N° 324
NetEscrito 12
Abate Molina y la Evolución

Palabras previas

Hace un tiempo un iniciado amigo del valle de Quilpué, con entusiasmo me habló del jesuita chileno Abate Molina, destacándolo cual precursor de Darwin entre otros atributos. No ha mucho intentó motivarme a escribir sobre ese sabio Abate. Sin entusiasmo le señalé que mal podía escribir sobre quien desconozco. Sin embargo, la semilla quedó y... decidí buscar información. A diferencia de los dos jesuitas que engalanan la galería de Personajes de MUNDO MEJOR cuyos libros son parte de la biblioteca personal, no tenía ningún libro del Abate, la información de InterNet fue insuficiente para lo que deseaba enfatizar del sabio naturalista e historiador chileno, como lo era conocer su visión de la Evolución, una mala palabra para algunos dogmas pretéritos y del presente.

Gracias a la búsqueda en InterNet pude acceder a un sitio, y desde él encargar y recibir dos libros usados de "colección" dedicados al Abate Molina, dos joyas para los historiadores en especial, entonces, ya decidido y escrito el título, que corresponde al N° 324 de la serie personal, sé que lentamente el rompecabezas se comenzará a armar. El Índice Temático del Portal muestra 17 temas con variado y abundante contenido, el N° 12 de los temas está destinado a Personajes, destacando en él, a contar de hoy, 42 títulos: Uno lo es para el jesuita Lacunza (1731-1801), tres lo son para el jesuita Chardin (1881-1955) y uno ahora ha quedado para el jesuita Abate Molina (1740-1829), una trilogía de jesuitas, como decirlo, santos varones llenos de FE, sabios audaces en el adelantado pensar de su época, visionarios, iluminados, protegidos por la baraka y, en cierta medida, rebeldes a algún o algunos dogmas...  Estos tres sacerdotes jesuitas, uno francés y dos chilenos, en la sección sobre Personajes, dan lugar a cinco escritos personales, cuatro pretéritos y uno presente, ellos son:

1.- 65. Lacunza el Milenarista

4.- 82. Sacrificio de Amor: Teilhard de Chardin

19.-
205. R... 16. Sobre la Noosfera del p. j. Pierre Teilhard de Chardin

20.- 206. R... 17. Sobre el precio a pagar de Teilhard de Chardin por PENSAR

42.- 324. NE... 12. Abate Molina y la Evolución


Biografía

Dado que desde hace 10 años mis escritos son para el CiberEspacio, es decir CiberEscritos, me parece natural que la biografía del Abate Molina cuyo desarrollo se inicia, sea la que expone la CiberEnciclopedia Wikipedia.

Juan Ignacio Molina

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Juan Ignacio Molina (Hacienda "Guaraculén", comuna de Villa Alegre, Provincia de Linares, Región del Maule, Chile, 24 de junio 1740 - Imola, provincia de Bolonia, Italia, 12 de septiembre 1829), fue sacerdote, naturalista y cronista chileno, también conocido como Abate Molina.

Molina se educó en Talca y en la escuela de los Jesuitas de Concepción (Chile). Desde muy temprano le atrajo la naturaleza del entorno donde se encontraba y su estudio. Dada su excelencia académica -especialmente en lenguajes- fue aceptado entre los jesuitas a los quince años de edad. En el año 1768, se vio obligado a abandonar Chile, debido a la orden de expulsión de la orden de los Jesuitas del reino de España. Se asentó en Italia donde, gracias a sus habilidades lingüísticas, obtuvo la cátedra de Lengua Griega en la Universidad de Bolonia. Sin embargo, pronto logro buena reputación como historiador y geógrafo, debido a su "Compendio della storia geografica, naturale e civile del regno del Cile" (1776) y "Saggio della storia civile del Cile" (1787)

Eventualmente llego a ser profesor de Ciencias Naturales (1803), dado sus estudios en esa área. Por ejemplo, publico (1782) el "Saggio sulla Storia Naturale del Cile", en el que describió por primera vez la historia natural de Chile e introdujo a la ciencia numerosas especies propias de ese país. Todas esas obras fueron traducidas, atrayendo considerable atención, al alemán, español, francés e inglés. En 1789 Schrank nombro en su honor un género de la familia Gramineæ, muy común en Europa, Molinia; y en el mismo año Jussieu clasificó el género Molinæa. En botánica es permisible escribir simplemente Molina cuando se hace una referencia a alguna de sus descripciones. También alcanzó el rango de miembro del Real Instituto Italiano de Ciencias, Letras y Artes y la alta dignidad de primer académico americano de la docta Academia del Instituto de las Ciencias.

Todavía de considerable interés y más controversial son sus "Analogías menos observadas de los tres reinos de la Naturaleza" (1815) y "Sobre la propagación del género humano en las diversas partes de la tierra" (1818). En la primera propuso -más de 4 décadas antes que Darwin- una teoría de la evolución gradual. De acuerdo a su proposición, el Creador organizó la naturaleza no en tres reinos (mineral, vegetal, animal) totalmente distintos, pero como una cadena continua de organización, sin pasos o quiebres bruscos, en "tres especies de vida, esto es, la vida formativa, la vegetativa y la sensitiva; de modo que la primera, destinada a los minerales, participe en algún grado de la segunda, propia de los vegetales, y esta, de la tercera, asignada a los animales". Así por ejemplo, los minerales cristalinos anteceden las formas vegetales más simples. Y las organizaciones vegetales complejas dan paso a las animales. En la segunda obra mencionada, Molina propone la tesis que las diferencias físicas observables en la raza humana se deben a factores climáticos y geográficos.

El impacto que tales ideas causaron fue tal que un mismo ex estudiante de Molina lo acusó de herejía y el obispo de Bolonia ordenó que un consejo de teólogos examinara su obra.

Afortunadamente para él, ese comité no encontró nada contra la fe en sus escritos y autorizó su publicación. A pesar de esto, sus "Analogías" no fueron publicadas por mucho tiempo, conservándose en Italia solo su original en castellano. Se puede argumentar que esto privó a Darwin -quien cita a Molina numerosas veces- y a sus partidarios de poderosos antecedentes y argumentos y le costó a Molina mismo la posibilidad de ser conocido como uno de los precursores de la teoría de evolución.

Obra póstuma

El Abate Molina, desde su destierro en Bolonia, donó sus bienes para la creación de un Instituto Literario en la ciudad de Talca y don José Ignacio Cienfuegos fue el ejecutor principal de los anhelos del ilustre Abate. El decreto que autoriza la creación del anhelo del Abate vio luz un 5 de Julio de 1827. Abrió sus puertas al estudiantado provisoriamente en 1829 en el Convento de Santo Domingo, y luego, en 1831 en el Convento de la Merced. Su Primer programa de estudios comprendía las asignaturas de: Gramática castellana, Gramática Latina y Filosofía; además de una Escuela anexa de "primeras letras".

El terremoto de 1835 inhabilitó el local en el cual funcionaba el instituto, paralizando toda actividad educacional. La Municipalidad acordó cederle un local definitivo, a dos cuadras de la plaza de armas, local que abrió sus puertas en 1843, en el edificio de "El Viejo Liceo", sitio en el cual están actualmente "Las Escuelas Concentradas", donde funcionó hasta 1925. Sus primeros programas se centraron en las humanidades, incluyéndose posteriormente ramos científicos. Don Enrique Molina Garmendia, Rector, consigue en 1908 del Gobierno iniciar la construcción del nuevo edificio en predio de la Alameda. Así en 1926 se inauguró oficialmente el nuevo local, que hasta hoy ocupa.

En 1834, el pueblo de Molina fue nombrado en su honor.

Obras publicadas

Desarrollo

Nadie puede saber lo que es Chile
si no lo ha perdido.

Padre jesuita Manuel Lacunza

Es norma personal al referirme a un personaje dejar, en lo posible, que el personaje nos hable por lo que él escribió y por medio de sus frases consideradas célebres, lo hago para que cada lector juzgue por sí mismo el mérito de lo que lee y por sí mismo reciba el Conocimiento de lo que está leyendo y no sobre la base de opiniones de ajeno pensar... No logré tener acceso a ninguno de los libros publicados por Abate Molina y, de los dos libros que sobre él conseguí, intentaré tomar lo por él en ellos señalado junto a destacadas opiniones relacionadas con su obra o el tema, enfatizando la época: 1740-1829 y el duro exilio lejos de su Patria. Encontré un paralelismo con su hermano compatriota Manuel Lacunza, dado que ambos fueron expulsados por real orden desde Chile a Italia, uno como aspirante a jesuita y el otro como padre jesuita, sin poder ellos retornar a la querida Patria que tanto en el exilio extrañaron. Molina recibió la Órdenes mayores en Imola, Italia el año 1769, terminando su período de formación jesuita en 1771. Por decreto papal Molina y sus hermanos dejaron de ser jesuitas por disolución de la Compañía de Jesús y quedaron como sacerdotes seglares con serias restricciones religiosas y de dinero.

El Abate Molina estando ya establecido en Bolonia, el día 9 de octubre de 1788 escribe a su hermano el padre Lacunza que no dejó la ciudad de Imola:

Por acá todo está quieto con respecto a nosotros. Todos nos miran como un árbol perfectamente seco o incapaz de revivir, o como un cuerpo muerto y sepultado en el olvido; casi todas las cortes nos son contrarias; unas por un motivo, otras por otro y otras por ninguno. Entre tanto, nos vamos acabando. De 352 que salieron de Chile, apenas queda la mitad, y de éstos están enfermos o mancones, que apenas pueden servir para caballos yerbateros.

Molina tomó el título de Abate por no tener rango en convento o parroquia alguna. Mientras esto escribo a unos 1.600 Km al sur de Quilpué, el pequeño, tranquilo e inocente volcán Chaitén, luego de milenios de inactividad, se hizo presente el día 2 de mayo con un enorme hongo de ceniza que llega a gran altura entre 11.000 a 33.000 metros, lo que hizo evacuar la cercana ciudad de mismo nombre por la cantidad de ceniza caída y el peligro de fenómeno piroplástico. El volcán a la fecha (18/05/08) sigue en actividad y las lluvias que arrastran las cenizas de las laderas han inundado por sus riadas la ciudad ahora fantasma y hogares, vehículos, bienes, campos, máquinas agrícolas, ganado y mascotas allí quedaron abandonados a su suerte... Dice la prensa: Héctor Uribe dejó la noche del día 2 de mayo Chaitén sin poder llevar su mascota, el perrito Sultán, quien acompañó al amo hasta el embarcadero para regresar luego al pueblo. El día 14 Héctor en su albergue familiar veía las noticias de TV que mostraban el desborde del río Blanco que inundó Chaitén. Logra divisar su casa la mitad bajo el agua, al lado la camioneta solo mostraba el techo y sobre él, rodeado de agua saturada de cenizas volcánicas, estaba Sultán cuidando la casa: "Le pedimos que cuide la casa", relata entre sollozos Héctor. La ciudad hoy pareciera que hubiera recibido un baño de cemento de más de un metro de alto por el desborde de un río saturado con ceniza volcánica, dando lugar a su solidificación. A la fecha, en otros lares, China y Myamar, hay más de 50.000 muertos con millones de damnificados para cada una de esas dos naciones por un terremoto y un ciclón. Acá no hubo personas fallecidas, pero sí hay sacrificados colonos que, habiendo perdido todo lo que lograron tener en forma tan sacrificada y abnegada, valoran y lloran a sus fieles mascotas...

El Abate hace más de 200 años señaló sobre los volcanes:

La gran copia de materiales sulfúreas, betuminosas y nitrosas que allí se encuentran es la causa de la mayor parte de tales meteoros, cuyos materiales, escondidos en las entrañas de la tierra con la inflamación de las piritas sulfúreas y ferruginosas, causada de la humedad de las aguas subterráneas, se manifiestan en la multitud de volcanes que se encuentran en la cordillera.

No solo volcanes tenemos por estos lados, también estamos en una de las zonas sísmicas del planeta. Sobre los terremotos Molina expuso:

Puesta en movimiento por la materia eléctrica la efervescencia subterránea de estas materias inflamables, de que se componen la base del terreno chileno, causa igualmente los terremotos, único azote a que está expuesto aquel hermoso país; bien que no es, a lo que parece, el agente inmediato que produce un fenómeno tan formidable, pues tanto el aire interno enrarecido extremadamente por su propia elasticidad, cuanto la prodigiosa fuerza del agua que se introduce desde el mar inmediato por los conductos subterráneos, para reducirse después en vapores, parece ser con más similitud la ocasión próxima de semejante catástrofe.


