Reflexión
36
Sobre Sir
Frederick Hoyle
(1915-2001)
Al finalizar el precedente
título sobre Sir John Eccles con quien concluía la
trilogía de Sires ilustres de la Ciencia antimaterial, puse una
frase famosa de otro Sir que, al hacerlo, me dejó pensativo y
por ello dejo ahora cual
analogía de los Tres Mosqueteros que fueron cuatro, al cuarto de
los tres sires que tiene la cualidad especial de haber nacido en hogar
de padres ateos, juventud, formación y enseñanza atea,
científico destacado ateo materialista y, en el ocaso ver la LUZ
que lo transformó y tuvo el valor de exponerlo en 1983, a los 68
años de edad en su libro, realmente sensacional e impensado para
quienes eran sus pares ateo-materialistas, libro titulado "El Universo
inteligente". Veamos un
artículo de la época:
Sir Frederick Hoyle publicó su libro
"El Universo inteligente", donde apunta la necesidad de la existencia
de Dios. La revista norteamericana "TIME", en un artículo de
Arthur White lo anunciaba con este título: "El astrónomo
que ha visto la LUZ". La LUZ con mayúsculas, se refiere a Dios.
El subtítulo era: "Según Hoyle, una inteligencia superior
guía la Naturaleza"(87). En este libro, Fred Hoyle reconoce las
dificultades de su teoría hasta el punto de abandonarla, como
afirma el profesor de Astronomía de la Universidad de Harvard
(EE.UU.)Donald H. Menzel(88). La teoría del Universo
estacionario de Fred Hoyle no cuenta con ninguna prueba experimental
hasta el presente(89). Este modelo está hoy abandonado por las
insalvables dificultades encontradas(90). Está hoy tan
abandonado, que Nigel Henbest astrónomo inglés de la
universidad de Oxford en su libro "El Universo en explosión"
titula uno de los capítulos: "Muerte de la teoría del
Universo estable". Muerte que el
mismo Hoyle inició al recibir la LUZ.
Una Biografía
lo presenta de esta manera
Fred Hoyle, el
astrónomo y matemático inglés que bautizó
como Big Bang a la teoría de una gran explosión
que dio origen al universo, falleció a la edad de 86
años.
Hoyle
(1915-2001) fue uno de los primeros científicos en aplicar las
ecuaciones de la relatividad de Albert Einstein y los conceptos de la
física moderna a la cosmología.
Su vida
transcurrió entre la docencia, la investigación y la
literatura de divulgación científica y de ficción.
Nunca se
conformó fácilmente con las explicaciones más
aceptadas de los fenómenos naturales. Desafió a la misma
teoría del Big Bang,
proponiendo una alternativa, según la cual el cosmos siempre
existió y
las nuevas galaxias se crean a partir de las anteriores.
Sir Fred
también puso en duda la
teoría evolutiva de Charles Darwin, sugiriendo que la vida, o
sus
componentes básicos, pueden transportarse a los planetas por
medio de
cometas o partículas que viajan por el espacio.
Hoyle
creía que todo había sido planeado por una
civilización súper inteligente que quiso "sembrar" el
planeta Tierra.
Este
concepto inspiró una de sus novelas, "La Nube Negra", publicada
en 1957.
Nacido en
Bingley, Yorkshire, centro
de Inglaterra, a los 10 años Hoyle ya conocía el cielo
nocturno como la
palma de su mano. No era extraño que pasara la noche entera
escudriñando el firmamento con su telescopio.
Se
graduó en la Universidad de
Cambridge en 1939 y fue elegido miembro del Colegio Saint John de esa
institución. Allí conoció a quien sería su
esposa, Barbara Clark, con
quien tuvo dos hijos.
En el campo
de la astrofísica, Hoyle se destacó por sus
cálculos de las edades y temperaturas de las estrellas.
También
predijo la existencia de
objetos cuasi estelares que fueron descubiertos más tarde por
medio de
telescopios más potentes.
