
Dr. Iván
Seperiza
Pasquali
Quilpué, Chile
2000
http://www.isp2002.co.cl/
isp1001@vtr.net
|
Dedico estas páginas a las personas comunes y corrientes como su autor, que por la causalidad que sea las tienen entre sus manos y lograrán ellos encontrar el espíritu tras la letra. Personas que presienten un despertar y buscan la vía del Conocimiento con la sensación que el camino está en la senda interior. Si, en cierta medida, mis escritos han ayudado a más de uno, como así ha sucedido, y quedó demostrado que unas semillas, que por razones que ignoro por mi fueron recibidas, lograron llegar a buena tierra y florecer en algún jardín interior para beneficiar, desde allí, con sus frutos la vida exterior de otros, quiere decir que la misión iniciada en 1982 con la pregunta ¿Por qué yo? tiene la respuesta que he recibida desde el CiberEspacio mediante correos electrónicos llegados desde diferentes latitudes. Este último título del año 2000, escrito sin erudición por ser yo un neófito en el tema, no es para eruditos ni iniciados en la materia. Ellos, en su erudición están por sobre la letra de su contenido. |
PREÁMBULO
Considerando que este escrito surge a la luz del CiberEspacio de mi página WEB en InterNet, y lo hace motivado por un nuevo CiberAmigo, un antiguo amigo en la dimensión que trasciende más allá del tiempo y del espacio, he querido dejar a manera de Prólogo parte de su último correo electrónico llegado al post-cierre de página. Rompiendo quizás (una vez más), al hacerlo, los modelos del clásico Paradigma literario con un "e-mail" cuyo contenido engalana y da peso a una, para mi sorprendente personal aventura.
Más adelante, en el capítulo de "Conceptos Generales", va completa su notable Conferencia titulada: "La Ciencia y la Psicología Transpersonal" ofrecida hace pocos días en el III Congreso Internacional de Psicología de la Salud. Hotel Habana Libre, La Habana, Cuba.
03/12/2000
Desde La Habana Cuba:
Querido Iván:
Me doy cuenta lo
dinámico
que es todo. Apenas produces un escrito, la musa se te aparece y lo
enriqueces.
Eso te viene por el escorpión guerrero que no puede estar mucho
tiempo en un aposento. A mi me sucede igual, pero a instancias de esa
Luna
que tengo en la casa primera y que me hace moverme siempre. En
definitiva
somos signos de agua ... y siempre está fluyendo. Tú eres
parte de ese mundo y no me extraña que la Psicología
Transpersonal
te halla "agarrado", pues como bien señalas, está en
línea
con nuestra cosmovisión. Creo realmente que tu camino y el
mío
son sendas semejantes que se entrecruzan a intervalos, labradas sobre
el
mismo cauce. Más aún, viendo la vehemencia con que has
tomado
esta dimensión psicológica, me parece estarme viendo en
un
espejo, pues SIEMPRE estoy a la caza de todo lo que se produzca en ese
sentido. Pero déjame contarte in extenso todo:
1) El lunes 27 de
noviembre
a las 9 am. ofrecí el Curso Precongreso sobre Psicología
Transpersonal. Asistieron 25 personas. Me acompañé de
láminas
que proyecté por medio de un retroproyector. Allí
senté
las bases teórico-metodológicas de la Psicología
Transpersonal,
la concepción newtoniano-cartesiana enriquecida por la
cuántico-relativista,
las leyes de la energía de Lupasco, la cosmovisión
bio-psico-cosmológica,
el nivel de lo trascendente y los postulados los autores más
importantes
de la Psicología Transpersonal, como Ken Wilber, S. Grof y
Charles
Tart. Cuando terminé a las 2 pm después de un breve
receso,
el auditorio rompió espontáneamente en un aplauso.
2) El jueves a las 4:45 pm
eran tantas las personas que esperaban en el salón asignado, que
no cabían y reclamaban su deseo de escuchar la conferencia.
Decidieron
trasladarla para otro salón mucho más grande donde cupo
todo
el mundo. Habría unas 150 personas aproximadamente.
Comencé
a leer la conferencia, subrayando con la entonación los aspectos
más importantes y aportando improvisadamente a modo de
enriquecimiento,
circunstancias que eran necesario incorporar. Aquello terminó en
una ovación. Del público, un español que estaba
sentado
en las últimas filas, (al dársele la palabra a quien
quisiera
intervenir) me dice que: "Eso que usted ha planteado es
religión".
Con una sonrisa y sin dejarme provocar le respondí que:
"Efectivamente,
si nos guiamos por la etimología del vocablo, el mismo proviene
de re-ligar y que ese es precisamente el objetivo de la
Psicología
Transpersonal: Re-ligar la dicotomía "Yo-lo demás", tal
como
se aprecia en la percepción polarizada del mundo, para sumirnos
en la conciencia unitiva, en la conciencia cósmica, en la
interconectividad
cuántica, donde precisamente el ego cual gota, se despoja de su
cápsula para integrarse al océano. Después me
expresa
que: "No se puede extrapolar la física a la psicología".
Le respondo que no es una extrapolación, sino el empleo de la
misma
como referente empírico necesario para poder establecer
comunicación
en torno a aspectos que son inasibles por la palabra. Por
último,
señala que :"Esas son cosas que no pueden expresarse por
medio
del segundo sistema de señales". Le respondo que,
efectivamente,
tal como dijera LaoTse: "Si a Ud. le piden que describa el Tao, y Ud.
lo
describe ...eso no es el Tao". Amigo Iván: !Para qué
contarte
la cantidad de personas que se me acercaron después para
entablar
contacto conmigo!
3) El viernes 1 de dic.
a las 4:30 pm realicé un Taller que le titulé "Arte
Transpersonal". Asistieron unas 40 personas. Primero les dije unas
palabras
para realizar el encuadre del mismo. Realicé el taller en tres
momentos,
acompañados de música idónea para cada uno. El
primer
momento fue de vivenciar o visualizarse en el claustro materno,
(conciencia
unitiva pre-trans), el segundo momento (el nacer) fue en vigilia y de
pie,
el reconocerse por medio del otro, o sea, en parejas tocarse,
acariciarse
y abrazarse. En el tercer momento, en estado de relajación
solicité
que todos se vivenciaran formando un TODO de agua, de aire, de calor o
de tierra (según sus propias intuiciones). Cuando sugerí
que abrieran los ojos y estuvieran totalmente despejados,
entregué
una hoja de papel y solicité que cada uno (estaban sentados en
forma
de círculo en el piso) escribiera un renglón, doblara la
hoja, y la pasara al de al lado para hacer un poema colectivo.
Iván,
se quedaron absortos cuando al final lo leí. !Parecía que
lo había escrito una sola persona! Les dije que esa era la
prueba
de lo que era la conciencia unitiva, de la interconectividad, de
cómo
en estado transpersonal se borran los límites del ego
(más
bien se ensanchan) y se genera eso tan hermoso...
Todavía estoy bajo los
efectos del Congreso. Gracias.
Un abrazo,
Guillermo.
En este espontáneo CiberCorreo de un sabio amigo, egresado de la primera promoción de psicólogos de Cuba y que, junto a otros jóvenes profesionales, hicieron historia al sentar en el ámbito mundial por primera vez, hace 33 años, las bases teórico-prácticas de la Psicología de la Salud, podemos apreciar en forma clara el actual enfrentamiento entre el clásico paradigma o modelo que llegó al ocaso, representado en la Conferencia de mi amigo del día jueves 30 de noviembre por un asistente invitado quien, ubicado al fondo del salón de conferencias, hace tres inquisidoras preguntas al expositor; y el del nuevo paradigma o modelo que nace representado por las transpersonales respuestas de uno de los organizadores y expositores de ese III Congreso Internacional de la Psicología de la Salud, recién finalizado en La Habana.
Vivimos un tiempo muy especial con la retirada del viejo dogma y los argumentos que ayudan a fundamentar nuestro incontrolable Paradigma del Despertar que, desde 1982 he intentado a otros destacar desde Quilpué, Chile. Argumentos que quedarán reflejados como refuerzo de mi personal intento, en el presente boceto que sobre la Nueva Psicología os presento.
ANTELIBRO
ANTELIBRO, puede que sea una nueva palabra nacida hoy, que equivale a INTRODUCCIÓN, palabra que utilizaré en todos mis nuevos escritos, si es que los hay
Recibir el día 07/10/2000 un correo electrónico de un destacado sociólogo y psicólogo transpersonal cubano agradecido de los escritos de mi página WEB en InterNet, dio paso a la CiberAmistad fundamentada en el mutuo respeto y en la sensación de tener, a pesar de la distancia, un conocimiento previo en un caminar muy fraternal. Ello motivó a que buscara material sobre qué es la Psicología Transpersonal dado que carecía de información sobre la misma. Con sorpresa aprecié que lo que escribo desde el año 1982 tiene muchos puntos de encuentro con esa disciplina. Buscando información en InterNet, la que es abundante, encontré que la Psicología Transpersonal cae, para algunos que no la comparten y la critican, dentro de la New Age. Por la tanto pensé, mi página desde ese prisma sería para ellos, los detractores, New Age. Como creador del sitio MUNDO MEJOR y autor del material que en él figura tengo derecho a la defensa y lo utilizo en este ANTELIBRO. Nada que ver yo con ese, para mi no conocido movimiento, llamado New Age, cuya música que lo fundamenta no comparto ni me motiva, es más, intento estimular que se escuche música clásica en general y barroca en especial, dado que científicamente está demostrado los positivos efectos, en particular de los segundos movimientos de la música barroca que, en estado de vigilia induce la aparición predominante de andas alfa cerebrales. Quien esto escribe no pertenece a ningún grupo, como ya tantas veces lo he señalado.
Siguiendo con la línea de mis anteriores escritos acá nada impondré, sino que tan sólo expondré argumentos similares o contrapuestos a los que yo pueda tener, con algún análisis personal en ocasiones, cuya finalidad es que cada lector por sí mismo decida la validez o no de lo que se le plantea. Una vez más afirmo que no soy autoridad, la autoridad es cada CiberLector quien está facultado para discernir y decidir, aceptando o rechazando lo personalmente expuesto pero jamás impuesto. Como, con justa razón dirá algún docto en la materia, acá solo se hace una ubicación al tema de manera general, solo para que mis habituales lectores sepan de qué se está hablando y por lógica faltará desarrollar el camino para llegar a los estados esenciales, que son la evidencia empírica de la Psicología Transpersonal, aspiración que únicamente debe intentar un especialista, lo que yo no soy. Sin embargo, en este trabajo de carácter general e introductorio a un tema específico, hay también perlas del saber escondidas, destinadas al que de manera natural las encontrará y hay además una serie de potencias-elementos cuya vibración permitirá reforzar la metodología del arte del buen pensar, con la finalidad de retroalimentar de manera cada vez más espontánea la idea-concepto de que somos capaces, podemos hacerlo y lo lograremos.
Este escrito está destinado a tanto lector hispanoparlante que DESPIERTA del letargo y lo ofrezco con la finalidad que aprecie que no está solo, en su rechazo al modelo establecido, con su búsqueda de una Verdad que necesita encontrar y se motive a buscar más información con la tranquilidad que da saberse importante como cualquier ser humano lo es, saberse libre como cualquier ser humano debe aprender a serlo y saber que se está dotado para discernir y decidir por sí mismo lo que es válido o no, justo o no, noble o no, y saber además que por pensar así no tiene nada que ver con alguna etiqueta si él no lo desea. Mostraré una breve información que encontré en la RED de InterNet entre los que consideran a la Psicología Transpersonal como parte del movimiento New Age al que atacan y descalifican duramente. Es decir, lo que muestro no es para destacar algo que no me interpreta como lo es el New Age, sino que para defender una disciplina médica en rápida evolución que supera, más allá de lo supuesto, el paradigma religioso y científico, disciplina que considero justo conocer por parte del buscador de la Verdad.
Dicen los detractores
acusadores:
El New Age está enclavado dentro de lo
que llaman "nuevos movimientos sociales o movimientos alternativos". El
New Age está arraigado principalmente entre los adversarios de
la
energía nuclear y entre los grupos de iniciativas en favor de la
paz, en los diversos movimientos ecologistas, en grupos de biomedicina
alternativa, en el movimiento feminista, en grupos que practican la
autoexperiencia
y en grupos de terapia psicológica (tal como el "human potential
movement"), que coincide con lo que en español llamamos
psicología
humanista o psicología transpersonal. Tiende a
convertirse
en un fenómeno de masas debido a su ambigüedad, a su fuerza
comercial y a su capacidad de servir de altavoz al romanticismo y
sentimentalismo
religioso de nuestra sociedad actual.
Las ideas y los objetivos
de la Nueva Era recogen elementos de las religiones orientales, el
espiritismo,
las terapias alternativas,
la psicología transpersonal, la
ecología profunda, la astrología, el gnosticismo y otras
corrientes. Los mezcla y los comercializa de mil formas, proclamando el
inicio de una nueva época para la humanidad. Pero, en el fondo,
no parece ser más que otro intento vano del hombre de salvarse a
sí mismo haciendo promesas que no puede cumplir y
atribuyéndose
poderes que no posee.
¿Qué cree la
Nueva
Era?
Lo típico de la
Nueva Era es el espíritu de individualismo que permite a cada
quien
formular su propia verdad religiosa, filosófica y ética.
Pero hay algunas creencias comunes que casi todos los participantes de
la Nueva Era comparten:
a) El mundo está por entrar en un
período
de paz y armonía mundial señalado por la
astrología
como "la era de acuario".
b) La "era de acuario" será fruto de
una nueva conciencia en los hombres. Todas las terapias y
técnicas
de la New Age pretenden crear esta conciencia y acelerar la venida de
la
era de acuario.
c) Por esta nueva conciencia el hombre se
dará cuenta de sus poderes sobrenaturales y sabrá que no
hay ningún Dios fuera de sí mismo.
d) Cada hombre, por tanto, crea su propia
verdad. No hay bien y mal, toda experiencia es un paso hacia la
conciencia
plena de su divinidad.
e) El universo es un ser único y vivo
en evolución hacia el pleno conocimiento de sí y el
hombre
es la manifestación de su auto-conciencia.
f) La naturaleza también forma parte
del único ser cósmico y, por tanto, también
participa
de su divinidad. Todo es "dios" y "dios" está en todo.
g) Todas las religiones son iguales y, en
el fondo, dicen lo mismo.
h) Hay "maestros" invisibles que se comunican
con personas que ya han alcanzado la nueva conciencia y les instruyen
sobre
los secretos del cosmos.
i) Todos los hombres viven muchas vidas, se
van reencarnando una y otra vez hasta lograr la nueva conciencia y
disolverse
en la fuerza divina del cosmos.
¿Un católico
puede
aceptar la creencia en la reencarnación?
En absoluto. La
reencarnación es la creencia en una cadena de regresos a esta
vida
bajo diverso aspecto corporal. Si fuera cierta, mi libertad
sería
inútil y mis decisiones, luchas, esfuerzos, sacrificios y
sufrimientos
en la vida no tendrían ningún valor, pues a fin y a cabo
tendría que hacerlo todo de nuevo una y otra vez. Si la
reencarnación
fuera cierta, la pasión y muerte de Cristo no tendrían
sentido
y su resurrección no nos aseguraría la redención.
La resurrección es la transformación definitiva del ser
humano
y la entrada a la eternidad. Se muere una sola vez y a la muerte sigue
la resurrección y el juicio. Como dice San Pablo: "Si nuestra
esperanza
en Cristo es únicamente para esta vida, ¡somos los
más
miserables de entre los hombres!" (1 Cor 15,19).
¿Por qué
habla
tanto la New Age de "energía"?
Una de las ideas
básicas
de la New Age o Nueva Era es que toda la realidad visible, el hombre
incluido,
se reduce a una "energía cósmica". Según eso,
mientras
el cosmos esté en fase evolutiva, su energía se
manifiesta
de muchas formas: una piedra, el viento, la mente humana, etc...
Supuestamente
hay cosas, lugares y ejercicios que pueden aumentar nuestra capacidad y
nuestro control de esta energía (vg. llevarse puesto un cristal
de cuarzo, visitar una pirámide u otro lugar "sagrado" el
día
del equinoccio primaveral, realizar ciertas posturas del yoga, etc.).
El "New Age" y la falsa
esperanza
Todo el mensaje del New
Age se reviste de un optimismo desbordante y resalta lo positivo, lo
fácil
y lo inmediato de la transformación que propone. No es de
maravillarnos,
por tanto, que precisamente en estos años, su difusión a
nuestro alrededor haya sido tan amplia. Por todas partes observamos que
las librerías, las tiendas, los cursos y talleres, los retiros
espirituales,
las películas y los programas de televisión que promueven
los contenidos y valores del New Age se multiplican. Sus ideas, sus
campañas
de concienciación y su espiritualidad aparecen en los salones
escolares
de nuestros niños e incluso en la predicación y
enseñanza
religiosa de instituciones católicas con creciente frecuencia.
1. La
reencarnación
Entre las ideas
básicas
del New Age, merece particular atención la de la
reencarnación,
o la transmigración del alma que se encuentra en la
mitología
religiosa de algunos pueblos y, en especial, en la espiritualidad
oriental.
La idea de que el "yo", personal del ser humano vive varias existencias
en forma cíclica, cambiando sólo de cuerpo, a lo largo de
centenares o miles de años hasta lograr su "iluminación
definitiva",
es algo totalmente irreconciliable con la fe cristiana.
La creencia de la
reencarnación
afirma que la identidad personal e irrepetible de cada hombre es una
ilusión
o, por lo menos, que esta identidad es independiente del cuerpo que
tiene
cada uno. Manifiesta desdén para el sentido profundo de la
corporeidad
humana y menosprecia al valor de la libertad y de la responsabilidad
moral
de cada hombre. Pero lo más preocupante es que la
reencarnación
es abiertamente contraria a la revelación cristiana: "Si
ése
fuera el caso, Cristo habría tenido que morir muchas veces desde
la creación del mundo. Pero el hecho es que ahora, en el final
de
los tiempos, Cristo ha aparecido una sola vez y para siempre,
ofreciéndose
a sí mismo en sacrificio para quitar el pecado. Y así
como
todos han de morir una sola vez y después vendrá el
juicio,
así también Cristo ha sido ofrecido en sacrificio una
sola
vez para quitar los pecados de muchos" (Hb 9: 26-28).
En la literatura popular
de inspiración New Age abundan "testimonios" y relatos que
supuestamente
comprueban no sólo el hecho de las "encarnaciones previas", sino
también de la posibilidad de llegar al recuerdo pleno y
consciente
de ellas. Los nuevos movimientos religiosos de corte New Age
frecuentemente
reconocen en sus líderes reencarnaciones de otras figuras
históricas
o míticas que han vuelto a la vida para seguir con la obra de
iluminar
a la humanidad. Las terapias alternativas de algunos programas de
potencial
humano pretenden ayudar a sus clientes a descubrir las raíces de
sus problemas presentes en sus "vidas pasadas" a través de la
hipnosis
y otras técnicas de auto-sugestión. Todo esto ha sembrado
la duda en la mente de no pocos cristianos.
Pero es la verdad
histórica
y esperanzadora de la Resurrección de Jesucristo la que revela
el
fin último del hombre. No podemos negar la evidencia
indiscutible
que una y otra vez se presenta a nuestros ojos: la muerte alcanza a
todos
los hombres como desenlace terminante de su existencia. La vuelta a
esta
vida no es posible y no se da. A esta vida sigue una
transformación
total y eterna de cada individuo, no una sucesión de vidas y
muertes
sin fin y sin sentido. Cristo venció la muerte de una vez por
todos
y somos partícipes de su victoria.
"Porque sonará la
trompeta y los muertos serán resucitados para no volver a morir.
Y nosotros seremos transformados... Y cuando nuestra naturaleza
corruptible
se haya revestido de lo incorruptible y cuando nuestro cuerpo mortal se
haya revestido de inmortalidad, se cumplirá lo que dice la
Escritura:
"La muerte ha sido devorada por la victoria" (1 Co 15: 52-54).
2. La meditación
no-cristiana
Otro fenómeno
especialmente
desconcertante para los fieles católicos es el inexplicable
entusiasmo
con el que ciertos sacerdotes, religiosas y personas dedicadas a la
enseñanza
de la fe han abrazado las técnicas de meditación
no-cristiana.
Frecuentemente importadas del oriente, formas de ascetismo
históricamente
muy alejadas de la espiritualidad cristiana se practican en retiros,
ejercicios
espirituales, talleres, celebraciones litúrgicas y cursos de
catequesis
para niños.
Estas prácticas
han nacido indiscutiblemente como disciplinas espirituales o actos
religiosos
en el seno de religiones tradicionales (como en el caso del zen el tai
chi y las múltiples modalidades del yoga) o en sectas o nuevos
movimientos
religiosos (como en el caso de la meditación trascendental y la
meditación dinámica). A veces se intenta "cristianizar"
las
formas, como sucedió, por ejemplo, con el centering prayer y el
focusing, pero el resultado es siempre una forma híbrida que
exhibe
poco fundamento evangélico.
Por más que se
insista
en su valor exclusivo de métodos, sin contenidos contrarios al
cristianismo,
las técnicas en si no dejan de representar serios inconvenientes
para el cristiano:
- En su contexto propio,
las posturas y los ejercicios vienen determinados por su
específico
fin religioso: son, en sí, pasos que orientan al practicante
hacia
un absoluto impersonal. Aun cuando se realicen en ambiente cristiano,
el
sentido intrínseco de los gestos permanece intacto.
- Las formas de
meditación
no-cristiana son, en realidad, prácticas de concentración
profunda y no de oración. A través de los ejercicios de
relajamiento
y la repetición de una mantra (palabra sagrada) se procura
sumirse
en la profundidad del propio yo en búsqueda del absoluto
anónimo.
La meditación cristiana es esencialmente diferente en cuanto
apertura
y relación con Alguien que nos interpreta en un diálogo
personal
y amoroso.
- Estas técnicas
normalmente requieren que el practicante apague su mundo sentimental,
imaginativo
y racional para perderse en el silencio de la nada. A veces se pretende
un estado alterado de conciencia que priva temporalmente al sujeto del
uso pleno de su libertad. La oración cristiana, al contrario,
exige
la participación de toda la persona de manera activa, consciente
y voluntaria. La oración de Jesucristo en Getsemaní (cf.
Lc 22: 39-44) es un ejemplo del papel tan fundamental que tienen las
emociones
y la propia problemática existencial en la oración. La
meditación
cristiana, lejos de ser una fuga de la realidad, nos enseña a
encontrar
su sentido pleno.
En el fondo, una
oración
que prescinde de la Palabra de Dios y de la vida y el ejemplo de
Jesucristo,
una oración que no es diálogo con el Amado y compromiso
en
la caridad tiene poco lugar en la vida de un cristiano. A
propósito
de estas observaciones y otras que se deben hacer en torno al tema de
la
meditación no-cristiana, es muy recomendable una lectura
detenida
de la carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe:
Algunas
orientaciones sobre la meditación cristiana (18 de octubre de
1988).
Se incluye, por parte de los acusadores, en este movimiento al sacerdote jesuita Anthony de Mello, veamos:
La Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, presidida por el Cardenal Joseph Ratzinger, emitió el 22 de agosto de 1998 su juicio sobre las obras del sacerdote jesuita Anthony De Mello, oriundo de la India. La Congregación, que actúa en nombre del Papa, calificó las obras del Padre De Mello como "incompatibles con la fe católica" y causa de "grave daño" para los fieles. La notificación, aprobada por el Papa Juan Pablo II, añade que las obras del Padre De Mello, muestran "un alejamiento progresivo de los contenidos esenciales de la fe cristiana" e indica que para este autor "la Iglesia habría perdido la autoridad para enseñar en nombre de Cristo". Los numerosos libros de De Mello lamentablemente se venden en muchas librerías católicas. Por ello se hizo más urgente aún la intervención del Magisterio de la Iglesia Católica. Las obras de De Mello son consideradas precursoras de la "nueva era", corriente pseudorreligiosa caracterizada por el panteísmo y la reencarnación, ideologías totalmente incompatibles con la fe cristiana. Los libros de este sacerdote expresan una compresión de la espiritualidad basada en una mezcla inaceptable de doctrinas cristianas e ideas tomadas del hinduismo, del budismo y del islamismo.
D I O S
"Toda la Creación es Cuerpo de Cristo".
Dios es inalcanzable: "Si no puedes decir nada de Aquel que supera todo pensamiento y toda palabra ¿cómo puedes preguntar algo acerca de él?".
Lo
que enseña la Iglesia Católica:
Los cristianos creemos en un solo Dios, tres Personas distintas en un
solo
Dios verdadero (Santísima Trinidad), Creador de todas las cosas:
"En el principio, Dios creó el cielo y la tierra… Sólo
Él
es creador. La totalidad de lo que existe depende de Aquel que le da el
ser". De la nada creo el universo. El no es el universo, ni el universo
es parte de El, sino una creación de Su Omnipotencia. Dios es un
Padre amoroso y cercano.
La máxima aspiración del ser humano
Lo
que nos enseña la Iglesia Católica:
La plenitud del hombre es vivir en gracia de Dios, como hijo suyo,
excluyendo
al menos todo pecado mortal. Esta plenitud será total cuando
alcancemos
el cielo, donde participaremos íntimamente de la misma vida de
Dios.
Mientras tanto, con la entrega y confianza en Dios, ayudados de su
gracia,
iremos creciendo en la santidad a la que nos llamó.
"La gracia del Espíritu Santo tiene el poder de santificarnos,
es
decir, de lavarnos de nuestros pecados y comunicarnos 'la justicia de
Dios
por la fe en Jesucristo' (Rm 3,22) y por el Bautismo.".
"La primera obra de la gracia del Espíritu Santo es la
conversión,
que obra la justificación… (la que) establece la
colaboración
entre la gracia de Dios y la libertad del hombre.".
Pecado y confesión
Lo
que nos enseña la Iglesia Católica:
El hombre, para hacer el bien, debe antes distinguirlo del mal: "El
hombre,
en su tender hacia Dios —solo Él es bueno—, debe hacer
libremente
el bien y evitar el mal. Pero para esto el hombre debe distinguir el
bien
del mal. Y esto sucede, ante todo, gracias a la luz de la razón
natural, reflejo en el hombre del esplendor del rostro de Dios".
El hombre es responsable de sus actos: "Dios ha creado al hombre
racional
confiriéndole la dignidad de una persona dotada de la iniciativa
y del dominio de sus actos. 'Quiso Dios dejar al hombre en manos de su
propia decisión' (Si-15, 4), de modo que busque a su Creador sin
coacciones y, adhiriéndose a Él, llegue libremente a la
plena
y feliz perfección".
La Confesión es ante todo reflejo del perdón y la
misericordia
divinas. Fue Cristo quién quiso que los apóstoles y sus
sucesores
perdonaran los pecados: "A quienes perdonéis los pecados, les
quedarán
perdonados; a quienes se los retengáis, les quedarán
retenidos"
(Jn, 20, 23). "¿Qué acto de humildad más verdadero
y más indispensable, que la sincera manifestación de los
pecados cometidos? Ahí está el remedio del vicio de donde
proceden todos los demás vicios, la soberbia".
La Oración
Lo
que enseña la Iglesia Católica:
La verdad está solamente en Cristo, y "la humildad es una
disposición
necesaria para recibir gratuitamente el don de la oración: el
hombre
es un mendigo de Dios".
No debemos apoyarnos en "sabidurías" humanas, aunque sean
esotéricas,
pues no se basan en Cristo, Camino, Verdad y Vida: "El que no
está
conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo,
desparrama"
(Lc 11,23). Una "ciencia" o sabiduría sin cruz, donde no
está
Cristo, solamente puede conducir al alejamiento de Dios.
La oración es para contemplar a Cristo en su "Sacratísima
Humanidad", como afirmaba Santa Teresa: "Ciertamente el cristiano tiene
necesidad de determinados tiempos de retiro en la soledad para
recogerse
y encontrar, cerca de Dios su camino. Pero, dado su carácter de
criatura, y de criatura consciente de no estar seguro sino por la
gracia,
su modo de acercarse a Dios no se fundamenta en una técnica, en
el sentido estricto de la palabra. Esto iría en contra del
espíritu
de infancia exigido por el Evangelio. La auténtica
mística
cristiana nada tiene que ver con la técnica: es siempre un don
de
Dios, cuyo beneficiario se siente indigno".
Para finalizar con el controversial tema,
los acusadores señalan:
Este movimiento "predica un relativismo absoluto en el campo religioso,
moral e intelectual que disuelve toda noción de verdad y de bien
y, por tanto, toda diferencia entre las diferentes creencias y estilos
de vida que ofrece el mundo contemporáneo". No es una
religión,
sino una "corriente cultural que utiliza claves de expresión de
corte esotérico, ocultista y satánico", que acepta
cualquier
credo o doctrina por igual. Debido a ello, un autor le ha llamado el
"SIDA
espiritual" de nuestro tiempo, porque debilita la noción de
verdad
y deja a la persona expuesta al ataque de cualquier engaño en
materia
de fe.
Debido a este relativismo, esta corriente de pensamiento no contiene
unas
creencias determinadas y, de esta forma, cada persona elige lo que
más
le gusta o conviene. Esto explica que podamos encontrar ciertas ideas
en
un grupo de la "Nueva Era", y otras diferentes en otro grupo de la
misma
corriente. Es como si nos presentaran un menú de autoservicio,
en
el que cada cual escoge lo que le parece.
¿Qué profesor universitario recomendaría un libro
lleno de errores a sus alumnos? ¿Y lo vamos a hacer cuando los
errores
atañen a nuestra salvación?
Decidí buscar algo sobre el p. j. Anthony de Mello y, con sorpresa encontré una página de un grupo de un lugar cercano, como lo es la ciudad de Viña del Mar. Prefiero transcribir lo allí expuesto:
Según cuenta en la biografía, escrita por el padre Carlos
Vallés, su amigo y continuador, quien reside en la India;
Anthony
de Mello, sacerdote jesuita-indio, ocupó gran parte de su vida
sirviendo
como guía, gurú y orientador de hombres y mujeres de todo
el mundo. Se hizo famoso por sus libros, cursillos y conferencias sobre
la liberación interior. Era muy cercano de quienes
acudían
para algún consejo y así lo hacía sentir a todos y
a cada uno de ellos, pues para él cada persona era un ser
especial.
De hecho había conseguido una magnífica síntesis
entre
la espiritualidad de Oriente y Occidente, en beneficio de la libertad y
realización de la persona. DESPERTAR era la meta de todos sus
esfuerzos
y a ello se dirigían sus antologías de cuentos tomados lo
mismo de la tradición cristiana, como budista y sufí, sin
ocultar nunca su predilección por JESÚS.
Según el Padre Carlos: "Tony tenía una memoria
exacta,
poseía una cálida espontaneidad, vivía sólo
el presente y se autodefinía como un "contador de cuentos".
Tenía un especial sentido del humor y jamás le importaron
las críticas de quienes eran sus detractores ( y aún los
hay ). Además, era impredecible. Falleció en 1987, a los
56 años, mientras viajaba a los Estados Unidos invitado para
dictar
una de sus tantas y esperadas conferencias. Pero sigue vivo en la
memoria
de mucha gente que adquieren sus libros para retroalimentarse de esa
buena
lectura, aquella que refresca el alma y que te permite respirar hondo
para
decir: " EL REINO DE DIOS ES AQUÍ.... AHORA"
Algunas
reflexiones:
"Es
imposible estar felizmente casado con otra persona, si uno no se ha
divorciado
antes de sí mismo"
"Decía
un anciano... que sólo se había quejado una vez en toda
su
vida. Cuando iba con los pies descalzos y no tenía dinero para
comprarse
zapatos. Entonces vio a un hombre feliz, que no tenía pies... y
nunca más volvió a quejarse.
"Es
imposible hacer esclavos a quienes han alcanzado la iluminación,
porque son exactamente igual de felices; en estado de esclavitud que en
estado de libertad.
Centro
de Difusión Vidanova.
Viña del Mar
(03/09/00)
Todavía no me queda claro qué es realmente el New Age. Una lectora de la página hace un tiempo ya, por correo electrónico me señaló que: Percibí una desorientación caótica en la mente de los concurrentes. Algo así como el fumador empedernido que al enterarse de que tiene cáncer al pulmón, deja de fumar y aborrece a todo el que lo hace, olvidando lo que hacía él antes. Para mi, el New Age, es algo así como "agárrate de donde puedas". Me queda la sensación, sin conocer sus bases ni fundamentos, que se iría agregando, por parte inconsciente de ellos o consciente de sus detractores, toda idea fuera del dogma y el paradigma de moda, en el que incluyen además injustamente a la Psicología Transpersonal, tema de este trabajo. Siento que todo lo que toca al paradigma religioso y el dogma científico, aspirando, en su DESPERTAR a desarrollar la mente con el anhelo de lograr un Mundo Mejor es, con el fin de ser descalificado a priori, involucrado como partícipe en New Age, sin realmente serlo.
No haré polémica sobre una serie de descalificaciones ajenas a mi pensar que han quedado insertas en el presente ANTELIBRO o Introducción por parte de los críticos, como lo referido contra la Reencarnación por ejemplo. Quien desee conocer los fundamentos que me hacen apoyar esa Sagrada Ley pueden leer mis títulos:
Distinta sería la percepción mental nuestra si tuviéramos a la letra lo Predicado por Jesucristo a sus discípulos, quien dividió su Enseñanza en parábolas para los de afuera y para el Círculo Interno entregó el Conocimiento sobre el Reino del Padre. Lo que quedó en la letra está bajo velados escritos. Digo que sería distinta nuestra percepción si el Saber destinada al Círculo Interno hubiera permanecido claramente documentado pues se creería diferente, aceptando en nuestro mundo Occidental, verdades por fe --las que en el credo son rechazadas--, y no por natural evolución como es lo correcto. La razón del por qué la Sagrada Enseñanza se mantiene velada es para que no se estrelle contra las rocas de la ignorancia y permita así que las personas vayan despertando a su debido tiempo por evolución. Evolución que siempre supera al dogma reinante. Cuando la voz interior se impone al clamor-masa popular, es válida para quien la escucha y muestra una real comprensión de un Conocimiento latente en TODOS nosotros, Conocimiento permanente que está por sobre el transitorio paradigma de moda. Eso es lo que ahora sucede en muchos y más aún que los arcanos del Saber fueron abiertos.
Ayer, miércoles 22/10/2000, se me hace una pregunta, mediante correo electrónico por parte de un CiberLector, cuya procedencia en cuanto a país y nombre del remitente ignoro. Algo me hace dejar acá esa pregunta y señalar mi transpersonal respuesta:
¿Qué opina usted sobre la razón de la mala traducción hecha en el Evangelio donde en arameo se señala ELI ELI LAMNA SABACTANI, y se pone en el idioma del supuesto traductor DIOS MÍO, DIOS MÍO ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO? en vez de la correcta traducción que usted enfatiza en La Respuesta es: donde destaca que significa: DIOS MÍO, DIOS MÍO, ¡PARA ESTE PROPÓSITO FUI DESTINADO!