La Evolución y el Abate Molina

Nada tiene sentido en Biología Excepto
a la luz de la Evolución.
Theodosius Dobzhansky (!900-1975)

Desde hace años, porque así lo siento, pienso que:

La evolución en nuestro plano, de la que el hombre es eje y flecha como lo enfatiza el jesuita Chardin, lo es y tiene su sentido de ser dentro de una misma especie y no lo es por azar, lo es gracias al Pensamiento de Dios que da forma primigenia a lo creado. Maravillosa forma en la cual teniendo la célula con iguales componentes da lugar a órganos diferentes de un mismo organismo. Maravillosa forma en la cual con similares átomos, partículas y subpartículas una agregación es piedra, otra vegetal, animal o cuerpo humano, todo ello según los Propósitos del Plan Divino. Maravillosa forma que permite que cada ser vivo sea una singularidad biológica específica, tan específica como lo son en nosotros las huellas dactilares o el ADN. En este conjunto material inerte uno, viviente otro, hay evolución, nada es estacionario, y la misma garrapata de hace miles o millones de años sigue siendo garrapata más evolucionada para adaptarse a los cambios del medio ambiente, pero la garrapta no fue una vez pez ni será en un futuro hombre. Es más, cada átomo de una materia inerte o de un cuerpo viviente, en alguna lejana época lo fue de una estrella ya extinta, eso no nos hace ser estrellas. El hombre es una singularidad que se diferencia de los demás por su cerebro, único órgano dotado para poder ser usado por la MENTE y gracias al cerebro poder la mente expresarse en este plano. La mente no está en el cerebro, es la intermediaria entre el alma y la materia. Sin la mente el cerebro no sería. Sin las mentes la materia no sería. El jesuita Molina de manera intuitiva da sentido a la Evolución no materialista al decir:

La gradación establecida por la Naturaleza entre sus productos, la que siempre va creciendo en perfección, y así, en virtud de esta ley universal, habiendo sido puestos por la mano del Omnipotente cada uno en su orden, participan los unos de las perfecciones de los otros, proporcionalmente a su posición en la escala de los seres... elevándose con la mente al designio que tuvo presente el Creador en la constitución del Universo. Esto, como lo demás, deriva de la Fuerza que el Autor de la Naturaleza quiso comunicar a su obra.
Bolonia, 1815

Desde una óptica personal opino que la visión de la Naturaleza de Molina nada tiene que ver con un pre-darwinismo, y sí mucho tiene que ver con el natural sentido evolutivo de todo lo creado en que nada es estático y todo es cambiante. Como dice el Abate: Cada uno en su orden, participan los unos de las perfecciones de los otros, proporcionalmente a su posición en la escala de los seres... elevándose con la mente al designio que tuvo presente el Creador en la constitución del Universo. Es claro Molina, cada especie en su orden y no pasando por evolución de un orden o especie a otra, cada especie crece en forma proporcional dentro de su posición en la escala de los seres, escala evolutiva que te hace ascender en tu posición de mono a mono más evolucionado o de hombre a hombre más evolucionado, pero NO de mono a hombre. Y, lo más importante: elevándote con la mente según los Propósitos del Plan Divino del Creador.

Somos los seres pensantes del planeta, los seres con conciencia de lo que pensamos y con libre albedrío para pensar. Es por medio de la mente individual que al evolucionar y crecer nos desarrollarnos, al así realizarlo permitimos a su vez que crezca y evolucione nuestra alma individual que, por medio de la mente nos rige. Los otros seres vivientes lo logran por medio de la mente del alma grupal que a su vez los rige. Y TODO, mente y materia deriva de la Fuerza Mental de Dios, el Creador y Programador de la Naturaleza. Todo en las diferentes dimensiones de la Creación se expresa mentalmente, con niveles de la Mente para cada plano, niveles que van de lo denso hacia lo sutil. Toda materia de un plano dimensional es una ilusión mental que a la mente le permite evolucionar, sin la mente ese 99.99% de vacío de la materia sustentada en un 0.01% de alguna probabilidad matemática, la materia no sería. Para mentes de un plano vibracional superior si lo somos es porque esos Seres logran adecuar su sutil vibración a lo denso nuestro. No podemos ir en cuerpo físico a un plano de vida superior, si se lo hiciera nuestro cuerpo se desintegraría al instante por la diferencia vibracional que no podemos soportar. Para que la mente se exprese en los diferentes reinos de la Naturaleza debe ser adecuada a nuestro plano vibratorio. Eso es obra de almas que a su vez reciben su Fuerza desde el espíritu que emanó desde Dios con una específica misión individual a cumplir en los diferentes planos de la Creación. Esa Misión se cumple mediante Evolución, evolucionar es crecer, evolucionar es aprender, evolucionar es superar obstáculos, errores e imperfecciones. Como hombres evolucionar es PENSAR MEJOR. Los minerales lo son por una mente regida por un alma grupal a cargo de la evolución mineral en nuestro nivel. Las plantas lo son por una mente regida por un alma grupal a cargo de la evolución vegetal. Los animales, para cada especie lo son por una mente regida por un alma grupal a cargo de la evolución animal y, minerales, vegetales, animales evolucionan en su propio nivel sin saltar de especie. Si aceptamos que el planeta es un "ser vivo" como lo supuso Abate Molina y ahora lo sustentan otros, lo es porque hay un alma grupal para un conjunto planetario, alma que los rige por medio de una mente.  El hombre lo es por una mente individual a cargo de su alma individual y no grupal, alma que a cada uno rige por medio de la mente gracias a nuestro cerebro, único órgano físico que permite a la mente humana manifestarse de manera individual y no grupal. Si eres materialista te anclas en la ilusión de tu mente, si eres espiritual te acercas a la razón de ser de tu mente que, en esta encarnación te permite ser.

Fue una grata sorpresa conocer lo que pensaba el Abate Molina y el mérito de hacerlo de manera intuitiva sin el apoyo de nuestra moderna Ciencia, sin ser para nada su pensamiento "pre-darwinista", por el contrario, lo considero un pre-líder del renovado concepto espiritual de la Evolución, concepto que de manera magistral desarrolló el jesuita Chardin, como más adelante lo veremos.

Una crónica destaca:

A la edad de 75 años, Molina explicaba en el Instituto de la Universidad boloñesa sus concepciones generales de los trabajos de observación que él había realizado durante muchos años, bajo el título de "Analogías menos observadas de los tres reynos de la naturaleza". Ahí defiende una tesis científica con repercusión filosófica. Los alumnos, con vehemencia, pidieron la publicación de tales memorias. Sin embargo, encontraron resistencia frente a algunas autoridades eclesiásticas que pretendieron que Molina había hablado demasiado físicamente, sin cuidarse de mantener en toda su pureza los principios de la religión católica.

Un médico chileno opina que:

Lo interesante del pensamiento del Abate fue el haber postulado que la vida fue una evolución desde la materia tenida como inerte, es decir un continuo desde el mundo estrictamente mineral hasta el reino animal alcanzando por ello al hombre. En una tesis revolucionaria considerando el estructurado pensamiento clerical de la época y de su entorno más inmediato, indujo al arzobispo de Bolonia a solicitar una aclaración formal a esta aparente herejía del pensamiento de un hombre de fe como era efectivamente el Abate. Fue necesario el apoyo de cuatro distinguidos obispos de la época, según consta en la correspondencia encontrada en El Vaticano. Molina sostenía que, en consideración a las observaciones realizadas por los primeros investigadores científicos relacionadas con el origen de las especies -quienes evidenciaron una propagación uniforme de ellas-, se puede establecer como una verdad fundamental que la naturaleza no procede por saltos, que no hay una verdadera distinción absoluta entre los seres creados, que todos se hallan ligados por una recíproca relación, de manera que existe entre ellos una progresión gradual en virtud de la cual los minerales pasan insensiblemente a convertirse en vegetales y estos últimos en animales. Esta tesis visionaria intuye la existencia de un mundo biológicamente activo que se encuentra en una etapa previa a lo que el conocimiento de la microbiología de la época lo permitía. La existencia de secuencias de vida determinada por elementos derivados del mundo mineral -frontera de la vida como hoy la concebimos- era una tesis que ningún biólogo se había atrevido a anticipar.
http://www.masvida.cl/publicaciones/ver_articulo.php?id=55
Dr. Alfredo Ramírez

Otros afirman que:

Lo interesante del pensamiento del Abate fue el haber postulado que la vida fue una evolución desde la materia tenida como inerte, es decir un continuo desde el mundo estrictamente mineral hasta el reino animal alcanzando por ello al hombre. Lo afirman por lo que dijo en su Conferencia del año 1815, en donde Molina señaló: Podemos admitir tres clases de vidas: la vida formativa, la vegetativa, y la sensitiva; la primera, destinada a los minerales, participa en algo de la segunda, propia de los vegetales, y esta última, de la tercera, asignada a los animales... las cuales van siempre creciendo en perfección desde la ínfima planta criptógama hasta el más perfecto de los animales, que es el hombre. 

El año 1968, en la Universidad de Bolonia y la Academia de las Ciencias de Bolonia, Molina fue reconocido como el precursor del evolucionismo biológico moderno.

En el sitio educarchile.cl, Personajes de nuestra historia, se manifiesta:

Cuatro décadas antes de la teoría de Charles Darwin, el Abate Molina fue uno de los precursores de la idea de la evolución, con sus obras Analogías menos observadas de los tres reinos de la naturaleza (1815) y con la memoria de prueba titulada Sobre la propagación del género humano en distintas partes de la tierra (1818). Por las nuevas y revolucionarias ideas planteadas, ambos trabajos causaron polémica en los círculos intelectuales de inicios del siglo XIX, siendo los textos estudiados para ver si constituían herejía. Sin embargo, luego de que un grupo de teólogos revisó los escritos, se autorizó su publicación ya que, según el comité, no constituían nada en contra de la Fe.

En el sitio memoriachilena.cl figura:

La memoria de prueba Sobre la propagación del género humano en las diversas partes de la tierra y en especial, Analogías menos observadas de los tres reinos de la Naturaleza (1815), convirtió al Abate Molina -44 años antes que Darwin y prácticamente al mismo tiempo que Lamarck- en precursor del evolucionismo biológico moderno. Su revolucionaria teoría sobre la unidad evolutiva de la naturaleza y de la vida le costó la acusación de su ex discípulo Ranzani y una investigación sumaria que duró largos años.

Refuerzan la visión pre-Darwinista del Abate:

Por orden del Vaticano y el rey Carlos III de España, los miembros de la Orden Jesuita fueron expulsados de todos los territorios donde se encontraban asentados. Si bien perdieron sus haciendas y bienes, al retirarse de Chile se llevaron consigo dos grandes tesoros, al Abate Juan Ignacio Molina y al cura Manuel Lacunza, el primero científico, al decir de muchos el primer evolucionista, y el segundo creador del milenarismo, doctrina teológica que hasta hoy trae de cabezas a los teólogos de la curia romana.
Luis Rafael Silva Díaz

En Chile, numerosos intelectuales también han postulado al Abate Juan Ignacio Molina como antecesor de Darwin y “primer evolucionista”, por adherir en pleno siglo XIX al concepto de la Gran Cadena de los Seres.
Augusto Salinas Araya

Mendel en realidad era un evolucionista, el estaba buscando las leyes que rigen la transformación de las especies. Desde 1750, en Europa e incluso en Chile, el Abate Molina, y algunos naturalistas, eran todos evolucionistas, creían que las especies se transformaban, hubo mucha gente que quería probar eso, y hacían las hibridaciones más increíbles entre especies que se relacionaban.
Prof. Carlos Valenzuela

Augusto Salinas, Profesor investigador del Departamento de Documentación, Universidad Finis Terrae, Chile, no comparte la idea del llamado pre-darwinismo de Molina:

Algunos autores han querido ver en el Abate Molina un evolucionista y un precursor de Darwin. Debido a su ensayo sobre Analogías Menos Observadas de los Tres Reinos de la Naturaleza, se ha estimado que Molina se adelantó a formular ideas transformacionistas, hecho que le habría acarreado críticas y acusaciones de herejía.Un análisis más cuidadoso de esta obra echa por tierra esta suposición. Puede afirmarse, además, que este jesuita chileno nunca pretendió ser un defensor de las ideas evolucionistas preconizadas por algunos de sus coetáneos más ilustres. El texto de las Analogías, demuestra, por el contrario, que Juan Ignacio Molina adhirió a la extendida idea de la Gran Cadena de los Seres, un concepto originario de la Grecia clásica que renació con fuerza en el siglo XVIII, influyendo sobre las nociones biológicas de la época. En este sentido, la obra de Molina no hizo más que repetir lo que ya habían expresado Locke, Bonnet y otros ilustrados... El sacerdote chileno también ha sido identificado entre los precursores de Darwin debido a una errónea apreciación de sus Analogías. Demás está decir que el Abate Molina nunca habló de la transformación de las especies ni defendió el evolucionismo. 
Augusto Salinas

Lo precedente es una visión de lo que dicen que dijo, que no dijo o qué quiso decir el Abate. Muchos opinan sobre la base que alguien afirmó que el Abate Molina era uno de los precursores de Darwin y lo sostienen sin conocer lo que realmente Molina señaló. Esto es una norma en todo orden de cosa dentro del hombre-masa que se rige por ajenas opiniones sin confirmar si eso que le dicen es real o no.
Lo que dicen que dijo o dicen que no dijo el Abate sobre la Evolución está en un trabajo o memoria que el año 1815 Molina leyó en la Academia Principal de Bolonia de la cual fue el primer miembro americano que la integró. Ante sus pares de la Ciencia europea, lo tituló: Las analogías poco observadas entre los tres reinos de la Naturaleza. Para ser objetivos uno debe aprender a pensar por sí mismo y no aceptar como siervo lo que otro diga sin previo uno discernir y sin importar el mérito que ese otro tenga. Seguir ajenas ideas es traicionar la Verdad como tan bien lo señaló Krishnamurti. Sin censura ni agregados conozcamos de las propias palabras del Sabio Abate Molina lo que aquel día, hace 193 años, él dijo. Que cada cual saque sus propias conclusiones del sentido en el evolutivo pensamiento del jesuita:

No solamente el vulgo, sino las personas medianamente instruidas, se sienten grandemente extrañadas cuando oyen decir que es muy difícil determinar los caracteres irrefutables que marcan la diferencia entre un árbol o cualquiera otra planta y un animal. Entre tanto, todos los que se hallan dotados de suficiente espíritu de observación, y no se contentan con detenerse en la superficie de las cosas, reconocen que esos seres, tan diferentes en la apariencia, presentan una analogía sensible y clara, que hemos dado por no existente, y sólo se han divulgado las diferencias para establecer las separaciones.