En
1957, Hoyle fue aceptado como
miembro de la Royal Society. Un año más tarde
fundó el Instituto de
Astronomía de la Universidad de Cambridge, donde
enseñó hasta 1972.
Intentemos
descubrir las razones de este cambio tan radical en Hoyle, pues como
sabio ateo
materialista tenía todo el poderoso apoyo del mundo farandulero
que mueve al
rebaño humano alejándolo de su realidad Suprahumana. Supongo no
le debe de haber sido nada de fácil reconocer y aceptar su error
de cuna, de formación y científica convicción y
pasar a ser una dolorosa espina irritativa para quienes eran sus pares
al defender en sus últimos 18 años de vida esa LUZ Divina
que él, gracias a la Ciencia encontró fuera, en el macro
y micro universo y dentro, en su realidad interior. A diferencia de los
precedentes tres Sires que fueron filósofos de la Ciencia,
Hoyle, aun para reconocer su error, fue práctico, y esa
práctica del método científico racional
quitó el habla a quienes niegan a Dios. Dijo:
Cualquiera
familiarizado con el cubo de Rubik [cubo constituido por cubitos
más pequeños
con seis colores diferentes; el juego consiste en que todos los cubos
de cada
una de las seis caras queden con el mismo color] admitirá que es
casi imposible
que un ciego que moviese las caras al azar resolviese el juego. Ahora
imagínese
1050 ciegos, cada uno con un cubo de Rubik con sus colores
mezclados, e intente concebir la probabilidad de que
simultáneamente todos
ellos resolvieran el juego. Entonces uno tendría la probabilidad
de arribar,
por mezcla al azar a uno solo de los muchos biopolímeros
[grandes moléculas,
como los ácidos nucleicos ADN y ARN, o las proteínas] de
los cuales depende la
vida. La noción de
que no solamente los biopolímeros sino
además el programa
operativo de una célula viva, pudiese lograrse por azar en una
"sopa"
orgánica primordial aquí en la tierra es evidentemente un
extremadísimo
disparate.
Uno debe contemplar no solamente un único suceso para obtener
una enzima, sino
un número inmenso de intentos como los que se supone ocurrieron
en una sopa
orgánica tempranamente durante el desarrollo de la Tierra. El
problema es
que hay cerca de dos mil enzimas, y la probabilidad de obtenerlas todas
en un
ensayo al azar es de solamente 1 en (10 20) 2.000 o 1 dividido 10
40.000, una
probabilidad ridículamente pequeña que
difícilmente ocurriría aunque todo el
universo fuese una sopa orgánica.
Una
célula
es tan compleja que incluso el alto nivel de tecnología obtenido
por la
humanidad no puede producir una de ellas. Ningún esfuerzo por
crear una célula
artificial ha tenido éxito. En realidad, muchos intentos en tal
sentido han
logrado solamente la frustración y fueron abandonados.
Los evolucionistas confiesan
que la
probabilidad de que los átomos y las moléculas apropiadas
se
juntaran
debidamente para formar tan solo una molécula proteínica
sencilla es de 1 en 10
a la 113, este número es
mayor que la cantidad total de átomos que se calcula para todo
el universo. Los
matemáticos consideran que cualquier suceso que tenga una
probabilidad de
ocurrir de menos de 1 en 10 a
la 50 nunca sucede. Para la
vida se necesita mas que una simple
molécula de
proteína; tan solo para que una célula se mantenga
activa se necesitan 2.000
diferentes proteínas, y la probabilidad de que todas ellas se
presenten al
azar es de solo 1 en 10
a
la 40.000. Este calculo desestima la a afirmación de la
creación espontánea.
La
teoría
de la evolución pretende que este sistema (el de la
célula) --que el género
humano no pudo reproducir con toda la inteligencia, conocimiento y
tecnología a
su disposición-- pasó a existir fortuitamente bajo las
condiciones de la
Tierra primitiva. Para
hacernos una mejor idea de ello, podemos decir que la probabilidad de
que una
célula se forme de manera casual es tan mínima como la
posibilidad de que un
libro sea impreso por medio de una explosión que ocurra en una
imprenta.