Efectivamente, manifiesto en el capítulo XIII de La Respuesta es: que cuatro Evangelios tuvo que validar quien los recopiló hace unos 1.600 años dejando al margen otros 300 que ahora se llaman Apócrifos u Ocultos. Los originales de esos Evangelios se desconocen pues desaparecieron. En La Respuesta Es: digo: ¿Por qué todas las traducciones que conocemos ponen esta frase en arameo y a continuación su misma mala traducción? Salvo una primitiva versión griega que la traduce de manera correcta. Los estudiosos que miran más allá de lo escrito, descubren la verdad que esa primitiva traducción griega señaló. Victor Paul Wierwille destaca que: Esto debió habernos motivado para iniciar una indagación en cuanto a la desviación de lo usual por parte de los traductores. Este versículo lo entendemos palabra por palabra excepto por las palabras extranjeras. Contradice a otros versículos y pareciera como si Dios hubiese abandonado a Jesús. Jesús hablaba el arameo o sirio-caldeo. Lmna es siempre un grito de victoria, una declaración de "para este propósito", o "por esta Razón". La raíz shbk de sabactani quiere decir "reservar", "dejar" o "mantener" Una antigua traducción del lejano oriente dice en Mateo 27 : 46... Dios mío, Dios mío, para este propósito fui reservado. Siento que esa especial y llamativa frase dejada en arameo: Eli, Eli, LAMMA SABACTHANI (Mateo 27 : 46) por algo lo fue, y no lo es además por error su mala traducción que la acompaña. Es un error voluntario, con querer queriendo puesto allí y con alguna finalidad. Es muy, pero muy diferente decir con voz fuerte ¿Por qué me has desamparado? a gritar victorioso al mundo ¡Para este propósito fui destinado! Eli, Eli, es un grito de victoria en el arameo. Pareciera que ese error se dejó puesto como para advertir a las futuras generaciones que investiguen del por qué quedó allí esa frase en arameo con su mala traducción, la cual baja del real nivel de lo divino a quien viene por DIOS destinado a un propósito, llevándolo erróneamente al ámbito humano de alguien abatido y abandonado por DIOS poco antes morir. Prefiero que cada lector saque sus personales conclusiones y piense, por sí mismo, además sobre el por qué ese GRITO DE VICTORIA de Jesucristo no ocupa ya su lugar destacado en el Evangelio, como sí lo está en una primitiva versión griega, en vez de las persistentes copias de la mala traducción tradicional de esta frase en arameo que entre nosotros circulan...
Jesucristo de manera clara
estratificó
Su Enseñanza:
Todo esto, lo
decía
Jesús a las multitudes en parábolas, y nada les hablaba
sin
parábolas.
Mateo 13: 34
Cuando Él estuvo
solo, preguntáronle los que lo rodeaban con los Doce, el sentido
de estas parábolas. Entonces les dijo. A vosotros es dado el
misterio
del Reino de DIOS; en cuanto a los de afuera les llega todo en
parábolas.
Marcos 4: 10, 11
Por eso les hablo en
parábolas, porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni comprenden.
Mateo 13: 13
Con numerosas
parábolas
como estas les presentaba su doctrina, según eran capaces de
entender,
y no les hablaba sin parábolas, pero en particular, se lo
explicaba
todo a sus discípulos que eran suyos.
Marcos 4: 33, 34
Creo que la Psicología Transpersonal es un libro abierto en el que disciplinas milenarias o no, descalificadas en general por el paradigma del método científico que se bate en retirada, tienen cabida en la medida de su seriedad y buenos resultados. Seriedad significa que es una rama de la ciencia médica que sólo debe ser investigada y aplicada en sus pacientes por calificados profesionales del área de la salud dentro del campo multidisciplinario de la psiquiatría y la psicología. Bajo ese enfoque abordaré a la Psicología Transpersonal mirada, con respeto, desde el prisma de la página MUNDO MEJOR que represento.
DESARROLLO
LA PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL
Una vez más escribo sobre un tema ajeno a mi ámbito de pensamiento como lo fueron antes la Alquimia y Futurología por ejemplo. No pensé que alguna vez haría un trabajo, muy modesto por lo demás, relacionado con la Psicología y en especial con la rama más moderna y revolucionaria de la misma. Por tanto no es este un escrito destinado para los profesionales del área psicológica ni mucho menos. Está dedicado a las personas comunes y corrientes como yo, que no tienen por qué conocer sobre el tema y que si acceden a mi página WEB en InterNet lo recibirán, ojalá en forma entendible, y de la manera lo más coloquial que me ha sido posible entregarlo. Es importante para quien desea pensar bien y ser mejor persona, saber que detrás de esa decisión hay el fundamento de mentes privilegiadas, verdaderos gigantes del pensamiento humano que han dado lugar a la Cuarta Fuerza o Psicología Transpersonal.
Todavía no tengo claro el por qué estoy hoy, jueves 23/11/2000, aquí escribiendo y dando inicio al presente tema para el CiberEspacio de InterNet. En la mañana venía en el auto desde Viña del Mar a nuestro hogar en la vecina Quilpué y sentí que tenía que abordar y comenzar ahora el nuevo escrito sobre el que ya había reunido bastante información a raíz de la CiberAmistad nacida más allá del tiempo y del espacio. Amistad iniciada en el plano físico, mediante correo electrónico con un destacado Sociólogo y Psicólogo Transpersonal, Profesor Universitario en La Habana, Cuba. Información recopilada con el fin de saber al menos de qué se trataba esa nueva Psicología para mi no conocida. Tema que se ofrece a los CiberLectores de la página MUNDO MEJOR con la finalidad de ampliar sus fronteras del Conocimiento y tener más elementos de juicio con fundamentos para retroalimentar de manera consciente el subconsciente con ideas positivas y el sano anhelo de tener un Mundo Mejor.
La Psicología Transpersonal es la más moderna manifestación dentro del ámbito de la psicología y rompe los esquemas tradicionales poniendo "patas arriba" o contra la pared al dogma científico cuyo paradigma es el rector del pensamiento humano y se considera en el ámbito de la ciencia como algo intocable. Manifiestan que la visión científica es inadecuada y propone un nuevo modelo o paradigma de la psique humana. Este modelo como lo afirma el Dr. Stanislav Grof, destacado investigador psiquiatra, incluye tres niveles, siendo el más externo el nivel recordatorio que se correspondería con el campo estudiado por Sigmund Freud, viniendo más profundo el nivel perinatal donde el subconsciente puede activar el resurgimiento del nacimiento biológico y la confrontación con la muerte, siendo la experiencia del nacimiento decisiva en el desarrollo posterior de la persona. En lo más profundo está el nivel transpersonal con una expansión de la conciencia más allá de los límites del tiempo y del espacio.
Este Nuevo Paradigma, o Paradigma Transpersonal se centra más en el estudio del todo que en el de las partes. No rechaza el planteamiento del Paradigma actual, sino que se plantea ampliarlo, mediante la integración de ambos modelos para alcanzar un mayor conocimiento de lo universal a través de una profunda e intensa investigación de lo particular. Se trata de un proceso holográfico, donde la parte seleccionada e investigada puede proporcionar unos principios diversificados de forma válida a una parte importante de la población.
Como lo señala Kuhn en 1962 en "La estructura de las revoluciones científicas": Ya sabemos lo difícil que es cambiar un paradigma, ello implica una auténtica revolución, porque cuando cambian los paradigmas, el mundo mismo cambia con ellos. Los científicos adoptan nuevos instrumentos, ven cosas nuevas y diferentes al mirar con instrumentos conocidos y en lugares en los que ya habían buscado.
La Psicología Transpersonal apunta a la expansión del campo de la investigación psicológica para incluir dimensiones de la experiencia y del comportamiento humano que se asocian con la salud y el bienestar llevados al extremo. Para conseguirlo se nutre tanto de la ciencia occidental como de la sabiduría oriental, en un intento de integrar los conocimientos provenientes de ambas tradiciones en lo que se refiere a la realización de los potenciales humanos. Los focos de su interés son muy amplios y el Journal of Transpersonal Psychology, que empezó a aparecer en 1969, se autodefine por su interés en: La publicación de investigaciones teóricas, aplicadas, trabajos empíricos, artículos y estudios sobre los procesos, valores y estados transpersonales, la conciencia unitiva, las metanecesidades, las experiencias cumbre, el éxtasis, la experiencia mística, el ser, la esencia, la beatitud, la reverencia, el asombro, la trascedencia del sí mismo, las teorías y prácticas de la meditación, los caminos espirituales, la compasión, la cooperación transpersonal, la realización y actualización transpersonales y los conceptos, experiencias y actividades con ellos relacionados. Vemos que la psicología transpersonal se dedica a indagar sobre la naturaleza esencial del ser, hacia una búsqueda de la individualidad y más allá de ella.
Cuando los especialistas se refieren al inconsciente de la nomenclatura de Jung, equivale a lo que en MUNDO MEJOR llamamos subconsciente de la mente
DEFINICIÓN
Psicología viene de Psiché;
alma
y Logos; tratado. Pues se inició como la parte
de
la filosofía que trata del alma y por extensión de todo
lo
que atañe al espíritu. Trans significa más
allá de, a través de y Personal
quiere
decir máscara. Es decir Transpersonal señala
aquello
Más
allá de la máscara, lo que no equivale a una
evasión
de lo personal, sino que a un ir más allá a través
de lo personal.
En el primer número del Journal of Transpersonal Psychology, (1969), Toni Sutich propuso esta DEFINICIÓN: "Transpersonal es el título dado a una fuerza que emerge en el campo de la psicología por obra de un grupo de psicólogos y de profesionales de otros campos, quienes se interesan en esas capacidades y potencialidades humanas últimas que no tienen lugar sistemático en una teoría positiva o conductista (primera fuerza), en la teoría psicoanalítica clásica (segunda fuerza) ni en la psicología humanista (tercera fuerza). Esta emergente psicología transpersonal (cuarta fuerza) se ocupa específicamente del estudio científico empírico y de la implementación responsable de los descubrimientos pertinentes, del devenir, las meta-necesidades del individuo y de la especie, los valores últimos, la conciencia unitiva, las experiencias cumbre, los valores B, el éxtasis, la experiencia mística, el temor reverencial, el ser, la autorrealización, la esencia, la beatitud, el prodigio, el sentido último, la trascendencia del sí mismo, el espíritu, la conciencia cósmica, la sinergía del individuo y de la especie, el encuentro máximo interpersonal, la sacralización de la vida cotidiana, los fenómenos trascendentes, la autoironía y el espíritu de juego cósmicos, la máxima toma de conciencia personal, la capacidad de respuesta y expresión, y conceptos, experiencias y actividades relacionadas con todo ello. En cuanto definición, esta fórmula ha de entenderse como sujeta, parcial o totalmente, a interpretaciones individuales o grupales optativas con respecto a la aceptación de sus contenidos como esencialmente naturalistas, teistas, sobrenaturalistas, o de cualquier otra designación clasificatoria".
DEFINICIÓN: La Psicología Transpersonal se interesa por la expansión del campo de la investigación psicológica hasta incluir el estudio de los estados de salud y bienestar psicológicos de nivel óptimo. Reconoce la posibilidad de experimentar una amplia gama de estados de conciencia, en algunos de los cuales la identidad puede ir más allá de los límites habituales del EGO y de la personalidad. La Psicoterapia Transpersonal incluye los campos e intereses tradicionales, a los que se agrega el interés por facilitar el crecimiento y la toma de conciencia más allá de los niveles de salud tradicionalmente reconocidos. En ella se afirman la importancia de las modificaciones de la conciencia y la validez de la experiencia trascendente. Parece pues, que la gran variedad de experiencias o vivencias transpersonales representan un aspecto esencial de la naturaleza humana, por lo que ya es tiempo de que se tomen en cuenta en cualquier teoría psicológica que intente presentar un modelo más completo de la persona.
DEFINICIÓN de Walsh y Vaughan: "El campo que se enfoca en experiencias, estados de consciencia, y maneras de ser las cuales el sentido de identidad se extiende más allá de lo individual o personal hasta incluir amplios aspectos del género humano, naturaleza o cosmos."
DEFINICIÓN: Para relacionarse con los demás la sociedad enseña a cada individuo unos patrones de percepción y comportamiento y un sistema de creencias que podemos llamar la personalidad (del original griego, que significa máscara). Esta máscara se interpone entre lo que somos -pura conciencia- y el mundo social, que responde a pactos y conceptos; precisamos un disfraz para manejarnos en este mundo de formas e intrincadas relaciones. Por desgracia, perdemos la conciencia de nuestro origen sin forma, identificándonos con el instrumento que hemos ido creando como necesidad adaptativa social: consideramos a la personalidad como nuestro yo. Pues bien, lo Transpersonal engloba a toda experiencia o modelo del ser humano que da un paso más allá "trans" de ese disfraz, abarcando la consciencia, aquello en lo que somos iguales. Así, la Psicología gana profundidad, incorporando la dimensión espiritual a un modelo más real y amplio de la naturaleza humana, que permite manejar experiencias que a la Psicología y Psiquiatría convencionales le resultan ajenas, ignorando el potencial de crecimiento y autorrealización humanas.
En 1992, Lajoie y Sapiro hicieron un análisis de las diferentes definiciones de Psicología Transpersonal disponibles en la literatura psicológica. Los autores cuantificaron los temas más frecuentemente mencionados en las 40 definiciones seleccionadas entre las 202 fuentes consultadas y propusieron una nueva DEFINICIÓN: La Psicología Transpersonal se dedica al estudio del más alto potencial de la humanidad y al reconocimiento, comprensión y realización de los estados de conciencia unitivos, espirituales y trascendentes.
EN SÍNTESIS, como señala Wilber e 1994: La Psicología Transpersonal consiste en el estudio psicológico de las experiencias transpersonales y sus correlatos, entendiendo estas experiencias como aquellas en las que la sensación de identidad - el self - se extiende más allá (trans) de la persona, abarcando aspectos de la humanidad, la vida, el psiquismo y el cosmos, que antes eran experimentados como ajenos. Además se puede señalar que las experiencias transpersonales suelen ir acompañadas de cambios psicológicos dramáticos, duraderos y beneficiosos, ya que estas experiencias pueden proporcionar una sensación de sentido y objetivo a nuestra vida, pueden ayudarnos a superar crisis existenciales y despertar en nosotros una preocupación compasiva por la humanidad y el planeta. También evidencias de la existencia de un amplio abanico de posibilidades humanas y nos sugieren que ciertas emociones, motivaciones, capacidades cognitivas y estados de conciencia pueden ser cultivados y refinados hasta grados mucho más elevados hasta lo ahora considerado normal.
HISTORIA
Transpersonal
es a la vez un término reciente y una realidad milenaria. El
movimiento
transpersonal fue fundado en los Estados Unidos en 1969, pero
fundamentalmente
existía desde hacia siglos en el trabajo de los místicos
de oriente y occidente. Lo transpersonal está más
allá
del ser humano, sobrepasa la idea de persona. Esta palabra, empleada
por
Emmanuel Mounier y el movimiento personalista a partir de 1947, tuvo un
conocimiento amplio en los años setenta con el estudio de los
estados
alterados de consciencia.
En
1969 Abraham Maslow funda la asociación de
Psicología
Transpersonal con Carl Rogers, Viktor Frankl, Antoni J. Sutich, Ch.
Buhler,
Stanislav Grof, Jim Fadiman. Además se crea el Journal of
Transpersonal
Psychology, del cual Antón J. Sutich fue el primer director
desde
1969 hasta su muerte en 1976. El nuevo movimiento
psicológico
se inicia centrado en el estudio de la conciencia y reconoce el
significado
de las dimensiones espirituales de la psique. Se funda después
por
Stanislav Grof la ITA (International Transpersonal Association) bajo la
forma de una red informal que expande el movimiento. Tomando la
Psicología
Transpersonal un énfasis internacional e interdisciplinario.
Lo
transpersonal es una experiencia, un estado y un movimiento. La
experiencia
transpersonal es la posibilidad de vivir estados "alterados" inusuales
o no ordinarios de conciencia. Al cambiar su identificación, el
sujeto se identifica momentáneamente con otras realidades de su
yo interno. El estado transpersonal nos traslada desde nuestro ego para
unirnos en el absoluto sin nombre. El movimiento transpersonal trabaja
sobre el estudio científico de los estados no ordinarios de
conciencia,
continúa con el análisis de la psicología de las
religiones
y el estudio místico comparado. Este estudio ha recibido el
apoyo
de muchos científicos, que afirman encontrar en sus trabajos la
presencia de una Conciencia-Energía. Propone un nuevo Paradigma
Científico, desarrollando la unidad subyacente entre el hombre y
el universo en una Visión Holística. Muchas experiencias
humanas no coinciden con nuestros modelos psicológicos
tradicionales,
y en respuesta a esta incongruencia surgió la Psicología
Transpersonal, como intento de integrar los Estados de Conciencia
Trascendentes.
Este movimiento se nutre tanto de los conocimientos de la ciencia de
occidente
como de la sabiduría tradicional de oriente, en un intento de
integrar
ambas fuentes de conocimiento. (Lo que equivale según MUNDO
MEJOR
a lograr el perfecto equilibrio entre el hemisferio cerebral derecho y
el izquierdo).
No
puede hablarse de Psicología Transpersonal sin hacer referencia
al Nuevo Paradigma que viene a completar y ampliar el Paradigma
Convencional
en el que se enmarcan los actuales conocimientos científicos.
Este
Nuevo Paradigma incluye una dimensión cualitativa que permite
abarcar
la complejidad y riqueza de las experiencias humanas. Pone el
énfasis
en la comprensión de los procesos y resultados de la compleja y
dinámica interacción en el acontecer cotidiano de las
circunstancias
y las vidas de los individuos, es decir desde una perspectiva
idiográfica,
cualitativa, subjetiva y experiencial.
Investigadores destacados
en la Psicología
Transpersonal
a) Precursores:
William James. Quién se interesó por el estudio de la voluntad libre, de lo cual extrajo dos conclusiones: una, que nuestras propias decisiones son creativas y la otra, que en ocasiones es necesario renunciar a nuestra voluntad. Reconoció la existencia de un "self" espiritual, más interno, subjetivo y dinámico que el "self" material o social. Tuvo su propias experiencias místicas y con relación a ese "self" superior escribió: "Resulta evidente que el self superior es aquella parte de nuestro ser que es contigua o adyacente a un algo más de cualidad similar que puede actuar en el universo exterior, que es capaz de mantenerse en contacto con él y en cierto modo sujetarse a la tabla de salvación mientras el self inferior se hace pedazos y se hunde en el naufragio". Le interesaban los aspectos prácticos de la experiencia religiosa y la forma en que actuaba en la vida diaria.
Carl Gustav Jung. Es considerado como el primer psicólogo moderno. Las diferencias entre el psicoanálisis freudiano y las teorías de Jung representan las diferencias entre la psicoterapia clásica y la moderna. Jung hizo hincapié en la importancia del inconsciente en lugar de la conciencia, lo misterioso en lugar de lo conocido, lo místico en lugar de lo científico, lo creativo en lugar de lo productivo y lo religioso en lugar de lo profano. Sus aportaciones a éste campo son muchas, sus estudios sobre los mitos, los sueños, los diversos sistemas simbólicos como Alquimia, Tarot, Astrología, I Ching, más la idea de inconsciente colectivo, que él identifica con lo transpersonal, si bien no en el sentido que se le da actualmente a éste término, pues ahora, se entiende lo espiritual o transpersonal como algo que se sale del marco de lo psicológico y del inconsciente colectivo. Su idea de los Arquetipos es tal vez la contribución más relevante y sólida de Jung en éste campo, por ser uno de los principales conceptos de lo Transpersonal. Por arquetipo entiende "imágenes que reflejan modalidades universales de experiencia y de comportamiento humano", también las llamó imágenes primordiales, y sus características además de universales, siguen unas pautas profundas y autónomas. Estos arquetipos emergen del inconsciente colectivo, donde se han ido acumulando como consecuencia de las experiencias vitales de todos nuestros antepasados a lo largo de nuestra herencia filogenética, quedando impresas en nuestro psiquismo y se manifiestan como pautas de conducta inherentes a todo ser humano, que pueden describirse simbólicamente como acciones de personajes mitológicos y situaciones que evocan sentimientos, imágenes y temas universales. Llegó a la conclusión de que los arquetipos deben influir de algún modo en la propia esencia del mundo fenoménico. Puesto que parecían representar un vínculo entre la materia y la psique o la conciencia. Se considera a Jung como el primer representante de la orientación transpersonal en la psicología al reconocer que en el proceso de individualización, los humanos son capaces de cruzar las endebles fronteras del ego y del inconsciente personal, para vincularse con el sí mismo que es conmesurativo con toda la humanidad y el conjunto del cosmos.
Roberto Assagioli. Es
uno de los pioneros del psicoanálisis en Italia. En su tesis
doctoral
de 1910 manifestó sus objeciones al enfoque de Freud y se
refirió a los efectos y limitaciones del psicoanálisis.
Más
adelante esbozó un modelo ampliado de la psique. Su sistema
conceptual
se basa en la suposición de que el individuo está en
constante
proceso de crecimiento, actualizando su potencial oculto. Se centra en
los elementos positivos, creativos y alegres de la naturaleza humana y
hace hincapié en la importancia de la función de la
voluntad.
Fue el primero en utilizar el término Transpersonal (1965) en el
sentido actualmente aceptado. Fue el creador de la Psicosíntesis,
siguiendo la línea marcada por Jung pero ampliando sus conceptos
ya que diferenció el Inconsciente Superior o Self Transpersonal
del Inconsciente Colectivo. De esta forma marcaba la diferencia entre
los
contenidos arcaicos y primitivos del Inconsciente Colectivo -cuyos
arquetipos
son prepersonales-, de los contenidos del Supraconsciente -cuyos
arquetipos son transpersonales-. Psicosíntesis es el
nombre
de la teoría de personalidad desarrollada por Roberto Assagioli,
en la cual se enfoca sobre el desarrollo humano y la integración
o síntesis de aquellos elementos que nos ayudan a realizar
nuestras metas. Reconoce una parte de nosotros mismos que es
difícil
de nombrar y que es nuestra fuente de sabiduría, esperanza,
calma
y paz. A esto se le da el nombre de "self", consiste de dos aspectos,
uno
personal seguido de uno transpersonal y la "síntesis" o
unificación
ocurre alrededor de ambos. Se utilizan unos "mapas" o diagramas para
ayudar
al entendimiento.
Fue
el creador de esta vía que busca la transformación de
todas
las potencialidades del Ser. Su idea básica era que el individuo
está en proceso constante de crecimiento personal y de
realización
de su potencial oculto. Enfatizaba con claridad en la necesidad de
distinguir
entre la psicopatología ordinaria y las crisis que preceden,
acompañan
y siguen a la apertura espiritual. El mapa de Assagioli sobre la
personalidad
humana tiene alguna similitud con el sistema psicológico de
Jung,
en cuanto que reconoce de manera explícita la espiritualidad, e
incluye el concepto del inconsciente colectivo. Señala que
sólo
existe un Ser, pero que este Ser personal es la reflexión
más
accesible del Ser Transpersonal cuyo punto de unión es la
Voluntad.
Un
elemento esencial de la psicosíntesis de Assagioli es el
concepto
de subpersonalidades. Según él, en la personalidad humana
hay muchas subestructuras que se alternan en su gobierno de la psique
según
las circunstancias. Las subpersonalidades más corrientes y
obvias
reflejan los papeles que hemos representado en el pasado o que
representamos
actualmente en nuestras vidas: el niño, el amigo, el amante, el
padre, el maestro, el médico o el funcionario. Otras pueden ser
héroes de fantasía, figuras mitológicas o,
incluso,
animales. Una de las tareas importantes de la psicosíntesis es
identificar
e integrar las subpersonalidades en un conjunto dinámico que
funcione
armónicamente.
El
proceso terapéutico de la psicosíntesis implica cuatro
estadios
consecutivos. Al principio, el paciente descubre algunos elementos de
su
personalidad que estaban ocultos hasta entonces y los acepta a un nivel
consciente. La siguiente fase consiste en liberarse de su influencia
psicológica
y en desarrollar la capacidad de controlarlos; esto es lo que Assagioli
llama "desidentificación". Cuando el individuo ha descubierto
gradualmente
su centro psicológico unificador, es posible completar la
psicosíntesis,
caracterizada por una culminación del proceso de
autorrealización
y de integración de los diversos "yos" alrededor de un nuevo
centro
psicológico llamado "Voluntad del Ser".
Assagioli
utilizó el término "espiritual" en su connotación
más amplia, siempre referido a la experiencia humana
empíricamente
observable. En este sentido, "espiritual" abarca no sólo las
experiencias
tradicionalmente consideradas como religiosas, sino también
todos
los estados de conciencia, todas las funciones y actividades humanas
que
tienen como denominador común el poseer valores superiores a la
media (valores éticos, estéticos, heroicos, humanitarios
y altruistas). Dichas experiencias de valores superiores proceden de
niveles
supraconscientes del ser humano. El supraconsciente puede
conceptualizarse
como la contrapartida superior del inconsciente inferior, tan bien
cartografiado
por Freud y sus sucesores. Como centro superior unificador del
supraconsciente
y del individuo se encuentra el Yo transpersonal o Yo superior.
Así
pues, las experiencias espirituales pueden limitarse al terreno del
supraconsciente
o incluir la toma de conciencia de este Yo, que gradualmente desemboca
en la autorrealización: la identificación del "yo" con el
Yo transpersonal.
El
mayor desarrollo y complejidad de la personalidad del ser humano actual
y su mente cada vez más crítica, han hecho que el
desarrollo
espiritual sea más rico y más gratificante, aunque
también
lo ha convertido en un proceso más difícil y complicado.
Por
estas razones Assagioli considera que es útil tener una
descripción
general de las perturbaciones que pueden surgir en fases diferentes del
desarrollo espiritual, así como algunas indicaciones de la mejor
manera de enfrentarse a ellas. En este proceso podemos reconocer cuatro
etapas o fases críticas:
LAS CRISIS QUE PRECEDEN AL DESPERTAR ESPIRITUAL
LAS CRISIS CAUSADAS POR EL DESPERTAR ESPIRITUAL
LAS REACCIONES POSTERIORES
EL PROCESO DE TRANSMUTACIÓN
Thomas Kuhn. De
manera directa nada tiene que ver con la Psicología
Transpersonal,
pero hay una palabra: Paradigma, propia ya del lenguaje usual
entre
los transpersonalistas y esa palabra nos lleva de inmediato hacia Kuhn
y me autoriza a colocarlo en esta galería de notables.
Kuhn
obtuvo los grados de magister y doctor en física en la U. de
Harvard,
en 1946 y 1949. Enseñó allí hasta 1956, año
en que fue nombrado profesor de historia de la ciencia en la
Universidad
de California, en Berkeley. En 1979 llega al Instituto
Tecnológico
de Massachusetts, donde se desempeñó como profesor de
filosofía
e historia de la ciencia hasta 1991. En su magistral obra La
estructura
de las revoluciones científicas (1962) elabora una
epistemología
(doctrina de los fundamentos y métodos del conocimiento
científico),
alternativa según la cual, para comprender el desarrollo de la
actividad
científica es necesario distinguir las fases de "ciencia
normal"
de las fases de "ruptura revolucionaria". Las primeras
están
caracterizadas por el dominio de una serie de paradigmas o modelos, o
sea,
de un conjunto de proposiciones teóricas y metafísicas,
de
prácticas experimentales y de formas de transmisión de
los
conocimientos científicos. En estas fases los paradigmas no son
puestos en discusión, sino que se aplican, se amplían y
se
profundizan con el fin de producir previsiones científicas
oportunas.
Pero, dadas las continuas "anomalías" de tipo empírico
que
van surgiendo de los paradigmas comúnmente aceptados, los
científicos
se ven obligados a revisar sus proposiciones fundamentales y a buscar
un
nuevo sistema de proposiciones lógico-lingüísticas y
teórico-experimentales, que les lleven a nuevos descubrimientos,
elaborando así nuevos paradigmas. Estos paradigmas, a su vez,
dan
lugar a una nueva fase de "ciencia normal", con la subsiguiente
repetición
del ciclo en una nueva "ruptura revolucionaria". Sobre estas bases,
Kuhn
ha puesto en tela de juicio muchos fundamentos de las
epistemologías
dominantes y ha sostenido importantes tesis como la fuerte dependencia
de las elecciones científicas de factores de naturaleza
socio-psicológica,
y la imposibilidad de hablar en términos absolutos de la validez
de las hipótesis y teorías todo lo cual fundamenta los
postulados
de la Psicología Transpersonal.
b) Creadores y consolidadores más renombrados:
Abraham Maslow. Aunque
no hizo ninguna aportación desde el punto de vista
práctico
a la Psicología Transpersonal, no puede pasarse por alto su
insistencia
en el hecho de que las Experiencias Cumbre son la clave para adentrarse
en lo Transpersonal a la que llamó la Cuarta Fuerza. Su concepto
de autorrealización y plenitud se acerca mucho a un estado de
unidad
de características místicas.
"La experiencia cumbre, una
experiencia en la que el tiempo se desvanece y todas las necesidades se
hallan colmadas" Resulta ya famosa su frase: "Si
la única herramienta que posees es el martillo, todo problema te
parecerá un clavo"
El
término transpersonal, que fue escogido por Abraham Maslow, es
definido
muy precisamente por él en sus libros y artículos.
Empieza
por un estudio de las motivaciones humanas que clasifica
jerárquicamente
en cinco niveles: fisiológico, de seguridad, de
integración,
de autoestima y de autorrealización. Es entonces cuando,
después
de un estudio de las experiencias cumbre, descubre una sexta necesidad,
la de ir más allá de uno mismo. Este nivel superior
reagrupa
todas las experiencias que sobrepasan la persona, hacia la
trascendencia,
y él la llama transpersonal. Más allá de la quinta
necesidad de autorrealización se sitúa pues la necesidad
inalienable de trascendencia, la necesidad de una vida significativa
que,
rebasando los límites habituales de la identidad humana, empuja
a ponerse al servicio de los demás. Este nivel supremo es tan
importante
para Maslow que ya no se puede hablar de necesidad o motivación,
sino de metanecesidad o Necesidad del Ser. Son pues las necesidades de
verdad, de belleza o de trascendencia que constituyen las experiencias
de los valores. Es el fundamento y la base de la psicoterapia.
Además
esto constituye una nueva psicología: la Psicología
Transpersonal.
Es un ir más allá de todos los métodos dedicados a
la autorrealización, a la actualización de la persona, al
esfuerzo del yo, etc. o quinto nivel. El sexto nivel, que es el
sacrificio
y la consagración a la realización de los valores y ya no
una autorrealización egoísta, provoca un cambio radical.
Considera que la psicología humanista, tercera fuerza, es de
transición,
es una preparación para una cuarta psicología, aun
más
elevada, transpersonal, transhumana, centrada en el cosmos más
que
en las necesidades e intereses humanos, yendo más allá de
lo humano, de la identidad, de la autorrealización y cosas
semejantes.
Para Maslow, la primera psicología fue la del conductismo,
la
segunda la del psicoanálisis, la tercera la
psicología
humanista o el movimiento del potencial humano y la cuarta la
transpersonal.
Más adelante se mostrará parte de su profundo y
revolucionario
pensamiento.
Stanislav Grof. Uno de los autores más importantes en el terreno de la Psicoterapia Transpersonal. Empezó como Psiquiatra y Psicoanalista en 1956, investigando sobre alucinógenos con L.S.D., para buscar una forma de acercamiento y comprensión de los mecanismos de la esquizofrenia. El resultado fue totalmente inesperado, ya que nada tuvieron que ver con la esquizofrenia -que implica aislamiento con respecto al mundo- sino que logró todo lo contrario -mayor apertura al mundo y mayor relación con los problemas internos-. Esto le llevó en el campo de las experiencias transpersonales, a uno de sus descubrimientos más importantes que fue el de las Matrices Perinatales, en las que describe la transcendencia del marco de la realidad, del espacio y del tiempo, que nos brinda una visión inestimable de los distintos estadios del proceso de nacimiento y las huellas que imprime en el psiquismo de los seres humanos, así como de la psicopatología, destacando del potencial terapéutico de la dimensión religiosa y espiritual. Posteriormente desarrolló la técnica de la Respiración Holotrópica, que permite alcanzar esas mismas experiencias prescindiendo de los inconvenientes del uso de los psicotrópicos. Más adelante se hará un resumen del pensamiento de este destacado pionero del nuevo pensamiento humano.
Ken Wilber. En 1977 en un afán de reconciliar lo psicológico con lo espiritual surge este psicólogo, autor de una serie de libros sobre misticismo, psicología, desarrollo histórico del mundo, religión y física, plantea de forma muy esclarecedora sus mapas de los distintos niveles de la conciencia y su evolución, desde una perspectiva transpersonal, así como las psicoterapias que resultan más convenientes para aplicar en cada nivel. En su libro El proyecto Atman (1980) plantea el marco conceptual y teórico de la Psicología Transpersonal. Más adelante se mostrará parte del pensamiento de este nuevo revolucionario dentro de la Psicología Transpersonal.
James Fadiman. Doctorado
en psicología y catedrático de la Universidad de Stanford.
Señala:
La Psicología Transpersonal, es una psicología que se
interesa
en la comprensión de todo el rango de la experiencia humana,
desde
los estados más altos de conciencia experimentados por santos,
genios,
artistas, místicos y sabios, hasta los estados más bajos,
sufridos por psicóticos o por otras personas atrapadas en sus
propias
fragmentaciones mentales. A la mitad de esta gama, se encuentra la
gente
llamada normal, que tiene acceso a estados más elevados por
medio
de muchos tipos de preparación mental y espiritual.
Así
pues, esta difiere de la mayoría de las corrientes
sicológicas
en que admite con franqueza que gran parte de la vida humana gira en
torno
de la experiencia espiritual, de la misma forma como hace 100
años
Freud nos obligó a admitir que gran parte de la vida humana gira
en torno de la experiencia sexual. Puede señalarse que la
Psicología
Transpersonal parte de la llamada Psicología Humanista de
Maslow.
El humanismo se creó para el estudio de lo mejor de la
experiencia
humana (una buena salud mental, relaciones afectivas, y libertad
personal).
Más tarde, se produjo una evolución natural entre los
fundadores
de la Psicología Humanista cuando éstos, al realizar
estudios
con personas sanas, "íntegrassi" felices, descubrieron la
importancia
de la espiritualidad para brindar un sentido a la vida. Como resultado,
nos alejamos cada vez más de la psicología
académica
y comenzamos a leer los textos de maestros espirituales de las
tradiciones
más importantes, que describían el trabajo interno de la
mente de manera más completa que como podían hacerlo los
sicólogos convencionales en esa época.
De
ahí llegaron a la conclusión de que, a pesar de que todas
las personas tienen necesidades básicas... también parece
existir la necesidad de comprenderse a sí mismo y de sentirse
parte
de una realidad mayor, más allá del propio cuerpo o
mente.
Es muy cierto que existen factores económicos y sociales que han
provocado los males y el daño que sufre la sociedad actual.
Entre
éstos, la sobrepoblación es uno de los principales, al
igual
que el culto al libre comercio como si se tratara de un imperativo
moral.
Pero es también verdad que parte de los problemas de la sociedad
moderna ha sido la falta de comprensión espiritual. No hemos
encontrado
todavía una sociedad que no asuma que los humanos tienen
necesidades
espirituales tan fuertes como las necesidades físicas
básicas.
Asimismo,
los datos demuestran que las personas que forman parte de una
tradición
espiritual activa viven más tiempo, tienen menos problemas
importantes
de salud, y se relacionan con la vida en términos más
positivos.
Estos datos están al margen del nivel económico,
educativo
o del tipo de grupo espiritual al que pertenezcan.
En
el pensamiento, Sufí por ejemplo, la idea central es que todos
somos
parte de lo Divino. Cada nivel de alejamiento es un nivel de
separación.
De este modo, sentirnos entes individuales, separados de todo lo
demás,
provoca diversos problemas, desde el abuso contra la naturaleza hasta
la
autodestructividad, la alienación y la soledad. Al revertir lo
anterior,
recuperando (o recordando) los vínculos, regresa la salud
física
y mental a la persona, a la familia, al grupo, a la nación y al
mundo. Este punto de vista se ha utilizado de manera exitosa con
jóvenes,
para llevarlos de la criminalidad y la drogadicción al amor por
su cuerpo, su familia y amigos, con los cambios subsecuentes en
conducta
y desempeño escolar.
Algunas
personas, no obstante lo anterior, se rehusan a asumir la
responsabilidad
de su vida, argumentando creencias que van de la voluntad de Dios hasta
el destino o las circunstancias. Negar la propia responsabilidad es una
tendencia muy destructiva. Si no existe nada que pueda hacer para
cambiar
mi vida, tendré que esperar a que alguien más lo haga.
Esto
parece ser precisamente uno de los mayores problemas actuales, y no es
real. Uno puede asumir, cuando menos, el control de los propios
pensamientos
y emociones, a pesar de encontrarse bajo un gran dolor, sufrimiento o
peligro.
En términos prácticos, cuanto más siente alguien
el
control de su propia vida, mayor libertad y felicidad experimenta...
más
fácil será efectuar los cambios que nos convengan y
ayuden.
La sensación de impotencia lleva a colapsos mentales y a una
declinación
en la salud física. Esto no es cuestión de teoría
social, sino resultado de la experiencia obvia.
