Matemáticos israelíes habrían descubierto un código que estuvo escondido en el texto original de la Biblia en hebreo por más de tres mil años. En él se hallarían todos los sucesos que afectarían al mundo, tanto en el pasado como en el futuro, como la gran depresión económica, las guerras mundiales, los asesinatos de los hermanos Kennedy y del Primer Ministro Israelí, Itzhak Rabin, entre otros, incluyendo la fecha exacta, el lugar y el nombre de los asesinos.
El código oculto en la Biblia fue encontrado en el texto hebreo del Antiguo Testamento, es decir, en la primera versión escrita del libro sagrado. Aunque ha sido traducida a todos los idiomas, los acontecimientos pueden develarse solamente en la versión en hebreo, ya que éste es el idioma original de la Biblia.
Pero, ¿cómo se pudo conservar intacto el código, después de 3.000 años? El texto original de la Biblia ha permanecido inalterado a través de los siglos.
El computador explora esta hebra en busca de nombres, palabras y frases codificadas. Comienza por la primera letra de la Biblia y verifica todas las secuencias alternas posibles: palabras formadas por saltos de 1, 2, 3 y así, hasta varios miles de espacios. Luego repite la búsqueda empezando por la segunda letra, luego por la tercera, la cuarta, hasta llegar a la última letra del texto. Como en un crucigrama, la información codificada puede aparecer en forma vertical, horizontal o diagonal. Cuando localiza una palabra clave, el computador se dedica a buscar información relacionada con ella que encuentra generalmente en el mismo tramo del texto.
Nadie puede explicar, sin embargo, cómo fue creado el código. Todos los científicos, matemáticos y físicos que han aceptado su existencia, coinciden en señalar que ni los más veloces ordenadores de que disponemos, incluidos los del Pentágono, las unidades centrales de la IBM, ni todos los computadores del mundo trabajando juntos, podrían obtener un texto como el que fue codificado hace tres mil años. Según el Dr. Rips, la información contenida en él "es infinita".
Uno de los episodios más dramáticos para los científicos fue descubrir, con un año de anticipación, el registro del asesinato de Itzhak Rabin. Aunque trataron de advertir al Primer Ministro, no pudieron evitar su muerte. Por más de tres mil años, el suceso estuvo esperando en la Biblia a que alguien lo descubriera.
Otras profecías:
Sin embargo, Drosnin señala que "la Biblia no es una bola de cristal: es imposible encontrar algo si uno no sabe qué es lo que está buscando".
Existe también una diferencia con otras profecías, tipo Nostradamus, ambiguas, como: "una estrella surgirá del oriente y caerá el Gran Rey". En la Biblia, aparecen los detalles precisos, señalando nombres, fechas, ciudades y eventos como holocausto, guerra, terremoto y asesinato.
En el siglo XVIII, un sabio llamado el Genio de Vilna, escribió: "es regla que todo lo que fue, es y será hasta el fin de los tiempos, está incluido en la Tora, desde la primera hasta la última palabra". El físico Albert Einstein dijo por su parte: "Por persistente que sea, la distinción entre pasado, presente y futuro es pura ilusión". Decía que el tiempo no es lo que parece, no fluye en una única dirección. Para él, el futuro y el pasado coexisten.
Isaac Newton, quien descubrió la ley de la gravitación universal, no sólo afirmó que el futuro ya existe sino que creía en la posibilidad de predecirlo. El creía que había un código escondido en la Biblia que revelaba el futuro, aprendió hebreo y dedicó la mitad de su vida a buscarlo, pero no es sino hasta ahora, con la aparición de las computadoras, que se hace posible descifrarlo.
Para el futuro, el código señala la destrucción de Jerusalén. También la posibilidad de una tercera guerra mundial en el 2006, que acabaría con la humanidad debido al uso de las bombas atómicas. Anuncia un devastador terremoto en Los Ángeles, California, para el año 2010 y fuertes terremotos en Japón. Sin embargo, plantea la posibilidad de cambiar el futuro.