Aun cuando yo haya participado siempre de la opinión de estos últimos, llevado por las observaciones comparativas que he realizado sobre el modo de ser de ambas producciones naturales y tratando siempre de ponerme sistemáticamente en pugna con la opinión que hoy prevalece, después de haber pasado revista a los innumerables caracteres que la vuelven a aproximar, he procurado establecer, dentro de los caracteres definitivos, con ese propósito, aquello que me ha parecido tener un fundamento, si no inconcluso, siquiera menos engañoso para admitir entre ellas cualquier diferencia. Pero del mismo modo que las producciones de la Naturaleza forman un todo único en el designio y variable de las ejecuciones, para mantener su gradual progreso, no me ha parecido fuera de propósito hacer preceder mi discurso de algunas ideas sobre las conexiones sensibles que existen también entre los minerales y los vegetales, lo que haré con toda la brevedad posible para no abusar demasiado de vuestra paciencia.

Era opinión entre los filósofos griegos que todas las cosas creadas por la Inteligencia Suprema habían sido provistas desde sus comienzos por un alma productora de todos sus movimientos. Este nuestro globo no es, conforme a esa manera de pensar, una masa inerte de fango. Reina una circulación vivificante en todas sus partes. En suma, es un enorme animal. Las montañas, que como perpetuas cadenas lo atraviesan, son su espina dorsal; sus ramificaciones forman las costillas; las rocas son los huesos mayores; el agua del mar, la sangre; las nubes, las arterias que la distribuyen para fecundar toda la tierra; los alvéolos de los ríos las venas que la extraen de su surgente, o sea, el corazón de la gran bestia. La hierba y los árboles hacen el papel del vello y de los pelos; los animales son los insectos que roen sus carnes y chupan en su pingüedad; los volcanes el desahogo de los calores internos de su vientre; y, finalmente, los terremotos son los paroxismos y calofríos de la fiebre, que como a cualquier vida lo atormentan.

Eso de que los animales, así como los vegetales, provengan de un huevo, es un hecho innegable en la historia natural. En lo que se refiere a los animales ovíparos, nadie lo pone en duda. En cuanto a los vivíparos, como la anatomía lo demuestra, provienen también del huevo, el que es fecundado, y salen a luz sólo después de haberse formado completamente los fetos. Las semillas de las plantas, fecundadas también en su origen, nos dan por su estructura un claro indicio de que son los huevos de los vegetales. No sabemos con verdadera certeza de qué manera procede la Naturaleza en las entrañas de la tierra para formar los diversos fósiles; en qué tenebrosos subterráneos se generan ni en cuál fundamento plausible se basaron los antiguos filósofos para sostener que la sustancia mineral también de un huevo.

Tal vez ellos habían observado que todos los cuerpos encerrados en la tierra tienden, por la vía húmeda o por la vía seca, hacia la cristalización, y creyeron encontrar en esta transformación regular un principio vivificador que la promueve, o por lo menos, la acompaña hasta su perfecto desarrollo. No habrá faltado en aquellos tiempos algún Haüy o Romé de L'Isle, quien a fuerza de cortar y separar las láminas de los cristales, creyó encontrar el núcleo principal, al que por analogía se le habrá dado el nombre de huevo. En efecto, de este núcleo derivan todas las formas o figuras que observamos en los cristales debidamente aumentados, así como las aves se hallan modeladas en el embrión encerrado en sus huevos y el fruto se encuentra en el bosquejo impreso en las semillas,

Los primeros investigadores del origen de los seres, inducidos por esas observaciones sobre su uniforme propagación, establecieron como una verdad fundamental que la Naturaleza no procede por saltos, que no hay ni puede haber una verdadera distinción absoluta entre los seres creados, que todos se hallan ligados por una recíproca relación, de manera que existe entre ellos una progresión gradual, en virtud de la cual los minerales pasan insensiblemente a convertirse en vegetales y estos últimos en animales. Este sentimiento que fué captado por todos los naturalistas de nuestro tiempo, especialmente por el mencionado Bonner, fué modificado en parte por el véneto Donati, y por algún otro, los cuales prefirieron ante todo considerar el orden con el cual la Naturaleza procede en la distribución de los seres, no como una cadena continua compuesta de varios eslabones, sino también como una fila que, estrechándose, forma casi una línea continua. Así, al decir, cada orden se compone de varias órdenes, y cada especie se liga con varias otras especies: Este modo de pensar no ha complacido a la mayor parte de los naturalistas modernos. Ellos no admiten ya ni la cadena de los antiguos ni esa recta donatiana, ni ninguna otra graduación en la producción natural; todo, según su manera de pensar, se encuentra aislado, e independiente lo uno de lo otro.

Los naturalistas precedentes, aunque no reconocen ningún límite fijo entre los cuerpos, trataron de poner algún orden en sus ideas, y los dividieron en tres grandes clases, a las cuales hemos dado el nombre de reinos de la Naturaleza. Los minerales, como se sabe, fueron incluidos en el primer reino, los vegetales en el segundo y los animales en el tercero. Esta distribución, como hemos dicho, fue hecha para facilitar los estudios de la Historia Natural, no porque sea efectiva o haya diferencia absoluta entre los cuerpos que componen estos tres reinos. A esta repartición, por decirlo así política, que no decide nada acerca de la constitución de los seres en ella comprendidos, sucedió en seguida otra más opuesta a los designios de la Naturaleza. Tal es aquella que divide todas sus producciones en dos grupos generales: el de los cuerpos orgánicos y el de los inorgánicos. Los vegetales y los animales fueron colocados en el primer grupo, y los minerales en el segundo. Los primeros, según se afirma, crecen por intus susceptionem, es decir, viven en virtud de un flúido que se insinúa en sus partes intrínsecas y allí se apodera de las moléculas para hacerlos aumentar de volumen. Los segundos, o sea, los minerales, no crecen sino per yuxta-positionem, es decir, también por medio de un flúido que circula por su superficie, y allí va aplicando la materia que tenía en disolución. Pero ambas maneras de crecer son comunes a los tres reinos, como veremos enseguida, de donde la susodicha decantada división, que pone una distancia infinita entre los minerales y los demás cuerpos creados, no es de ninguna manera aprobada por la Naturaleza. Ella se complace muchas veces en alterar los límites que nuestra fantasía se empeña en poner en sus operaciones.

El mismo Linneo, que conoce la inconsistencia de estas divisiones sistemáticas, después de haber encontrado el macho y la hembra entre los vegetales, y también entre las sustancias minerales, a las cuales asignó como fruto las sales; después de haber, en suma, encontrado el matrimonio establecido en todas las producciones de la Naturaleza, no tuvo valor para oponerse al sentimiento dominante, y así lo corroboró atribuyendo a los fósiles el crecer solamente, a los vegetales el crecer y vivir, y a los animales el crecer, vivir y sentir. Pero si concede la vida a los vegetales, no vemos por qué no hace la misma concesión a los minerales. La Naturaleza no camina por dos vías diferentes. Yo no digo que el modo de vivir de los minerales sea igual al modo de vivir de los vegetales; la graduación establecida por la Naturaleza para sus producciones no lo permitiría. Los minerales se encuentran en el extremo inferior de la Cadena de los Seres. Su vida es inicial. Ella no goza de todos los atributos necesarios para constituir una vida perfecta, pero posee muchísimos en grado inferior. De ahí que, para no apartarse del plan de la Naturaleza, podemos admitir tres clases de vida, esto es, la vida formativa, la vegetativa y la sensitiva; pero de manera que la primera, destinada a los minerales, participa en algo de la segunda, propia de los vegetales, y esta última de la tercera, asignada a los animales.

El curso perenne e intrínseco de los flúidos por los conductos naturales es un indicio inequívoco de la vitalidad de la sustancia en que nos ocurre observarlo, y es lo que nos permite afirmar que los minerales se hallan provistos de vida. Los mineros alemanes, iluminados, como dice el laborioso minerólogo Patrin, por un instinto rudo, pero seguro, porque no ven sino lo que realmente es, mientras los ingenios ven muchas veces lo que no existe, han observado en la entraña de la tierra una circulación perpetua de flúidos, una formación sucesiva de diversas substancias; en suma, una especie de función vital, por lo que ellos le han dado el nombre de man, esto es, "hombre", padre, generador de metales de varias substancias, que se propagan, entre los cuales está el eisenman, o sea el "hombre de hierro", mineral ferruginoso que forma la salbanda de la mayor parte de los filones de estaño. De este curso constante de los humores en el interior de las rocas subterráneas se hallan convencidos todos aquellos que, con ojo observador, penetran en el seno de la tierra. Ellos encuentran siempre que aquellas rocas que lo contienen en mayor proporción se ponen duras o resecas cuando lo han perdido, tal como ocurre en las ramas de los árboles o con los miembros de nuestro propio cuerpo,

Es igualmente un hecho constante en América, aceptado ahora por el más hábil químico de nuestro tiempo, que las minas exhaustas se regeneran con el andar de los años, y vuelven a llenarse como al comienzo. Comúnmente se atribuye este fenómeno al agua subterránea, que transportaría las partículas metálicas que encuentra en su curso. Pero no se encuentra el menor vestigio de mineral en el agua que suele brotar dentro de las excavaciones con gran perjuicio para la mina. De donde parece probable que exista allí una perenne germinación, producto no sólo del constante calor interno de la tierra, estimado a lo menos en diez mil grados, sino de los vapores prolíferos que emanan de los mismos metales, como el efluvio fecundante que sale de los estambres para ir a fecundar los embriones o gérmenes encerrados en el ovario de la planta. Nosotros no vemos aquí sino minerales muertos, por lo que no podemos formarnos una idea clara mediante la cual, excitados por la potente mano de la Naturaleza, que nada produce privado de la vida, reciben los flúidos vivificantes, o si éstos se propagan en los misteriosos abismos de la tierra. Si no se produjera esta generación perpetua, que continuamente vuelve a llenar las grandes cavernas que van formando allí fuego subterráneo y los terremotos, toda la superficie que habitamos estaría a cada momento expuesta a hundirse por falta de suficiente apoyo interno.

La vital circulación de los flúidos se verifica en los cuerpos subterráneos, tal como en los vegetales, por medio de fibras o venas, las cuales son visibles en el amianto, en los ceólitos o en los minerales por el estilo, y ocultas en las demás piedras, pero de  modo que limpiándolas y examinándolas atentamente se descubren las ramificaciones. Se encuentran frecuentemente en la orilla de los ríos guijarros que, bajo la acción del agua corriente, han perdido la capa exterior, dejando al descubierto las venas que los cruzan. Los aficionados poco prácticos en la observación de las obras genuinas de la Naturaleza, toman esos guijarros por leños petrificados y los amontonan en pequeños museos. El mismo rastro de los flúidos se nota más fácilmente en el ágata herborizada, en la piedra uniforme de Florencia, en los ludos de Elmozie y en muchas otras concreciones margáceas. En otro tiempo, el arte logró convertir en plegadiza la fibra de los mármoles, de los cuales tenemos ejemplo en el mármol elástico del palacio Borghesi en Roma, y en algunos otros preparados de Fleuriau Bellevue. Este mismo naturalista logró en su industria hasta convertir también en flexibles los durísimos cuarzos. Dichos artificios habrían sido ilusorios, más bien imposibles, si la estructura fibrosa de esos cuerpos no se hubiera prestado para ello. Sé que se han propuesto muchas hipótesis para explicar esta estructura de los minerales: la mía es otra hipótesis como cualquiera, y no pretendo decir que sea la de mayor confianza; pero, por lo menos, está en favor suyo la analogía fundada en los principios uniformes de la Naturaleza. Cualquiera por esto que pueda ser la suerte de ésta mi opinión sobre el origen de las substancias minerales, que alguien le crea un paralogismo, y otros un delirio, y algún prójimo más prudente infundada, nadie podrá negar que en ellas reina una actividad permanente, que las separa de los cuerpos privados de vida, entre los cuales las colocamos. El Autor de la Naturaleza, al formarlas, les comunicó una fuerza propia, en virtud de la cual tienden recíprocamente a unirse la una con la otra. A esta tendencia se le ha dado el nombre de "atracción" cuando se trata de las grandes masas, y de "afinidad" cuando se observa en las moléculas de la materia. El célebre químico Bergman prefirió en esta caso llamarla "afinidad electiva", queriendo indicar con tal nombre que se verifica allí una especie de discernimiento. de manera que las indicadas partículas no atraerían a ninguna sino conforme a su gusto, y rechazarían otras, con las cuales no tienen ninguna simpatía.

Esta propiedad tan extendida de los seres pertenecientes al reino mineral, bastaría para colocarlos en una grado de vitalidad poco inferior a la que participan los individuos del reino vegetal; pero también disfrutan de otras, las que no son consideradas por ahora de carácter general. lo que podrá establecerse en el transcurso del tiempo; pero no por eso muestran menos su vivaz energía tal vez en un grado mayor. Tal, entre otras, es la polaridad, o sea, la propensión a dirigirse hacia el polo magnético, descubierta por nuestro docto colega Bieslak en una toba de los montes Albanos y por el barón de Humboldt en una piedra córnea fósil de América. Y si en estos cuerpos polarizantes no se presenta en igual forma la facultad atractiva, es que parece que fueron destinados a formar los anillos mediante los cuales la Naturaleza, según su costumbre, pasó a producir una de las más sorprendentes maravillas, cual es el fierro magnético o el imán. Este Proteo del reino mineral, que no sólo con su virtud atractiva y repulsiva, sino mucho más con su dirección hacia el polo magnético, ora estacionaria, ora declinante en pocos grados hacia el Oeste o hacia el Este, igual que con su inclinación siempre creciente del ecuador magnético hacia el uno y el otro polo, destruye la hipótesis hasta ahora imaginada por los más valientes físicos para encasillar la versátil Naturaleza, es sin embargo colocado por los sistemáticos entre las substancias inertes, pasivas o muertas. Semejante modo de opinar es más resaltante ante el fracaso de todas las hipótesis en busca de su secreto, basadas en el mero mecanismo del flúido que se escapa por un polo y vuelve a entrar por otro del hierro inerte, cuando deberían convencerse de que todo este movimiento no puede venir sino de una causa viviente.