Es imposible que el ADN
evolucionara y se formara de una
forma casual. Si
en un hangar esparcimos por el suelo
todas las piezas desmontables, tornillo a tornillo, de un Boeing 747 y
en un
momento dado cruza un tifón, ¿Cuál será la
probabilidad de que después
nos
encontremos allí el avión completamente rearmado y listo
para volar?".
Tiene la misma probabilidad -o incluso mayor- de la que el ADN se
formase de manera casual.
La posibilidad de que los
aminoácidos
de una célula humana se puedan unir al azar, es
matemáticamente
absurda. La falta de credibilidad de la casualidad es
matemáticamente demostrable con esta analogía:
¿Cuáles son
las posibilidades de
que un
tornado que pase por un lote de basura que tiene todas las partes de un
avión, accidentalmente se junten y creen otro avión listo
para
despegar? Las posibilidades son tan remotas e insignificantes incluso
si un tornado pasara por todos los lotes de basura del universo. O es tan improbable que una
proteína de hemoglobina,
con sus 141
aminoácidos, sea formada de una sola vez por selección
como el que un huracán
que arrasara un desguace de chatarra ensamblara un avión Boeing
747. Esto significa que no
es posible que la célula pase a existir por medio de
coincidencias, y por lo tanto, de modo definido, tiene que haber sido
"creada". En
realidad una teoría así (que la vida fue montada o
convocada por una
inteligencia) es tan obvia que uno se asombra de porqué no es
ampliamente
aceptada como algo autoevidente. Las razones son psicológicas
antes que
científicas. La materia no puede
generar vida por sí misma, sin una interferencia
deliberada: Si hubo un principio básico de la materia que
de
alguna
manera condujo a los sistemas orgánicos hacia la vida, su
existencia debería
ser fácilmente demostrable en el laboratorio. Por ejemplo, uno
podría tomar una
bañera donde preparar el caldo primitivo, llenarla con
cualquiera de los
elementos químicos de naturaleza no biológica que le
plazca. Después se puede
bombear los distintos gases que más le guste sobre esos
elementos químicos, o a
través de ellos, e irradiar todo con el tipo de radiación
que se le ocurra.
Dejemos a continuación que el experimento prosiga durante un
año y veamos
después cuántas de las 2 mil enzimas (proteínas
producidas por células vivas)
han aparecido allí. Yo le daré la respuesta, así
ahorra el tiempo, los problemas
y los gastos para hacer el experimento. No encontrará nada en
absoluto,
excepto, posiblemente, un sedimento aglutinado compuesto de
aminoácidos y otros
elementos químicos orgánicos simples. Al
observar el universo, uno debe darse
cuenta de que es una estructura
intelectual.
La
verdaderamente
desesperante situación en que nos encontramos es que aquí
estamos, en este fantástico universo, sin ninguna pista que nos
conduzca a pensar que nuestra existencia tiene un significado
real. La
vida no puede haberse producido por casualidad. Hay una Inteligencia
coexistente con el universo y esta Inteligencia y el Universo se
necesitan mutuamente.
¿ES
POSIBLE QUE LA VIDA SE HAYA ORIGINADO POR MEDIOS PURAMENTE NATURALES Y
FORTUITOS?
Con
respecto a esta interrogante, y después de 10 años de
investigación,
dos de los científicos más grandes del presente siglo,
Sir Frederick
Hoyle y Chandraw W. Ph. D. llegaron a la conclusión siguiente:
Las
probabilidades de que la vida se haya originado de manera fortuita y
por medios puramente naturales es de 1/1040,000. Este
número es
10,
000, 000, 000, 000, 000, 000, 000, 000, 000, 000, 000, 000, 000, 000,
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000, 000, más ¡37,954 ceros más!
Hoyle y
Chandraw ilustraron su conclusión manifestando:
Amigos
lectores, otra forma de ver lo gigantesco de este número es
sabiendo que los
científicos físicos nos dicen que en el universo ENTERO
existen 10 130
electrones. O sea, un 10 seguido por 130 ceros. (Recuerden que "Un
electrón es la partícula más pequeña de
materia que se puede medir"). O sea,
que sería mucho más
fácil que un hombre con los ojos
tapados elija y encuentre uno solo de esos electrones, en una
única
oportunidad, después de
andar por todo el universo para escogerlo.