La agencia EFE distribuyó un cable fechado en Moscú, que da cuenta del peligro de que un asteroide de 1.5 Km. de diámetro se estrelle contra la Tierra en el año 2006. El cable dice: "su nombre es Caro, tiene una masa de varios centenares de millones de toneladas y se aproxima a la Tierra con una velocidad de 70 Km. por segundo. Según científicos rusos, su impacto con la Tierra causaría una explosión equivalente a la de un millar de cargas termonucleares, con una potencia de un millón de toneladas cada una".
"Veamos un simple ejemplo del método llamado: Secuencias de letras equidistantes. En la frase ENTRE COJOS OSADOS. Saltar 5 letras nos arroja la palabra ECOS." El descubrimiento se debe al matemático Eliyahu Rips de la Universidad Hebrea de Jerusalén y destacados matemáticos de todo el mundo lo han confirmado. Para ello, capturaron en la computadora todas las palabras del texto hebreo original de la Torah, quitaron todos los espacios blancos y examinaron el rollo de 304, 805 letras en búsqueda de palabras que podrían emerger a determinados intervalos tales como cada 15 ó 50 letras. Esta equidistancia se podía apreciar claramente, de manera gráfica, en diversos despliegues de igual número de letras por línea: aparecían palabras en forma vertical, horizontal o diagonal como si se tratara de crucigramas. Al considerar estadísticamente las probabilidades de que un evento se repita de la manera en la que estos se han hallado , son prácticamente nula (para la relación 1 a 50, la probabilidad es de 1 cada 8 millones de intentos). Si se considera el azar para la incidencia de los hallazgos, la probabilidad es cero. No conformes con la aparición de códigos en forma directa, empezaron a solicitar pares de palabras asociadas; por ejemplo:
Alimentaron a la computadora con 300 pares de palabras, hallando diferentes pares de palabras codificadas. Las probabilidades de que esto sucediera, en un texto natural, obra del azar, son de una en 5 trillones. De la misma manera, fueron descodificados algunos eventos del futuro. Al considerar las noticias del siglo XX, se hallaron códigos que apuntaban a ellos: Ejemplo, en Gén. 19 se relata la historia del castigo sobre Sodoma y Gomorra. El intento fue considerando el capítulo como señalando los años 1900.., por lo que pidieron a las computadoras que buscara la palabra SIDA. ¡Increíble! La palabra SIDA aparece en ese capítulo de Génesis codificada cada 33 letras. Una noticia del surgimiento del SIDA en los años ochenta, lo señala como el castigo sobre la humanidad por la conducta homosexual. En otro marco de noticias, se consideraron los eventos de la Segunda Guerra Mundial, y el holocausto Nazi: la presencia de los campos de concentración: Auschwitz, Treblinka, etc. con las masacres allí ocurridas. En Deut 10:17 en adelante, concluyendo en el 11, con la promesa sobre el pueblo para la obediencia y la maldición en caso de la desobediencia se habla de la misericordia y la justicia que el pueblo de Dios ha de observar. Los eruditos ingresaron para codificar en estos versos el número 13 (códigos cada 13 letras), y de manera apabullante les da las siguientes respuestas:
En la década de los ‘70, Egipto tuvo un presidente: Anuar El Sadat, quien fue asesinado en un atentado durante un desfile, por un fanático religioso-político en 1981. Se buscó el evento en la computadora, en el libro de Deuteronomio, y la respuesta fue contundente:
Al examinar el Nuevo Testamento encontramos al etíope que va leyendo Isaías 53, una de sus preguntas fue "¿de quién dice él esto, de sí mismo o de otro? a quien Felipe le explica la doctrina hasta el bautismo en agua. Se buscó en la computadora Isaías 53, se codificó cada 20 letras, obteniendo como respuesta en forma repetida:
Los investigadores de los códigos bíblicos han encontrado una gran cantidad de ellos demostrando fehacientemente la autenticidad del canon, conformado por los 66 libros reconocidos como inspirados por el Espíritu Santo. Si nosotros tomáramos un libro cualquiera para intentar aplicar las constantes de combinaciones (cada 2, 3, 7, 50 letras, etc.) probablemente encontraríamos alguna frase suelta, pero no con la precisión matemática de los hallazgos bíblicos. En Génesis 45:19, la decodificación de la historia en la forma de la "sopa de letras" (buscando las palabras o frases en todas direcciones del texto) dice: "vagones" "Auschwitz" "Ziklon-B" (veneno con el que mataban a los judíos en los crematorios) "Cámara de gas" "Cianuro" (derivado del Ziklon-B). En la historia de José, cuando es hecho prisionero en Egipto, para ser llevado a la cárcel, aparecen unas frases sumamente interesantes:
En otra porción de Génesis se encuentra la siguiente frase:
El pueblo judío durante la época de la Segunda Guerra Mundial, disperso en el mundo consistía en 18 millones de personas. El holocausto Nazi consumió a 6 millones. Al parecer, Eichmann se refugió en el Brasil. Más adelante se encuentran las siguientes frases:
Un periodista del Wall Street Journal, Michael Drosnin, al tanto de
estos estudios con anterioridad, estableció contacto con el
matemático
Eliyahu Rips y empezó a realizar controvertidas investigaciones
sobre
qué otras informaciones podrían estar codificadas en la
Biblia. De esta
manera, encontró, entre saltos de 4772 letras, un extraño
entrecruzamiento de palabras: en la vertical aparece el nombre "Itzhak
Rabin" atravesado por palabras hebreas que se traducen como "asesino
que asesinará". Más de un año antes del asesinato
de Rabin y con
testigos de por medio trató de advertirle lo que había
hallado.