Esta sorprendente actividad, creída hasta nuestros tiempos propia solamente del fierro magnético, ha sido encontrada casi en igual proporción en el cobalto, y puede ser que, multiplicando las observaciones, se llegue a encontrarla en todos los metales, como lo hace esperar la pila del célebre Volta. De ahí que varios filósofos hayan adoptado la opinión de que nuestro globo terrestre no sea sino un gran imán, de donde traería su origen toda la substancia magnética que conozcamos.

Si esta enérgica virtud magnética de los cuerpos subterráneos, por hallarse, por ahora, circunscrita sólo a ciertos metales, no es suficiente para que se les conceda una porción siquiera de vitalidad, ellos poseen otra fuerza no menos universal de atraerse dentro de sí mismos, que los reduce a estar continuamente en acción, idéntica, por decirlo así, a la que se desarrolla en la substancia llamada orgánica. Es la disposición constante hacia la cristalización. Todos los cuerpos tienden invariablemente a tomar una figura regular, cuando son abandonados a su fuerza propia y su acción no es perturbada por algún agente extraño; toda substancia salina, todo metal, toda piedra, lo mismo que cada planta, toman una forma apropiada que las distingue de las demás. Dos requisitos concurren a la constitución de esta forma: la figura primitiva de la molécula, que constituye todo cristal o cuerpo figurado, y la fuerza de afinidad que maneja a estas moléculas o pequeñas láminas, que en los minerales pueden ser o triangulares, romboides o rectangulares. Haüy divide estas figuras en seis principales, las que pueden ser reducidas a las tres arriba indicadas. En las plantas y en los animales estas figuras son más variables y más complicadas.

Esta maravillosa propiedad de todos los cuerpos, en general, de convertirse en cristales, y de disponerse en forma regular, excluye enteramente la vieja yuxtaposición, la cual, como es de carácter mecánico, no obra sino en la superficie de los cuerpos, tanto en éste como en los otros dos reinos. En efecto, ¿qué puede la agregación de alguna partícula adventicia en la labor de la simétrica estructura de los cristales? ¿Qué parte puede ella tener en la formación de la molécula primitiva, que reguló la figura, ora cúbica, romboidal, ora poliédrica? Esto, como lo demás, deriva de la Fuerza que el Autor de la Naturaleza quiso comunicar a su obra. En virtud de esa fuerza, el núcleo primitivo atraerá hacia sí y ajustará a su faz la laminilla que le conviene para su final creciente, rechazando aquélla que sea o inferior o inútil para su cuerpo. El agua de cristalización, en esa elegante estructura, es el vehículo para todo, y el vínculo que, bajo la dirección de la molécula generatriz, concurre a formarlo. del mismo modo la luz, como en los vegetales, con su enérgica influencia, da la última mano a la obra, y es por esto por lo que los cristales nacientes la buscan con tanta avidez, que en los lugares obscuros se inclinan hacia aquella parte en donde sus rayos pueden mostrarse.

Mediante esta brillante operación, las substancias minerales tienden a emparentarse con los individuos del reino vegetal. Las cristalizaciones metálicas facilitan el camino para este tránsito. Recordemos en metalurgia las vegetaciones del oro, que imita perfectamente a las vegetaciones del musgo y de los líquenes. El árbol de Diana, o sea la amalgama de mercurio con plata es también muy conocida por el vulgo. De esta manera, la virtud vegetativa pasa de los cristales a las plantas criptógamas, a la hierba, a las gramíneas, a los arbustos, a los árboles, a los zoófitos, a los moluscos, a los insectos, a los peces, a los anfibios, a las aves, a los cuadrúpedos y al hombre.

Parece que el hombre, comparable por sus peculiares cualidades a los más grandes árboles de la selva, sea aquél cuya vida, aunque se diga a los contrarios, es la que puede prolongarse más que la del resto de los seres vivientes. Prescindamos, por ahora, de la longevidad de los antediluvianos, época de la que nos hablan no sólo las Sagradas Escrituras al mencionar la vida larga de los sucesores inmediatos de Noé, sino los escritores de los siglos posteriores, quienes nos informan con respecto a ciertos individuos conspicuos, y, por lo tanto, dignos de una especial mención, que vivieron, ora trescientos años, como el griego Néstor, y Argantonio, rey de Cádiz; ora alrededor de doscientos, como el boloñés Fulloni, quien, al ser amonestado por el emperador Claudio Nerón, declaró haber cumplido ciento cincuenta años, y que tenía la esperanza de aumentarlos otro poco, Es verdad que el salmista del rey David no asigna a los hombres de su época sino setenta o a lo más ochenta años de vida sana, y al resto una existencia decadente y trabajada por un cúmulo de miserias y enfermedades. Esto es lo que después de veinte siglos vemos acontecer en el presente, cuando se lleva una vida no del todo desordenada. Sin embargo, ya sea por el ritmo diferente de la vida moderna, mucho más cómoda que la practicada en otras edades, ya sea por el mayor cuidado que ahora se emplea en anotar las edades extraordinarias, son muchos más numerosos en nuestra época los que llegan a los cien años que en siglos pasados. Yo conocí en Chile que, como se sabe, es recomendable por su clima benigno, ancianos de 106, 108 y 115 años. El desgraciado navegante naturalista M. de la Perouse, dice en una de sus cartas escritas en 1786, que encontró muchos centenarios o ancianos de cien años, en la mediocre población de mi patria, Concepción, ciudad situada en los grados 36 1/2 de latitud austral. Quién sabe si es lícito divagar en un trabajo serio como éste, quién sabe, digo, si la frecuencia de edades centenarias que se ven en nuestra época no sea también una consecuencia de la disminución siempre creciente de la oblicuidad de la elíptica, la cual desde la época del marsellés Pitia es hoy no menor de 25 minutos; vemos que la temperatura va cambiando; los inviernos no son tan rígidos como eran antes. En consecuencia, parece que la Naturaleza prepara poco apoco a las generaciones futuras para crear hombres que viven como en el principio del mundo: mil años. Esto podría suceder cuando la elíptica, aumentando la disminución de su oblicuidad, se confunda con el ecuador y reine por doquier una primavera perpetua.

Llegue o no a la realización de este sueño, por la prerrogativa que actualmente tiene el hombre sobre los otros animales, de poder extender el espacio de su vida casi a dos siglos, se acerca, como lo hemos señalado, a los grandes árboles de las selvas, que se conservan más o menos durante el mismo espacio de tiempo. Yo sé que algunos escritores hablan de árboles de una antigüedad prodigiosa, como se pretende que era la higuera ruminal venerada por los romanos como oportuno albergue de los mellizos Rómulo y Remo, y que se había secado sólo a principios de nuestra era; los viajeros asignan una edad un poco inferior a los cedros del Monte Líbano; pero todo lo que se dice acerca de estos y otros árboles famosos es, o fabuloso, o exagerado, por aquellos que miden su antigüedad por medio de los caracteres inequívocos y falaces de su grosor y por el estado de decadencia en que los encuentran. según las observaciones de aquellos que en Francia presiden el corte de los bosques públicos, destinados a las construcciones navales, los árboles de tronco elevado, sin exceptuar las robustas encinas, llegan a su perfecta madurez entre los 40 y 50 años; a partir de ésta época, su fuerza va declinando hasta los noventa o cien años; en esta fecha fatal sobreviene la decrepitud, la caries los corroe; las ramas laterales que en la virilidad formaban con el tronco ángulos de 40 o 50 grados, se ponen completamente horizontales, y basta el menor choque para hacerlas derrumbarse conjuntamente con el tronco. No otra cosa sería el progreso ordinario de la existencia del hombre, si él quisiera secundar los benéficos fines de la Naturaleza; mejor aun, con la inteligencia que él posee podría suavizar o evitar en gran parte las consecuencias, iguales a las que provocan la caducidad en los árboles, como han hecho los que han llegado a una edad más centenaria. El curso de la vida del hambre no sólo tiene una relación sensible con la de los árboles, sino también sus estaturas variables indican una analogía, hasta ahora muy poco observada. Los individuos de los animales selváticos varían a lo más en una o dos pulgadas en el volumen fijado a su especie; pero entre los hombres, cuya estatura se calcula entre 5 a 6 pies, se encuentran no pocos que sobrepasan a esta medida. Se exhiben a menudo en las exposiciones europeas los llamados gigantes, de altura de siete a ocho pies, y aquí entre nosotros se ven algunos de tamaño poco inferior, especialmente en los campos, tal vez originarios de esos antiguos habitantes de granaglione y de otras montañas circunvecinas, cuyos cadáveres desenterrados de vez en cuando indican una estatura extraordinaria y casi igual a la del filisteo Goliat, derribado por el jovenzuelo David, y a quien la Sagrada escritura no da menos de nueves pies y cuatro pulgadas de altura. El notable tamaño de estos hombres ha sido siempre individual y nunca transmitido a sus descendientes; ni está decidido todavía si ha existido en épocas remotas una raza de gigantes. Los naturalistas están todos acordes en considerar que entre las cordilleras de la América meridional existe una de estas razas gigantescas, a la cual no sé por qué motivo dan el nombre de "patagones", ya que ellos en su idioma se llaman "puelches". Yo he visto varios centenares de estos montañeses, he medido alguno de ellos, los cuales no sobrepasan los seis pies y tres o cuatro pulgadas de altura. Esta estatura no tiene nada de singular más que lo de ser común a todos los individuos de esta nación, de tal manera que no pueden, con justa razón, merecer el título de gigantes de la especie humana.

Entre los árboles se cuenta no sólo con individuos que superan en elevación a todos los demás de su especie sino también con razas y familias enteramente gigantescas, como la de los pinos. Hasta ahora, el cedro del Líbano y el lilio-dendrón tulipífero de Virginia habían sido considerados como los habitantes más grandes del reino vegetal, pero según informaciones botánicas más recientes, el pino de Chile, o sea la "araucaria Imbricata" de Widenow, que se eleva, como lo afirman los egregios fitólogos Thouin y Philibert a la altura perpendicular de ochenta y cuatro metros, o alrededor de doscientos setenta pies, parece ser el árbol más gigantesco del globo terrestre. De este modo, la familia de los pinos análoga por su morada alpestre y su preeminencia, a la raza de los patagones, tiene el orgullo de aventajar a todas las estirpes de las dinastías arbóreas.

La perpendicularidad de los árboles sobre la línea horizontal es otro punto de analogía que los acerca a los individuos de género humano, los geómetras y físicos se han esforzado por explicar este fenómeno constante y cotidiano, pero hasta ahora sus teorías han sido insuficientes para indicar la verdadera causa.

Permítaseme, ya que andamos en busca de analogías entre los hombres y los árboles, que les proponga otra que les parecerá ridícula o indigna del respeto que se debe a este sitio, pero, que sin embargo, no escapó a la búsqueda del célebre Buffon. Ustedes saben que el árbol africano llamado "baobad" y en botánica "adausonia", engruesa de tal manera que su tronco tiene por lo menos 75 pies de circunferencia. En Inglaterra se ha visto a hombres que han tratado de emular esta enorme corpulencia. Un habitante del condado de Lincln, fallecido en 1724, a la edad de 29 años, llegó a engordar de manera que su periferia era de 19 pies y su peso de 583 libras parisinas. Otro inglés llamado Eduardo Brint, muerto en 1750, no contento con esta superabundancia de notable gordura, le agregó todavía 28 libras. Spouer, del mismo país, que vivió en 1775, quiso superar en ponderosidad a todos sus antecesores, y llegó a sumar a lo anterior doscientas cuarenta libras. De esta manera, dichos monstruos pueden, en cierto modo, llamarse los "baobad" de la especie humana.

En esta pretendida diferencia, que atentamente considerada se halla bastante lejos de ser general, y excluída, como debería serlo para establecer una variación notable, no se encuentra otra cosa que modificaciones resultantes de las gradaciones establecidas por la Naturaleza entre sus producciones, las cuales van siempre creciendo en perfección desde la ínfima planta criptógama hasta el más perfecto de los animales, que es el hombre.


Januario Espinosa (1879-1946), biógrafo, periodista, novelista y ensayista nacional, considera a Molina uno de los precursores de Darwin, en su libro "El Abate Molina" de 1945, sobre la discutida memoria que Molina presentó a los doctos en 1815, señala:

        Al final de la memoria impresa se puede ver una explicación o aclaración hecha por los censores eclesiásticos. Le habían ordenado a Molina que la redactara él mismo, pero se negó a tal exigencia.
        Sólo que, cuando advirtieron los censores que la aclaración aparecía al final como una "nota del revisor", pidieron que se les entregaran todos los ejemplares, y se hizo una nueva edición en la cual se intercaló la explicación como una nota en la parte correspondiente, o sea en aquélla en que Molina dice: "De ahí que para no apartarnos del plan de la Naturaleza, podemos admitir tres clases de vidas: esto es, la vida formativa, la vegetativa, y la sensitiva; pero de manera que la primera, destinada a los minerales, participe en algo de la segunda, propia de los vegetales, y esta última, de la tercera, asignada a los animales."
La nota explicativa dice a la letra (traducción de don Arturo Fontecilla Larraín):

"Cuando yo digo que la vida formativa participa de la vegetativa y ésta de la sensitiva, no trato de expresar más que la sorprendente analogía de algunos fenómenos de la primera con aquellos propios de la segunda y de algunos de ésta con los que pertenecen solamente a la tercera: analogía por medio de la cual parece que la Naturaleza haya querido escondernos el paso del último anillo de la cadena de los minerales al de los vegetales y del último de los vegetales al primero de los animales. De esto se desprenderá fácilmente que, en consideración a la sensibilidad de los referidos pasos, yo afirmo no haber distinción absoluta entre los cuerpos que se asignan a los diversos reinos de la Naturaleza; se desprenderá también que, cuando atribuyo a las plantas una clase de sensibilidad, de inteligencia, de discernimiento, yo hablo en sentido puramente análogo, y me sirvo de esos términos con el único objeto de pintar a lo vivo la semejanza de algunos movimientos que se observan en las plantas con aquellos que en los animales van acompañados por sensibilidad o por inteligencia y discernimiento sobre los objetos sensibles. Finalmente se desprenderá la rectitud de mis conclusiones, que aquellos que se eleven en la imaginación al proyecto que tuvo presente el Creador en la construcción del Universo, observan la multiplicidad de relaciones que aproximan todos los seres en conjunto y ven desaparecer las distancias inconmensurables que se suponen existir entre el hombre y la pequeñísima planta critógama, y entre ésta y el fósil más informa."