Además destacó
que:
La
dificultad es que
hay alrededor de 2.000 enzimas, y la chance de obtenerlas al azar es
sólo una en
10 a
la
potencia 40.000 (10 con 40.000 ceros después), una probabilidad
por demás pequeña
que no podría darse inclusive si todo el universo consistiera de
una sopa
orgánica. No importa
cuán grande sea el ambiente que uno
considere, la vida no
pudo haberse dado al azar. Tropas de monos escribiendo al azar en
máquinas de
escribir no pueden producir los escritos de Shakespeare - por la
razón práctica
de que todo el universo observable no es lo suficientemente grande para
contener los monos necesarios, las máquinas de escribir
necesarias y
ciertamente los tachos de basura necesarios para tirar los intentos
fallidos.
Es lo mismo con el material viviente.
Las probabilidades que
existen que al
mezclar al azar aminoácidos resulten ‘encimas’, es de 1 a 40.000." Y
las
enzimas en si mismas son un obstáculo dentro de la
bioquímica. Tan pronto como nos damos cuenta
que
las
probabilidades accidentales del origen de la vida son ínfimos,
el concepto de
casualidad resulta absurdo.
La
ciencia moderna se basa en la idea de un universo geocéntrico,
dogma que
adquirió forma alrededor del año 500. Es una "caja
cerrada" en la cual nada de lo que suceda aquí en la Tierra puede tener
ninguna
relación concebible con los eventos del universo, fuera de la Tierra, salvo, por
supuesto, el calor benéfico que recibimos del Sol. Si la "caja
cerrada" es, metafóricamente, un marco de pensamiento sectorial
y
estrecho, no ofrece el mejor medio para resolver cuestiones de ninguna
índole.
En última instancia, esta forma de pensar nos aísla de
toda influencia externa;
tiene que ver con un prejuicio egocéntrico. La propensión
humana a pensar de
este modo no sólo causa estragos en el campo de la ciencia; su
influencia
perniciosa se hace sentir en toda nuestra visión del mundo.
El
sesgo
geocentrista que impregna gran parte de la ciencia moderna tiene mucho
que ver
con el antropocentrismo y en el etnocentrismo que caracterizan la
civilización
moderna. Todas estas
perspectivas derivan del mismo modelo: la "caja
cerrada". Esta mentalidad podría aligerarse, mediante un enfoque
de la vida y del
universo más cercano a la "caja abierta".
Pongo en duda una
evolución basada en
mutaciones y
reproducción sexual. Los registros fósiles no muestran
una transformación
gradual de las especies como se podría esperar de una
visión darwinista, sino
bruscos saltos. Los requisitos para la creación de una
nueva
característica en una población son:
- aparece una mutación en la
reproducción
- la mutación produce una ventaja al
individuo
- el individuo es capaz de aprovechar dicha ventaja
y
tener una mayor
descendencia debido a ello - la mutación se transmite a la
descendencia.
Frecuentemente los biólogos
dicen a puerta cerrada: "Admito
que sus
puntos de vista (Los de Hoyle) coinciden con los hechos, puesto que
estos pueden ser
más
lógicos y concluyentes que la teoría habitual, pero no
puedo aceptar esta
revolución en mi pensamiento, la cual ocurriría de
inmediato si captara tan
solo uno de sus pensamientos."
PostMorten
En el
principio Dios creo la
radiación y el ylem.
[Entonces Dios empezó a dar nombre a los elementos] y con la
excitación del
momento, Dios olvidó crear el número cinco, y por eso no
pudieron formarse
elementos más pesados.
Dios
estaba muy contrariado y primero quiso contraer el universo de nuevo, y
empezarlo todo desde el principio. Pero eso sería demasiado
simple. Así que,
siendo todopoderoso, Dios decidió corregir su error de la manera
más imposible.