Fritjof Capra. Un
pensador moderno de la ciencia física. Quien ha demostrado que
la
visión del mundo que emerge de la física moderna parece
coincidir
con la visión mística del mundo. Existiendo una
compatibilidad
creciente entre los conceptos revolucionarios de la
investigación
sobre la conciencia y la física moderna.
Ello
llevó a decir a Guitta Pessis-Pasternak: En
la historia del pensamiento humano, los desarrollos más fecundos
nacen en la intersección de dos corrientes de ideas"; esta
máxima
de Werner Heinsenberg parece estar perfectamente ilustrada por el
estudio
comparado entre la unicidad de la materia en física
contemporánea
y la visión unitaria de las filosofías orientales,
conducido
por el físico vanguardista Fritjof Capra.
Dice
Capra: Según
la física actual el cosmos no es un universo mecanicista
compuesto
de una multitud de partículas independientes, sino un conjunto
dinámico
de acontecimientos interconectados en el cual únicamente las
interacciones
determinan la estructura de la realidad. Este universo de procesos y
energía
evoca ciertas nociones de las tradiciones espirituales, muy
particularmente
aquellas del budismo que permiten una comprensión más
inmediata
de los nuevos conceptos de espacio - tiempo - materia.
Se
puede hoy imaginar el desarrollo de la conciencia, su "cómo",
pero
no su "por qué". Esta evolución de la mente humana, que
debió
tener lugar algunos millones de años antes de nuestra era, se
sitúa
simultáneamente en Occidente y Oriente. Por razones misteriosas
nos hemos identificado, en Occidente, con la mente racional que analiza
y separa, que es la expresión del ego estrecho, opuesto al
pensamiento
intuitivo y sintético, mientras que en Oriente se han abocado a
trascenderlo. Los grandes místicos han existido tanto en el
Oeste
como en el Este. Pero es en Oriente que esta corriente ha encontrado un
terreno más propicio.
Los
físicos orientales, acerca de quienes subrayé este
paralelismo,
me han confesado no haber pensado en esto, pues se encontraban
condicionados
por la ciencia y la cultura occidental, al punto que ya no
podían
instaurar una correlación entre estas dos visiones del mundo. Es
solamente en su madurez que pudieron establecer tal como Yukawa este
vínculo.
Es bastante probable, no obstante, que guardaran en su inconsciente
colectivo
la impronta de la filosofía oriental, que les permitía
asir
mejor los nuevos conceptos de la física atómica.
En
otro tiempo, según la teoría newtoniana, el espacio
tridimensional
del universo era el teatro de los fenómenos físicos,
compuestos
de partículas elementales que interactuaban y se separaban
independientemente.
Mientras tanto, uno de los descubrimientos mayores de la física
contemporánea fue darse cuenta que no existían entidades
físicas independientes, que la realidad era un conjunto de
correlaciones,
un tejido de acontecimientos interconectados, una interfase entre el
observador
y lo observado. Es uno de estos tipos específicos de
correlación
que llamamos "partícula"; esto no es más un grano de
arena
o una bola de billar, sino una trasferencia permanente de
energía
e información.
La
diferencia esencial entre un científico y un maestro
místico
consiste en que este último no está particularmente
interesado
en explicar los fenómenos: busca, más bien, que su
discípulo
pruebe la realidad fundamental poniendo el acento en la
iniciación
más que en la experiencia; mientras el científico busca
ante
todo analizarla y describirla.
Constatamos
que esta unidad e interdependencia recorren la física moderna,
cualquiera
que sea la teoría el modelo utilizado, comprendida la
cuántica
o la relatividad. Einstein había construido esta última
concibiendo
la acción de los campos en términos de
modificación
de estructuras de espacio y tiempo y pensaba poder alterarlas, por
más
tiempo, con el fin de incluir otras interacciones, pero fracasa. Desde
entonces, otros pensadores han logrado asociar la teoría de la
relatividad
con aquella de la mecánica cuántica con el
propósito
de desembocar en la teoría cuántica de los campos. Esta
nueva
concepción evoca las imágenes de la tradición
oriental;
el campo cuántico podría condensarse en materia, y una
partícula
que forme parte de éste, particularmente denso, evocaría
una "ola emergiendo del océano", metáfora clásica
de la tradición oriental.
El
espíritu racional tiende a ver la realidad de manera
estática,
incapaz de reconciliar los "contrarios", mientras que el pensamiento
dinámico
parece más apto para unificarlos. Las filosofías que dan
preeminencia a la realidad dinámica, como aquellas de
Heráclito
o del Tao, señalan así la unidad de los contrarios: el
yin
y el yang no son más que uno. En Occidente, algunos
filósofos,
como Hegel con su dialéctica tesis antítesis -
síntesis,
han compartido esta visión del mundo. Esa óptica
dinámica
resurge hoy en las ciencias, particularmente en física. Niels
Bohr
había ya unificado la onda y la partícula en su "ley de
complementariedad".
Y actualmente la nueva de las "estructuras disipativas", introducida
por
Ilya Prigogine, así como la teoría de sistemas
señalan
que la comprensión de la vida, en todos sus niveles, procede de
esta unificación de los contrarios.
Asistimos,
en efecto, a la emergencia de nuevas teorías, ya sea que se
trate
de las "estructuras disipativas" de Ilya Prigogine, de la
"autoorganización"
de Von Foerster o del "azar organizador" de Henri Atlan. Estos son los
elementos complementarios de un rompecabezas complejo que está
progresivamente
a punto de constituir este nuevo fundamento investigado por Einstein.
Se
trata de una visión holística, sistémica y
dinámica
que se aplica a una extensa gama de fenómenos y campos
científicos.
No sólo es en la física donde observamos actualmente lo
que
podemos llamar una revolución dramática del pensamiento
científico.
Mi
atracción por los filósofos orientales, y particularmente
por el budismo, es porque siempre he considerado el aspecto
móvil
del universo cómo esencial. Incluso su terminología,
desprendida
de connotaciones dinámicas: el término physis, por
ejemplo,
de donde deriva "físico", significaba en la época
presocrática,
cuando la filosofía, la religión y la ciencia no estaban
aún separadas, la "realidad fundamental". Esta misma
raíz,
en las lenguas indoeuropeas, se ha convertido en braham que, en
sánscrito,
significa también la "realidad fundamental". Un mismo origen da,
por lo tanto, nacimiento a la "ciencia" en Occidente y al "misticismo"
en Oriente.
John Rowan. John
Rowan es un acreditado psicoterapeuta. Se le considera una de las
figuras
más importantes de la psicología transpersonal inglesa.
Su
obra, además de una aguda percepción psicológica,
muestra un profundo conocimiento del material transpersonal que no solo
abarca lo psicológico, sino también, entre otros campos,
la mitología, la espiritualidad, los estados modificados de
consciencia,
el mundo de los sueños y la imaginación creativa. En su
libro,
"Lo Transpersonal. Psicoterapia y Counselling", Rowan muestra de
dónde
viene la novedosa e innovadora idea, cómo se ha desarrollado, y
cómo puede utilizarse. Libro muy práctico y a la vez de
gran
riqueza teórica que aborda los temas más polémicos
a los que se enfrentan los practicantes de la psicología
transpersonal.
Para
Rowan lo Transpersonal tiene que ver con el yo superior, el ser
profundo, el testigo interno, el ser transpersonal, los arquetipos
superiores
de Jung, el alma, la superconsciencia, la creatividad, experiencias
cumbre,
intuición, algunas curaciones, experiencias cercanas a la
muerte,
chakras elevados, guía personal, el sí mismo, el ser
transfigurado,
sistemas de energías sutiles. Lo extrapersonal tiene que
ver con la levitación, la percepción extrasensorial,
clarividencia,
telepatía, radiónica, radiestesia, caminar sobre el
fuego,
lo paranormal, fakirismo, telekinesia, experiencias fuera del cuerpo,
trabajos
con cristales, etc. Lo prepersonal es lo que aún no ha
llegado
a la lógica formal, que lo encuentra incomprensible o lo niega,
como lo que no ha llegado aún al desarrollo de lo racional. Lo
transpersonal
va más allá de los limites de las categorías
ordinarias
de pensamiento y encuentra que éstos modelos son inapropiadas e
insuficientes para su trabajo. Se ha de tener un concepto
globalizador
como consecuencia de que no se ha de identificar lo transpersonal
exclusivamente
con el cerebro derecho.
En
la posterior sección CONCEPTOS GENERALES se exponen ideas
más
ampliadas que Manuel Almendro destinó en 1995 al referirse a
John
Rowan.
PARADIGMA o modelo
Philipp Frank. Filósofo que presentó en 1974 su obra La filosofía de la ciencia, en la que muestra un análisis preciso entre hechos observables y teorías científicas. Destruye el mito que señala que las teorías científicas pueden deducirse de un modo lógico de los hechos conocidos y determinarse con precisión por observación de los fenómenos naturales. Todo sistema científico está basado en unas pocas afirmaciones básicas sobre la realidad, o axiomas considerados evidentes en sí mismos. La verdad del axioma no se descubre por razonamiento sino por intuición directa, es producto de las facultades imaginativas de la mente y no de la lógica. Con la aplicación de un proceso estrictamente lógico es posible derivar de los axiomas un sistema de afirmaciones, o teoremas. El sistema resultante es de una naturaleza puramente lógica y su verdad es esencialmente independiente de los sucesos físicos del mundo. Todas las hipótesis son esencialmente especulativas. La diferencia entre una hipótesis filosófica y otra científica consiste en que la segunda puede ponerse a prueba. Una afirmación directa sobre la naturaleza del universo que no puede someterse a experimentación es una pura especulación física y no una teoría científica.
Paul Feyerabend. En 1978 señala que la ciencia no puede ser gobernada por un sistema rígido, inmutable y de principios absolutos. La historia demuestra que la ciencia es esencialmente una empresa anárquica. Siendo las violaciones de las reglas básicas epistemológicas no unos meros accidentes a lo largo de la historia sino que realidades absolutamente necesarias para el progreso científico. Las investigaciones científicas que mayor éxito han alcanzado, jamás se han conducido de acuerdo con un método racional. Se suele proteger y conservar la teoría más antigua, y no la mejor a pesar que todas las metodologías tienen sus límites.
En este cambio de milenio que nos corresponde vivir, la palabra PARADIGMA ha sido incorporada de manera destacada en el lenguaje de la Psicología Transpersonal, y presenta a su vez un conjunto de nuevos paradigmas que remecen las consideradas sólidas bases de una serie de disciplinas del pensar humano actual.
CONCEPTOS GENERALES
-I-
-II-
-III-
Guillermo J. Ruiz
Rodríguez
Psicólogo y
Sociólogo
Especialista en
Psicología
de la Salud
Profesor Titular de
Psicología
Médica
Universidad
Médica
de La Habana
Cuando hace apenas
unos
33 años, un reducido grupo de psicólogos recién
graduados
sentamos las bases teórico-prácticas de la
Psicología
de la Salud en nuestro país y en el mundo (y no exagero, pues en
1968 se hizo público en nuestro medio el primer documento
teórico
y de trabajo, y en 1972 celebrábamos el Primer Encuentro
Provincial
de Psicología de la Salud, justo cuando Mattarazo hiciera su
primera
publicación) recuerdo que entre el asombro y la incredulidad,
eran
seis las manifestaciones que sobresalían:
-
admiración
por aquella novedosa puesta en escena
- admiración por
lo inesperado
- admiración por
el aporte que significaba para el abordaje del proceso salud-enfermedad
- admiración
porque
unos jovencitos profesionales lanzaban una especie de quimera
- admiración
porque
la psicología era un artículo de lujo incapaz de poder
integrarse
a los entonces Programas de Salud del Policlínico Integral con
un
marcado peso biologicista
- admiración de
unos pocos porque auguraban con lástima el fracaso de lo que
consideraban
un objetivo “impracticable”.
Hoy, a las puertas del siglo XXI, la Psicología de la Salud cosecha el resultado de aquellas semillas que cayeron en tierra fértil, abonadas por la legítima transformación social de un país que decididamente abrazó el camino del desarrollo verdadero, regadas con el esfuerzo, la dedicación y el talento creativo de nuestra masa de psicólogos, que ya suman miles.
Pero si bien todo esto es una hermosa realidad, no menos cierto también es que el desarrollo de la psicología tiene que penetrar aún más profundamente en los estratos desconocidos del hombre y del universo. Como advisorara Maslow: “nacerá la cuarta psicología: la psicología cósmica”. El camino conductista que obnubiló por casi 40 años al resto de las escuelas psicológicas, se agotó y el positivismo lógico que le servía de marco epistemológico, comenzó a zozobrar ante una nueva variable: el experimentador, invisible hasta ese momento para los modelos llamados “científicos”. El nuevo cariz que tomó la ciencia a partir de esa crisis, recuperó el aspecto pragmático de la investigación, pasando los aspectos lógicos a un segundo plano. De entonces en adelante, cualquier intento de construcción teórica tenía que tomar en consideración tanto el propio proceso de la investigación como el conjunto de creencias y convicciones del científico.
De la crisis del conductismo surgieron dos alternativas: una, la psicología cognitiva, que recuperó la mente como objeto de estudio en detrimento de la conducta, aunque desmembrada de los llamados “procesos superiores”. Su modelo teórico basado en la analogía mente-ordenador se desentiende de los aspectos fenomenológico-experienciales y subjetivo-autorreferenciales. La otra, la psicología humanista, que más que por construir teorías omniexplicativas que se apoyaran en certezas cuantitativas, se interesó por lo experiencial y lo subjetivo para buscar la efectividad y el beneficio de las personas. La conjunción de ambas es lo que los científicos contemporáneos admiten como el gran problema actual, o sea, la comprensión de la naturaleza de la experiencia consciente.
La psicología transpersonal se encuentra en un punto equidistante de la controversia teórica, ya que su quehacer fundamental es el precisar los límites y variedades de la experiencia consciente, conservando la herencia experiencial de todo lo estudiado del potencial humano, pero trascendiendo los límites de una lógica del individuo, que en lugar de considerarlo el centro del problema, lo sume en una trama sistémico-ecológica de la cual constituye un elemento más de la realidad. Esto me hace recordar a Ptolomeo, que situaba a la Tierra como el Centro del universo, alrededor del cual giraban los planetas. Así es la epistemología del enfoque newtoniano: sitúa al hombre en el Centro del universo, cuando en verdad no es sino un elemento más dentro del contexto.
La psicología transpersonal apunta, por ende, a la expansión del campo de la investigación psicológica, para incluir dimensiones de la experiencia y el comportamiento humano que se asocian con la salud y el bienestar, llevados a estadíos nunca antes considerados por la epistemología positivista.
Para conseguirlo, se nutre tanto de la ciencia occidental, fundamentalmente en los aportes de la física cuántica y la relatividad einsteniana, como de la sabiduría oriental. De esa manera, integra los conocimientos que aportan ambas tradiciones para conocer las potencialidades del hombre.
Se adoptó el término transpersonal (que significa MAS ALLÁ DEL SER) para referirse a los informes de personas que practican diversas disciplinas que se relacionan especificamente con la conciencia y que refieren vivencias en las que la identidad (ego) va más allá de la individualidad y de la personalidad. Así, la psicología transpersonal considera a esta última como un aspecto más de nuestra naturaleza psicológica. El enfoque transpersonal sería más bien, la penetración en la naturaleza esencial del ser. En ese sentido, se hace difícil definir la psicología y la terapia transpersonales, debido a que estas son esencialmente el acceso a otros niveles de conciencia. Aquí se pueden abordar también los problemas de la interdependencia de dichos estados o niveles y la comunicación entre ellos. TRANS denota no tan sólo “más allá”, como en transcendental, sino también A TRAVÉS, como en transferencia. Implica por ende, transformación.
No obstante, podemos decir que la psicología transpersonal se interesa por la expansión del campo de la investigación psicológica hasta incluir el estudio de los estados de salud y bienestar psicológicos de nivel óptimo. Abarca asimismo los campos tradicionales, a los que se agrega el interés por facilitar el crecimiento y la toma de conciencia más allá de los niveles de salud comúnmente reconocidos.
En ella se afirman la importancia de las modificaciones de la conciencia, la validez de la experiencia y la identidad trascendentales. Existe suficiente investigación empírica tanto en animales como en seres humanos, que las han fundamentado y legitimado. Por ejemplo, el biofeedback ha demostrado la posibilidad del control voluntario de funciones del sistema nervioso autónomo y del cuerpo, que durante mucho tiempo fueron considerados automáticos, tales como el ritmo cardiaco, la tensión arterial, la actividad gastrointestinal y la secreción hormonal. Lo curioso del caso es que los yoguis venían afirmando durante siglos que eran capaces de hacer eso, pero los científicos occidentales refutaban con decenas de diatribas, que era imposible y por tanto, anticientífico. A lo largo de la historia ha sido un lugar común que las pretensiones de tener capacidades que vayan más allá de los límites reconocidos tiendan a ser descartadas por pseudocientíficas.
Otra fuente que aporta elementos de apoyo al nuevo punto de vista, es el de la física moderna que ha trazado una imagen del mundo radicalmente diferente del paradigma cartesiano-newtoniano y ha evidenciado implicaciones tan amplias que estremecen los cimientos mismos de la llamada “ciencia constituida”. Este nuevo enfoque revela una realidad tan paradójica, especialmente en el nivel subatómico, que desafía todas las teorías y supuestos fundamentales en los que se apoya la ciencia, o sea, los conceptos filosóficos griegos que describen el universo como atomista, divisible y estático. Estas descripciones necesitan ahora del suplemento de modelos que reconozcan una realidad holística, indivisible, interconectada, dinámica y relativista, que no solamente es inseparable de la conciencia del observador, sino que además es función de esta, como expresa Fritjof Capra en su libro “Física Moderna y Misticismo Oriental”.
Los trabajos de Einstein, Max Planck y los físicos modernos hacen evidente la existencia de dimensiones ajenas al tiempo y al espacio, de antimateria e inclusive de antiuniverso. Por otro lado, los viajes al espacio sideral permiten imaginar mejor lo que puede ser el lugar del ser humano en el cosmos.
Esta gran aldea en la que se ha convertido el mundo nos permite conocer las numerosas observaciones de las modificaciones somáticas y en particular bioeléctricas que experimentan los grandes místicos en estado de éxtasis. En psicoterapia se ha observado el efecto terapéutico de ciertos tipos de vivencias que Maslow denomina “experiencias cumbre”, a las que siguen modificaciones del sistema de valores. Y todo esto no es más que el borramiento de la dimensión lineal del tiempo.
Diversos autores le han conferido las siguientes características a estas experiencias:
Carácter
inefable:
la experiencia que no se puede describir con el lenguaje usual.
Trascendencia del
espacio
y del tiempo: cuando se está en otra dimensión, el tiempo
ya no existe y el espacio tridimensional desaparece.
Sentimiento de lo
sagrado:
vivencia de que se está produciendo algo grande y digno de sumo
respeto.
No Dualidad:
desaparición
de la percepción dualista yo-mundo o sujeto-objeto.
Cambio del sistema de
valores y del comportamiento: cambio que tiende a los valores B de
Maslow
(belleza, bondad, verdad), progresivo desapego de los bienes
materiales,
visión de una luz y en ocasiones desarrollo de
características
parapsicológicas.
Certeza de realidad:
le confieren una certidumbre absoluta de que lo vivido es real, a
menudo
inclusive mucho más real que lo vivido de ordinario en la
cotidianidad.
Desaparición del
miedo a la muerte: se percibe la vida como eterna, aún cuando la
existencia física es transitoria.
Las hipótesis con respecto a tales estados de conciencia ya fueron enunciadas por psicoanalistas freudianos, quienes las denominan “experiencia oceánica”. Por otro lado, las pruebas de la existencia de memoria celular (ADN. ARN) y de la continuidad entre vida orgánica e inorgánica, llevan a situar esta dimensión en el nivel de la potencialidad de la energía.
Los estudios realizados con hipnosis también tratan de comparar estados hipnóticos con la experiencia cósmica, aunque todo indique igualmente que estos estados se hallan más allá del nivel que corresponde al sueño profundo.
Pero la psicología transpersonal plantea muchos otros cuestionamientos que hoy son fundamentales para la humanidad. Por ejemplo, ¿se puede definir qué es una percepción normal? Pero más aún, ¿qué quiere decir normal? porque el concepto de normalidad cambia de una sociedad a otra y de una época a otra.
La psicología transpersonal también cuestiona la absolutización de la validez en la percepción basada solamente en los cinco sentidos y en nuestro racionalismo cartesiano, resultados uno y otro de automatismos y condicionamientos desarrollados por medio de esos mismos cinco sentidos.
En vigilia, los niveles de realidad son los que conocemos. En estado de sueño o de meditación el aullido de un perro puede transformarse en una sirena o bien puede significar mensajes referidos a una enfermedad que nos afecta o comunicaciones telepáticas de quienes piensan en nosotros en ese momento.
En vigilia, el mundo se percibe sólido, líquido y gaseoso. Pero no solo eso, sino que estamos persuadidos de que esa es la percepción verdadera de la realidad externa.
El sentido común nos dice que la Tierra es plana y estática, que las cosas tienen color, textura, forma y solidez. Nada de eso es la naturaleza intrínseca del objeto que percibimos sino de quien está percibiendo al objeto y del sistema nervioso, que es el instrumento que empleamos para percibir el mundo, y que además, cometemos el error de creer que nosotros somos ese instrumento.
Esto es válido no solamente para el sistema nervioso sino para todas las especies. La abeja, por ejemplo, no tiene nuestros receptores que perciben las ondas de luz. Ellas son sensibles a la radiación ultravioleta, por lo tanto cuando una abeja ve una flor, no es la misma flor que vemos nosotros. Pero es que esa misma flor aparecerá como radiación infrarroja a una serpiente. Y un murciélago la percibirá como un eco de ultrasonido, que no significa nada para nosotros. Y el ojo del camaleón, que se mueve en dos ejes diferentes, percibe las cosas totalmente diferentes. Entonces podemos preguntarnos legítimamente: ¿CUÁL ES LA VERDADERA FORMA, TEXTURA Y FRAGANCIA DEL MUNDO? La respuesta es que depende de quién esté mirando y la clase de instrumentos que esté usando. De manera que esos instrumentos son para percibir la experiencia y no deben ser confundidos con la persona.
Las mismas fronteras de la psicología se desdibujan ante la irrupción de la psicología transpersonal cuando sujeto y objeto se confunden en una sola realidad, cuando uno se sumerge en el océano de protones, neutrones, etc. O cuando a partir de los descubrimientos de Sperry, no solo la racionalidad del hemisferio izquierdo es la que puede explicar los procesos de conocimiento.
Pero no hay que ir muy lejos. En 1972, Carl Rogers planteaba: “Acaso veamos en la próxima generación, psicólogos más jóvenes llenos de esperanza, libre de defensas y resistencias universitarias, que se atrevan a buscar una vía lícita que ya no quede circunscrita a los cinco sentidos, una realidad en que pasado, presente y futuro son uno, donde el espacio no sea un obstáculo y donde el tiempo se esfume; una realidad que no pueda percibirse ni conocerse a menos que se esté pasivamente receptivo en lugar de activamente ocupado en conocerla. Es uno de los más fabulosos desafíos planteados a la psicología”.
San Juan de la Cruz en su “Cántico Espiritual y Poesías” nos da una idea de la experiencia transpersonal cuando escribió:
Estaba tan embebido, -tan absorto y ajenado, -que se quedó mi sentido –de todo sentir privado, -y el espíritu dotado –de un entender no entendiendo ...toda ciencia trascendiendo
El que allí llega de vero –de si mismo desfallece; -cuanto sabía primero –mucho baxo le parece; -y su sciencia tanto crece, -que se queda no sabiendo, ...toda sciencia trascendiendo
Ese saber no sabiendo -es de tan alto poder, -que los sabios, arguyendo, -jamás le pueden vencer; -que no llega su saber –a no entender entendiendo, ...toda sciencia trascendiendo
Se puede poner de ejemplo a Poincaré, al que las fórmulas matemáticas llegaron de repente a su conciencia no precisamente en su mesa de trabajo, sino cuando dormía; o Einstein, quien afirmaba que la inteligencia no es el único instrumento del que dispone el ser humano para hacer descubrimientos ya que la teoría de la relatividad la intuyó mucho tiempo antes de que pudiera demostrarla matemáticamente.
Ese hombre universal que fue y es nuestro José Martí expresó previsoramente en 1875:
“Las ciencias confirman lo que el espíritu posee: la analogía de todas las fuerzas de la naturaleza, la semejanza de todos los seres vivos, la igualdad de la composición de todos los elementos del Universo, la soberanía del hombre ...el espíritu presiente, las ciencias ratifican. El espíritu, sumergido en lo abstracto ve el conjunto; la ciencia, insecteando en lo concreto no ve más que el detalle...” (Revista Universal de México, 21/9/1875)
En 1882 señaló:
“El alma ha de estudiarse como el cuerpo: sólo que el cuerpo es fácil de estudiar, porque no hay más que tenderlo sobre una mesa de anatomía; y para ver el alma, hay que ahondar más, y mirar con ojos superiores: por lo que ...los que no son capaces de este modo de mirar, niegan que haya que ver, y desconocen el espíritu que no saben analizar...” (Obras Completas, t.23, p.212)
En 1883, afirmó:
“La ciencia del espíritu, menos perfeccionada que las demás por estar formada de leyes más ocultas y hechos menos visibles, ha de construirse sobre el descubrimiento, clasificación y codificación de los hechos espirituales” (O.C. t.8, p.347)
Hoy, en los umbrales del siglo XXI, asistimos a una revolución del tipo de la que Thomas Kuhn llamó “cambio de paradigma”. La teoría cuántica abolió la noción de objetos fundamentalmente separados. Ha introducido el concepto de participante para sustituir el de observador y ha llegado a ver al universo como una telaraña de relaciones interconectadas cuyas partes sólo se definen en función de sus conexiones con el todo. La teoría de la relatividad ha revelado su carácter intrínsecamente dinámico al demostrar que la actividad de la red cósmica es la esencia misma de su ser. Por tanto, las propiedades de un objeto no pueden ser definidas independientemente de los procesos; porque en el momento mismo en que se pretenda hacer alguna medición, justo en ese instante cambian las propiedades del objeto. Como la microfísica, que nos muestra experimentalmente que una partícula es al mismo tiempo una onda; significa que continuidad implica discontinuidad, y la identidad, la no identidad, que lo homogéneo implica lo heterogéneo y que dos cosas diferentes son al mismo tiempo semejantes. Esto lo veremos enseguida en las leyes de la energía expuestas por Stephane Lupasco.
Mientras Von Bertalanffy define un sistema como un conjunto de elementos, Stephane Lupasco en su libro “Energía y materia psíquica” lo expresa como un conjunto de sucesos. Dicho en otras palabras: todo sistema está hecho de energía, y si se conocen las leyes de la energía, se conocen igualmente aquellas que rigen todos los sistemas físicos, biológicos e incluso los psicológicos y psíquicos.
Es lógico que haga falta un poco más de tiempo para que las ideas de Lupasco se asienten oficialmente en la academia, si recordamos que todo nuestro pensamiento está impregnado y convencido de que las operaciones lógicas abstractas se construyen solamente a partir de las concretas y sensomotoras, procedentes de modelos del mundo exterior y que se perciben tan sólo a escala de nuestros cinco sentidos. Es posible que haya que desarrollar un nuevo método educativo sobre la base de una nueva cosmopsicología, ya que existe correspondencia entre las descripciones de la experiencia en estado transpersonal y las conclusiones de la física cuántica.
El esquema newtoniano-cartesiano, mecanicista y fragmentario va siendo enriquecido cada día más por un paradigma holístico conforme al cual las partes se encuentran en relación paradójica entre si, contienen el todo y cuyo espacio carece de fronteras.
La lógica cuántica posee una lógica interna diferente de la macrofísica, que recuerda muy bien las paradojas de la experiencia transpersonal. Muchas de las personas que han alcanzado este nivel o estado de conciencia, refieren una relación paradojal entre el todo y las partes. No solamente las partes se encuentran en el todo, algo que es evidente, sino que el todo se encuentra en las partes. Esto pone de manifiesto por primera vez en la historia la coincidencia de un estado de conciencia con un hallazgo físico (la imagen holográfica). David Bohm ha aplicado esta propiedad al universo, enunciando así una teoría holográfica del mismo y el neurobiólogo Karl Pribram ha hecho otro tanto con el cerebro.
Más aún, las partículas subatómicas guardan entre si una relación contradictoria que permite afirmar que cada partícula es al mismo tiempo todas las demás partículas. O sea, que ni siquiera existe comunicación entre ellas, pues su relación no parece ser de naturaleza causal. Esta es la premisa teórico-conceptual de los microsistemas que se emplean en acupuntura y digitopresión en la oreja, la palma de la mano, la planta de los pies, etc.
Esto también se puede relacionar con el carácter en apariencia instantáneo de la telepatía, y con los testimonios referentes al estado transpersonal, y tantos otros fenómenos llamados "paranormales” que el cientificismo psicológico y psiquiátrico de hoy etiquetan como patologías o desviaciones de la normalidad.
Pareja circunstancia puede aplicarse a la teoría de los estados morfogenéticos del autor Rupert Sheldrake relatada en su libro sobre la experiencia del “centésimo mono”. En ella relata cómo en una isla del Pacífico habitada solamente por simios, cuando en un proceso experimental de aprendizaje, el mono número 100 incorporó la nueva conducta, inmediatamente el resto lo hizo. Pero lo curioso fue, que los simios de las islas adyacentes, con las que no había comunicación, también adoptaron ese patrón conductual.
Así vemos que de hecho no existe frontera alguna en el espacio, en esa vacuidad paradójicamente no vacía de la que todo está compuesto, de donde todo proviene y que lo contiene todo. Y como cada ser humano es asimismo este conjunto, un microcosmos que es réplica del macrocosmos, de acuerdo a la tradición milenaria, resulta entonces que no tiene fronteras. Son sus percepciones quienes las crean y que dicho sea de paso, le son necesarias para vivir. Por tanto, son convenciones, conceptos, pensamientos reforzados por el consenso social. Pero en realidad, el espacio carece de fronteras.
Todo sistema es al fin y al cabo, un conjunto de sucesos energéticos ligados entre si por una relación que le es propia a su naturaleza y a su mecanismo. Dicho de otra forma, todo sistema está constituido por energía y puede llegar a afirmarse que no hay energía sin sistema. De manera que puede decirse que tanto el átomo como el tejido, la persona o el concepto, están constituídos por energía e información. Este hecho ha adquirido veracidad científica a partir de la fórmula archiconocida de Einstein en que demostró que materia y energía son estados intercambiables.
Si se conocen las leyes fundamentales de la energía, se conocen también las leyes que rigen los sistemas, ya que todo sistema es un conjunto de coyunturas energéticas. Estas leyes son contrarias a las de la lógica formal, que se apoya en tres principios:
a) dos
contradicciones
se anulan y por tanto son imposibles
b) no hay
términos
medios entre A y no A, entre sí y no, entre ser y no ser
c) si A implica A no
puede implicar al mismo tiempo no-A.
No solamente la física demuestra progresivamente que nuestros cinco sentidos no nos proporcionan el conocimiento de toda la realidad, limitando nuestra percepción, sino que va más allá. Después de Max Planck y Einstein, se ha podido comenzar a demostrar que ni siquiera está justificada la lógica inmanente de las investigaciones científicas contemporáneas. Y ahora expongo lo que anteriormente enuncié. Para Lupasco un sistema está condicionado por tres afirmaciones axiomáticas:
1) UNA
RELACIÓN
DE ANTAGONISMO, o sea, todo sistema es función de dos fuerzas
antagónicas
vinculadas una a otra; o sea, si dos componentes o más se atraen
sin que una fuerza contraria los aparte, se convierten en un agregado
único
y por tanto no es posible ningún sistema
2) LA RELACIÓN
DE CONTRADICCIÓN, o sea, que lo propio de todo sistema es la
presencia
simultánea de homogeneización o capacidad de
entropía
y de heterogeneización, negantropía o entropía
negativa;
sin que ninguno de ambos movimientos contrarios llegue a realizarse
totalmente,
justamente a causa de la existencia en su propio sistema del movimiento
opuesto
3) EL PRINCIPIO DE
ANTAGONISMO.
Para que la energía se manifieste es preciso que pase de un
estado
de potencialialización a uno de realización. Sin ello
todo
sería estático y no habría ni cambio ni sistema.
Así
puede decirse que toda energía tiene otra antagonista, de modo
que
una se realiza cuando la otra se potencializa y viceversa.
Lupasco va más lejos en su sistemología y demuestra que el antagonismo engendra lo que llama las tres materias, y que estas se corresponden con tres grupos de sistemas: EL SISTEMA FÍSICO, en el que se realiza la homogeneización y se potencializa la heterogeneización; EL SISTEMA BIOLÓGICO, en el que se realiza la heterogeneización y se potencializa la homogeneización y EL SISTEMA PSÍQUICO, en apariencia idéntico al de la microfísica, caracterizado por un equilibrio antagónico de semirrealización y semipotencialización. (Weil P. “Los Límites del Ser Humano”)
Pero, ¿lo que se vive de la realidad es función del estado de conciencia? Volvamos aquí a la dialéctica de Hegel, de Marx y de Engels. Si el hecho mental, tal como lo considera la psicología académica tradicional está caracterizado por la dualidad, si la propia mente está diseñada para separar, dividir, abstraer, comparar, juzgar y generalizar; ¿cómo aprehender la realidad mediante una mente que forma parte de la realidad misma? ¿ puede acaso una mano asirse a si misma o un cuchillo autocortarse?
Podríamos preguntarnos entonces, ¿existe en el ser humano otra función cognoscitiva suficientemente vasta para permitirle percibir al mismo tiempo potencia y acto, lo homogéneo y lo heterogéneo, una que pudiera ser la energía percibiéndose a sí misma y superar de esta forma la dualidad yo, no-yo? Lo primero que tenemos que afirmar es que la función mental es muy importante y no se trata en absoluto de anatematizarla. Es más, resulta indispensable para poder conducirnos en nuestra vida cotidiana. No obstante, a la hora de comprender la realidad no sobrepasa los mismos límites en los que está contenida la física newtoniana y la dualidad cartesiana.
Para abordar este nuevo paradigma, es necesario tener como sustento algunos conceptos de la física moderna, tal como se ha expresado antes. Hay que atender con cuidado todo lo que se refiere a la noción de espacio y tiempo, y sobre todo a una vivencia en el curso de la cual yo y el mundo dejen de percibirse como separados para constituir un conjunto de luz o de energía. Después de haber VIVIDO una experiencia de ese tipo, después de haber experimentado el éxtasis de la contemplación en una sistematización meditativa profunda, el sistema de valores se transforma sustancialmente; quienes lo han experimentado han perdido por lo general el miedo a la muerte, porque se transformó su propio esquema cognoscitivo. Han captado una nueva naturaleza del ser. Es más, cambia el propio concepto de salud y de enfermedad, cambia la imagen de la vida, del nacimiento, de la promoción, de la prevención, etc. En el libro del recién fallecido Stephen Hawking “Breve Historia del Tiempo”, el autor expresa “Vivimos en un universo que no tiene principio en el tiempo, que no tiene fin en el tiempo, que no tiene bordes en el espacio”. ¿Podemos siquiera imaginar tal cosa? Porque si pensamos que es posible que hubiese un comienzo, de inmediato nos preguntaríamos ¿y antes del comienzo qué había? Si pensamos que existe un final ¿...qué hay después del final? La física cuántica tiene como principio básico que la naturaleza esencial del mundo material no es material, que un átomo no es una entidad sólida sino una jerarquía de estados de información y energía en un enorme vacío y que la materia esencial del universo no es esa “materia” a la que nos referimos cotidianamente. Pero lo que los científicos han descubierto es que además es pensante y no solamente eso, sino que es justamente lo que somos todos nosotros en nuestro estado esencial. Y esa ha sido la afirmación de todas las tradiciones milenarias: precisamente que más allá de la mente y del cuerpo, más allá del pensamiento, está el pensador. Más allá de la idea está algo o alguien que genera la idea. Y a eso se le ha llamado de múltiples maneras: elan vital, alma, espíritu.
