Luces al viento

CiberEscrito Nº 122 de MUNDO MEJOR
Dr. Iván Seperiza Pasquali
1 de mayo de 2004

Presentación

Un correo electrónico llegado desde La Habana, Cuba, enviado por un amigo,
un destacado psicólogo transpersonal al que le hice llegar el prelibro de este escrito 122, queda a manera de Presentación para el presente CiberEscrito.

Iván:  Tu prodigioso "Luces al Viento", que nos recrea por ciento veintidos veces más, tiene para mi el hechizo insondable de la integración. Has volcado en una amalgama creativa y decisiva, los adelantos de sabiduría de canales del talento de Jung, de Krishnamurti, de Parravicini y de Einstein, entre otros. Este caudal, prodiga el entendimiento transpersonal que se genera a escala de procesos que van más allá del cognoscere y tú logras introducirte en la magia de la esencia, para lanzar haces luminosos en una suerte de guirnalda pránica. A mi por lo menos me hizo resonar como en un diálogo sublime. Y no se queje el lector no iniciado, pues remedando al poeta "...para verla hace falta tener alma".  Un abrazo, Guillermo

Preámbulo

La mera idea de que cualquier criatura pueda ser lo bastante
afortunada para lograr determinada superioridad
sobre los demás,
basta para excitar la envidia de los débiles
o la cólera del ignorante.
Es imposible que los débiles y los ignorantes logren penetrar o
comprender la naturaleza místico-espiritual del mundo que los rodea,
por lo cual toda enseñanza y los principios sobre esa naturaleza
espiritual del mundo sería un libro cerrado para ellos; libro, además,
que rara vez se atreven a abrir ni a leer. Por  esa razón los sabios
ocultaban 
la mayor parte de sus conocimientos a la multitud. El necio
se ríe
de lo que no logra comprender, creyendo que con su risa
demuestra alguna superioridad, demostrando
una estupidez latente.
Marie Corelli

Hay semillas, muy pequeñas, que en potencia llevan a un gran árbol como lo es el abedul. Esas semillas, cuando así corresponde, salen al viento y tienen la facultad de remontar las alturas ya que llevan élitros o alas vegetales con los cuales la sabia naturaleza las dotó, para así alguna de ellas llegar a buena tierra donde asentarse y dar lugar a un futuro gran abedul. Hay ideas, cual luces pequeñas que en potencia son destacados focos activadores mentales, esas ideas son lanzadas al viento de la atmósfera mental y quedan en la Noosfera donde, cada uno, si está en sincronía puede beneficiarse con ellas. Acá, en Mundo Mejor, ofrezco semillas conceptuales con la esperanza que el viento lleve esas Luces a la buena tierra de tu mente y allí germinen dando paso al foco de la potencia activadora que ellas tienen, siempre y cuando se las logre cuidar mediante el personal discernimiento, único alimento o combustible válido para ellas.

Camina la humana masa sin rumbo en la oscura niebla que todo lo rodea. Desde lo alto sin embargo se aprecian pequeños focos de Luz que tienen la cualidad de converger focalmente entre ellos, sin importar la distancia que los separe. Se va su potencia a la Noosfera y allí se aglutinan en un solo reflector que cada día se hace más potente en intensidad y calidad de sutil vibración luminosa depurativa. Ofrezco una serie de conceptos que nos fueron dejados para ver mejor entre las tinieblas. La Biosfera planetaria está oscura, por sobre ella la Noosfera comienza su gradual iluminación que traerá luz a la Biosfera. No se debe buscar fuera la Luz para ver el propio Santuario Interior, pero si se debe dar combustible a la personal lámpara, eso aportan tanto disperso escrito que en el mundo han quedado. Invito a leer los siguientes e intentar, cada uno por sí mismo, a encontrar mediante el discernimiento esa Luz que ayudará a dar más lumbre al propio...


En el ocaso de Albert Einstein

Hay dos maneras de vivir la vida.
Una es pensar que nada es milagro.
La otra es pensar que todo es milagro.
Einstein

Había dos niños que patinaban sobre una laguna congelada. Era una tarde nublada y fría, pero los niños jugaban sin preocupación, Cuando de pronto, el hielo se reventó y uno de los niños cayo al agua.
 
El otro niño viendo que su amiguito se ahogaba debajo del hielo, tomo una piedra y empezó a golpear con todas sus fuerzas hasta que logro quebrarlo y así salvar a su amigo.
 
Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaron:
Cómo lo hizo?
El hielo esta muy grueso, es imposible que lo haya podido quebrar, con esa piedra y sus manos tan pequeñas!!!!
 
En ese instante apareció un anciano y dijo:
- Yo se como lo hizo...
- Como ?... Le preguntaron al anciano y el contesto:
- No había nadie a su alrededor que le dijera que no se podía hacer, les respondió Albert Einstein.

Manifiesto Russel-Eintesin de 1955
Dos días antes de su muerte Albert Einstein firmó un manifiesto promovido por Bertrand Russell en contra de la guerra y dirigido a todos los científicos del mundo. El manifiesto formulaba esta pregunta: ¿Vamos a poner fin a la raza humana o renunciará la humanidad a la guerra?

Ante la trágica situación que enfrenta la humanidad, creemos necesario  que los científicos deben reunirse en una conferencia, para valorar los peligros crecientes que se desprenden del desarrollo de las armas de destrucción masiva, y para discutir una resolución redactada en el espíritu del borrador que se adjunta a ésta.
 
No hablamos en esta ocasión como miembros de  tal o cuál nación, continente o credo, sino como seres humanos, miembros de la especie humana, cuya supervivencia ya está puesta en duda. El mundo esta lleno de conflictos y, por encima de todos los conflictos menores, está la titánica lucha entre el comunismo y el anticomunismo.

Casi todas las personas políticamente conscientes están sensibilizadas con respecto a alguno de estos conflictos. Pero es necesario que nos desprendamos de percepciones parciales, para considerarnos miembros de una especie biológica que ha tenido una extraordinaria historia y cuya desaparición no es deseada por ninguno de nosotros.

Hemos de aprender a pensar de una nueva forma. Tenemos que aprender a preguntarnos, no que medidas hay que tomar para que el grupo que preferimos obtenga la victoria militar, porque este tipo de medidas ya no existen, sino qué medidas hay que tomar para prevenir la conflagración militar, cuyo resultado sería desastroso para cualquiera de las partes.

La opinión pública, e incluso muchas personas con puestos de autoridad, no saben aún lo que sería una guerra donde se usaran armas nucleares. Todavía se piensa en términos de destrucción de ciudades. Se entiende que las nuevas bombas son más potentes que las viejas, y que mientras una bomba A pudo destruir Hiroshima, una bomba H podría destruir ciudades tan grandes como Londres, Nueva York o Moscú.
 
No cabe duda de que una guerra en la que se usaran estas bombas H supondría la destrucción de estas grandes ciudades. Pero esto sería uno de los desastres menores que deberíamos afrontar. Si todos los habitantes de Londres, Nueva York o Moscú fuesen exterminados, el mundo podría, en cuestión de algunos siglos, recuperarse del golpe. Pero sabemos, especialmente tras las pruebas nucleares de Bikini, que las bombas atómicas pueden extender gradualmente la destrucción sobre un área muy superior a la inicialmente supuesta.

Se sabe de fuentes muy fiables, que es perfectamente posible fabricar una bomba que sea unas 2.500 veces más potente que la que destruyo Hiroshima. Tal bomba, si estallara sobre la superficie terrestre o debajo del agua, emitiría partículas radioactivas hacia las capas más altas del aire, que luego descenderían sobre el suelo en forma de lluvia o polvo mortal. Fue precisamente este polvo el que contagió a los pescadores japoneses y a al pesca capturada por ellos.

Lo cierto es que nadie sabe con certeza hasta dónde podría extenderse la difusión de esas mortíferas partículas radioactivas, pero las fuentes más rigurosas son unánimes al afirmar que es muy posible que una guerra  a base de bombas H signifique la muerte universal, una muerte que solo sería súbita para una minoría y que para la mayoría restante, representaría una lenta tortura de enfermedades y desintegración... Hemos comprobado que las personas que más saben son las más pesimistas. Este es pues el interrogante que planteamos, espantoso, terrible e ineludible: ¿desaparecerá la raza humana o la humanidad renunciará a la guerra? Mucha gente no acepta tal alternativa, porque le parece muy difícil que se consiga desterrar la guerra. La supresión de la guerra exigiría desagradables limitaciones de la soberanía nacional... La gente apenas puede imaginarse que ellos mismos individualmente, y las personas a las que quieren, están en inminente peligro de perecer angustiosamente...

Ante nosotros está, si lo escogemos, un continuo progreso en términos de felicidad, conocimiento y sabiduría. ¿Escogeremos la muerte como alternativa, sólo porque somos incapaces de suprimir nuestras querellas?

Hacemos, como seres humanos, un llamamiento a los seres humanos: Recuerda que eres humano y olvida el resto.  Si los hombres obramos así, se abrirá ante nosotros el camino hacia un nuevo paraíso, en caso contrario, quedará con nosotros el peligro de la muerte universal.

Resolución del Congreso:
Invitamos a este Congreso a los científicos del mundo y al público en general, a suscribir la siguiente resolución:
"Ante el hecho de que en toda futura guerra mundial se emplearán con certeza las armas nucleares, y de que tales armas amenazan la existencia misma de la humanidad, hacemos un llamamiento a los gobiernos de todo el mundo, para que entiendan, y lo reconozcan públicamente, que sus propósitos ya no pueden lograrse mediante una guerra mundial y, consecuentemente, para que resuelvan por medios pacíficos cualquier contenciosos que exista entre ellos".

Lo firman:
Profesor Bertrand Russell y Profesor Albert Einstein (Premio Nobel de Física) Profesor Max Born (Profesor de física teórica en Berlín, Francfort, Göttingen y Edimburgo; premio Nobel de Física) Profesor P.W. Bridgman (Profesor de física teórica, Universidad de Harvard; premio Nobel de Física) Profesor L. Infeld (Profesor de física teórica de Varsovia) Profesor F. Joliot Curie (Profesor de física en el Collège de France; Premio Nobel en química)  Profesor Linus Pauling(Profesor de química, Instituto de Tecnología de California; premio Nobel de química) Profesor Hideki Yukawa (Profesor de física teórica. Universidad de Kyoto; premio Nobel de Física Física) Abril de 1955

Einstein ha sido para mi una persona que escapó, y lejos, al humano parámetro. Superó el ámbito de la ciencia que él catapultó en un sorprendente salto al futuro y, además, destacó en una serie de disciplinas del saber y del pensar. Fue un sabio que, con humildad, respeto y fe visionó el futuro humano. Por ello dediqué un escrito a él que titulé " Einstein el hombre venido del futuro", sugiero acceder al mismo para conocer más ideas fuerza de Luz del gran pensador humano.

En el ocaso de Carl Gustav Jung

He sufrido demasiado la incomprensión y
el aislamiento a que se llega cuando se
dicen cosas que los hombres no comprenden.
C. G. Jung

De su libro autobiográfico escrito en el ocaso de su vida, a los 83 años y titulado "Recuerdos, sueños, pensamientos" el gran médico psiquiatra y psicólogo suizo, diría yo uno de los primeros pilares de un futuro transpersonal, escribió en su libro un Prólogo que me permito transcribir aclarando que el término "inconsciente" que él usa tiene que ver con nuestro subconsciente mental:


        Mi vida es la historia de la autorrealización de lo inconsciente. Todo cuanto está en el inconsciente, y la personalidad también quiere desplegarse a partir de sus condiciones inconscientes y sentirse como un todo. Para exponer este proceso de evolución no puedo utilizar el lenguaje científico; pues yo no puedo experimentarme como problema científico.
       Lo que se es según la intuición interna y lo que el hombre parece ser sub especie aeternitatis  se puede expresar sólo mediante un mito. El mito es más individual y expresa la vida con mayor exactitud que la ciencia. la ciencia trabaja con conceptos de término medio que son demasiado generales para dar cuenta de la diversidad subjetiva de una vida individual.
       Así pues, me he propuesto hoy, a mis ochenta y tres años, explicar el mito de mi vida. Sin embargo, no puedo hacer más que afirmaciones inmediatas, sólo "contar historias". Si son verdaderas no es problema. La cuestión consiste solamente en este es mi cuento. mi verdad.

       Lo más difícil en la configuración de una autobiografía consiste en que no se posee ninguna medida, ningún terreno objetivo desde el cual juzgar. No hay posibilidad de comparación. Yo sé que en muchas cosas no soy como los demás, pero no sé, sin embargo, cómo soy yo realmente. El hombre no puede compararse con nada: no es un mono, ni una vaca, ni un árbol. Soy una persona. ¿Pero qué es esto? Como todo ente, también yo me separé de la divinidad infinita, pero no puedo confrontarme con ningún animal, con ninguna planta y con ninguna piedra. Sólo un ente mítico está por encima del hombre. ¿Cómo se puede tener una opinión definitiva acerca de sí mismo?

       Una persona es un proceso psíquico al que no domina, o sólo parcialmente. Por eso no puede dar un juicio final de sí misma ni de su vida. Para ello tendría que saber todo lo que la concierne, uno nunca sabe adónde va a parar la vida. Por esto el relato no tiene comienzo, y la meta sólo se puede indicar aproximadamente.
       La vida del hombre es un intento arriesgado. Sólo cuantitativamente se le puede considerar como un fenómeno prodigioso. Es tan efímero, tan insuficiente, que es un milagro que pueda existir algo y desarrollarse. Esto me impresionó ya cuando era estudiante de medicina, y me pareció que sería un milagro no morir prematuramente.
       La vida se me ha aparecido siempre como una planta que vive de su rizoma. Su vida propia no es perceptible, se esconde en el rizoma. Lo que es visible sobre la tierra dura sólo un verano. Luego se marchita. Es un fenómeno efímero. Si se medita el infinito devenir y parecer de la vida y de las culturas, se recibe la impresión de la nada absoluta; pero yo no he perdido nunca el sentimiento de algo que vive y permanece bajo el eterno cambio. Lo que se ve es la flor, y ésta perece. El rizoma permanece.

       En el fondo sólo me parecen dignos de contar los acontecimientos de mi vida en los que el mundo inmutable incide en el mutable. De ahí que hable principalmente de los acontecimientos internos. A ellos pertenecen mis sueños e imaginaciones. Además constituyen la materia prima de mi trabajo científico. Fueron como de lava y basalto que cristaliza en piedra tallable.
       Al lado de los acontecimientos internos los demás recuerdos (viajes, personas y ambiente) se esfuman. La historia de la época la han vivido y escrito muchos: mejor leerles a ellos o escuchar cuando alguien lo cuenta. El recuerdo de los factores externos de mi vida ha desaparecido o se ha difuminado en su mayor parte. Sin embargo, los encuentros con la otra realidad, el choque con el inconsciente han marcado mi memoria de modo indeleble. En este aspecto hubo siempre plenitud y riqueza, y todo lo demás quedó eclipsado.

       Así pues, también los hombres se convirtieron en recuerdos imborrables sólo cuando en el libro de mi destino tenían ya sus nombres incorporados desde mucho tiempo antes, y su conocimiento venía a ser como una rememoración.
       También las cosas que en la juventud o posteriormente me afectaron desde lo externo y se me hicieron importantes lo fueron al quedar incorporadas a la experiencia interna. Llegué muy pronto a la convicción de que si no se da una respuesta y solución desde lo interno a las relaciones de la vida, su significado es muy pobre. Las circunstancias externas no pueden sustituir a las internas. Por eso mi vida es pobre en acontecimientos externos. De ellos no puedo decir gran cosa, porque lo que dijera me parecería vacío o trivial. Sólo puedo comprenderme a partir de los sucesos internos. Constituyen lo peculiar de mi vida, y de ellos trata mi "autobiografía".

Del libro autobiográfico del Dr. Jung he tomado algunas frases:

Creo que todos mis pensamientos giran alrededor de Dios, como los planetas alrededor del sol y, así como éstos son atraídos por el mismo sol, mis pensamientos lo son irremisiblemente por Él... Dios quiere evidentemente que me arriesgue. Si es así y lo hago, entonces Él me concederá su gracia e inspiración.

Descubrí que la pobreza no era ninguna desventaja ni mucho menos la causa primordial del sufrimiento y que los hijos de los ricos no se encontraban en absoluto en ventaja con respecto a los muchachos pobres y mal vestidos. Existían razones mucho más  profundas para la felicidad y la desgracia que la cuantía del dinero disponible.

Sabía que la lucecita era mi conciencia; es la única luz que tengo. Mi propio conocimiento es el único y el  máximo tesoro que poseo.

Supe que mi camino conducía irremisiblemente a lo externo, a lo limitado, a las tinieblas de la tridimensionalidad.

Podemos ciertamente imaginar una vida a la medida de nuestros propios deseos y no descubrir nunca que fuimos en suma comparsas del teatro del mundo.

Estaba seguro de que ninguno de los teólogos que yo conocía había visto con sus propios ojos "la luz que brilla en las tinieblas", de lo contrario no hubieran podido enseñar ninguna "religión teológica".

Quisiera no echar de menos mi época de pobreza. Se aprende a valorar las cosas simples.

Debe primero conocerse a sí mismo. El instrumento es usted mismo. Si usted no está bien, ¿cómo podrá ponerse bien el paciente? Si usted no está convencido, ¿cómo podrá convencerles? Debe pues usted primeramente iniciar el análisis de sí mismo.

No insisto nunca cuando alguien no está dispuesto a seguir su propio camino y a asumir su propia responsabilidad,

Freud colocaba la autoridad personal por encima de la verdad. Había visto que ni Freud ni sus discípulos podían comprender qué significaba el psicoanálisis en la teoría y en la práctica, puesto que ni siquiera el maestro había logrado resolver su propia neurosis.

Todo el mundo es algo neurótico y por lo tanto hay que ser tolerante.

Pienso en las palabras de Goethe: "Atrévete a abrir las puertas ante las cuales todos prefieren pasar de largo..."  Fausto es más que un ensayo literario. Es un eslabón en la Eurea Catena (cadena de oro) que desde los inicios de la alquimia filosófica y del gnosticismo hasta el Zaratustra de Nietzche -casi siempre impopular, ambiguo y peligroso- representa un viaje de exploración hacia el otro polo del mundo.

En los años que van de 1918 a 1920, aproximadamente, vi claro que el objetivo del desarrollo psíquico es la propia persona. No existe un desarrollo lineal, sólo existe la circunvalación del uno mismo.

Fue un acontecimiento decisivo mi encuentro con la alquimia, pues sólo a través de ella surgían los fundamentos históricos que hasta entonces había echado de menos. Sólo cuando estudié alquimia vi claro que lo inconsciente es un proceso y que la relación del yo con los contenidos inconscientes motiva una una transformación o evolución de la psiquis.

Yo me preguntaba si la masculinización de la mujer blanca no tenía relación con la pérdida de su integridad natural, es decir si era una compensación de su depauperación y si el afeminamiento del hombre blanco no representaba un fenómeno originado por el anterior. El papel que en la sociedad moderna desempeña la homosexualidad es enorme. es en parte consecuencia del complejo materno, y en parte un fenómeno natural lógico de ¡inhibición de la procreación!

Me hubiera parecido un robo si hubiera querido aprender de los santones y aceptar para mí su verdad. La sabiduría pertenece a ellos y a mi sólo me pertenece lo que procede de mí mismo.

Lo bueno y lo malo están contenidos lógicamente en la naturaleza y en el fondo sólo son graduales diferencias a una misma cosa.

Un hombre que no haya pasado por el infierno de sus pasiones no las habrá dominado todavía.

Cristo grita a los judíos: "Vosotros sois dioses" y no fue escuchado a causa de la incompetencia de los hombres. Y por ello el mundo occidental, llamado "cristiano", se acerca a pasos de gigante a la posibilidad de destruir un mundo, en lugar de crear uno nuevo.

