Jesucristo con el fin que el Testimonio quedara con la mejor calidad y mayor cantidad de detalles posible para señal a los futuros, los escépticos de nuestra era moderna, señalando previo a su retorno:
ASÍ FUI TRATADO YO, para este propósito estaba destinado... Sois perdonados pues no sabéis lo que hacéis.
El fanatismo, sectarismo y dogmatismo de algunos con gran respaldo informativo y poder del dinero, sean lo que fueren los argumentos aportados, igual rechazarán de manera irreflexiva y hasta ridícula el Sagrado Testimonio y acogerán absurdos análisis. Por algo Jesucristo al Testimonio nos lo dejó. Testimonio que no es obra humana y no habrá humano saber que pueda, con certeza, demostrar cómo se produjo. Por algo ese Testimonio quedó codificado, quizá en el código celular del Transfigurado que resucitó, para ser interpretado a partir del descubrimiento de la fotografía primero y después del avance tecnológico de la Ciencia computarizada y espacial. Hubo, quizá, un salto cuántico desde la materia del cuerpo muerto por crucifixión a Su Realidad de Ser de Luz. Ese salto cuántico habría generado la energía intensa y de corta duración que hizo levitar el cuerpo antes de desaparecer de la dimensión terrestre. Cada leal científico investigador, apegado objetivamente al método de la Ciencia, ha quedado superado en su saber por lo encontrado y todos terminan contemplando el Rostro. Rostro cuyos ojos, Abiertos por la Ciencia, reflejan infinita paz, comprensión, perdón, amor y esperanza, justo cuando el mundo se coloca al borde del abismo por la intolerancia generalizada con incomprensión, odio, desamor y falta de sentido de futuro que nos tiene en el límite del colapso por derrumbe económico, cambio climático, vibraciones de teléfonos móviles con sus antenas retransmisoras, televisión, radio, satélites... Cuya natural salida es la guerra, anarquía, desorden propio de la ley de la selva, en donde otros valores primarán en un bestial instinto de conservación individual que anulará al instinto de conservación de la especia humana. La Naturaleza pasa su cuenta y vemos muchas naciones bajo el agua o en prolongada sequía. Pareciera que el Sol se salió de órbita y como planeta vamos con él entrando en una zona espacial de nuevas vibraciones que a todos nos afectan.
El ROSTRO de la Sindone es un Recordatorio Supremo que nos hace saber que no estamos solos e intenta hacernos entender que TODOS POR IGUAL seremos Ascendidos mediante transfiguración a seguir el ciclo de vidas en un cuerpo sutil. Siento que el Sagrado Testimonio es la última señal anunciada previa a Su Retorno. Retorno no excluyente sino que aglutinante para TODOS por igual. Es este sentimiento el que, con humildad, arrepentimiento y vergüenza me lleva a enviar al CiberEspacio el presente título 90 dedicado, sin yo merecerlo, a Ti Señor. Ojalá pueda decir Gracias Señor por haber regresado. Su llegada inducirá en nosotros un salto cuántico dimensional. Seremos transformados y por transfiguración ascendidos. NO por mérito propio o personal programación sino por intermedio de Su Amor hacia nosotros. Él inducirá la transmutación nuestra.
Este año 2002 era especial en lo personal por lo que presentí: NO un Apocalipsis sino la concreción de un cambio cuyas señales hacen inminente el Parto. Se lo señala no para generar temor de fechas carentes de valor, sino para estar preparados con Actitud Mental Positiva generando mejores pensamientos.