Hace 25 años los científicos descubrieron que cada vez que uno tiene un pensamiento o experimenta una emoción, un sentimiento o un deseo, el cerebro convierte ese impulso no material en una molécula mensajera: el neuropéptido. Y esa es la manera en que las células del cerebro se comunican entre ellas, independientemente que usted hable en español o en chino. Ese es el lenguaje de las moléculas en el que se transforman los pensamientos. Pero los neuropéptidos también están en los órganos, en la sangre, en los huesos y en el sistema inmunológico. Ellos también tienen pensamientos, tienen memoria, toman decisiones, tienen intelecto. Cuando uno dice: “Eso lo llevo profundamente en mi corazón,” no es una metáfora, estamos hablando linealmente porque el corazón produce los mismos productos químicos que el cerebro cuando está pensando. Es más, podemos confiar más en él, porque no ha aprendido a mentir todavía. Entonces, ¿qué es lo que se está descubriendo?, que el cuerpo es en realidad una mente. O dicho en otras palabras: que el cuerpo es la experiencia objetiva de la conciencia y la mente es la experiencia subjetiva de esta última. Hay un estudio publicado por la Universidad de Stanford, en el que unos científicos le dieron choques eléctricos a un grupo de ratones. Al poco rato, los sacaron del cuarto y trajeron otros ratones, que tan pronto entraron, les invadió el pánico. La concepción mecanicista newtoniano-cartesiana nos ha condicionado a pensar que la realidad existe ajena a nosotros. Pero no es así exactamente. El universo “no existe allá afuera”. El cuerpo no existe allá afuera, existe en la conciencia.
El Dr. Herbert Spencer, un científico del Instituto Nacional de la Salud en EE.UU., hizo un experimento donde tomó un grupo experimental de ratones y les inyectó Poly LC (una sustancia que estimula el sistema inmunológico) al tiempo que les hizo oler alcanfor. Se estableció el clásico reflejo condicionado mediante el cual solamente oliendo alcanfor, se estimulaba el sistema inmunológico. Tomó otro grupo de control de ratones al que le suministró Ciclofosomite (una sustancia tóxica que destruye el sistema inmunológico) condicionándolos también al olor del alcanfor. Sucedió que oler alcanfor estimulaba el sistema inmunológico del primer grupo y lo deprimía a los del segundo. Exponer a este último a la bacteria neumocoxides era encontrar la muerte por neumonía, en tanto la misma circunstancia con el primer grupo era sobrevivir. Vemos cómo la diferencia entre la vida y la muerte no fue más que la INTERPRETACIÓN DE UN RECUERDO (el olor de alcanfor).
Hace poco más de 30 años, el Dr. Wilder Penfield, neurocirujano canadiense, muy intrigado por la idea del alma, del espíritu, del pensador o del generador de ideas, estaba operando a un paciente. Con un pequeño electrodo estimulaba eléctricamente diferentes partes del cerebro para ver qué pasaba en el cuerpo. Este científico ganó un Premio Nobel porque pudo hacer el mapa de cómo el cerebro controla el cuerpo. Y uno de sus experimentos más famosos fue aquel en el cual, mientras estimulaba la corteza motora, el brazo del paciente se movía hacia arriba. Al preguntarle al paciente qué estaba pasando, el mismo le respondió que su brazo se movía hacia arriba. El Dr. Penfield le volvió a preguntar con mucho tacto: ¿usted está moviendo su brazo hacia arriba? No, respondió el paciente, “él se mueve solo”. Entonces el Dr. le dijo: “En lugar de permitirle que se mueva hacia arriba por si solo, muévalo en otra dirección”. Y para asombro del médico, el paciente lo movió hacia otra dirección a pesar de que el cerebro estaba siendo experimentalmente estimulado en la zona en que debía mover el brazo hacia arriba. Por más que el Dr. Penfield buscó dentro del cerebro al que tomó la decisión, no lo pudo encontrar. Es como si buscáramos a la orquesta dentro de la radio o la TV. El cuerpo es un instrumento que usamos para tener experiencias en el espacio-tiempo.
La física cuántica tiene como principio básico que la naturaleza esencial del mundo material no es material (en el sentido dicotómico con que empleamos el vocablo materia en contraposición a espíritu, energía, alma, etc.), que un átomo no es una entidad sólida, sino una jerarquía de estados de información y energía en un enorme vacío. Pero lo que los científicos están descubriendo, como expresara anteriormente, es que esa “no materia” es pensante.
Para concluir, citaré una parábola del budismo zen que relata que un día que hacía mucho viento, dos monjes polemizaban mientras miraban cómo flameaba en el aire un estandarte. "Es el estandarte el que se mueve”, decía el primero. “No, lo que se mueve es el viento”, le respondía el otro, cuando pasó un tercer monje que expresó: “El estandarte no se mueve, el viento no se mueve, son sus mentes las que se mueven".
Tras un brusco despertar, remecido por un sismo madrugador con abundante ruido subterráneo, recordé que en el PREÁMBULO del presente escrito expongo un correo electrónico del día 03/12/2000 enviado por un amigo, quien es el autor de la magistral Conferencia que acabamos de conocer, cuyo brillante y fresco contenido corresponde a una primicia que da valor a estas cuartillas. En ese correo el hacía referencia a un poema grupal que me enviaría y que fue el fruto de la experiencia de un Taller de Arte Transpersonal por él dirigido durante el III Congreso Internacional de Psicología de la Salud. PSICOSALUD 2000. Vengo al computador antes de volver a quedarme dormido, me conecto a InterNet y allí estaba el esperado correo que va a continuación. Por la génesis y el valor en el contenido del Poema Transpersonal Colectivo que veremos, me siento orgulloso de poder incorporarlo, además, en el presente escrito.
05/12/2000
Desde La Habana, Cuba:
Iván: Te adjunto
el poema colectivo que surgió de las 55 personas que
participaron
en el Taller, que sentadas en forma de circulo, en el segmento final
después
de haber vivenciado la conciencia unitiva en estado alfa. En una hoja
de
papel, cada uno escribió una linea, la doblaba y se la entregaba
al de al lado para que no viera lo que ponía y así
sucesivamente.
Observa como parece escrito por una sola persona, refleja paz y amor,
así
como los cuatro elementos: fuego, agua, aire y tierra.
Un abrazo,
Guillermo
POEMA COLECTIVO DEL TALLER “ARTE TRANSPERSONAL”, CELEBRADO EN EL SALÓN SOLIDARIDAD DEL HOTEL HABANA LIBRE EL 1 DE DIC. DEL 2000 A LAS 4:30 PM
Somos todo el universo lleno de sabiduría
y amor
y subíamos juntos y nos alejábamos
ya sin peso
sin color, sin dolor...
la sonrisa se amplía hasta lo infinito
gracias a esta vida
y el amor existió
La vida es amor, démoslo
mar azul celeste
y que concentren la delicada línea de la
unión
La vida es apacible si lo deseamos
y se me abrió el corazón
Vivir con la intensidad de un leño que arde
Llevo un dolor en el alma
la vida es felicidad
que pueda sentir tus manos
calma, felicidad, paz
Mi tranquilidad plena y absoluta
maravillosamente bien
Floto suavemente como una hoja acariciada por las
nubes
aire dulce y melodioso que penetras en mis huesos
En fin ... el mar
La vida es como el botón de una rosa cuando
se abre
El amor es mi vida, con ella soy feliz
Siento mi cuerpo que se purifica con el TODO
Todos necesitamos ayuda, afecto y
colaboración
y pienso que estaba solo y perdido y en verdad
lo que estaba era solo y perdido
Ala de nube tú, ala de espuma yo
en nosotros mismos hay gran riqueza de paz y amor
Todo amor, paz, está en mi
Amar es ser amado, es hacerse feliz
Cuán bella melodía que inspira el
mar y la paz
el agua fresca que fluye
Hacia lo infinito del Amor Infinito
se disuelve el Ego
y nace la Paz
La relajación, situación de amor
y calor
en un espacio ideal, veo colores que se unen en
la luz
soy como el agua que moja
fuerza, vida, color, protección y un amor
inmenso
para hacer del amor mi sentido de vivir
Soy el aire. Llevo un poco de felicidad a
todos
el amor logra lo imposible
si todo pudiera ser tan simple...
la vida es amor
Aquí me quedo con mis musgos y mis peces
Y si un día los necesito, no dudaré
en llamarlos
Te quiero, no sabes cuanto te extraño
El mar bello, profundo y azul
sentimientos de quietud, amor y paz, ¡eso
es vida!
Soy el aire, estoy feliz de tenerlos, no creen
que es bueno
estar conmigo así, piensa en mi
En la vida estoy por amor y con amor
la vida a veces es clara, nítida, tranquila
como las aguas de un río
Soy agua y vida
y cuando veo tus ojos sonreír, los
míos
te abrazan
Que la luz de tu estancia te guíe hasta
el espacio
y disfrutes y disfrutes y otra vez
disfrutes...
porque la luz nos ha tocado
No te avergüences del amor
DEMUÉSTRALO
Guillermo J. Ruiz
Rodríguez
Psicólogo y Sociólogo
Especialista en Psicología
de la Salud
Profesor Titular de
Psicología
Médica
Universidad Médica de La
Habana
Pensamientos escogidos de
notables
pensadores fuera del dogma tradicional y
cimentando nuevos paradigmas
para un nuevo milenio de la
humanidad
Abraham
H. Maslow
Sus biógrafos
señalan:
Nació en Nueva York en 1908 y murió en California en
1970.
Enseñó en el Brooklyn College (1937-51) y luego en
Massachusetts,
en la Universidad Brandeis de Waltham. Fue uno de los fundadores de lo
que se llamó psicología humanista, considerada una tercer
fuerza después del psicoanálisis y el conductismo. El
nombre
proviene de que parte de la totalidad del hombre, considerando que la
necesidad
motiva la acción, considera que el objetivo es, para todos, la
autorrealización
que satisface las necesidades y por lo tanto la enfermedad es la
frustración
de esta autorrealización. Esta posición derivó
luego
en la psicología transpersonal (cuarta fuerza). Entre sus
antecesores
y fuentes podemos encontrar a William James y a Carl G. Jung,
especialmente
con sus obras sobre la experiencia religiosa.
Según Maslow, las necesidades del ser humano están
jerarquizadas
y escalonadas de forma tal que cuando quedan cubiertas las
necesidades
de un orden es cuando se empiezan a sentir las necesidades del orden
superior.
El escalón básico de Maslow es el de las necesidades
fisiológicas,
hambre y sed. Cuando el ser humano tiene ya cubiertas estas necesidades
empieza a preocuparse por la seguridad de que las va a seguir teniendo
cubiertas en el futuro y por la seguridad frente a cualquier
daño.
Una vez que el individuo se siente físicamente seguro, empieza a
buscar la aceptación social; quiere identificarse y compartir
las
aficiones de un grupo social y quiere que este grupo lo acepte como
miembro.
Cuando el individuo está integrado en grupos sociales empieza a
sentir la necesidad de obtener prestigio, éxito, alabanza de los
demás. Finalmente, los individuos que tienen cubiertos todos
estos
escalones, llegan a la culminación y desean sentir que
están
dando de sí todo lo que pueden, desean crear.
En su TEORÍA DE LA MOTIVACIÓN HUMANA señala que existen: NECESIDADES BÁSICAS:
NECESIDADES
FISIOLÓGICAS
Las necesidades que generalmente se toman como punto de partida de la
teoría
de la motivación son las llamadas impulsos fisiológicos.
Dos investigaciones recientes indican que debemos revisar todas las
ideas
habituales acerca de estas necesidades: primero, el desarrollo del
concepto
de homeostasis, y segundo, el descubrimiento de que los apetitos
(gustos
preferentes entre los alimentos) son una indicación más o
menos eficaz de las necesidades reales o carencias del cuerpo. La
homeostasis
se refiere a los esfuerzos automáticos del cuerpo para mantener
una corriente sanguínea constante y normal. Cannon (1932) ha
descrito
este proceso para el contenido en la sangre de agua, sal,
azúcar,
proteínas, grasas, calcio, oxígeno, un constante nivel de
hidrogenación (equilibrio de la base ácida) y de
temperatura
de la sangre. Por supuesto, esta lista puede ampliarse para incluir
otros
minerales, hormonas, vitaminas, etc. No todas las necesidades
fisiológicas
se pueden identificar como homeostáticas. Todavía no se
ha
podido demostrar que el impulso sexual, el sueño, la simple
actividad
y el comportamiento maternal de los animales sean homeostáticos;
además, esta lista no incluiría los diversos placeres de
los sentidos (sabores, olores, cosquilleo, caricias), los cuales
probablemente
sean fisiológicos y pueden convertirse en las metas del
comportamiento
motivado. En un estudio previo se ha hecho notar que estos impulsos o
necesidades
fisiológicas deben considerarse poco habituales, en vez de
típicas,
porque se pueden aislar y porque se localizan en forma somática;
o sea, son relativamente independientes de otras motivaciones y del
organismo
como un todo y, en muchos casos, se demuestra una base somática
fundamental de este impulso. Esto es mucho menos cierto de lo que se
pensaba
(son excepciones la fatiga, el sueño y los impulsos maternales),
pero es real en los casos de hambre, impulso sexual y sed. Nuevamente
debe
señalarse que cualquiera de las necesidades fisiológicas
y la respectiva conducta implicada de consumar aquello a lo que tienden
sirven como canales para toda clase de necesidades. La persona que cree
que tiene hambre puede estar buscando realmente comodidad o
dependencia,
más que vitaminas o proteínas. A la inversa, es posible
satisfacer
el hambre, en parte, por medio de otras actividades, como beber agua o
fumar un cigarrillo. En otras palabras, estas necesidades
fisiológicas
se pueden aislar muy relativamente. Sin duda, las necesidades
fisiológicas
son las más potentes. Lo que esto significa
específicamente
es que, en el ser humano que carece de todo en grado extremo, es
más
factible que la motivación principal sean las necesidades
fisiológicas,
antes que cualquier otra. A una persona que le falta comida, seguridad,
amor y estimación, probablemente tenga más ganas y
necesidad
de alimento que de cualquier otra cosa. Si todas las necesidades
están
insatisfechas, y por tanto el organismo está dominado por las
necesidades
fisiológicas, todas las demás necesidades pueden volverse
inexistentes o ser muy secundarias. Es muy cierto que el hombre vive
sólo
de pan cuando lo único que hay es pan; pero ¿qué
sucede
a los deseos del hombre cuando hay mucho pan y cuando su
estómago
está crónicamente lleno? Al momento surgen otras
necesidades
(aun mayores), las cuales, en vez del hambre fisiológica,
dominan
el organismo. Cuando éstas son satisfechas, de nuevo surgen
otras
(ahora mayores), y así sucesivamente. Esto es lo que pretendemos
decir al asentar que las necesidades humanas básicas se
encuentran
organizadas en una jerarquía de predominio relativo. Una notable
inferencia de lo anterior es que la gratificación se vuelve un
concepto
tan importante como la privación en la teoría de la
motivación,
puesto que libera al organismo del dominio de una necesidad
relativamente
más fisiológica, permitiendo entonces que surjan otras
metas
más sociales. Las necesidades fisiológicas, junto con sus
metas parciales, cuando se ven satisfechas en forma habitual, dejan de
existir como determinantes activas u organizadoras del comportamiento.
Existen ahora sólo en forma potencial, en el sentido de que
surgen
otra vez para dominar al organismo si se ven frustradas. Pero un deseo
que se satisface ya no es un deseo. El organismo está dominado y
su comportamiento se encuentra organizado sólo por necesidades
insatisfechas.
Si se satisface el hambre, ésta carece de importancia en la
dinámica
del individuo. Esta exposición se apoya en una hipótesis
que se analizará más ampliamente, es decir, precisamente
aquellos individuos en quienes cierta necesidad siempre ha sido
satisfecha
son los que están mejor capacitados para tolerar la futura
privación
de esa necesidad; aún más, aquellos que en el pasado se
han
visto privados reaccionarán a las satisfacciones comunes en
forma
diferente a aquellos que nunca se han visto privados.
NECESIDADES
DE SEGURIDAD
Si las necesidades fisiológicas están relativamente bien
gratificadas, surge entonces un nuevo grupo de necesidades, que puede
formar
la categoría de necesidades de seguridad. Todo lo que se ha
dicho
acerca de las necesidades fisiológicas es igualmente cierto,
aunque
en menor grado, en cuanto a estos deseos. El organismo puede estar
también
totalmente dominado por ellos. Pueden servir como los organizadores
casi
exclusivos del comportamiento, seleccionando para el servicio de ellos
todas las capacidades del organismo, por lo que entonces podemos
describir
al organismo como un mecanismo en busca de seguridad. Aun cuando en
este
estudio estamos interesados primordialmente en las necesidades del
adulto,
podemos acercarnos al entendimiento de estas necesidades de seguridad
en
forma tal vez más eficiente mediante la observación de
los
bebés o niños, en quienes estas necesidades son mucho
más
simples y obvias. Una razón por la que las reacciones ante la
amenaza
o el peligro aparecen más claramente en los niños es que
ellos no inhiben su reacción, mientras que a los adultos de
nuestra
sociedad se les ha enseñado a reprimirse a toda costa. Por
tanto,
a pesar de que los adultos sienten que su seguridad está
amenazada,
es probable que no lo notemos superficialmente. El niño promedio
de nuestra sociedad suele preferir un mundo seguro, ordenado,
predecible
y organizado con el que pueda contar y en el que no sucedan cosas
inesperadas,
que no son manejables o que son peligrosas y en el cual, de cualquier
modo,
cuenta con padres todopoderosos que lo protegen y lo aíslan del
daño. El adulto sano, normal y afortunado de nuestra cultura
tiene
más que satisfechas sus necesidades de seguridad. La sociedad
"buena",
pacífica, que se desarrolla suavemente, en general hace que sus
miembros se sientan suficientemente a salvo de animales salvajes,
temperaturas
extremas, criminales, asaltos, asesinatos, tiranías, etc. Por
tanto,
en un sentido muy real, ya no tienen necesidades de seguridad como
motivadores
activos. Al igual que un hombre saciado ya no tiene hambre, un hombre
seguro
ya no se siente en peligro. Otros aspectos más amplios del
intento
de buscar seguridad y estabilidad en el mundo se ven a través de
la tan común preferencia por lo conocido a lo desconocido. La
tendencia
a tener una religión o una filosofía del mundo que
organice
el universo y a los hombres en un todo coherentemente satisfactorio y
significativo
está también motivada, en parte, por la búsqueda
de
seguridad. Aquí podemos también mencionar a la ciencia y
a la filosofía en general como parcialmente motivadas por las
necesidades
de seguridad (más adelante veremos que existen también
otras
motivaciones para el interés científico,
filosófico
o religioso). De otra manera, la necesidad de seguridad se ve como un
movilizador
activo y dominante de los recursos del organismo sólo durante
emergencias,
por ejemplo, guerra, enfermedad, catástrofes naturales, olas de
crímenes, desorganización social, neurosis, lesiones
cerebrales,
malas situaciones crónicas, etc. Algunos neuróticos de
nuestra
sociedad son, en muchas formas, como niños inseguros en su deseo
de seguridad, aun cuando en los primeros toma ciertas apariencias
especiales.
Generalmente reaccionan ante peligros psicológicos en un mundo
que
perciben hostil, abrumador y amenazante. La neurosis en la que la
búsqueda
de la seguridad toma su forma más clara es en la de tipo
obsesivo-compulsivo.
Ésta trata frenéticamente de ordenar y estabilizar el
mundo
con objeto de que nunca aparezcan peligros que no se puedan manejar,
inesperados
o desconocidos. Se rodean de toda clase de ceremonias, reglas y
fórmulas
para prever cualquier contingencia y para evitar que aparezcan otras
nuevas.
Se parecen mucho a los casos de lesión cerebral descritos por
Goldstein
(1939) que mantienen su equilibrio evitando todo lo desconocido y
extraño
y ordenando su restringido mundo en forma tan impecable y disciplinada
para poder depender de todo lo que les rodea. Tratan de arreglar el
mundo
de manera que no pueda ocurrir lo inesperado (peligros). Si, por causas
ajenas a su voluntad, ocurre algo inesperado, su reacción es de
pánico como si el suceso constituyera un grave peligro. Lo que
vemos
en las personas sanas como una preferencia no demasiado fuerte, por
ejemplo,
preferencia por lo conocido, en los casos anormales se vuelve una
necesidad
de vida o muerte.
NECESIDADES
DE AMOR
Si tanto las necesidades fisiológicas como las de seguridad
están
más o menos satisfechas, surgirán entonces las
necesidades
de amor, de afecto y de pertenecer, y todo el ciclo ya descrito se
repetirá
alrededor de este nuevo centro. Ahora la persona sentirá, como
nunca
antes, la ausencia de amigos o de novia o de esposa o de hijos.
Tendrá
hambre de relaciones afectivas con la gente en general, es decir, de
ocupar
un lugar en su grupo, y luchará con gran intensidad para
alcanzar
esta meta. Deseará ocupar ese lugar más que nada en el
mundo
e incluso olvidará que una vez, cuando tenía hambre,
desdeñaba
el amor. En nuestra sociedad, en la frustración de estas
necesidades,
se encuentra el meollo de los casos de inadaptación y de
psicopatología
más severa. El amor y el afecto, así como su posible
expresión
en la sexualidad, generalmente se miran con ambivalencia y por lo
regular
se encuentran rodeados de restricciones e inhibiciones.
Prácticamente
todos los teóricos en psicopatología han destacado que la
frustración de las necesidades de amor es básica en los
cuadros
de inadaptación. Por tanto, se han llevado a cabo muchos
estudios
clínicos de esta necesidad y sabemos de ella tal vez más
que de ninguna otra necesidad, excepto las de orden fisiológico.
Algo que debe puntualizarse en este momento es que amor no es
sinónimo
de sexo. El sexo puede estudiarse como una necesidad puramente
fisiológica.
En general, el comportamiento sexual está multideterminado, es
decir,
no está determinado sólo por la sexualidad, sino
también
por otras necesidades; entre las más importantes se encuentran
las
necesidades de amor y afecto. Tampoco debe pasarse por alto el hecho de
que las necesidades de amor comprenden tanto dar como recibir amor.
NECESIDADES
DE ESTIMACIÓN
En toda la gente de nuestra sociedad (con unas cuantas excepciones
patológicas)
existe una necesidad o deseo de lograr un estable y firmemente basado
(en
general) alto concepto de sí mismo, de respeto a si mismo o de
autoestimación
y de estimación de los demás. Por autoestimación
firmemente
basada queremos decir aquella que está cimentada de manera
sólida
en la capacidad real, el logro y el respeto de los demás. Estas
necesidades pueden clasificarse en dos grupos secundarios: primero, el
deseo de fuerza, de logro, de adecuación de confianza a la faz
del
mundo, y de independencia y libertad; y segundo, tenemos lo que podemos
llamar deseo de reputación o prestigio (definido como respeto o
estimación de los demás), reconocimiento,
atención,
importancia o aprecio. Estas necesidades han sido realzadas por Alfred
Adler y sus partidarios y relativamente desdeñadas por Freud y
los
psicoanalistas; sin embargo, hoy día se aprecia cada vez
más
su importancia central. La satisfacción de la necesidad de
autoestimación
origina sentimientos de confianza en sí mismo, valor, fuerza,
capacidad
y adecuación, de ser útil y necesario en el mundo. No
obstante,
la frustración de estas necesidades produce sentimientos de
inferioridad,
de debilidad o de inutilidad. Estos sentimientos a su vez dan origen al
desaliento o a tendencias compensatorias o neuróticas. En el
estudio
de las neurosis seriamente traumáticas se puede apreciar
fácilmente
la necesidad de autoconfianza y de cómo la gente inútil
carece
de ella.
NECESIDADES
DE AUTORREALIZACIÓN
Aun cuando todas estas necesidades estén satisfechas, a menudo
(si
no es que siempre) podemos esperar el desarrollo de un nuevo
descontento
o inquietud, a menos que el individuo esté haciendo algo para lo
que es apto. Un músico debe hacer música, un artista debe
pintar, un poeta debe escribir, si en verdad quiere sentirse feliz. Lo
que un hombre puede ser es lo que debe ser. Esta necesidad se puede
denominar
autorrealización. Este término, inventado por Kurt
Goldstein,
se emplea en este estudio en forma mucho más específica y
limitada. Se refiere al deseo de autorrealización, es decir, a
la
tendencia a realizarse en lo que uno potencialmente es. Esta
técnica
puede definirse como el deseo de convertirse cada vez más en lo
que uno es, de ser todo lo que uno es capaz. Desde luego, la forma
específica
que tomarán estas necesidades variará de persona a
persona.
En un individuo puede expresarse en forma maternal, como el deseo de
ser
una madre ideal, en otro atléticamente, en otro
estéticamente,
al pintar cuadros y en otros inventivamente en la creación de
nuevas
ideas. No por fuerza se trata de una necesidad creativa, pero
tomará
esta forma en las personas que tienen capacidad creativa. La clara
aparición
de estas necesidades se basa en la previa satisfacción de las
necesidades
fisiológicas, de seguridad, de amor y de estimación. A la
gente que tiene satisfechas estas necesidades le llamaremos gente
básicamente
satisfecha, y es de ésta de quien cabe esperar la más
completa
(y sana) creatividad. Puesto que en nuestra sociedad la gente
básicamente
satisfecha es la excepción, no sabemos mucho acerca de la
autorrealización,
ya sea en forma clínica o experimental. Este continúa
siendo
un problema que incita a la investigación.
Fritjof
Capra en el "Tao de la Física"
Cuando
la mente china entró en contacto con el pensamiento
hindú,
en la forma del Budismo, alrededor del primer siglo D. C., dos
desarrollos
paralelos sucedieron. Por un lado, la traducción de los sutras
budistas
estimularon a los pensadores chinos y los llevó a interpretar
las
enseñanzas del Buda hindú a la luz de sus propias
filosofías.
De esta manera surgió un muy fructífero intercambio de
ideas,
que culminaron, en la escuela Hua-yen (sánscrito: Avatamsaka)
de budismo en China y la escuela Kegon de Japón.
Por otro lado, el lado pragmático de la mentalidad china
respondió
al impacto del budismo hindú, concentrándose en los
aspectos
prácticos y desarrollándolos en una forma especial de
disciplina
espiritual que recibió el nombre de Ch'an, una palabra
normalmente
traducida como "meditación". Esta filosofía Ch'an
fue eventualmente adoptada por Japón, alrededor del año
1200,
y ha sido cultivado ahí bajo el nombre de Zen, una
tradición
que se mantiene viva hasta la actualidad.
Zen es una mezcla única de filosofías e idiosincrasias de
tres culturas diferentes. Es una forma de vida típicamente
japonesa,
y aún así refleja el misticismo de la India, el amor de
la
naturalidad y espontaneidad del Taoismo y el pragmatismo profundo de la
mente Confusionista.
A pesar de su carácter tan especial, Zen es puramente budista en
su esencia pues su objetivo no es ni más ni menos que el de
Buda:
el lograr la iluminación, una experiencia conocida en Zen como satori.
La experiencia de la iluminación es la esencia de todas las
escuelas
de filosofía orientales, pero Zen es única en que se
concentra
exclusivamente en esta experiencia y no está interesada en
ninguna
interpretación más allá de esta. En las palabras
de
Suzuki, "Zen es la disciplina en iluminación". Desde el punto de
vista del Zen, el despertar de Buda y el enseñar de Buda, que
todos
tenemos el potencial de lograr la iluminación son la esencia del
Budismo. El resto de la doctrina, incluido en los voluminosos sutras,
es visto solamente como suplementario.
La experiencia del Zen es, por lo tanto, la experiencia de la
iluminación,
de satori, y ya que esta experiencia, finalmente, trasciende
toda
categoría de pensamiento, Zen no se interesa en ninguna
abstracción
ni conceptualización. No tiene ninguna doctrina o
filosofía
especial, ningún credo ni dogma formal y enfatiza su libertad de
todo pensamiento fijo, esto la hace verdaderamente espiritual.
Más que cualquiera otra escuela de misticismo oriental, Zen
está
convencido de que las palabras nunca expresarán la verdad
última.
Debe haber heredado su convicción del Taoísmo, que
mostraba
la misma actitud sin compromisos. "Si alguien pregunta sobre el Tao
y otro le responde", dijo Chuang Tzu, "ninguno de ellos lo conoce".
Pero la experiencia Zen puede ser pasada de Maestro a discípulo,
y ha sido, de hecho, transmitido por muchos siglos por métodos
especiales
propios de Zen. En un resumen clásico de cuatro lineas, Zen es
descrito
como:
Ken
Wilber
A modo de
presentación
de este genio Alberto Plazola señala:
Ken
Wilber, que nació el 31 de enero de 1949 en Oklahoma, Estados
Unidos,
escribió su primer libro a los veintitrés años y
antes
de los treinta ya había publicado cuatro. A la fecha sus obras
completas
abarcan ocho dilatados volúmenes de seiscientas páginas
cada
uno. Sus libros amenazan en convertirse rápidamente en
bestsellers,
a pesar de que no son libros de superación, ni de
ficción.
En el mes de diciembre de 1999 la influyente librería en
línea
Amazon, mantuvo entre sus quince libros recomendados nueve de Ken
Wilber.
El fenómeno Ken Wilber es difícil de catalogar. Un autor
que habla de ciencia, filosofía y religión de un modo
nada
complaciente se ha convertido en escritor de culto. También de
polémica.
Su poderoso pensamiento ha dejado mal parados a muchos. Sobretodo al
establishment
académico, tan cómodo en posturas eruditas, es decir, tan
lleno de nimiedades, ha reaccionado ferozmente contra Wilber. Que no
tiene
ideas propias y que se reduce a organizar las existentes. Que es un
polemista
agresivo, contundente, cruel. Que no tiene enemigos pero que sus amigos
lo evitan. Que practica un mimetismo invertido, para calzar en su
schemata
a autores disímbolos. Que es demasiado llano para ser
filósofo,
demasiado religioso para ser intelectual, demasiado científico
para
ser poeta... Ken Wilber, solitario desde una mansión en las
faldas
de las montañas de Boulder, Colorado, se ha concretado a
pedirles
contrateorías, argumentos, y, a veces, a replicar por escrito en
las revistas especializadas.
A la descomunal obra de Wilber se agrega el aura de misterio que rodea
a su autor. Concede pocas entrevistas, no acude a congresos, vive como
ermitaño leyendo miles de libros, escribiendo, haciendo zazen
(en
una visita casi clandestina, un admirador holandés pudo
descubrir
que Wilber puede suspender en cuatro segundos las ondas beta, alfa,
theta
y casi las delta, para un minuto después "regresar" con una
sonrisa
y una frase críptica: "nirvikalpa samadhi").
Se han dicho muchas cosas de Ken Wilber. Sus admiradores son
legión,
y es considerado en Europa como el pensador norteamericano más
influyente
y original (de hecho es el autor de no ficción más
traducido:
19 lenguas). Alguien ha dicho que leerlo es leer la mente de Dios.
Muchos
confiesan que han llorado sobre las páginas de sus libros.
Houston
Smith ha dicho que ni siquiera Jung hizo tanto como Wilber para abrir
la
psicología occidental a la iluminación y sabiduría
de las grandes tradiciones del mundo. John White lo ha llamado "el
largamente
esperado Einstein de la conciencia". Rollo May ha alabado sus libros
que
"despiertan y estimulan la mente de toda persona suficientemente
afortunada
de leerlo". Frances Vaughan ha pensado que las posibilidades de
visión
de Wilber trascienden las viejas formas de pensar y hacen obsoletos los
acostumbrados argumentos. Jack Crittenden aseveró: "El siglo
veintiuno
tiene literalmente tres opciones: Aristóteles, Nietzsche o Ken
Wilber".
Roger Walsh lo ha considerado uno de los más grandes pensadores
de nuestro tiempo. Daniel Goleman lo ha puesto a la altura de los
grandes
teóricos de la conciencia humana como Cassirer, Eliad, Bateson.
James Fadiman lo considera la más importante voz en
psicología
hoy.
Lo más inusual de todo es quizás que el proyecto
wilberiano,
que se puede sintetizar como la misión de entenderlo todo
(materia,
vida, mente y espíritu), es sobre todo una praxis. Una gran
teoría
que es una ética. Un conocimiento que sosiega pero acicatea el
espíritu
que lo contempla. Una experiencia contundente y reveladora que incita a
la transformación personal.
Las cosas, pues, son otras luego de Wilber. Las cosas que ha visto ese
ojo insólito han cambiado la imagen que tenemos del mundo y de
su
historia. También de nosotros y de nuestra naturaleza. Pero la
naturaleza,
las cosas, el tiempo fueron, son, serán siempre los mismas. Pero
no ha habido, no hay, no habrá, no puede haber nunca un cambio:
el mundo ha sido, es, será siempre pleno.
Ken Wilber es uno de los principales teóricos de la Psicología Transpersonal. Destacándose por su lúcido intento de sintetizar las disciplinas modernas de la psicología occidental, las principales corrientes de la filosofía y las grandes tradiciones espirituales del mundo. Estudioso como pocos, investigó las escuelas psicológicas más importantes llegando a la conclusión de que Freud, Jung, James, Perls, Maslow, Assagioli no se contradicen sino que abordan diferentes niveles del "espectro de la conciencia". Wilber piensa la conciencia como un espectro formado por múltiples niveles, como las capas de una cebolla. Algunas corrientes se detienen a trabajar en un nivel, otras en otros. De ahí que no se contradigan sino que se complementen. Muy interesado también en la sabiduría oriental y en ciertos teólogos occidentales, logra presentar una integración cautivante en su obra "El espectro de la Conciencia".
Sobre
el ego
El
ego no es un verdadero sujeto. El ego no es más que otro objeto.
En otras palabras, tú puedes ser consciente de tu ego, puedes
ver
tu ego y, aunque ciertos aspectos del ego sean inconscientes, todos
ellos
pueden, al menos teóricamente, llegar a convertirse en objetos
de
conciencia. El ego se puede ver, se puede conocer. Y, si eso es
así,
jamás puede ser El-que-Ve ni El-que-Sabe ni el Testigo. El ego
no
es más que un puñado de objetos mentales, un conjunto de
ideas, de símbolos, de imágenes y de conceptos mentales
con
los que nos hemos identificado. Nos identificamos con esos objetos y
luego
los usamos como algo a través de lo cual miramos, y por
consiguiente,
distorsionamos el mundo.
Sobre
lo psicosomático
La
gente ha confundido el término psicosomático (que
significa que un proceso de enfermedad físico puede verse
afectado
por factores psicológicos) con el de psicógeno
(que
significa que la mente puede provocar enfermedades en el cuerpo).
Steven
Locke y Douglas Colligan enumeran una serie de factores que
interactúan
en la evolución de una enfermedad: la herencia, el estilo de
vida,
las drogas, la ubicación geográfica, la profesión,
la edad y la personalidad. Es la interacción entre todos ellos
-a
los que yo añadiría también los existenciales y
espirituales-
lo que parece influir en el origen y el desarrollo de una determinada
enfermedad
física. Aislar uno de ellos e ignorar a los demás
constituye,
pues, un exceso de simplificación que carece de sentido.
A la vista de todo esto, parece que el estado psicológico
desempeña
un papel en toda enfermedad y estoy completamente de acuerdo en que ese
componente debería aprovecharse al máximo, ya que, en una
situación crítica, puede resultar decisivo para inclinar
la balanza hacia el lado de la salud o de la enfermedad.
Sobre
la realidad
La
mayoría de las disciplinas intelectuales occidentales no tratan
del "mundo propiamente dicho" y de lo que se ocupan es de las
representaciones
simbólicas de dicho mundo. Por muy detalladas e ilustradas que
sean
dichas representaciones, no pasan de ser simplemente eso: meras
representaciones.
Korzybski, padre de la semántica moderna, ha explicado esta
introspección
con suma lucidez, al describir lo que denomina relación
"mapa-territorio".
Por "territorio" se entiende el auténtico proceso del mundo,
mientras
que "mapa" significa cualquier observación simbólica que
represente o signifique algún aspecto del territorio. Esto se ve
con toda claridad en un mapa común de carreteras, ya que aunque
represente fidedignamente una zona determinada, no es la zona
propiamente
dicha y a nadie se le ocurriría pasar sus vacaciones en un mapa.