Yo no sé por qué razón ha surgido el universo, ni llegaré a saberlo.

Existen indicaciones de que por lo menos una parte de la psiquis no se encuentra sometida a las leyes del espacio y del tiempo... La psique en ocasiones funciona más allá de la ley de causalidad espacio-tiempo... Los racionalistas insisten todavía hoy en que no existen experiencias parapsicológicas, pues con ello se derrumba su ideología.

Sólo aquí, en la vida terrena, donde los extremos se tocan, puede elevarse la consciencia general. Esto parece ser la misión metafísica del hombre.

¿O es justa la sospecha de Richard Wilhelm de que e n mi vida anterior fui un chino rebelde, que, a modo de castigo, debe descubrir su alma oriental en Europa?

Puesto que mi observación es única y subjetiva, es mi intención exponer su existencia, pero no sus contenidos. Debo reconocer, sin embargo, que debido a esta experiencia considero el problema de la reencarnación con otros ojos, sin estar, sin embargo, en situación de poder defender una opinión concreta al respecto.

La imperfección de todo juicio humano nos sugiere siempre la duda de si nuestra opinión es siempre acertada.

El individuo es generalmente tan ignorante que desconoce en absoluto sus propias posibilidades de elección y por esta razón busca siempre angustiadamente las reglas y leyes externas en que poder confiar en su desorientación.

La sociedad secreta es una fase de transición en el camino de la individuación: se confía todavía a una organización colectiva el lograr diferenciarse de ella; es decir, no se ha reconocido todavía que es propiamente tarea del individuo el independizarse diferenciándose de los demás.


Una carta que hiere la vanidad del hombre blanco

Si introducimos en la mente subconsciente el propósito
de hacer una cosa determinada, subconscientemente
iniciamos una cadena de acontecimientos que hacen
que se materialice la cosa en cuestión.
G. N. Tyrrel

En 1854, el presidente de los Estados Unidos ofreció comprar extensas tierras indias, prometiendo crear una "reservación" para el pueblo indígena. La respuesta del Jefe Seattle ha sido descrita como la declaración más bella y más profunda jamás hecha sobre el medio ambiente.
Las visiones y sabias reflexiones del jefe Indio Seattle predicen la destrucción progresiva de la naturaleza a manos de un hombre más civilizado, pero menos sensible a las bondades de la tierra. En 1884 habla el Jefe Seattle ya de contaminación ambiental y sónica, destrucción de animales y árboles, la ruptura de la cadena ecológica y sus funestas consecuencias que hoy vivimos. Esta es su transcripción:

El gran Jefe de Washington nos envió un mensaje diciendo que deseaba comprar nuestra Tierra. El Gran jefe también nos envió palabras de amistad y de buena voluntad. Es una señal amistosa por su parte pues sabemos que no necesita nuestra amistad.

Pero vamos a considerar su oferta, porque sabemos que si no se la vendemos, quizá el hombre blanco venga con sus armas y se apodere de nuestra Tierra. ¿Quien puede comprar o vender el Cielo o el calor de la Tierra?

No podemos imaginar esto si nosotros no somos dueños del frescor del aire, ni del brillo del agua. ¿Cómo él podría comprárnosla? Trataremos de tomar una decisión.

Según lo que el Gran Jefe Seattle diga, el Gran Jefe en Washington puede dejarlo, del mismo modo que nuestro hermano blanco en el transcurso de las estaciones puede dejarlo.

Mis palabras son como estrellas, nunca se extinguen. Cada parte de esta tierra es sagrada para mi pueblo, cada brillante aguja de abeto, cada playa de arena, cada niebla en el oscuro bosque, cada claro del bosque, cada insecto que zumba es sagrado, para el pensar y el sentir de mi pueblo. La savia que sube por los árboles, trae recuerdo del Piel Roja.

Los muertos de los blancos olvidan la Tierra en que nacieron, cuando desaparecen para vagar por las estrellas. Nuestros muertos nunca olvidan esta maravillosa Tierra, pues es la madre del Piel Roja. Nosotros somos una parte de la Tierra, y ella es una parte de nosotros. Las olorosas flores son nuestras hermanas, el ciervo, el caballo, la gran águila, son nuestros hermanos. Las rocosas alturas, las suaves praderas, el cuerpo ardoroso del potro y del hombre, todos pertenecen a la misma familia. Por eso cuando el Gran Jefe de Washington, nos envío el recado de que quería comprar nuestra Tierra, exigía demasiado de nosotros.

El Gran Jefe nos comunicaba que quería darnos un lugar, donde pudiéramos vivir cómodamente. Él sería nuestro padre, y nosotros seríamos sus hijos. Pero, ¿será posible esto alguna vez? Dios ama a vuestro pueblo, y ha abandonado a sus hijos rojos.

Él ha enviado máquinas para ayudar al hombre blanco en su trabajo, y construye para él grandes pueblos. Él hace que vuestra gente cada vez sea más poderosa, día tras día. Pronto invadiréis la Tierra, como ríos que se desbordan desde las gargantas montañosas, por una inesperada lluvia.

Mi pueblo es como una corriente desbordada, pero sin retorno. No, nosotros somos razas diferentes. Nuestros hijos no juegan juntos, y nuestros ancianos no cuentan las mismas historias. Dios os es favorable, y nosotros estamos como huérfanos. Meditaremos sobre vuestra oferta de comprarnos la Tierra. No será fácil, porque esta Tierra es sagrada para nosotros.

Nos sentimos alegres en este bosque. No sé por qué, pero nuestra forma de vivir es diferente de la vuestra.

El agua cristalina, que brilla en los arroyos y ríos, no es sólo agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos nuestra Tierra, habéis de saber que es sagrada, y que vuestros hijos aprendan que es sagrada, y que todos los pasajeros reflejos en las claras aguas son los acontecimientos y tradiciones que refiere mi pueblo.

El murmullo del agua es la voz de mis antepasados. Los ríos son nuestro hermanos, ellos apagan nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos.

Si vendiésemos nuestra tierra tenéis que acordaros, y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos -y los vuestros-, y que tendréis desde ahora que dar vuestros bienes a los ríos, así como a otros de vuestros hermanos.

El Piel Roja siempre se ha apartado del exigente hombre blanco, igual que la niebla matinal en los montes cede ante el sol naciente. Pero las cenizas de nuestros antepasados, sus tumbas, son tierra santa, por eso estas colinas, estos árboles, esta parte de la Tierra, nos es sagrada.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de pensar. Para él una parte de la Tierra es igual a otra, pues él es un extraño que llega de noche y se apodera en la Tierra de lo que necesita.

La Tierra nos es su hermana, sino su enemiga, y cuando la ha conquistado, cabalga de nuevo.

Abandona la tumba de sus antepasados y no le importa. Él roba la Tierra de sus hijos, y no le importa nada. Él olvida las tumbas de sus padres, y los derechos de nacimiento de sus hijos. Trata a su madre, la Tierra, y a su hermano, el Cielo, como cosas que se pueden comprar y arrebatar, y que se pueden vender, como ovejas o perlas brillantes.

Hambriento, se tragará la tierra, y no dejará nada, sólo un desierto.

No sé, pero nuestra forma de ser, es diferente de la vuestra.

La vista de vuestras ciudades hace daño a los ojos del Piel Roja. Quizá porque el Piel Roja es un salvaje y no lo comprende.

No hay silencio alguno en las ciudades de los blancos, no hay ningún lugar donde se pueda oír crecer las hojas en la primavera y el zumbido de los insectos.

Pero quizá es porque yo sólo soy un salvaje, y no entiendo nada.

La charlatanería sólo daña a nuestros oídos. ¿Qué es la vida si no se puede oír el grito solitario del pájaro chotacabras, o el croar de las ranas en el lago al anochecer? Yo soy un Piel Roja y no entiendo esto. El indio puede sentir el suave susurro del viento, que sopla sobre la superficie de lago, y el soplo del viento limpio por la lluvia matinal, o cargado de la fragancia de los pinos.

El aire es de gran valor para el Piel Roja, pues todas las cosas participan del mismo aliento: el animal, el árbol, el hombre, todos participan del mismo aliento.

El hombre blanco parece no considerar el aire que respira; a semejanza de un hombre que está muerto desde hace varios días y está embotado contra el hedor.
 
Pero si os vendemos nuestra Tierra no olvidéis que tenemos el aire en gran valor; que el aire comparte su espíritu con la vida entera. El viento dio a nuestros padres el primer aliento, y recibe el último hálito. Y el viento también insuflará a nuestros hijos la vida. y si os vendiéramos nuestra Tierra, tendríais que cuidarla como un tesoro, como un lugar donde también el hombre blanco  sepa que el viento sopla suavemente sobre las flores de la pradera.

Yo soy un salvaje, y es así como entiendo las cosas. He visto mil bisonte putrefactos, abandonados por el hombre blanco. Los mataron desde un convoy que pasaba.

Yo soy un salvaje y no puedo comprender cómo el caballo de hierro que echa humo, es más poderoso que el búfalo, al que sólo matamos para conservar la vida.

¿Qué es el hombre sin animales? Si todos los animales desapareciesen el hombre también moriría, por la gran soledad de su espíritu.

Lo que les suceda a los animales, luego, también les sucede a los hombres. Todas las cosas están estrechamente unidas. Lo que le acaece a la Tierra también la acaece a los hijos de la Tierra.

Tenéis que enseñar a vuestros hijos que el suelo que esta bajo sus pies tiene cenizas de nuestros antepasados.

Para que respeten la Tierra, contadle que la Tierra contiene las almas de nuestros antepasados. Enseñad a vuestros hijos lo que nosotros enseñamos a los nuestros: que la Tierra es nuestra madre.

Lo que le acaece a la Tierra, les acaece también a los hijos de la Tierra. Cuando los hombres escupen a la Tierra, se están escupiendo a sí mismos. Pues nosotros sabemos que la Tierra no pertenece a los hombres, que el hombre pertenece a la Tierra. Eso lo sabemos muy bien. Todo está unido entre sí, como la sangre que une a una misma familia. Todo está unido.

Lo que le acaece a la Tierra les acaece, también, a los hijos de la Tierra.

El hombre no creo el tejido de la vida, solo es una hilacha. Lo que hagáis a este tejido, os lo hacéis a vosotros mismos. No, el día y la noche no pueden vivir juntos.

Nuestros muertos siguen viviendo en los dulces ríos de la Tierra, y regresan de nuevo con el suave paso de la Primavera, y su alma va con el viento, que sopla rizando la superficie del lago.

Consideraremos la posibilidad de que el hombre blanco nos compre nuestra Tierra.

Pero mi pueblo pregunta: ¿qué es lo que quiere el hombre blanco? ¿Cómo se puede comprar el Cielo, o el calor de la Tierra, o la velocidad del antílope? ¿Cómo vamos a venderos esas cosas y cómo vais a poder comprarlas? ¿Es que, acaso, podréis hacer con la Tierra lo que queráis, sólo porque un Piel Roja firme un pedazo de papel y se lo dé al hombre blanco?

Si nosotros no poseemos el frescos del aire, ni el brillo del agua, ¿cómo vais a poder comprárnoslo? ¿es que, acaso, podéis comprar los búfalos cuando ya habéis matado  al último?

Consideraremos vuestra oferta. Sabemos que si no os la vendemos vendrá el hombre blanco y se apoderará de nuestra Tierra. Pero nosotros somos unos salvajes.

El hombre blanco que va en pos de la posesión del poder, ya se cree que es Dios, al que pertenece la Tierra. ¿Cómo puede un hombre apoderarse de su madre?

Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestra Tierra. El día y la noche  no pueden vivir juntos.

Consideraremos vuestra oferta de que vayamos a una reserva. Queremos vivir aparte y en paz. No importa dónde pasemos el resto de nuestros días.

Nuestros hijo verán a sus padres sumisos y vencidos. Nuestros guerreros estarán avergonzados.

Después de la derrota pasaran sus días en la holganza, y envenenaran sus cuerpo con dulces comidas y fuertes bebidas.

No importa dónde pasemos el resto de nuestros días. No quedan ya muchos. Sólo algunas horas, un par de inviernos, y no quedará ningún hijo de la gran estirpe que en otros tiempos vivió en esta Tierra, y que ahora en pequeños grupos  viven dispersos por el bosque, para gemir sobre las tumbas de su pueblo, que en otro tiempo fue tan poderoso y lleno de esperanza como el vuestro.

Pero, ¿por qué consternarse por la desaparición de un pueblo? Los pueblos están constituidos  por hombres. Es así. Los hombres aparecen y desaparecen como olas del mar. Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios camina a su lado, y habla con él, como el amigo con el amigo, puede librarse del común destino. Quizás seamos hermanos. Esperamos verlo.

Sólo sabemos una cosa - que quizá un día el hombre blanco también descubra-, y es que nuestro Dios, es el mismo Dios suyo. Vosotros, quizá, penséis que le poseéis - igual que tratáis de poseer nuestra Tierra-, pero no podéis. Es el Dios de todos los hombres, lo mismo de los Pieles Rojas que de los blancos. Aprecia mucho esta Tierra y el que atente contra ella significa que desprecia a su Creador.

También los hombre blanco desaparecerán y quizá antes que otras estirpes.

Continuad contaminando vuestro lecho y una noche moriréis en vuestra propia caída. Pero al desaparecer brillaréis por el fuego del poderoso Dios, que os trajo a esta Tierra, y que os destino a dominar al Piel Roja en esta Tierra.

Este destino es para nosotros un enigma. Cuando todo los búfalos hayan muerto, los caballos salvajes hayan sido domados, y el rincón más secreto del bosque haya sido invadido por el ruido de muchos hombres, y la visión de las colinas esté manchada por los alambres parlantes, cuando desaparezca la espesura, y el águila se haya ido, esto significará decir adiós al veloz potro y a la caza. El final de la vida -y el comienzo de la otra vida. Dios os concedió el dominio sobre los animales, los bosques y los Pieles Rojas por un determinado motivo. Y este motivo es un enigma para nosotros.

Quizá podríamos comprenderlo si supiésemos que es lo que sueña el hombre blanco,  qué ideales les ofrece a los hijos en las largas noches invernales, y qué visiones arden en su imaginación, hacia las que tienden el día de mañana. Pero nosotros somos unos salvajes, los sueños del hombre blanco nos están ocultos, y porque nos están ocultos nosotros vamos a seguir nuestro propio camino.

Pues, ante todo, nosotros estimamos el derecho que tiene cada ser humano a vivir tal como desea, aunque sea de un modo muy diverso al de sus hermanos. No es mucho lo que nos une.

Consideraremos vuestra oferta. Si aceptamos es solo por asegurarnos la reserva que habéis prometido. Quizá allí podamos acabar los pocos días que nos quedan viviendo a vuestra manera.

Cuando el último Piel Roja de esta Tierra desaparezca y su recuerdo sea solamente la sombra de una nube sobre la pradera, todavía estará vivo el espíritu de mis antepasados en estas orillas y estos bosques.

Pues ellos amaban esta tierra, como ama un recién nacido el latido del corazón de su madre. Si os la llegamos a vender nuestra Tierra, amadla, como nosotros la hemos amado.
Cuidad de ella, como nosotros la cuidamos, y conservad el recuerdo de esta Tierra tal como os la entregamos.

Y con todas vuestras fuerzas, vuestro espíritu y vuestro corazón, conservadla para vuestros hijo, y amadla, tal como Dios nos ama a todos. Pues hay algo que sabemos, que Dios es el mismo Dios. Esta tierra es sagrada para Él. Ni siquiera el hombre blanco se puede librar del destino común.

Quizá somos hermanos. Esperamos verlo.

Esta magistral carta que hiere el orgullo literario y pensante del hombre blanco es de un contenido tan profundo que dudo quien la recibió lo haya entendido. Más bien supongo que su autor nos la dejó para la impersonal era tecnológica electrónica cual aviso recordatorio de lo que somos; seres que al Pensar Mejor favorecemos el entorno, nuestro hogar, a los seres queridos, nuestras mascotas, la naturaleza o a uno mismo. Ante tanto estímulo negativo que nos abruma por la T. V. radio y prensa escrita, cabe la pregunta: ¿Tendremos tiempo para Pensar Mejor y lograr discernir lo acá mostrado?

Del Sin Nombre

Hablar de DIOS es imposible hijo,
pues lo corpóreo no puede expresar a lo incorpóreo...
Hermes

Al selecto grupo iniciático del círculo interior Hermes Trismegisto les habló así sobre DIOS:

¿Qué es Dios? – Aquel que no es absolutamente ninguna de estas cosas, pero que por otra parte, es para estas cosas la causa de su existencia, para todas ellas, y para cada uno de los seres en particular. Pues no ha dejado lugar alguno para no ser, y todas las cosas que existen vienen al ser a partir de cosas que existen y no a partir de cosas que no existen: Porque las cosas inexistentes no tienen una naturaleza que les permita llegar a ser, sino que su naturaleza es tal que no pueden devenir alguna cosa, y a la inversa la naturaleza de las cosas que son no les permite no ser. Dios, pues, no es el intelecto, sino causa de que el intelecto exista; no es aliento, sino causa de que exista el aliento, y no es luz, sino causa de que la luz exista. De manera que bajo dos nombres hay que adorar a Dios, pues sólo le pertenecen a él, y a ningún otro. Ya que ninguno de los demás seres llamados dioses, ni los hombres, ni los espíritus, pueden, incluso en cualquier grado que fuere, ser buenos, salvo Dios solo. Y él es eso solamente y ninguna otra cosa. Todos los demás seres son incapaces de contener la naturaleza del Bien: pues son cuerpo y alma, y no tienen lugar que pueda contener el Bien. Porque la amplitud del Bien es tan grande como la realidad de todos los seres, de los corpóreos y de los incorpóreos, de los sensibles y de los inteligibles. He ahí lo que es el Bien, he ahí lo que es Dios. Por lo tanto no vayas a llamar buena a ninguna otra cosa, pues es una impiedad, ni vayas nunca a dar a Dios cualquier otro nombre que no sea sólo el de Bien, pues eso también es una impiedad. Cierto, todos pronuncian la palabra "Bien", pero no todos perciben lo que éste puede ser. Por ello es que tampoco todos perciben lo que es Dios, pero, por ignorancia, se llama buenos a los dioses y a algunos hombres, cuando sin embargo no pueden nunca serlo ni llegar a serlo: pues el Bien es lo que menos se puede sustraer a Dios, es inseparable de Dios, puesto que es Dios mismo. Se honra con el nombre de Dios a todos los demás dioses inmortales: pero Dios, él, es el Bien, no por una denominación honorífica, sino por naturaleza. Porque la naturaleza de Dios no es sino una cosa: el Bien, y ambos juntos no constituyen sino una sola y única especie, de la que salen todas las especies. Pues el ser bueno es aquél que da todo y no recibe nada. Pues bien, Dios da todo y no recibe nada. Dios es pues el Bien, y el Bien es Dios.