Drosnin ha encontrado códigos sobre la elección de
Clinton, la fecha de
la Guerra del Golfo Pérsico (una semana antes de que comenzara),
y un
posible apocalipsis nuclear en el año 2000 o quizás el
2006. Todo ello
reportado en el best-seller, El Código Secreto de la Biblia.
Al preguntarle al matemático y descubridor de los
"códigos", Eliyahu
Rips, en una entrevista para la televisión chilena sobre esto,
dice:
"él (Drosnin) hace pronósticos que yo no comparto, como
un terremoto
que asolará Los Angeles para el 2010. Eso es muy temerario, mi
método
pierde seriedad con esas cosas."
William Branham 23.Agosto.64
En torno a esta pregunta se barajan varias respuestas: por un lado tenemos la respuesta de índole religiosa, por otro lado tenemos la respuesta de índole filosófica o científica. Pero, ¿cuál es la correcta? Quien sabe, tal vez, ninguna. Quizás la verdad se encuentre en el contenido bíblico en sí.
Lo que haré mención más adelante no intenta por ningún motivo ofender a las creencias religiosas, sólo procuraré mostrar algo que a mi entender es altamente significativo y que puede desencadenar en una realidad ignorada durante más de 3.000 años, hasta hoy día...
El 3 de agosto de 1994 en la revista del Institute of Mathematical Statistics de Estados Unidos se publica el experimento original probatorio de la existencia de un código oculto en la Biblia. ¿Cómo un código? Sí, se ha encontrado lo que muestra que hay mensajes escondidos en el libro del Génesis, y que dichos manifiestos constituyen hechos muy significativos que afectaron lapsos muy importantes de nuestra historia, como la guerra del golfo, el holocausto de Hitler, el asesinato de Kennedy, la bomba de Hiroshima, todos predecidos con absoluta perfección en nuestro gran libro sagrado.
Para llegar a estas conclusiones, al parecer, a la Biblia se la imaginó y modificó como un gigantesco crucigrama (o sea sin separación entre las letras). Allí se logró encontrar que estaba codificada de principio a fin con palabras que al conectarse entre sí, revelaban una historia oculta. El código de la Biblia fue descubierto en el texto original del Antiguo Testamento, o sea en la primera versión de dicho libro sagrado, en hebreo (el idioma original del mismo). Un libro que hoy en día casi todos los habitantes del planeta lo poseen, traducido en casi todos los idiomas.
El descubrimiento del código se debe al matemático Eliyahu Rips, uno de los expertos mundiales en teorías de grupos (modelo matemático en el que se basa la física cuántica). Destacados matemáticos de todo el mundo lo han confirmado.
"Usé un computador (ordenador) y atravesé el umbral" – Según Rips.
Así fue como, gracias a las computadoras de nuestra era moderna, el matemático logró descifrar algo que había permanecido oculto por miles de años y que nos concierne a todos, se quiera o no.