Existen, sin embargo, formas mucho más sutiles de mapas, como,
por
ejemplo, nuestro lenguaje cotidiano. Las propias palabras no son
aquello
a lo que hacen referencia (en el supuesto caso de que la palabra haga
referencia
a algo, ya que muchas de ellas sólo la hacen a otras palabras).
Esto no significa que haya algo particularmente dañino o
engañoso
en los mapas simbólicos, que están dotados de un valor
práctico
inmenso y son bastante indispensables para nuestra sociedad civilizada.
El problema emerge cuando olvidamos que el mapa no es el territorio,
cuando
confundimos los símbolos de la realidad con la realidad
propiamente
dicha.
Sobre
la Sustitución de Paradigmas
La
proyección es la base de la percepción. El mundo que ves
es lo que tú has puesto en él y nada más. Es el
testimonio
de tu estado mental, la imagen exterior de tu estado interior. Tal como
un hombre piensa, así percibe. Por lo tanto, no intentes cambiar
el mundo; opta por cambiar tu manera de pensar en el mundo.
Anónimo
Todo
punto de vista depende de ciertos supuestos referentes a la naturaleza
de la realidad. Si se reconoce así, los supuestos funcionan como
hipótesis; si se olvida, funcionan como creencias. Los conjuntos
de hipótesis forman los modelos o teorías y los conjuntos
de teorías constituyen los Paradigmas. Un paradigma es una
especie
de teoría general de un alcance tal que puede abarcar la mayor
parte
de los fenómenos conocidos en su campo o proporcionar un
contexto
para ellos. Por ejemplo, la teoría de que los planetas giran
alrededor
del sol es ejemplo de un paradigma que orienta a la astronomía.
Se da por supuesto que cualquier teoría o paradigma
científico
es continuamente susceptible de ser modificado o incluso refutado. Sin
embargo cuando las teorías son eficaces se tiende, finalmente, a
darlas por sentada. Entonces, estos “paradigmas normativos” se
convierten
en marcos de referencia y filtros conceptuales que condicionan la
manera
natural y sensata de ver las cosas. Por ejemplo, antes de la
revolución
copernicana la idea de que el Sol se movía alrededor de la
Tierra
no se cuestionaba, sino que se consideraba más un hecho real que
una teoría o una interpretación. De manera similar, en la
actualidad tendemos a olvidar que el paradigma moderno según el
cual los planetas giran alrededor del Sol también es simplemente
una teoría o una interpretación.
Una vez que el paradigma llega a ser algo implícito, adquiere un
poder tremendo, aunque no reconocido, sobre sus partidarios, que se
convierten
en creyentes. En psicología esto se conoce como un
vínculo
S-R (stimulus-response: estímulo-respuesta), un estado en el
cual
el investigador es incapaz de admitir ninguna otra teoría que no
sea la suya, porque le parece absolutamente obvio que solo de esta
manera
pueden ser las cosas.
Este es un estado al que se le llama “fijación
paradigmática”.
Por consiguiente, la introducción de un paradigma nuevo puede
ser
extraordinariamente difícil y dar lugar a lo que Kuhn llama un
choque
de paradigmas. En los choques de paradigmas, el antagonismo y la mala
comunicación
entre las facciones es cosa común y esto permite entender que
hasta
los mayores innovadores científicos hayan sido con frecuencia
ignorados
inicialmente.
Si quienes participan en la comunicación no se dan cuenta de que
están usando estructuras de razonamiento diferentes, sino que se
percatan únicamente de sus dificultades comunicativas, cada
parte
tiende a percibir dichas dificultades como algo que se origina en la
falta
de lógica o de inteligencia de las otras partes, o incluso en su
mala fe y falta de sinceridad. También es posible que se hagan
la
ilusión de entenderse sin tener conciencia alguna de su falta de
entendimiento recíproco.
Un paradigma puede ser considerado, por ende, como un contenedor o
contexto
para determinadas formas de conocimiento e investigación, con lo
cual excluye, inevitablemente, otras especies de información.
Tal
como sucede con cualquier teoría o modelo, los paradigmas
configuran
l percepción, la indagación y la interpretación de
maneras que son autovalidantes. Es decir que cualquier paradigma
fundamenta
la validez de sus propios supuestos. Todo lo que esté mas
allá
de su alcance tenderá a ser considerado, igualmente, a partir de
su perspectiva, y por ende a ser deformado o falseado.
De esa manera los paradigmas, y en realidad todos los modelos,
desempeñan
funciones de organización útiles y necesarias, pero
cuando
se olvida que son de naturaleza hipotética; entonces
actúan
como filtros de percepción deformantes. Los miembros de un grupo
tienden a compartir supuestos comunes tanto por que estos atraen a
personas
de mentalidades semejantes como por que proporcionan un poderoso
reforzamiento
selectivo a sus supuestos preferidos.
Por lo común se desaprueba cualquier intento de poner en tela de
juicio tales supuestos o, en el mejor de los casos, se desconoce. Por
consiguiente,
los supuestos funcionan como creencias que determinan qué
tendrá
acceso a la conciencia y que seguirá siendo inconsciente, con lo
que se da forma por ende, a la realidad cultural. Es
extraordinariamente
difícil ver más allá del propio sistema cultural
de
creencias,
pero esta capacidad se puede cultivar mediante el contacto con otras
culturas
y otras creencias.
La Psicología Transpersonal representa un cambio de paradigma en
la psicología occidental, cambio resultante, en parte, del
contacto
con creencias transculturales referentes a la naturaleza de la
conciencia
y de la realidad. Los paradigmas tradicionales que han servido de
guía
a la psicología occidental no apoyaban que también se
investigara
el pleno bienestar psicológico ni los estados superiores de
conciencia.
En los paradigmas no occidentales los investigadores han hallado
enfoques
muy complejos, pero radicalmente diferentes, de la naturaleza humana y
de su potencialidad psicológica. Una vez reconocidas las
limitaciones
culturales de los paradigmas tradicionales de Occidente, quedaba
abierto
el camino para una expansión de la teoría
psicológica.
Desde luego, los enfoques no occidentales de la realidad y de la
naturaleza
humana no están exentos de limitaciones análogas, pero
actualmente
se tiene la esperanza de poder crear paradigmas nuevos capaces de
admitir
la visión del mundo tanto de Oriente como de Occidente y, en
última
instancia, de trascenderlas a ambas.
En Occidente se sostiene que el principal constituyente de la realidad
es la materia. La conciencia se ve como un producto e incluso como un
epifenómeno,
de los procesos materiales, especialmente, de los procesos cerebrales.
En Oriente, sin embargo se sostiene un punto de vista opuesto. Se
considera
que lo principal y verdaderamente originario es la conciencia, y
que lo material es un producto de ésta; por ende, se le asigna
menos
importancia al mundo material que a la conciencia. Un punto de vista
que
actualmente va cobrando forma es el que sostiene que ninguna de las dos
teorías tiene primacía, sino que más bien cada una
es expresión de una realidad de orden superior y que son
mutuamente
interdependientes.
La forma tradicional en que Occidente ha estudiado la naturaleza del
universo
material ha sido con una visión reduccionista y atomista, es
decir
que se ha buscado la naturaleza fundamental de la material
descomponiéndola
en las partes que la componen y dando por supuesto que estas partes
existen
como entidades separadas y aisladas. Sin embargo, en la actualidad la
física
cuántica va revelándonos un cuadro que en muchos sentidos
se asemeja estrechamente a las milenarias descripciones que heredamos
de
Oriente y a las de una Realidad Holísta, interconectada e
indivisible.
De hecho, y reiterando que la “verdad es más mentirosa que la
ficción”,
las pruebas más recientes hacen pensar no solamente que cada
parte
del Universo está conectada con los demás, sino que cada
parte del universo, e incluso el universo entero, está contenido
en cada una de las otras partes.
Durante mucho tiempo, la psicología occidental ha considerado el
estado de Conciencia vigílica común como el estado de
conciencia
óptimo. Sin embargo, hay otras psicologías que sostienen
la existencia de estados “superiores” mas adaptativos y afirman que la
gama de estados potencialmente alcanzables es mucho mas amplia de lo
que
habitualmente se admite. Los modelos psicológicos tradicionales
de Occidente no pueden dar cabida a tales afirmaciones, ya que el
supuesto
de que lo “habitual es lo mejor” las excluyó
automáticamente
de toda consideración posible. Por eso está en marcha un
cambio en busca de modelos nuevos. Lo más probable es que tales
cambios continúen a medida que se vaya disponiendo de nuevos
datos
provenientes tanto de las tradiciones no occidentales como de la
ciencia
moderna.
Los paradigmas tradicionales no han sido capaces de hallar
explicación
ni de dar cabida a gran cantidad de observaciones que invitan a la
reflexión,
provenientes de muchas fuentes independientes. Estos datos, en su
totalidad,
indican la necesidad urgente de una revisión drástica de
nuestros conceptos fundamentales sobre la naturaleza humana y de la
naturaleza
de la realidad.
En su trabajo “Enfoques las psicología, la realidad y el estudio
de la conciencia”, Daniel Goleman señala que los grupos
filtran
y estructuran las creencias y el conocimiento para crear una realidad
compartida.
En Oriente, los primeros grupos de investigadores ha consignado
ámbitos
de la manifestación psicológica que parecen trascender
con
mucho todo lo que se reconoce como posible en Occidente, en tanto que
los
científicos de nuestro mundo han cartografiado con todo lujo de
detalles ciertos campos de las psicopatologías. Sin embargo, hay
también (según nos aseguran quienes se especializan en
ambos
sistemas) áreas que se superponen.
Es frecuente, en las evaluaciones de las disciplinas de la conciencia
realizadas
hasta hace algún tiempo, que se llegue a la conclusión de
que quienes las practican padecen diversas formas de
psicopatología,
e incluso de psicosis. “Colisión de paradigmas” señala,
sin
embargo, que estas evaluaciones contienen de varios errores
metodológicos,
conceptuales, experimentales y paradigmáticos. Al no darse
cuenta
de la posibilidad de que los dos sistemas representen diferentes
paradigmas,
han caído en la equivocación de examinar el modelo
oriental
desde el interior mismo del punto de vista occidental, un proceso en
virtud
del cual las malas interpretaciones serán seguras. Los
científicos
occidentales sólo podrán evitar interpretaciones tan
patologizantes
si empiezan por tomar conciencia de sus propios supuestos
paradigmáticos
y tenerlos en cuenta.
Sobre
las nueve estructuras básicas
Las estructuras básicas constituyen los ladrillos fundamentales
de la conciencia: las sensaciones, las imágenes, los impulsos,
los
conceptos, etcétera. He señalado nueve grandes
estructuras
básicas que constituyen una versión ampliada de lo que la
filosofía perenne denomina la Gran Cadena del Ser: material,
cuerpo,
mente, alma y espíritu. En orden ascendente, los nueve niveles
son
los siguientes:
Primer nivel, las estructuras físico-sensoriales. Incluyen los
componentes
materiales del cuerpo más la sensación y la
percepción.
Es lo que Piaget llamó inteligencia sensoriomotora; lo que
Aurobindo denominó la sensoriofísico; lo que vedanta
denomina
annamaya-kosha, etcétera.
Segundo nivel, lo emocional-fantásmico. Se trata del nivel
emocional
y sexual, del nivel de los instintos, de la libido, del impulso vital,
de la bioenergía y del prana más el nivel de las
imágenes,
las primeras formas mentales. Las imágenes -lo que Arieti
denomina
“nivel fantásmico”- empieza a aflorar en el niño en torno
a los siete meses aproximadamente.
Tercer nivel, la mente representacional. Es lo que Piaget denomina
pensamiento
preoperacional. Está basada en los símbolos, que aparecen
entre los dos y los cuatro años de edad y en los conceptos, que
aparecen entre los cuatro y los siete años.
Cuarto nivel, la mente regla/rol, lo que Piaget denomina pensamiento
preoperacional
concreto, aparece alrededor de los siete y los once años de
edad.
Los budistas le llaman manovijñana, una mente que opera
concretamente
sobre la experiencia sensorial. Yo lo llamo regla/ rol, porque es la
primera
estructura auténticamente capacitada para llevar a cabo un
pensamiento
reglado, como la multiplicación o la división, y es
también
la primera estructura que puede asumir el rol de los demás,
asumir
realmente una perspectiva diferente de la suya propia. Se trata de una
estructura muy importante denominada por Piaget estadio de las
operaciones
concretas porque, aunque puede llevar a cabo operaciones complejas, lo
hace de forma muy concreta y literal. Quisiera subrayar, en este punto,
que ésta es la estructura que piensa que los mitos son
concretamente
y literalmente ciertos.
Quinto nivel, al que llamo nivel reflexivo-formal, es la primera
estructura
que no sólo puede pensar, sino que también puede pensar
sobre
el pensamiento. Es, por consiguiente, la primera estructura capaz de
llevar
a cabo un razonamiento hipotético, o de cotejar propuestas con
la
evidencia empírica, lo que Piaget denomina de las operaciones
formales.
Suele aparecer en la adolescencia y es la responsable del desarrollo de
la timidez y del desmedido idealismo propio de ese período.
Aurobindo
lo llama “mente razonadora” y el vedanta manomaya-kosha.
Sexto nivel, es el nivel existencia, el nivel
visión-lógica,
una visión que no es divisoria sino exclusiva, integradora,
unificadora
y creadora de redes de relaciones. Es lo que Aurobindo llama “ la mente
superior” y el budismo, manas. Es una estructura muy integradora, tan
integradora,
en realidad, como para unificar la mente y el cuerpo en una unidad de
orden
superior que yo denomino “centauro” simbolizando, con ello, la
fusión
-no la identidad- entre la mente y el cuerpo.
Nivel siete, es el nivel psíquico, pero con ello no estoy
afirmando
que, en él, aparezcan ciertas facultades paranormales aunque
éstas,
obviamente, pueden empezar a desarrollarse a partir de ese nivel. Este
nivel constituye el inicio del desarrollo transpersonal, espiritual o
contemplativo,
lo que Aurobindo denomina “mente iluminada”.
Nivel ocho, es el nivel sutil o intermedio del desarrollo espiritual,
la
morada de diversas formas luminosas y divinas llamadas yidam en el
budismo
e ishtadeva en el hinduismo (a las que no hay que confundir con las
formas
míticas colectivas propias de los niveles tres y cuatro). Se
trata
del hogar del Dios personal, de los arquetipos transpersonales “reales”
y de las formas supraindividuales. Es la “mente intuitiva” de
Aurobindo,
el vijñamaya-kosha del vedanta y el alaya-vijñana del
budismo.
Nivel nueve, es el nivel causal, la fuente pura y no manifestada del
resto
de los niveles inferiores. Se trata de la morada no de un Dios personal
sino de una Divinidad o Abismo sin forma. Es la “supermente”, el
supramental,
de Aurobindo, y el anandamaya-kosha, el cuerpo de gloria del vedanta.
Por
último, el papel en que está representado todo el
diagrama
representa la realidad última, el Espíritu
Absoluto,
que no es un nivel más sino el Fundamente y realidad de todos
los
niveles. Es la “supramente” de Aurobindo, el alaya puro del budismo y
turiya
del vedanta.
Stanislav
Grof
Sus
biógrafos lo presentan diciendo:
Nace en Praga en 1930, capital de la antigua Checoslovaquia.
Ingresó
al Instituto Fílmico de Praga donde un compañero le
presta
el libro "Introducción al Psicoanálisis" de Freud,
respecto al cual Grof dice: "Me impresionó mucho su mente
penetrante
y su habilidad para descifrar el oscuro lenguaje del inconsciente".
Decide convertirse en psicoanalista y estudia Medicina en la
Universidad
de Praga para especializarse después en Psiquiatría.
Estando ya en el postgrado de psiquiatría y psicoanálisis
Grof dice "Mientras iba conociendo la teoría del
psicoanálisis,
cada vez me impresionaba más de su "potencia", pero cuando
comencé
a trabajar con pacientes, los resultados no eran los esperados y me
decepcioné"
En 1955 llegan al lugar de trabajo de Grof unas muestras de un nuevo
medicamento
desarrollado por Hofmann en Sandoz, para que se investigaran sus
efectos
y evaluaran los resultados. Era LSD-25. Grof entusiasmado se ofrece de
voluntario para una sesión con L.S.D. Señala "Mi
primera
sesión con L.S.D. cambió radicalmente mi vida personal y
profesional. Experimenté un encuentro extraordinario con mi
inconsciente
e instantáneamente esa experiencia eclipsó todo mi
interés
anterior por el psicoanálisis freudiano. Disfruté de un
despliegue
fantástico de visiones coloridas y otras plenas de significado
simbólico.
Experimenté una cantidad de sentimientos, de una intensidad que
jamás hubiera imaginado. El experimento trataba de averiguar el
efecto de las luces brillantes en el cerebro. Mi experiencia fue ser
alcanzado
por un resplandor comparable a la luz que emana del epicentro de una
explosión
atómica. El rayo de luz me catapulto de mi cuerpo, deje de
sentir
la presencia del asistente de investigación, el laboratorio y
todos
los detalles de mi vida como estudiante en Praga. Mi conciencia
pareció
estallar y adquirí dimensiones cósmicas".
En el Instituto de Investigaciones de Praga pudo estudiar los efectos
del
L.S.D. en pacientes con diversos trastornos emocionales, depresivos,
psiconeuróticos,
alcohólicos, drogadictos, psicóticos indeterminados,
esquizofrénicos,
así como también hacerlo con colegas, sicólogos,
artistas
y amigos voluntarios. Declara: "Durante la primera etapa de
investigación,
el contacto diario con experiencias que no podían ser explicadas
según mi antiguo sistema de creencias (ateísmo,
psicoanálisis
y comunismo) socavó mi cosmos. Frente a la implacable afluencia
de pruebas incontrovertibles, mi compresión del mundo fue
cambiando
gradualmente, de una posición fundamentalmente atea, pasé
a una actitud mística" .
Se traslada a Estados Unidos donde es invitado a participar como
investigador
y clínico, por la Universidad John Hopkins de Baltimor, lugar en
el que inicia su carrera académica. Como figura ya en los anales
de la Historia de la Psicología Transpersonal, en 1969
conoció
a un grupo de profesionales: Abraham Maslow, Anthony Sutich y James
Fadiman.
Con ellos decidió que era el momento de lanzar un nuevo
movimiento
psicológico, centrado en el estudio de la consciencia y que
reconociera
el significado de las dimensiones espirituales de la psique, a la que
denominaron
Psicología Transpersonal. Al poco tiempo surge el Journal Of
Transpersonal
Psychology y fundan la Asociación de Psicología
Transpersonal
(ATP), que sigue funcionando actualmente en Palo Alto, California.
Durante este período se penaliza el uso del L.S.D., por lo que
se
debió detener la investigación con esta sustancia.
Producto
del nuevo panorama y los grandes descubrimientos realizados Grof y su
esposa
Christina desarrollan la técnica de Respiración
Holotrópica,
la cual reemplaza el uso del ácido lisérgico, pero que
produce
efectos muy similares en las personas que son atendidas. Esta
técnica
se basa en la hiperventilación y la música evocativa,
especialmente
diseñada.
Surge en 1978 la Asociación Transpersonal Internacional (ITA),
que
fue fundada por Grof junto a Michael Murphy y Richard Price. Esta
organización
incluyen a otras disciplinas y con objetivos más amplios, como
es
el crear un nuevo paradigma científico que sustituya al modelo
mecanicista
del universo. Es Stanislav Grof el primer Presidente de la ITA, y
estando
en este cargo comienza a difundirse más ampliamente lo
Transpersonal,
gracias a las conferencias y encuentros internacionales que se
desarrollan
anualmente en diferentes partes del mundo.
En el campo de las experiencias, uno de sus descubrimientos más
importantes fue el de las Matrices Perinatales, en las que
describe
la transcendencia del marco de la realidad, del espacio y del tiempo,
que
nos brinda una visión inestimable de los distintos estadios del
proceso de nacimiento y las huellas que imprime en el psiquismo de los
seres humanos, así como de la psicopatología, destacando
el potencial terapéutico de la dimensión religiosa y
espiritual.
Su
terapia
holotrópica está basada tanto en los modernos estudios
sobre
la conciencia como en antiquísimos sistemas de curación
como
es el chamanismo. El término "holotrópica" derivado del
griego
"holos" = totalidad, y "trepein" = ir hacia, significa literalmente
moverse
hacia
la totalidad. El nombre refleja el concepto básico de que la
sanación
resulta de lograr trascender la fragmentación interior y la
sensación
de estar aislado del resto del universo. El facilitador sugiere una
técnica
o una combinación de técnicas específicas -
fundamentalmente
la hiperventilación - para activar el inconsciente y movilizar
las
energías bloqueadas, logrando así transformar los estados
emocionales y los síntomas psicosomáticos en un flujo de
experiencias dinámicas que permiten su resolución.
A continuación veremos parte del
pensamiento
de Stanislav Grof, pero antes, como médico, siento el deber de
recordar
que tenemos más de 1.000 millones de seres humanos
irreversiblemente
dañados cerebralmente por la drogadicción. El L.S.D. es
una
droga ilegal y altamente peligrosa, cuyo uso alucinógeno se
justificó
tan sólo experimentalmente, teniendo siempre a su lado el sujeto
sometido a la experiencia a personal calificado, vigilando el
facilitador
la entrada al "túnel del vuelo" de expansión de la
conciencia
y en especial frente a la salida del viaje, que es traumática
ante
el regreso a la propia realidad existencial. En la experiencia se
requiere
de microdosis muy bien calibradas para cada persona, lo que no sucede
con
el adicto que utiliza dosis mayores que las recomendadas a su
organismo,
generando desequilibrios cerebrales y neurohormonales en especial a
nivel
del hipotálamo. Es por ello que agrego esta previa
información
sobre la droga:
|
|
|||
| ALCOHOL | CIGARRILLOS | HEROÍNA | "POXI-RAN" |
| ALUCINÓGENOS | COCA | LSD- 25 | QUÍMICOS INHALABLES |
| ABANICOS ESTEROIDES | COCAÍNA | MARIHUANA | SEDANTES |
| ANFETAMINAS | CRACK | MDMA | SPEEDBALL |
| BARBITÚRICOS | ÉXTASIS | MORFINA | TABACO |
| CANNABIS SATIVA | HACHIS | OPIO | TOLUENO |
L.S.D.
Hecha esta, para mi necesaria y fundamental aclaración, transcribo en forma textual lo que Stanislav Grof expresa de la experiencia científica psicodélica con el estudio personal de más de 3.000 sesiones, lo hago por su valor científico y porque se supone que la página MUNDO MEJOR es visitada por personas con criterio formado y no emprenderán la estúpida y suicida aventura de, por su cuenta, tener un "viaje" psicodélico a transitorios niveles superiores de conciencia con una droga que desde hace años, está penalizada y se escapó del ámbito de la ciencia experimental al mundo de la drogadicción.
Señala Grof en su libro Psicología
Transpersonal:
Me
interesa particularmente alcanzar a aquellos con la mente lo
suficientemente
abierta para que los presentes datos les sirvan de incentivo, a fin de
realizar su propio trabajo que los confirme o los refute. El uso de
sustancias
psicodélicas, el instrumento de mayor potencia entre las
tecnologías,
hoy en día está asociado evidentemente a condenables
dificultades
políticas, legales y administrativas.
La
información puede ser también de interés a otros
investigadores
que hayan estado estudiando los mismos fenómenos y otros
relacionados
con ellos, en el contexto de otras disciplinas y con el uso de
técnicas
y métodos diferentes. Entre ellos figurarían, por
ejemplo,
antropólogos que realicen estudios de campo en culturas
aborígenes
y que investiguen prácticas shamánicas, ritos de
tránsito
y ceremonias de curación; tanatólogos en sus
exploraciones
de la muerte y de experiencias cercanas a la misma; terapeutas que usen
diversas técnicas experienciales de gran potencia en
psicoterapia,
trabajos corporales o formas de hipnosis no autoritativas;
científicos
que experimenten en el laboratorio con técnicas de
alteración
de la mente, tales como aislamiento o saturación sensorial,
técnicas
de biofeedback, sonido holofónico; psiquiatras que trabajen con
pacientes en estado no ordinario agudo de conciencia;
parapsicólogos
que investiguen la percepción extrasensorial; y físicos
interesados
en las inferencias de la física cuántica-relativista para
la comprensión de la relación entre materia y conciencia.
La
historia de la ciencia muestra claramente la limitadísima
visión
con la que se han rechazado las nuevas pruebas y observaciones, por el
mero hecho de no ser compatibles con la visión existente del
mundo
o con el paradigma científico vigente.
Al
final de los años sesenta, conocí a un pequeño
grupo
de profesionales, entre los que figuraban Abraham Maslow, Anthony
Sutich
y James Fadiman, que compartían mi criterio de que había
llegado el momento de lanzar un nuevo movimiento psicológico en
el estudio de la conciencia y que reconociera el significado de las
dimensiones
espirituales de la psique. Después de varias reuniones
destinadas
a clarificar estos nuevos conceptos, decidimos denominar esta nueva
orientación
"psicología transpersonal". Al poco tiempo lanzamos el Journal
of
Transpersonal Psychology y fundamos la Asociación de
Psicología
Transpersonal.
Si
bien la psicología transpersonal tenía cierta
cohesión
intrínseca y hasta cierto punto era comprensiva por sí
misma,
estaba prácticamente asilada del tronco principal de la ciencia.
Al igual que mi propia visión del mundo y mi sistema de
creencias,
era susceptible de ser tachada de irracional y acientífica, lo
que
equivalía a declararla incompatible con el sentido común
y con el criterio científico vigente. Esta situación
cambió
durante la primera década de la Asociación de
Psicología
Transpersonal. Quedó claro que la orientación y
perspectiva
transpersonales rebasaban ampliamente los limitados confines de la
psiquiatría,
la psicología y la psicoterapia. Durante este período se
establecieron importantes conexiones con descubrimientos
revolucionarios
de otras disciplinas: la física cuántica-relativista, la
teoría de los sistemas y la información, el estudio de
las
estructuras disipativas, la investigación cerebral, la
parapsicología,
la holografía y el pensamiento holonómico. Más
recientemente,
éstas se han visto complementadas por nuevas formulaciones en
biología,
genética y el estudio del comportamiento, así como por el
desarrollo de la tecnología holofónica.
Durante
los últimos tres siglos, la ciencia occidental ha estado
dominada
por el paradigma newtoniano-cartesiano con el modelo mecanicista del
universo
que perdió su fuerza revolucionaria y se convirtió en un
grave obstáculo para la investigación y el progreso
científico.
Existe una necesidad urgente de un cambio fundamental de paradigma, que
permita acomodar el creciente flujo de datos revolucionarios
procedentes
de diversas áreas y que entran en conflicto irreconciliable con
los viejos modelos.
Dado
que es absolutamente esencial poseer un conocimiento profundo de los
campos
experienciales transbiográficos, para alcanzar una
comprensión
auténtica de la mayoría de los problemas que se plantea
la
psiquiatría, esta situación trae consecuencias graves. En
particular, resulta prácticamente imposible comprender con mayor
profundidad el proceso psicótico, sin dar crédito a las
dimensiones
transpersonales de la psique. Así pues, las explicaciones
existentes,
o bien se limitan a ofrecer interpretaciones psicodinámicas
superficiales
y poco convincentes, reduciendo los problemas en cuestión a
factores
biográficos de la primera infancia, o postulando factores
bioquímicos
desconocidos para justificar distorsiones de la "realidad objetiva",
así
como otras manifestaciones raras e incomprensibles.
La
deficiencia del viejo paradigma se pone todavía más de
relieve
a la hora de explicar importantes fenómenos socioculturales,
tales
como el shamanismo, la religión, el misticismo, los ritos de
paso,
los misterios antiguos y las ceremonias de curación de diversas
culturas preindustriales. La tendencia actual a reducir las
experiencias
místicas y la vida espiritual a estados casi psicóticos
culturalmente
aceptados, a supersticiones primitivas, o a conflictos y dependencias
irresolutos
de la infancia, demuestra una falta grave de comprensión de su
verdadera
naturaleza. Un ejemplo de ello lo constituye la mala disposición
del grueso de la psicología y la psiquiatría, para
aceptar
el diluvio de datos procedentes de fuentes diversas, tales como la
práctica
de los análisis de Jung y las nuevas psicoterapias
experienciales,
el estudio de la experiencia de la muerte y el fenómeno de la
cercanía
de la muerte, la investigación psicodélica, los estudios
modernos de parapsicología y los informes de
"antropólogos
visionarios". Esta rígida adherencia al paradigma
newtoniano-cartesiano
ha tenido consecuencias particularmente nocivas para la práctica
de la psiquiatría y la psicoterapia. La consonancia perceptual y
cognoscitiva con la visión mecanicista del mundo se considera
esencial
para la salud y normalidad mental. Así pues, la
orientación
predominante en la terapia psiquiátrica consiste en eliminar
síntomas
y fenómenos inusuales de cualquier género, con el fin de
que las percepciones y experiencias que el individuo tenga del mundo
vuelvan
a ser las convenidas.
La
mayoría de los científicos han sido programados de un
modo
tan completo a través de su formación, o han quedado tan
impresionados y entusiasmados por sus éxitos pragmáticos,
que han tomado su modelo por una descripción literal, precisa y
exhaustiva, de la realidad. En este ambiente, han sido innumerables las
observaciones en diversos campos que han sido sistemáticamente
descartadas,
reprimidas o ridiculizadas, en base a su incompatibilidad con el
pensamiento
mecanicista y reduccionista, que para muchos se ha convertido en
sinónimo
de enfoque científico.
Un
paradigma es más que un simple modelo teórico de utilidad
para la ciencia; en la práctica su filosofía moldea el
mundo,
gracias a la influencia indirecta que ejerce en los individuos y en la
sociedad. La ciencia newtoniano-cartesiana ha creado una imagen muy
negativa
de los seres humanos, describiéndolos como máquinas
biológicas
operadas por impulsos instintuales de naturaleza bestial. No reconoce
con
autenticidad los valores elevados, tales como la conciencia espiritual,
los sentimientos de amor, las necesidades estéticas, o el
sentido
de justicia, a los que considera derivados de los instintos
básicos
o como compromisos esencialmente ajenos a la naturaleza humana. Esta
imagen
aprueba el individualismo, el egoísmo extremo, la competencia y
el principio de "supervivencia del más fuerte" como tendencias
naturales
y esencialmente sanas. Ha sido incapaz de reconocer el valor y la
importancia
vital de la cooperación, la sinergia y las preocupaciones
ecológicas.
Existe
un interés creciente en la evolución de la conciencia,
como
posible alternativa a la destrucción global, como lo demuestra
la
popularidad de la meditación y de otras prácticas
espirituales
antiguas y orientales; las diversas formas de yoga, el shivaismo de
Cachemira,
el vajrayana tibetano, el taoismo, el budismo Zen, el sufismo, la
cábala
o la alquimia. El caudal de profundos conocimientos sobre la psique la
conciencia humana, acumulado por dichos sistemas a lo largo de los
siglos,
o incluso de los milenios, no ha sido reconocido, explorado ni
integrado
adecuadamente por la ciencia occidental.
Desde 1954,
cuando
por primera vez me interesé y familiaricé con las drogas
psicodélicas, he dirigido personalmente más de 3.000
sesiones
con LSD y he tenido acceso a los informes de más de 2.000
sesiones
conducidas por mis colegas de Checoslovaquia y en Estados Unidos. Los
sujetos
que han participado de estos experimentos han sido voluntarios
"normales",
diversos grupos de pacientes psiquiátricos y cancerosos
moribundos.
La mejor forma de considerar esas drogas es como ampliadores o
catalizadores
de los procesos mentales. Parecen activar matrices o potenciales
preexistentes
de la mente humana. El individuo que la ingiere no experimenta una
"psicosis
tóxica" esencialmente distinta al funcionamiento de su psique en
circunstancias normales, sino que emprende un viaje fantástico
hacia
el interior de su mente inconsciente y superconsciente. Por
consiguiente
estas drogas revelan y permiten la observación directa de una
amplia
gama de fenómenos de otra forma ocultos, que representan
capacidades
intrínsecas de la mente humana y juegan un papel importante en
la
dinámica mental normal. Ahora no me cabe prácticamente
duda
alguna de que nuestra actual interpretación del universo, de la
naturaleza de la realidad y en particular de los seres humanos, es
superficial,
incorrecta e incompleta.
Lo que se dice
a continuación no es sólo aplicable a los estados
psicodélicos,
sino a diversos estados de conciencia no ordinarios, que pueden tener
lugar
de un modo espontáneo o inducidos sin la ayuda de drogas. En
estas
sesiones se pueden experimentar diversas secuencias dramáticas,
con una agudeza, realismo e intensidad sensorial comparable o superior
a la percepción ordinaria del mundo material. El pensamiento es
objeto de la influencia más profunda y el intelecto puede crear
interpretaciones de la realidad completamente diferentes a las
características
del sujeto en su estado ordinario de conciencia con una amplia gama de
intensas emociones. El estado psicodélico tiene una cualidad
multidimensional,
con imágenes en constante movimiento dinámico y
habitualmente
transmiten acción y drama. Son visiones tridimensionales y
están
dotadas de todas las cualidades de la percepción cotidiana.
Una de las
características
importante de la experiencia es el hecho de que trasciende el espacio y
el tiempo. Prescinde del continuo lineal entre el mundo
microcósmico
y el macrocosmos, que parece ser absolutamente indispensable en el
estado
de conciencia habitual. Los objetos representados cubren la totalidad
de
la gama de dimensiones, desde átomos, moléculas y
células
individuales, hasta cuerpos celestes gigantescos, sistemas solares y
galaxias.
Desde el punto de vista experiencial, la distinción entre el
microcosmos
y el macrocosmos es arbitraria, ambos pueden coexistir en la misma
experiencia
y son fácilmente intercambiables. La distancia lineal del tiempo
que domina la experiencia cotidiana está ausente. Es bastante
frecuente
que se sobrepase el tiempo como dimensión y que éste
adquiera
características espaciales, con el pasado, el presente y el
futuro
esencialmente yuxtapuestos y coexistiendo en el presente.
Los estados
inusuales
de la mente demuestran claramente la estrechez y las limitaciones del
espacio
con sus tres únicas dimensiones. Los sujetos bajo el efecto de
L.S.D.
afirman frecuentemente haber experimentado el espacio y el universo en
forma curva y autocontenida, o haber logrado percibir mundos con
cuatro,
cinco o más dimensiones. Otros tiene la sensación de
hallarse
en un punto de la conciencia carente de toda dimensión.
Otra
característica
importante de los estados psicodélicos consiste en superar la
distinción
específica entre materia, energía y conciencia. Lo
"material"
que en la vida cotidiana parece sólido y tangible, puede
desintegrarse
en pautas de energía, una danza cósmica de vibraciones, o
en un juego de la conciencia. El mundo de individuos y objetos
independientes
se ve reemplazado por un estanque indiferenciado de pautas
energéticas,
o conciencia en la que diversos tipos y niveles de límites
juegan
arbitrariamente. Los que inicialmente consideraban que la materia era
la
base de la existencia y veían la mente como algo derivado de la
misma comienzan por descubrir que la conciencia constituye un principio
independiente en el sentido de dualismo psicológico y acaban por
aceptarlo como realidad única. Las experiencias resultantes
representan
amalgamas, en las que se combina la percepción del mundo externo
con los elementos proyectados desde el inconsciente. La experiencia de
uno mismo como una infinitesimal fracción independiente del
universo
no parece ser incompatible con la de sentirse formar a su vez otra
parte
del mismo, o de la totalidad de la existencia.
Para analizar
el contenido de los fenómenos psicodélicos, me ha sido
útil
distinguir cuatro categorías principales de experiencias:
La más
superficiales son las abstractas o estéticas,
relacionado
con la personalidad del sujeto y encuentran explicación en la
anatomía
y fisiología de los órganos sensoriales.
Lo
próxima
categoría la constituye la psicodinámica,
biográfica
o recordativa. En ella se reviven recuerdos emocionalmente
significativos
de diversos períodos de la vida del sujeto y experiencias
simbólicas.