Subrayé los yo digo, no trato, yo afirmo, cuando atribuyo, yo hablo, me sirvo, mis conclusionesde un párrafo no escrito por Molina sino por un anónimo censor, párrafo insertado en la edición de la Memoria para que se creyera que el Abate lo dijo...

Al respecto de este ajeno parche, en la Historia de la Compañía de Jesús en Chile, su autor, el jesuita Francisco Enrich opina:


No fué tan aplaudida su obra posterior, o sea La Analogía de los tres reinos de la Naturaleza. Esta obra fué remitida por orden del vicario eclesiástico de Bolonia a la revisión de José Mezzofanti, y sólo en 1820 (seis años después) se permitió su impresión, agregándole ciertas notas.

Sobre la base de lo siguiente que dijo el Abate Molina, jesuitas rechazan el título de precursor de Darwin que algunos le atribuyen:

El autor de la Naturaleza al formar las sustancias materiales les comunicó una fuerza peculiar, en virtud de la cual tienden recíprocamente a unirse las unas con las otras... Newton no encontrando en ellas la causa de un fenómeno tan general y sorprendente, recurrió por último, como filósofo religioso que era, a la voluntad del Ser Supremo, quien ordenó que la materia también estuviera dotada del poder de atraerse mutuamente, para dar forma a la cohesión, estabilidad y respectiva situación de los diferentes cuerpos del Universo... La gradación establecida por la Naturaleza entre sus productos, la que siempre va creciendo en perfección, y así, en virtud de esta ley universal, habiendo sido puestos por la mano del Omnipotente cada uno en su orden, participan los unos de las perfecciones de los otros. proporcionalmente a su posición en la escala de los seres elevándose con la mente al designio que tuvo presente el Creador en la constitución del Universo. observan la multiplicidad de relaciones que aproximan a todos los seres en conjunto, de acuerdo con tal designio divino.

El Abate Molina dejó la forma física pensando en su querida Patria a la que no pudo regresar, quizá, recordando esa amada tierra en la flor de sus 21 años, mientras escribía un poema contemplando la cordillera:

De donde fluyen unos ríos tan bellos y tan benignos,
que no puede desearse cosa más agradable.
Agua tan suave es cómoda para sanar las enfermedades
y purificar los cuerpos.

Su última frase previo morir fue: Agua de la cordillera. A los 10 días la Gazzetta de Bolonia anuncia: Así ha muerto el hombre probo y doctísimo, acompañado del acerbo dolor de sus queridos discípulos y del llanto unánime de todos los buenos. Para la Universidad de  Bolonia fue: Un Insigne observador e investigador de la Naturaleza.

El 12 de septiembre de 1829 se le sepultó en el Panteón de los Hombres Ilustres de Bolonia. En 1965 sus restos se trasladaron a Chile quedando en el templo parroquial de Villa Alegre. En 1979 el templo, en honor del Abate Molina, fue declarado Monumento Histórico Nacional.

Confesemos que todas las naciones, sean americanas, europeas o asiáticas, han sido semejantes en el estado salvaje, del cual ninguna ha tenido el privilegio de eximirse.
Abate Molina

A los dos jesuitas chilenos que en MUNDO MEJOR he destacado con un escrito, un historiador los reseña así:

El más ilustre de los Jesuitas chilenos fue el Abate Molina (1737 -1829) quien publicó en Italia, y en italiano el “Saggio sulla storia naturale del Cile” y el “Saggio sulla storia civile del Cile”.La primera hablaba sobre todos los recursos naturales que poseía Chile en ese entonces, lo que llamó rápidamente la atención de varios centros europeos. La segunda habla en forma resumida de la historia de Chile hasta mediados del siglo XVII. Otro Jesuita, Manuel Lacunza (1747 - 1801) hombre profundamente versado en astronomía y en exégesis bíblica, publicó una obra llamada “La venida del Mesías en gloria y majestad” en el que afirmaba que el salvador vendría otra vez, pero en las formas más diversas. Fue traducido a varios idiomas, provocando enconadas controversias y terminó siendo condenado como herético.
Francisco Frías Valenzuela

De los tres destacados jesuitas sobre los que he escrito, a pesar de ser considerado herético por su única obra, el padre Lacunza, primer teólogo americano, es quien más me motiva con su Mensaje, más que el propio padre Chardin a quien le dediqué tres títulos.

Anexo

El sacerdote jesuita Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955), en pleno siglo XX, nos dice sobre la evolución:

        El Universo se encuentra en constante Evolución. Evolución que sigue un sentido regido por Leyes. El Universo en su totalidad se mueve y cambia, en él nada permanece fijo o estático. La Evolución es una sola Gran Evolución en la cual todo está interrelacionado y coordinado en el tiempo y en el espacio. Esta Gran Evolución tiene un sentido que va desde lo más simple hacia lo más complejo. Cada partícula de materia posee un exterior material y un interior de siquismo, siendo a mayor complejidad de los organismos mayor su siquismo interior. Cuando el cerebro en su Evolución llega a la complejidad necesaria, ese día el hombre traspuso el Umbral y entró en la etapa de la reflexión, se dio cuenta que sabía que sabía. Al saber que sabe se diferencia definitivamente del resto de los animales. El hombre ha continuado su Evolución y vislumbra una meta o un Punto Final al que se dirige. Partió del punto Alfa y camina en su Evolución hacia el punto Omega que es el centro al que aspira la humanidad toda.       
        ¿Es la Evolución una teoría, una hipótesis, un sistema? Desde luego que no: mucho más que esto, una condición general a la que tienen que plegarse y satisfacer, de ahora en adelante, para ser pensables y verdaderas, todas las teorías, todas las hipótesis, todos los sistemas.
 Las raíces del Ser se pierden en el insondable pasado. Encuentra la vida el alma en un determinado Punto en el universo y se siente compenetrada por las influencias cósmicas que debe ordenar y asimilar. El alma en su nacimiento y maduración es inseparable del universo que dirige desde arriba hacia abajo a todos los elementos y en el que etapa tras etapa todo termina por unirse en el Centro Supremo. Es el Amor la superior forma de Atracción Universal, el amor es la misteriosa y formidable energía cósmica que une a la humanidad en el Punto Omega. DIOS que no es producto de la Evolución atrae el Amor como un Divino Imán, consolidando los esfuerzos de la humanidad toda. Cristo es quien en DIOS tomó carne y se hizo inmanente al mundo. Nuestras almas van a DIOS por Cristo, alcanzando su plenitud Cristo en cada criatura que recibe. Nuestra Evolución nos lleva a Cristo y por Cristo a Dios.
        El Mal es una falta de ser, en un cosmos en Evolución, que aún no alcanza su plenitud. Pero el avance de la Evolución está en manos del hombre y éste, por tanto, no tiene asidero para una evasión... Nada es profano, aquí en la Tierra, para quien sabe ver. Todo es sagrado, por el contrario, para quien distingue, en cada criatura, la parcela de ser elegido sometida a la atracción de Cristo en vías de consumación... 
El Mal, bajo todas sus formas, cesa teóricamente de ser un escándalo desde el momento en que, deviniendo la Evolución una Génesis, el inmenso dolor del Mundo aparece como envés inevitable, o, todavía mejor, como la condición, o más exactamente incluso, como el precio de un éxito inmenso.
        El hombre, no centro estático del mundo, como creyó serlo por largo tiempo, sino eje y flecha de la Evolución; lo que es mucho más hermoso... Ha llegado el momento de comprender que una interpretación del universo, aunque sea positivista, para ser satisfactoria, debe abarcar tanto el interior como el exterior de las cosas, el espíritu tanto como la materia. La verdadera física es aquella que logrará, algún día integrar al hombre total en una representación coherente del mundo... ¿Cómo va a reaccionar el ser, una vez puesto en presencia, y para toda la vida, de un fin en el que parece que tiene que sumergirse enteramente?: ¿Resignación? ¿Estoicismo? Nada de esto, sino rebeldía y deserción legítimas, a menos que la muerte no se descubra como la forma o condición de un nuevo progreso... Si el mundo, tomado en su totalidad, es algo infalible; y si, por otra parte, se mueve hacia el espíritu, entonces debe ser capaz de proporcionarnos lo que es parcialmente requerido para la continuación de un movimiento semejante: Quiero decir, un horizonte sin límites delante. Sin lo cual, impotente para alimentar los progresos que suscita, se encontraría en la inadmisible situación de tener que desvanecerse en el hastío cada vez que la conciencia nacida de él llegara a la edad de la razón.
        Progresivamente se eleva hacia la Unidad gracias a una Fuerza Externa y porque lo Trascendente se ha vuelto parcialmente Inmanente. Todo espíritu va hacia DIOS, nuestro cuerpo es la Universalidad misma de las cosas centradas en un espíritu animador del que emerge la energía humana por la Evolución, llevando en sí cada hombre el universo. Todos los seres participan de un mismo Ser, el Ser es Uno Solo, es una Totalidad concreta que todo lo envuelve e implica. DIOS es Alfa el principio de todas las cosas y Omega la meta de todas las cosas.
Lo que me da cierta seguridad, y al mismo tiempo me salva, es que si por una parte se levanta ante mi todo un muro de representaciones y convenciones eclesiásticas, y de manera más que definitiva, por otro lado jamás me he sentido más cerca de lo que creo son los profundos ejes del cristianismo: el valor tiene que venir del mundo, primado del espíritu y de la personalidad, personalidad divina... Lo que intento es relatar, tal como yo los entiendo los desarrollos de una experiencia personal y no fijar una apologética general. Yo creo que el universo es una Evolución. Yo creo que la Evolución va hacia el espíritu. Yo creo que el espíritu se completa en el aspecto personal. Yo creo que el aspecto personal supremo es el Cristo universal. Creer significa realizar una síntesis intelectual. Creer significa desarrollar un acto de síntesis cuyo primer origen es inalcanzable. De esta doble proposición se sigue que para demostrarme a mí mismo mi fe cristiana, no sabría emplear otro método que el de verificar en mí mismo la legitimidad de una Evolución psicológica.
        No parece que el cristianismo crea en el progreso humano. O bien no ha evolucionado, o bien su sentido de la tierra se ha adormecido.
        Yo creo que el espíritu se completa en el aspecto personal. Yo creo que el aspecto personal supremo es el Cristo universal. Creer significa realizar una síntesis intelectual. Creer significa desarrollar un acto de síntesis cuyo primer origen es inalcanzable.
        La moralidad es la culminación del pensamiento y de la libertad, lo mismo que éstas lo son del despertar síquico de la vida. Desde un punto de vista puramente científico, hay que decir que la moralización de las almas es lo que más directamente prolonga el trabajo de la Evolución. De este modo, se sueldan en nuestra naturaleza los supremos deberes de la renuncia, la caridad y la pureza.
Admito, en primer lugar, que el Universo se halla sometido a un Devenir, que le constituye poco a poco en lo que debe ser, formándose sucesivamente los elementos más perfectos del Mundo en medio de los menos perfectos, a partir de los estados inferiores de la existencia. Ningún postulado me parece hallarse establecido sobre una superficie de experiencia y de crítica más extensa que el de la Evolución. Lo adopto, por tanto como resolución.
        Admito, en segundo lugar, que la Evolución universal tiene un sentido absoluto, el cual se dirige hacia el Espíritu. Este segundo postulado es resultado, como el primero, de inferencias y de inducciones demasiado extensas para ser aquí pormenorizadas. Me limitaré a decir que, lo mismo a priori que a posteriori, la espiritualización progresiva de las conciencias aparece como el único carácter variable que permite seguir, en dirección y en volumen, la curva esencial del Devenir, en medio del dédalo de las evoluciones particulares. El afinamiento del psiquismo de las mónadas fija su posición verdadera, absoluta, en la serie ascendente de los seres.
        Esta energía cósmica se transforma en el hombre y se manifiesta en él de una triple manera: La energía incorporada es aquella que la lenta Evolución biológica de la Tierra ha acumulado y armonizado gradualmente en nuestro organismo de carne y nervios: la sorprendente "máquina natural" del cuerpo humano. La energía controlada es aquella a la que, a partir de sus miembros, el Hombre llega a dominar ingeniosamente a su alrededor con un poder físico, por medio de "máquinas artificiales". La energía espiritualizada, en fin, es aquella que, localizada en las zonas inmanentes de nuestra actividad libre, forma la materia de nuestras intelecciones, afecciones, voliciones... La Evolución cósmica prosigue una obra de naturaleza personal.
        Cualitativamente, la Evolución de la Materia se nos manifiesta, hic et nunc, como un proceso a lo largo del cual se ultracondensan e intercombinan los constituyentes del átomo. Cuantitativamente esta transformación se nos muestra ahora como una operación definida, pero costosa, en la que se va agotando lentamente un impulso original.
        Situado en una Evolución interpretada como un aumento de Conciencia este "phylum", por su orientación hacia una síntesis a base de amor, progresa exactamente en la dirección presupuesta para la flecha de la Biogénesis. En el impulso que guía y sostiene su marcha hacia adelante, esta flecha ascendente implica esencialmente la conciencia de encontrarse en relación actual con un Polo espiritual y trascendente de convergencia universal.
        La historia de la vida es la historia de la lucha por la existencia: por la búsqueda del ser en expansión... Los principios básicos de la Evolución de las especies residen fundamentalmente en dos fuerzas: en las capacidades de sobrevivencia de los seres frente a las condiciones ambientales externas, y en sus intentos y logros de desarrollo vital -supervivencia- nacidos del resorte de una ascensión de la conciencia interna.
       Para hacer lugar al pensamiento en el mundo, me he visto obligado a interiorizar la materia; imaginar una energética del espíritu; concebir a contrapelo de la entropía una noogénesis ascendente; dar un sentido, una flecha y puntos críticos a la Evolución; hacer replegarse, finalmente, todas las cosas en Alguien. 
En nuestra conciencia, en cada uno de nosotros, es la Evolución la que se percibe a sí misma reflejándose. La Evolución, hemos reconocido y admitido, es una ascensión hacia la Conciencia.
        El punto Omega, para satisfacer a las exigencias supremas de nuestra acción, debe ser independiente de la caída de las fuerzas con las cuales se teje la Evolución.  
       Al interiorizarse bajo la influencia del espíritu de Evolución la Planetización no puede tener, físicamente, más que un solo efecto: personalizarnos cada vez más, y aun "divinizarnos" merced al acceso a algún Foco supremo de convergencia universal.
En fin de cuentas, el último efecto de la luz proyectada por el fuego atómico en las honduras psíquicas de la tierra es hacer surgir, último y culminante, el problema de un término en la Evolución, es decir, el problema de Dios. Para aquellos que, mejor situados que yo, tienen a cargo el dirigir directa o indirectamente la Iglesia, querría, en unas pocas páginas, hacer resaltar cándidamente en dónde yace exactamente, a mi entender, la causa del malestar que padecemos, y cómo, mediante el simple reajuste de este punto bien localizado, existen probabilidades máximas que se produzca en breve plazo un rebote en la Evolución religiosa y cristiana de la Humanidad en torno a nosotros. 
        Pues bien: siendo esto así, ¿cómo no ver que, lejos de sobrecargar y de confundir el dibujo de nuestro mundo en Evolución, la aparición pliocena del pensamiento sobre la Tierra constituye, al contrario, un acontecimiento que completa y a la vez ilumina dramáticamente ante nosotros la historia inmensa de la Materia total?
        Considerados desde este punto de vista, no solo astrófico o astroquímico, sino astrobiológico, los planetas con Noosfera, lejos de ser una excentridad en la naturaleza, representarían sencillamente el producto normal y último de una Evolución de la Materia llevada hasta el final. Lo cual no es sino decir que en este asunto nosotros los Hombres tenemos grandes probabilidades de no ser ya, como pensábamos, los únicos corpúsculos pensantes que vamos derivando por el firmamento. Con lo que hoy sabemos sobre las relaciones esenciales existentes entra Cosmo, Bio y Noogénesis, debe haber, en realidad, "otros mundos habitados".
        La Evolución, al reflejarse sobre sí en el Hombre, no sólo se hace consciente de sí misma. Al mismo tiempo, y por añadidura, se hace capaz, en cierta medida, de dirigirse y de acelerarse a sí misma.
        La Evolución, por el mecanismo mismo de su síntesis, cada vez se carga de más libertad. 
        P. j. Pierre Tielhard de Chardin