La otra denominación de Dios es la de Padre, a causa de su virtud de crear todas las cosas: pues es al padre a quien pertenece el crear. Dios, él, no es responsable, somos nosotros los responsables de nuestros males, en tanto los preferimos a los bienes. ¿Ven, cuántos cuerpos hemos de atravesar, cuántos coros de espíritus, y qué sucesión continua y qué cursos de astros, a fin de ir aprisa hacia el Uno y Solo? Porque el Bien es infranqueable, sin límite y sin fin, y en lo que respecta a él mismo, también sin comienzo, aunque a nosotros nos parezca que tiene uno cuando llegamos a conocerlo. Pues el conocimiento no señala el comienzo del mismo Bien, es solamente para nosotros que comienza en tanto que objeto a conocer. Aferrémonos pues de ese comienzo y apresurémonos en recorrerlo todo: Porque es una vía de difícil comprensión el abandonar los objetos familiares y presentes para deshacer camino hacia las cosas antiguas y primordiales. En efecto, lo que aparece a los ojos hace nuestras delicias mientras que lo no aparente despierta en nosotros la duda. Ahora bien las cosas malas son más aparentes a los ojos. El Bien por el contrario es invisible a los ojos visibles. No tiene en efecto ni forma ni figura. Es por ello que aunque es semejante a sí mismo, es desemejante a todo el resto: Pues es imposible que algo incorpóreo se muestre como aparente a un cuerpo. Tal es la diferencia de lo semejante con lo desemejante, y la deficiencia que afecta a lo no semejante con respecto a lo semejante. Tal es pues, la imagen de Dios que os he dibujado lo mejor que he podido: si la contemplan exactamente y se la representan con los ojos del corazón, creedme, encontrarán el camino que conduce a las cosas de lo alto. O, más bien, es la propia imagen quien les mostrará la ruta. Pues la contemplación posee una virtud propia: toma posesión de los que ya una vez han contemplado, y los atrae a sí como –se dice– el imán atrae al hierro.

Lo inaparente existe siempre, porque no tiene necesidad de aparecer: Es eterno en efecto, y es él quien hace aparecer todas las demás cosas, siendo él mismo inaparente ya que existe siempre. Hace aparecer todas las cosas, pero él mismo no aparece jamás, engendra, pero él mismo no es engendrado; nunca se nos ofrece como imagen sensible, pero él es quien da una imagen sensible a todas las cosas. Pues manifestación en imagen sensible sólo la hay de los seres engendrados: En efecto venir al ser no es otra cosa que aparecer a los sentidos. Por eso es evidente que el Único no engendrado es a la vez inaparente y no susceptible de ofrecerse en imagen sensible, pero, como él da imagen sensible a todas las cosas, aparece a través de todas, y en todas, y aparece sobre todo a aquellos a quienes él mismo ha querido manifestarse. Ustedes rueguen en primer lugar al Señor, Padre y Solo, que no es el Uno sino fuente del Uno, que se muestre propicio, a fin de que puedan alcanzar por el entendimiento ese Dios tan grande y para que haga resplandecer uno de sus rayos, aunque sea uno sólo, sobre vuestra inteligencia. En efecto, sólo el Conocimiento ve lo inaparente, ya que él mismo es inaparente. Si pueden, aparecerá entonces a los ojos del intelecto, pues el Señor se manifiesta con plena liberalidad a través de todo el Universo. ¿Pueden ver los pensamientos y asirlos con sus propias manos y contemplar la imagen de Dios? Pues, si incluso lo que está en vosotros es para ustedes inaparente, ¿cómo se les manifestará Dios mismo, por medio de los ojos del cuerpo? Así pues si quieren ver a Dios, consideren el sol, consideren el curso de la luna, consideren el orden de los astros. ¿Quién es el que los mantiene así? Todo orden en efecto supone una delimitación en cuanto al número y al lugar. ¿Todos esos astros que están en el cielo no cumplen, cada uno por su lado, un curso semejante o equivalente? ¿Quién ha determinado para cada uno de ellos el modo y la amplitud de su carrera? He aquí la Osa, que gira alrededor de sí misma, arrastrando en su revolución al cielo entero: ¿Quién es el que posee ese instrumento? ¿Quién es el que ha encerrado el mar en sus límites? ¿Quién el que ha asentado la tierra sobre su fundamento? Pues existe alguien que es el creador y señor de todas esas cosas. No podría ser, en efecto, que ni el lugar ni el número ni la medida fueran cumplidos con regularidad si no existiese alguien que los ha creado. Todo buen orden supone en efecto un creador, sólo la ausencia de lugar y medida no lo supone. Pero aun esta ausencia no carece de señor. En efecto, si lo desordenado es deficiente, no por ello obedece menos al señor que todavía no ha impuesto el orden en la ausencia de lugar y armonía.

¡Quiera el cielo que les fuera dado tener alas y elevarse al aire, y allí, situados en el medio de la tierra y del cielo, ver la masa sólida de la tierra, las olas extensas del mar, el correr de los ríos, los movimientos libres del aire, la penetración del fuego, la carrera de los astros, la rapidez del cielo, su rotación alrededor de los mismos puntos! ¡Qué visión tan bienaventurada, cuando se contemplan en un solo momento todas estas maravillas, lo inmóvil puesto en movimiento, lo inaparente volviéndose aparente a través de las obras que genera! Tal es el orden del universo y tal la hermosa armonía de ese orden.

Si quieren contemplar a Dios también a través de los seres mortales, de los que viven sobre la tierra y de los que viven en el abismo, consideren cómo es formado el hombre en el vientre materno, examinen con atención la técnica de esta producción y aprendan a conocer quién es aquel que moldea esta bella, esta divina imagen que es el hombre. ¿Quién ha trazado los círculos de los ojos? ¿Quién ha horadado los agujeros de la nariz y los oídos? ¿Quién ha hecho la abertura de la boca? ¿Quién ha tensado los músculos y los ha ligado? ¿Quién ha conducido los canales de las venas? ¿Quién ha solidificado los huesos? ¿Quién ha recubierto toda la carne de piel? ¿Quién ha separado los dedos? ¿Quién ha agrandado la planta de los pies? ¿Quién ha abierto los conductos? ¿Quién ha extendido el bazo? ¿Quién ha modelado el corazón en forma de pirámide? ¿Quién ha cosido juntos los nervios? ¿Quién ha ensanchado el hígado? ¿Quién ha ahuecado las cavidades del pulmón? ¿Quién ha construido el amplio receptáculo del bajo vientre? ¿Quién ha hecho las partes nobles para que sean bien evidentes y ha cubierto las vergonzosas? Ven, ¡cuántas técnicas diferentes aplicadas a la misma materia, cuántas obras de arte reunidas en una sola figura, y todas admirablemente bellas, todas exactamente medidas, todas diversas unas de otras! ¿Quién ha creado pues todas esas cosas? ¿Qué madre, qué padre, sino el Dios invisible que, por su propia voluntad, todo lo ha fabricado? Nadie presume que una estatua o una pintura pueda haber sido hecha sin escultor o sin pintor, ¿y esta creación habría venido a ser sin Creador? ¡Qué colmo de ceguera! ¡Qué colmo de impiedad! ¡Qué colmo de irreflexión! Nunca vayan a separar las obras creadas de su Creador. O más bien, él es aún más grande que lo que implica el nombre Dios: tal es la grandeza del Padre de todas las cosas; porque, en verdad, él es el único en ser padre y es esto mismo lo que constituye su función propia, el ser padre.

Si pueden concebir a Dios, concebirán también lo bello y bueno, lo soberanamente luminoso, lo soberanamente iluminado por Dios; pues esa belleza es incomparable, y esa bondad inimitable, tal como Dios mismo. Cuando van en busca de Dios, es también hacia lo bello que van. Porque no hay más que una sola senda que lleva de aquí hacia lo bello, la veneración acompañada del Conocimiento.
HERMES


A LOS PIES DEL MAESTRO
Jiddu Krishnamurti

A LOS QUE LLAMAN

Conducidme desde lo ilusorio a lo Real.

Conducidme de las tinieblas a la Luz.
Conducidme de la muerte a la Inmortalidad.

PRÓLOGO

Estas palabras no son mías: son del Maestro que me enseñó. Sin Él no hubiera podido hacer nada, pero con Su ayuda he puesto los pies en el Sendero. Vosotros también deseáis penetrar en este Sendero; y así, las mismas palabras que Él me dijo os ayudarán si queréis obedecerlas. No basta decir que estas palabras son bellas y verdaderas; quien desee lograr éxito debe hacer exactamente lo que ellas entrañan. Mirar la comida y decir que es sabrosa no satisfaría a un hambriento: ha de comerla. Así pues, no basta escuchar al Maestro: debéis practicar lo que Él aconseja, atendiendo a cada palabra y fijándoos en cada insinuación. Si no advertís una indicación, si no atendéis a una palabra, queda perdida para siempre, porque Él no las repite.

En este Sendero se requieren cuatro cualidades:

DISCERNIMIENTO
CARENCIA DE DESEOS
BUENA CONDUCTA
AMOR

Trataré de explicaros lo que el Maestro me dijo acerca de cada una de ellas.

A LOS PIES DEL MAESTRO

I

La primera cualidad es el DISCERNIMIENTO. Se denomina así, generalmente, a la facultad de distinguir entre lo real y lo ilusorio, y la cual guía a los hombres para entrar en el Sendero. Pero también es mucho más que esto, y debe practicarse no tan sólo en los comienzos del Sendero, sino en cada una de sus etapas, diariamente, hasta el fin.

Vosotros entráis en el Sendero porque habéis aprendido que tan sólo en él pueden encontrarse las cosas dignas de ser alcanzadas. Los que no saben esto trabajan para adquirir riqueza y poder, pero esto dura a lo más una vida tan sólo y, por lo tanto, no es real. Hay bienes mayores, reales y perdurables, cuando los hayáis alcanzado, ya no desearéis jamás aquellos otros.

En el mundo hay dos clases de seres: los sabios y los ignorantes. Esta sabiduría es la que nos interesa. La religión que un hombre profese, la raza a que pertenezca, importan poco; lo realmente importante es que los hombres conozcan el plan Divino. Porque el plan de Dios es la evolución. Una vez que el hombre realmente lo reconoce, no puede sino identificarse con sus designios y trabajar de acuerdo con él, porque es tan glorioso como bello. Así, conociéndolo, permanece al lado de Dios, firme para el bien y resistente contra el mal, trabajando para la evolución y no por egoísmo.

Si está al lado de Dios, está unido a nosotros, y no importa lo mínimo que se llame hindú o buddhista, cristiano o mahometano, ni que sea indio o inglés, chino o ruso. Los que están al lado de Dios saben por qué están aquí y cuál es su misión, y procuran cumplirla; los demás no saben todavía lo que han de hacer, y así obran a menudo erróneamente e intentan trazarse vías que imaginan placenteras sin comprender que todos somos uno y que, por lo tanto, tan sólo lo que el Uno quiere puede ser verdaderamente agradable para todos. Ellos van en pos de lo irreal, en vez de lo real. Hasta que aprendan a distinguir entre los dos, no se colocarán al lado de Dios, y, para aprenderlo, discernimiento es el primer paso.

Pero, aun después de efectuada la elección, debéis recordar que hay muchas variedades de lo real y lo irreal, y por lo tanto debemos discernir también entre lo justo y lo injusto, lo esencial y lo accesorio, lo útil y lo inútil, lo verdadero y lo falso, lo egoísta y lo altruista.

Aquellos que, deseosos de seguir al Maestro, han resuelto servir a lo justo a toda costa, no hallan dificultad en la elección entre lo justo y lo injusto. Pero el cuerpo es distinto del hombre, y la voluntad del hombre no siempre coincide con el deseo del cuerpo. Cuando vuestro cuerpo desee algo, deteneos a pensar si vosotros realmente lo deseáis. Porque vosotros sois Dios, y queréis únicamente lo que Dios quiere; así, debéis buscar profundamente en vosotros mismos para hallar el Dios interno y escuchar Su voz, que es vuestra voz. No confundáis con vosotros mismos ni vuestro cuerpo físico, ni vuestro cuerpo astral, ni vuestro cuerpo mental, porque cada uno de ellos pretenderá ser el Yo, a fin de obtener lo que desea. Debéis conocerlos todos y reconoceros por su dueño.

Cuando se ha de hacer un trabajo, el cuerpo físico quiere descansar, pasear, comer y beber; y el ignorante se dice a sí mismo: "Yo quiero hacer estas cosas y debo hacerlas." Pero el sabio dice: "Lo que en mí desea no soy yo, y puede esperar." A menudo, cuando se presenta alguna oportunidad para ayudar a alguien, el cuerpo incita a pensar: "¡Qué molestia me causa esto! Dejemos que otro lo haga." Pero el hombre le replica a su cuerpo: "Tú no me estorbarás para practicar el bien."

El cuerpo es nuestro animal, el caballo en que cabalgamos. Por lo tanto, debéis tratarlo y cuidarlo bien; no debéis fatigarlo; debéis alimentarlo tan sólo con comidas y bebidas puras, y llevarlo escrupulosamente limpio de la más leve mancha. Porque sin un cuerpo perfectamente limpio y sano no podríais llevar a cabo el arduo trabajo de preparación, ni podríais soportar el esfuerzo incesante. Pero vosotros debéis gobernar constantemente al cuerpo, nunca el cuerpo a vosotros.

El cuerpo astral tiene sus deseos a docenas; él os inclina a la cólera, a la injuria, a la envidia, a la avaricia, a codiciar los bienes ajenos, a sumiros en la depresión. El cuerpo astral quiere todas estas cosas y muchas más, no porque desee perjudicaros, sino porque le gustan las vibraciones intensas, así como el cambio constante de ellas. Mas vosotros no necesitáis estas cosas, y por esto debéis saber distinguir entre vuestros deseos y los de vuestro cuerpo.

Nuestro cuerpo mental desea pensar orgullosamente que es algo separado de lo demás; pensar dándose mucho valor a sí mismo y poco a los otros. Aun cuando lo hayáis apartado de las cosas mundanas, persiste en especular sobre sí mismo, en incitaros a pensar en vuestros propios progresos, en vez de pensar en la labor de los Maestros y en ayudar a los demás. Cuando meditéis, tratará de haceros pensar en las diferentes cosas que él desea, en vez de pensar en lo que vosotros queréis. Vosotros no sois esta mente, sino que ella está a vuestro servicio, y así también en este caso es necesario el discernimiento. Debéis vigilar constantemente, so pena de fracaso.

El Ocultismo no tiene compromiso entre lo justo y lo injusto. Debéis hacer a toda costa lo justo; debéis dejar de hacer lo injusto, sin importaros lo que el ignorante piense o diga. Debéis estudiar profundamente las leyes ocultas de la Naturaleza, y cuando las conozcáis, ordenad vuestra vida de acuerdo con ella, empleando siempre la razón y el sentido común.

Debéis saber distinguir lo importante de lo secundario. Firmes como una roca cuando de lo justo y de lo injusto se trate, dad siempre la razón a los demás en cosas de poca importancia. Porque debéis ser siempre amables y cariñosos, razonables y condescendientes; habéis de conceder siempre a los demás la misma libertad que necesitáis para vosotros mismos.

Tratad de ver lo que es más meritorio que hagáis, y recordad que no debéis juzgar las cosas por su aparente grandeza. Es mucho más meritorio hacer una cosa mínima pero útil a la labor del Maestro, que otra de mayor apariencia de las que el mundo llama buenas.

Debéis distinguir no tan sólo entre lo útil y lo inútil, sino entre lo más útil y lo menos útil. Alimentar a un pobre es bueno, útil y noble; pero alimentar su alma es todavía más noble y más útil que alimentar su cuerpo. Cualquier rico puede alimentar el cuerpo de un necesitado, pero tan sólo los sabios pueden alimentar su alma. Si sois sabios, vuestro deber es ayudar a otros en el logro de la sabiduría.

No obstante, por sabios que seáis, tenéis mucho que aprender en este Sendero, y por esto también en él es preciso el discernimiento. Debéis pensar cuidadosamente lo que es mejor que aprendáis. Todo conocimiento es útil, y llegará un día en que lo alcancéis; pero mientras tan sólo poseáis una parte, cuidad de que ésa sea la más útil.

Dios es tanto Sabiduría como Amor, y cuanta más sabiduría alcancéis, mejor podréis manifestar a Dios. Estudiad, pues; mas, en primer lugar, estudiad lo que os ayude a ayudar a los otros. Estudiad pacientemente, no porque los hombres os llamen sabios, ni aun por tener la dicha de serlo, sino porque tan sólo el sabio puede ayudar sabiamente. Por mucho que deseéis ayudar, si sois ignorantes, podréis hacer más mal que bien.

Debéis saber distinguir lo falso de lo verdadero; debéis aprender a ser verídicos en todas las circunstancias, en pensamiento, en palabra y en obra.

Primero en pensamiento; y esto no es fácil, porque en el mundo hay muchos pensamientos falsos, muchas supersticiones tontas, y nadie que esté esclavizado por ellas puede progresar. así pues, no debéis sostener una idea precisamente porque otros la sostienen, ni porque se haya creído en ella durante siglos, ni porque esté escrita en algún libro que los hombres tengan por sagrado. Debéis pensar acerca de aquel asunto por vosotros mismos, y juzgar si es razonable. Recordad que la opinión de un millar de hombres acerca de algún asunto que desconozcan no tiene ningún valor. Los que piensan hollar el Sendero deben aprender a pensar por sí mismos, porque la superstición es uno de los mayores males del mundo, una de las ligaduras de que totalmente debéis desembarazaros.

En lo tocante a los demás, vuestros pensamientos deben ser verídicos; no debéis pensar acerca de nadie lo que no sepáis. No supongáis que los demás están siempre pensando en vosotros.

Si un hombre hace algo que parezca perjudicaros, o dice algo que creáis que se refiere a vosotros, no penséis entonces: "Quiere ofenderme." Probablemente ni siquiera piensa en vosotros, porque cada alma tiene sus propias tribulaciones y pensamientos, que flotan principalmente alrededor de ella. Si un hombre os habla colérico, no penséis: "Me odia, trata de herirme." Quizá otra persona o alguna otra cosa lo han contrariado, y porque tropieza eventualmente con vosotros, descarga su cólera en vosotros. Él obra imprudentemente, porque toda clase de cólera es prueba de insensatez; pero vosotros no os debéis formar de él un juicio equivocado.

Cuando seáis discípulos del Maestro, podréis poner siempre a tono la pureza de vuestros pensamientos comparándolos con los Suyos. Porque el discípulo es uno con su Maestro, y debe procurar fundir su pensamiento con el Suyo y ver si coinciden. Si no están a tono, su pensamiento no es recto, y debe variarlo inmediatamente, porque los pensamientos del Maestro son perfectos, puesto que Él lo sabe todo. Los que todavía no han sido aceptados por Él, no pueden hacerlo del todo; pero pueden ayudarse mucho deteniéndose a pensar a menudo: "¿Qué pensaría el Maestro en estas circunstancias?" "¿Qué haría o qué diría el Maestro acerca de esto?" Porque no debéis nunca hacer, decir o pensar lo que no podáis imaginar al Maestro haciéndolo, diciéndolo o pensándolo.

Aun al relatar habéis de ser verídicos, exactos y sin exageración.

Nunca atribuyáis intenciones a otro; tan sólo su Maestro conoce sus pensamientos, y él puede estar obrando por razones de que no tenéis idea. Si oís que dicen algo en contra de alguna persona, no lo repitáis; podría no ser verdad, y aun cuando lo fuese, es caritativo callar. Pensad bien antes de hablar, no sea que incurráis en inexactitudes.

Sed verídicos en la acción; jamás pretendáis ser otro del que sois, porque toda pretensión sirve de impedimento a la pura luz de verdad que debe brillar a través de vosotros como la luz del sol brilla a través de un diáfano cristal.

Debéis distinguir entre el egoísmo y el desinterés; porque el egoísmo se presenta bajo muchas formas, y cuando creáis que al fin lo habéis destruido en algunos de sus aspectos, surge en otro tan fuerte como siempre. Pero gradualmente os irá animando tan por completo el pensamiento de ayudar a los demás, que no habrá lugar ni tiempo para pensar en vosotros mismos.

También debéis distinguir en otro sentido. Aprended a reconocer a Dios en todos los seres y en todas las cosas, prescindiendo del mal que puedan presentar en la superficie. Podéis ayudar a vuestros hermanos por medio de lo que tenéis de común con ellos, esto es, la Vida Divina. Aprended a despertarla y a vivificarla en ellos, así los salvaréis de lo falso.