Los problemas
conceptuales relacionados con el tercer tipo que denomino perinatales,
son de mayor importancia. Sugiere que el inconsciente humano contiene
repositorios
o matrices, cuya activación conduce a revivir el nacimiento
biológico
y a una profunda confrontación con la muerte. El proceso
resultante
del morir y renacer se asocia típicamente con la apertura de
áreas
espirituales intrínsecas de la mente humana, independientes del
ambiente racial, cultural y educativo del individuo. El recuerdo de
estos
sucesos parece incluir los tejidos y las células del cuerpo.
El mayor
desafío
al modelo mecanicista del universo procede de la última
categoría
de los fenómenos psicodélicos, toda una gama de
experiencias
que he optado por denominar con la palabra
transpersonales. El común
denominador de este grupo copioso y ramificado de experiencias
inusuales
lo constituye la sensación individual de expansión de la
conciencia, más allá de las fronteras del ego, superando
las limitaciones del tiempo y del espacio. En ciertas ocasiones los
sujetos
bajo los efectos de L.S.D. tienen la sensación precisa de
revivir
recuerdos de su existencia en una encarnación previa. Se
descubre
información detallada y bastante esotérica, relacionada
con
los aspectos correspondientes del universo material, que excede
sobradamente
la formación general y el conocimiento específico del
individuo
sobre el área en cuestión.
Admití
la posibilidad de que nuestra visión científica actual
del
mundo resultara ser tan superficial, imprecisa e inadecuada, como
muchas
de las que habían precedido en la historia. Cuando logré
romper mi dependencia de los antiguos modelos y convertirme en un
simple
observador participante en el proceso, comencé a darme cuenta de
que había modelos importantes en las filosofías antiguas
u orientales y en la ciencia occidental moderna que ofrecían
alternativas
conceptuales emocionantes y prometedoras.
Otro
grupo importante de experiencias transpersonales incluye la
telepatía,
diagnóstico psíquico, clarividencia, clariaudiencia,
precognición,
psicometría, experiencias de abandono del cuerpo, clarividencia
espacial y otros fenómenos paranormales. Alguno de ellos se
caracterizan
por la superación de las limitaciones temporales habituales,
otros
por la de las barreras espaciales, o por la de ambas. La clara
línea
divisoria entre psicología y parapsicología tiende a
desaparecer.
La
existencia de experiencias transpersonales supone una violación
de algunos supuestos y principios más básicos de la
ciencia
mecanicista. Muchas experiencias transpersonales incluyen sucesos del
microcosmos
y del macrocosmos -reinos inalcanzables directamente por los sentidos
humanos-
o de períodos históricamente anteriores al origen del
sistema
solar, del planeta Tierra, de los organismos vivos, del sistema
nervioso
y del homo sapiens. Estas experiencias sugieren claramente que, de un
modo
todavía inexplicable, en cada uno de nosotros está
contenida
la información sobre el conjunto del universo o la totalidad de
la existencia.
El
hecho de que las experiencias transpersonales puedan facilitar acceso a
información precisa sobre diversos aspectos del universo, antes
desconocidos para el sujeto, requiere una revisión fundamental
de
nuestros conceptos acerca de la naturaleza de la realidad y la
relación
entre conciencia y materia. Estas interconexiones dinámicas
entre
las experiencias internas y el mundo fenomenal sugieren que de
algún
modo, la red propia de los procesos psicodélicos supera los
límites
físicos del individuo.
Otra
observación interesante de este género ha tenido lugar en
relación con experiencias de encarnaciones anteriores, dotadas
de
todas las cualidades de un recuerdo e interpretadas habitualmente por
los
propios individuos como vivencias de episodios de vidas anteriores. Al
desarrollarse dichas experiencias, los sujetos generalmente identifican
a ciertas personas de su vida actual como importantes protagonistas de
esas situaciones kármicas. La revisión y
resolución
de esos recuerdos kármicos se asocia típicamente a una
profunda
sensación de alivio, de liberación de los opresivos
"vínculos
kármicos", así como a un bienestar y satisfacción
supremos por parte del sujeto. Es importante subrayar que estos cambios
ocurren con absoluta independencia y no pueden explicarse en
términos
de una comprensión lineal convencional de la causalidad.
El
pasado y el futuro parecen ser relativamente menos importantes que el
momento
presente, y la emoción del propio proceso de la vida sustituye a
la persecución compulsiva de objetivos. Al extenderse el proceso
al reino transpersonal, los límites de la causalidad lineal se
expanden
al infinito. No sólo el nacimiento biológico, sino
diversas
etapas y aspectos del desarrollo embriónico e incluso las
circunstancias
de la concepción e implantación, parecen ser fuentes
plausibles
de influencias importantes de la vida psicológica del individuo.
Diversas experiencias transpersonales tienden a socavar la creencia
obligatoria
en la naturaleza del tiempo lineal y del espacio tridimensional,
ofreciendo
muchas alternativas experienciales. La materia tiende a desintegrarse,
convirtiéndose no sólo en amenas pautas
energéticas,
sino en vacío cósmico. La forma y el vacío se
convierten
en conceptos relativos y, finalmente, intercambiables. Si bien con
fines
prácticos uno sigue pensando en la materia sólida, el
espacio
tridimensional, el tiempo unidireccional y la causalidad lineal, la
comprensión
filosófica de la existencia se convierte en algo mucho
más
complejo y sofisticado, semejante al criterio de las grandes
tradiciones
místicas.
El
pensamiento científico contemporáneo en la medicina, la
psiquiatría,
la psicología y la antropología, representan una
extensión
directa del modelo newtoniano-cartesiano del universo del siglo XVII.
Dado
que todos los supuestos básicos de ese modo de ver la realidad
han
sido superados por la física de nuestro siglo, parece natural
que,
tarde o temprano, haya cambios fundamentales en todas las disciplinas
derivadas
directamente de los mismos.
La
investigación moderna sobre la conciencia ha aportado abundantes
pruebas en apoyo de las visiones del mundo de las grandes tradiciones
místicas.
Es interesante que muchos destacados científicos que han
revolucionado
la física moderna, tal como Albert Einstein, Niel Bohr, Erwin
Schrödinger,
Werner Heisenberg, Robert Oppenheimer y David Bohm, hayan encontrado el
pensamiento científico perfectamente compatible con la
espiritualidad
y con la visión mística del mundo.
Según
la teoría de la relatividad, el espacio no es tridimensional y
el
tiempo no es lineal; ni lo uno ni lo otro tienen entidad por separado.
Están íntimamente entrelazados y forman un continuo
cuatridimensional
llamado "Espacio-Tiempo". En las especulaciones astrofísicas y
cosmológicas,
el concepto de vacío carece de significado, mientras que, por
otra
parte, el desarrollo de la física atómica y
subatómica
ha destruido la imagen de la materia sólida. Los experimentos de
Rutherford con partículas alfa demostraron claramente que los
átomos
no son unidades de materia sólida y dura, sino que consisten en
vastos espacios en los que unas pequeñas partículas, los
electrones, giran alrededor del núcleo.
El
modelo planetario mostraba átomos consistentes en espacios
vacíos,
con sólo pequeñísimas partículas de
materia;
la física cuántica demostró que estas tampoco eran
objetos sólidos. Resultó que las partículas
subatómicas
tenían unas características muy abstractas y una paradoja
doble de naturaleza. Aparecían en unas ocasiones como
partículas
y en otras como ondas. La habilidad de un mismo fenómeno para
manifestarse
en forma de partículas o de ondas, suponía evidentemente
una violación de la lógica aristotélica.
La
aparente contradicción entre partícula y onda se
resolvió
en la teoría cuántica de un modo que destruye las propias
bases de la visión mecanicista del mundo. A nivel
subatómico,
la materia no existe con certeza en lugares definidos, sino que
más
bien muestra una "tendencia a existir" y la actividad atómica no
ocurre con certeza en momentos determinados y de un modo definido, sino
que muestra una "tendencia a ocurrir". Estas tendencias pueden
expresarse
en forma de probabilidades matemáticas, con las propiedades
características
de las ondas.
A
nivel subatómico, el mundo material de los objetos
sólidos
se disuelve en una compleja pauta de ondas probabilísticas. Las
partículas subatómicas carecen de significado como
entidades
aisladas; solo pueden ser comprendidas como interconexiones entre la
preparación
de un experimento y su subsiguiente medición. Las ondas
probabilísticas
no representan finalmente las probabilidades de las cosas, sino de las
interconexiones.
La
consecuencia más espectacular de la teoría de la
relatividad
consistió en la demostración experimental de la
creación
de partículas materiales, a partir de pura energía y la
conversión
de éstas en energía al invertir el proceso. Se considera
que tanto la fuerza como la materia tienen su origen en pautas
dinámicas
llamadas partículas. No se pueden separar las partículas
del espacio que las rodea, representan tan sólo condensaciones
del
campo continuo presente en la totalidad del espacio. Las
partículas
según la teoría del campo lo propone, pueden aparecer
espontáneamente
del vacío y desaparecer de nuevo. El "vacío
físico"
se halla en estado de vacuidad y de la nada, pero contiene en potencia
todas las formas del mundo de las partículas.
Geoffrey
Chew (1968) formuló la filosofía del bootstrap;
la
naturaleza no se puede reducir a entidades fundamentales tales como las
partículas elementales o los campos, sino que sólo puede
comprenderse plenamente a través de su autoconsistencia. En su
último
análisis, el universo es una tela infinita de sucesos
relacionados
entre sí. Ninguna de las propiedades de cualquiera de las partes
de dicha tela es elemental y fundamental, sino que todas reflejan las
propiedades
de otras partes de la misma. Es, por consiguiente, la consistencia
global
de sus interrelaciones lo que determina las estructura de la totalidad
de la red y no la de cualquiera de sus partes constituyentes
específicas.
Todas las teorías sobre fenómenos naturales, incluidas
las
leyes naturales, se consideran desde este punto de vista creaciones de
la mente humana. Son esquemas conceptuales que representan
aproximaciones
más o menos adecuadas y que no deben confundirse con
descripciones
precisas de la realidad, ni con la propia realidad.
La
interpretación sin duda más fantástica de la
teoría
cuántica es la hipótesis de los mundos múltiples,
relacionada con Hugh Everett, Jhon Wheeler y Neill Graham. Esta
hipótesis
postula que el universo se divide a cada instante en infinidad de
universos.
Dado que los universos individuales no se comunican entre sí, no
existe contradicción posible.
Eugene
Wigner, Edward Walker, Jack Sarfatti y Charles Musès suponen un
papel preciso de la psique en la realidad cuántica. Sugieren que
la mente en realidad influye en la materia, o incluso la crean.
Ilya
Prigogine (1980, 1984) desmintió la imagen sombría del
universo,
dominado por una tendencia omnipotente hacia el azar y la
entropía.
En base a su estudio de las denominadas estructuras disipativas de
ciertas
reacciones químicas y el descubrimiento de un nuevo principio
que
la rige: "el orden a través de la fluctuación". Al seguir
investigando se descubrió que dicho principio no se limita
exclusivamente
a los procesos químicos, sino que representa el mecanismo
básico
del desarrollo evolutivo en todos los campos, desde los átomos
hasta
las galaxias, desde las células hasta los seres humanos,
sociedades
y culturas.
El
resultado de estas observaciones ha permitido formular una
visión
unificada de la evolución, en la que el principio unificador no
es un estado fijo, sino unas condiciones dinámicas de los
sistemas
en desequilibrio. Unos sistemas abiertos a todos los niveles y en todos
los campos son portadores de una evolución global, que garantiza
el movimiento de continuación de la vida hacia nuevos
regímenes
dinámicos de complejidad. Desde este punto de vista, la propia
vida
se ve de un modo distinto, muy alejado del concepto orgánico. La
misma energía y los mismos principios generan evolución a
todos los niveles, tanto si se trata de materia, de fuerzas vitales, de
información, como de procesos mentales. El microcosmos y el
macrocosmos
son dos aspectos de la misma evolución unificada y unificadora.
La vida ya no se concibe como un fenómeno que se desenvuelve en
un universo inanimado, sino que el propio universo adquiere
gradualmente
mayor vitalidad.
En
este caso la nueva ciencia del llegar a ser, en sustitución de
la
antigua del ser, ha redescubierto la verdad de la filosofía
perenne:
que la evolución de la humanidad forma parte integral y
significativa
de la evolución universal. Los humanos son agentes importantes
de
dicha evolución, en lugar de sujetos pasivos de la misma, son
la evolución.
El
último gran reto al pensamiento mecanicista lo constituye la
teoría
del biólogo y bioquímico británico Rupert
Sheldrake,
expuesta en su obra revolucionaria y eminentemente polémica, A
New
Science of Life (1981). Sheldrake nos ofrece una crítica
brillante
de las limitaciones del poder explicativo de la ciencia mecanicista y
de
su incapacidad para enfrentarse a los problemas fundamentales de la
morfogénesis
durante el desarrollo individual y la evolución de las especies,
la genética, o formas instintivas y más complejas de
comportamiento.
La ciencia mecanicista sólo se ocupa del aspecto cuantitativo de
los fenómenos, con lo que Sheldrake denomina "causalidad
energética".
Hace caso omiso del aspecto cualitativo, es decir, el desarrollo de las
formas o "causalidad formativa". Según Sheldrake, los organismos
vivos no son simples máquinas biológicas de gran
complejidad,
ni la vida se reduce a reacciones químicas. La forma, el
desarrollo
y el comportamiento de los organismos son moldeados por "campos
morfogenéticos",
pertenecientes a un género que actualmente no somos capaces de
detectar
ni de medir y que la física no reconoce. Dichos campos son
moldeados
por la forma y el comportamiento de antiguos organismos de la misma
especie,
por conexión directa a través del espacio y del tiempo, y
muestran propiedades acumulativas. Si un número significativo de
miembros de una especie determinada desarrolla ciertas propiedades
organísmicas
o aprende alguna forma específica de comportamiento,
éstas
son adquiridas automáticamente por otros miembros de la misma
especie,
aunque no exista formas convencionales de contacto entre ellos. El
fenómeno
de "resonancia mórfica", como Sheldrake lo denomina, no se
limita
a organismos vivos y se demuestra con fenómenos tan elementales
como el de la cristalización. Sheldrake es perfectamente
consciente
de que su teoría lleva implícitas consecuencias de largo
alcance para la psicología, que él mismo ha analizado con
relación al concepto de Carl Gustav Jung del inconsciente
colectivo.
Arthur
Young con su teoría del proceso es un candidato
importante
al metaparadigma científico del futuro. Organiza e interpreta
con
enorme lucidez la información procedente de diversas
disciplinas
- la geometría, la teoría cuántica y las
teorías
de la relatividad, la química, la biología, la
botánica,
la zoología, la psicología y la historia - y las
integra
en una cosmológica global. El modelo del universo de Young tiene
cuatro niveles, definidos por el grado de libertad y de
constreñimiento,
y siete etapas consecutivas; la luz, las partículas nucleares,
los
átomos, las moléculas, las plantas, los animales y los
humanos.
Young ha logrado descubrir una pauta básica del proceso
universal,
que se repite una y otra vez a diferentes niveles de la
evolución
en la naturaleza. El poder explicativo de este paradigma se ve
complementado
por su poder de predicción. Al igual que el cuadro
periódico
de elementos de Mendeléev, puede pronosticar fenómenos
naturales
y sus aspectos específicos.
Asignando
una función fundamental a la luz en el universo y con la atinada
influencia del quanto de acción, Young ha logrado salvar el
vacío
entre la ciencia, la mitología y la filosofía perenne. Su
paradigma, por consiguiente, no sólo es compatible con la mejor
de las ciencias, sino también es aplicable a los aspectos no
objetivos
y no definibles de la realidad, mucho más allá de los
reconocidos
límites de la ciencia.
Los
nuevos descubrimientos de la ciencia tienen una cosa en común:
sus
planteadores comparten la profunda convicción de que la imagen
mecanicista
del universo, debe dejar de ser considerada como el modelo exacto y
obligatorio
de la realidad. El concepto del cosmos como supermáquina
gigantesca,
construido por incontables objetos desunidos y existentes
independientemente
del observador, se ha convertido en obsoleto y ha sido relegado a los
archivos
históricos de la ciencia. El modelo actualizado muestra el
universo
como una trama unificada e indivisible de sucesos y relaciones, cuyas
partes
integrantes representan distintos aspectos y pautas de un único
proceso integral de inimaginable complejidad. Tal como lo
pronosticó
James Jeans (1930) hace más de cincuenta años, el
universo
de la física moderna se parece más a un sistema de
procesos
mentales, que a un reloj descomunal. La existencia de experiencias
transpersonales
supone un golpe fatal para el pensamiento mecanicista y exige cambios
en
las propias bases de la visión científica del mundo.
Fritjof
Capra (1975; 1982), entre otros, ha demostrado que la visión del
mundo que emerge de la física moderna parece coincidir con la
visión
mística del mundo. Lo mismo puede decirse, en mucho mayor grado,
de la investigación moderna sobre la conciencia, puesto que se
ocupa
directamente de los estados de la conciencia, verdadero dominio de las
escuelas místicas. Por consiguiente, existe una compatibilidad
creciente
entre los conceptos revolucionarios de la investigación sobre la
conciencia y la física moderna.
Ken
Wilber, en su ponencia La física, el misticismo y el nuevo
paradigma
holográfico (1979), aclara que la filosofía perenne
describe
al ser y la conciencia como una jerarquía de niveles, desde los
reinos más densos y fragmentarios, hasta los más
elevados,
sutiles y unitarios. La mayoría de los sistemas coinciden en los
siguientes niveles principales: 1) el físico,
que
incluye la materia/energía no viviente; 2) el
biológico,
que se concentra en la materia/energía viviente y sensible; 3) el
psicológico, que trata de la mente, del ego y del
pensamiento
lógico; 4) el sutil, que comprende los fenómenos
psíquicos
y arquetípicos; 5) el causal, caracterizado por su
radiación
amorfa y su perfecta trascendencia; y 6) la conciencia absoluta,
aplicada a todos los niveles del espectro.
Los
elementos de los mundos inferiores son incapaces de experimentar los
superiores
y no son conscientes de su existencia, a pesar de que los
interpenetran.
Los místicos distinguen dos formas de interpenetración:
la
horizontal dentro de cada nivel y la vertical entre niveles. En cada
nivel
existe hologarquía, sus elementos son aproximadamente distintos
en categorías y mutuamente interpenetrantes. Entre distintos
niveles
no existe equivalencia y hay jerarquía. Los descubrimientos
físicos
han confirmado sólo un pequeño fragmento de la
visión
mística del mundo. Los físicos han destruido rotundamente
el dogma de la primacía de la materia sólida e
indestructible,
que constituía la base de la visión mecanicista del
mundo;
en las exploraciones subatómicas, la materia se desintegra en
pautas
y formas abstractas de conciencia. Los físicos también
han
demostrado la existencia de unidad horizontal y de
interpenetración
en el primer nivel, el físico, de la jerarquía de la
filosofía
perenne.
La
teoría de la información y de la de los sistemas han
aportado
pruebas semejantes para los niveles dos y tres. Los nuevos
descubrimientos
de la física, la química o la biología, no
contribuyen
en absoluto al esclarecimiento de los niveles superiores de la
jerarquía
mística. La aportación de estos descubrimientos
científicos,
a este respecto, es sólo indirecta.
Las
experiencias transpersonales pueden agruparse en dos categorías
principales. La primera incluye los fenómenos cuyo contenido se
relaciona directamente con diversos elementos del mundo material, tales
como otras personas, animales, plantas y objetos o procesos inanimados.
En la segunda categoría se incluyen los dominios experienciales
que rebasan claramente lo que en Occidente se reconoce como realidad
objetiva.
A ésta pertenecen, por ejemplo, diversas visiones
arquetípicas,
secuencias mitológicas, experiencias de influencias divinas o
demoníacas,
encuentros con seres desprovistos de cuerpo o suprahumanos y la
identificación
experiencial con la mente universal o el vacío
supracósmico.
La
primera categoría puede dividirse a su vez en dos subgrupos,
tomando
como línea divisoria la naturaleza de la barrera convencional
que
parece ser superada. En las experiencias del primer subgrupo,
ésta
consiste primordialmente en la separación espacial y en la
condición
de independencia, mientras que en las del segundo la barrera la
constituyen
las limitaciones del tiempo lineal. Este tipo de experiencias
representan
un obstáculo inexpugnable para la ciencia mecanicista, que
contempla
la materia como algo sólido, los límites y la identidad
independiente
como propiedades absolutas del universo, y el tiempo como lineal e
irreversible.
Éste no es el caso de la visión científica moderna
del mundo, que concibe el universo como una trama infinita y unificada
de interrelaciones, y considera que todos los límites son
finalmente
arbitrarios y negociables. Ha superado la rigurosa distinción
entre
objeto y espacio vacío, y ofrece posibilidades conceptuales de
conexiones
subatómicas directas que sobrepasan los canales aceptados o
aceptables
en la ciencia mecanicista. Asimismo, en el contexto de la física
moderna, se considera seriamente la posibilidad de que la conciencia no
esté exclusivamente relegada al cerebro de los humanos y de los
vertebrados superiores. Algunos físicos creen que la conciencia
tendrá que ser incluida en futuras teorías de la materia
y especulaciones sobre el universo físico, como factor
primordial
y principio de conexión en la trama cósmica. En cierto
sentido,
si el universo representa una trama integral y unificada, y si sus
elementos
constituyentes son evidentemente conscientes, también debe serlo
el sistema en su conjunto. Por supuesto, es concebible que distintas
partes
sean conscientes en grado diferente y que manifiesten diversas formas
de
conciencia.
Es
concebible que, en ciertas circunstancias especiales, un individuo
pueda
alcanzar su identidad en la trama cósmica y experimentar
conscientemente
cualquier aspecto de su existencia. En cuanto a la telepatía,
los
diagnósticos psíquicos, la visión remota, o la
proyección
astral, la cuestión ya no es si dichos fenómenos son
posibles,
sino cómo describir las barreras que impiden que ocurran en todo
momento. En otras palabras, el problema en la actualidad es el
siguiente:
¿Qué es lo que crea la apariencia de solidez,
segregación
e individualidades en un universo esencialmente vacío e
inmaterial,
cuya verdadera naturaleza es la unidad indivisible?
Las
experiencias transpersonales que superan las barreras espaciales son
también
perfectamente compatibles con la visión del mundo basada en las
teorías de la información y de los sistemas. Este enfoque
supone, a su vez, una imagen del mundo en la cual las fronteras son
arbitrarias,
la materia sólida no existe y en la que las pautas tienen una
importancia
suprema. En este contexto es concebible hablar de procesos mentales con
respecto a las células, los órganos, los organismos
inferiores,
las plantas, los sistemas ecológicos, los grupos sociales, o el
planeta en su conjunto.
La
física moderna ofrece algunas posibilidades fascinantes, basadas
en una comprensión más amplia de la naturaleza del
tiempo.
La teoría de la relatividad de Einstein, que sustituyó el
espacio tridimensional y el tiempo lineal por el concepto de un
continuo
cuatridimensional de espacio-tiempo, ofrece un marco teórico
interesante
para la comprensión de ciertas experiencias transpersonales, en
las que intervienen otros períodos históricos. La
teoría
especial de la relatividad permite que el tiempo fluya a la inversa de
ciertas circunstancias. La física moderna ha adquirido la
costumbre
de tratar el tiempo como entidad bidireccional, que puede moverse hacia
adelante o hacia atrás. Así, por ejemplo, en la
interpretación
de los diagramas espacio-tiempo de la física de alta
energía
(diagramas de Feyman), los movimientos de las partículas hacia
adelante
en el tiempo son equivalentes a los de las antipartículas
correspondientes
hacia atrás.
Las
especulaciones expresadas por John Wheeler en su Geometrodynamics (1962)
postulaban la existencia de una paralelismo entre el mundo
físico
y lo que ocurre experiencialmente en ciertos estados inusuales de la
mente.
El concepto de Wheeler del hiperespacio permite, en teoría, que
se establezca un contacto instantáneo entre todos los elementos
del universo, sin la limitación einsteniana de la velocidad de
la
luz. Además, los cambios extraordinarios del espacio-tiempo, la
materia y la causalidad, postulados en la teoría de la
relatividad
de Einstein con relación a la contracción de las
estrellas
y los agujeros negros, cuentan con paralelismos experienciales en los
estados
inusuales de conciencia. El paralelismo no deja de ser asombroso. Si
consideramos
los extraordinarios conceptos que la física moderna necesita
para
justificar sus observaciones en el nivel más simple de la
realidad,
es evidente lo absurdo de que la psicología mecanicista tienda a
negar la existencia de todo fenómeno que entre en conflicto con
el sentido común popular cuyos orígenes no radiquen en
algo
tan tangible como la circuncisión o el aprendizaje del uso del
retrete.
En
contraste con los fenómenos descritos, las experiencias
transpersonales
cuyo contenido no guarda un paralelismo con la realidad material,
están
claramente fuera del alcance de la física. En la visión
moderna
del mundo, incluso los constituyentes materiales de la tierra pueden
reducirse
a pautas abstractas y al "vacío dinámico". En la trama
unificada
del universo, cualquier estructura, forma y frontera es finalmente
arbitraria,
y la forma y el vacío son términos relativos. Un universo
con estas cualidades no excluye, en principio, la posible existencia de
entidades, sea cual sea su alcance y características, incluidas
las formas mitológicas y arquetípicas.
Existe
verdaderamente un enorme paralelismo entre la visión del mundo
de
la física moderna y el mundo experiencial de los
místicos;
además, hay buenas razones para creer que dichas semejanzas
seguirán
aumentando. La diferencia fundamental entre las conclusiones basadas en
un análisis científico del mundo externo y las que
emergen
de la autoexploración consiste en que, en la física
moderna
el mundo de lo paradójico y transracional sólo puede
expresarse
en ecuaciones matemáticas abstractas, mientras que en los
estados
inusuales de conciencia se convierte en una experiencia directa e
inmediata.
El
nuevo modelo de la realidad descrita por la física
cuántica
y de la relatividad, supera el concepto de materia sólida e
indestructible,
así como el de objetos independientes, y muestra el universo
como
una compleja trama de sucesos y relaciones. En el último
análisis,
todo residuo de sustancia material desaparece en la vacuidad primordial
del vacío dinámico. Sin embargo, la contribución
de
la física es prácticamente inexistente en cuanto a la
diversidad
de formas específicas que la danza cósmica adopta a otros
niveles de la realidad. La percepción experiencial de los
estados
inusuales de conciencia sugiere la existencia de una inteligencia
creativa,
intangible e inexplorable, consciente de sí misma, que impregna
todos los reinos de la realidad. Este enfoque indica que es la
conciencia
pura, sin ningún contenido específico, la que representa
el principio supremo de la existencia y la realidad final. De ello se
deriva
todo cuanto existe en el cosmos y crea incontables mundos fenomenales.
La
visión exclusiva del ser humano como máquina
biológica
ha dejado de ser aceptable. En gran pugna lógica con este modelo
tradicional, los nuevos datos apoyan sin ambigüedad alguna el
criterio
sostenido por las tradiciones místicas a los largo de los
tiempos;
en ciertas circunstancias, los seres humanos pueden funcionar como
amplios
campos de conciencia, superando las limitaciones del cuerpo
físico,
del tiempo, del espacio y de la causalidad lineal.
La
holografía es una fotografía tridimensional sin objetos
materiales.
Los principios matemáticos de ésta técnica
revolucionaria
fueron elaborados por el científico Dennis Gabor, a finales de
los
años cuarenta y en 1971 Gabor fue galardonado con el premio
Nobel
por su descubrimiento. Los hologramas y la holografía no pueden
ser comprendidos en términos de óptica geométrica,
en la que se considera a la luz constituida por partículas
discretas
o fotones. El modelo holográfico depende del principio de
superposición
y de las pautas de interferencia de la luz; exige que la luz se
interprete
como un fenómeno ondulatorio. En la técnica
holográfica
se divide un rayo láser y se le obliga a interactuar con el
objeto
fotografiado, grabando la pauta de interferencia resultante en una
placa
fotográfica. A continuación, iluminando la placa con luz
láser se recrea una imagen tridimensional del objeto original.
Las
imágenes holográficas están dotadas de muchas
características,
que las convierten en los mejores modelos existentes de los
fenómenos
transpersonales. Las imágenes reconstruidas son tridimensionales
y están dotadas de un fuerte realismo, que se acerca o incluso
iguala
al de la percepción ordinaria del mundo material. Manifiestan
auténticas
características espaciales, incluido un verdadero paralaje. Las
imágenes holográficas ofrecen la posibilidad de enfoque
selectivo
en diferentes planos y permiten la percepción de estructuras
internas,
a través de una medio transparente.
Una
propiedad de la holografía que es particularmente pertinente
para
el modelaje del mundo psicodélico y de los fenómenos
místicos
es su increíble capacidad de almacenamiento de
información;
se pueden grabar centenares de imágenes en el fragmento de la
película
que ocuparía una sola fotografía convencional.
Probablemente,
las propiedades más interesantes de la holografía son las
relacionadas con la "memoria" y la recuperación de
información.
Un holograma óptico está dotado de memoria distribuida,
cualquier
pequeño fragmento del mismo, lo suficientemente grande para que
en él quepa la pauta de difracción completa, contiene la
información de la totalidad global. La técnica
holográfica
también permite sintetizar imágenes nuevas de objetos no
existentes, combinando diversos fragmentos aislados de la
información
suministrada. Este mecanismo podría ser el responsable de las
numerosas
combinaciones y variaciones simbólicas del material inconsciente.
Podría
explicar también el hecho de que cada conjunto
psicológico
individual, como la visión, la fantasía, los
síntomas
psicosomáticos, o formaciones del pensamiento, contengan una
enorme
cantidad de información sobre la personalidad del sujeto. Por
consiguiente,
la libre asociación y el estudio analítico de cada
detalle
aparentemente minúsculo de la experiencia, puede aportar una
cantidad
sorprendente de datos sobre el sujeto.
En
un modelo que presenta el universo como un sistema vibratorio y haga
hincapié
en la información, en lugar de hacerlo en la sustancia, dicha
distinción
deja de ser aplicable. Este cambio radical que ocurre al trasladar el
énfasis
de la sustancia a la información, puede ilustrarse en el cuerpo
humano. A pesar de que cada célula somática representa un
fragmento trivial de la totalidad del cuerpo, a través del
código
genético dispone de toda la información sobre el mismo.
Asimismo,
es concebible que toda la información sobre el universo pueda
ser
extraída de cualquiera de sus partes.
David
Bohm, destacado físico teórico, ex colaborador de
Einstein,
ha formulado un modelo revolucionario del universo, que extiende los
principios
holonómicos a reinos que en la actualidad no están
sujetos
a la observación directa ni investigación
científica.
Con la intención de resolver las desconcertantes paradojas de la
física moderna, Bohm ha resucitado la teoría de las
variables
ocultas, que desde hace tiempo se consideraba refutada por
físicos
tan eminentes como Heisenberg y Von Neumann. La visión
resultante
de la realidad modifica profundamente los supuestos filosóficos
más fundamentales de la ciencia occidental. Bohm describe la
naturaleza
de la realidad en general y de la conciencia en particular, como un
todo
ininterrumpido y coherente, involucrado en un inacabable proceso de
cambio:
el holomovimiento. El mundo fluye constantemente y cualquier
estructura
estable no es más que pura abstracción; se considera que
todo objeto, entidad o suceso descriptible es una derivación de
una totalidad indefinible y desconocida.
La
teoría de Bohm, a pesar de que fue originalmente concebida para
tratar de problemas concernientes a la física, desprende
consecuencias
revolucionarias para la comprensión no sólo de la
realidad
física, sino que también de los fenómenos de la
vida,
de la conciencia y de la función de la ciencia y del
conocimiento
en general. Tanto la vida como la materia inanimada comparten el mismo
terreno en el holomovimiento, que constituye su fuente primaria
universal.
Se
debe considerar la materia inanimada como una subtotalidad
relativamente
autónoma, en la que la vida está "implícita" pero
no manifiesta significativamente.
En
contraste con los idealistas como los materialistas, Bohm sugiere que
la
materia y la conciencia no se pueden explicar la una a partir de la
otra,
ni reducirse entre sí. Ambas son abstracciones del orden
implicado,
campo al que ambas pertenecen y por lo que representan una unidad
inseparable.
De modo muy semejante, el conocimiento sobre la realidad en general y
sobre
la ciencia en particular, es una pura abstracción del flujo
total
único. En lugar de ser reflejos de la realidad y sus
descripciones
independientes, forman parte integral del holomovimiento.
Una
de las contribuciones más importantes de la holografía es
el hecho de que nos facilite una percepción interna inmediata de
la totalidad individida, que es una característica esencial de
la
visión moderna del mundo, que emana de la mecánica
cuántica
y de la teoría de la relatividad.
El
neurocirujano Karl Pribram ha desarrollado un modelo original e
imaginativo
del cerebro, según el cual ciertos aspectos importantes de las
funciones
cerebrales se basan en principios holográficos. Llegó a
la
conclusión de que el proceso holográfico debía ser
considerado seriamente, como instrumento explicativo para la
neurofisiología
y la psicología. Formuló los principios básicos de
lo que sería conocido como el modelo holográfico del
cerebro.
Según su investigación, los hologramas dotados de mayor
poder
explicativo y mayor potencial eran los que podían expresarse de
la forma denominada transformaciones de Fourier. El teorema de Fourier
afirma que toda pauta, por compleja que sea, puede ser descompuesta y
convertida
en un grupo de ondas sunusoidales regulares. La aplicación de
transformaciones
idénticas invierte las pautas ondulatorias, recreando la imagen.
La
hipótesis holográfica no contradice la
localización
específica de funciones, en los diversos sistemas del cerebro.
La
localización de funciones depende en gran parte de las
conexiones
entre el cerebro y las estructuras periféricas, que determinan lo
que está codificado. La hipótesis holográfica
se centra en el problema de las conexiones internas dentro de cada
sistema,
que determina cómo se codifican los acontecimientos.
La
hipótesis de Pribram representa una poderosa alternativa a los
dos
modelos de las funciones del cerebro, que hasta hace poco se
contemplaban
como posibilidades únicas; la teoría de campo y la de
correspondencia
de distintivos. Estas teorías son ambas isomórficas:
postulan que la representación en el sistema nervioso central
refleja
las características básicas del estímulo.
Según
la teoría de campo, la estimulación sensorial genera
campos
de corriente continua, cuya forma es idéntica a la del
estímulo.
La teoría de correspondencia de distintivos sugiere que una
célula
en particular, o un conjunto de células, reacciona de un modo
único
ante cierto distintivo del estímulo sensorial. En la
hipótesis
holográfica no hay correspondencia ni identificación
lineal
entre la representación cerebral y la experiencia del
fenómeno,
como tampoco la hay entre la estructura del holograma y la imagen que
se
produce cuando se ilumina debidamente la placa.
Pribram
logró vincular su hipótesis holográfica con
aspectos
importantes de la anatomía y fisiología del cerebro.
Además
de la transferencia habitual de impulsos neuronales, entre el sistema
nervioso
central y los receptores periféricos o causadores, puso
también
de relieve la presencia de un bajo potencial entre las sinapsis,
incluso
ante la ausencia de impulsos nerviosos. Estos tienen su origen en
células
con abundantes ramificaciones dendríticas y axones cortos o
inexistentes.
Mientras que los impulsos neuronales operan de un modo binario,
conectándose
y desconectándose, los bajos potenciales detectados en las
conexiones
interneuronales son graduales y de ondulación continua. Pribram
cree que este "procesamiento paralelo" es de una importancia
fundamental
para el funcionamiento holográfico del cerebro. La
interacción
entre ambos sistemas produce el fenómeno ondulatorio que sigue
los
principios holográficos.
Mientras
que el modelo tradicional de la psiquiatría y del
psicoanálisis
es estrictamente personalista y biográfico, la
investigación
moderna sobre la conciencia ha agregado nuevos niveles, reinos y
dimensiones,
que muestran la psique humana como esencialmente conmensurada con la
totalidad
del universo y de la existencia.