Pero al parecer Rips no fue el único interesado en descubrir un código en la Biblia. Muchos años antes Isaac Newton, estaba seguro que en el libro sagrado existía la clave para revelar el futuro. Murió sin hallarlo. Ya que por variados y complejos que fueran sus modelos matemáticos, todos obedecían a la mente humana y ésta, por cierto, es limitada para casi todos nosotros en este tipo de cosas. Pero la llegada de la era informática renovó todo. Así fue que Rips logró descubrir un Enigma "plantado" hace miles de años.
En su libro "El código secreto de la Biblia", Michael Drosnin narra sus experiencias y empeño de encontrar la verdad sobre el mencionado código. En el libro explica como su fe en el código bíblico se fortalece, al comprobar una de sus predicciones (como tantas otras que aún esperan ser comprobadas, "esperemos que no sea así").
En estas breves líneas intentaré sólo hacer mención de lo que para mí demostraría, con base científica de lado, de una vez por todas que no estamos solos y que existe una inteligencia muy superior a la nuestra (El libro de Drosnin es muy interesante y recomendado para todo aquel que quiera sumergirse en los misterios escondidos que encierra el libro sagrado).
Bien, según muchos científicos las matemáticas forman parte fundamental de todo el universo, todo se rige y puede ser medido por dicha forma. Pero hay límites que la mente humana no puede alcanzar, por eso se utilizan computadoras que realizan procesos que son imposibles de hacerlos por nosotros mismos. Así fue, como mencioné antes, que al utilizar este medio informático se pudo leer los mensajes codificados de la Biblia.
A este punto se podría decir que quien haya codificado "el libro sagrado" estaba "muy al tanto" de estos sistemas computacionales. Al parecer no es sólo un simple escrito en papel, sino también un complejo programa de ordenador. Quien la grabó seguramente sabía que se descubriría en esta era. ¿Pero quién o qué fue lo que codificó dichos mensajes? O mejor aún, ¿quién conoció el futuro de nuestra historia?
Todo estaría indicando que su creador no estaba limitado al tiempo y el espacio. Los científicos, matemáticos y físicos que han aceptado su existencia coinciden en señalar que ni los más veloces ordenadores de todo el mundo trabajando simultáneamente podrían obtener un texto como el que fue codificado hace 3.000 años.
Si bien "el libro sagrado" que conocemos está lleno de pasajes cuyo contenido es variable dependiendo de cada interpretación, dentro de éste hay otro infiltrado, camuflado, que con claridad nos señala nuestra vida, nuestra historia, nuestro porvenir...
Para muchos el código prueba que existe Dios. Pero también es posible que esa inteligencia superior no necesariamente sea Dios, sino, alguien con una mente superior a la nuestra, y con una tecnología extraordinaria. Las preguntas aquí son:
¿Es posible que sea una raza de seres extraterrestres?
¿Serán
viajeros
del tiempo?
¿Es una antigua
civilización que pobló nuestro mundo?
¿El ciclo en el
que vivimos puede ser repetitivo, o sea, todo lo que fue vuelve a ser?
La respuesta, tal vez, se encuentre en el código bíblico.
Ahora, la misma Biblia dice que su autor, obviamente es Dios, y que Moisés recibió de El los primeros cinco libros en el monte Sinaí. Pero, en esa época, ¿cómo sabía Moisés si estaba ante Dios o un Ser extraterrestre? Hay cientos de testimonios que describen a los supuestos tripulantes de Ovnis, con características muy semejantes a las nuestras.
Lo cierto es que "alguien" le otorgo las tablas: "Dijo Yahvé a Moisés: Sube hasta mí, al monte; quédate allí y te daré las tablas de piedra con la ley (el Torá) y los mandamientos que tengo escritos en ellas, a fin de que los enseñes a los pueblos..."
En ese momento según describe la Biblia, Moisés sube al monte, el cual se cubrió luego por una nube durante seis días, luego se fue transformando como si la cima del monte estuviera ardiendo. Allí mismo subió Moisés en medio de aquella niebla, donde estuvo cuarenta días y cuarenta noches.
El relato extraído de la misma Biblia, ¿podría estar narrando la aparición de una astronave sobre el mencionado monte? ¿Cómo sabía Moisés que estaba ante una nave voladora o ante los poderes de Dios? O quizás, lo sabia (?)...