II

Hay muchos individuos para quienes la cualidad "CARENCIA DE DESEOS" es verdaderamente difícil, porque sienten que sus deseos son ellos mismos, y que si desechan sus deseos peculiares, sus gustos y disgustos, dejará de existir su yo. Pero esto les sucede tan sólo a quienes no han visto al Maestro. A la luz de su Santa Presencia se extinguen todos los deseos, menos el de igualarse a Él. Sin embargo, antes que gocéis, de la felicidad de encontraros frente a frente con Él, podréis alcanzar, si queréis, la "Carencia de deseos".

El Discernimiento os ha mostrado ya que las cosas que los hombres más desean, como la riqueza y el poder, no tienen valor alguno. Cuando esto no se dice tan sólo, sino que se siente en verdad, cesa todo deseo de ellos.

Así pues, todo eso es sencillo; sólo se requiere que lo comprendáis. Pero hay algunos que cesan de perseguir los bienes terrenales, con el fin de ganar el cielo o alcanzar la liberación personal del renacimiento; no debéis caer en este error. Si habéis olvidado al yo, no podéis pensar en la hora en que este yo sea libre o qué clase de cielo tendrá. Recordad que todo deseo egoísta ata, por elevado que sea su objeto, y en tanto no os hayáis librado de él no estaréis enteramente preparados para dedicaros a la labor del Maestro.

Cuando desaparezcan todos los deseos que se refieren al yo, todavía puede existir el deseo de ver los resultados de vuestra obra. Si ayudáis a alguien, querréis ver en cuánto lo habéis ayudado; aun tal vez queréis que aquel a quien habéis ayudado, también lo vea y os lo agradezca. Esto es todavía deseo, y, además, falta de confianza.

Cuando hacéis todo el esfuerzo que podéis para ayudar, debe dar un resultado, tanto si podéis verlo como si no; si reconocéis la manera de obrar de la Ley, sabéis que esto es así. Por esto debéis obrar rectamente por amor a lo recto, no con esperanza de recompensa; debéis trabajar por amor al trabajo, no por la esperanza de ver el resultado; debéis entregaros al servicio del mundo, porque lo amáis y no podéis dejar de entregaros a él.

No deseéis poderes psíquicos; ya vendrán cuando el Maestro comprenda que debéis tenerlos. Además, es esforzarse en adquirirlos trae consigo, muy a menudo, gran perturbación; frecuentemente, a su poseedor le descarrían los falaces espíritus de la naturaleza, o se envanece y cree que él no puede caer en error; y el tiempo y el esfuerzo que emplea para alcanzar estos poderes podría emplearlos, de cualquier otro modo, en trabajar para los demás. Los poderes vendrán en el curso del desarrollo; deben venir; y si el Maestro ve que es útil que los tengáis antes, os enseñará a desarrollarlos sin peligro. Hasta entonces, estaréis mejor sin ellos.

Además, debéis precaveros de ciertos pequeños deseos que son comunes en la vida diaria. No deseéis jamás brillar o parecer superior en ningún sentido; no habléis mucho. Es mejor hablar poco; es mejor todavía callar, hasta que estéis seguros de que lo que vais a decir es VERDADERO, BUENO y PUEDE AYUDAR A OTROS. Antes de hablar, pensad cuidadosamente si lo que vais a decir posee estas tres cualidades; si no es así, no lo digáis.

Lo mejor es acostumbrarse desde el primer momento a pensar cuidadosamente antes de hablar, porque cuando alcancéis la Iniciación debéis fijaros en cada palabra, no sea que digáis lo que no debe decirse. Mucha habladuría vulgar es insensata y vana; cuando es chismosa, es maligna. Así, acostumbraos a escuchar, mejor que a hablar, no expongáis opiniones, a menos que os las pidan directamente. En resumen; las cualidades son: saber oír, querer y callar; y la última es la más ardua de todas.

Otro común deseo que debéis reprimir severamente es el de inmiscuiros en los asuntos de los demás. Lo que otro haga o diga o crea, no es cosa vuestra, y debéis aprender a dejarlo completamente solo. Él tiene perfecto derecho al pensamiento, palabra y acción libres, mientras no se meta con otro. Así como vosotros reclamáis la libertad de hacer lo más conveniente, debéis concederle la misma libertad, y cuando la usufructúa no tenéis ningún derecho a ocuparos de él.

Si pensáis que obra equivocadamente, y podéis hallar oportunidad de decirle privadamente y con la mayor delicadeza vuestra opinión, es posible que lo convenzáis; pero hay muchos casos en que, aun de esta manera, la intervención sería impropia. Nunca debéis hablar a una tercera persona acerca del asunto, porque ésta es una acción muy baja.

Si veis un caso de crueldad contra un niño o un animal, vuestro deber es defenderlos. Si estáis encargado de instruir a otra persona, es vuestro deber reprender afectuosamente sus faltas. Excepto en semejantes casos, ocupaos de vuestros propios asuntos y ejercitad la virtud del silencio.
  
III

Las seis reglas de conducta que particularmente se requieren, las da el Maestro en este orden:

1ª Dominio de la mente.
2ª Dominio de la acción.
3ª Tolerancia.
4ª Alegría.
5ª Aspiración única.
6ª Confianza.

Sé que algunas de estas cualidades se han denominado diferentemente, pero yo hago uso de los nombres que el Maestro mismo les daba al explicármelas.

1ª dominio de la mente. — La cualidad "Carencia de deseos" nos demuestra que debemos dominar el cuerpo astral; esta otra significa lo mismo con relación al cuerpo mental. Ello implica dominio del temperamento, de suerte que no podáis sentir cólera o impaciencia; dominio de la mente, de modo que podáis sosegar y tranquilizar el pensamiento y, por medio de la mente, dominio del sistema nervioso, a fin de que se excite lo menos posible.

Esto último es difícil, porque cuando os preparáis para entrar en el Sendero, no podéis evitar que vuestro cuerpo se haga más sensitivo, y así los nervios son perturbados por cualquier choque o sonido, y sienten agudamente cualquier presión; mas debéis hacer lo posible por evitarlo.

Mente tranquila significa también valor para arrastrar sin temor las pruebas y dificultades del Sendero; significa además firmeza para considerar serenamente cuanto os acontezca en la vida cotidiana, y evitar el incesante tedio e inquietud que dimanen de ciertos pormenores de la vida, en los que muchos malgastan la mayor parte del tiempo. El Maestro enseña que a un hombre no le debe importar lo más mínimo cuanto provenga del exterior: tristezas, disgustos, enfermedades, pérdidas; todo esto nada debe significar para él, ni ha de permitir que perturbe la calma de su mente. Estas cosas son resultado de pasadas acciones, y cuando sobrevengan, debéis soportarlas con calma, recordando que todo mal es transitorio, y que vuestro deber es permanecer siempre contentos y serenos. Aquello pertenece a vuestras vidas anteriores, no a ésta; no podéis alterarlo, y, así es inútil preocuparos por ello. Pensad, mejor, lo que hacéis ahora, lo cual determinará los acontecimientos de vuestra próxima vida, pues esto podéis modificarlo.

No cedáis jamás a la tristeza ni a la depresión.

La depresión es un mal, porque contamina a otros y torna sus vidas más penosas, a lo cual no tenéis derecho alguno. Por esta razón, si alguna vez os acometen, desechadlas para siempre.

Aun en otro sentido debéis dominar vuestro pensamiento; no le permitáis errar a la ventura. Fijad la atención en lo que estéis haciendo, sea lo que fuere, para que lo hagáis con toda la perfección posible; no acostumbréis vuestra mente a la vagancia; antes bien conservad buenos pensamientos siempre en su fondo, dispuestos a surgir en el momento en que ella esté libre.

Emplead todos los días el poder de vuestro pensamiento en buenos propósitos; convertíos en un poder que trabaje de acuerdo con la evolución. Pensad cada día en alguno de quien sepáis que está triste, que sufre o que necesita ayuda, y enviadle pensamientos de amor.

Apartad vuestra mente del orgullo, porque el orgullo es hijo de la ignorancia. El ignorante cree ser grande, cree que ha hecho esta o aquella gran cosa; el sabio sabe que tan sólo Dios es grande y que sólo Él es el hacedor de todas las cosas buenas y perfectas.

2a dominio de la acción. — Si vuestra mente es tal como debe ser, se perturbará muy poco con vuestra acción. Recordad que para ayudar a la Humanidad, el pensamiento debe convertirse en acción.

En esta labor no caben tibiezas, sino una constante actividad. Pero debéis cumplir vuestro propio deber, no el de los demás, a no ser con su permiso y con el fin de ayudarlos. Dejad que cada cual cumpla su propio deber, a su modo peculiar; estad siempre dispuestos a ofrecer vuestro apoyo cuando sea necesario, pero nunca os entrometáis. Porque, para algunas personas, la cosa más difícil del mundo es aprender a cumplir sus propios deberes, y precisamente esto es lo que vosotros debéis hacer.

Aunque tratéis de realizar una labor más elevada, no por ello debéis olvidar vuestros deberes ordinarios, pues hasta que éstos no queden satisfechos, no estaréis en libertad para prestar otros servicios. No os comprometáis a nuevos deberes mundanos; mas debéis cumplir perfectamente aquellos de que estéis encargados, esto es, todos aquellos deberes que reconozcáis como evidentes y razonables, no deberes imaginarios que otros traten de imponeros. Si queréis servirles a Ellos, debéis cumplir vuestros deberes ordinarios mejor y no peor que los demás; porque haciendo esto también Les servís.

3ª tolerancia.— Debéis sentir perfecta tolerancia hacia todos y un sincero interés por las creencias de los que profesan otras religiones, tanto como por la que profesáis. Porque la religión de los otros es un sendero que conduce a lo más elevado, lo mismo que la vuestra. Para ayudar a todos, debéis comprenderlos.

Mas, para alcanzar esta perfecta tolerancia, debéis libraros antes del fanatismo y de la superstición. Debéis saber que no hay ceremonias necesarias; de otro modo es consideraríais algo mejores que los que no las practican. Sin embargo, no debéis vituperar a los que aun las necesitan. Dejadles hacer su voluntad; pero ellos no deben meterse con vosotros, que sabéis la verdad, ni deben tratar de imponeros aquello que habéis trascendido. Sed indulgentes y bondadosos en todo.

Ahora que vuestros ojos están abiertos, quizás os parezcan absurdas algunas de vuestras antiguas creencias y ceremonias; tal vez lo sean en realidad. Pero, aunque ya no toméis parte en ellas, respetadlas por consideración a aquellas buenas almas para quienes todavía tienen importancia. Ellas tienen su lugar y su utilidad, como la falsilla le sirve a un niño para escribir derecho, hasta que aprende a escribir mejor y con mayor igualdad sin ella. Hubo un tiempo en que las necesitasteis, pero ya pasó aquel tiempo.

Un gran instructor dijo: "Cuando yo era niño, hablaba, comprendía y pensaba como niño; pero ya hombre, di de lado las niñerías."

Quien haya olvidado su infancia y perdido la simpatía por los niños no puede enseñarles ni ayudarles. Así, sed bondadosos, amables, tolerantes con todos los hombres sin distinción, sean buddhistas o indos, jainas o judíos, cristianos o musulmanes.

4ª alegría.— Debéis sobrellevar alegremente vuestro karma, cualquiera que sea, aceptando como un honor que el sufrimiento caiga sobre vosotros, porque esto demuestra que los Señores del Karma os consideran dignos de ayuda. Por muy penoso que resulte, agradeced que no sea peor. Recordad que podréis servir muy poco para la labor del Maestro, mientras vuestro mal karma no se extinga y quedéis libres. Al ofreceros a Él, habéis pedido que se acelerase vuestro karma, y así, en una o dos vidas haréis lo que de otro modo hubierais debido hacer en cientos. Pero a fin de obtener el mejor resultado, debéis sobrellevarlo alegremente.

Todavía hay otro aspecto. Debéis desechar toda idea de posesión. El Karma puede arrebataros las cosas que más queráis y hasta a las personas que más améis. Aun entonces debéis permanecer alegres, dispuestos a separaros de todo. A menudo el Maestro necesita verter Su fuerza sobre otros por medio de Su discípulo e incondicional servidor; y si éste cayese en la depresión no podría Él realizarlo. Así, la alegría debe ser vuestra norma.

5ª aspiración única.— El objetivo que debéis tener a la vista es realizar la obra del Maestro. No debéis jamás olvidarla, cualesquiera que sean las ocupaciones que os salgan al paso, y ninguna otra labor puede interponerse en vuestro camino, porque toda la que sea fecunda y desinteresada es labor del Maestro, y debéis ejecutarla por amor a Él. Además, debéis poner toda vuestra atención en cada parte de la misma, para que la hagáis lo más perfecta posible. El mismo Instructor dijo también: "Sea lo que fuere que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres. Pensad cómo ejecutaríais una obra si supieseis que el Maestro ha de venir a verla; así debéis realizar toda labor." Los más conscientes sabrán mejor lo que este versículo significa. Y hay otro semejante y mucho más antiguo: "Esfuérzate tanto como puedas en cumplir cualquier cosa que se te presente."

Aspiración única significa también que nada deberá jamás desviaros, ni siquiera por un momento, del sendero en que habéis entrado. Ni tentaciones, ni placeres terrenales, ni mundanos afectos deberán nunca apartaros de él. Porque vosotros mismos debéis identificaros con el Sendero, el cual ha de formar parte de vuestra natulareza, de tal modo que lo sigáis sin necesidad de pensar en él ni en la posibilidad de abandonarlo. Vosotros, la Mónada, lo habéis decidido; desprenderos de él equivaldría a desprenderos de vosotros mismos.

6ª confianza.— Debéis confiar en vuestro Maestro; debéis confiar en vosotros mismos. Si ya habéis visto al Maestro, confiaréis del todo en Él a través de vidas y muertes. Si aún no Lo habéis visto, debéis tratar de imaginároslo y confiar en Él, porque si no lo hiciéreis, no podrá Él ayudaros. Sin completa confianza no puede establecerse la perfecta corriente de amor y de poder.

Debéis tener confianza en vosotros mismos. ¿Decís que os conocéis bien a vosotros mismos? Si tal creéis, no os conocéis; tan sólo conocéis la débil corteza externa que con frecuencia cae en el cieno. Vosotros, vuestro Yo real, es una chispa del propio Fuego Divino; y como Dios, que es omnipotente, está en vosotros, nada hay que no podáis hacer si queréis. Decíos: "Lo que hizo un hombre, otro hombre puede hacerlo. Yo soy un ser humano, más aún, soy Dios en el hombre: puedo y quiero hacerlo." Porque vuestra voluntad debe ser cual acero templado, si queréis hallar el Sendero.
  
IV

El Amor es la cualidad más importante, porque cuando es bastante fuerte en un hombre, lo estimula a revestirse de todas las demás, que sin ella nunca serían suficientes. Suele definirse el amor como un intenso deseo de unión con Dios y de liberación de la rueda de nacimientos y muertes. Pero este concepto del amor suena a egoísta e implica sólo una parte de su significado. El amor es más que deseo; es voluntad, resolución, determinación. Para producir este resultado, la resolución debe llenar vuestra naturaleza entera, hasta el punto de no dejar lugar para ningún otro sentimiento. Es, sin duda, la voluntad de ser uno con Dios, no para escapar del sufrimiento y de la fatiga, sino a fin de que, en razón de vuestro amor profundo hacia Él, podáis obrar con Él y como Él obra... Pues siendo Dios Amor, si queréis llegar a ser uno con Él, debéis también estar poseídos de amor y perfecto altruismo.

En la vida diaria, esto significa dos cosas: primera, que procuréis cuidadosamente no causar daño a ningún ser viviente; segunda, que siempre estéis alerta por si se presenta la oportunidad de ayudar.

Primero, no dañar. Hay tres pecados que causan en el mundo mayores males que todos los demás: maledicencia, crueldad y superstición, porque son pecados contra el amor. Si el hombre quiere henchir su corazón de amor divino, ha de vigilarlos y combatirlos constantemente.

Veamos los efectos de la maledicencia: Principia con el mal pensamiento, y esto en sí mismo es ya un crimen. Porque en todas las personas y en todas las cosas existe el bien y el mal. A cualquiera de éstos podemos prestarle fuerza, pensando en él, y por este medio ayudar o estorbar la evolución; podemos hacer la voluntad del Logos o trabajar en contra de ella.

Si pensáis mal de otro, cometéis tres iniquidades a un tiempo:

1a Llenáis el ambiente que os rodea de malos pensamientos en vez de buenos, y así aumentáis las tristezas del mundo.

2a Si en el ser en quien pensáis existe el mal que le atribuís, lo vigorizáis y alimentáis; y así, hacéis peor a vuestro hermano en vez de hacerlo mejor. Pero, si generalmente el mal no existe en él y tan sólo lo habéis imaginado, entonces vuestro maligno pensamiento tienta a vuestro hermano y lo induce a obrar mal, porque, si no es todavía perfecto, podéis convertirlo en aquello que de él habéis pensado.

3a Nutrís vuestra propia mente de malos en vez de buenos pensamientos, y así impedís vuestro propio desarrollo y os hacéis, a los ojos de quienes pueden ver, un objeto feo y repulsivo, en vez de bello y amable.

No contento con hacerse todo este daño y hacerlo a su víctima, el maldiciente procura con todas sus fuerzas que los demás participen de su crimen. Les expone con vehemencia su chisme, con la esperanza de que lo crean, y entonces los convencidos cooperan con él, enviando malos pensamientos al pobre paciente. Y esto continúa día tras día, y no lo hace sólo una persona, sino miles. ¿Veis ahora cuán bajo, cuán terrible es este pecado? Procurad evitarlo en absoluto. No habléis jamás mal de nadie; negaos a escuchar a quien os hable mal de otro, y decidle, afectuosamente: "Tal vez eso no sea verdad, y, aunque lo fuese, es mejor no hablar de ello".

En cuanto a la crueldad, ésta es de dos clases: intencionada y sin intención.

La crueldad intencionada consiste en causar, de propósito, dolor a otros seres vivientes, y éste es el pecado más grave de todos: obra de diablo más bien que de hombre. Diréis que ningún hombre puede hacer una cosa semejante; pero precisamente los hombres la han hecho muy a menudo y aún la están haciendo cada día. Los inquisidores la practicaron, y también muchas gentes religiosas en nombre de su religión; los vivisectores, así como habitualmente algunos maestros de escuela. Todas estas personas tratan de excusar su brutalidad con la costumbre; pero un crimen no deja de serlo porque muchos hombres lo cometan. Karma no tiene en cuenta las costumbres; y el karma de la crueldad es el más terrible. En la India, al menos, no puede haber excusa para tales costumbres, porque todos conocen el deber de no acusar mal a nadie. El destino de los crueles cae también sobre aquellos que se dedican intencionadamente a matar a las criaturas de Dios, y llaman a esto deporte.

Ya sé que tales cosas no las efectuáis vosotros, y por amor de Dios hablaréis claramente contra ellas cuando la oportunidad se os presente. Pero también hay crueldad en las palabras como en los actos, y una persona que diga una palabra con intención de herir a otra es culpable de este crimen. Esto tampoco lo haréis vosotros; pero algunas veces una palabra dicha al descuido hace tanto daño como una maliciosa. Así pues, debéis estar siempre en guardia contra la crueldad no intencionada.

En general, ello procede de la irreflexión. Hay hombres tan poseídos de la ambición y de la avaricia, que ni siquiera se dan cuenta del sufrimiento que causan a los demás pagándoles poco, o haciendo pasar hambre a su mujer e hijos Otros, pensando tan sólo en su codicia, se preocupan poco de los cuerpos y de las almas, a quienes arruinan por satisfacerla. Para librarse de unos cuantos minutos de molestia, un hombre deja de pagar a sus obreros el día que les corresponde, sin acordarse de las dificultades que este hecho les reporta. ¡Tanto sufrimiento se causa por descuido, por olvidar cómo una acción ha de afectar a los demás!... Pero Karma nunca olvida, y no tiene en cuenta que los hombres olviden los hechos.