A la luz de lo señalado y defendiendo, como lo hago abiertamente, a una evolución mental desde lo material hacia lo espiritual, me adhiero a lo postulado por el Profesor
Rodolfo Jaramillo Barriga, un chileno estudioso de la vida y obra del jesuita Abate, quien en 1963 señaló:

El Abate Juan Ignacio Molina, primer evolucionista y precursor de Teilhard de Chardin.


Reflexión personal
En verdad ni las estrellas son gobernadas por los sabios, ni los sabios por las estrellas, sino que ambos son gobernados por Dios. Las pasiones del alma son capaces de modificar al cuerpo.
Cornellius Agrippa, 1525
El mundo visible, con todas sus criaturas, no es más que la figura del mundo invisible; lo exterior es la signatura de lo interior... Lo interior trabaja constantemente para manifestarse en el exterior. Los espíritus de la Naturaleza obedecen a la voluntad del mago porque Macrocosmos y Microcosmos están unidos. Todo lo que está en el interior, así como la manera en que actúa, se manifiesta en el exterior.
Karl von Eckartshausen, 1792
El universo se comporta como un programa informático que se encuentra en las primeras fases de su instalación e inicio. La especie humana está condenada a extinguirse, pero la vida lo está de la misma manera destinada a transformarse en formas no biológicas, que se expandirán a lo largo del universo.
Frank J. Tipler (n.1947)

Los evolucionistas confiesan que la probabilidad de que los átomos y las moléculas apropiadas se juntaran debidamente para formar tan solo una molécula proteínica sencilla es de 1 en 10 a la 113, este número es mayor que la cantidad total de átomos que se calcula para todo el universo. Los matemáticos consideran que cualquier suceso que tenga una probabilidad de ocurrir de menos de 1 en 10 a la 50 nunca sucede. Para la vida se necesita mas que una simple molécula de proteína; tan solo para que una célula se mantenga activa se necesitan 2.000 diferentes proteínas, y la probabilidad de que todas ellas se presenten al azar es de solo 1 en 10 a la 40.000. Este calculo desestima la afirmación de la creación espontánea. La teoría de la evolución pretende que este sistema (el de la célula) --que el género humano no pudo reproducir con toda la inteligencia, conocimiento y tecnología a su disposición-- pasó a existir fortuitamente bajo las condiciones de la Tierra primitiva. Para hacernos una mejor idea de ello, podemos decir que la probabilidad de que una célula se forme de manera casual es tan mínima como la posibilidad de que un libro sea impreso por medio de una explosión que ocurra en una imprenta. Es imposible que el ADN evolucionara y se formara de una forma casual. Si en un hangar esparcimos por el suelo todas las piezas desmontables, tornillo a tornillo, de un Boeing 747 y en un momento dado cruza un tifón, ¿Cuál será la probabilidad de que después nos encontremos allí el avión completamente rearmado y listo para volar?". Tiene la misma probabilidad -o incluso mayor- de la que el ADN se formase de manera casual.
Sir Fred Hoyle (1915-2001)
Las mutaciones son nada más que fluctuaciones hereditarias alrededor de un punto céntrico; un giro a la derecha, un giro a la izquierda, pero sin ningún efecto final en la evolución.
Pierre Grasse (1895-1985)

Por más de 30 años los experimentos sobre el origen de la vida en las áreas de la evolución química y molecular sólo han logrado ofrecer una mejor percepción de la inmensidad del problema del origen de la vida sobre la Tierra pero nada en cuanto a una solución. Actualmente todas las discusiones en relación a las teorías principales y a experimentos en este campo, o terminan en la nada o en una confesión de ignorancia.
Klaus Dose
Más de treinta años de experimentación sobre el origen de la vida en los campos de la evolución química y molecular llevaron a una percepción más clara de la enormidad del problema de su aparición en la tierra, en vez de a su solución. Actualmente, todas las discusiones sobre los principales experimentos y teorías en ese campo terminan en un impase o en una confesión de ignorancia. Hace falta "intuir" a Dios para considerar "el escalón superior" y concebir que "allí arriba" haya "alguien" capaz de ser inteligente... como para que los objetos que componen dicho escenario, las galaxias y estrellas, tengan remotamente "algún sentido"...
Enrique Franov
La evolución corporal ha cesado; podemos decirlo con gran seguridad, pero con la misma certeza podemos afirmar que cuando cesó la evolución física del hombre empezó la mental, y ésta parece haber sido la razón de la primera.
Gerald Heard
Según la teoría del Big Bang, toda la materia del universo comenzó a existir en un momento específico del pasado remoto. Un proponente de esta teoría...  si es un ateo, debe creer que la materia del universo surgió de la nada y por la nada.
Paul Kenny

¿Qué había antes del Big Bang y cuál fue la fuerza que hizo que el universo pase a "existir" con esa gran explosión, siendo que antes "no existía"? Esta pregunta implica, ciertamente, en palabras de la realidad "filosóficamente desfavorable" (desfavorable para los materialistas), es decir, la existencia del Creador.
Sir Arthur Eddington
En mi opinión las observaciones hablan un lenguaje diferente; claman por una visión diferente del universo. Yo creo que la teoría del Big Bang debería ser reemplazada, porque ya no es una teoría válida.
Halton Arp
Me detengo en el astrónomo Halton Arp por ser uno de los dos ejemplos que deseo destacar sobre la intolerancia ateo-materialista de la Ciencia.
*
El Dr. Yves Delage (1854-1920)

Un científico ateo progresista, la moda de la Ciencia, profesor de anatomía comparada de la Sorbona, anatomista patólogo de la Academia de Ciencias, estaba convencido que al analizar la imagen fotográfica de Secondo Pia y buscar las concordancias bíblicas, demostraría a la Ciencia que la Sábana no era un hecho real sino una humana creación. Decidió estudiar con lupa y microscopio las fotografías que revelaron a la figura de la Sábana como un negativo fotográfico. Se basó en la fisiología y patología de la impresión en la tela, para determinar su origen. Analizó las características del rigor mortis, las heridas y las hemorragias. Su primera conclusión fue que la imagen era producto del contacto de un cuerpo con el lino y no había sido pintada ni impresa, como postulaban las dos teorías existentes hasta entonces. Una de las cuales había sido planteada por el Papa Giovanni Battista Cibo (1484-1492), quien aseguró que la Sábana había sido pintada por Leonardo da Vinci y prohibió su proclamación como reliquia cristiana. Delage era de la elite atea y racionalista a manera de reacción al discriminatorio dogma religioso imperante y como anatomista quedó impresionado por la variedad de detalles que encontró y describió. Fue honesto y leal en lo objetivo de su análisis y no lo falseó. El día lunes 21 de abril de 1902 al atardecer no pudo terminar su exposición ante sus pares de la Academia de Ciencias de París cuando afirmó que el hombre de la Sábana era Jesucristo. Ellos estaban convencidos de la falsedad que Delage habría de encontrar en el testimonio que con tanta paciencia analizó. Simplemente, escuchar la Verdad no lo soportaron.

Un relator de aquella reunión del 21 de abril de 1902 relata:

El Secretario de la Academia estaba feliz y con entusiasmo le dijo: "Doctor esto es un éxito, está repleto...". Un silencio respetuoso acompañó el inicio de la esperada Conferencia de Delage. Sin embargo, al pronunciar con certeza el nombre de Jesús de Nazaret comenzaron los murmullos que a continuación de su tesis dieron lugar a gritos, pateos y agresivos insultos. Para evitar alguna agresión personal Paul Vignon ayudante de Delage le implora: "Doctor, está en peligro. Salga deprisa por la puerta de atrás". Miró el científico estupefacto la agresiva, congestionada y vociferante multitud de sus correligionarios en el ideal ateo y en el progresismo científico. Le acusaban de traición y numerosos puños empezaron a levantarse amenazadores. El Secretario de la Academia, con voz alterada le habla: "Monsieur Delage, asumo la responsabilidad personal de que en las Actas de esta Ilustrísimo Academia no quede constancia del nombre que usted ha pronunciado relacionándolo con la tela de Turín". El público presente no aceptaba la existencia de Jesús y Delage los traicionaba señalando que esa figura misteriosa e inexplicable de la tela lo hacían admitir la posibilidad de lo sobrenatural o extra-natural en relación con Jesús de Nazaret...
Yves Delage luego de su fracaso en la Academia de Francia, al presentar las conclusiones de su trabajo sobre la Sábana Santa, escribió a uno de sus colegas y a los directores de la "Revista científica" explicando que:
Se ha inyectado una cuestión religiosa donde no había más problema que uno de carácter meramente científico; y el resultado ha sido que se han enardecido los ánimos y se ha enturbiado la razón. Si en vez de tratarse de Cristo se hubiera planteado algo referente a otra persona, como a Sargón, a Aquiles, o a alguno de los Faraones, a nadie se le habría ocurrido poner objeciones. Yo por mi parte he sido fiel al verdadero espíritu de la Ciencia al tratar este asunto, manteniéndome solamente atento a la verdad, sin preocuparme en absoluto de sí ello afectaba o no los intereses de partido religioso alguno. Yo reconozco a Cristo como un personaje histórico, y no veo razón alguna para que nadie se escandalice de que existan todavía huellas tangibles de su vida terrena. 
Dicen que, por inconsciencia o por falta de escrúpulos, yo he traicionado a la ciencia y desmentido mis opiniones de libre pensador. Por el contrario, yo he sido fiel al verdadero espíritu científico, al estudiar el problema del Hombre de la Sábana Santa, preocupándome sólo de descubrir la verdad.
Me parece que esta fotografía es verdadera, sin el menor retoque… La imagen que la Sábana Santa ofrece al visitante se diría que es un negativo. De hecho, las zonas en relieve, por ejemplo la nariz, los párpados cerrados, los pómulos, están obscuras, y en cambio las partes hundidas están claras… La fotografía, cambiando entre sí las luces y las sombras, me presenta una imagen humana increíblemente nítida, con una perfección anatómica y una belleza de formas que no me hubiera imaginado nunca antes de verla... El cuerpo de este hombre, que hasta hace un momento parecía misterioso e incomprensiblemente impreso al revés, tiene una figura perfectísima. Y este rostro, no puedo negarlo, es verdaderamente sorprendente. Dicen que éste es el rostro de Cristo. Yo no lo sé; pero no sé tampoco a qué otra persona puede pertenecer. Y si lo comparo con los retratos de Jesús que desde el Renacimiento han realizado los mejores pintores... éste los supera a todos… Es por todo esto por lo que quiero saber cómo ha podido formarse esta imagen. Si la imagen fuera impresa ¿qué hubiéramos hecho nosotros para obtener la huella de un hombre en una sábana? Habríamos tomado a una persona, y después de bañarla completamente en sudor y sangre o en determinadas sustancias colorantes, la habríamos depositado con cuidado en una gran sábana, doblada según el uso de los hebreos de la época. Seguramente bastase apretar el tejido, cuidadosamente, sobre toda la superficie del cuerpo. Después, se despliega el envoltorio de lino y… gran desilusión: la imagen que se imprime en el tejido es poco más que una mancha deforme, una silueta más bien basta, incluso grotesca.