Con esto sólo deseo plantear una posibilidad de lo que pudo haber sucedido por aquellos tiempos, de ningún modo pretendo ofender las creencias religiosas, ya que aún carezco de la verdad. ¿Pero quién determina que es lo aceptable o no?, ¿los intereses personales?, ¿la fe?, ¿o la intuición?
Siguiendo con el relato. Allí en la Biblia donde Dios dice: "Mira, voy a hacer una alianza; realizaré maravillas delante de todo tu pueblo" en el código se lee "ORDENADOR".
Lo que el código del "libro sagrado" parece plantear es que dentro de los textos del Antiguo Testamento se esconde una tecnología avanzada de fondo. O, tal vez, también está la posibilidad de que lo llame ordenador para que nosotros podamos entenderlo. La palabra que designa en hebreo a "ordenador" (computador) significa también "pensamiento", y podría estar refiriéndose a una mente (claro, no como la nuestra).
El titulo de "código de la Biblia" también esta codificado en el libro sagrado. En una de las matrices, la frase "sellado ante Dios" cruza las palabras "código de la Biblia".
También aparece codificado un texto que dice: "guarda estas palabras y sella el libro hasta el fin" junto a "ordenador".
Luego figura una mención que dice: "para vosotros los secretos ocultos fueron codificados" junto a la fecha 1997 y a la frase: "sella el libro hasta el tiempo del fin".
Todo esto estaría indicando que el libro fue decodificado finalmente en esta época, gracias a la actual tecnología y a su vez dándonos una advertencia sobre el fin de los días... (Quizás porque en toda era moderna cuando se avanza se debería frenar para no arremeter con todo y destruir, como ocurre con la contaminación de los mares, la destrucción de bosques, etc. y etc. Y eso mismo es lo que el código intenta avisarnos).
Lo real es que en el gran libro sagrado está la información necesaria para impedir la destrucción del mundo (Hay muchos hechos que predice para nuestro futuro y no son nada agradables).
Por todo lo mencionado se puede plantear que la Biblia es la mejor evidencia de que existió el contacto con una inteligencia superior a la común. Aún no podemos especificar si fue de origen divino o extraterrestre, ni siquiera sabemos si debiera haber distinción entre estos términos, sólo se puede barajar diferentes teorías. El mensaje a mi entender es contundente y obligado: el que escribió la Biblia no fue un ser humano, esta inteligencia en un tiempo estuvo en contacto con nosotros y nos dejó un legado, ahora en los umbrales del nuevo milenio, la verdad comienza a salir a la luz poco a poco, sólo hay que seguir investigando y avanzando en su búsqueda.
"Por persistente que
sea,
la distinción entre pasado, presente y futuro es pura
ilusión"
Albert Einstein
1955
Básicamente
el funcionamiento del método es el
siguiente: si del texto original en hebreo se eliminan los signos de
puntuación,
uniendo todas las letras en una inmensa línea de caracteres, se
trataría de
buscar “secuencias equidistantes de letras” (ELS, siglas en
inglés) que
formaran palabras y que estas se cruzaran a su vez con otras formando
los
mensajes significativos. Sería similar a una gran sopa de letras
de los libros
de pasatiempos.
Por supuesto habría que distinguir entre las ELS debidas al azar y las que no lo eran. El equipo científico tomó tantas precauciones respecto a esto último que su trabajo sobre los rabinos fue publicado, -pasando rigurosos controles científicos-, en la revista Statistical Science.
Esto es, la probabilidad de
obtener los resultados que
ellos tuvieron fue de 16 en un millón o de 1 entre
62,500. Los
autores manifiestan: “Análisis aleatorios muestran que el
efecto es significativo a el nivel de 0.00002 [y] la proximidad
de las SLE con los contenidos relacionados en el Libro del
Génesis no es debida a la casualidad”.
Harold Gans,
ex-criptógrafo en el Departamento de Defensa de los Estados
Unidos, duplicó el trabajo del equipo israelí y
coincidió con
sus conclusiones. Witztum
más tarde afirmó que, de acuerdo a una medición,
la
probabilidad de conseguir esos resultados por azar es de 1 en 4
millones. Aunque aparentemente ha
cambiado de idea y ahora afirma que la
probabilidad es p = 0.00000019 (1 entre 5.3 millones). Jason
Browning, un científico
creacionista, afirma que los primeros cinco
libros de la Biblia contienen patrones de palabras ocultos y que
eso ha sido “matemáticamente demostrado como imposible que
haya ocurrido por azar”.