Y
Dios dijo: "hágase Hoyle". Y allí apareció Hoyle.
Y Dios miró a
Hoyle...Y le dijo que fabricara los elementos de cualquier forma que a
él le
complaciera.
Y
Hoyle decidió fabricar los elementos pesados en las estrellas y
esparcirlos a
todos lugares mediantes las explosiones de supernovas.
George Gamow (incluído
en su autobiografía My World line)
MURIÓ FRED HOYLE
Sir Fred Hoyle era un tipo extraordinario.
Astrofísico, novelista y polemista, tuvo una larga vida para
desplegar sus
variados talentos. Como escritor de ciencia-ficción
conquistó una justa fama,
creando mundos extraños y pesadillescos; su obra más
famosa, La nube negra,
conquistó a toda una generación de lectores. Como
divulgador científico, su
libro El Universo inteligente, constituyó una
meditación profunda (pero
accesible al gran público) sobre la complejidad de todo lo
existente. Ahí habla
de todo, hasta de los OVNIS (claro que en términos negativos).
Hoyle era
un respetado científico, por sobre cualquier otra
cosa. Catedrático
de Cambridge, director del prestigioso Instituto de Astronomía
de tal
Universidad, fue el primero en demostrar cómo las estrellas, en
su fragua
incandescente, producían los elementos de que están
compuestos los planetas y
la vida. Empero, sostuvo ideas heterodoxas, que lo distanciaron de
algunas
opiniones comúnmente aceptadas por el estamento
académico. Por ejemplo, en el
tema del origen de la vida en la
Tierra. Hoyle
rechazaba enérgicamente la idea del
"caldo original", caldo que habría originado aminoácidos,
y luego
proteínas y luego... la vida orgánica. Esa noción
le parecía tan improbable
como que "un tornado, después de revolver miles de piezas
metálicas,
produjera por azar un avión Jumbo, un Boeing 747". Para Hoyle y
un
colaborador leal, el indio Chandra Wickramasinge, la vida tenía
que haber
llegado desde el espacio exterior, como pequeñas estructuras
adheridas a
cuerpos celestes que chocaron con la
Tierra. Ambos
resucitaron la vieja hipótesis de
la panespermia, según la cual los meteoritos y cometas han
esparcido las
semillas de la vida por grandes sectores del Universo. Después
llegaron a
sostener, incluso, que la evolución de la vida terrestre
prácticamente seguía
dependiendo de la variante panespérmica.
Pero lo
que ha dado más celebridad a Hoyle es su rol de
disidente, de
"marginal" de la cosmología. En efecto, este caballero
británico fue
uno de los más ilustres adversarios (junto al combativo
astrónomo Halton Arp o
el premio Nobel de Física Hannes Aflvén) de la
teoría del "Big Bang",
de la explosión originadora de todo el Universo. De hecho, la
expresión
"Big Bang" fue acuñada por Hoyle en 1950, con fines
irónicos: ¡¡jamás
pensó que sería la forma mundialmente más usada
para referirse a la teoría que
tanto trabajó por refutar!! Eso sí que fue
irónico. Pero Hoyle creía en la
creación continua de Universos, en una eternidad -sin comienzo-
de creaciones
incesantes. Junto al astrofísico Hayan Narlikar –indio
también- sostuvo que
nuestro Universo recibía materia de otros universos...
En un
comienzo, Hoyle sostuvo una idea del Cosmos bastante enraizada en
la
teoría del estado estacionario. No obstante, con el
descubrimiento de la
radiación de microondas de fondo –la mejor confirmación
al Big Bang- sir Fred
debió hacer concesiones, reformulando su porfiada
posición. Finalmente, postuló
que el Universo –eterno, sin principio- era creado desde siempre
mediante
pequeñas explosiones, los little
bangs. En eso estaba
cuando lo
sorprendió la muerte. (S.S.)
http://www.lanavedeloslocos.cl/noticias5.html
Falleció
el astrofísico Fred Hoyle
Nueva
York (The New York Times).- Fred Hoyle, uno de los más
creativos y provocativos astrofísicos del último medio
siglo, que ayudó a explicar cómo se forman los elementos
pesados y dio el nombre de Big Bang, en forma irónica, a la
teoría del origen del cosmos a la que se oponía
vehementemente, murió el lunes en Bournemouth, Inglaterra.