En
general, la arquitectura de la psicopatología que se manifiesta
con las nuevas técnicas es infinitamente más compleja y
ramificada
que la de los modelos de cualquier escuela individual de
psicología
profunda. Dado que las escuelas psicoterapéuticas no reconocen
fuentes
de psicopatología transbiográficas, su modelo de la mente
humana es muy superficial e incompleto. Además, los terapeutas
de
dichas escuelas no alcanzan una eficacia completa con sus pacientes, al
no utilizar los poderosos mecanismos terapéuticos disponibles en
los niveles perinatal y transpersonal. Existe una amplia gama de
problemas
clínicos, con raíces profundas en la dinámica del
proceso muerte-renacimiento que están significativamente
relacionados
con el trauma del nacimiento y el miedo a la muerte y se puede influir
terapéuticamente en ellos confrontándolos
experiencialmente
con el nivel perinatal del inconsciente.
Sin
embargo,
muchos problemas emocionales, psicosomáticos e interpersonales
están
dinámicamente anclados en los reinos transpersonales de la
psique
humana. Sólo los terapeutas que reconozcan el poder curativo de
las experiencias transpersonales y respeten las dimensiones
espirituales
de la psique humana, podrán aspirar al éxito con
pacientes
cuyos problemas estén comprendidos en esta categoría. En
muchos casos, los síntomas y síndromes
psicopatológicos
manifiestan una estructura dinámica compleja de múltiples
niveles, y están vinculados significativamente a todas las
áreas
principales del inconsciente: biográfica, perinatal y
transpersonal.
Para tratar con eficacia los problemas de este género, el
terapeuta
debe estar dispuesto a reconocer y confrontar sucesivamente el material
procedente de cada uno de dichos niveles, lo que exige una enorme
flexibilidad,
así como independencia de la ortodoxia conceptual.
El
objetivo principal de las técnicas utilizadas en la psicoterapia
experiencial es el de activar el inconsciente, desbloquear la
energía
atrapada en síntomas emocionales y psicosomáticos, y
transformar
el equilibrio energético estacionario en un flujo de
experiencia.
Cuando hay mucha resistencia, es necesario utilizar técnicas
específicas
para movilizar la energía bloqueada y transformar los
síntomas
en experiencias.
Al
profundizar en el proceso experiencial de autoexploración, los
elementos
del dolor emocional y físico pueden alcanzar una intensidad tan
extraordinaria que se suelen identificar con la muerte. Mientras que en
el nivel biográfico de autoexploración, sólo los
que
han estado muy próximos a la muerte reviven dicha amenaza, en
este
nivel del inconsciente el tema de la muerte es universal y domina
plenamente
el panorama. La confrontación experiencial con la muerte, a esta
profundidad de la autoexploración, suele estar entrelazada con
diversos
fenómenos vinculados al proceso de nacimiento. Es frecuente que
los sujetos vuelvan experiencialmente al estado fetal y revivan varios
aspectos de su nacimiento biológico, con abundantes detalles
específicos
y comprobables. Por ello califico esta área del inconsciente
como
perinatal.
A
pesar de sus íntimos contactos con el nacimiento, el proceso
perinatal
va más allá de la biología, con dimensiones
filosóficas
y espirituales. Por consiguiente, no debe ser interpretado de un modo
concretizante
y reduccionista. En mi opinión, el enfoque desde el proceso del
nacimiento constituye un modelo de utilidad limitada a los
fenómenos
de cierto nivel específico del inconsciente. Las secuencias de
naturaleza
perinatal están dotadas de aspectos emocionales y
psicosomáticos
específicos. Sin embargo, también producen
transformaciones
fundamentales de la personalidad. Un encuentro profundo con el
nacimiento
y la muerte se asocia regularmente con una crisis existencial de
proporciones,
durante la cual el individuo cuestiona seriamente el significado de la
existencia, así como sus valores básicos y estrategias
vitales.
Dicha crisis sólo se puede resolver estableciendo un contacto
profundo
con las dimensiones espirituales intrínsecas de la psique y los
elementos del inconsciente colectivo, o entre la psicología
tradicional
y el misticismo o la psicología transpersonal.
Las
experiencias de la muerte y del renacer, que reflejan el nivel
perinatal
del inconsciente, son muy valiosas y complejas. Se manifiestan en
cuatro
pautas o constelaciones típicas. Existe una estrecha
correspondencia
entre estos grupos temáticos y las etapas clínicas del
proceso
del nacimiento biológico. El nacimiento y la muerte son sucesos
de fundamental importancia, que ocupan una metaposición con
relación
a todas las demás experiencias de la vida. Son el alfa y el
omega
de la existencia humana.
Primera matriz: Sus bases biológicas están en la
unión
original simbólica con el feto, durante el periodo intrauterino.
Sus características se derivan de la forma en que se haya vivido
ese proceso, bien bajo unos sentimientos oceánicos,
paradisíacos
o bien como peligros subacuáticos e inhóspitos. Es decir
con sus COEX positivos o negativos: experiencias de corte
místico
o paranoico-hipocondríaco-claustrofóbico.
Segunda matriz: Inicio del parto biológico,
situación
de alarma, que puede ser vivido como de angustia creciente, o el ser
tragado
por un monstruo horrible o un remolino. Tienen que ver con este periodo
las psicosis esquizofrénicas, depresiones endógenas,
drogadicción,
intenso sufrimiento.
Tercera matriz: El cuello del útero ya dilatado
permite
la expulsión del feto. Aquí aparece el sadomasoquismo, el
autosacrificio, también la violencia y el asesinato. Aunque
existe
un autosacrificio, también hay ya una dirección y un
propósito
determinado, y más que un infierno sería un purgatorio.
Cuarta matriz: Es el nacimiento propiamente dicho, que culmina con
el corte del cordón umbilical. Corresponde al morir-renacer. Va
desde las ilusiones mesiánicas hasta la liberación por la
muerte del ego. Cabría decir que cada persona estaría
condicionada
por una de las cuatro matrices que conformaría su personalidad,
y además que cada matriz se convierte por si misma en
símbolo
del proceso vital.
Las experiencias
transpersonales
abarcan un amplio espectro:
1.
a) Extensión vivencial dentro de la realidad objetiva como
expansión
temporal de la consciencia: vivencias embrionarias y fetales;
ancestrales;
colectivas y raciales; filogenéticas; encarnaciones pasadas;
precognición,
clarividencia, clariaudencia; viajes a través del tiempo.
b)
Expansión espacial de la consciencia como trascendencia del ego
en las relaciones interpersonales y vivencia de la unidad dual;
identificación
con otras personas; con el grupo y la consciencia del grupo; con
animales;
con plantas; unidad con la vida y con toda la creación;
consciencia
de la materia inorgánica; consciencia planetaria;
extraplanetaria;
vivencias extracorporales e identificación con el universo
entero;
consciencia de órganos, tejidos y células.
2.
Extensión vivencial más allá del marco de la
realidad
objetiva. Vivencias espiritistas y de médiums; enfrentamientos
con
entidades espirituales suprahumanas; con entidades de otros universos y
encuentros con sus habitantes; vivencias arquetípicas y
secuencias
mitológicas complejas; encuentros con entidades divinas;
comprensión
intuitiva de símbolos universales; activación de los chakras
y
ascenso de Kundalini; consciencia de la mente universal; consciencia
del
vacío supracósmico y metacósmico.
3.
Experiencias de naturaleza psíquica. Vínculos
sincrónicos
entre consciencia y materia. Sucesos psíquicos
espontáneos;
sucesos físicos supranormales; fenómenos espiritistas y
mediumnidad
física; psicoquinesia; fenómenos OVNI. Psicoquinesia
intencional:
ceremonial mágico; curación y embrujos; siddhis;
psickonesis
de laboratorio. Las vivencias arquetípicas con L.S.D.
están
constituidas por las imágenes primordiales de Jung, a veces con
una penetración sorprendente. La ascensión de la Kundalini
implica
el mayor riesgo, sobre todo cuando las sesiones las dirigen
aficionados.
Las experiencias más profundas son las que producen una
identificación
con la Mente Universal, experiencia ilimitada, insondable e inefable
por
su naturaleza transracional. Lo más paradójico es la
experiencia
del vacío supracósmico, de la vacuidad primordial, la
nada
y el silencio, cuna y fuente de toda existencia.
Una
nueva definición de funcionamiento sano incluirá como
factores
fundamentales, el reconocimiento y cultivo de dos aspectos
complementarios
de la naturaleza humana: la existencia individual como entidad material
aparte y como campo de conciencia potencialmente ilimitado.
La
transformación interna sólo se puede alcanzar a
través
de la determinación individual, el esfuerzo concentrado y la
responsabilidad
personal. Todos los planes destinados a cambiar la situación
mundial
son de un valor problemático, a no ser que incluyan un esfuerzo
sistemático para cambiar la condición humana que ha
creado
la crisis. En la misma medida que el cambio evolucionario de la
conciencia
constituye un requisito vital para el futuro del mundo, el resultado de
este proceso depende de la iniciativa de cada uno de nosotros.
El grupo de Grof en Checoslovaquia
presentó
un informe sobre la terapia psicodélica con pacientes
psiquiátricos.
Son los únicos datos que hay relativos a experimentos con
grandes
dosis de LSD-25. Se dividió en tres grupos a los sujetos del
experimento:
psicópatas, neuróticos y normales (médicos y
personal
sanitario). Las observaciones provienen de 60-90 sesiones semanales y
señalan:
1º
Los psicópatas mejoraron a lo largo de varios meses hasta llegar
a una normalidad aparente y hasta la recaída en la
psicopatía.
Esta segunda recaída era diferente y algunos individuos pudieron
salir totalmente curados de allí, tras la experiencia que Grof
llamó
de renacimiento.
2º
En los neuróticos la mejoría fue más corta, aunque
algunos mostraron psicopatías transitorias. Después de la
crisis final muchos de ellos se curaron.
3º
Los normales llegaron a la fase crítica antes que los otros
grupos,
e informaron de los beneficios. Las explicaciones generales se
acercaban
más a las tradiciones místicas que a las clínicas
Los fundamentos de la psicopatología transpersonal y la metodología y práctica de la Psicoterapia Transpersonales son altamente complejos y requieren de una especializada formación profesional que supera lejos mi limitada comprensión de la misma, por ello no se tocará el tema académico, el que a su vez no corresponde a la página MUNDO MEJOR sino que al exclusivo campo especializado de la psiquiatría y psicología moderna.
Alfredo Nobel, industrial y químico sueco (1833-1896) jamás imaginó que al inventar la dinamita, serviría su invento para los señores de la guerra. Alberto Einstein físico alemán naturalizado norteamericano (1879-1955) jamás imaginó que su clásica fórmula y revolucionarios estudios de física teórica, llevarían a la construcción, por los señores de la guerra, de la bomba atómica. El L.S.D. sólo se justificó, mientras fue droga legal, y en su exclusivo uso bajo el control del riguroso método científico en lo experiencial y lo experimental. Habiendo escapado la droga al control de este ámbito se popularizó entre los adictos con las nefastas consecuencias que la adicción psicodélica produce. Se ha ocultado información sobre los desastrosos efectos del L.S.D. en comunidades cuyos adeptos buscaban con el alucinógeno alcanzar el estado de trascendencia. Quienes desarrollaron en el Laboratorio el "nuevo medicamento" psiquiátrico LSD-25 y los investigadores que, esperanzados lo utilizaron, jamás imaginaron lo que llegaría a suceder con la droga, ya sin control fuera de su campo de acción.
MUNDO MEJOR
El día 23 inicié esta transpersonal aventura finalizada hoy 30. De estos ocho días que duró la literaria experiencia, deseo destacar algunos correos electrónicos o "e-mail" recibidos, que muestran la sutil causalidad del CiberEspacio ante el arribo de cuatro CiberNautas llegados por impensados hilos de la CiberRed, a un humilde CiberPuerto carente de promoción y que no es precisamente 5 estrellas.
23/11/2000
Ignoraba desde dónde
¿Cómo
puedo
conseguir esta misma información pero en el idioma ingles?
Gracias
R...
Era de Colombia:
Dr. Iván
Muchas gracias por su
respuesta, y realmente es una lastima no poder hacer esa
traducción
yo misma, ya que lo que ahí se escribe es tan importante que yo
dentro de mi ignorancia lo podría catalogar como "La puerta de
salvación
de la humanidad" y seria tan importante si todos tuviésemos
acceso
a esta clase de enseñanzas para despertar conciencia.
Dios le bendiga
Una amiga más
R... M...
(Cali-Colombia)
26/11/2000
Desde España:
Gracias hermano por
tanta
Luz. Un saludo agradecido de este otro hermano desde España
M... A... M...
29/11/2000
Desde Chile:
Muchas gracias por
poner
tanto contenido en Internet.
P...
29/11/2000
Desde Venezuela:
Hola Dr. Seperiza
Pasquali.
Seré breve,
actualmente
estoy bajando la información que Ud. ha estado dando a la
humanidad,
la he estado leyendo y estoy dramáticamente asombrado de estos
conocimientos
que nos ha estado brindando, mi pregunta es: ¿Existe
algún
grupo, sociedad, club social, o grupo de personas que estén
discutiendo
e intercambiando impresiones de estos temas a través de e-mail?
Si es así, me
gustaría ponerme en contacto con el grupo para poder así
intercambiar más impresiones.
Espero ansiosamente su
respuesta, ya que sus enseñanzas han aportado y enriquecido mi
visión
de vida y sé que así podré enriquecer la vida de
los
que me rodean.
Gracias , una vez
más.
L... H... (VENEZUELA)
Como creador de esta página en InterNet y autor de su contenido destinado al DESPERTAR de quien logre acceder a la misma y pueda encontrar las perlas de Sabiduría que cada uno de los escritos ofrece, me complace comprobar que no estamos solos. Que el paradigma tradicional religioso y científico nos rechaza y si es posible descalifica, es real, y ya sabemos ahora el por qué, pero no somos los únicos rechazados ni descalificados. Ver a destacados pensadores, gigantes del moderno pensamiento humano, que se han esforzado como científicos por crear e imponer un nuevo paradigma donde MUNDO MEJOR puede a lo mejor ser analizado, quizás no compartido, pero tampoco a priori descalificado; apreciar que hay tantos puntos de encuentro entre este sitio de InterNet con la Nueva Ciencia y la Psicología Transpersonal; me llena de esperanza para el futuro cercano tan...
En MUNDO MEJOR enfatizo que ninguno es superior a otro ni inferior a nadie; que todos ante el PADRE somos iguales y con los mismos deberes y derechos; que todos estamos facultados para encontrar la felicidad y desarrollar las potencialidades latentes mentales; que todos somos capaces si con fe algo nos lo proponemos dentro de nuestras naturales posibilidades; que ninguno está marginado pues sólo lo positivo logrado en una encarnación vibra en el plano del alma; que nada negativo afecta el desarrollo del alma ya que en su plano eso negativo no tiene cabida y es un inexistente; que la metodología del arte del buen pensar es apta para todos si se cree en ella, se tiene fe en uno mismo y se es perseverante; que en el reino de la mente lo similar atrae a lo similar y quien piensa positivo se rodea de lo positivo; que tenemos el discernimiento, un atributo del alma que nos faculta a decidir con sabiduría lo que es verdadero o no; que tenemos que DESPERTAR y saber que somos LIBRES; que no somos del mundo sino que estamos de paso por él; que hay muchas vidas para progresar y alcanzar la perfección; que no somos este cuerpo físico que piensa y tiene sentimientos, sino que somos aquello Transpersonal que nos permite ser mediante la chispa de vida que llega desde una realidad nuestra sutil con su fuerza-energía-información, permitiéndonos ser, pensar y existir; que no existe el vacío absoluto pues él equivale a Fuerza-Energía-Información de la Inteligencia Pura que todo lo compenetra y de la que somos parte. En fin, tantas cosas que en la página WEB titulada con esperanza MUNDO MEJOR se destacan y que ahora se ven reforzadas con los serios argumentos de la Psicología Transpersonal y una serie de modernos científicos y pensadores que miran hacia la Sabiduría dejada en el pasado a la luz de la evolución lograda en el presente.
MUNDO MEJOR ofrece una Cosmovisión con una Cosmogénesis y Antropogénesis que no es LA, sino que UNA más. Este paradigma se ve ampliamente reforzado por la Nueva Ciencia junto con el estudio y análisis Transpersonal de la Nueva Psicología, cuyos postulados obligan a pensar sobre lo abstracto que está más allá del plano de la Conciencia y le permite a ella ser y manifestarse en cada uno de nosotros.
El paradigma vigente de la ciencia mecanicista señala como dogma irrefutable:
Teoría
del Big Bang o la Gran Explosión
La
visión que teníamos del cosmos hacia principios de siglo
nos ubicaba formando parte de un sistema achatado que contenía
todas
las estrellas. Usando las ecuaciones de Albert
Einstein sobre la relatividad general, el astrónomo
holandés
Willem
de Sitter propuso el concepto de un universo en expansión en
1917. En 1924 el astrónomo Edwin Hubble descubrió
que ciertos objetos astronómicos conocidos entonces como
"nebulosas
espirales" eran en realidad otras galaxias (en aquella época se
usaba el término "universos islas") constituidas cada una por
miles
de millones de estrellas y que se encontraban a enormes distancias.
Durante
los años siguientes se dedicó a medir sus distancias y
velocidades
y descubrió que las galaxias se estaban alejando unas de otras:
en otras palabras, descubrió que el Universo estaba en
expansión.
A
su vez utilizando la teoría de un universo expandido, el
astrónomo
belga Georges Lemaitre propuso en 1927 la teoría del Big
Bang del origen del universo. Esta teoría declara que el
universo
empezó con un evento singular, muy semejante a una gran
explosión,
en algún momento entre hace 10 y 20 mil millones de años.
La teoría del Big Bang de Lemaitre, junto con el trabajo sobre
ella
del astrónomo George Gamow, ha dominado la
cosmología
moderna por décadas. Esta teoría atrajo algunos
discernimientos
a finales de 1980 y principios de 1990, particularmente de
científicos
quienes no podían estar de acuerdo con que la estructura de gran
escala de la materia existente en el universo hubiera sido formada en
tan
sólo 10 ó 20 mil millones de años. Más
tarde,
nuevos descubrimientos dieron apoyo a esta teoría.
Los
cuerpos más lejanos muestran mayor enrojecimiento y que
éste
es proporcional a la distancia a que se encuentren. De aquí
surge
la idea de Lemaitre de que debió existir un momento (hace
aproximadamente
15,000 millones de años) en el cual todo el universo se
encontraba
en un "átomo primordial" que ocupa un espacio infinitesimal y
que
soporta presiones y temperaturas enormes (casi infinitas). Estas
condiciones
dan lugar a que este átomo primordial estalle, generando en la
primer
centésima de segundo una temperatura de 100,000 millones de
grados
y colisiones de alta energía entre partículas
subatómicas
como quartz y leptones. De hecho, la relatividad general indica que
hace
aproximadamente 10 ó 20 mil millones de años el universo
estaba infinitamente contraído: la distancia entre dos
puntos
cualesquiera era cero, la densidad de la materia era infinita y
el volumen del universo entero era cero. De acuerdo a este
cuadro
el universo pasó a estar en un estado muy singular, el momento
de
su origen, que es llamado el Big Bang ("gran explosión").
En
el primer segundo después del Big Bang (aproximadamente) la
materia
en el universo era muy caliente y densa. Las partículas
elementales
sumamente enérgicas, estables e inestables, estaban presentes en
gran número. Sin embargo, después de ese segundo la
expansión
y el enfriamiento del universo actuaron tan rápidamente que la
mayoría
de las partículas inestables se deterioraron. Durante los
siguientes
15 minutos tuvieron lugar las reacciones nucleares. La teoría
indica
que aproximadamente un cuarto de la masa original de protones y
neutrones
en el universo se convirtió en helio en ese momento. Esta
porción
de helio está en buen acuerdo con su abundancia observada en el
universo presente. Después de 15 minutos la densidad y la
temperatura
de la materia habían decaído tanto que ninguna
reacción
nuclear extensa pudo ocurrir hasta mucho después en la
evolución
del universo cuando las estrellas fueron formadas. No sólo la
materia
se generó a causa del Big Bang, sino que también se
formó
la estructura espacio-tiempo. El espacio fue disminuyendo a cero su
volumen
en el momento del Big Bang, y antes del Big Bang no había un "antes".
Al
término de la primer hora, existe ya la materia formada en un
75%
por hidrógeno y en un 25% por helio (por ser los de
núcleos
más simples). Sin embargo, no existen átomos complejos ni
cuerpos celestes. Para que se formen los primeros cuerpos, transcurren
1,000 millones de años antes de que aparezcan las nebulosas
(galaxias)
como un conglomerado de gases y partículas. 3,000 millones de
años
deben transcurrir desde la explosión antes de que se formen las
primeras estrellas.
Una
vez formadas las estrellas, en su interior se producen fusiones
nucleares
que permiten la formación de átomos complejos (de
núcleos
pesados) y posteriormente la aparición de otros cuerpos como
asteroides,
meteoroides, planetas, etc. De acuerdo con esta teoría, el
futuro
del Universo depende de la densidad de la materia que en él se
encuentre.
Si existe materia suficiente, la expansión se detendrá
para
dar lugar a un proceso de contracción o Big Crunch. Si la
materia
no es suficiente (y hace falta encontrar el 99% de la necesaria),
entonces
el futuro del Universo es enfriarse y detenerse.
En 1965 científicos americanos de los Laboratorios Bell
descubrieron
un tipo único de radiación electromagnética usando
un radio-telescopio. Arno Penzias y Robert W. Wilson
determinaron
que esta radiación no era el resultado de ninguna fuente radial
conocida u otro sonido dentro de sus instrumentos. Formaron la
teoría
de que esta radiación de fondo cósmico fue generada en el
Big Bang, el evento que estableció la expansión del
universo,
de acuerdo a la teoría. Según Penzias y Wilson, la
radiación
emanada del Big Bang se habría liberado y finalmente
cambió
en frecuencias radiales más bajas. Penzias y Wilson ganaron el Premio
Nobel en física en 1978 por su descubrimiento.
El 23 de abril de 1992, los astrónomos del Laboratorio
Lawrence
Berkeley y la Universidad de California en Berkeley
anunciaron
un descubrimiento sorprendente que apoya la teoría del Big Bang
del origen del universo. Analizando observaciones hechas por el
satélite
COBE, el Dr. George Smoot y sus colegas de Berkeley hallaron
evidencia
de fluctuaciones de la temperatura en la radiación de microondas
del fondo cósmico, la energía restante del Big Bang.
Interpretaron
estas fluctuaciones como evidencia de ondas gravitatorias que
promovieron
la agrupación de la materia en el universo primordial. El
descubrimiento
de Smoot y sus colegas abrió una ventana al universo cuando
éste
estaba sólo a aproximadamente 300.000 años del Big Bang.
Sólo una ligera variación de la temperatura en el orden
de
unas cien milésimas de un grado bastaba para sugerir que las "arrugas
en el espacio" descubiertas por el satélite COBE eran
evidencia
de suficientes fluctuaciones de gravedad para promover la
agrupación
de la materia en grandes estructuras tales como estrellas, galaxias y
agrupaciones
galácticas. El descubrimiento de Smoot fue descrito como el "eslabón
perdido" entre el origen del universo y su actual estado.
COSMOVISIÓN DE MUNDO MEJOR
He tenido, al iniciar la presente cuartilla, un "arrebato imaginativo" post Big Bang y pido a cada lector que se integre al mismo en un transpersonal viaje imaginativo. Imaginemos por tanto que, sin saber el por qué, nos encontramos reunidos en una ANTESALA de un sutil reino mental. Un ser transdimensional nos da la bienvenida y nos señala que el Sagrado Libro perenne de la Humana Sabiduría nos será mostrado con el fin de, cada uno obtener una respuesta ante la siguiente pregunta que en el relato precedente el insigne pensador, investigador y médico psiquiatra moderno Stanislav Grof dejó planteada al señalar:
¿Qué es lo que crea la apariencia de solidez, segregación e individualidades en un universo esencialmente vacío e inmaterial, cuya verdadera naturaleza es la unidad indivisible?
Veremos la respuesta en la multidimensional pantalla del espacio-tiempo relativo supradimensional. Estamos ahora en una amplia sala sin límites y sin forma en la que los límites y la formas se van plasmando sutilmente al ritmo de una suprasensorial melodía de la armonía musical de nuestra galaxia con la armónica danza del espectro de los colores de la luz solar todo lo cual se integra con nuestros pensamientos que son a cada instante fruto natural de las partículas más sutiles de nuestra mente. En el centro de la sala pareciera que todo se concentra, se minimiza y desaparece. El paradigma humano de moda señala:
La relatividad general indica que hace aproximadamente 10 ó 20 mil millones de años el universo estaba infinitamente contraído: la distancia entre dos puntos cualesquiera era cero, la densidad de la materia era infinita y el volumen del universo entero era cero. El universo pasó a estar en un estado muy singular; Sucedió un evento singular, muy semejante a una gran explosión el momento de su origen, que es llamado el "Big Bang" o gran explosión...
Sentimos, como poder expresarlo, vivimos la presencia de la realidad infinitamente contraída del vacío absoluto como fruto de una Idea Divina de materia de densidad infinita y volumen cero, idea previa a la Manifestación Universal de nuestra evolución. Sin embargo captamos que ese vacío de infinita contracción con volumen cero y densidad infinita de materia no lo es tal, es ya un poderoso OmniPensamiento de Fuerza-Energía-Información, proveniente desde lo Inmanifestado que permitirá a lo Manifestado llegar a ser. Ese vacío sin límites es latente Inteligencia Pura infinita y condensada que al exteriorizarse, bruscamente crea la Expresión Manifestada formando un punto en el espacio-tiempo relativo que ÉL ha creado. Ese punto infinitesimal dotado de infinitas potencialidades, cual gran explosión o "Big Bang" estalla en su creadora idea conceptual y se hace realidad manifiesta y a la velocidad del pensamiento se expande en una maravillosa y gran explosión de Fuerza-Energía-Información Divina, autoexpandiéndose desde entonces en lo infinito de la idea previa del propio pensamiento que todo lo compenetra y que a todo le permite armónicamente ser. Lo hace sin azar en una matriz holográfica preestablecida de lógica secuencia. Toma forma lo Manifestado en la matriz conceptual del Pensamiento Divino y se plasman los modelos de las partículas cuyas agrupaciones darán lugar a átomos con los elementos de cada una de las dimensiones y sus subniveles, donde cada átomo está separado de su vecino como un sol lo está de otro sol. Se plasman las matrices de las agrupaciones de átomos que pasarán a ser moléculas y en su conjunto células. Se plasman las matrices de los sistemas solares con sus planetas, donde cada sol está separado del vecino por 5 años luz de distancia a lo menos, es decir todo ese Micro y MegaUniverso al que la agregación de conjuntos de miles de millones de sistemas solares va dando lugar a galaxias, cuyo conjunto dará lugar a hipergalaxias, cuyo conjunto dará lugar a megagalaxias en diferentes planos de la vibración de la Inteligencia Pura del Pensamiento primigenio, es un 99.9% de aparente vacío sustentado en un 0.1% de "algo" que para nuestros sentidos será lo sólido, pero que para la realidad atómica es a su vez un 99.9% de vacío sustentado en aparentes condensaciones del vacío llamadas partículas y subpartículas que no son tales, aunque para la mente son. Vemos, vivimos y vivenciamos en una ilusoria realidad o "maya" fruto de la conceptualización de nuestra mente hecha al aparente vacío que toda la Manifestación es. Se recalca que ese vacío no lo es tal, sino que es Absoluta Inteligencia Pura Creadora en constante actividad, la que a todo le permite ser y existir, y ser reales en una real existencia en lo aparentemente inexistente, sustentado en la indivisible unidad del Primigenio Pensamiento cuya Inteligencia Pura es la que permite matemáticamente ser a la Creación Universal, en un lógico orden perfecto con una natural razón de ser como es la de dar el "terreno" para la acción de los Logos y el crecimiento y desarrollo de los espíritus que emergerán desde lo Inmanifestado para hacerse cargo de lo Manifestado ya creado.
Desde lo Inmanifestado emergen tres rayos o Logos con su personal individualidad e infinitos atributos potenciales. Ellos se encargan de plasmar con su mente la forma de lo preexistente en el Divino Pensamiento y surge el Universo visible y el transvisible que se expresa en siete dimensiones con siete subdimensiones vibracionales para cada una. Todo es aparente al ser la nada energía variable. Todo es, insisto en ello, Inteligencia Pura Divina que todo lo compenetra y que mediante su asociación de Fuerza-Energía-Información da lugar a lo incomprensible para el humano entendimiento, que no podrá entender que en donde nada hay, estemos nosotros vivos y viviendo en lo que sentimos que hay. Viviendo además con la plena certeza para nuestra mente de tercera dimensión que todo es sólido y real.
A continuación podemos apreciar que desde lo Inmanifestado emergen una miríada de chispas divinas, cada una con su individualidad e infinitos atributos potenciales. Son los espíritus, somos nosotros, que como espíritus infinitamente pequeños permaneceremos en la séptima dimensión. Cada uno de los espíritus con su pensamiento da la forma en la sexta dimensión a dos cuerpos o vehículos de desarrollo, uno del plano más sutil y el otro del nivel menos sutil de esa dimensión. Da el espíritu a continuación la forma a un cuerpo en la quinta dimensión llamado alma. Cada alma recibe la chispa vital de su espíritu e inicia su crecimiento y desarrollo para manifestar sus atributos y potencialidades que permitirán al espíritu crecer y evolucionar hasta el nivel de infinitamente grande que algún día alcanzará. El alma tiene potencialidades que sólo logrará desarrollar mediante encarnaciones naturales y progresivas, primero en nuestra tercera dimensión y después en la próxima cuarta dimensión.
El alma con la fuerza-energía-información de su pensamiento, crea la mente con los elementos de la cuarta dimensión. Esa mente tiene niveles, uno llamado subconsciente que es el que recibe, guarda y utiliza la energía que desde el alma le llega, graduándola al plano de la tercera dimensión. El alma se ha hecho cargo de un feto humano al que dotó de la mente y por medio de ella de su chispa vital. La mente consciente está formada por partículas densas ligadas íntimamente al denso plano de la tercera dimensión, por partículas intermedias menos densa y por sutiles partículas ligadas al plano del alma. Es la mente consciente la fuente de nuestros pensamientos y de acuerdo al nivel de partículas mentales activadas será la calidad de nuestro pensar y actuar. Cada partícula sutil activada inactiva de manera definitiva a la más densa opuesta. Es la mente subconsciente la que permite, mediante salto cuántico, plasmar la función cerebral y hacer llegar la chispa vital y la información a las células del organismo. Siendo el cerebro el natural intermediario entre la mente y el cuerpo físico.
El primer vehículo terrestre que un alma utilizó debió ser, previamente creado mediante ingeniería genética por otros seres más evolucionados que viven en los mundos de la cuarta dimensión. Ellos, con su avanzada tecnología lograron que un espermio de uno de ellos, "un dios", fecundara un óvulo previamente preparado de una hembra humanoide sin mente, óvulo al que se le hicieron ciertos cambios del código genético. Ese huevo logrado, mitad "dios" y mitad humanoide modificado, se implantó en la matriz de "una diosa" y, un alma fue autorizada, no por los dioses, sino que por seres rectores del plano de las almas en la quinta dimensión, para que dotara a ese primigenio feto de su mente y se hiciera cargo, con su chispa vital de su desarrollo y crecimiento. Dado que resultó, después de varias pruebas fracasadas, un ser humano fértil, un Adam, se logró entonces la correspondiente Eva, y ello sucedió en más de un Jardín del Edén o Laboratorio sobre la Tierra, y esas parejas, desligadas ya de la genética intervención de los dioses pasaron a engendrar nuevos fetos que nuevas almas fueron dotando de la mente para permitirles vivir como seres humanos, bajo la tutela de los dioses que orientaron su primario conocimiento, prometiéndoles, al dejar ellos la Tierra, regresar.
Cada vida o encarnación faculta al alma a crecer al desarrollar alguno de sus atributos en el plano de la tercera dimensión. En el plano del alma sólo vibra lo positivo del humano pensar, siendo cada acción fruto de un propio pensamiento. Nada negativo vibra ante el alma, la que lo ignora por ser para ella un inexistente. Por lo tanto, NINGUNO está condenado al fuego eterno, pues el AMOR del PADRE nos toca a todos por igual y es más justo de lo que muchos piensan o suponen: Ninguna negativa acción en un cuerpo de tercera dimensión afecta al alma, toda mala acción es fruto de la falta de manifestación de un atributo del alma que siempre es positivo, y que en esta o en la siguiente encarnación se manifestará. Claramente vemos que jamás podríamos hablar de la bondad, la luz y los positivos valores, si primero no hemos vivenciado la maldad, la oscuridad y los negativos valores. Desde nuestra limitada óptica regida por dogmas y paradigmas limitantes, cuesta entender los propósitos del Plan Divino que para hacernos actuar en la divina perfección nos indica evolucionar primero en la humana imperfección. Cada negativa acción es fruto de la transitoria ignorancia, necesario fruto que permitirá apreciar lo denso transitorio con el fin de valorar lo sutil que es permanente. Valorado lo sutil, crece el alma y ante la necesidad de manifestar, después de muerto el cuerpo físico, nuevos atributos, cada alma con su Guía planifica la próxima encarnación donde nada es al azar. Hasta el espermio y el óvulo fecundado por ese espermio fue y será seleccionado desde el plano del alma. El código genético fue y será planificado desde el plano del alma con la finalidad de manifestar o no, mediante el libre albedrío, todas las labores que el alma consideró necesarias desarrollar. Todo lo prometido antes de nacer, al momento de nacer queda en el olvido lo que no sucede cuando se está evolucionando en los planos más sutiles de la cuarta dimensión.
Cada acción negativa, en la encarnación y que genera ruptura de la línea de acción de un alma da lugar a Karma, o reacción que deberá ser ajustada en la próxima encarnación. Es ese Karma el que justifica que haya gente que en la miseria supere con creces pruebas de humildad y perdón, o que, mediante daño cerebral congénito o adquirido, pierde beneficios de la encarnación en un voluntario sacrificio previo a nacer, o que sufrientes seres lleven su carga con resignación y ayuden a otros en su dolor, o que de manera abnegada se cuide y atienda a otro, al que en la anterior vida se le hizo daño. En fin, larga es la lista de Karma o natural ajuste que todos traemos estructurado desde antes de nacer. Larga es la lista de las tareas que nuestra alma se propuso cumplir. Cada logro permite a la propia alma crecer. Cada encarnación es un peldaño superior de la escalera de la vida a escalar, en la que nacer es un dormir para el alma y morir un despertar con vivencias que ayudan a ser más evolucionados. Pasaremos después a evolucionar en cuerpos de cuarta dimensión y quinta dimensión. Habiendo ya el alma desarrollado todos sus atributos, "muere" y se pasa a evolucionar en cuerpos de la sexta dimensión. Estando entonces, en ese futuro, nuestro espíritu infinitamente grande y plenamente desarrollado, deja de utilizar cuerpos o vehículos de dimensiones menos sutiles que la suya, desarrolla todas sus capacidades y, por el mismo punto desde el que emergió como infinitamente pequeño retorna como un SER infinitamente grande a ese incomprensible "lugar" Inmanifestado de DIOS y se llena el espíritu, que no pierde su individualidad, de nuevos potenciales atributos para, emerger ahora como LOGOS plasmando la fuerza-energía-información del Pensamiento Divino que llena lo aparentemente vacío y se produce un nuevo Big Bang... en un continuo de la espiral infinita espacio-tiempo relativo inter y transdimensional, en el que el Pensamiento crea las formas con su Visualización, las que, para nuestro plano son reales y sólidas a la metodología del paradigma mecanicista y de nuestros sentidos. Sin ser ellas reales ni sólidas pues corresponden a modalidades cuánticas de un Pensar.