Si deseáis entrar en el Sendero, debéis pensar en las consecuencias de vuestros actos, para que no seáis culpables de crueldad irreflexiva.

La superstición es otro mal tremendo, que ha causado grandes y terribles crueldades. Las personas esclavas de ella menosprecian a las que saben más, y tratan de obligarlas a hacer lo que ellas hacen.

Pensad en la horrorosa matanza debida a la superstición de sacrificar a los animales y al todavía más terrible prejuicio de que el hombre necesita alimentarse de carnes. Pensad en el trato a que la superstición ha dado motivo con respecto a las clases oprimidas en nuestra amada India, y ved cómo esta mala tendencia puede engendrar una despiadada inconsideración, aun entre los que conocen el deber de fraternidad.

Los hombres han cometido muchos crímenes en nombre del Dios de Amor, movidos por la pesadilla de la superstición; cuidad mucho de que no quede en vosotros ni el más leve vestigio de ella.

Debéis evitar estos tres grandes delitos, porque son fatales a todo progreso, por ser pecados contra el amor. Pero no tan sólo estáis obligados a refrenaros de este modo ante el mal, sino que habéis de ser activos para el bien. El intenso deseo de servir ha de llegar al máximo, hasta el punto de estar siempre a la mira para aplicarlo alrededor de vosotros no tan sólo a las personas, sino a los animales y a las plantas. Debéis prestar vuestro servicio hasta en las pequeñas cosas de la vida diaria, de modo que, acostumbrándoos a ello, no podáis substraeros, cuando se presente la oportunidad de hacer cosas de mayor importancia. Pues si deseáis llegar a ser uno con Dios, que no sea para vuestro propio beneficio, sino para convertiros en canal por donde fluya Su amor para alcanzar a vuestros semejantes.

El que está en el Sendero no vive para sí mismo, sino para los demás; se olvida de él para poder servirlos. Es a manera de pluma en manos de Dios, por la que fluye Su pensamiento y tiene expresión aquí abajo, lo que no podría suceder sin ella. Es a manera de un canal de fuego viviente que derrama sobre el mundo el Divino Amor que llena su corazón.

La sabiduría que os capacita para ayudar, la voluntad que dirige la sabiduría, el amor que inspira la voluntad, éstas son vuestras cualidades.

Voluntad, Sabiduría y Amor son los tres aspectos del Logos; y vosotros, que deseáis alistaros para servirlo, debéis, hacer gala de ellos en el mundo.

Quien la palabra del Maestro anhele;

De Sus mandatos póngase en escucha
Entre el fragor de la terrena lucha,
Y la escondida Luz atento cele.
Sobre el inquieto y mundanal gentío,
Del Maestro atisbe la señal más leve,
Y oiga el susurro que Su voz eleve
Del mundo entre el rugiente griterío.

Este juvenil libro revelado dio paso a un adulto Maestro liberado. Sobre él nos dice Carlos Neira:

El siglo XX marcó con fuerza el intento de los intelectuales para dar un viaje al pensamiento estructurado desde la antigüedad aristotélica. Freud con su psicoanálisis produjo una transformación comprensiva -ése era su mérito-, descubriendo pulsiones que provenientes del inconsciente desbarataban nuestra pretendida "seguridad racional". No fue el único, hay una larga lista de "transgresores" de la Ratio (Jung, Adler, Nietszche, Bergson, H. P. Blavatzky, etc.).

Sin embargo, el máximo "disolvente" del intelecto constituido fue un hindú llamado J. Krishnamurti. Brevemente podemos decir que siendo niño -preadolescente- fue colocado por sus padres bajo la tutela de los grandes "profesionales" del espíritu y del pensamiento nuevo de la época: me refiero a monseñor Leadbeater, clérigo anglicano y luego obispo de la Iglesia Católica liberal y la doctora Annie Besant, abogada y ex legisladora socialista en Gran Bretaña. Ambos se encontraban en la India dirigiendo la Sociedad Teosófica y la obra mística mundial; a la sazón A. Besant ocupaba la presidencia de la Sociedad y Ch. W. Leadbeater era su más conspicuo colaborador.

El encuentro con el joven J. Krishnamurti (J.K.) les indicó la culminación de la búsqueda del Mesías que según ellos esperaba la humanidad y que debía aparecer, según la profecía astrológica en ese período. J. K. fue educado, en consecuencia, para convertirse en el líder religioso mundial; una especie de salvador como lo fuera Jesucristo en su momento. Asistió a los mejores colegios, aprendió el inglés hasta dominarlo por completo; se organizó a su alrededor una orden mística: la Orden de la Estrella, que aglutinó en su seno a millones de personas en todo el planeta. La Sociedad Teosófica era su hogar y fue tratado como un verdadero rey y Mesías que traía la promesa de Dios de "salvar a la humanidad toda".

Psicológicamente se ejerció, sin duda, aunque con muy buenas intenciones, una "violencia" sobre el carácter y el temperamento original del joven J.K. Llegado ya a la adolescencia, J.K. presidía ceremoniales que reunían a miles y miles de personas con las exaltaciones místicas lógicas. El mundo "corría" detrás de la encarnación divina como si fuera un Cristo, Buda, o Krishna. Pero llegado a la mayoría de edad, el "Mesías" se reveló contra sus tutores y seguidores y ante la sorpresa del mundo entero disolvió "la Orden de la Estrella" y manifestó que no era ningún ungido por Dios. La decepción primero, el resentimiento y la maledicencia de sus ex seguidores pretendió acorralarlo y sacarlo de circulación. J.K., con unos pocos amigos, decidió seguir su propio rumbo, rompiendo los lazos con la Sociedad Teosófica y como él decía, comenzó a "cantar" su propia canción, dando conferencias por todo el mundo y escribiendo libros.

El mensaje de J.K. comenzó a interesar a la inteligencia; poco a poco sus ideales penetraron en los círculos universitarios, llegó a la universidad misma a lo largo de más de cincuenta años de exponer el valor de ser uno mismo, sin condicionamiento. habló al hombre para que tenga vivencias personales, propias, como las únicas válidas frente al automatismo estéril de lo que él llamó "la experiencia que mate a la verdad y a la creatividad". 

Decía que era necesario tener acceso a una nueva mente que suplante para siempre a la mente mecánica. Expresaba: "con la misma actitud mental con la cual hacemos negocios y ganamos dólares, con esa misma mente queremos tomar contacto con la divinidad, sin darnos cuenta que necesitamos otra "vibración" mental."

Naturalmente, fue un adelantado del pensamiento ya que en los siglos venideros tendremos esta claridad mental que hoy no tenemos.Antes de morir manifestó que lo último que esperaba era que aquellos que seguían su pensamiento no se convirtieran en una secta.

Seguimos insistiendo que la pequeña obrita que escribió a los catorce años "A los pies del maestro" sigue siendo el "germen" de lo que vino después; toda la grandeza de su espíritu y su obra posterior no hizo más que desarrollar en acto lo que ya estaba en potencia...

En su peregrinar por el mundo entre tantas cosas destinadas a la Libertad humana, manifestó:

En el principio había personas, o media docena de personas que jamás respondían al odio, porque tenían amor y esa persona, una o dos, habían implantado esta cosa en la mente humana también.

La muerte no es el fin de la vida…. La muerte es algo que usted vive en cada día, porque usted está muriendo cada día para todo lo que usted conoce…La muerte quiere decir renovación, una mutación total, en la cual el pensamiento no funciona, porque el pensamiento es lo viejo. Pero, cuando hay muerte, hay algo totalmente nuevo.

Es extraño el que tengamos tan poca relación con la naturaleza, con los insectos y la rana saltarina, con el ulular del búho entre las colinas llamando a su pareja.

Nosotros parece que nunca tenemos un sentimiento por las cosas vivientes de la tierra. Si pudiéramos establecer una relación profunda y permanente con la naturaleza, nunca mataríamos un animal para saciar nuestro apetito, nunca dañaríamos o viviseccionaríamos a un mono, un perro o a un conejillo de indias, para nuestro beneficio…. Esto no es un sentimiento o una imaginación romántica, sino una realidad de una relación con todo lo que vive y se mueve en la tierra.

Nunca escuchamos a los pájaros, al sonido del mar o al pordiosero. Así que perdemos lo que dice el pordiosero – y puede que haya verdad en lo que él dice, Y puede que no la haya en lo que dice el rico o el poderoso.

Yo sostengo que la verdad es una tierra sin caminos, y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. Ése es mi punto de vista y me adhiero a él absoluta e incondicionalmente....... La verdad al ser ilimitada, incondicionada, inabordable por ningún camino, no puede ser organizada; ni puede formarse organización alguna para conducir o forzar a la gente por algún sendero particular. Si desde el principio entienden eso, entonces verán lo imposible que es organizar una creencia. Una creencia es un asunto puramente individual, y no pueden ni deben organizarla. Si lo hacen, se torna en algo muerto, cristalizado; se convierte en un credo, una secta, una religión que ha de imponerse a los demás...

Todos ustedes dependen de algún otro para su espiritualidad, para su felicidad, para su iluminación...... Cuando les digo: busquen dentro de sí mismos la iluminación, la gloria, la purificación y la incorruptibilidad del propio ser, nadie de ustedes quiere hacerlo...

Pueden formar otras organizaciones y esperar a algún otro. Esto no me concierne, como tampoco me concierne crear nuevas jaulas y nuevas decoraciones para esas jaulas. Mi único interés es hacer que los hombres sean absoluta, incondicionalmente libres.

No fundo mis respuestas sobre ninguna autoridad. No os insto a que aceptéis aquello que yo considero como la absoluta verdad, sino que lo abandono a vuestro propio juicio, único que vale, único que resulta permanente, único que debe guiaros, sosteneros y protegeros. Cada uno de vosotros es un discípulo de la Verdad, si comprendéis la Verdad y no seguís a individuos. Estimo que ser discípulo de un individuo es hacer traición a la Verdad. El único modo de alcanzar la Verdad es hacerse discípulos de la misma Verdad sin ningún intermediario. La Verdad es ruda para aquellos que no comprenden; pero la Verdad es amable, bondadosa, generosa y placentera para aquellos que entienden. Esa Verdad se halla dentro de vosotros. Nunca he dicho que no hay Dios; desde luego que hay Dios, pero no quiero usar la palabra Dios porque ha adquirido un sentido muy específico y estrecho, prefiero llamarle Vida, porque os acarrea más cerca de la Verdad. Lo que es agradable, eso aceptáis, y lo que no es agradable lo desecháis. La Verdad que es Vida, no tiene nada que ver con persona alguna. Si digo que soy el Cristo, crearéis otra autoridad. Si digo que no lo soy, también crearéis otra autoridad. ¿Pensáis acaso que la Verdad tenga nada que ver con lo que vosotros pensáis que yo soy? No os interesa la Verdad, sino la vasija que contiene la Verdad. No queréis beber las aguas, sino que queréis descubrir quién formó la vasija que contiene las aguas. Dejad a un lado la etiqueta, pues no tiene valor. Bebed el agua, si el agua es limpia.

Esperamos que otros sean los que se rebelen y construyan de nuevo, mientras nosotros permanecemos inactivos hasta estar seguros de los resultados. Una de nuestras más desgraciadas flaquezas, es que siempre esperamos que alguien actúe por nosotros y cambie el rumbo de nuestras vidas. Debéis pensar y actuar en forma completamente nueva. Debéis libertaos de la red de falsos valores que el ambiente os ha impuesto.

Algunos de vosotros os imagináis, quizás, que, con atender algunas de estas conferencias quedarán solucionados vuestros problemas personales. Es que, para los muchos dolores e infortunios, queréis remedios de aplicación inmediata, y para revolucionar vuestro pensamiento, vuestro ser entero, cambios superficiales. No hay más que un medio de hallar la felicidad inteligente, y ésta es el discernimiento, la percepción individual. Sólo la acción del discernimiento puede disolver los muchos obstáculos que impiden la consumación del vivir.

Cada uno de vosotros es un discípulo de la Verdad, si comprendéis la Verdad y no seguís a individuos. Estimo que ser discípulo de un individuo es hacer traición a la Verdad. El único modo de alcanzar la Verdad es hacerse discípulos de la misma Verdad sin ningún intermediario. La Verdad es ruda para aquellos que no comprenden; pero la Verdad es amable, bondadosa, generosa y placentera para aquellos que entienden.
Esa Verdad se halla dentro de vosotros.

A mi, personalmente, las muestras de respeto me resultan desagradables. Si tuvierais verdadero respeto, no lo demostrarías tan sólo a mi sino a todo el mundo. Os parece que voy a daros algo, o ayudaros de algún modo, y por eso me respetáis. Las ideas por sí mismas no os merecen consideración, sino tan solo, por desgracia, la persona que expone dichas ideas. Donde falta la inteligencia, existe el respeto hacia los menos y el desdén hacia los demás.

 Quien sigue a aquel que se erige en autoridad, jamás aprende.

Como crece solitario y vigoroso
El árbol en la montaña,
Así yo, vida tras vida,
Crecí en soledad y en estatura.
Y me esforcé por alcanzar la cumbre.
Hasta que al fin,
Oh, Maestro de Maestros,
Rasgué el velo que Te separaba de mí;
Ese velo que Te ponía tan lejos.
Ahora, Amado, Tú y yo somos uno.
Como el loto hace hermosas las aguas,
Así Tú y yo completamos la perfección
de la vida.
Oh, Maestro,
Tu juego es mi juego,
Tu Amor es mi amor.
Tu Sonrisa ha inundado mi corazón.
Mi tarea es Tu Obra.
Te inclinaste hacia mí, Oh, Amor,
Como yo me incliné hacia Ti,
A través de incontables edades.
El velo de separación está deshecho,
Oh, Amado,
Tú y yo somos uno.


La Orden de la Estrella en el Este se fundó en 1911 para proclamar la venida del Maestro Mundial, Orden que porclamó jefe a Krishnamurti. El 2 de agosto de 1929, el día de la apertura del Campamento anual de la Estrella en el castillo de Ommen, Holanda, Krishnamurti ante más de 3.000 miembros activos de la Orden y miles de radioescuchas disolvió la Orden, se negó a proclamarse el "Instructor del Mundo", devolvió el castillo y las donaciones recibidas.

He aquí lo que aquel día tan especial, les dijo. Son palabras tan actuales que conviene tenerlas presente:


Vamos a discutir esta mañana la disolución de la Orden de la Estrella. Se alegrarán muchas personas, y otros estarán bastante tristes. No es una cuestión para regocijarse ni para entristecer, porque es inevitable, como voy a explicar.

Yo mantengo que la Verdad es una tierra sin caminos, y ustedes no pueden acercársele en absoluto por ningún camino, por ninguna religión, por ninguna secta. Ése es mi punto de vista, y adhiero a él absolutamente e incondicionalmente. La Verdad, siendo ilimitada, incondicionada, inaccesible por cualquier camino en absoluto, no puede organizarse; ni se debe formar una organización para conducir o para forzar a la gente a lo largo de cualquier camino determinado. Si ustedes entienden primero esto, entonces verán cómo es imposible ordenar una creencia. Una creencia es puramente una cuestión individual, y usted no puede y no debe organizarla. Si usted lo hace, se transforma en muerta, cristalizada; se convierte en un credo, una secta, una religión, para ser impuesta a otras. Esto es lo que todos a lo largo del mundo estamos intentando hacer. La verdad se limita y se hace un juguete para aquéllos que son débiles, para aquéllos que sólo están disgustados momentáneamente. La verdad no se puede limitar, más bien el individuo debe hacer el esfuerzo de ascender a ella. Usted no puede traer la cima de la montaña al valle. Si usted quiere alcanzar la cima de la montaña, debe pasar a través del valle, subir por sus laderas , sin miedo a los precipicios peligrosos. Usted debe subir hacia la verdad, no puede "ser traída abajo" o ser ordenada para usted. El interés en ideas es sostenido principalmente por organizaciones, pero las organizaciones despiertan solamente interés desde afuera. El interés, que no nació por amor a la Verdad en sí misma, sino que fue despertado por una organización, no tiene ningún valor. La organización se convierte en un armazón en el cual sus miembros pueden encajar convenientemente. Ellos ya no se esfuerzan por alcanzar la Verdad o la cima de la montaña, sino que tallan para ellos mismos un nicho conveniente donde guardarse, o permiten que la organización los guarde, y consideran que la organización los llevará por eso a la Verdad.

Esa es la primer razón, desde mi punto de vista, de por qué debe disolverse la Orden de la Estrella. A pesar de esto, ustedes formarán otras Órdenes probablemente, continuarán perteneciendo a otras organizaciones que buscan la Verdad. Yo no quiero pertenecer a ninguna organización de tipo espiritual, por favor entienda esto. Yo haría uso de una organización que me llevara a Londres, por ejemplo; éste es un tipo diferente de organización, meramente mecánico, como el poste o el telégrafo. Utilizaría un automóvil de motor o un buque de vapor para viajar, éstos son sólo mecanismos físicos que no tienen nada que ver con espiritualidad. De nuevo, yo mantengo que ninguna organización puede llevar al hombre a la espiritualidad.

Si una organización es creada para este propósito, se vuelve una muleta, una debilidad, una esclavitud, y deja inválido al individuo, y le impide crecer, establecer su singularidad, miente en el descubrimiento por sí mismo de lo absoluto, de la verdad incondicionada. Esta es otra razón por la que he decidido, siendo la cabeza de la Orden, disolverla. Nadie me ha persuadido a esta decisión.

Éste no es ningún hecho extraordinario, porque yo no quiero seguidores, y quiero explicar esto. En el momento en que usted sigue a alguien, usted deja de seguir a la Verdad. Yo no estoy interesado si usted presta atención a lo que digo o no. Quiero hacer algo en el mundo y voy a hacerlo con concentración firme. Me estoy refiriendo solamente a una cosa esencial: liberar al hombre. Yo deseo librarlo de todas las jaulas, de todos los miedos; y no fundar religiones, nuevas sectas, ni establecer nuevas teorías ni nuevas filosofías. Entonces usted me preguntará naturalmente por qué viajo por el mundo y hablo continuamente. Le diré por qué razón hago esto: no porque desee a un partidario, no porque desee un grupo de discípulos especiales. (¡Cómo aman los hombres ser diferente de sus compañeros, sin embargo cuán ridículas, absurdas y triviales pueden ser sus distinciones! Yo no quiero animar esa absurdidad.) No tengo ningún discípulo, ningún apóstol, ni en la tierra ni en el reino de la espiritualidad.
Ni el señuelo de dinero, ni el deseo de vivir una vida cómoda me atrae. ¡Si yo quisiera llevar una vida cómoda no vendría a un Campamento o viviría en un país húmedo! Estoy hablando francamente porque quiero dejar esto claro de una vez por todas. No quiero discusiones infantiles año tras año.

Un reportero que me entrevistó consideró un acto magnífico disolver una organización en que había miles y miles de miembros. Para él era un gran acto porque, dijo: "¿Qué hará usted después, cómo vivirá usted? No tendrá ningún partidario, las personas ya no lo escucharán." Si hay sólo cinco personas que escucharán, que vivirán, que vuelvan sus caras hacia la eternidad, será suficiente. ¿De qué sirve tener miles que no entienden, que estén totalmente llenos de prejuicios, que no quieren lo nuevo, pero traducirían más bien lo nuevo para satisfacer sus propios egos estériles, estancados? Si yo hablo fuertemente, por favor no me entiendan mal, no es por falta de compasión. ¿Si usted va a un cirujano por una operación, no es bondadoso de su parte operar aun cuando él le cause dolor? Así pues, de modo semejante, si hablo rectamente, no es por carecer de verdadero amor.