CORREOS "E-mail" recibidos mientras compagino el tema 90:
1
Amigo argentino, tu Patria me permitió ser Médico, y eso el Guerrero no lo olvida. Qué bueno que mis escritos a más de uno allende los Andes los ha ayudado en su Despertar. Fuimos como Génesis de los primeros cuerpos físicos humanos, un "experimento" como tú desde la infancia lo sentías y sabías. Recalco que esa ingeniería genética de hace más de 30.000 años para los primeros cuerpos, FUE EN LO FÍSICO, no en lo mental. El Plan Divino nos hizo ser creados por los dioses a su imagen y semejanza dado que un 50% de nuestro caudal genético provino de ellos y el otro 50% de humanoides sin mente. Sin embargo, lo que debe ser destacado es que ese "experimento" estaba regido con el propósito Superior para, cada uno como ALMA, creadora de la mente, evolucionara en vidas terrenales dotando en cada encarnación al embrión adecuado de la mente. No hay azar en un nacer. Es el alma la encargada de regirnos con su Fuerza-Energía-Información, mediante el proceso de vida. Energía que el alma la recibe del personal espíritu que está ligado a DIOS... La acelerada disolución nuestra de partículas mentales densas y del genoma residual homínido, previo a la recepción de la LUZ que nos transfigurará a TODOS por igual, hace que vivamos los difíciles momentos que vivimos por saturación de la Noosfera, agravados por causas vibratorias externas, donde ya, esta semana, una Nación advirtió que si Irak usaba armas químicas ellos responderían con armas nucleares...
2
Iván: Éste, tu último escrito, me lo enviaste el 23 de julio ppdo. Es tanta la información y tanta la sabiduría; que para respetarlo, respetarte y respetarse, se requiere bastante tiempo para una lectura a con-ciencia. Los datos que aportas de Teillard de Chardin, del maestro Jesús, tus magistrales consideraciones y el producto final destilado de tu suprema sensibilidad, no me dejan "con la boca abierta", sino con el alma en éxtasis. Gracias por ser. Un abrazo...
Qué puedo responderte amigo cubano en el tiempo y la distancia. No estamos arando en el mar y muchas semillas llegaron a buena tierra. No todos han compartido estos títulos, esa es la razón por la que suelo destacar:
En esta página MUNDO MEJOR a ninguno nada se le impone. Somos Libres. Solo me limito a exponer lo que debo decir y es el discernimiento objetivo de cada lector el que decide. Es hora de pensar y decidir por uno mismo, no por lo que otro crea u opine de lo escrito.
Tú eres un grande entre los grandes de la Ciencia y el Arte Transpersonal. Tienes la misión de ayudar a otros y lo haces con dedicación. Tú opinión sincera, Voz del alma, me halaga, reconforta y supera en mucho mi autovaloración. Habrá que seguir adelante con mayor empeño y apertura mental para dar digno final a este, para mi especial, título 90 como te percatarás. Gracias Amigo y Hermano...
3
Querido Iván, te escribo desde Temuco, a pesar que siempre he buscado crecimiento espiritual por diversos motivos (el día a día) no paso del primer impulso. Hace ya casi tres años descubrí tu página y quedé maravillado con lo que leí y que sentí me interpretaba plenamente. Pero desgraciadamente después vuelvo a mis preocupaciones mundanas, me olvido de lo que he leído, caigo en la rutina y me dejo llevar por los vaivenes de la vida que yo con mi mente he ayudado a construir. Qué me sugieres, hoy en día estoy en una situación económica bastante complicada después de haber estado por años en una situación cómoda. Me preocupa el futuro y particularmente el de mis dos hijitos. Tengo un negocio en marcha pero los resultados han sido lentos y eso me hace caer en el desanimo y el inmovilismo y mi mente hace el resto... Gracias por tu trabajo.
Quizá, por la temática de mis escritos y la manera coloquial de presentarla con fuerza, vigor y optimismo, propios de la bandera de lucha del Guerrero, queda la impresión en algunos que soy un "Superman" al que no le entran balas. Craso error si alguien así lo cree, soy tan solo un ser humano, no más que eso, pero tampoco menos. Cada uno amigo, sabe dónde le aprieta el zapato o, como dice otro refrán: la procesión va por dentro. Recuerdo más una vez la hermosa aria de Ruggero Leoncavallo en su ópera I Pagliacci, donde el payaso antes de salir a escena, destrozado su corazón por el amor, frente al espejo se dice: Ríe payaso aunque tu alma sufra, porque tu deber es a otros hacer reír. Él allí usa el método de autoapoyo reforzado ante el espejo.