Como individuos dotados de mente a cada instante realizamos, sin tener la más mínima idea de ello, una constante, sorprendente y maravillosa alquimia cerebral. Con el poder del pensamiento positivo estamos reprogramando la propia mente que es autorreprogramable y autoexpansiva, generando nuevos módulos de pensar positivo que tienden a desplazar a lo profundo los clásicos módulos del pensar basura. Eso es evolucionar. Una mente mejor programada genera en el cerebro su desarrollo cerebral. A lo más, un genio, utiliza el 10% de sus neuronas. La reingeniería cerebral mediante el arte del buen pensar permite entrar en acción a nuevas neuronas inactivas, aumentando el desarrollo cerebral por la fuerza-energía-información del pensamiento positivo que plasma la creación desde la aparente nada de millones de nuevas dendritas en las neuronas ya activas y en las que inician su actividad. Esto significa un aumento considerable de la red o circuito neuronal. A su vez se crean nuevos módulos cerebrales con nuevos surcos de la corteza cerebral destinados a los conjuntos del positivo pensar. Estos módulos de acuerdo a la repetición del correcto pensamiento se hacen cada vez más superficiales y permiten que se exteriorice el adecuado pensamiento de manera más espontánea, llevando a lo profundo a los clásicos módulos del pensamiento basura, que aflorarán cada vez con menos intensidad y frecuencia. La alquimia mental se incrementa con la creación de nuevas células neuroglia que sirven de sostén a las neuronas y cumplen importante función en la bioquímica cerebral. Además, con cada pensamiento positivo se crea una nueva sustancia química o neurotransmisor específico, que acompaña a su pensamiento en el trayecto del circuito nervioso cuyo término está en la estación de cada célula del organismo la que con su diálogo devuelve la información por la vía inversa hasta el cerebro.
Cada una de nuestras células es semejante a un computador con inteligencia propia. La fuente de poder que energiza su funcionamiento está en el cerebro, que es el computador intermediario entre nuestro organismo y la mente. En los microtúbulos de las neuronas sucede la maravilla del salto cuanto-interdimensional, entre la tercera dimensión del plano de la materia y la cuarta dimensión del plano de la mente. Allí hay un punto en el que ambas dimensiones se conectan cuánticamente de manera continua. El subconsciente no descansa y a cada instante hace llegar la energía-fuerza-información que recibe desde el alma y que le permite a cada célula funcionar y manifestar la armonía y actuar según su código genético. Aquí reside la importancia del Arte de Sanar que en anterior escrito dejé. (Del arte de Sanar) (1995).
Se busca desesperadamente el eslabón perdido que de luz a la ciencia sobre el origen del hombre. Ignoran ellos, los científicos exploradores del pasado, que no hay tal eslabón perdido pues el inicio de la evolución humana comenzó como hombre de Cromagnon. Ellos jamás sabrán con su metodología y aparatos que es la propia alma la que escogió evolucionar con la transitoria y repetitiva forma humana ascendente en este planeta. Recién cuando se esté viviendo en la cuarta dimensión con un cerebro más desarrollado y una lógica mayor manifestación mental, este concepto, de manera natural será vivenciado y aceptado. Tener en ese futuro un 20% de desarrollo cerebral nos hará ser dioses para humanos evolucionando en mundos de tercera dimensión, tal como nosotros ahora lo hacemos. La telepatía, clarividencia, sanación, telequinesis, visión transmaterial y otras facultades acá llamadas paranormales, serán la norma. A mayor evolución habrá un mejor acercamiento con el plano del alma, desapareciendo la barrera mental del olvido nacimiento-muerte. Se comenzará a participar voluntariamente en los Propósitos del Plan Divino. Alcanzada la quinta dimensión con un 50% de desarrollo cerebral, permitirá la manifestación de la supramente que nos hará viajar por el continuo del espacio-tiempo relativo. La materia carecerá de los límites que nuestra mente le asigna y cada alma moldeará su entorno según sea su forma de pensar, "creando" materia de manera natural dentro de los parámetros de la armonía cósmica. Actuar en la sexta dimensión con un 80% primero, y después un 90% de desarrollo cerebral, nos hará ser seres interdimensionales. Rectores de planos transuniversales y coreógrafos de la cósmica energía-fuerza-información de la Inteligencia Pura con la que se podrá estar en directo contacto. Finalizado el ciclo en la séptima dimensión y logrado el 100% del desarrollo cerebral, la mente absoluta que manifestaremos, todo lo compenetrará y comprehenderá, será la unión con el TODO Manifestado previo al cercano retorno a nuestra raíz primordial que es DIOS en su aspecto Inmanifestado.
Logro apreciar, antes de este "arrebato" finalizar, que llegan la Ciencia y la Psicología modernas a los pies del milenario Sagrado Saber y respetuosamente le dejan como ofrenda el oro de su modesto comprender, el incienso del aroma del conocimiento alcanzado y la mirra que ayudará a embalsamar al viejo paradigma que ya fenece.
Estos abstractos conceptos de una milenaria cosmovisión ahora nueva y revolucionaria, tienen una trascendente importancia para nuestro tiempo en el que el DESPERTAR mental ya es una inevitable realidad. Nuestra mente se expande al ser logrado un mayor desarrollo cerebral. La expansión de la mente no tiene límites dado que se desplaza más allá del tiempo y del espacio. Donde fijemos nuestra meta, allá algún día estaremos. Que nuestra meta sea más allá de las estrellas donde, por linaje divino, tenemos una morada en el reino sutil de los dioses, que es nuestra realidad hacia donde, vida a vida, vamos caminando y que por derecho propio TODOS a su debido tiempo alcanzaremos.
PALABRAS FINALES
Revisando los últimos correos
electrónicos
recibidos encontré este:
21/11/2000
Desde Buenos Aires, Argentina:
Dr.: ... Para mi
problema
¿cuál técnica de meditación me aconseja? ...
M... P... B...
En el capítulo XII de La respuesta es: está la respuesta al igual que en Meditación. Ambos textos dejados en MUNDO MEJOR. No existe LA técnica, existen múltiples métodos que para unos sirven y para otros no. Lo habitual es ver cómo con entusiasmo una persona inicia una técnica, y la abandona al poco tiempo por no recibir los inmediatos resultados que esperaba o, a pesar de recibir los beneficios, pasado unos meses, de manera inexplicable, es abandonada.
En general, para nosotros recomiendo UNA técnica que hace años llamé Dinámica Occidental, y cada uno, siguiendo una pauta básica la puede adecuar a su forma de ser y sirve además para hacerla de manera grupal escuchando la voz de uno del grupo que guía el proceso o de un casete previamente grabado.
TÉCNICA:
Esta técnica podemos resumirla
señalando:
Lugar:
Ojalá lo más tranquilo posible. Estar cómodamente
sentados.
Preparación
del proceso: Iremos a lo interno, hacia la Realidad del Mundo
Interior.
Cerrar los ojos y mantener una suave respiración nasal.
Inicio
del viaje: Sentir la respiración, apreciar cómo entra
y sale el aire de nuestro cuerpo. Pensar que a cada inspiración
asimilamos energía vital y que a cada espiración
eliminamos
tensiones. Pensar que se está cada vez más profundo y
relajado.
Relajación:
Fijar la atención en la cabeza y sentir que los músculos
están relajados, cada vez más relajados y libre de
tensiones.
A continuación hacer lo mismo con los músculos del cuello
y los hombros; de los brazos, antebrazos y manos; del pecho y la
espalda;
del abdomen; de los muslos, piernas y los pies. Sentir que se
está
más y más profundo y relajado. Profundamente relajado.
Primera
cuenta regresiva: Contar de manera pausada del 5 al 1 (5 - 4- 3 -2
-1)
Luz:
Sentir y ver por sobre la cabeza una gratificante luz que nos
compenetra
y hace resplandecer el cerebro y la médula espinal. Sentirlo y
verlo.
Luego la luz llena todo nuestro organismo llegando a cada célula
que se llena de armonía. Esta es una luz armonizadora y de
sanación.
Concentrar la luz en cada órgano que uno estime necesario
mejorar
o reforzar. Ver cómo actúa allí la luz y sentir
que
ese órgano está cada vez más sano y trabajando en
perfecta armonía.
Escalera:
Verse ante una amplia escalera de mármol blanco y descender,
descender
en forma ágil y rápida, cada vez más y más
profundo dentro de uno mismo.
Segunda
cuenta regresiva. El ascensor mental: Tenemos ante nosotros
un ascensor mental, ingresamos a él. Apreciamos que estamos en
el
piso 10. Vemos el 10 y se inicia el pausado descenso:
9; cada vez más
profundo y relajado.
8 - 7 - 6; cada vez
más
y más profundo y relajado.
5 - 4 - 3; se
está
muy profundo y relajado.
2 - 1; se abre la
puerta.
Jardín interior: Nos encontramos en un jardín, hay un
camino rodeado de amplios árboles y flores. El aire es puro, el
ambiente tranquilo, Subimos tres escalones de piedra y trasponemos una
reja de fierro abierta. Somos recibidos por una intensa y a la vez
cálida
LUZ. Estamos en el jardín interior. Cada uno acá es
libre
de realizar la experiencia o el trabajo que desee. Podemos apreciar
unos grandes cristales de cuarzo, nos acercamos a ellos y los tocamos,
están armonizados con nuestros buenos pensamientos. Sentir
cómo
su positiva energía armonizadora y de sanación nos
compenetra.
Espejo
interior: Cerca de los cuarzos hay un gran espejo, nos vemos en
él.
estamos sorprendidos ante esta positiva realidad existencial nuestra.
Vemos
nuestros ojos chispeantes, el rostro radiante y el cuerpo
resplandeciente.
Somos un cuerpo de Luz cuya energía podemos proyectar hacia el
entorno
y el planeta con el anhelo de tener un Mundo Mejor. Vernos bien, muy
bien
y sonreír, sintiendo cómo esa sonrisa compenetra los
músculos
de nuestro rostro, lo que hará cada vez más fácil
y de manera espontánea sonreír en la diaria realidad
exterior.
Vivencia
Interior: Sentimos que estamos en unidad con todas las personas de
la Tierra que están emitiendo correctos pensamientos y pensando
en lograr un Mundo Mejor. Vemos cómo esa energía surge
desde
nuestra frente cual poderoso rayo que rodea el planeta. Apreciamos que
la LUZ nos rodea como si se estuviera dentro de una Esfera Radiante.
Sentir
que se está dentro de una Esfera Radiante Protectora que nos
protege
noche y día las 24 horas del día. Ver a cada uno de
nuestros
seres queridos dentro de su personal esfera y decir mentalmente que
están
protegidos.
Autoapoyo:
Repetir frases de autoapoyo, aquellas que en el momento a cada uno le
resulten
más adecuadas.
Salida:
Se sigue la vía inversa.
Antes de abrir los ojos
se puede decir mentalmente:
Vengo con la
Fuerza-Energía-Información
que me ayudará a pensar mejor y ser mejor persona.
Nuestra racional mentalidad de occidentales por algo la tenemos genéticamente estructurada así, está caracterizada por la prioridad de un modo de pensamiento lógico, cualitativo, analítico, crítico, matemático y basado en hechos concretos de un "ver para creer". No encaja de manera natural esta estructura de pensamiento con la pasividad de cierta metodología oriental. La técnica mostrada permite que sea uno quien guíe de manera dinámica el secuencial proceso de interiorización autosugestivo. Se utiliza el poder de la Visualización creativa que es potenciado de manera significativa en el plano interno. Se usa la metodología del autoapoyo potenciada en el plano interno. Se emplea la técnica del espejo reforzada en el plano interno por la propia imagen radiante. Se hace sentir de manera consciente al subconsciente que todo ello es real y la Luz visualizada y en uno sentida pasa a tener el poder de la armonía y la sanación pensado. Se crea con el propio pensamiento el personal Jardín Interior y allí cada uno realiza el trabajo interno que estime necesario hacer. Estando en lo interno el pensamiento consciente del estado de alerta en descanso logrado, activa de mejor manera al subconsciente haciéndole aceptar esa realidad con el fin de canalizar de manera natural la fuerza-energía-información en nosotros latente para favorecer el mejor pensar y ser mejor persona irradiando desde ese nivel un positivo anhelo para lograr un Mundo Mejor.
Estos son algunos de los fundamentos en los que la técnica se apoya para ser llamada Meditación Dinámica Occidental, en la que cada persona adecúa a su personalidad los principios básicos de la misma.
Gracias a la ciencia se sabe que esta u otras técnicas de meditación nos conectan con un nuevo estado de conciencia, el cuarto estado llamado trascendente o de meditación, diferente a los estados de vigilia, dormir y soñar, y nada que ver con la hipnosis. La meditación posee una modalidad de ritmo de ondas cerebrales caracterizada por el incremento de las de tipo alfa en los 10 ciclos por segundo. Otorga una respuesta de relajación que aumenta las defensas contra la tensión ambiente y el estrés. Se está en hipometabolismo propio del reposo profundo. Disminuye el lactato en la sangre, cuyo aumento está ligado con la angustia. Disminuye el cortisol u hormona de la ansiedad. Baja el ritmo de acción del Sistema Nervioso Simpático lo que ayuda a la relajación. Se normaliza el ritmo cardíaco con un reparador descanso para el corazón. Se normaliza la presión arterial. Se activa la inteligencia, intuición y discernimiento. Así es como lo ha señalado la ciencia con su riguroso método de análisis efectuado en meditantes con los diferentes métodos de meditación.
Desde México
01/12/2000
Al principio, te pido
perdon, por no hablar mejor espanol, soy una norte americana, de los
estados
unidos, viviendo en Cabo San Lucas, B.C.S., Mexico. Un amigo me
dio
su direccion de internet.
Quiero saber si lees
en engles, porque deseo escribir algo, y mandarlo a su direccion
electronico.
Pero, se que puedo decirlo mejor en mi propio idioma, porque todavia,
falto
mucho de vocabulario y gramatica para escribirlo bien en espanol.
Te agradezco mucho, si
puedes responder al direccion del correo: ...@yahoo.com
Gracias, de todos
modos,
por todo que traes a este mundo, y tus escritos.
Con Luz y Amor, V...
02/12/2000
Desde España
Amigo Iván,
pero si no paras, alma
guerrera, madre mía, ¡¡vaya pedazo escrito!!
Lástima
que como siempre ande liado con mil cosas, pero sé ya de
antemano
que se trata de un gran escrito tuyo y que por lo tanto
enaltecerás
el sentido de la Palabra misma.
Gracias por hacerme
saber
siempre de tus magníficas novedades.
Un fuerte abrazo y a
seguir bien.
Q...
Este escrito, reforzado con las dos anterior muestras electrónicas post-cierre, de la gratitud de tanto CiberLector que pasó a ser un CiberAmigo más en el CiberEspacio, pensaba saldría a la luz en los albores del año 2001, con sorpresa lo finalicé en el ocaso de 2000. Gratificante ha sido para mi pasearme por la síntesis del pensamiento de una serie de genios destacados del saber humano que tuvieron el valor de pasar por sobre el paradigma científico de moda, que lo vemos ya tan primitivo.
Stanislav Grof en su obra enfatiza la visión holística e integradora del nuevo pensar espiritual de la Psicología Transpersonal y nos brinda él una magistral visión de la ciencia moderna además de los fundamentos de la nueva psicología. Lo que acá he puesto de su pensamiento "revolucionario", junto con el de otros genios modernos del arte de pensar, refuerza de manera notable los conceptos que he dejado en la página MUNDO MEJOR, con una cincuentena de escritos personales cuya fuente se nutre del primero de ellos nacido el año 1982. Es por esto que con satisfacción presento estas cuartillas, las que pienso nos ayudarán en la comprensión de nuestras básicas preguntas propias del inicio del DESPERTAR: ¿De dónde vengo? ¿Por qué estoy aquí? ¿Quién soy yo? ¿Hacia dónde voy?
Quienes hayan leído mis escritos
tendrán
ahora más argumentos para aceptar que es real esa
fuerza-energía-información
que en cada uno subyace en los niveles de la mente subconsciente y que
de manera consciente podemos activar y direccionar con el fin de
mejorar
la calidad de los pensamientos y llegar a ser mejor persona. Algunos
aceptan
estas verdades por natural intuición. Otros necesitan argumentos
convincentes antes de reconocerlas. Nada de fácil resulta
intentar
expresar mediante el concreto lenguaje, abstractas ideas. Pues bien, lo
expuesto en este escrito nos otorga abundantes argumentos
científicos
para aceptar, previo discernir, que sí podemos, que sí
somos
capaces y que si nos lo proponemos lo lograremos.
Señala la Profecía sobre lo previo al fin, que el caos de fin de tiempo será anunciado por una multitud de falsos profetas. El Apocalipsis o revelación, describe un hermético conjunto de inexplicables profecías que han servido de alimento a los falsos profetas, profecías que simbolizan un encriptado futuro y un final de la humanidad. La idea apocalíptica de nuestro extraño año 2000 es una idea-masa pasiva, fatalista e inevitable. La otra cara de la misma moneda, la he llamado ANTIAPOCALIPSIS y es todo lo contrario. Es luz, esperanza, sentido dinámico y reconoce que está en la mente humana la clave del ascenso o transformación de la humanidad.
Cunde entre los antropólogos, físico teóricos, científicos y, en especial en la Psicología Transpersonal, la idea que es innata entre los intuitivo y se enciende en las mentes que despiertan. Ese despertar señala:
¡Oh hombre!
Estás facultado para
usar la propia fuerza-energía-información que por cuna te
acompaña. Puedes reprogramar tú mente y realizar la magia
de la reingeniería cerebral, magia cimentada en el propio
esfuerzo
de incrementar el porcentaje de diarios pensamientos positivos por
sobre
los negativos que son mayoría.
Lo antes escrito nos otorga
elementos de certeza que superan la incertidumbre para saber que
sí
se puede lograr si así cada uno se lo propone... ¿Seremos
capaces de intentarlo aquí y ahora?
ANEXO
Termino de leer un "e-mail" enviado por un profesional del área de la salud mental y el caudal de ideas que unas preguntas por él formuladas desencadenan, me hacen al instante escribir y agregar el presente Anexo.
09/12/2000
desde Concepción, Chile:
Estimado y respetado
Dr. Seperiza:
... ¿Qué
opina Ud. de las revelaciones de los sabios o maestros que el Dr. Brian
Weiss relata en sus libros y charlas? ¿Sería posible
conocer
al respecto una síntesis suya sobre el relato de la primera
paciente
del Dr. Weiss y entregar vuestra visión personal de esa especial
experiencia Transpersonal?
Lo felicito por su
página
y el desinteresado Servicio que con ella presta a la humanidad.
fraternal y atentamente,
J.. G...
El fenómeno de mediumnidad es real. Al afirmarlo me refiero a las auténticas experiencias, científicamente demostradas, en las que una persona entra en estado de trance y serviría de intermediario a un "ser incorpóreo", mediante contacto telepático. Otras personas durante el sueño tienen revelaciones, algunos las recuerdan bien, o en parte o ellas son olvidadas. A otros les llega una idea y sienten la necesidad de escribirla, y sin darse cuenta escriben y escriben un coherente conjunto de pensamientos en torno a la inicial idea, y lo hacen sin estar, aparentemente, en el clásico estado de trance. Algunos, durante una meditación, son "contactados" y reciben mensajes que necesitan después escribir. Otros, en el estado de muerte clínica tan estudiado ya por una serie de investigadores, son iniciados por un "Ser de Luz" en un trascendental saber, Ser cuyo contacto, además del milagro de volverlos a la vida desde la orilla del Más Allá, los hace cambiar de manera positiva el enfoque de su vida y manifestar paranormales cualidades que antes ignoraban. Otros, mediante la hipnosis regresiva a vidas anteriores, pasan a ser médium o intermediarios de un Ser que hace llegar una enseñanza que el hipnotizado va relatando y queda, por lo general, ante la sorpresa del hipnoterapeuta, grabada electrónicamente durante la sesión hipnótica para su posterior análisis con el paciente "contactado". Todo esto es parte del amplio campo del estudio de la Psicología Transpersonal. Llama la atención que siendo tan diferentes las formas de recibir algún mensaje desde la "dimensión desconocida" todas, en general, sin importar la religión, el sexo, la edad, el nivel socio-económico, raza o creencia del receptor, tienen un patrón común que es similar entre ellos y con lo que Enseña la Sagrada Tradición milenaria, cuyo conocimiento nos acompaña desde el inicio de nuestra evolución en este plano como hombre de Cromagnon.
El Dr. Brian Weiss venía predestinado a mostrar un conocimiento que se masificara, como así ha sucedido con varias ediciones de sus libros que se agotan en diferentes idiomas y además dando él charlas frecuentes sobre el tema de la hipnosis regresiva a vidas pasadas en diversos lugares. Es un destacado médico psiquiatra, graduado con honores en la Universidad de Columbia en 1966, y diplomado como médico por la Universidad de Yale en 1970. En Miami, el año 1980 conoció a Catherine, una paciente de 27 años que trató por 18 meses, sin lograr con la tradicional metodología ayudarla a superar sus síntomas. Gracias a su experiencia clínica con ella fue que entendió que para todo hay un motivo. Habiendo fracasado su ciencia médica con dicha paciente, intenta la hipnosis y, para su sorpresa en una sesión Catherine recuperó recuerdos de "vidas pasadas", las que se repitieron durante varios meses de "hipno-terapia regresiva" con excelentes resultados. Señala él que no estaba preparado para algo así y que carece de científica explicación para lo que sucedió pues, además la paciente actuó como canal para la información procedente de "entes espirituales" altamente evolucionados que le revelaron muchos secretos de la vida y la muerte. Cuatro años demoró antes de tomar la decisión de escribir sobre lo ocurrido. Relata: "De pronto, una noche, mientras me duchaba, me sentí impelido a poner esta experiencia por escrito. Salí a toda carrera del baño y me senté ante mi escritorio..." Y en 1988 da a luz en forma oficial a su conocido primer libro sobre el tema titulado Muchas vidas, muchos Sabios ( o Maestros).
Veamos parte de los mensajes que la paciente en una serie de hipnosis regresivas a diferentes vidas anteriores relata de manera personal en su retroceso en el tiempo y, sirviendo además de intermediaria de Maestros o almas altamente evolucionadas que podían "hablar" con el Dr. Weiss a través de ella, es decir, canalizando un conocimiento desde el Más Allá:
Este es un contacto de mente a mente... Tengo conciencia de una luz intensa. Es maravillosa; de esa luz se obtiene energía... Nuestra tarea consiste en aprender, en llegar a ser como dioses mediante el conocimiento. Los Maestros me dicen que he vivido 86 veces en el estado físico... Sólo uno puede liberarse de las malas costumbres que acumulamos cuando estamos en un cuerpo. Cuando decidimos que somos lo bastante fuertes como para dominar los problemas externos, sólo entonces dejamos de padecerlos en la vida siguiente. También debemos aprender a acercarnos a aquellos cuyas vibraciones no armonizan con las de uno. Es importante ayudar a esas gentes. No todos nacemos iguales, pero con el paso del tiempo llegaremos a un punto en el que todos seremos iguales.
Básicamente, los caminos de todos son el mismo. Todos tenemos que aprender ciertas actitudes mientras nos encontramos en el estado físico. Caridad, esperanza, fe, amor... todos debemos conocer estas cosas, y conocerlas bien... Paciencia y tiempo, todo llega a su debido tiempo. No se puede apresurar una vida, no se puede resolver según un plan, como tanta gente quiere. Debemos aceptar lo que nos sobreviene en un momento dado y no pedir más. Pero la vida es infinita. Sólo pasamos por diferentes fases. No hay final. Los humanos tienen muchas dimensiones. Pero el tiempo no es como lo vemos, sino lecciones que hay que aprender.
Energía, todo es energía. Se malgasta tanta. Los humanos sólo peden ver el exterior. Pero se puede ir mucho más adentro. Hay que ver el volcán. Para eso es preciso ir muy adentro... Si la gente supiera que la vida es infinita; que jamás morimos; que nunca nacimos, en realidad, ¡entonces el miedo desaparecería! Si todos supieran que han vivido antes incontables veces y que volverán a vivir otras tantas, ¡cuánto más reconfortados se sentirían! Si supieran que hay espíritus a su alrededor; que después de la muerte, en estado espiritual, se reunirán con esos espíritus, incluidos los de sus seres queridos muertos, ¡cuánto sería el consuelo! Si supieran que los actos de violencia y de injusticia no pasan desapercibidos, sino que deben ser pagados con la misma moneda en otras vidas, ¡cuánto menor sería el deseo de venganza! Por el Conocimiento nos aproximamos a Dios, entonces, ¿de qué sirven las posesiones materiales y el poder, cuando son un fin en sí y no un medio para ese acercamiento?
Todo debe estar equilibrado. La naturaleza está equilibrada. Los animales viven en armonía. Los humanos no han aprendido a hacerlo... Todos somos iguales. No hay nadie más grande que su prójimo. Todo son sólo lecciones... Tenemos deudas que deben saldarse. Si no hemos pagado esas deudas, las tendremos que llevar con nosotros a otra vida. Se progresa pagando las deudas. Algunas almas progresan más deprisa que otras... Hay 7 planos a través de los cuales debemos pasar antes de que regresemos. Uno de ellos es el plano de la transición. En ese plano se determina qué llevará cada uno a su próxima vida... Tenemos muchas etapas que pasar cuando estamos en estado físico, igual que las otras etapas de evolución. Las etapas en la forma física son difíciles. En el plano astral son sencillas.
Es preciso estar muy relajados. Uno puede renovarse por la luz, por medio de la luz. Es preciso estar muy relajado, de modo que ya no se gasten energías, sino que se renueven... Siempre avanzamos. Algunas personas tocan el plano astral utilizando drogas, pero no comprenden lo que han experimentado al serles permitido cruzar.
Esta magistral enseñanza recibida por intermedio de una persona en regresión hipnótica a una serie de anteriores vidas, se manifestó en alguien que no tenía idea de lo que decía y del significado de su contenido. Contenido que no tan sólo mejoró clínicamente a la paciente cuyas fobias, ansiedad y ataques de pánico desaparecieron, sino que de manera radical transformó al psicoterapeuta Dr. Brian Weiss, cuya óptica de la vida varió al igual que su actividad profesional, orientada desde entonces a lo Transpersonal, aunque él no se autodefina así. Desde su óptica actual, tan alejada ya del paradigma científico y religioso previo a la experiencia, y tan ligado al nuevo paradigma que la moderna física teórica y la Psicología Transpersonal lograrán imponer, señala que en meditación ha recibido Enseñanzas. Veamos:
Nunca dejamos de crecer. Y cuando llegamos al plano espiritual seguimos creciendo aún más. Tenemos que pasar por una etapa de renovación, una de aprendizaje y una de decisión. Todo es crecimiento y aprendizaje, un crecimiento continuo. Lo que perdura eternamente es el alma y el espíritu. Elegimos a nuestros padres, que suelen ser almas con las que hemos interactuado en vidas anteriores. Aprendemos de niños, de adolescentes y de adultos, y evolucionamos espiritualmente a medida que nuestros cuerpos cambian. Cuando el alma abandona el cuerpo en el momento de la "muerte" física, seguimos el aprendizaje en planos superiores, que en realidad son niveles superiores de conciencia. Existen muchos niveles de conciencia que visitamos cuando el alma abandona el cuerpo físico. Darse cuenta de las causas fundamentales de vidas anteriores puede servir para arreglar la relación del presente.
No nacemos en nuestra familia por accidente ni por casualidad. Elegimos las circunstancias y preparamos un plan para nuestra vida incluso antes de ser concebidos. Nos ayudan en esta preparación los seres espirituales llenos de amor que después nos guían y protegen mientras estamos en el cuerpo físico y se va desarrollando el plan de nuestra vida. Conoceremos a las personas que proyectamos conocer y nos enfrentamos a las oportunidades y los obstáculos que habíamos previsto mucho antes de nacer. Sin embargo, la forma de desenvolvernos ante esas situaciones, nuestras reacciones y decisiones subsiguientes son las expresiones de nuestro libre albedrío. El destino y el libre albedrío coexisten e interactúan constantemente. Son cosas complementarias, no contradictorias.
El karma es una oportunidad de aprender, de poner en práctica el amor y el perdón. El karma es también una oportunidad de expiar, de hacer borrón y cuenta nueva, de compensar a aquellas personas a las que hayamos dañado en el pasado. Es importante recordar que el karma está relacionado con el aprendizaje, no con el castigo. Cambiamos de raza, de religión, de sexo y de ventajas económicas porque tenemos que aprender de todas partes. Lo experimentamos todo. El karma es la justicia definitiva. En nuestro aprendizaje no se pasa nada por alto ni se olvida nada. Estamos aquí para aprender, no para sufrir. Tenemos que olvidar rasgos y cualidades negativos y aprendemos rasgos y cualidades positivas como el amor, la no violencia, la compasión, la caridad, la fe, la esperanza, el perdón, la compasión y la conciencia. Puede aprenderse más cuando hay muchos obstáculos que cuando hay pocos o ninguno. A medida que nos vamos haciendo conscientes de nuestra naturaleza espiritual, reconocemos nuestra auténtica esencia. Estamos aquí en la Tierra para aprender y para ayudar a nuestros semejantes con amor y con compasión, sin preocuparnos por lo que podamos conseguir a cambio
Algunos se quedan rezagados porque no todos avanzamos a la misma velocidad, aunque recorremos la misma senda. Los que van al frente tienen que mirar hacia atrás, con compasión y con amor, y ayudar a quienes se quedan atrás. Una de las lecciones más importantes de la vida es aprender a ser independientes, a comprender la libertad. El amor es un estado absoluto, incondicional y eterno que no exige nada a cambio.
Recordar que somos almas, que somos inmortales y que existimos siempre en un vasto mar de energía es la clave para llegar a la alegría y a la felicidad. En este mar energético, toda una serie de espíritus que están para ayudarnos nos conduce por el sendero de nuestro destino, nuestro viaje evolutivo hacia la conciencia de Dios. No se trata de una carrera, sino de un viaje de grupo en cooperación hacia la luz de la conciencia. Nuestro objetivo es recordar y despertar... Dos de nuestros objetivos principales durante la vida son la redención o libertad y la consecución de la paz interior. La libertad implica la superación del karma, a través de los actos y de la gracia divina. Hay muchos caminos que llevan a la redención. Al liberarnos reclamamos y conseguimos el destino de nuestra alma. Es un proceso gradual que nos lleva inexorablemente a nuestro hogar espiritual. Una vez liberada, el alma puede decidir regresar al plano físico para ayudar a los demás en su recorrido hacia la libertad. Albert Eisntein afirmó:
Un ser humano es parte del todo que llamamos universo, una parte limitada en el tiempo y en el espacio. Está convencido de que él mismo, sus pensamientos y sus sentimientos, son algo independiente de los demás, una especie de ilusión óptica de su conciencia. Esa ilusión es una cárcel para nosotros, los limita a nuestros deseos personales y a sentir afecto por los pocos que tenemos más cerca. Nuestra tarea tiene que ser liberarnos de esa cárcel, ampliando nuestro círculo de compasión, para abarcar a todos los seres vivos y a toda la naturaleza.
Hay grandes verdades, belleza y sabiduría en todas las grandes tradiciones religiosas. Conviene conocerlas como un estudiante, porque un cambio en la perspectiva espiritual puede acelerar el progreso espiritual. Son distintas, pero todas son especiales. La Luz de Dios no discrimina, y tampoco la nuestra debe hacerlo. No hay un único camino, una única iglesia, una única ideología. Sólo hay una luz...
El alma encuentra aquí la paz. Dejas atrás todos los dolores corporales. El alma está tranquila y serena. Es una sensación maravillosa como si siempre te alumbrara el sol. ¡La luz es tan brillante! ¡Todo proviene de la luz! ¡De esta luz surge energía! Nuestra alma se va hacia ella inmediatamente. Es como una fuerza magnética hacia la que nos sentimos atraídos. Es maravilloso. Es como una fuente de energía. Sabe cómo curar. Los seres humanos siempre creen que son los únicos. No es cierto. Existen muchos mundos y muchas dimensiones. En esta dimensión hay muchas almas. He estado en distintos planos en diversas épocas. Cada uno de ellos es un nivel superior de conciencia. El plano al que vamos depende de lo mucho o lo poco que hayamos progresado. En este plano se permite que algunas almas se manifiesten a las personas que siguen estando en forma física. Aquí es donde se deja utilizar los poderes psíquicos para comunicarse con personas que están en forma física. Hay muchas formas de hacerlo... La meditación y la visualización le ayudarán a dejar de pensar tanto y a viajar al pasado. Se producirá una curación. Empezará a utilizar la mente que no usa. Verá. Comprenderá. Y será más sabio. Entonces habrá paz. Dios está en el interior de cada uno de nosotros. Sólo hay una religión, la del amor...
Contemplo estas "actuales" ideas del Dr. Brian Weiss, tan similares en muchos aspectos a las que en otros términos quizás, pero con el mismo contenido, expuse por primera vez hace 20 años y sirvieron de base a tanto escrito personal futuro. Viene a mi memoria uno de los libros que mi vida marcó. Fue en el año 1970 cuando lo leí. Hago una pausa en el escribir y conecto el programa musical digital de mi computador. Me impregno de la transpersonal melodía que ése libro inspiró en Neil Diamond. Mientras escucho la suprasensorial música, se fija en el pensamiento el recuerdo de mi primer libro escrito el año 1982, La Respuesta es: en cuyo capítulo -I- señalo:
No se detiene la sucesión de los relatos mento-audio-visuales, estamos contemplando maravillados escenas que a mis hijos les recuerdan a Juan Salvador Gaviota con el mensaje de paz y amor que fue entregado al mundo por intermedio de Richard Bach. La Voz les dice que ese recuerdo materializará en la pantalla la esencia del mensaje:
"La gente desea saber para llegar a ser libres, pero es mucho lo que todavía deben aprender para lograr la libertad espiritual. El progreso de la gran mayoría es a paso lento, pasan de una vida a otra, de un mundo a otro, caminando casi sin avanzar. Se han olvidado de dónde vienen y no se preocupan hacia dónde van. Sólo les interesa vivir el presente. Si supieran cuántas vidas han necesitado para lograr la primera idea que existe algo más en la vida que el tener que comer y dormir, y más aún para comenzar a aprender que ese algo se llama perfección. Muchas nuevas vidas son necesarias para comprender la perfección y que la meta de la vida es saber reflejarla. Pero hay algunos que logran comprender mucho de una vez y no necesitan tantas vidas para ir conociendo la Verdad".
Al Profesor de Psicología Médica de la Universidad Médica de La Habana, Cuba, el Sociólogo y Psicólogo especializado en lo Transpersonal, Licenciado Guillermo J. Ruiz Rodríguez, le hice llegar este Anexo que le faltaba de mi audaz incursión literaria en la Psicología Transpersonal. Él, mi CiberAmigo, a pesar de la distancia me responde de manera casi instantánea mediante correo electrónico, respuesta que la moderna tecnología informática permite convirtiéndonos en parte de una aldea global llamada Tierra. Dice el amigo:
11/12/2000
Desde La Habana, Cuba:
Iván:
Ante todo, una vez más las gracias por todo lo que nos
dispensas:
tu tiempo, tu voz, tus enseñanzas, tu sabiduría y esa
parte
tan solemne de tu vida que para nosotros es un verdadero honor el que
compartas
con nosotros. Con respecto al transpersonal Anexo que adjuntas,
añado
prematuramente que a lo que se trae signado de vidas anteriores
(karma),
se le podrán dar muchas explicaciones "científicas", pero
la dimensión real desborda el plano puramente cognoscitivo. Esas
cosas se "sienten" y por ende no pueden ser traducidas en palabras. Por
eso suscribo en su totalidad tu enjundioso comentario que haces al
mensaje
de J. G.
Si
me lo permites, quisiera agregar solamente que como expresa Ken Wilber
en su libro "Los Tres Ojos del Conocimiento", parafraseando a San
Buenaventura,
la realidad se puede conocer por medio de tres ojos: con el ojo
de
la carne (la experiencia sensorial), con el ojo de la
mente
(los procesos de abstracción y razonamiento) y con el ojo
de la contemplación (los estados transpersonales:
iluminación,
insight, revelación, etc.) El asunto es que no se puede
extrapolar
linealmente el método de uno de los ojos a cualquiera de los
otros.
O sea, no podemos explicar con las "herramientas" sensoriales (el ojo
de
la carne) la dimensión que alcanza el ojo de la
contemplación,
porque son dos epistemologías cualitativamente diferentes. Es
como
si se tratara de demostrar geográficamente el teorema de Pascal
o intentar explicar la velocidad de la luz por medio de la
semiología
clínica.
Tu hermano, Guillermo.
Activo la pista 4 de la excelente grabación musical y el solista con un sentimiento más allá de lo humano canta con su melódica e inspirada voz: Dear Father we dream, we dream, we dream... Activo a continuación la pista 8 y se llena la pieza con el angelical coro de niños que señala: Santus, Quirie, Gloria...
Quilpué, Chile