Como evidencia adicional de la
significancia
estadística de sus resultados, el equipo israelí
analizó la
versión hebrea del Libro de Isaías
y los primeros 78,064 caracteres de una traducción hebrea de la Guerra
y la Paz (War and Peace) de Tolstoi. Y
encontraron muchos nombres en cercana proximidad a fechas de
nacimiento o muerte, pero los resultados fueron estadísticamente
insignificantes. (El Libro del Génesis
usado en su estudio, la versión Koren, consta de 78,064
caracteres).
* * *
* * *
Rips descubrió que ese código predice el futuro. Cualquier texto hebreo llevado a una línea continua entre todas las letras de sus palabras unidas entrega nombres con este programa, pero sólo la Biblia posee un código criptográfico computacional específico para cada situación consultada, del pasado, el presente o el futuro, código que supera lejos al azar y demuestra una mente que lo programó encriptándolo en un texto considerado sagrado. La información allí codificada en la Torah es a lo menos de 20 billones, es decir está todo: pasado, presente y futuro. Sería como un holograma instantáneo desde que Moisés lo recibió hasta el día final, holograma estructurado en varios niveles o dimensiones, holograma encriptado computacionalmente en forma interna en un texto externo, que escapa a la humana comprensión y escapa al humano entendimiento de quién fue el que pudo programarlo, dado que nos encontramos ante una mente que supera a nuestra imaginación. Sería el Libro de la Vida individual de cada ser humano, y el Libro Colectivo de la humanidad, libro en el que cada uno estaría registrado desde hace 3.000 años, libro que nos señala lo que pronto sucederá, libro, en ese sentido Apocalíptico.
Rips y Witztum hicieron un trabajo científico publicado en Agosto de 1994 en la prestigiosa revista matemática Statistical Science. Para ello seleccionaron en The Encyclopaedia of Prominent Jewish Scholars, una lista de 34 sabios a los que la Enciclopedia destinaba más de tres columnas, buscando para cada uno una fecha que le fuera característica. Ante una crítica hicieron una segunda lista con 32 nombres que figuraban con una y media a tres columnas de la enciclopedia, el resultado de acuerdo al cálculo de probabilidades señaló uno en diez millones. Un catedrático especializado hizo la lista. Aplicado un programa hecho por otro catedrático de Harvard, que aceptó la realidad del código bíblico pero se declaró incapaz de explicar su funcionamiento, aparecieron los nombres codificados junto a sus respectivas fechas de nacimiento y muerte que a cada uno caracterizaba. Otro investigador, un escéptico, creó su propio programa y utilizó los mismos nombres, lo hizo con el fin de desautorizar la investigación y para su sorpresa, las fechas de nacimiento y muerte de esos sabios aparecían en el criptograma codificado para cada nombre. No conforme con ello buscó si aparecían las ciudades, y, aparecían para las 66 personas el nombre de las ciudades de nacimiento y muerte de cada uno. Tuvo que validar el código señalando que él era ateo, pero que la Torah era obra de Dios, un gigantesco crucigrama hecho como programa de computador, una revelación oculta bajo el texto conocido. Otro famoso matemático de Israel, Robert Aumann considera que el planteamiento científico del trabajo de Rips es impecable y sus resultados altamente significativos, de un modo poco usual para el ámbito de la ciencia, más allá de lo que se puede pedir en términos estadísticos, como mínimo sus resultados son de uno en cien mil, cosa poco frecuente en la experimentación científica, el sabio manifestó: Psicológicamente es muy difícil de aceptar, pero los procedimientos científicos usados son impecables. El día 19 de Marzo de 1996 Aumann comunicó a la Academia de Ciencias de Israel que su conclusión era que el código de la Biblia encontrado por Rips era un hecho demostrado, algo que contradice la formación matemática, que se aleja tanto del conocimiento científico, nada igual en la ciencia moderna, y que ninguno de los destacados matemáticos consultados en el ámbito mundial, pudo señalarle el más mínimo fallo. Esto descubierto, para Rips es como un gigantesco puzzle de millones de piezas a las que le estamos conociendo apenas unos cientos. Un código que contiene cada instante de la historia humana.