Esa sería mi respuesta que se puede ampliar: Mírate al espejo y sonríe. Hazlo sabiendo por lo destacado en anteriores títulos, que la acción de los más de 40 músculos faciales, por el solo hecho de uno sonreír, activan el hipotálamo cerebral y se genera por endorfinas y otros humores, un flujo de positiva energía de bienestar. Entras en desánimo; sonríe y agradece a Dios que estás acá y no en Etiopía por ejemplo, donde serías huesos con piel viendo cómo tu familia en torno tuyo muere de hambre. Repasa la abundante metodología de AUTO APOYO que MUNDO MEJOR te ha entregado sin nada pedirte a cambio. Qué bueno que te preocupe el futuro, eso demuestra que no has caído en el bloqueo mental. La situación económica nos obliga a vivir con lo justo, pensando en el día de mañana y, en lo posible, hacerlo sin contraer deudas. Ojalá soportemos la realidad si el Norte se derrumba en su imperio de papel verde. Ten fe amigo, lee las Palabras Finales que van a continuación de siguientes correos y ojalá ellas te ayuden. Contempla el rostro de inicio de página de quien viene, mira a tus hijos y carga entonces buenas "vibras" pues ellos necesitan de un padre fuerte para reflejar su LUZ.
4
Distinguida amiga, tus palabras, de quien mucho ha adelantado en el Sendero de las Vidas, me llenan de sano orgullo por la calidad de lectores que MUNDO MEJOR ha logrado cimentar en una serie de naciones. Esas palabras han motivado, con los otros correos, de madrugada, un despertar con ideas que dieron lugar a Palabras Finales. Sé que este título 90, natural complemento del 89 que motivó tu E-mail, no tendrá velos para ti. Sabrás disfrutarlo en plenitud entendiendo lo que para otros queda velado... Este 90 sería el punto central del Círculo que tú señalas. Si es así, el Símbolo se completó... Entonces, quien tenga ojos que los abra y vea. Quien tenga oídos que preste atención y escuche... ... ...
5
Dr. Iván Seperiza. Amtte. La presente es para darle las gracias por "Mundo Mejor". He encontrado, merced a su dedicación y esfuerzo, en Internet lo que buscaba: Algunas páginas que en esta libérrima red de redes, eleven el espíritu. Que, frente al macabro peso de tantas mentes (o más bien submentes) dedicadas a exacerbar el odio, las más bajas pasiones, o hacerse sencillamente cómplices de la usura, brote un venero de pensamientos puros. Es un gozo leerlo y reencontrarme a través suyo con los grandes maestros de sabiduría que siguen paso a paso el lento desenvolvimiento de la raza humana, dejándonos rodar de vez en cuando de sus señeros espíritus perlas como las que usted reproduce... Lo saluda con fraternal afecto.
6
7
Los tres últimos correos 5, 6 y 7 me hacen en este instante recordar, por tercera vez en un escrito de MUNDO MEJOR, la carta de mi madre, encontrada accidentalmente después de 18 años y que puse como Presentación a la segunda versión electrónica 2000 de mi primer libro de 1982:
A través de su relato el autor nos lleva paso a paso en el Conocimiento de las distintas religiones y el Saber que dejaron los Grandes Hombres a la humanidad, facilitando a los no entendidos a encontrar La Respuesta por sí mismos a muchas de las interrogantes que se formularon durante su vida.
Vaya entonces mis felicitaciones por el gran esfuerzo al escribir este libro en forma tan elevada, y el deseo profundo de que las semillas sembradas fructifiquen en una Gran Cosecha.
Tu madre. Elsa Pasquali de Seperiza. Santiago 4 de Abril de 1982
Las modestas semillas que recibí, fueron sembradas en el CiberEspacio ignorando su destino. Sin yo saberlo llegaron a la mejor tierra posible y, en diversos lares, están fructificando en una Gran Cosecha que no es propia, sino de quienes anhelan el cambio. Cambio cuya cercanía la señalan caídas de mitos, dogmas, símbolos y caducos paradigmas... ... ...