Tenía 86 años.
Hoyle
había sufrido un accidente
cerebrovascular el mes último, dijo Geoffrey Burbidge,
astrofísico de la Universidad de California en San Diego. "Fred
fue probablemente la persona más creativa y original de la
astrofísica después de la Segunda Guerra Mundial", dijo
Burbidge.
Virginia
Trimble, astrofísica de
la Universidad de California en Irvine, dijo que la oposición de
Hoyle al Big Bang, aunque se consideró un error, ayudó a
"hacer de la cosmología una verdadera ciencia", en la que
diferentes teorías se someten a la prueba de las observaciones.
Versátil y provocativo, fue más conocido como autor, en
1948, de la teoría respaldada por pocos adherentes de que el
universo se mantiene estable. En una serie de charlas
radiofónicas de 1940 acuñó el término "Big
Bang" para ridiculizar el concepto de una explosión inicial.
"Cambió la manera en que concebimos el universo más
profundamente que cualquier otro astrónomo", dijo Chandra
Wickramasinghe, director del Departamento de Matemáticas de la
Universidad de Wales, al rendirle homenaje.
Hoyle
estudió la estructura de las
estrellas, fue presidente de la Royal Astronomical Society, y autor de
ciencia ficción.
Fuente: Diario La Nación
(Argentina), 23/08/2001.
Reflexión
Cinco Reflexiones, de la 31 a
la presente 36, fueron el corolario de la
Charla que el día 9 de noviembre di a jóvenes estudiantes
en Viña del Mar, ese ha sido mi premio y me siento muy
reconfortado por él.
Hoyle calculó en 1953
las condiciones necesarias para crear el
carbón, las
probabilidades de que estas condiciones ocurrieran al azar son tan
fenomenalmente bajas que él se convirtió del
ateísmo a defensor de un universo que refleja “una inteligencia
llena de propósito”. Hoyle
declaró, “La
probabilidad
de que la vida se originara al azar es tan minúscula que hace
que el concepto
total sea absurdo”. Dicho de otra manera, la evidencia de que
existe un
propósito, desintegró la fe que Hoyle tenía en el
azar y, de uno
sin FE, se transformó en un creyente en DIOS.
De esta
forma Mouni Sadhu
dedica su libro
"Samadhi":
A la Luz que ilumina a todo
hombre que viene al mundo.
Esa Luz se encuentra en el Santuario Interior de cada uno, el problema está en
que el Santuario queda
oscurecido por las nubes de la propia ignorancia, sectarismo,
fanatismo,
dogmatismo, intolerancia, soberbia, ambición y apego
al mundo... que nos impiden apreciar la Luz que siempre allí
estará.
Antes de su Despertar, que
fue brusco aunque gradual en su intelectualización del proceso,
Hoyle tuvo un rayo de Inspiración-Luz que así él
lo relató:
A finales de los
años 60 había
estado trabajando con mi colaborador Jayant Narlikar sobre la teoría cosmológica del
electromagnetismo, teoría que
utiliza matemáticas muy complejas. Un día, mientras
trataba de solucionar
una complicada integral decidí tomar vacaciones. Dejé
Cambridge
para dirigirme a Escocia, donde pensaba reunirme con unos
colegas y hacer excursiones. Conducía el coche en la ruta hacia
Escocia, a la altura de Bowes
Moore, cuando de repente sobrevino la inspiración. Una inusitada
comprensión
matemática alumbró mi mente y proporcionó la
solución del problema que me tenía a mal traer. El efecto
iluminatorio apenas duró
cinco segundos, pero fue lo suficientemente intenso para que pudiera
almacenar
en la memoria los pasos esenciales de la plausible solución.