Como he dicho, tengo solamente un propósito: hacer al hombre libre, para impulsarlo hacia la libertad, ayudarle a romper todas las limitaciones, porque solo ello le dará felicidad eterna, lo dará la realización incondicional de sí mismo.

Porque soy libre, no condicionado, entero -no una parte, no relativo, sino la Verdad entera que es eterna- deseo a aquéllos que buscan entenderme, para ser libres; no seguirme, no hacer de mí una jaula que se volverá una religión, una secta. Más bien deben ser libres de todo miedo, del miedo a la religión, del miedo a la salvación, del miedo a la espiritualidad, del miedo al amor, del miedo a la muerte, del miedo a la vida misma. Como un artista que pinta un cuadro porque siente deleite en esa pintura, porque es su autoexpresión, su gloria, su bienestar, así es que yo hago esto y no porque deseo cualquier cosa de cualquier persona.

Ustedes están acostumbrados a la autoridad, o a la atmósfera de autoridad que piensan los llevará a la espiritualidad. Ustedes piensan y esperan que otro pueda, por su extraordinario poder -un milagro a este reino de libertad eterna que es la Felicidad. Su perspectiva entera de vida está basada en esa autoridad.

Ustedes me han escuchado durante tres años, sin ninguna transformación, excepto en unos pocos. Ahora analicen lo que estoy diciendo, sean críticos, para que puedan entender completamente, fundamentalmente. Cuando usted busca una autoridad para llevarlo a la espiritualidad, usted está automáticamente obligado a construir una organización alrededor de esa autoridad. Por la misma creación de esa organización que, usted piensa, ayudará a esta autoridad a llevarlo a la espiritualidad, usted se aprisiona en una jaula.

Si hablo francamente, por favor recuerden que lo hago no por aspereza, no por crueldad, ni por falta de entusiasmo en mi propósito, sino porque quiero que entiendan lo que estoy diciendo. Ésa es la razón de por que ustedes están aquí, y sería una pérdida de tiempo si yo no explicara claramente, decididamente, mi punto de vista.

Durante dieciocho años se han estado preparando para este evento, para la Venida del Maestro del mundo. ¡Durante dieciocho años ustedes han organizado, han buscado a alguien que les daría un nuevo deleite a sus corazones y mentes, que transformaría su vida entera, que les daría una nueva comprensión; a alguien que les educaría a un nuevo plano de la vida, que les daría un nuevo estímulo, que los haría libre; y ahora miren lo que está pasando! Consideren, razonen por ustedes mismo, y descubran de qué manera la creencia no los ha hecho diferentes, con la diferencia superficial de llevar una insignia que es trivial, absurda. ¿De qué manera ha barrido esta creencia todas las cosas no esenciales de la vida? Ésa es la única manera de juzgar: ¿de qué manera está usted más libre, más pleno, más peligroso para cada sociedad que esté basa da en lo falso y lo no esencial? ¿De qué manera los miembros de esta organización de la Estrella se vuelven diferentes?

Como he dicho, ustedes se han estado preparando durante dieciocho años para mí. A mí no me interesa si creen que yo soy el maestro del mundo o no. Eso es de importancia muy pequeña. Puesto que ustedes pertenecen a la organización del Orden de la Estrella, ustedes han dado su simpatía, su energía, reconociendo que Krishnamurti es el maestro, parcialmente o totalmente: totalmente para aquéllos que realmente están buscando, sólo parcialmente para aquéllos que están satisfecho con sus propias medio-verdades.

Ustedes se han estado preparando durante dieciocho años, y miren cuántas dificultades hay en su manera de comprensión, cuántas complicaciones, cuántas cosas triviales. Sus prejuicios, sus miedos, sus autoridades, sus iglesias nuevas y viejas; todo esto, yo mantengo, es una barrera para entender. No puedo explicarme más claramente. Yo no quiero que usted esté de acuerdo conmigo, no quiero que me siga, yo quiero que usted entienda lo que estoy diciendo.

Esta comprensión es necesaria porque su creencia no lo ha transformado, sólo lo ha complicado, y porque usted no está dispuesto a hacer frente a las cosas tal cual son. Usted quiere tener su propio dios, nuevos dioses en lugar de las religiones viejas, nuevas formas en lugar de las viejas, nuevo en lugar de lo viejo, todo igualmente sin valor, todas las barreras, todas las limitaciones, todas las muletas. En lugar de las distinciones espirituales viejas usted tiene nuevas distinciones espirituales, en lugar de los cultos viejos usted tiene nuevos cultos. Ustedes están dependiendo para su espiritualidad de alguien más, para su felicidad de algún otro, para su esclarecimiento de algún otro; y aunque ustedes han estado preparándose para mí durante dieciocho años, cuando digo que todas estas cosas son innecesarias, cuando digo que deben poner todo lejos y mirar dentro de ustedes mismos para el esclarecimiento, para la gloria, para la purificación, y para la incorruptibilidad del uno mismo, ninguno de ustedes está deseoso de hacerlo. Puede haber unos, pero muy, muy pocos.

¿Entonces por qué tener una organización?

¿Por qué tener personas falsas, hipócritas, que me siguen como la encarnación de la Verdad? Por favor recuerden que no estoy diciendo algo áspero o duro, pero nosotros hemos alcanzado una situación cuando ustedes deben enfrentar las cosas tal cual son. Dije el año pasado que no me comprometería. Muy pocos me escucharon entonces. Este año la he hecho absolutamente claro. Yo no sé cuántos miles de miembros a lo largo del mundo se han estado preparando para mí durante dieciocho años, pero ellos no están dispuestos ahora a escuchar, incondicional, enteramente, a lo que digo.

¿Entonces por qué tener una organización?

Cuando dije antes, que mi propósito es hacer a los hombres incondicionalmente libres, porque mantengo que la única espiritualidad es la incorruptibilidad del sí mismo, que es eterno, que es la armonía entre la razón y amor. Esto es el absoluto, la Verdad no condicionada que es la Vida misma. Quiero por consiguiente hacer al hombre libre, dichoso como el pájaro en el cielo claro, aliviado, independiente, extasiado en esa libertad. Y yo, para quien usted se ha estado preparando durante dieciocho años, ahora digo que usted debe estar libre de todas estas cosas, libre de sus complicaciones, sus enredos. Para esto usted no necesita tener una organización basada en una creencia espiritual. ¿Por qué tener una organización para cinco o diez personas en el mundo que entienden, que están esforzándose, que han apartado todas las cosas triviales? Y para las personas débiles, no puede haber ninguna organización para ayudarlos a encontrar la Verdad, porque la Verdad está en todos; no está lejana, no está cercana; está eternamente allí.

Las organizaciones no pueden hacerlos libres. Ningún hombre puede hacerlos libres; ni lo puede la adoración ordenada, ni la inmolación de ustedes mismos para una causa; ni formándose una organización, ni lanzándose en trabajos, puede hacerlos libres. Usted usa una máquina de escribir para escribir cartas, pero usted no la pone en un altar y le rinde culto. Pero eso es lo que usted está haciendo cuando las organizaciones se convierten en su principal preocupación. "¿Cuántos miembros hay allí?" Ésa es la primer pregunta que me hacen todos los reporteros. "¿Cuántos seguidores tiene? Por su número nosotros juzgaremos si lo que usted dice es verdad o falso." Yo no sé cuántos hay. No me preocupo por eso. Como he dicho, si hay un solo hombre que fue libre, incluso eso es bastante.

Una vez más, usted tiene la idea que solamente cierta gente tiene la llave del reino de la felicidad. Nadie la tiene. Nadie tiene la autoridad para tener esa llave. Esa llave es su propio ser, y en el desarrollo y la purificación y en la incorruptibilidad de ese ser solo está el Reino de la Eternidad.

Entonces ustedes verán cuan absurda es la estructura que han construido, buscando ayuda externa, dependiendo de otros para su consuelo, para su felicidad, para su fuerza. Éstos sólo pueden encontrarse dentro de ustedes mismos.

¿Entonces por qué tener una organización?

Usted está acostumbrado a escuchar cómo ha adelantado, cual es su estado espiritual. ¡Qué infantil! ¿Quién sino usted mismo puede decirle si usted es hermoso o feo por dentro? ¿Quién sino usted mismo puede decirle si usted es incorruptible? Usted no es serio en estas cosas.

¿Entonces por qué tener una organización?

Pero aquéllos que realmente desean entender, que están buscando encontrar aquello que es eterno, sin comienzo y sin un final, caminarán con una intensidad mayor, serán un peligro para todo lo que es no esencial, para lo irreal, para las sombras. Y ellos se concentrarán, ellos se volverán la llama, porque ellos entienden. Tal es el cuerpo que debemos crear, y ése es mi propósito. Debido a esa comprensión real habrá verdadera amistad. Debido a esa verdadera amistad -que ustedes no parecen conocer- habrá allí cooperación real por parte de cada uno. Y esto no debido a la autoridad, no debido a la salvación, no debido a la inmolación para una causa, sino porque usted entiende, y por lo tanto es capaz de vivir en lo eterno. Ésta es una cosa mayor que todo el placer, que todo el sacrificio.

Éstas son tan algunas de las razones por las que, después de la consideración cuidadosa por dos años, he tomado esta decisión. No es un impulso momentáneo. Ninguna persona me ha persuadido a ella. Me no persuaden en tales cosas. Por dos años he estado pensando en esto, lentamente, cuidadosamente, pacientemente, y ahora he decidido disolver la orden. Ustedes pueden formar otras organizaciones y esperar a algún otro. Por eso yo no me preocupo, ni en crear nuevas jaulas, ni nuevas decoraciones para esas jaulas. Mi única preocupación es hacer a los hombres absolutamente, incondicionalmente libres.

NOOSFERA

Nos decían que Dios bendijo a Jesús.
Pero ¿cómo podía ser esto si Jesús era ya parte de la Divinidad?

¡Y todas esas novelerías pazguatas acerca de los santos y de los mártires!
¿Qué muchacho normal desearía pasarse una eternidad en tan aburrida compañía?
(Quelle fantaisie!)
p. j Pierre Teilhard de Chardin

Teilhard de Chardin nació el año 1881, como sacerdote jesuita en el año 1925 desarrolló su teoría de la NOOSFERA ya visualizada por él durante la Primera Guerra mundial. La Noosfera o envoltura cósmica del planeta sería una onda estacionaria creada por la reflexión de la mente, en la que se consumaban perpetuamente las energías espirituales del mundo. Señaló:

En cada instante la energía humana total está formada por la suma de todas las energías elementales acumuladas en la superficie de la Tierra. Vivimos sin tomar consciencia de lo que debe representar, vista en su conjunto, la masa de consciencia de la que formamos parte. Flotando por encima de la Biosfera, cuyas capas fluyen gradualmente por él, el mundo del Pensamiento, la Noosfera irradia su corona. La Noosfera es una película casi imperceptible si se la compara con las magnitudes astrales. Esta delgada superficie es nada menos que la forma más progresiva bajo la que nos es dado comprender y contemplar la Energía Universal. El amor, tanto como el pensamiento, está siempre en pleno crecimiento en la Noosfera. Los planetas con Noosfera, lejos de ser una excentricidad en la Naturaleza, representarían sencillamente el producto normal y último de una evolución de la Materia llevada hasta el final. Lo cual no es sino decir que nosotros los hombres tenemos grandes posibilidades de no ser ya, como pensábamos, los únicos corpúsculos pensantes que vamos derivando por el firmamento. Con lo que hoy sabemos sobre relaciones esenciales existentes entre Cosmo, Bio y Noogénesis, debe haber, en realidad, otros mundos habitados. Veamos, pues, un poco si no podríamos escapar a la ansiedad que nos produce en este momento el peligroso poder de pensar, sencillamente pensando mejor. No estamos perdidos en el Universo, sino todo lo contrario, puesto que por espesa que sea la bruma en el horizonte, la ley cósmica de convergencia de lo Reflexivo está ahí para señalarnos, con la certeza de un radar, la presencia de una cima hacia adelante.

Esta, como llamarla, "aura planetaria", energía mental humana en constante crecimiento, que rodea el planeta por sobre la Biosfera, está dada por la acumulación energética de nuestros pensamientos emitidos. La realidad es que ha crecido con muy poco amor y mucha carga negativa. La moderna psicología acepta que el 70% de los pensamientos a diario emitidos, son basura. Es decir, la Noosfera está formada por la energía de un 70% con contenido basura. Considero fundamental el concepto dejado por Teilhard de Chardin sobre la Noosfera que hoy cobra su real importancia al saber cómo tenemos rodeado el planeta de basura mental y saber que, mejorando la calidad de los pensamientos limpiamos la Noosfera que sería un equivalente del aura humana llevado al plano del planeta, y esa limpieza repolariza un presunto Apocalipsis en una realidad de Antiapocalipsis.


Antiapocalipsis

Las claras predicciones del apocalipsis
no las mencionaré
porque no gozan de crédito alguno.
C. G. Jung

Corría el año 1998, quedaban dos años para el 2000 y cuatro para el 2002, años de los que no se pasaría. Estaba inmerso de manera consciente en medio del inconsciente vendaval huracanado de los mediáticos apocalípticos. Intentaba encontrar la Luz que me permitiera argumentar con base que estaban errados. Sabía que la profecía tiene dos caras, la mayoría de ellas presenta un lado oscuro visible a los más y un lado de Luz visible a los menos. Sabía que los más estaban, sin saberlo, utilizando el poder del pensamiento negativo orientado hacia un punto focal unitario de Apocalipsis, eran siervos para su autodestrucción. Pero, quienes los inducían fracasaron, quizá porque "Ellos" los estelares actuaron una vez autorizados por los Superiores que así lo determinaron; quizá inducidos por individuales focos humanos de Luz que, a tiempo, reaccionaron activando la cara de Luz de la profecía cuyo rostro era Antiapocalíptico, palabra ignota en lo académico y que no figuraba en InterNet cuando un día al CiberEspacio, solemnemente, la lancé. Hacía un par de años, en 1996, había visto en la televisión la biografía del pianista Liberace. Me llamó la atención la importancia que él daba a un libro que cambió su vida, era de Claude M. Bristol. Tanto lo destacó Liberace, que la Editorial le regaló una edición especial de un único libro de El poder está en usted  hecho expresamente para él. Recordé la escena y tuve la inquietud por saber qué motivo tanto a Liberace e influyó de manera tan destacada para cambiar positivamente su vida. Vine a mi biblioteca y entre los cientos de libros desordenadamente ordenados que tengo, logré encontrar el segundo libro escrito por Bristol "El poder mágico de la voluntad", una ampliación mejor explicada y documentada de su primera obra escrita varios años antes. Me encontraba absorto en su lectura, al llegar a la página 30 encontré un pensamiento de Buda: "Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado", seguido por lo dicho por Sir Arthur Eddington: "El Universo en que vivimos es creación de nuestros pensamientos" y la afirmación de George Russel: "Nos convertimos en lo que contemplamos". Algo pasó en mi mente en ese instante al presentir una idea latente, seguí adelante con la lectura y al llegar a la página 66 pude leer: "Durante los años de crisis día tras día escuchábamos expresiones como estas: "Quiebran los bancos"; "No hay manera de salir a flote", y tremendas historias sobre quiebras, ruinas y otros desastres, hasta que todo ese relato de calamidades se convirtió en una especie de himno nacional y millones de norteamericanos creyeron que jamás volverían a conocer tiempos prósperos. Cientos y hasta miles de hombres de recia voluntad cayeron víctimas de ese terrible martilleo de pesimismo, y el dinero, siempre sensible, se oculta cuando comienzan a circular las sugestiones del miedo. Por consiguiente, las ruinas en los negocios y el desempleo se multiplicaron velozmente. Lo peor del caso es que todo el mundo lo creía y procedía en consecuencia. Los propios pensamientos temerosos son los que literalmente crean los tiempos difíciles. Cada persona es la creación de sí misma, la imagen de sus propios pensamientos y convicciones. Como lo dijo el rey Salomón: "Lo que piensas en tu corazón, eso eres". Lo que los individuos piensan y creen ser, eso son. Lo que piensa una ciudad de sí misma eso es; lo que cree ser una nación, eso es".

Y entonces... dejo el recuerdo del pasado de los años 30-32 en los que estaba inmerso mientras leía ese relato de Bristol sobre la gran recesión de los Estados Unidos... Mi audio me trae a la armonía musical de la melodía "Air" de la Suite número tres de Bach, música que me deja en el presente rodeado de su sensitiva atmósfera por la que me siento inmerso ahora en el pasado reciente del año 1998. Contemplo algo que no recordaba haber visto: Se trata de un gran horno al que con nuestros pensamientos basura hemos convertido la Noosfera, en su interior está el planeta cada vez menos azul, horno alimentado por tanto pensamiento negativo de una masa humana inconsciente en su mal pensar, masa tan bien dirigida por unos pocos pensantes vestidos de negro. A su vez aprecio luces, pequeños pero potentes focos, son especiales luces que encandilan a esos vestidos de negro, lo que a su vez favorece la aparición de más y más luces que ayudan a eliminar lo apocalíptico del hombre masa, al no tener ya que imitar el ajeno pensar de los apocalípticos que así han pensado por ellos. Las luces humanas que despiertan van a su vez debilitando las paredes del horno que, como tal, termina por desaparecer dejando en su lugar una radiante Aura o Noosfera planetaria, aura de un planeta cada vez más azul, que es como se le verá... Vuelvo al recuerdo del año 1998 donde esa misteriosa palabra me hizo decir:

Misteriosamente hubo en ese instante un cambio radical en mi y una mágica palabra surgió con mucha fuerza: ANTIAPOCALIPSIS. La escribí y quedé absorto en su contemplación. La palabra dio lugar a una asociación de ideas que le fueron dando forma a la necesidad de un escrito que titulé ANTIAPOCALIPSIS, en donde destaqué: Puede que la palabra sea nueva, una personal creación. Sin embargo no me considero su creador sino tan solo un simple intermediario de quien esa idea fijó en mi mente. La palabra tiene un contenido enorme, un significado maravilloso, es una filosofía de vida positiva, una fuerza mental creadora anticaos, antinegatividad, anticorrupción, antipesimismo, antifracaso, Antiapocalipsis en realidad. Esa palabra, fruto de un pensamiento inicial inspirado, me permitió ver nítidamente el presente y el cercano futuro. La historia de la gran crisis del año 30 se repite, pero condimentada con otro ingrediente catastrófico como lo es el del cercano Apocalipsis. Vi a la masa humana agregación de entes individuales erráticos, temerosos y fáciles de manipular, ciegos y sordos a las sanas advertencias, cargando su mente de negatividad. A diferencia de los año 1929-31, ahora el mundo es una globalidad interconectada por la radio, telefonía celular, televisión, los satélites y la computación con la cada día más extendida Red de Internet. Todos participan de lo que al vecino y al lejano le sucede. Vi a esa masa caminar sin tener noción de hacia dónde camina, guiada por los propios pensamientos apocalípticos orientados hacia el despeñadero del abismo. Tuve la suerte de reaccionar dado que soy un rebelde nato, y la palabra Antiapocalipsis tomó su real significado trascendente que nos señala que nada está predeterminado de manera catastrófica e inevitable, si la sumatoria mental humana así no lo acepta ni colabora para que ello suceda.