Si la imagen fuera un cuadro de un falsificador que hubiera existido en aquella época o en épocas precedentes –siglos XIII-XIV–, tendríamos que suponer que hubo un artista capaz de hacer una obra cuanto menos a la altura de los grandes pintores del Renacimiento y, cosa más extraña todavía, tendremos que explicar cómo un artista tan magnífico haya podido quedar totalmente ignorado… Y esto, que ya resulta bien difícil de creer respecto a la imagen pintada en positivo, resulta del todo increíble, si se considera que la huella del hombre de la Sábana Santa es una imagen en negativo: pintar una figura de ese modo, sin valor estético alguno, sin resultar nada agradable ¿qué sentido podría tener?... El falsificador habría sabido además, con un anticipo de medio milenio, que las generaciones futuras descubrirían el proceso fotográfico... Este genio sobrehumano lo habría calculado todo: “colocaré las luces y las sombras de tal modo que cuando se le aplique el revelado fotográfico, su inversión pueda mostrar la figura que se atribuye a Cristo”. Y esto con una perfecta precisión, puesto que es sabido qué poco hace falta modificar en un rostro bello para obtener una caricatura; especialmente cuando –como en el rostro de este hombre– su belleza se debe a la expresión. 
12/05/1902
Lo que el emérito profesor de anatomía comparada de la Sorbona y anatomista patólogo de la Academia de Ciencias de Francia dijo a sus pares con genial maestría fue:

La sangrante cabeza fruto de una corona de espinas con más de 50 orificios en donde los más relevantes se corresponden de manera exacta con venas y arterias del cuero cabelludo. El crucificado muere por asfixia. No puede espirar, expeler el aire de sus pulmones e inspirar un poco de aire puro. Para lograrlo, debe apoyarse sobre el clavo que sujeta sus pies al madero e intentar elevarse con la fuerza de los músculos agarrotados y acalambrados de las piernas, a la vez que echa compulsivamente la cabeza hacia atrás, con objeto de expulsar una bocanada del aire viciado de sus pulmones. Y en este alzarse y dejarse caer echando la cabeza hacia atrás, se clavan cada vez más las espinas en la zona de la nuca, los calambres musculares aumentan, se produce una tetanización en la que, agotadas las fuerzas y entre atroces dolores, el crucificado muere. Las rodillas estaban desolladas y el rostro tumefacto por caminar atados manos y brazos al pesado madero de la cruz y al caer apoyaba las rodillas y el rostro. La barba se muestra parcialmente arrancada. Abundan las lesiones de la espalda, el pecho, los brazos, el vientre, las caderas y las piernas hasta los tobillos, extrañas heridas producidas por un feroz castigo con un látigo no conocido. Lesiones de las que brotó suero y sangre. En la parte superior de la espalda del hombre de la Sábana, se observa al microscopio sobre las marcas de los latigazos una serie de arañazos, desolladuras y escoriaciones que por su disposición podrían deberse al roce de un madero sin desbastar, aquel hombre tuvo que cargar con el peso de la cruz o patibulum romano. Destaca la herida por lanza del lado derecho, de ella fluyó en forma abundante suero y sangre. Los soldados romanos eran expertos en usar la lanza con la mano izquierda y dirigir el golpe a la zona derecha del adversario. La incisión por lanza se produjo después de muerto, atravesó entre el quinto y el sexto espacio intercostal desgarrando hasta el corazón, con su aurícula derecha post-morten llena de sangre, cuyo chorro provenía de la vena cava superior que demostraba que el hombre, ya muerto, estaba en posición vertical. Y después en posición horizontal por el reguero de sangre que recorría la parte posterior del cuerpo. Por los brutales golpes recibidos llegó sangre a la cavidad pleural, cuyo líquido seroso flota sobre la sangre lo que quedó demostrado al salir después del lanzazo una mezcla de coágulos de sangre y suero. Es de mayor lógica anatómica pasar los clavos entre los huesos metacarpianos de las muñecas y no por las palmas de las manos, que era la creencia oficial. Eso evitó el desgarro y la caída del cuerpo crucificado. El cuerpo de Jesús "atravesó" la Sábana como un ser espiritualizado al salir por sus propias fuerzas de la tela.

Tenemos por una parte la Sábana –probablemente impregnada de áloe, una resina oriental– y un crucificado que ha sido azotado, herido en el costado derecho y coronado de espinas. Tenemos por otra parte un conjunto de historia y tradición que nos presenta a Cristo, que en Judea sufrió los distintos suplicios que se muestran en el cadáver cuya imagen nos ofrece la sábana. ¿No es natural acercar estas dos series paralelas y unirlas en un mismo sujeto? Estimo que yo tengo que considerar todos estos datos:

–Que la tradición cristiana asegura que Cristo, muerto el viernes por la tarde, estaba ya fuera del sepulcro al alba del domingo;
–Que este hombre, ajusticiado como un criminal, tiene en el rostro, como debió ser el rostro de Cristo, una expresión tan noble que
  espontáneamente pensamos que lo lógico es asignarlo a un hombre bueno y equilibrado;
–Que, en resumen, hay un conjunto de circunstancias –el medio Oriente, la llaga en el costado derecho, el tiempo ideal de la
  sepultura, el misterioso lenguaje de la fisonomía del rostro– que son indiscutiblemente excepcionales.  

Supongamos que por cada una de estas cinco circunstancias exista una probabilidad sobre cien de que se trate de otra persona. Siendo así, hay una sóla probabilidad entre diez millones de que la Sábana Santa nos haya transmitido la imagen de una persona distinta de Jesucristo.

El ingeniero industrial Paul de Gail aplicando las leyes de la física y del cálculo de probabilidades en 1972 reconsidera las geniales certezas matemáticas de Delage, el que setenta años antes afirmaba que había una probabilidad contra 10 millones que ella sea falsa. De Gail declara:
Es extremadamente probable que la Sábana Santa de Turín sea la que envolvió a Jesús. Por lo que ahora puedo valorar, la probabilidad de que no lo sea es de apenas 1 sobre 225 millones... Si en toda la historia hubiera habido 225 millones de crucificados, y es evidente que es una hipótesis sencillamente absurda, en tal astronómico número de ajusticiados, podríamos encontrar solamente uno –uno solo– en el que la modalidad de crucifixión, de sepultura y del modo en el que se presentan las huellas de la Sábana Santa, coincidan con las atribuidas al crucificado de nombre Jesús.
Jorge Manuel Rodríguez vicepresidente del Centro Español de Sindonología destacó:
Un cálculo de probabilidades, basado en estudios rigurosos sobre todas las sustancias halladas en la tela, incluidas las microscópicas, ha cifrado, recientemente, las posibilidades de que no sea una reliquia auténtica de Cristo es de una entre doscientos mil millones. 1/200.000.000.000
El profesor Giulio Fanti, del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Padua, quien ha publicado recientemente un libro calculando las probabilidades de que se reprodujeran en otro sujeto todas las características de la muerte de Cristo. Dice:
La probabilidad de que este sujeto no sea Jesús es de 10-83 (10 a la 83), es decir, la probabilidad que salga ¡52 veces seguidas el mismo número en la ruleta!
A la fecha ni siquiera con la moderna tecnología espacial de la NASA la sorprendente descripción de la Sindone de Delage se ha superado. Él no tan solo usó la lupa y el microscopio en el análisis de unas fotografías hoy consideradas primitivas, unió a ello su sabiduría, espíritu de observación y, por qué no decirlo, recibió inspiración y quizá revelación en el estudio de la foto del Manto Sagrado. Por sobre todo Conocimiento racional humano, lo que permite al humano saber destacar es el Conocimiento Intuitivo y el Conocimiento Revelado.

Para quienes aun piensan que Leonardo da Vincia pintó la Sindone va este dato que ignoran:

Es sabido, reconocido y aceptado que la Sindone llegó a Francia el año 1307 y que la familia Saboya recibió la Sábana en 1453,
Leonardo (1452 - 1519) nació 145 años después que el Sagrado Testimonio llegara a Francia y tenía un año de edad cuado la casa de Saboya la recibió: Vaya precocidad del artista, o vaya falta de discernimiento de los detractores...
*
Halton Arp

El niño mimado de la astronomía investigó y algo encontró que no cuadraba con el dogma reinante del Big-Bang, tuvo la osadía en 1987 de decirlo y esa imprudencia contra el dogma intocable entre los astrofísicos, a saber, que los llamados quasares son los objetos más distantes en el Universo, que Arp demostró no es real porque: las enormes desviaciones al rojo de los quasares no surgen de la expansión del Universo, sino más bien son propiedades intrínsecas de los mismos quasares. Ello debilita los fundamentos del Big Bang. Decirlo le significó perder su trabajo en Monte Palomar y no tener acceso a los Observatorios de su país los Estados Unidos. Debió migrar hacia Alemania en donde se desempeña en el Instituto Max Planck. Cual Giordano Bruno frente a los inquisidores que lo condenaron a la hoguera en el año 1600, Halton Arp, por no haber ahora inquisitorial hoguera fue condenado en democracia "democráticamente" y en la plenitud de los derechos humanos al ostracismo científico.

Arp se preguntó:


¿No es un «gran relato cosmológico», salva veritate, la teoría del Big Bang, que monopoliza inquisitorialmente las concepciones físicas del Universo?

Israel Alegría nos recuerda sobre el Big Bang :

En un intento de salvar la teoría del Big Bang algunos cosmólogos han inventado nuevas hipótesis para explicar los fracasos de las antiguas, como la teoría de la Materia Oscura Fría (MOF), pero todas ellas han sido desestimadas por prestigiosos cosmólogos debido a su fundamentación especulativa. Estos descubrimientos (entre muchos otros) han hecho que científicos reconocidos mundialmente desestimen la teoría del "Big Bang", entre ellos el astrónomo británico Sir Fred Hoyle, el premio Nobel Hannes Alfven, y los astrónomos Geoffrey Burbidge y Halton Arp.

*
La Sábana Santa es un Sagrado Testimonio auténtico y misterioso que sigue incomodando a ateos y creyentes y varios sabios ateos al estudiarlo han pasado a ser creyentes con fundamento... El Big-Bang es una hipótesis que se desinfla como tanto paradigma humano, y tendría algún sentido si se lo llamara GOD-Bang como modestamente en mi Portal lo he postulado.

Desde el Siglo XIX destaca  un movimiento, cómo llamarlo: anticlerical, antirreligioso, antiespiritual... Una rebeldía de pensantes que pasan a ser de moda y bien considerados en la parafernalia de la actual modernidad, donde todo lo que tiene alguna posibilidad de considerarse ateo materialista es alabado, tiene tribuna y pasa a ser "IN" y best-seller, siendo a su vez paradigma dogmatizado. La Ciencia sobre esa base piensa que destronó el mito de Dios, esto se ve reflejado ahora además en la moderna música estridente, en el arte, las letras, la filosofía, la política... que van perdiendo su esencia evolutiva espiritual para dar paso al freno racional, que lleva a exteriorzar lo irracional y caótico al liberarse el hombre de lo divino y anclarse en lo material, estirando el elástico de la tolerancia planetaria a un límite ya sin retorno.

A su vez, en el siglo XX y XXI cual Ave Fénix renace en preclaras mentes el sentido espiritual del hombre; desde lo personal hacia lo transpersonal, desde lo humano hacia lo suprahumano, desde una Evolución materialista hacia una Evolución espiritual, de lo personal a lo divino, lo que da sentido a la razón de vivir, al entenderse que la Creación representa un perfecto programa que tuvo un Programador, una matemática perfección geométrica que tuvo un Geómetra, una estructura cósmica que tuvo un Arquitecto, es decir una Gran Mente cuyo Pensamiento nos permite ser, pues somos gracias a Dios.

El avaro apego a los bienes materiales de tres reyes borbones de España, Francia y Nápoles, llevó a la expulsión de los jesuitas de las colonias españolas de América y a la posterior disolución de la Orden por orden papal. Espinosa señala: No se aplacó con esto la manía persecutoria de las Cortes de Madrid, Paris y Nápoles, porque, en el fondo, iban guiados por la simple codicia: querían incautarse de los fabulosos tesoros que, según general creencia, guardaban los hijos de San Ignacio. Esos borbones se quedaron con los bienes de los jesuitas. Estos señores 
creyentes soberanos serían uno de los precursores del materialismo actual sustentado sobre la base de la codicia material. Destaca además ver cómo la controversial memoria del Abate Molina al ser publicada se le ordena poner una inserción a modo de aclaración, lo cual el Abate no aceptó. Igual la letra "aclaratoria" de los censores figura para que crean es del Abate, una muestra más de las causas de la rebeldía que hizo nacer en Europa el movimiento ateo progresista. El Dr. Delage nos recuerda que sus pares ateo-racionalistas ligados a él por una causa común basada en el mismo rechazo, ahora mostraban similar fanatismo, dogmatismo, sectarismo y freno al avance de la Ciencia que él criticó a la Religión cristiana. Tantas cosas que se dicen y tantas que no se dicen, tanto que se oculta o tanto que se muestra "retocado".  Tan solo el LIBRE y PERSONAL discernir puede decidir.