Estaba tan convencido de la certeza de semejante revelación, que
no consideré necesario
detenerme para anotarla en un papel. Cuando diez días
después regresé a
Cambridge, no tuve dificultad en desarrollar los pasos
matemáticos que
permitieron solucionar el problema. Esta
revelación la considero semejante con la acontecida a San
Pablo en el camino
de Damasco.
Esta fue
una experiencia trascendente que lo marcó y activó su
subconsciente en el recuerdo de su realidad
más allá del ateísmo
del hogar, de su medio y formación y de la que mantuvo como su
científica
convicción materialista. Desde ese instante la
persona cambia y, sin querer queriendo, se comienza a cuestionar su
paradigma hasta que, un día surge la Verdad a borbotones. Verdad
que por su inteligencia, sabiduría, búsqueda y
científica experiencia le permitió a Hoyle graficar
racionalmente
lo abstracto de manera simple con ejemplos irrefutables. No por credo,
no por dogma, sino que por revelado e intuitivo convencimiento que,
desde lo racional, lo hizo buscar y encontrar dentro la Respuesta que
no existe fuera. Él nos
trajo lo abstracto al entendimiento concreto, la LUZ a la oscuridad.
De
los
cuatro Sires señalados entre los Top Ten, es Sir John Eccles el
Top One, pero con quien me quedo es
con la
experiencia de vida y la forma de expresarla de Sir Frederick Hoyle, un
testimonio de vida que encuentro conmovedor y concuerdo con Hoyle al
comparar “su
apertura a la LUZ”
con lo sucedido con San Pablo en el camino de Damasco. Ambos, de una u
otra
forma, cambiaron y, a su vez, ambos, a su manera, cambiaron la
Historia...
A
quienes, por correo electrónico, me hacen puntuales preguntas,
la respuesta
será el Silencio pues la Respuesta
está en MUNDO MEJOR y
por ti deberás encontrarla y recibirla. Para todos los
CiberLectores va
esta sugerencia de Interiorización. En ella repetir visualizando
la siguiente fórmula de AUTOAPOYO:
Yo soy uno con el Espíritu
Infinito de Vida
Yo soy uno con el Espíritu Infinito de Vida
Yo soy uno con el Espíritu Infinito de Vida
En mi mente estoy recibiendo Luz y Amor que sellan lo denso
transmutándolo a
sutil
En mi mente estoy recibiendo Luz y Amor que sellan lo denso
transmutándolo a
sutil
En mi mente estoy recibiendo Luz y Amor que sellan lo denso
transmutándolo a
sutil
Yo soy un Centro Radiante de Salud
Yo soy un Centro Radiante de Salud
Yo soy un Centro Radiante de Salud
Cada órgano, tejido y célula de mi cuerpo está
recibiendo Armonía y Sanación
Cada órgano, tejido y célula de mi cuerpo está
recibiendo Armonía y Sanación
Cada órgano, tejido y célula de mi cuerpo está
recibiendo Armonía y Sanación
Correo electrónico al
cierre
From: La Habana, Cuba
Mi querido Iván:
Gracias por compartir tus
sentimientos. Recorrí idénticos senderos y como a
ti, sin dudas, el impacto de ese insight hoyleano aún me
induce a "intelectualizar" el infinito como 1 en 10 a la
113. Recuerdo en una oportunidad, que exponiendo el tema del
enfoque holístico me referí al magistral
paralelo del avión y la tempestad. Uno de los presentes
levantó la mano y manifestó que "bien puede suceder,
porque así son los hechos al azar". Hice una pausa
silenciosa, lo miré con amor y apoyado en sus palabras
le respondí dirigiéndome al auditorio: "Tenemos
a partir de hoy y con el aporte de este amigo, un nuevo
vocablo para designar a la inteligencia eterna: tornado".
Por último, tu sugerencia de
Interiorización es la dimensión conductual
imprescindible para que cada uno de nosotros sintamos la
majestuosidad de lo trascendente.
Gracias nuevamente y un abrazo,
Guillermo
Dr.
Iván Seperiza
Pasquali
Quilpué,
Chile
20 de noviembre de 2005