De la misma manera que como hombre-masa inconsciente y condicionado por ajenas opiniones se corre hacia el holocausto nuclear, el Armagedón y el Apocalipsis, ellos se pueden revertir al frenar, girar y marchar hacia la Luz de una Nueva Era de paz, usando con mente positiva la misma fuerza de caos en su polaridad anticaos de tranquilidad, amor y felicidad. La profecía da la posibilidad del cambio positivo si la mente humana se positiviza. Basta que un 1%, repito, tan solo un 1% de las personas comience a pensar con fe, con creencia, con perseverancia y visualización en un Mundo Mejor, para que se produzca una reacción cuántica en cadena, como sucede con el fierro al ser imantado una parte de él, lo que genera una imantación total. Repito, basta lograr un 1% de pensadores positivos en el ámbito planetario para que se revierta la situación actual, se limpie la Noosfera y tengamos un Mundo Mejor para ser ascendidos por la energía dimanada del Enviado, energía que nos transmutará en Seres de Luz al ser activada la epífisis y dar lugar a que cada partícula, cada átomo, cada molécula y cada célula del propio organismo, sutilice su nivel vibratorio y cambie, mediante salto cuántico de la tercera a la cuarta dimensión.

Esa, ahora densa capa mental llamada Noosfera, asfixia al hombre con la baja energía de sus propios pensamientos emitidos, es una fuerza apocalíptica que lo empuja hacia el despeñadero del abismo en su contexto general. Es tan grande el poder mental, más aún cuando se aúna con el de otros pensadores afines potenciándose, que la masa humana de manera inconsciente nos guía hacia ese Apocalipsis. Apocalipsis creado por nosotros mismos sobre la base del pensamiento basura. 

Cada pensamiento negativo es una gota de veneno agregado al vaso de la humanidad.
Cada pensamiento positivo es un antídoto destinado a salvar a la humanidad envenenada.

Conocer los fundamentos apocalípticos que vivimos no significa estimularse a correr hacia el apocalipsis o quedarse anonadado sin hacer nada, pues nada se puede hacer. Por el contrario, significa despertar y canalizar la fuerza de los pensamientos y de la visualización con el fin de que eso así no suceda. Se lo logra con metodología y fe, viendo un Mundo Mejor y: ¡Podemos lograrlo!

La advertencia apocalíptica nos fue dejada con el fin de que el hombre en su libre albedrío decidiera si corre como rebaño inconsciente hacia el abismo y se despeña, o si revierte la situación y camina en sentido contrario hacia la luz de una Nueva Era de paz, amor y armonía. La decisión es nuestra. Debemos considerar que toda energía negativa, caótica o apocalíptica tiene en su otro extremo energético lo positivo, la armonía y el antiapocalipsis y saber además que como seres humanos estamos facultados a revertir el proceso desde lo negativo hacia lo positivo; desde lo caótico hacia lo armónico y desde lo apocalíptico hacia lo antiapocalíptico... y así está sucediendo.

Después, relacionado con el tema, vinieron nuevos escritos titulados: Antiapocalipsis II, III y IV, con la esperanza de no volver a insistir sobre el tema que depende de la sumatoria humana mental pues, según uno piense puede hacer un infierno de un cielo o un cielo de un infierno. Es decir, la personal responsabilidad es enorme pues cada ser humano posee un potencial mental superior a la humana imaginación. Ese potencial se expresa en los pensamientos que elaborados en el nivel consciente de la mente. Cada pensamiento es una energía afín con su contenido, y queda registrado en los dos computadores personales, el biológico o cerebro y el sutil llamado mente, además de ser archivado en la Noosfera planetaria.

 Cada pensamiento negativo es apocalíptico.
  Cada pensamiento positivo es antiapocalíptico.

BSP
1898 - 1974

Nosotros influimos sobre los acontecimientos
mediante los deseos fuertemente unidos,
y hay pruebas psicológicas en nosotros mismos
sobre los efectos de tales deseos.
Dr. Shailer Mathews

Benjamín Solari Parravicini "El profeta moderno", el más notable junto con Nostradamus, nació en Buenos Aires, Argentina el 8 de agosto de 1898 y murió a la edad de 76 años en 1974. Salvo su  profecías relacionadas con los años 2000 y 2002 en que se equivocó al señalar esas fechas, sus aciertos han resultado más que sorprendentes. Sobre su don iniciado a los 33 años relató que sus manos
sin ningún control de su parte, dibujaban y escribían cosas, cosas que con los años llegarían a tener un sentido desconocido para él. Así recibía él, dibujando, sus psicografías que fueron más de 700 predicciones compuestas por un dibujo acompañado de un texto explicativo de hechos que sucederían después.


El profeta en pocas palabras expresa sucesos impensados para su época de visión como lo fue la bomba atómica sobre Japón y después lo ha sido la disolución del rol femenino y masculino; las nuevas enfermedades; el debilitamiento del hogar y los valores morales; la música moderna; la caída de las Torres Gemelas; los seres extraterrestres en acción y los Niños de Luz en acción...


El átomo llegará a dominar al mundo, el mundo será atomizado y quedará ciego, caerán tormentas ocasionadas por las incursiones del hombre en la atmósfera. Nuevas enfermedades, trastoques de sexos, locuras colectivas, dislate total. El mundo oscurecerá. 1934

La música eléctrica será en conjunción con la negra. Ambas asolarán el mundo y con ella marchará esclavo el mundo hacia el Caos final. Año 1936

Cuba ideal de turistas será alzada en descalabros, será el oso y el oso sobre su cabeza permanecerá por 5 tiempos, luego un cumulo de sorpresas le sorprenderá. Habrá sangre, sangre y fuego, fuego y muerte, y luego ¡nada! 1936

Los seres serán telepáticos con el correr del tiempo. Existen ya, y ya saben de su cualidad y la esconden. Día llegará que será a toda luz y no asombrará. 1938

Fenómenos celestes anuncian la llegada de Cristo. 1939

La libertad de Norteamérica perderá su luz, su antorcha no alumbrará como ayer y el monumento será atacado dos veces. 1939 

Enigmáticas religiones y logias imposibles de ser aparecerán con teorías exóticas. Santones falsarios hablaran de nuevos cielos y de nuevas normas para salvar el alma. Bregaran por la existencia del bien y del mal. (Esto ultimo las identificara) 1940

Sobre el cambio en el rol de los sexos advirtió:

La bondad desaparecerá del mundo. El robo y el crimen se adueñarán del ambiente. La pureza de las criaturas será corrompida por el mal ejemplo de hogares desnaturalizados. Los casamientos irán en minoría, los amantes serán igual admirados. El hombre se dejará siempre seducir. Ellas serán las seductoras. 1934

La mujer pasará su cabello al hombre y el hombre pasará sus ropas a la mujer. Ambos mandarán en igualdad de mando... pero el tiempo les hundirá. 1936

Lectora será la mujer de libros, diarios y revistas. La mujer aventajará al hombre, le desalojará. El pantalón será de ella y el hombre se afeminará. (sin fecha)

Triunfa la mujer sobre el hombre. ¡Judit se repetirá! 1937

La mujer de Lot será de nuevo en el mundo. La ambición, en su castigo ella hallará el desinterés y el abandono del hombre que seguirá hacia la luz. (sin fecha)


El contacto sexual disminuirá por ser de atracción desmejorada. El hombre despreciará a la mujer masculinizada y descompuesta por modas absurdas. La mujer será alejada de la maternidad por falta de deseo al hombre afeminado y descompuesto por modas ridículas. El laboratorio médico impondrá el cultivo materno en forma artificial y el hombre del mañana será de selección espermática. 1937

La intuición no será ya y el hombre conocerá la tribulación. El hombre soberbio e hipócrita que destrozó el sendero, mató al hermano, relajó el sexo, envileció al menor y corrió anhelante tras el oro. El hombre que abandonó ¡el amor! 1938

Sobre los extraterrestres señaló:

Aparecerán volando las alturas círculos de luces, trayendo seres extraños de otros planetas. Sí, serán los que vinieron a poblar la tierra se dirá, y se dirá bien. ¡Sí! Los que se llamaron ángeles en el antiguo Testamento, ó la voz de Jehová, serán y de nuevo se les verá y se les verá y se les escuchará. 1938


Viajan ya hacia la Tierra naves interplanetarias invisibles al ojo humano. Estos seres invisibles al ojo humano conviven en nuestro planeta desde siempre y moran en templos y conventos porque son místicos y tratan de imponer la fe. 1939


Los interplanetarios invisibles al ojo humano mensajeros de Dios son, y llegarán en más y en más, para evitar el estallido de la atómica, ellos trataran de imponer la hermandad y el amor al prójimo y hasta infiltraran en la juventud desubicada la meditación mística. Y el retiro de todo mal. 1939

Llegarán a la Tierra nuevamente seres extraterrestres. Llegarán en naves espaciales diferentes, de diferentes planetas... y habitarán los cráteres montañosos de los Andes y del sur patagónico. Ellos convivirán la vida humana, se les verá y se les hablará. 1939

Seres no visibles a nuestra retina que viajan sobre bolas de fuego pequeñas, que penetran casas y habitan en ellas, ya son en tierra.
1952


Los navieros interplanetarios, mensajeros de Dios, ayer ángeles, llegaran al mundo en numero cada vez mayor. Ellos se manifestaran en diferentes maneras queriendo advertir al hombre inconsciente el peligro del átomo. Civilizaciones anteriores, superiores a la actual, desaparecieron víctimas del mismo poder, ¡se sabrá! 1959

Naves interplanetarias vienen a la Tierra en PAX. 1960

A la luna llega el máximo país frío y dirá que trajo (Rusia). Llegara el máximo de América (EE.UU.) y dirá que trajo. Una verdad tiene (que encontraron seres superiores en la luna) y esa... ambos la callaran. 1967

La Luna dirá de seres que allí fueron y son. Dirá de su luz azul! 1972

Los planetas dirán al hombre de razas no humanoides de belleza estética y poder mental; superior. 1972

La Teoría de Darwyn, dejará de ser porque se sabrá que el hombre bajó de los planetas. (sin fecha)

Cerebros pensantes astrales llegarán a la tierra y le ayudarán. (sin fecha)


Sobre su Iglesia profetizó:

La Iglesia equivocará sus pasos y sus mismos dirigentes la falsearán. (sin fecha)

IGLESIA NUEVA. Conciliar. Música nueva. NEGRA. (sin fecha)

Comprensión de las Sagradas escrituras se impondrá al final de los tiempos será norte y salvación, será Paz y unificación de Iglesias. (sin fecha)

Roma en desdichas, cae en desastres la ciudad ducal. Hermetismo en el Barrio de Nápoles. Desorientación en el Vaticano. La iglesia se hunde, el Papa saldrá, se popularizará pero tarde será. Las reformas asustarán a los católicos. Los curas jóvenes enfrentarán a las corrientes pasatistas de poder en dominio. Nueva Iglesia. Nuevas formas. Conciliábulos en luchas. El mañana será el regreso a las catacumbas. año 1938

¡Iglesia Meditad! vuestros claustros curad. 1939


Llegará el día en que el Santo Padre llamará a sus sacerdotes para hacerles razonar mas todo será inútil, la iglesia será caída en ceguera y despotismo. 1939

CRISTO. MARA. TIEMPO. SÍ. NO. La iglesia será dividida en dos grupos los que esperan a Cristo y los que no. (sin fecha)

IGLESIA NUEVA. Conciliar. Música nueva. NEGRA. (sin fecha)

Sol. Camino. OMO. ROMA. Cuando el mundo haya perdido su centro el mundo hallará su centro verdad ¡CRISTO!. 1939

Maranhata. Jesús. EVANG. Jesús llega y reina.1939

Sobre los años 2000 - 2002:
Algo sucede en el espíritu de profecía con relación a las fechas, es rarísimo que alguna sea acertada. Es más, se afirma que la real profecía tan sólo será entendida después que el hecho profetizado suceda, no antes. Benjamín Solari Parravicina profetizó los años 2000 y 2002 que ya hemos pasado. Para él eran años postapocalípticos. ¿Qué pasó que nada de eso sucedió? Todas las profecías de diferentes profetas y diferentes épocas que apuntaban hacia el año 2000 fracasaron y, ahora en el 2004, luego de 4 años no hubo caos final, mejor dicho, en cuanto Apocalipsis, nada pasó. ¿Por qué? Cuando el vidente visiona fechas del futuro está viendo sucesos de una de las variables de tiempo de las tantas que hay para esos sucesos. Tengo la impresión que hubo intervención de "Ellos" para evitar que el planeta con órbita de cometa pasara cerca de la Tierra dando lugar a la brusca verticalización de la misma con un caos total en que nada quedaría en pie y con vida sobre la superficie terrestre. A su vez "Ellos"  habrían actuado para que el fenómeno Y2K no sucediera al ingresar los computadores en el año 2000... Y así habrían "Ellos" tenido participación en una serie de hechos que nos llevaban al caos total. Veamos qué dijo el Gran vidente sobre los años 2000 y 2002.


2002. Victoria total del hombre sobre el mal en el 2002. El Ultimo Papa Pedro, cierre del Papado reinará sin mente sobre el nuevo "Ministro de Dios". "Cristo Mundus" se dirá y será Cristo en el mundo. Él vendrá en él desde el Cataclismo final. El mal será aquietado y en el nuevo mapa geográfico se verá al Sahara azul como el Pacífico en Vergel. La luna habrá opacado ante el sol ya iluminando a la nueva luna la Amnis. 1938

2002. El sublime ser será en el año 2002. El mundo cambiado, ostentará nuevas tierras, nuevos vergeles, un solo idioma, un solo gobierno Universal y un solo Dios, Cristo. Las tierras vírgenes que fueran hasta el cataclismo cosmópolis gigantes serán cultivadas con las nuevas cementeras aparecidas junto a los mares. El Carcos y las mangarinas serán los alimentos indicados para ser colocados en píldoras de fortificación. Los animales de "carneo", ya no serán, se vivirá del mar. Pan y Peces se dirá mas se comerá en comprimidos puesto que la gula habrá desaparecido. 1938

El hombre del mañana surgirá del cultivo espermático de laboratorio. La mujer buscará al hijo seleccionando el semen ofrecido por el médico. Se dará preferencia a los hombres atléticos (en reserva) y a los intelectuales. El hombre "vulgus", no será tenido en cuenta y se le dejará desaparecer. El año 2000 luego del cataclismo conocerá esta norma nueva y el hombre animal se habrá dormido para siempre y la procreación así dará al ser humano "sin pecado original". 1938

El hombre del 2002 será cerebral, fortificará ciudades metalizadas. El oro no existirá, la lucha por la existencia no existirá. Será el hombre perfectamente organizado, habrán desaparecido los mandones puesto que la ambición, lujos, etc. no habrá ya. El amor al prójimo será verdad y el mundo vivirá en abrazos. Por mil años el mal será desterrado del mundo y en estos mil años la paz será en amor y los hombres conocerán y visitarán a sus hermanos planetarios. El cerebro del año 2002 será el que hoy impera en Venus. 1939

Año 2002. Nueva Era. Destrozada la humanidad se unificará en abrazo de Hermanos, las razas se confundirán. 1941

Llegaran seres invisibles. Son puros y guiaran al hombre por el camino del bien. Triunfan en el 2002. 1952

Razas extraterrestres regresaran a la Tierra. Ellas ocuparan ciudades subterráneas que de ellas fueran y aun habitadas por sus naturales aclimatados. Bajaran para restablecer costumbres que fueron superiores a las nuestras, hoy desaparecidas. Se manifestaran en forma telepática. ¡Serán en el 2000!  1959

Virajes del mundo hacia el 2002 -llega la atómica sin solución y estallara al fin. No es verdad la actual actitud de las naciones al decir y hablar de paz. Ellos comercian con la guerra organizada. Ellas atemorizaran con el hongo azul creyendo que jamás se llegará a las manos, pero el recio amarillo dirá: !Va! y en ofuscación, ¡Irá! Después final de finales. Principio de Principios. Luz. 1960

Llega el final de la gran prueba. Pasada la prueba llega el principio de los tres humos. Luego será el caos de las aguas tonantes y el final de finales en la paz. Será el 2002. 1968

2002-Hombre ciego: la hora de la hora ya fue dada y su retumbe ensordecerá en el día del día a día. Llega presto la marejada lunar. Llega el desborde del aluvión de aluviones. Llega el fuego fuego, de los fuegos en el fin. Las naves astrales se acercan y bajan. El pastor de pastores hablara desde lo Alto diciendo: "Van a vosotros ángeles de consuelo, portando el consuelo de los consuelos. La palabra de la grande palabra. El sentido del grande sentido. El amor en el amor de amores". ¡Oh! De nuevo el Sol ya regresa, exclamara con temores la lombriz de la tierra de la tierra tierra. ¡Ya es el Sol! Sin la nube de la nube nube. Sin el humo del humo humo. Es ya el Sol en el brillar del brillo. Ya es el Sol en Dios. Dios es el Cristo en retorno. ¡Es la paz! ¡Llega el 2002! 1968

Así visionó a los "Niños de Luz", muchos hoy jóvenes, adultos y adultos mayores en acción:

Una nueva educación llegará para el "Niño Nuevo". Ella será superior, porque el "Niño Nuevo" sabrá desde el nacer. 1972

Los padres del "Niño Nuevo" respetarán sus manifestaciones asombrantes de joven y hombre. Si tal no hicieran, serán ellos responsables de la muerte moral del Niño Salvador. ¡El Alto les ajusticiará! 1972

¡Tolerancia!, dirá el "Niño Nuevo" al mundo. Entendimiento y amor, agregará, y el mundo caduco escuchante... ¡Obedecerá! 1972

La deducción del "Niño Nuevo" será de sabio porque será en la... ¡Sapiencia! 1972

El "Niño Nuevo" enseñará al adulto, y el adulto escuchará, porque, llegado será el juego, y la hora de la procreación superior y el instante OM. 1972

El "Niño Nuevo" dejará de ser muñeco para integrarse a la responsabilidad de la hora once. El "Niño Nuevo" será, además: joven y hombre en madurez. 1972

Llega el "Niño Nuevo" de la hora once. Él será ya en el instante juego. ¡Él enseñará! 1972

El "Niño Nuevo" dirá: Padres míos, yo soy en ustedes, y ustedes en mi, para llevar renovación al mundo caduco, y el mundo en la hora "doce" será. 1972


LUZ. El "Niño Nuevo" -Tomará conciencia al nacer del mundo en su hora; porque sabrá desde el día de su concepción- y porque traerá certeza de su deber misionero- ¡Enseñar! 1972

Niños de Luz

El "Niño Nuevo" habla del hombre interplanetario, del hombre "materia" y del hombre "antimateria", del "robot", de la Nave Voladora y de la Misión de los seres astrales. Seres superiores "Misioneros de Dios". De Dios el creador, el que en constante ayuda acude al hombre que le ignora, que le olvida y hasta de aquel que pregonando va el disconformismo de la hora actual, y la no existencia de otros mundos en gracia. ¡El niño Nuevo, es verdad!
Benjamín Solari Parravicini

El profeta argentino los visionó a estos mutantes positivos hace 60 años. Niños Especiales que nacen y cada día reconozco más en mi región, tengo la impresión que ya sumaron el número necesario de sus nacimientos... Son una mutación positiva ante la llegada de los tiempos. Mutación en gran parte inducida por la activación del instinto de conservación de la especie, en el que mujeres al quedar embarazadas y frente al temor consciente o subconsciente del Apocalipsis tan cacareado y publicitado, inducen con la Fuerza de su pensamiento, reforzado por el Sagrado Instinto Maternal, una favorable mutación genética en el embrión recién formado. Considero que llamarlos "Niños Índigo" es rebajarlos de su nivel, pues su Aura es dorada, por ello un escrito lo titulé
Niños De Luz, que es lo que interpreto, en cuanto nombre, como lo más adecuado a su realidad y misión en la vida. Entre los Niños de Luz hay diferencias que califico entre los grados seis al diez. Los del grado diez corresponden a seres más despiertos y evolucionados, de Aura dorada muy radiante.