El gran visionario profeta Nostradamus (1503-1566), hace 450 años visionó y profetizó a los modernos siervos de la materia y seguidores de ajenas opiniones a quienes llamó "los idiotas sin cabeza":

Las canciones, los cantos y las órdenes de los esclavos,
que antes habían sido cautivos y siervos de sus príncipes y señores,
serán recibidas en el futuro
como mandatos divinos por los idiotas sin cabeza.
Centuria 1-14

Cada ser humano, sin importar su condición social, cultural, racial... puede Discernir. Cuando me refiero al hombre-masa no señalo de manera peyorativa a un extremo del abanico humano, el de los individuos considerados vulgus-profanus, me refiero a todo el abanico, aun al selecto extremo de los individuos considerados cultus-iniciatus. Es decir, hago referencia en general a quienes se guían por ajenas opiniones de los que consideran sus líderes de opinión y lo hacen sin Discernir. No olvidemos que por falta de discernimiento nos encontramos al borde del abismo y ello por seguir cual siervos ajenas ideas no siempre acertivas y hacerlo sin tener el valor de buscar en lo interno las propias y actuar sobre la base del personal discernimiento que es un atributo del alma para lograr decidir lo que es justo, ético, noble, válido o no. Dudo que alguna Guerra se haya iniciado por una causa que sus líderes de opinión militar hayan considerado errada. El pensar es un atributo mental consciente: Pensar Mejor ayuda a Discernir.

Todas las religiones y credos, alejada su Fuente de la Tierra, van perdiendo la inspiración inicial para dar paso a la humana ambición de control y poder, ambición y poder alimentado por el hombre masa que se deja guiar por ajenas opiniones sin ser capaz de lograr discernir, es decir PENSAR por SÍ MISMO, dando lugar al fanatismo, dogmatismo y sectarismo que divide a los humanos en vez de ligarlos como hermanos que realmente por LINAJE Divino lo somos. Justo ahora, sin esa Fuente presente, llega el Fin de Tiempo de la mano del Cambio Climático que lo anuncia y, entre esa revolución de lo material surge una contrarrevolución espiritual por pensantes que vuelven a mirar hacia lo interno en busca de lo Divino, no por ligazón a dogmas sino por natural reactivación LIBRE del sentido Espiritual del hombre. Hombre que para el jesuita Chardin es eje y flecha de la Evolución. Ese Despertar en el borde del abismo toma las riendas para alejarnos del peligro, riendas del sentido ético y espiritual de la Vida.


Sobre la base de lo que por años me parece lógico y la ciencia cuántica en general junto con la valerosa opinión de destacados sabios de la Ciencia me lo refuerzan, rechazo el darwinismo evolutivo de mono a hombre y apoyo una Evolución mental desde lo material a lo espiritual dado que todo es mental y al evolucionar la mente evoluciona la materia, en una Creación en constante Evolución en la que el hombre, por ser pensante, camina hacia una Súper Humanidad. Como me lo enseñó mi Maestro en Psicología Bèla Székely: el verdadero ateo que no reconoce un orden superior a lo cerebral y material no existe y si lo hay, debiera estar en un manicomio, por ello rechazo la moda del materialismo ateo. No por Religión, sino por interna convicción, reconozco a Jesucristo como el Enviado que prometió regresar cuando ciertas señales se cumplieran. Me llama la atención que esas señales ya se han cumplido y me llama la atención el rechazo visceral que Su nombre, que a como de lugar se intenta silenciar, tiene sobre creyentes y no creyentes. Es una señal que me recuerda lo que Él dijo: "¿Cuando regrese creéis acaso que encontraré FE en la Tierra?"

Los tiempos de Fin de Tiempo que vivimos, si nos preparamos intentando Pensar Mejor, serán más fácil de sobrellevar... 
*
Tres son los consagrados jesuitas que, de los 324 títulos, engalanan con 5 el CiberPortal MUNDO MEJOR. El Abate Molina, un naturalista nato, dominó varios idiomas y su sabiduría fue reconocida en Europa a la que llegó exiliado desde la Patria lejana. Tenía el don de la bondad con un aura de misticismo. Su obra es amplia y reconocida, acá me centré en lo que dio lugar a lo que se supone dijo sobre la evolución.

El padre Chardin fue un gigante del humano pensamiento que no quiso dejar su orden sacerdotal y aceptó con obediencia el exilio en China. En la Primera Guerra Mundial como camillero salvó muchas vidas, según los soldados marroquíes lo era por estar rodeado por la Baraka o energía espiritual que protege a los escogidos.
He dejado en el conjunto de un capítulo lo por él escrito sobre la Evolución en dispersos párrafos de varios de sus libros. Leerlo así, tal como ahora os lo he presentado, permite conocer al más grande evolucionista espiritual que hemos tenido. ¿Por qué no es ensalzado por ello? Porque nombra a Jesucristo y lo hace en su dimensión cósmica. Chardin visionó nuestro tiempo con 72 años de anticipación, al manifestar en 1936 que:

Debemos ahora rendirnos a la evidencia de que la humanidad acaba de entrar en el que ha de ser probablemente el mayor período de transformación que jamás haya conocido. El asedio del mal que sufrimos está localizado en el propio pensamiento. Algo ocurre en la estructura general de la consciencia humana. Es otra especie de vida que comienza.

Sobre los funerales de Chardin el biógrafo Robert Speaight nos relata:

El cuerpo fue embalsamado y colocado en la capilla de San Ignacio. Estaba revestido con una casulla blanca, con un crucifijo y un rosario entre las manos. El martes de Pascuas el Padre de Breuvery celebró una misa rezada de Réquiem y la sencillez casi descuidada de estos ritos no parecían sino subrayar la oscuridad en que Pierre Teilhard de Chardin creía que estaba destinado a morir. Para Valensin (su amigo Augusto Valensin no bien visto por la amistad que tenía con de Chardin) se llenó la catedral de Niza y en sus funerales ofició el obispo. Pero para Teilhard ni el "In Paradisum" se cantó, y no había presentes más que un puñado de personas... Cuando se le enterró a 60 kilómetros río arriba de Nueva York, en las orillas del Hudson, en virtud de una extraña ironía, la "materia" que Teilhard había amado tanto por su consistencia, estaba demasiado blanda para recibir su cuerpo. Así se le dejó en una capilla hasta que la tierra endureciese. Cuando al fin pudo ser enterrado junto a sus hermanos de la Compañía de Jesús, no había nadie presente. Pero su sepulcro no tardaría mucho en empezar a reunir gran número de gentes.

Para e
l padre Lacunza dudo que alguna Universidad le rindiera honores académicos y figure en el Cuadro de Honor de sus destacados prohombres, o que su sepultura esté en lugar de privilegio y haya estatuas en su memoria. Sin embargo, en lo personal, es quien, de los tres mencionados, más me ha tocado con su único libro: La Venida del Mesías en Gloria y Majestad. En ese revelado libro el sacerdote tuvo el inspirado don de recibir un Mensaje para este Fin de Tiempo, conocerlo me aclaró conceptos y dio ánimo para seguir adelante. Él explica de manera magistral cómo la Tierra para el Diluvio perdió su verticalidad en 23.5° y cómo, en forma brusca, la recuperará. A su vez detalla, como nadie lo ha hecho, el concepto de la Bestia diciendo que no es un individuo. Lo define destacando que se trata de:

Un cuerpo moral, compuesto de innumerables individuos, diversos y distantes entre sí, pero todos unidos moralmente, y animados de un mismo espíritu, contra el Señor, y contra su Cristo. Este cuerpo moral, después que haya crecido cuanto debe crecer por la agregación de innumerables individuos; después que se vea fuerte, robusto y provisto con abundancia de todas las armas necesarias; después que se vea en estado de no temer las potencias de la tierra, por ser ya éstas sus partes principales, este cuerpo, digo, en este estado será el verdadero y único Anticristo que nos anuncian las Escrituras.
*

Nos lo enseña toda la Física moderna:

En la escala de lo cósmico sólo lo fantástico
tiene posibilidades de ser verdadero.

P. j. Pierre Teilhar de Chardin

Al hacer mención al caduco Big Bang, paradigma vigente para muchos, pienso que este concepto tendría sentido si se lo llamara God Bang, que es un personal enfoque que manifesté en noviembre de 2005, cuya síntesis señala:


Siento que, no de hace 10 o 20 mil millones de años, sino que a lo menos 150 mil millones de años, vivimos la presencia de la realidad infinitamente contraída del vacío absoluto como fruto de una Idea Divina de materia de densidad infinita y volumen cero, idea previa a la Manifestación Universal de nuestra evolución. Sin embargo captamos que ese vacío de infinita contracción con volumen cero y densidad infinita de materia no lo es tal, es ya un poderoso OmniPensamiento con expansiva Fuerza, Energía e Información que por SU Programación permite a las dimensiones, el tiempo y el espacio ser para la VIDA sin AZAR sino que en un perfecto orden cósmico por LA MENTE DIVINA Ideado. Ese vacío sin límites es latente Inteligencia Pura infinita que al hacerse manifiesto crea, a la velocidad del pensamiento, bruscamente, la Expresión Manifestada formando un punto en el espacio-tiempo relativo que ÉL ha creado. Ese punto infinitesimal dotado de infinitas potencialidades, da lugar a la explosión cósmica desde la Mente de DIOS, que he llamado GOD Bang cual gran explosión inicial seguida de innúmeres Little Bangs en un vacío que, a pesar del universo con sus galaxias, sigue vacío desde el punto de vista físico de la materia y, por la acción de la Divina Mente estalla en su creadora idea conceptual y se hace realidad manifiesta inentendible para nuestras limitadas mentes expresadas por un cerebro de tercera dimensión: Y a la velocidad del Divino pensamiento se expande en una maravillosa e infinita secuencia de constantes e ininterrumpidas pequeñas explosiones de renovada Fuerza, Energía e Información, obra Pura de la acción Creadora del Pensamiento de DIOS plasmado en realidad manifestada por SU  Voluntad que todo lo compenetra y que a todo le permite armónicamente ser. Lo hace sin azar en una matriz holográfica preestablecida de lógica secuencia. Toma forma lo Manifestado en la matriz conceptual del Pensamiento Divino y se plasman los modelos de las subpartículas cuyas agrupaciones darán lugar a partículas y átomos con los elementos de cada una de las dimensiones y sus subniveles, donde cada átomo está separado de su vecino como un sol lo está de otro sol, por un 99.99% de vacío. Se plasman las matrices de las agrupaciones de átomos que pasarán a ser moléculas y en su conjunto células. Se plasman las matrices de los sistemas solares con sus planetas, donde cada sol está separado del vecino por 5 años luz de distancia a lo menos, es decir todo ese Micro y Macro Universo al que la agregación de conjuntos de miles de millones de sistemas solares va dando lugar a galaxias, cuyo conjunto dará lugar a hipergalaxias, cuyo conjunto dará lugar a megagalaxias en diferentes planos de la vibración de la Inteligencia Pura del Pensamiento primigenio, es un 99.99% de vacío que para nuestros sentidos será lo sólido gracias a la mente que viene estructurada por el alma para sentir sólido lo que llamamos materia, pero que para la realidad atómica es a su vez un 99.99% de vacío sustentado en un 0.01% de aparentes condensaciones llamadas partículas y subpartículas que no son tales, aunque para la mente son. Vemos, vivimos y vivenciamos en una ilusoria realidad o "Maya" fruto de la conceptualización de nuestra mente hecha al vacío que toda la Manifestación es. Vacío que no es tal por representar Absoluta Inteligencia Pura Creadora en constante actividad, la que a todo le permite ser y existir, y ser nosotros reales en una existencia aparentemente inexistente, un TODO sustentado en la indivisible unidad del Primigenio Pensamiento que permite ser a la Creación Universal, en un matemático lógico orden perfecto con una natural razón de ser como es la de dar el "terreno" para la acción de nuestros espíritus que emergerán desde lo Inmanifestado en DIOS para Evolucionar en lo creado. A la velocidad de la Instantaneidad del Divino Pensamiento surgido desde la Inmanifestado en DIOS, apareció lo Manifestado en DIOS, cual si siempre el universo hubiese estado allí, sin pasado previo. Eso, si así quieren llamarlo, fue el Big Bang seguido de continuos Little Bangs que seguirán hasta un infinito. Sin embargo, todo lo creado debe, a su debido tiempo, finalizar y este universo en aparente eterna expansión dejará de ser cuando los espíritus emanados desde DIOS, con su Misión cumplida logren manifestar los atributos necesarios para su desarrollo... En un ciclo de nunca acabar ante la emanación desde DIOS de nuevos espíritus que requerirán nuevos universos. Todo está regido por un Propósito estructurado en una Cósmica CAUSALIDAD. Causalidad para la que cada uno como ser humano es importante.

*
Pareciera que el planeta le dijo al hombre:


 ¡Basta ya!
¡Oh hombre asume tu responsabilidad!



Con nuestro actual promedio diario de pensar de 70% de basura de pensamiento negativo hemos estirado el elástico de la tolerancia planetaria de la Madre Tierra a la que hemos dañado de gravedad. Por la creciente serie de anónimos Santuarios Interiores que se están iluminando y con su resplandor hiriendo a las tinieblas que nos rodean,
tengo la Esperanza que esas tinieblas se disipan. A su vez, en lo grupal, tengo la Esperanza, al menos en un grupo puntual, que se retoma la senda inicial de la ÉTICA y la FE, lo cual se replicará en otros lares... Tal parece, no todo está perdido.


Dr. Iván Seperiza Pasquali
Quilpué, Chile
Junio de 2008
http://www.isp2002.co.cl/
isp2002@vtr.net