Gracias a tanto CiberAmigo receptor del Mensaje por recibir estas semillas y compartirlas con otros. Gracias a los seis amigos que hoy apoyaron esta palabra con su correo, por haber servido de denotante de la cuartilla de Final de Título que aquí va:
PALABRAS FINALES
Me quedo contemplando Tú Rostro Señor, el que la moderna tecnología computacional nos permite apreciar sobre la base del Sagrado Testimonio, que hace 2.000 años nos dejaste para Esperanza nuestra en Tú retorno, en un mundo que hoy carece de esperanza. Lo hago acompañado musicalmente por Cantos Gregorianos... Pienso y me pregunto: ¿Qué estrofas pondrán final al título 90 "Sagrado Testimonio"?
La imaginación es poderosa ala propulsora de la mente que trasciende más allá del tiempo y el espacio. Cierro los ojos y me visualizo frente, a la para mi ignota basílica de Santo Stéfano de Bolonia, Italia, donde está enterrado San Petronio, patrón de la ciudad. Me veo raudo y seguro cruzando el portal. Soy recibido por el impresionante púlpito románico del Templo. Alzo la mirada y allí, en el silencio, quedo en abstracta contemplación rodeado de Luz. En el centro del recinto la estatua de bronce cual Jesucristo recién bajado de la cruz, luce Su Cuerpo tal como se le acomodó sobre la mortaja a la manera esenia. Resplandece Él en la sublime obra de arte suspendida en el aire. Custodios Ángeles, presencias visibles, rodean la escena suprasensible. La ilusión se hace audible, escucho "Aquella Voz" y entiendo que debo deciros:
Al que reciba estas cuartillas y esté temeroso, frustrado, desorientado, indeciso, con rencor o resentido y agobiado por la carga mental que satura la Noosfera y las sorprendentes variaciones climáticas y otros cambios cuyas vibraciones a todos nos afectan, desde acá, como un igual, sin importar credo, raza o lo que sea, os digo:
Por las señales que a diario vemos y a tantos agobian pareciera que la carrera está perdida. Frustrante es escuchar a jóvenes hablar de su "Generación maldita" por la careta de los adultos y la falta de futuro que ellos perciben en una situación de vida rodeados por una saturada atmósfera de confusión, mentira, violencia y droga. Miro Tú Rostro y, varía la música, ahora es la melodía "Carros de Fuego" la que inunda mi mente y desde el corazón me hace saber y a otros con convicción señalar cual grito de Victoria:
Tomo mi primer libro editado en 1982, son guiado a su página 140 y leo lo que hace 20 años escribí:
Porque nada hay oculto que no deba ser descubierto; ni escondido, que no haya de ser conocido y publicado. Lucas: 8-17. Estando en el sepulcro Jesucristo, cada una de las partículas de Su Cuerpo físico sufre una expansión y una compresión atómica que liberó una gran energía durante la desmaterialización, su Luz impresionó la Santa Sindone como un negativo fotográfico tridimensional... Las medidas del cuerpo corresponden a la más perfecta armonía humana, el estudio de la ciencia, además de declarar auténtico a la Sindone, crea un enigma para el científico leal, no se puede explicar qué pasó en un organismo tan sublime... La imagen de negativo fotográfico tridimensional, sólo puede explicarla factores sobrenaturales desconocidos para la ciencia, se debería al calor generado por algún extraordinario suceso no demostrable por los medios naturales. No hay pruebas de descomposición en el cuerpo que ocupó la Sábana, su muerte es autenticada por los estudios de los patólogos. El cadáver de Jesucristo no fue separado del lienzo por medios humanos. La mejor explicación aportada es que, previo levitar, Jesucristo resucitó de entre los muertos. Hubo un trascendente cambio entre varios científicos que analizaron la Sábana Santa en Turín.