Los Niños de Luz son mutantes positivos en acción conjunta previo a la llegada del Enviado. Tienen por misión salvar al género humano del Apocalipsis ayudando a la consolidación colectiva de lo que he llamado mentalidad antiapocalíptica que da lugar al Antiapocalipsis. Son personas pro LUZ disipadora de las tinieblas, depuradpres psíquicos magnéticos que tienen los ojos abiertos, son despiertos de mirada sincera, penetrante y aura dorada, se muestran como son, sin máscara social y desprecian al que aparenta ser lo que no es.

Algo me dice que no se debe dar más información sobre el tema y basta saber que existen y son parte de lo positivo profetizado y... ¡dejarlos trabajar tranquilos!

En mi segundo libro de 1983, "Escritos a la luz de la Verdad", a estos "Niños de Luz" los dibujé así:

Respiración

Los que no siguen sus propios pensamientos
terminan por seguir los de otro que sigue los propios.
Viejo refrán

Sobre la base que el subconsciente rige todas las funciones vitales de nuestro organismo y lo hace mediante el aporte de la energía de vida que recibe desde el alma, y teniendo presente que mediante el consciente pensamiento positivo podemos facultar al subconsciente para actuar en determinada dirección, dado que él no discrimina y acepta lo que considera real, elaboro la presente sección que, si uno cree en ello nos será de utilidad.

Varios factores se concatenan para que estemos vivos y logremos seguir viviendo. Sin alimentos se muere después de varias horas o días; sin agua se sobrevive bastante menos, pero sin aire para respirar la sobrevida es de minutos previos a la muerte cerebral. La alimentación y la respiración son regidas en su fisiología maravillosa y sorprendente por el subconsciente mental, él recibe la energía desde el alma, la almacena y la distribuye a cada instante, mediante salto cuántico en el cerebro, para que cada célula y cada órgano de nuestro cuerpo funcione.


Podemos afirmar que la Respiración tiene dos componentes, uno físico que la Ciencia ha investigado de manera brillante y el otro etéreo que cae en el terreno especulativo por estar más allá del ámbito de la investigación del método científico.

Para la Ciencia médica la Respiración es el intercambio total de los gases entre la atmósfera, la sangre y las células. Dos grandes Sistemas participan del proceso respiratorio: El Sistema Respiratorio permite aportar oxígeno a la sangre y expulsar los gases de desecho como lo es el dióxido de carbono. El Sistema Cardiovascular transporta los gases en la sangre desde los pulmones hacia las células y los gases de desecho desde las células hasta los pulmones. La insuficiencia de uno de ellos tiene el mismo efecto en el cuerpo: alteración de la homeostasis y muerte rápida de las células debido a la ausencia de oxigeno y a la acumulación de productos de desecho.
En la Respiración intervienen tres procesos básicos: El de la ventilación pulmonar, con la inspiración o toma de aire y la espiración o expulsión del aire fuera de los pulmones. Los otros dos procesos fisiológicos tienen que ver con el intercambio de gases dentro del cuerpo. La respiración externa es el intercambio de gases entre los pulmones y la sangre. La respiración interna es el intercambio de gases entre la sangre y las células. El aire penetra por las fosas nasales, donde quedan retenidas las partículas de polvo y es calentado; después pasa por la laringe a la tráquea, que conduce el aire a los bronquios, de aquí pasa a los bronquiolos y de estos a los alvéolos pulmonares. Los pulmones humanos tiene cerca de 300 millones de alvéolos que representan una superficie respiratoria de unos 70m2. Normalmente el 10% del aire contenido en los pulmones es intercambiable en cada respiración, aunque durante respiraciones profundas y voluntarias es posible intercambiar hasta un 80% de aire. La capacidad de los pulmones es aproximadamente 5 litros de los cuales: ½ litro es tomado durante la inspiración normal, el resto es aire de reserva, del cual 1 y ½ litros es aire residual (que siempre queda en los pulmones), y 3 litros de aire complementario (se toma durante la inspiración profunda). El propósito principal de la respiración es aportar oxígeno a las células del cuerpo y eliminar el bióxido de carbono que se producen de las actividades celulares.

Teniendo como base este racional conocimiento surge la pregunta: ¿Sólo eso respiramos y, punto...? NO. Somos una cuadriga humana formada por el cuerpo físico, de materia física, con su doble etéreo de materia etérea, su cuerpo astral de materia astral y su cuerpo mental de materia mental, lo que faculta al alma para realizar en la forma física su misión de crecer superando los atributos que, en la materia le corresponde superar. Al respirar no tan sólo asimilamos oxígeno y eliminamos gases de desecho. Durante la inspiración se asimila una Energía vital sutil, que llamo energía de equilibrio y sanación, conocida desde el remoto pasado como Prana. Energía vital que circula por sutiles canales o conductos de materia etérea y astral llamados Nadis. La milenaria Enseñanza señala que:

El cuerpo físico esta estructurado según líneas de energías llamadas NADIS, formados, al igual que los chakras, por materia etérica y astral. La energía que circula por los NADIS pueden activarse por el proceso consciente de la respiración, esa energía se llama Prana. Existen más de 72.000 nadis que componen el cuerpo energético. Los nadis son de dos tipos: Los conductores de energía pránica y los conductores  de energía mental. Los nadis son canales por los cuales circula energía entre los centros que la acumulan, transforman y la redistribuyen, denominados Chakras. El complejo sistema de las NADIS es una especie de fina red de canales. Cada Nadi tiene por función transportar el Prana y la energía mental hasta los centros del cuerpo humano llamados Chakras.

Expondré un simple ejercicio en el que se conjuga la respiración con la visualización. Podemos respirar viendo nuestra respiración con los ojos cerrados, mirando en la pantalla interior la entrada del aire y su llegada a los pulmones donde pasa el oxígeno a la sangre arterial, llega a cada rincón del organismo y sale de las células en su metabolismo desecho que pasa a la sangre venosa para su eliminación, siendo una de las vías la pulmonar mediante la espiración. Podemos por lo tanto reforzar este proceso mentalmente. A su vez podemos visualizar y reforzar el otro proceso que es etéreo, teniendo presente que al estar ligados los Nadis con la energía mental, energía regida por el subconsciente, podemos, de manera consciente, trabajar esta energía para estimular al subconsciente y para ello muestro una técnica:

TÉCNICA
Estar cómodo, cerrar los ojos fijar la atención en la respiración nasal para que sea cada más más suave y profunda. Al inspirar o tomar aire "ver y sentir" que se recibe la energía vital, energía de armonía y sanación que llega al cerebro. El espirar o eliminar el aire ver y sentir cómo la energía vital recorre el cuerpo armonizándolo y sanándolo. Este es un ciclo, repetirlo por 10 veces para una sesión.

Una vez finalizado quedarse con los ojos cerrados viendo el órgano puntual que se desea reforzar o sanar y viéndose en la pantalla interior con mirada chispeante rostro radiante y personalidad resplandeciente. Si se está con alguna terapia ver y sentir cómo esos remedios llegan al órgano y lo sanan. Cada uno regula cuántas veces lo hará y por cuántos días.

El proceso de respiración etérea nos aporta durante la inspiración la Energía vital que ingresa por la raíz o base de la nariz y, durante la espiración, esa energía ayuda a "limpiar el aura". Al concientizar el proceso reforzado mediante la visualización, nos revitalizamos y limpiamos el aura en especial ahora que lo denso y brumoso nos rodea y que hay factores que potencializan lo positivo que pensemos y visualicemos.

Transformación


Es preciso fuerza y valor para nadar contra la corriente,

mientras que cualquier pez muerto puede flotar en ella.
Samuel Smiles (1812-1904)


La primera y más importante parte de la filosofía es la que trata de la práctica de los preceptos; por ejemplo: No mentir.
La segunda, es la que hace las demostraciones: Por qué es preciso no mentir.
La tercera; es que la prueba tales demostraciones, explicando con precisión: ¿En qué consiste una demostración?
¿Qué es en efecto, demostración, ¿Qué, consecuencia?, ¿Qué, oposición?, ¿Qué, verdadero?, ¿Qué, falso?

Esta tercera parte es necesaria para la segunda, y la segunda para la primera; pero la más necesaria de todas, y en la que es preciso detenerse y quedarse es en la primera.

De ordinario, invertimos tal orden; nos detenemos enteramente en la tercera, todo nuestro trabajo, todo nuestro estudio, es para la tercera, en la prueba, y descuidamos absolutamente la primera, que es el uso y la práctica. Así pues, mentimos, pero al punto demostramos que no hay que mentir.
Epicteto

La perfección del alma, corregirá la depravación del cuerpo,
pero la fortaleza del cuerpo, sin razón ninguna,
no hará que el alma sea mejor.

Demócrito


Oh, hombre, ve y muere antes de que mueras…..
Una muerte tal, en la que tú entres en la luz
No una muerte a través de la cual, entres en la tumba.
Jalaludding Rumi


Nuestros años bulliciosos parecen momentos en el ser
Del silencio eterno: Verdad que despierta,
Para nunca perecer,
La que ni el descuido, ni el comportamiento enloquecido,
Ni hombre ni niño,
Ni todo lo que es enemigo de la alegría,
Puede totalmente abolir o destruir

Así que en una temporada de tiempo en calma
Aunque muy lejos tierra adentro nos encontremos,
Nuestras almas tendrán la visión de la mar inmortal
Que nos trajo hacia acá.
William Wordsworth


Ver un Mundo en un grano de arena.
Y el Cielo en una flor silvestre,
Sujetar el infinito en la palma de tu mano,
Y la Eternidad en una hora.
William Bkake

Que por eso está escrito: El primer hombre, Adán, fue hecho alma viviente; el último Adán, espíritu vivificante. Pero no es primero lo espiritual, sino lo animal, después lo espiritual. El primer hombre fue de la tierra, terreno; el segundo hombre fue del cielo... Voy a declararos un misterio: No todos dormiremos, pero todos seremos transformados... y nosotros seremos transformados.
1 Corintios 15: 45, 52


Me detendré brevemente en esta Enseñanza esotérica  de Pablo pues tiene que ver con la Cosmovisión y el ascenso del hombre: El primer Adán u hombre fue fruto de ingeniería genética y ese embrión producto de un óvulo humanoide y un espermio divino, lo tomó un alma que le dio la mente. El último Adán, una vez seamos transformado, se liberará de la Tierra y se irá más allá de las estrellas. Conviene destacar que TODOS seremos transformados...

El todos seremos transformados, para que esto suceda, debe existir una base previa que permita la acción de la crística energía en el hombre. Sólo así la epífisis será activada y desencadenará, en un abrir y cerrar de ojos el proceso transmutativo que, siendo los mismos, nos hará ser tan diferentes pues ya, hombre no seremos y como dioses despertaremos.

Amigo, en la Enseñanza y el Conocimiento, cuántas veces te diré que no es la apariencia de la fuente lo importante sino el contenido que ella ofrece. Quita de tu mente al leer esto los vanos títulos que quieras darme, ellos son para la egolatría de maestrillos que Jesucristo en forma tan prístina nos señaló para este período. Qué te importa si la fuente, como yo lo soy, es de barro y rústica si su agua es de pura vida. El Conocimiento no se da ni se vende, se recibe. El Conocimiento se recibe si se logra discernir y, por uno mismo, decidir lo válido que uno encuentra. Cuánto has perdido y perderás por irte a doradas mediáticas fuentes que te darán sofisma. Pero, eres libres y deberás escoger lo que tu vibrato te atraiga... Eres el único responsable para esa elección.


¿Por qué Pensar Mejor?


Somos el producto de nuestros propios pensamientos;

lo que creemos ser; eso es lo que somos.

Claude M. Bristol

Amigo CiberLector, recibí tu pregunta relacionada con el por qué tienes que pensar mejor en un caótico mundo de tinieblas... Te respondo no de manera puntual sino que por medio de esta sección general.

Tu deber es Pensar Mejor porque antes de nacer así lo prometiste. Previo a dormir como alma para hacerte cargo de la forma física seleccionada hiciste la Sagrada Promesa de Pensar Mejor en las tinieblas del mundo al que descendías ligado a un cuerpo físico que era el que te correspondía, y tu mismo habías seleccionado para evolucionar en la cadena de vidas. Nadie te obligó a hacerlo, te nació ofrecer esa promesa sabiendo que tu libre albedrío te podría hacer cumplirla o no. Tú, hoy decides si cumples con tu promesa o no. Eres el único responsable por la decisión.


La Noosfera que hemos nublado mediante la diaria emisión de un 70% de pensamientos basura, comienza a transparentarse y limpiarse de la basura pues ahora, justo ahora, por factores cósmicos, planetario e individuales se potencia la Fuerza y Energía del Buen Pensar. Un sólo Mejor Pensamiento neutraliza lo negativo de 100 o 1.000 pensamientos negativos. Las individuales luces a diario se multiplican. La emisión de Buenos Pensamientos o mejor dicho pensamientos no basura es un soberano acto individual del propio libre albedrío y cada Pensamiento Positivo que se emite neutraliza la acción del incorrecto pensar y, por coherencia mental estimula la emisión de más Pensamiento Positivo. Estos a su vez se irradian uniéndose a los demás que encuentran en su desplazamiento llegando a la Noosfera. A su vez en el entorno por imantación mental se induce a otros para pensar mejor. Esto limpia la Noosfera, una Noosfera más limpia pasa a ser un poderoso Escudo Protector Planetario que ayuda a evitar cualquier agresión externa como lo sería la de cometas, asteroides o la de un planeta con órbita excéntrica que se acerque. Una Noosfera más limpia ayuda a evitar una agresión interna como lo sería la de una Guerra nuclear. Una Noosfera más limpia estimula a las personas a llevar Luz a su santuario Interior mediante la simple emisión de mejores pensamientos.


Esta mejor manera de pensar pasa a ser una Reprogramación mental que debilita los módulos mentales con programas de pensamientos basura, e induce la transmutación de las partículas mentales densas hacia las sutiles de la zona del mejor pensar. El Positivo Pensamiento así potencializado, cuánticamente llega al cerebro donde induce un espectacular cambio fruto de lo que he llamado la Reingeniería cerebral. Además la Fuerza y Energía del Pensamiento Positivo llega a cada célula del organismo donde induce una mutación positiva, actuando sobre el genoma humano celular en donde genes primitivos son transmutados en genes divinos.


Todo esto ya está sucediendo y corresponde al preámbulo del cambio o ascenso humano desde el nivel de hombre al de de un ser suprahumano. Espero hayas entendido el por qué bien vale la pena de hacer el sacrificio y esfuerzo de Pensar Mejor...


Palabras finales


Cree que lo tienes y lo tienes.

Proverbio latino

Si estuviera en el futuro que desde hace años presiento y escribiera como ahora, siento la haría como un anónimo NN y en mis escritos no habría ninguna referencia a autores de las ideas expuestas, dado que no interesa quién expuso algo y cuánta autoridad él tiene para supuestamente hacerlo. Sólo importa el contenido de lo que se ha dicho y, en especial, el personal discernir de cada uno sobre ese contenido.

Cómo hacerte entender, en este presente, que res Libre y tan sólo tu y nadie más que tú puede programar su forma de pensar, cuya fuente reside en tu mente consciente a la que nadie tiene acceso para emitir pensamientos salvo tú mismo, y ello aunque sigas ajenas ideas que, si nos las has logrado discernir libremente por ti mismo, estás traicionando la Verdad que dices buscar


No te preocupes de quién ha escrito esto, sí preocúpate de analizarlo, discernirlo y, por ti mismo, en pleno uso de tu libre albedrío y discernimiento, es decir de tu Libertad Individual, decidir lo que encuentras válido o no. Si así lo haces la Verdad comenzará a tomar sentido en tu Sendero y alejarás de tu ruta a tanto maestrillo y sofistas que tan sólo han frenado tu Despertar.


Llega la humanidad toda a un nivel de escucha. ¿Qué escuchar?: La Voz interior que se hace audible como revelación o lo que sea más allá del racional entendimiento lineal del materialismo que enmarcó el siglo XX e inició el XXI. Vivimos el preludio de una inimaginada apertura mental que hará del hombre un dios estelar. Por una serie de factores cósmicos, terrestres y humanos estamos cambiando de vibración densa hacia una más sutil. Este cambio nos afecta en la mente, en el cerebro y en cada célula, ello sucede sin darnos cuenta del proceso que vivimos. El cambio es sutil y denso, en lo sutil trasmuta partículas mentales hacia lo más sutil de la mente. En lo denso es atómico, molecular, celular, cerebral. Ante este cambio lo racional en nosotros se repliega herido por la Luz que comienza a iluminar cada Santuario Interior y hace ver al ser humano lo que él es y lo que le aguarda. Entonces, ese ser humano intenta Pensar Mejor... y al lograrlo, aunque sea un poco, se integra al conjunto renovador que entre las tinieblas hace apreciar la Luz que disuelve la propia oscuridad.


Cada mejor pensante pasa a ser un pequeño foco emisor que integra el conjunto focal de un poderoso reflector de lo positivo que inicia el depurativo proceso de Transformación transmutativa, proceso del cual ningún ser humano es o está marginado o será discriminado.

En cada uno de nosotros, sin uno notarlo ni la ciencia percatarse de ello, se está produciendo una Alquimia mental, una Alquimia cerebral y una Alquimia celular que prepara el terreno para la Gran Alquimia que la llegada del Cristo dará lugar en cada uno de nosotros e inducirá el suprahumano cambio que nos llevará más allá de las estrellas ante nuevo cielo y nueva tierra, en una nueva heredad en la cual, siendo los mismos seremos tan diferentes.

La energía de Cristo entra graduada a la humana tolerancia energética... Si no fuera regulada nos destruiría por incompatibilidad vibratoria en que lo denso se desintegra ante lo sutil. Todos, a su debido tiempo, llegaremos unos antes y otros después, cual alumnos de diferentes cursos que accederán a la Universidad. Se pide NO INTELECTUALIZAR el proceso y, cual niños, dejarse ir en el Buen Pensar. y nada más. Cada vez que se intelectualiza se frena la apertura hacia el plano sutil de la propia Voz del Alma que al fin será escuchada... Es una pena apreciar tantas mentes brillantes que, si no reaccionan, se quedarán anclados al mundo de la materia por dogma y por soberbia humana....

Se dice que al nacer llegamos desnudos al mundo. A ojo humano desnudos; a ojo divino vestidos con la resplandeciente túnica del alma que cada uno es, pues somos un alma encarnada de manera transitoria en mundana misión en un cuerpo físico que la propia alma, por medio de la mente le permite ser, actuar y pensar. Nuestra realidad no es este cuerpo físico que llega sin nada y se va sin nada. Nuestra realidad es un alma que llega con una misión y se va con la misión cumplida.

¿Por que no hacer el esfuerzo de intentar Pensar Mejor? ¿Cómo poder explicitar aun más los beneficios cósmicos, planetarios e individuales de la Fuerza y Energía del Pensamiento Positivo?

En este cambio el entorno nos abruma con lo negativo, que será transitorio; en este cambio lo personal nos abruma con lo negativo que es transitorio. Eso negativo es fruto disolutivo de la energía residual densa que está siendo sustituía por lo sutil en cada uno de nosotros. Eso negativo es transitorio y va preparando el terreno a lo permanente más sutil y positivo que, quizá pronto se exteriorizará cual Luz, cual Verdad y cual Amor.

Las Luces mentales formadas por la energía de positivos pensamientos-fuerza, son cual pequeñas semillas de un gran árbol. Germinarán si encuentran buena tierra, es decir mentes abiertas a su recepción y crecerán en la medida que reciban el "agua" y el "abono" del discernimiento que las hará crecer, dar frutos y generar nuevas semillas-luces para que otras mentes las puedan recibir. Variadas Luces encontrarás en este escrito y en cada uno de los 121 precedentes. De ti, tan solo de ti dependerá cuántas recibas y cuántas y cuáles logres mantener para así tú al viento renovadas Luces lanzar.

Dr. Iván Seperiza Pasquali
Quilpué, Chile  
1 de mayo de 2004
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