Varios libros en hebreo fueron analizados y ninguno mostró algún código o algo parecido, aunque fuera mínimo, dado que el cálculo de probabilidades que ello ocurra por azar es muy alto, puede aparecer una coincidencia aleatoria sin significado válidamente estadístico. Sólo la Biblia hebrea analizada computacionalmente mediante un programa específico muestra esta sorprendente realidad, específica para cada consulta que en ella se analiza, realidad que, por decirlo de alguna manera supera nuestra imaginación y el mundo de la ciencia no puede rechazar y en silencio, profundo silencio, tiene que aceptar.
Todas las matrices encontradas por Rips y colaboradores, junto con sus notables combinaciones de palabras, rechazan estadísticamente el azar, y lo hacen muy por sobre lo que la ciencia matemática determina como válido. El computador analiza las palabras emparejadas mediante dos verificaciones, comprobando que su proximidad sea significativa y no aleatoria, y que los saltos entre letras que forman la palabra sean los más cortos.
La revista Statistical Science, previo a publicar el trabajo de Rips y Witztum, titulado Equidistant Letter Sequences in the Book of Genesis, solicitó como es la norma, el análisis de dos prestigiosos matemáticos, quienes dijeron que era un trabajo válido y debía ser editado. No conforme con ello el editor, consultó la opinión de un tercer científico de prestigio, quien no encontró objeción a la validez del trabajo. Hasta el año1997 nadie intentó rebatirlo. Es decir, la ciencia demostró, gracias al computador, al genio matemático intuitivo de Rips y a programas computacionales especiales, que la Torah es un código computarizado secreto que contiene más de 20 billones de variables de información de todo lo que uno pueda imaginar desde la época de Moisés hasta el día del Juicio Final, sólo es necesario hacer un programa adecuado para lograr encontrar parte de esas casi infinitas variables de predicción, variables sorprendentes, irrefutables y que superan nuestra limitada humana imaginación y entendimiento. Rips demostró con su software o programa que la Biblia contiene bloques encriptados con homogénea información de todo lo sucedido y lo que sucederá. Estas matrices de palabras entrecruzadas de crucigrama en sentido horizontal, vertical y diagonal de adelante hacia atrás y de atrás hacia adelante, que el programa entrega en una plantilla propia para cada información solicitada, son exclusivas de la Biblia, no existe en ningún otro texto analizado, y sus posibilidades de respuestas son infinitas y predice el futuro, superando sus probabilidades, lejos los parámetros que la ciencia pide para eliminar el factor azar. Al respecto Rips señala que si uno se empeña en buscar ejemplos en otros libros, por azar pueden aparecer palabras próximas con cierta relación entre sí, pero solo en la Biblia la información es constante, significativa y consistente.
El experto en estadística de Harvard, Persin Diaconis, sugirió el año 1990 a Rips y Witztum, que para dar validez al trabajo y publicar los hallazgos, requerían de un nivel de certeza de un millar o más. Las pruebas, de acuerdo a las pautas de Diaconis demostraron que las probabilidades eran de una en diez millones. Entonces Diaconis recomendó la publicación del trabajo.
El editor de la revista Statistical Science, del Instituto de Estadísticas Matemáticas de los Estados Unidos, manifestó en el vol. 9, núm. 3 de agosto de 1994, a manera de nota preliminar del trabajo de Witztum, Rips y Rosenberg, lo siguiente:Nuestros revisores estaban desconcertados. La posibilidad de que el libro del Génesis contuviera información significativa acerca de personajes actuales iba contra todas sus convicciones. No obstante, las pruebas adicionales reconfirmaron el fenómeno.