Estando en el sepulcro Jesucristo, cada una de las partículas de Su Cuerpo físico sufre una expansión y una compresión atómica que liberó una gran energía durante la desmaterialización, su Luz impresionó la Santa Sindone como un negativo fotográfico tridimensional... Las medidas del cuerpo corresponden a la más perfecta armonía humana, el estudio de la ciencia, además de declarar auténtico a la Sindone, crea un enigma para el científico leal, no se puede explicar qué pasó en un organismo tan sublime... La imagen de negativo fotográfico tridimensional, sólo puede explicarla factores sobrenaturales desconocidos para la ciencia, se debería al calor generado por algún extraordinario suceso no demostrable por los medios naturales. No hay pruebas de descomposición en el cuerpo que ocupó la Sábana, su muerte es autenticada por los estudios de los patólogos. El cadáver de Jesucristo no fue separado del lienzo por medios humanos. La mejor explicación aportada es que, previo levitar, Jesucristo resucitó de entre los muertos. Hubo un trascendente cambio entre varios científicos que analizaron la Sábana Santa en Turín.
La gente en general, prefiere ignorar la realidad y muchos, para lograrlo caen en las garras de los chacales bloqueantes mentales y son dócil y fértil pasto de la insaciable bestia-droga devoradora y aniquiladora de cerebros. Así, entre otras manifestaciones, se ha recibido el Tercer Milenio y en él surge radiante el Sagrado Testimonio que hemos heredado. Cabe preguntarse: ¿Por qué estaba destinado su conocimiento para nosotros? Este conocimiento es:
- Mostrarnos, por si había dudas, la realidad de Jesucristo que SÍ murió en la cruz. - Recordarnos lo que padeció en el calvario. - Demostrarnos que resucitó de entre los muertos.
¿Por qué fue dejado para la interpretación de la Ciencia actual? Siento que la revelación del Testimonio que, a como de lugar se intenta hacer desaparecer o acallar, está señalando algo trascendente para TODOS los que estamos a bordo de la nave sideral Tierra. Nave en serio peligro: El Sol se salió de órbita y lo acompañamos en su destino. Con ello se ingresa en otra área de vibración espacial. Los genes primitivos residuales y no tan residuales se transmutan de manera acelerada a su contraparte divina, por lo que se libera una sorprendente energía negativa. Las partículas mentales densas se sutilizan y liberan al hacerlo una significativa energía mental negativa.
A humana mirada esto, en nuestra ignorancia es terrible, sin embargo resulta todo lo contrario: Por algo pasa lo que sucede en el mundo... Son los finales de dolores de parto planetario, las siete señales manifestadas en conjunto cual contracciones, han llegado a su tope en frecuencia y magnitud, es decir, lo que nos resulta doloroso e incomprensible bajo humana percepción, bajo la perspectiva de la realidad cósmica del Plan Divino, es indicativo del inminente Parto que dará nacimiento en cada uno, sin odiosa discriminación ni marginación, al Hombre Ascendido. Si pudiéramos ver bajo esa mirada, estaríamos felices y esperanzados como Ellos, por saberlo lo están.
El Sagrado Testimonio dejado hace 2.000 años en la tela de lino que llamamos Sábana Santa, señala que ÉL está llegando. No viene para unos pocos, viene para TODOS por igual y nos revelará que, en espíritu, somos igualitarios Hijos de DIOS. Así lo siento y así os lo expreso. Nadie es guía o maestro de otros. Es la hora del Despertar y tomar conciencia que cada uno es su propio guía y maestro. Lo que capacita a entender que por sobre credos, dogmas, filosofías, símbolos, condición social, racial o lo que sea que nos segrega, separa, desune, discrimina y disgrega como humanos; el que viene: El Real y único Maestro, nos integrará, aglutinará, unirá y juntará. La energía de Su fuerza e información inducirá, en una fracción de segundo, la humana transmutación con nuestro ascenso a la realidad superior en una moderna nave sideral más sutil que la noble Tierra a la que tan mal le pagamos su bondadosa hospitalidad... ... ...
***
Dr. Iván Seperiza Pasquali Quilpué, Chile 1 de septiembre de 2002 http://www.isp2002.co.cl/ isp2002@vtr.net