Rips se transformó y al trabajar lo
más
anónimo posible enfrente del computador en su programa del
código
bíblico, siente una presencia que lo acompaña, como si
estuviera
en contacto con otra forma de inteligencia. Él sabe que no
está
sólo y sabe que no fue por azar su descubrimiento. Sabe que lo
que
ha de suceder sucederá y lo acepta con fe, es más, no
deja
Israel a pesar de la profecía que el código le
mostró
sobre Jerusalén. Drosnin, el ateo escritor mediático en
cambio intenta buscar honores y la fama,
y se esfuerza por demostrar que esa profecía sobre el futuro es
sólo una señal para evitar que lo que sucederá
suceda,
y busca la forma de advertir para evitarlo. Sin embargo en su segundo
libro es cat6egórico para decir que el año 2006
habrá guerra nuclear...
Pero el trabajo de Rips superó lejos los parámetros de la ciencia al demostrar la realidad del código bíblico, un complejo programa computacional hecho hace más de 3.000 años atrás, demostrar mediante un trabajo científico publicado en una revista científica del mayor prestigio internacional y muy rigurosa para evaluar previamente cada trabajo que publica, en donde 66 sabios estudiados, primero 34 y después otros 32, tomados sus nombres de una Enciclopedia especializada, en la que cada uno, gracias al computador y el método creado mediante un programa computacional por Rips, aparece con su fecha de nacimiento y muerte, y después quien quiso destruir este trabajo, buscando ciudades para cada una de esas fechas, demostró que aparecen las ciudades de nacimiento y muerte de cada uno de los sabios consultados. La ciencia en silencio, dado que es mejor callar cuando el dogma científico se ve superado, aceptó entre cuatro paredes esta realidad, es más, con herido orgullo señaló que supera lejos la validez científica de otros trabajos.
Esta es una realidad científica demostrable en la que aparece el futuro. ¿Qué gana uno con saber esto? Mucho de ese futuro sólo se lo aprecia en el criptograma después de ocurrido, antes NO... Pese a todo lo demostrado en forma indesmentible y mediante el riguroso método científico, para muchos, heridos en su dogma, serán sólo patrañas, para otros, más cautos, meras probabilidades, para los menos, una esperada realidad. Esos menos al estar advertidos pueden reaccionar, prepararse y activar la mente. La mente es nuestra carta de triunfo. La fe es otra carta de triunfo. La esperanza es otra carta más de triunfo.
¿Por qué afirmo esto? Lo hago dado que Jesucristo nos predijo nuestra transformación y ascenso cuando los tiempos fueran llegados, y los tiempos han sido llegados.
Qué daría por saber hebreo y tener el programa de Rips, para buscar por ejemplo las palabras Mesías, Ovni, Reencarnación, Transfiguración y Ascenso del Hombre, Cuarta Dimensión... Rips señala que encontró una referencia sobre la quinta dimensión. Conviene tener presente la posibilidad de que nosotros ascenderemos a evolucionar en la cuarta dimensión, y que el codificador de la Biblia sería un Ser de la quinta dimensión.
Ese Ser que cual un holograma de varias dimensiones,
programó
el código de la Biblia demostró un profundo amor y
comprensión
por nosotros. Él no debía impedir los acontecimientos
señalados
en el Plan Divino que nos rige, pero sí estaba autorizado para
advertirnos
de manera tal que a su debido tiempo nos enteráramos de la
profecía
final. Él sabía que el hombre descubriría y
desarrollaría
de manera masiva el computador, por ello usó un programa
computacional
para revelar un contenido infinito de información, un contenido
asombroso de visión de cada detalle del futuro, de cada hecho,
lugar
y persona. Y en especial una advertencia sobre los últimos
días;
advertencia que muy pocos querrían escuchar y en ella creer.
No fue Dios en persona quien entregó a Moisés la Torah, sino un intermediario suyo. No fue Dios en persona quien creó en lo físico al hombre, sino intermediarios suyos. No aparecen los textos originales que dieron lugar a las traducciones del Nuevo Testamento. Jesucristo dejó su enseñanza externa en las parábolas que quedaron escritas y su Enseñanza interna en el nivel oculto, quizás debajo de las parábolas. ¿Estará ese conocimiento guardado como programa computacional codificado, en algún código secreto del original en arameo de los libros del Nuevo Testamento? Jesucristo en un fragmento encontrado de un texto oculto, texto original de un escrito primitivo anterior a los textos del Nuevo Testamento, señala a sus discípulos:
No olvidéis que por sobre mí esta el Padre, y por sobre el Padre está Dios